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Las expectativas y los culos

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Alboroto

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May 19, 2012, 6:32:58 PM5/19/12
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CINE | Festival de Cannes

Las expectativas y los culos

a.. Mungiu repite las claves de 'Cuatro meses, tres semanas y dos d�as'
b.. El australiano John Hillcoat rinde homenaje al cine de 'g�ngters'
Luis Mart�nez (enviado especial) | Cannes



http://www.elmundo.es/elmundo/2012/05/19/cultura/1337444081.html



Las expectativas son como los culos. Cada uno tiene una (y uno). Eso s�, no
es lo mismo cumplir con las expectativas que hacer lo propio con... Nos
estamos liando. Lo que quer�amos decir es que la jornada de Cannes de hoy
era de altas expectativas y, por acabar con el s�mil, alg�n culo de altura
(definitivamente, nos hemos liado). Tanto la pel�cula del rumano Cristian
Mungiu como la del australiano John Hillcoat llegaban a la Croisette con el
gesto decidido y la moral contenta. Aunque, bien es cierto, desde sitios
completamente distintos. A los dos, en cualquier caso, les avala la certeza
indiscutible de sus anteriores trabajos.

'Beyond the hills', as� se titula la pel�cula del rumano, es el siguiente
trabajo que aterriza en Cannes despu�s de que su director detuviera la
respiraci�n de m�s de uno con 'Cuatro meses, tres semanas y dos d�as', una
de las m�s brillantes palmas de oro de los �ltimos tiempos. Entonces, la
amistad de dos mujeres serv�a para abrir una rendija en la pantalla del cine
desde la que contemplar todos los pliegues posibles de eso llamado alma
humana. Tal cual.

En una Rumania fr�a y viscosa como la panza de un pez muerto, el viaje
equinoccial de dos seres errantes y perdidos ofrec�a algo m�s que la
perfecta radiograf�a del desastre. Era nuestra m�s �ntima y personal
cat�strofe la que, de golpe, quedaba fotografiada. La c�mara apenas se
inmiscu�a en la acci�n, dejaba que los personajes se mostraran desnudos. Era
el espectador el que literalmente constru�a la pel�cula.

Definitivamente, aquello fue un cataclismo en Cannes.

Pues bien, el director vuelve a insistir en las claves de anta�o para ir m�s
alto, m�s lejos... y peor. De nuevo, dos mujeres, quiz� amantes; de nuevo,
la g�lida sensaci�n de abandono. Esta vez, sin embargo, todo discurre entre
las cuatro paredes de un convento (con su cura ortodoxo y sin monjas
ex�ticas). Las dos protagonistas se reencuentran ah� despu�s de tantos a�os.
Una vuelve de Alemania y la otra vive all�.

Un mazazo
Lo que sigue es una disecci�n de la religi�n en general y del fanatismo en
particular tan turbador como, admit�moslo, brutal. Y brutal, eso s�, en el
m�s amplio y escrupuloso de los sentidos.

Atosigante ser�a m�s correcto. Lo diremos: un aut�ntico mazazo (ladrillo,
dir�n algunos) lanzado a la cara.

El problema consiste en que el director se muestra de principio a fin
inmisericorde con el espectador. En las dos horas y media largas que dura la
cinta, cada plano-secuencia est� ah� para recordarnos que detr�s hay un
autor o, mejor, un AUTOR, con may�sculas. Lo que en su trabajo anterior era
naturalidad, aqu� se antoja de un autoindulgencia que abruma.

Insiste Mungiu en que su �ltimo deseo es guiar al espectador y, puestos a
insistir, afirma su nada velada intenci�n de hacer "otro tipo de cine". No
le falta raz�n ni en lo uno ni en lo otro. De lo que adolece 'Beyond the
hills' es de argumentos suficientes para conseguir que la historia avance
m�s all� de la repetici�n de los mismos gestos, los mismos di�logos,
id�ntica desesperaci�n.

Eso s�, si se supera la prueba (es cuesti�n de resistencia y una buena
siesta antes de la proyecci�n), la sensaci�n que queda es tan agria como
violenta, tan l�cida como hiriente. Y todo ello con el est�mago del rev�s
por culpa del v�rtigo que provoca el absurdo. Nadie ha dicho que Mungiu haya
perdido esa capacidad ins�lita para la carcajada grotesca. Seguiremos
esperando.

Homenaje
A su lado, Hillcoat. O mejor, en la esquina contraria. Sus cines no pueden
ser m�s opuestos. Si el rumano intenta refundar el cine en cada plano, el
australiano -de ah� viene el director de 'Lawless'- se esfuerza a recrearlo.
Su cinta, de la mano de un gui�n del m�sico Nick Cave, es una invitaci�n al
patio de butacas a rescatar viejos mitos del celuloide como la Ley Seca, los
g�ngsters, los tiros y las sonrisas ladeadas. Y un poco de rock 'n' roll. Y
en medio, Jessica Chastain. Pelirroja. Y aqu�, las expectativas se mezclan
con los culos. Con perd�n.

Digamos que el cine se alimenta de mitos. Hasta aqu� nada que no le hayamos
escuchado antes a Garci. La cuesti�n, por excitante, es contemplar c�mo esa
mitolog�a se extiende sobre la pantalla hasta acaparar cada rinc�n de la
mirada, de la memoria y de otras partes del alma menos nobles. Jessica
Chastain se desnuda en 'Lawless' y el mundo empieza a tener sentido. Lo que
cada uno sue�e, imagine o poetice en la intimidad es asunto de cada uno. No
exactamente del cine, cuidado.

A lo que �bamos, al director de 'La carretera' se le esperaba como se supone
que se aguarda a los llevan a�os leyendo el cine de Hollywood desde el otro
lado. El otro lado del propio cine y el otro lado del planeta. Y eso es lo
que hace.

La historia de tres hermanos en los a�os 30 de la prohibici�n le sirve as� a
Hillcoat para hilvanar su propio homenaje a los recuerdos que cualquiera,
visitante asiduo del g�nero o no, puede tener de la �poca.

De paso, la pel�cula repasa otros mitos como el de la violencia, la madurez
y la familia con un esquematismo a medio camino entre la nostalgia y la
rutina. No entusiasma, tampoco molesta. Todo ello demasiado ajustado a
razones, demasiado calculado, demasiado perfecto.

En definitiva, ninguna de las dos pel�culas ofrece lo que en un principio
cabr�a esperar de sus directores, pero tampoco arruina expectativas. Los dos
directores se mantienen en sus creencias y sus trece. Seguiremos esperando.
Luego est� lo de los culos, pero eso es otra cuesti�n.


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