PRIMAVERA TARDÍA
(BANSHUN)
Japón, 1949, de Yasujiro Ozu, BN, 108'
Situación: Y. Ozu y Kogo Noda según una historia de Kazuo Hirotsu
Con: Chishu Ryu, Setsuko Hara, Haruko Sugimura, Yumeji Tsukioka, Jun
Usami, Tomihiro Aoki, Kuniko Miyake, Takeshi Sakamoto, Yoko Katsurahi.
Primer precio Kinema Jumpo
[¡Atención! Esta crítica no oculta nada de los detalles de la película ]
[Los títulos de las películas de Ozu se traducen del francés en
español, puede ser difieren de la realidad.]
RESUMEN
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Noriko (Setsuko Hara), joven muchacha prácticamente pasando la edad
"normal" casarse, vive solo con su padre (Chishu Ryu) a Kamakura.
Perfectamente feliz con él, rechaza a todos los aspirantes. Su padre,
ayudada por la tía de Noriko (Haruko Sugimura), recurre entonces a
una estratagema con el fin de forzarlo a aceptar : hacerle creer que
tiene la intención de casarse de nuevo. Bien que trastornada por la
noticia, Noriko decide entonces cruzar el paso después de un último
viaje con su padre en Kioto. Pero ida una vez, su padre sigue siendo
solo.
MI CRITICA
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"No espere la felicidad, la construya tú mismo." (Chishu Ryu)
Vuelto entre "Relato de un proprietario" (Nagaya Shinshi Roku, 1947) y
"La Hermanas Munekata" (Munekata Shimai, 1950), PRIMAVERA TARDÍA
permanece uno de las más bonitas películas nunca hechas por Yasojiru Ozu
y, con "Había un padre" (Quejido Ariki, 1942) y "Viaje en
Tokio" (Tokio Monogatari, 1953), él preferido de su autor.
Todo es perfecto en esta película que ilustra a maravilla el "misterio"
Ozu, esta mezcla de emoción y bienestar que invade al
espectador, sentimientos asemejándose por confundirse a verdadera
felicidad teñida de melancolía y hace que este mismo espectador,
"dopado al Ozu", so'lo tiene otra escapatoria de volver a pedir.
Como siempre, Ozu nos habla de las relaciones entre padres y niños,
aquí un padre y una muchacha, verdad-falso par pareciendo vinculada
nunca y a con todo destinado a separarse puesto que está en el orden
de las cosas que una muchacha se casa (pero debe hacerlo o no?). Sin
embargo, si todas las películas de Ozu se parecen más o menos (aún
sería necesario matizar en gran parte), PRIMAVERA TARDÍA se retira
del lote por su incredíble simplicidad, su examen global (situación,
decorados, alumbrados, diálogos, juego de los protagonistas, etc),
abriendo la vía a todos los otros obras principales del cineasta de
los años 50.
La suavidad de la película, este tono tan particular a Ozu, se dan
desde el principio con la larga escena introductoria de la ceremonia
del té a la cual so'lo asisten mujeres incluidos Noriko y su tía. Un
sentimiento de perfecta plenitud, reforzado por la música suave y los
tres planes de corte insertados de la naturaleza. El ambiente, muy a
la vez ligera y tranquila, permite apreciar la sutileza del juego del
espléndido Setsuko Hara que da siempre la impresión de encontrarse
al borde del loco-risa cuando va dirigida a su tía. Por otra parte,
Noriko irradia literalmente sobre la película mientras que su padre,
personificado por lo más fiel de los fieles protagonistas de Ozu, el
gran Chishu Ryu, expone una cara y una sonrisa amasada de bondad.
Después de que el inevitable tren ozuien haya pasado a partir de los
undécimos minutos de la película (hay siempre un tren en sus
películas y esta vez el espectador embarca dentro con el padre y la
muchacha), nos enteramos de que el Sr. Onodera, el amigo del padre, se
casa de nuevo. Es necesario entonces ver a Noriko en un bar espetar
estas palabras a
Onodera, con una sonrisa y una suavidad infinita, que "encuentra
"odioso" y "disgustando" que se casa de nuevo". Al final de la
película, reconocerá su error juzgando a su nueva esposa encantadora
pero encontrará el proyecto de su padre (idéntica al de
Onodera) "vulgar".
Misako, ella, la muchacha de Onodera, se niega a casarse antes de 24
años y afirma que "el matrimonio es el hoyo de la vida". El o más
bien los matrimonios están bien por otra parte en el centro de la
película. Es todo el tiempo y por todas partes cuestión y se tendrá
en cuenta al hilo minutos que la mayoría de las amigas de Noriko
se casan o se casan de nuevo o estan preñadas. Es tras una ceremonia de
matrimonio que la
tía de Noriko, perfecta representante de la tradición, se aflige :
"Los jóvenes cambiaron bien hoy día. La novia de ayer por la noche
era de buena familia pero comía de todo y bebía. De su boca bien
roja devoraba al pescado. Se me confundía.""
Este a que el padre responde : "¿Por qué echarlo la culpa ? Tenía
hambre."
Más allá de la característica de humor, es necesario bien oír
aquí otra cosa. En 1949, Japón vive aún bajo las ruinas y la
recuperación económica, el famoso "milagro nipón" esperando
aún bien lejos en lo sucesivo. Esta referencia al hambre no es pues
gratuita y constituye uno bonitos ejemplos de la manera en que Ozu
derramaba sus películas de reflexiones sobre las dificultades
económicas y sociales de su país. Se había hecho más directo aún
algunos minutos antes informándonos de que Noriko había sufrido de
sobretensión "debida a los trabajos molestos de la guerra" (dixit
Onodera) y a los "raros permisos que deben mendigarse de la comida"
(el padre). "Fue víctima de la dureza del tiempo, teníamos así
pocas cosas" concluimos a Onodera mientras que los dos amigos, por
pudor muy asiático, se reen como una buena bromean. Esta manera de
sonréir, reducir los sufrimientos, participa plenamente en los
numerosos momentos aflojados de la película (Onodera y el padre que
bebe el té, Noriko y Hattori haciendo el pasea en bicicleta, etc).
El humor está por otra parte muy presente en la película. Ver la
cabeza de confundido de Chishu Ryu cuando su hija le dice que Hattori,
el alumno de su padre, haría a un excelente marido. Pero ya se
desposa y debe pronto casarse, esto que trastorna los planes del padre
(y de la tía). Con todo es Noriko quien Hattori invita al concierto
pero se niega por temor que su novia él quiera (con al paso la bonita
y original metáfora de las lonchas de pepinillos clavadas juntos).
Otro momento cómico: el relato sobre el profesor quien postill hasta
en el té de sus alumnos. O aún cuando la tía presenta un "buen
partido" a Noriko lo previniendo que se asemeje a Gary Cooper quien a
Noriko le gusta tanto, "la boca, no la cumbre de la cara", precisa.
Más tarde, Noriko encontrará que se asemeja más bien al
electricista. Pero su amiga Aya le señala que éste se encuentra
precisamente ser el retrato escupido de... ¡Gary Cooper!
Con todo, poco a poco, a medida que el "doble amenace" enfoque y se
precise (un posible novio para Noriko, el casamiento se preveía de su
padre), la película se vuelve más melancólica. Noriko no se
encuentra más al borde del loco-risa nervioso y tímido que flotaba
sin interrupción sobre su belleza y noble cara al principio de la
película. Es la emoción hay en adelante cuando su tía lo informa de
que su padre no tiene objeción que casarse de nuevo (con un joven y
distinguido la Sra. Niwa).
El espectáculo de nô al cual asisten al padre y a la muchacha y
también, por su parte, la Sra. Niwa, confirma el cambio de tono.
Noriko toma conciencia que debe "liberar a" su padre. La manera que
tiene Ozu de rodar esta larga escena es muy simplemente espléndida de
sobriedad, pudor y emoción y ofrece un ejemplo perfecto de la
simplicidad de su puesta en escena, simplicidad pero sobre todo no
simplismo. La mecánica ozui se revela siempre increíblemente precisa
y se vinculó con una caligrafía libre de toda floritura superflua
pero de una minucia esencial. Esta escena del espectáculo de nô
ofrece un admirable ejemplo, muy larga secuencia donde, sin la ayuda
de otras palabras que los de la parte en tren de jugarse sobre la
escena, el espectador asiste al nacimiento del sentimiento de certeza
en Noriko quien su padre va realmente a casar la Sra. Niwa y que ella,
Noriko, so'lo tendrá otras elecciones de ir. Cinco miradas
intercambiadas por una y otra parte (pero que único entre su padre y
la Sra. Niwa, un simple hola en realidad) bastan a Ozu para hacernos
todo incluir, incluido el error de juicio de la joven mujer ya que, a
espectadores, comprendimos que su padre se interesaba mucho más por
el espectáculo de nô que a su probablemente futura noticia casa.
Pudor también cuando las lágrimas llegan en los ojos de Noriko. Ozu
causa entonces la llegada de su amiga Aya (que no se da cuenta de
nada) en el momento en que van a pasar.
Cuando Noriko anuncia a su tía su intención de casar a Satake, lo
hace cabeza bajada y sobre un tono lúgubre que corta con la alegría
de su tía y con su propia actitud, ya mencionada, al principio de la
película.
Ozu era un observador tranquilo y ligeramente desengañado de la
condición humana, al límite del pesimismo. Seguir siendo digno y
humano bajo las molestias diarias, aprender a vivir sabiendo
que no dura nada y que el hombre so'lo tiene otras elecciones de
avanzar, solo, siempre, aquí lo que no dejó de decir Ozu en sus
películas. Como lo observa uno de los personajes de
PRIMAVERA TARDÍA (con respecto a los niños) : "Se los eleva y se van. Se
se hace de la preocupación si no se casan y
se decepciona si se casan ", ninguna solución es nunca satisfactoria.
La escena donde el padre enseña a su hija quien la felicidad se
construye día
después de día y puede tomar uno, cinco o diez años antes de
instalarse en un par es uno de los más bonitos momentos de toda la
filmografía de Ozu. ¡ Qué lucidez por parte de un cineasta seguido
siendo soltero toda su vida y nunca que no deja a su madre !
Y que decir de la escena final, ciertamente una del la más famosa de
su autor y quizá de todo el cine japonés : el padre, seguido siendo
solo después de la salida de Noriko que acaba de casarse, se senta y se
comienza a pelar lentamente una pera, él cuya su hija decía que no
podría hacer nada sin ella. La cámara alterna los grandes planes :
cara del padre, de su gesto para apoderarse de la fruta, de nuevo de
la cara, de la peladura, cae de una cáscara, cara observada y a la
mirada contemplativa pero vacia. Todos estos grandes planes van
seguidos de un plan general que muestra al padre que toma
repentinamente conciencia de su soledad, sentimiento que expresa
exactamente bajando suavemente la cabeza. Plan de final del mar que
desenrolla sus olas tranquilas sobre la orilla. Una extraordinaria
lección de cine o cómo causar una emoción intensa por una simple
sucesión de planes fijos y un único gesto significativo. La
exposición plena de sentido y pudor de la humanidad de un personaje.
Del gran arte. Firmado Ozu.
Notas:
- PRIMAVERA TARDÍA pertenece a las numerosas películas de Yasujiro
Ozu cuyos títulos declinan las temporadas, a excepción del invierno :
además de éste, se encuentra "la Primavera se viene de las mujeres"
(Haru wa Gofu-jin Kara, 1932), "Principio de Verano" (Bakushu, 51),
"Primavera precoz" (Soshun, 56), "Final de Otoño" (Akibiyori, 60) y
"El Otoño de la familia Kohayagawa" (Kohayagawa-ke n Aki, 61,
también titulado "Último Capricho").
- el nombre enarbolado por Setsuko Hara en la película, Noriko,
vuelve de nuevo varias veces en los personajes femeninos principales
en las películas de Ozu. Así en "Principio de Verano", "Viaje en
Tokio" o "Último capricho".
- "Final de Otoño" (Akibiyori, 1960) reanudará muy cerca de la trama
de PRIMAVERA TARDÍA. Pero esta vez una madre sustituirá al padre y
es... ¡Setsuko Hara que desempeñará (soberbiamente) el papel !
Philippe Serve
--
"Donnez moi 5 minutes, j'en ai pour un quart d'heure" (Michel Serrault
dans Ces Messieurs de la Famille)
Site perso cinema: Ecrans pour nuits blanches
(http://perso.club-internet.fr/pserve)
> La escena donde el padre enseña a su hija quien la felicidad se
> construye día
> después de día y puede tomar uno, cinco o diez años antes de
> instalarse en un par es uno de los más bonitos momentos de toda la
> filmografía de Ozu. ¡ Qué lucidez por parte de un cineasta seguido
> siendo soltero toda su vida y nunca que no deja a su madre !
>
>
Muchas graciasss por esta critica tuya, Phillipe :-))))
Una de las escenas que mas me gustan de la pelicula es la de la ultima noche
de su viaje a Kyoto. Es justo cuando el padre se acaba de quedar dormido y
vemos el rostro de Noriko, todavia emocionado y con miles de dudas. En ese
momento Ozu corta para mostrar la imagen de un jarron, al momento nos
muestra de nuevo el rostro de Noriko todavia con las dudas sobre el
matrimonio y a continuacion vuelve a enfocar el jarron, imperturbable,
durante varios segundos. Es la forma que tiene Ozu de contarnos como ve el
mundo, imperturbable el jarron por muchos cambios que sufra la vida de
Noriko en el futuro.
Y el hecho de que nunca lleguemos a conocer al prometido/marido de Noriko, y
el hecho de que no veamos escenas de la boda (a pesar de que toda la
pelicula gire en torno a este tema central), son una prueba de que este tema
central solo son una mera excusa por parte de Ozu para mostrarnos los
pequeños detalles cotidianos, los conflictos que surgen en el dia a dia, los
pequeños placeres que se encuentran quizas en los detalles mas
intrascendentes.
saludosss
pd. Nunca ha estado Sesuko Hara mas maravillosa que en esta pelicula. La
escena en la que vuelve caminando con su padre tras el espectaculo de nô
siempre consigue emocionarme.
Me gustaría revisar la película (quizás, también, mi favorita de Ozu),
pero algo de este cambio de actitud que va teniendo Noriko en su viaje a
Kyoto, ¿tendrá algo que ver con estar en el centro espiritual y
tradicional del Japón? Abandonar Tokio por un tiempo parece tener
consecuencias en la forma que ella tiene de ver las cosas.
Como nota curiosa, los lugares que visitan están efectivamente en Kyoto,
es extraño que se desplazaran hasta allí para rodar un par de tomas.
Destaca el famoso Kiyomizu, templo que ya existía en el periodo Heian en
las colinas que rodean la ciudad, cuyas aguas -dicen- tienen propiedades
curativas (Kiyomizu significa "agua pura"). Aunque lo que lo hace célebre
es su enorme balcón que descansa sobre sólidas vigas de madera y desde el
que se contempla toda la ciudad (en él empieza la novela "Kyoto" de
Yasunari Kawabata); balcón sobre el que pasean Noriko y sus acompañantes,
aunque Ozu decide no mostrar las vistas sobre la antigua capital.
> pd. Nunca ha estado Sesuko Hara mas maravillosa que en esta pelicula. La
> escena en la que vuelve caminando con su padre tras el espectaculo de nô
> siempre consigue emocionarme.
Setsuko Hara *siempre* está maravillosa. ;-) Esta película la vi en doble
sesión con "La voz de la montaña" de Naruse, y no sabría decir en cuál de
las dos estaba mejor.
--
Article posté via l'accès Usenet http://www.mes-news.com
Accès par Nnrp ou Web
> [Yo espero que mi crítica no contenga demasiadas faltas de español y les
> agradezco su tolerancia]
La traducción queda bastante legible, después de todo (¿es toda ella
automática?) aunque tiene algunas expresiones cuando menos curiosas,
como p.ej. cuando dices : "da siempre la impresión de encontrarse al
borde del loco-risa"... :-)))
> PRIMAVERA TARDÍA
>
> (BANSHUN)
>
> Japón, 1949, de Yasujiro Ozu, BN, 108'
[...]
> Philippe Serve
A los que lean francés, les recomiendo la lectura de tu texto original
en tu sitio web :
http://perso.club-internet.fr/pserve/Printemps_tardif.html
--
pabloMad (émail: pablomadfou terra es)
La_Sirenita a écrit:
> "Gromit" <pse...@club-internet.fr> escribió en el mensaje
> news:40781C28...@club-internet.fr...
(...)
>
>
> Muchas graciasss por esta critica tuya, Phillipe :-))))
>
> Una de las escenas que mas me gustan de la pelicula es la de la ultima noche
> de su viaje a Kyoto. Es justo cuando el padre se acaba de quedar dormido y
> vemos el rostro de Noriko, todavia emocionado y con miles de dudas. En ese
> momento Ozu corta para mostrar la imagen de un jarron, al momento nos
> muestra de nuevo el rostro de Noriko todavia con las dudas sobre el
> matrimonio y a continuacion vuelve a enfocar el jarron, imperturbable,
> durante varios segundos. Es la forma que tiene Ozu de contarnos como ve el
> mundo, imperturbable el jarron por muchos cambios que sufra la vida de
> Noriko en el futuro.
[Aún perdón para las faltas de español ! En primer lugar en francés, a
continuación en español :]
Donald Ritchie écrit :
"Le vase fonctionne comme pivot. Il ne "signifie" rien (pas même le
repos, le sommeil), il n'est que prétexte à l'écoulement d'une certaine
période de temps. Nous le regardons pendant que les sentiments de la
fille se transforment. Il est difficile de dire pourquoi cette manière
de faire est plus satisfaisante que la manière traditionnelle : par
exemple nous montrer la transformation opérée sur le visage de
l'actrice. Ozu introduit entre le personnage et le spectateur une
distance impersonnelle. Nous pouvons mieux la comprendre en ne la voyant
pas directement mais en voyant ce qu'elle voit (un simple vase, isolé,
magnifique). Nous devons imaginer les sentiments qui habitent la fille
au moment crucial de la transformation; nous n'y sommes pas confrontés.
Alors que notre attention était dirigée vers elle, le vase s'est
interposé entre elle et nous. (...) Nous avons été conduits à travers
une situation émotionnelle, et à son point le plus fort nous sommes
placés face au néant. Nous sommes bien loin de la simplicité du
fonctionnement du symbolisme.
Donald Ritchie escrito:
"El jarron funciona como pivote. No "significa" nada (no incluso el
descanso, el sueño), so'lo es pretexto al transcurrido (?) de un
determinado período de tiempo. Lo observamos durante que los
sentimientos de la muchacha se transforman.
Es difícil decir porqué esta manera de hacer es más satisfactoria que la
manera tradicional : por ejemplo mostrarnos la transformación
operada sobre la cara de la actriz. Ozu introduce entre el personaje y
el espectador una distancia impersonal. Podemos mejor comprenderla en
no verla directamente pero viendo esto que ve (un simple jarron,
aislado, espléndido). Debemos imaginar los sentimientos que anidan
la muchacha en el momento crucial de la transformación; [nous n'y sommes
pas confrontés]. Mientras que nuestra atención se dirigía hacia ella,
el jarron se interpuso entre ella y nosotros . (...) Fuimos conducidos a
través de una situación emocional, y en lo más algido se este punto,
estamos ante la nada. Estamos muy lejos de la simplicidad del
funcionamiento del simbolismo.
(...)
>
> pd. Nunca ha estado Sesuko Hara mas maravillosa que en esta pelicula. La
> escena en la que vuelve caminando con su padre tras el espectaculo de nô
> siempre consigue emocionarme.
Es formidable también en "El Idiota" de Akira Kurosawa, según
Dostoievski.
Philippe
>
> (...)
> >
> > pd. Nunca ha estado Sesuko Hara mas maravillosa que en esta pelicula. La
> > escena en la que vuelve caminando con su padre tras el espectaculo de nô
> > siempre consigue emocionarme.
>
> Es formidable también en "El Idiota" de Akira Kurosawa, según
> Dostoievski.
>
No he visto todavia "El Idiota" de Kurosawa, pero dentro de poco creo que la
veré, gracias a DeAplaneta :-))))
-----
Noticia:
DeAPlaneta bajo el sello de su colección Orient Express lanzará el próximo
26 de Mayo tres títulos de este prestigioso director.
Vendrán presentados sueltos o en un pack. El precio recomendado por separado
será de 11,99? /unidad y el pack con las tres películas por 29,95 ?.
Los filmes elegidos son:
Rashomon (Rashomon, 1950)
El idiota (Hakuchi, 1951)
Duelo silencioso (Shizukanara ketto, 1949)
(Informacion proporcionada por Zonadvd.com)
----
"Duelo silencioso" y "Rashomon" son dos de mis peliculas favoritas de
Kurosawa, y recomiendo a todo el que pueda, se haga con ellas, especialmente
con la poco conocida "Duelo Silencioso" :-))))))
saludosss
No te la recomiendo :-)))))..., es tan mala que a veces parece
simplemente "rara" ;-))) (eso sí, Hokkaido nevado queda la mar de bonito),
no obstante para "completistas" puede llegar a tener su interés, pese a ser
una adaptación (en mi opinión) totalmente fallida, con sus innegables
"momentos". Digamos que Akira no tenía el día...como tampoco lo tenía en
"Duelo Silencioso", folletinesca (en el peor sentido de la palabra, porque
ultrafolletinesca es también, por ejemplo "Oyusama" de Mizoguchi, y es una
delicia absoluta, y una maravilla) a más no parar, aunque sin tantas
"crestas" a lo largo de su metraje.
Un saludo.
Santi.
Vaya por diossss, hay muy poquitas pelis de Kurosawa que no me gusten si
no recuerdo mal..., ya veremos con "El Idiota";-)))
Digamos que Akira no tenía el día...como tampoco lo tenía en
> "Duelo Silencioso", folletinesca (en el peor sentido de la palabra, porque
> ultrafolletinesca es también, por ejemplo "Oyusama" de Mizoguchi, y es una
> delicia absoluta, y una maravilla) a más no parar, aunque sin tantas
> "crestas" a lo largo de su metraje.
>
>
De "Duelo silencioso" tengo un recuerdo estupendo, puede que el
argumento fuera folletinesco (medico que pilla la silfilisss por accidente,
etc), pero no recuerdo que el tratamiento de Kurosawa lo fuera. En fin, que
cuando la revise os cuento :-)))))))))
saludosss
> >
>
> De "Duelo silencioso" tengo un recuerdo estupendo, puede que el
> argumento fuera folletinesco (medico que pilla la silfilisss por
accidente,
> etc), pero no recuerdo que el tratamiento de Kurosawa lo fuera. En fin,
que
> cuando la revise os cuento :-)))))))))
>
> saludosss
>
Yo, de "Duelo Silencioso" tengo mejor recuerdo que Santi (o soy más
benevolente con Kurosawa, cualquiera sabe). Siempre me gustó el trato que
hace Kurosawa del papel de la novia de Mifune, de la enfermera o del
sifilítico portador. Es un dramón de cuidado, en eso estamos de acuerdo,
pero no carga las tintas tanto como podría esperarse en manos más melosas.
De todos modos, sigue siendo un Kurosawa "menor" comparado con sus (mis)
cinco obras cumbre: "Los siete samurais", "Vivir", "El infierno del odio",
"Rashomon", "Do-des-kaden". Y dejo a gusto del consumidor elegir entre otra
media docena de títulos que podrían intercambiarse por cualquiera de las
anteriores.
En fin, como ya dije en su momento...
http://minilien.com/?EyC6tj6IgN
Ozelin
En mi opinión, el tratamiento se ciñe al habitual de Akira fuera de los
géneros que le dieron mayor gloria con la excepción de "Vivir", que me
gustaría revisar...esto es, formal y argumentalmente, "ligeramente rígido",
por ser benévolo :-))))). A mí la película no me gustó nada, la noté con un
tufazo espantoso a alegato contra el descoque sexual :-))), moviéndose
siempre entre el blanco y el negro absolutos. Esa dualidad Mifune (hombre
maravilloso, íntegro, digno, abnegado, que lleva su enfermedad venérea,
adquirida de forma accidental faltaría más, mientras salvaba vidas en un
quirófano, y soportada en silencio con un estoicismo digno de mejor causa) y
esa alimaña irresponsable, que la contrajo en un burdel, y que encima va
dejando a su mujer embarazada de "monstruos", dignos de "Profecía Maldita"
de Frankenheimer ;-)), me pareció, siendo cinéfilamente correcto, "algo"
burda ;-))))))). Entre ésta y "El Idiota", me quedo con "El Idiota", sin
dudarlo un instante, al menos el material dramático de "El Idiota" es
infinitamente mejor y muy complicado de adaptar, y el tratamiento
cinematográfico en ambos casos, me parece similar...y aunque "El Idiota" es
un desatre, sus escasos buenos momentos superan con creces la pereza de
ideas de "Duelo Silencioso".
Un saludo.
Santi.
La_Sirenita a écrit:
(..)
>
> -----
> Noticia:
>
> DeAPlaneta bajo el sello de su colección Orient Express lanzará el próximo
> 26 de Mayo tres títulos de este prestigioso director.
>
> Vendrán presentados sueltos o en un pack. El precio recomendado por separado
> será de 11,99? /unidad y el pack con las tres películas por 29,95 ?.
Euros ? no es costoso...
>
> Los filmes elegidos son:
>
> Rashomon (Rashomon, 1950)
>
> El idiota (Hakuchi, 1951)
>
> Duelo silencioso (Shizukanara ketto, 1949)
>
> (Informacion proporcionada por Zonadvd.com)
>
> ----
>
> "Duelo silencioso" y "Rashomon" son dos de mis peliculas favoritas de
> Kurosawa, y recomiendo a todo el que pueda, se haga con ellas, especialmente
> con la poco conocida "Duelo Silencioso" :-))))))
Quien es "Duelo silencioso" ? "Drunken Angel" ?
Philippe
>
> saludosss
http://spanish.imdb.com/title/tt0041870/
saludosss
¡Haikus visuales! Como lo describe (tan certeramente, en mi
humilde opinión) el profesor de Comunicación Audiovisual Iván
Pintor Aranzo:
«Los planos de tránsito que Ozu intercala entre las secuencias
(...) consiguen hacer visible el paso del tiempo. La sucesión del
ciclo vida-muerte dentro de la familia constituye(...)la
estructura sobre la que el cineasta yuxtapone, con la actitud de
un calígrafo, un número limitado de escenarios y motivos que,
articulan un gran filme tapiz acerca de las relaciones entre
padres e hijos. Aunque la puesta en escena contribuye a subrayar
la dialéctica entre lo permanente y lo mudable, llama la atención
los planos exteriores que se intercalan entre las diferentes
módulos narrativos. En ellos, como en los pequeños poemas
conocidos como haikus, un elemento fugaz irrumpe en un paisaje
estático, en una contemplación que raramente tiene algo que ver
con el desarrollo de la trama. Un barco se desliza sobre el mar;
las nubes ocultan el monte Fuji; un campo de avena se mece frente
a una montaña; un muchacho cruza la calle, y en todos los casos,
la duración de la imagen se acomoda al ritmo fisiológico de una
respiración, del mismo modo que lo hacen las diecisiete sílabas de
un haiku, forma en la que el propio Ozu solía expresarse en sus
diarios.»
> - PRIMAVERA TARDÍA pertenece a las numerosas películas de
> Yasujiro Ozu cuyos títulos declinan las temporadas
Siguiendo con lo del haiku vuelvo a citar a Iván P.A.:
«Ajena a todo peso retórico, la estructura del haiku no impone
nada sino que otorga la palabra a la naturaleza y confronta la
emoción fugitiva con lo inmutable, de manera que permite aceptar
con serenidad la brevedad de la vida propia. Pero si bien traducir
cualquier haiku a una lengua occidental es difícil a causa de la
sintaxis y el valor visual de la escritura japonesa, en la
formulación cinematográfica de Ozu esa dificultad desaparece. Y
con ella, se desvanece también la imposibilidad de trasponer la
tonalidad o clave del poema, ya que cada haiku está ligado, por su
temática y por la inclusión de ciertas palabras, a una de las
estaciones del año y a uno de los cuatro furyu o “humores” del
zen. Cada una de las últimas películas de Ozu, realizadas a partir
de guiones de Kogo Noda, se acomoda a una estación. Si el sistema
binario del pensamiento zen tiene, en buena medida, su origen en
el taoísmo chino, entonces es posible identificar el principio
activo y solar (yang) en las secuencias exteriores y el principio
receptivo y lunar (yin) en el interior de las casas. Como sucede
en la pintura taoísta, donde la montaña y el lago nunca están en
una oposición rígida, sino animada por la presencia dinámica de
las nubes, los planos de tránsito que incorpora Ozu son el espacio
vacío, la condición para que circule la energía (ki) que provoca
la transmutación de las diferentes secuencias del relato en un
conjunto armónico.»
--
Óscar Maif
Miembro de 'Dos e-mules y un DVD'