La compañía Marvel Entertainment, dueña de más de 5.000 personajes de
ficción, acaba de presentar una demanda en contra de los herederos del
artista Jack Kirby (1917-1994), que pretenden recuperar los derechos
sobre algunos superhéroes, incluidos Spiderman o El Increíble Hulk.
En la demanda tramitada en un tribunal federal en Manhattan esta
compañía, que fue adquirida por Disney el año pasado, pide al juez que
declare inválidas las reclamaciones de los herederos de Kirby, que
trabajó durante más de una década en la empresa.
Marvel ha explicado mediante un comunicado de prensa que en septiembre
pasado recibió 45 avisos legales de los herederos de Kirby alusivos a
la cancelación futura de los derechos de propiedad de la empresa sobre
algunos superhéroes, incluidos X-Men y Los Cuatro Fantásticos, e
historias publicadas entre 1958 y 1963.
Los herederos de ese artista consideran que entre 2014 y 2019 les
corresponderá recuperar algunos derechos transferidos a Marvel, algo
sobre lo que esta empresa considera que no hay base legal para ello.
Trabajo asalariado
La compañía de comics, que tiene su sede en Nueva York, considera que
las aportaciones de Kirby a sus publicaciones, como las de otros
escritores y dibujantes coetáneos, eran trabajos contratados y de los
que Marvel es el único propietario de sus derechos.
El abogado de esa empresa, John Turitzin, ha manifestado que las
reclamaciones de los herederos "son un intento de escribir de nuevo la
historia de las relaciones de Kirby con Marvel".
Para Marvel, las leyes federales sobre derechos de autor establecen
que aquellos trabajos creados a petición y a costa de un editor
durante los años en que ese artista trabajó para la empresa son
propiedad de la compañía contratante y señaló que aquellos a los que
aluden los herederos se ajustan a esa categoría.
La empresa ha explicado el método de trabajo: los editores eran los
encargados de determinar en qué trabajos participaría Kirby, al igual
que con otros escritores y dibujantes, y eran pagados por ello.
El propósito de la demanda presentada por la empresa "es simplemente
dejar las cosas claras" y obtener una declaración judicial de que los
avisos de cancelación de derechos no son válidos, según Turitzin.