Una forma de verlo es partir de la solución del problema isoperimétrico:
la máxima área abarcada por una curva cerrada de perímetro constante es
la del círculo.
Consideramos entonces el cuadrilátero articulado de lados de longitudes
a, b, c y d lo dispones de manera que sea cíclico y le adosamos a cada
lado los segmentos circulares correspondientes. Deformándolo en
cualquier sentido, obtenemos un superficie limitada por una curva del
mismo perímetro que el del círculo, y por tanto de área menor. Como los
segmentos circulares permanecen invariables, el área del cuadrilátero
articulado no cíclico resulta menor que la del cíclico.