http://maluleando.blogspot.com/
Al igual que mi amigo Carlos Andrés Pérez, ese excelente presidente que sí
supo gobernar esta nación, yo soy una fanática de la llamada superautopista
de la información.
El día de ayer, mientras buscaba algunas citas bíblicas (porque una sí lee
la Biblia, no sólo la cita sin saber, ni la interpreta a su antojo como
hacen otros...) me he encontrado con que ahora las tatuadas y los tatuados
arderemos en el infierno, ¡haremos ebullición pues!.
El señor Dawlin Ureña, pastor evangélico, dice que "Si hace 3,000 años a
Dios no le complacía que nos mutiláramos la piel con heridas y con marcas
imborrables como son los tatuajes, a Dios tampoco le agrada que lo hagamos
hoy". El amigo Dawlin (tocayo de un sobrino mío que nació en el cerro y se
crió en el cerro) llega más lejos todavía y nos sugiere que si nos
tatuamos, es decir pecamos, "...una horrenda expectación de juicio y de
hervor de fuego ..." nos ha de devorar.
Me sentí particularmente afectada por su comentario y próxima a hervir en
fuego porque yo también estoy tatuada. Aunque ustedes no lo crean, hace no
mucho tiempo atrás, cuando mi Eustoquio y yo pasábamos unas placenteras
vacaciones en Miami Beach, al ver ese montón de cubanas sugerentes en la
playa, me pidió en un arrebato de locura juvenil, que me hiciera un tatuaje
que sólo él tuviese derecho a ver. Yo, por supuesto, lo complací.
Pero lo que definitivamente me puso de mal humor no fue la retórica
puritana, sino su vínculo con algo más cercano: las continuas afrentas a la
libertad que intenta este gobierno autoritario a través de vías cada vez
más retorcidas. Para nadie es secreto que los cristianos evangélicos están
con Chávez, pero que ahora se atrevan a manipular nuestro derecho a
tatuarnos, ¡eso es el colmo!.
Así que, queridos conciudadanos, desde esta humilde tribuna hago un llamado
para que las tatuadas y los tatuados salgamos a la calle a defendernos de
este nuevo atropello a la libertad.
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No habiendo le�do mucho al tal pastor que se dice llamar, o apellidar,
Ure�a, de las opiniones que algunos vierten aqu� del mismo estoy
llegando a la conclusi�n de que ese pastor es, en cualquier caso, un
hombre con cierto car�cter.
No ser� yo qui�n condene a los eternos fuegos del infierno a aquellos
que osaran u osasen castigar sus carnes y a�n sus almas inmortales con
alg�n signo impreso a fuerza de llaga sangrante infelizmente decorada
con sutiles tintas que, sin duda alguna, har�n, en todo caso, peligrar
la salud del inconsciente que se hallare en esa tesitura.
S� he de advertir, al igual que el pastor Ure�a, de los peligros que
para nuestras inmortales almas ha de traer tan l�brica pr�ctica cual es
la del tatuaje que tan de moda est� en nuestros d�as.
Y me explico.
A diferencia de cualquier otro trabajo est�tico o avalorio, peinado o
look, el tatuaje supone, una agresion a nuestra piel en la que se
"adorna" nuestra dermis con motivos diversos.
Dichos motivos decorativos pueden ser muchos y muy diferentes. Suelen
ser, por lo general, fruto de un estado de �nimo presente que obvia en
absoluto lo que hayamos de considerar en el futuro. As�, se cuentan por
millones aquellos pobres ingenuos que, en temprana edad y tal vez
sintiendo la llama de la pasi�n ( que no la del amor) por una amable y
a�n agradable lozana, tal vez de delicada silueta, agraciada sonrisa y
a�n turgentes pechos y carnosos y concupiscentes labios, se ven de tal
modo enamoriscados o , m�s castizamente, enco�ados y de tal modo se
encuentren que rindan sumisi�n plena de sus inmortales almas a esa
afrodita y de tal forma cegados por la pasi�n y abandonando cualquier
intento de raciocinio, ofrezcan como prueba de amor eterno a su �amada?,
imprimir en sus pieles el dulce nombre de la muchacha.
E importanto mucho el encantado de la "doncella" y muy poco su nombre, y
siendo �ste, en ocasiones de lamentable fortuna, as� vemos a nuestro
mozalbete grabando a hierro y fuego, el infausto nombre de "MANUELA" en
su muy lustroso torso, y a�n en su frente o incluso su miembro viril que
no se ha visto nunca semejante gal�n merecedor de las atenciones de su
amada.
Pero fatigados de la pasi�n carnal , esta dulce y entra�able pareja,
acaba inevitablemente viendo corrompida su pasi�n por motivos bi�n
distintos y a�n anodinos y henos aqu� contemplando al gal�n, diez a�os
despu�s, luciendo en su torso, frente y a�n miembro viril, el muy poco
delicioso nombre de "MANUELA" que ya es un horror, una pena y un
aut�ntico dolor.
Y as� vemos al pastor Ure�a, condenando las almas de los inafortunados
tatuados, al eterno fuego del infierno, y digo yo que m�s les hubiera
valido a estos temerosos tatuados ser briosos creyentes y a�n seguidores
del tal pastor Ure�a, que verse por el resto de sus tristes y apenadas
vidas hacer el m�s horrendo y nefando de los rid�culos con semejante
disparate de tatuaje.
NO RESPONDAS A ESOS “TROLL” ANGEL (VENANCIO) Y EBETER (Anonimo)
Los buscabroncas en Internet tienen nombre propio: “Trolls”. Posiblemente
los haya visto escribiendo comentarios incendarios en algún foro o “blog” y
sabrá que afearles la conducta no sirve de nada. Los “trolls” disfrutan
haciendo perder los estribos, buscan llamar la atención, vengarse de
alguien o sabotear el sitio. Lo mejor es pasar olímpicamente de ellos.
Como cualquier comunidad humana, las zonas de charla de Internet tienen sus
propias leyendas y mitos. Uno de ellos es el “troll”, un personaje
usualmente anónimo que manda comentarios groseros a foros, chats y blogs.
No entran en este concepto quienes se dejan llevar por una calentura
momentánea. El “troll” lo hace siguiendo una fría estrategia.
Aunque la palabra remite a los ogros de los cuentos, su uso en Internet
proviene del verbo inglés “to troll”, que significa pescar con cebo: el
mensaje insultante o bromista del “troll” actúa como anzuelo para que
piquen los más sensibles, respondan en masa y se arme la de Dios.
Nada gusta más a un “troll” que provocar montañas de mensajes de protesta. Y
si la bromita degenera en una “guerra incendiaria” (”flame war”, en
inglés), mejor. Se llama “guerras incendiarias” a las discusiones subidas
de tono. El “troll” las crea y también las aviva. Algunas han provocado el
cierre del foro en cuestión.
Los “trolls” adoptan personalidades ficticias o bien impersonan a los
miembros legítimos del foro. Envían mensajes fuera de tema, hacen preguntas
tontas o insultan. Son inmunes a las críticas que provocan. Les divierte
irritar a los internautas más inocentes o irascibles, quienes no se
percatan de que se está jugando a provocarlos.
En su ensayo “Trolls de Internet”, Timothy Campbell explica: “Los “trolls”
no captan que hieren a gente real. Para ellos, los demás usuarios no son
del todo humanos sino una especie de abstracción digital. Como resultado,
no sienten ningún tipo de pena por el dolor que infligen. De hecho, cuanto
mayor sea el sufrimiento que causan, mayor es su logro”.
Por eso se utiliza la frase “No alimentes al troll” cuando uno de ellos
entra en escena. Campbell asevera: “Devolver los insultos a un “troll” sólo
sirve para incitarle, por lo que no responderle es anularle. Si intentas
razonar con un “troll”, él gana. Si insultas a un “troll”, él gana. Si
chillas a un “troll”, él gana. Lo único que los “trolls” no pueden aguantar
es que se les ignore”.
Neal Stephenson, en su libro “Cryptonomicon”, también hace referencia a
estos personajes: “Discutir con extraños anónimos en Internet es un juego
de bobos porque casi siempre acaban siendo quinceañeros con ínfulas de
superioridad y una gran cantidad de tiempo libre, o gente indistinguible de
estos”.
Para algunos es un deporte, con trucos propios, como invocar a su libertad
de expresión o amenazar con denuncias. También se practica en grupo, como
explica el “Manual de Invasión de un Foro”: “El equipo observa durante un
tiempo el foro que quiere atacar. Cada “troll” decide qué personaje falso
será y pacta una forma de comunicación privada para ir reconduciendo la
estrategia”.
El primer asalto es subterráneo: los “trolls” participan en el grupo como un
contertulio más, sin crear polémica. En el momento pactado, uno de ellos
manda el mensaje incendiario. El resto sembrará la confusión respondiendo
airadamente”.
La victoria, explica el manual, llega cuando se ha conseguido sembrar
totalmente la discordia: “Los habituales del foro lo abandonan, la mayoría
de conversaciones son discusiones, los “trolls” reciben mensajes privados
con insultos y el moderador del foro amenaza con echarles”.
TIPOS DE “TROLLS”
1. EL DIRECTO. Envía un mensaje con un título sumamente inflamatorio que
garantiza réplicas furiosas, a las que responderá inmediatamente. Por
ejemplo llamar “racistas asquerosos” a un foro de “skinheads”.
2. EL TONTO. Envía un mensaje con un título divertido y un texto estúpido
con la intención de gastar una broma. Por ejemplo, preguntar en un blog de
pesca: “¿Cómo era para poner un anzuelo?”.
3. EL GOLPEA, CORRE Y MIRA. Manda un mensaje provocativo para que la gente
se pelee. Por ejemplo, en un foro de animales domésticos, asegurar que los
perros son mejores que los gatos, para enfrentar a sus dueños.
4. EL ESTRATEGA. Empieza mandando mensajes normales que cada vez serán más
provocadores. Por ejemplo, preguntar a un grupo de fanáticos de los
alienígenas: “¿Cómo sé si he sido abducido?”. A medida que le vayan
respondiendo en serio, mandará nuevos mensajes con detalles cada vez más
surrealistas para tomarles el pelo.
5. EL VENGATIVO. Es el “troll” más visceral. Suele ser un habitual del foro
que ha cogido ojeriza a una persona o a todo el grupo y les manda mensajes
públicos insultantes.
6. EL PERSISTENTE. Persona extraña y conflictiva que aterriza en un foro y
se queda una buena temporada, sin importarle las críticas a sus mensajes.
Suele interpretar un papel, como hacerse pasar por franquista.
7. EL “CASCADA”. Persigue generar el mayor número posible de respuestas a
sus provocaciones. Cuando ve que la discusión que ha generado flojea, la
aviva mandando más.
8. EL TÍTERE. Utiliza identidades diferentes para participar en un mismo
foro, respondiéndose a sí mismo como si fuese dos personas. Por ejemplo, si
una de sus identidades inicia una discusión, usa la otra para respaldarla o
incluso criticarla.
NO RESPONDAS A ESOS "TROLLS": SUZUDO, NOGOD (MILTONASH), SIM�N TEMPLAR,
!!!FRAYKEJODERSE!!!
Los buscabroncas en Internet tienen nombre propio: "Trolls". Posiblemente
los haya visto escribiendo comentarios incendarios en alg�n foro o "blog" y
sabr� que afearles la conducta no sirve de nada. Los "trolls" disfrutan
haciendo perder los estribos, buscan llamar la atenci�n, vengarse de
alguien o sabotear el sitio. Lo mejor es pasar ol�mpicamente de ellos.
Como cualquier comunidad humana, las zonas de charla de Internet tienen sus
propias leyendas y mitos. Uno de ellos es el "troll", un personaje
usualmente an�nimo que manda comentarios groseros a foros, chats y blogs.
No entran en este concepto quienes se dejan llevar por una calentura
moment�nea. El "troll" lo hace siguiendo una fr�a estrategia.
Aunque la palabra remite a los ogros de los cuentos, su uso en Internet
proviene del verbo ingl�s "to troll", que significa pescar con cebo: el
mensaje insultante o bromista del "troll" act�a como anzuelo para que
piquen los m�s sensibles, respondan en masa y se arme la de Dios.
Nada gusta m�s a un "troll" que provocar monta�as de mensajes de protesta. Y
si la bromita degenera en una "guerra incendiaria" ("flame war", en
ingl�s), mejor. Se llama "guerras incendiarias" a las discusiones subidas
de tono. El "troll" las crea y tambi�n las aviva. Algunas han provocado el
cierre del foro en cuesti�n.
Los "trolls" adoptan personalidades ficticias o bien impersonan a los
miembros leg�timos del foro. Env�an mensajes fuera de tema, hacen preguntas
tontas o insultan. Son inmunes a las cr�ticas que provocan. Les divierte
irritar a los internautas m�s inocentes o irascibles, quienes no se
percatan de que se est� jugando a provocarlos.
En su ensayo "Trolls de Internet", Timothy Campbell explica: "Los "trolls"
no captan que hieren a gente real. Para ellos, los dem�s usuarios no son
del todo humanos sino una especie de abstracci�n digital. Como resultado,
no sienten ning�n tipo de pena por el dolor que infligen. De hecho, cuanto
mayor sea el sufrimiento que causan, mayor es su logro".
Por eso se utiliza la frase "No alimentes al troll" cuando uno de ellos
entra en escena. Campbell asevera: "Devolver los insultos a un "troll" s�lo
sirve para incitarle, por lo que no responderle es anularle. Si intentas
razonar con un "troll", �l gana. Si insultas a un "troll", �l gana. Si
chillas a un "troll", �l gana. Lo �nico que los "trolls" no pueden aguantar
es que se les ignore".
Neal Stephenson, en su libro "Cryptonomicon", tambi�n hace referencia a
estos personajes: "Discutir con extra�os an�nimos en Internet es un juego
de bobos porque casi siempre acaban siendo quincea�eros con �nfulas de
superioridad y una gran cantidad de tiempo libre, o gente indistinguible de
estos".
Para algunos es un deporte, con trucos propios, como invocar a su libertad
de expresi�n o amenazar con denuncias. Tambi�n se practica en grupo, como
explica el "Manual de Invasi�n de un Foro": "El equipo observa durante un
tiempo el foro que quiere atacar. Cada "troll" decide qu� personaje falso
ser� y pacta una forma de comunicaci�n privada para ir reconduciendo la
estrategia".
El primer asalto es subterr�neo: los "trolls" participan en el grupo como un
contertulio m�s, sin crear pol�mica. En el momento pactado, uno de ellos
manda el mensaje incendiario. El resto sembrar� la confusi�n respondiendo
airadamente".
La victoria, explica el manual, llega cuando se ha conseguido sembrar
totalmente la discordia: "Los habituales del foro lo abandonan, la mayor�a
de conversaciones son discusiones, los "trolls" reciben mensajes privados
con insultos y el moderador del foro amenaza con echarles".
TIPOS DE "TROLLS"
1. EL DIRECTO. Env�a un mensaje con un t�tulo sumamente inflamatorio que
garantiza r�plicas furiosas, a las que responder� inmediatamente. Por
ejemplo llamar "racistas asquerosos" a un foro de "skinheads".
2. EL TONTO. Env�a un mensaje con un t�tulo divertido y un texto est�pido
con la intenci�n de gastar una broma. Por ejemplo, preguntar en un blog de
pesca: "�C�mo era para poner un anzuelo?".
3. EL GOLPEA, CORRE Y MIRA. Manda un mensaje provocativo para que la gente
se pelee. Por ejemplo, en un foro de animales dom�sticos, asegurar que los
perros son mejores que los gatos, para enfrentar a sus due�os.
4. EL ESTRATEGA. Empieza mandando mensajes normales que cada vez ser�n m�s
provocadores. Por ejemplo, preguntar a un grupo de fan�ticos de los
alien�genas: "�C�mo s� si he sido abducido?". A medida que le vayan
respondiendo en serio, mandar� nuevos mensajes con detalles cada vez m�s
surrealistas para tomarles el pelo.
5. EL VENGATIVO. Es el "troll" m�s visceral. Suele ser un habitual del foro
que ha cogido ojeriza a una persona o a todo el grupo y les manda mensajes
p�blicos insultantes.
6. EL PERSISTENTE. Persona extra�a y conflictiva que aterriza en un foro y
se queda una buena temporada, sin importarle las cr�ticas a sus mensajes.
Suele interpretar un papel, como hacerse pasar por franquista.
7. EL "CASCADA". Persigue generar el mayor n�mero posible de respuestas a
sus provocaciones. Cuando ve que la discusi�n que ha generado flojea, la
aviva mandando m�s.
8. EL T�TERE. Utiliza identidades diferentes para participar en un mismo
foro, respondi�ndose a s� mismo como si fuese dos personas. Por ejemplo, si
una de sus identidades inicia una discusi�n, usa la otra para respaldarla o
incluso criticarla.
NO RESPONDAS A ESOS "TROLLS": SUZUDO, NOGOD (MILTONASH), SIM�N TEMPLAR,
!!!FRAYKEJODERSE!!!
Los buscabroncas en Internet tienen nombre propio: "Trolls". Posiblemente
los haya visto escribiendo comentarios incendarios en alg�n foro o "blog" y
sabr� que afearles la conducta no sirve de nada. Los "trolls" disfrutan
haciendo perder los estribos, buscan llamar la atenci�n, vengarse de
alguien o sabotear el sitio. Lo mejor es pasar ol�mpicamente de ellos.
Como cualquier comunidad humana, las zonas de charla de Internet tienen sus
propias leyendas y mitos. Uno de ellos es el "troll", un personaje
usualmente an�nimo que manda comentarios groseros a foros, chats y blogs.
No entran en este concepto quienes se dejan llevar por una calentura
moment�nea. El "troll" lo hace siguiendo una fr�a estrategia.
Aunque la palabra remite a los ogros de los cuentos, su uso en Internet
proviene del verbo ingl�s "to troll", que significa pescar con cebo: el
mensaje insultante o bromista del "troll" act�a como anzuelo para que
piquen los m�s sensibles, respondan en masa y se arme la de Dios.
Nada gusta m�s a un "troll" que provocar monta�as de mensajes de protesta. Y
si la bromita degenera en una "guerra incendiaria" ("flame war", en
ingl�s), mejor. Se llama "guerras incendiarias" a las discusiones subidas
de tono. El "troll" las crea y tambi�n las aviva. Algunas han provocado el
cierre del foro en cuesti�n.
Los "trolls" adoptan personalidades ficticias o bien impersonan a los
miembros leg�timos del foro. Env�an mensajes fuera de tema, hacen preguntas
tontas o insultan. Son inmunes a las cr�ticas que provocan. Les divierte
irritar a los internautas m�s inocentes o irascibles, quienes no se
percatan de que se est� jugando a provocarlos.
En su ensayo "Trolls de Internet", Timothy Campbell explica: "Los "trolls"
no captan que hieren a gente real. Para ellos, los dem�s usuarios no son
del todo humanos sino una especie de abstracci�n digital. Como resultado,
no sienten ning�n tipo de pena por el dolor que infligen. De hecho, cuanto
mayor sea el sufrimiento que causan, mayor es su logro".
Por eso se utiliza la frase "No alimentes al troll" cuando uno de ellos
entra en escena. Campbell asevera: "Devolver los insultos a un "troll" s�lo
sirve para incitarle, por lo que no responderle es anularle. Si intentas
razonar con un "troll", �l gana. Si insultas a un "troll", �l gana. Si
chillas a un "troll", �l gana. Lo �nico que los "trolls" no pueden aguantar
es que se les ignore".
Neal Stephenson, en su libro "Cryptonomicon", tambi�n hace referencia a
estos personajes: "Discutir con extra�os an�nimos en Internet es un juego
de bobos porque casi siempre acaban siendo quincea�eros con �nfulas de
superioridad y una gran cantidad de tiempo libre, o gente indistinguible de
estos".
Para algunos es un deporte, con trucos propios, como invocar a su libertad
de expresi�n o amenazar con denuncias. Tambi�n se practica en grupo, como
explica el "Manual de Invasi�n de un Foro": "El equipo observa durante un
tiempo el foro que quiere atacar. Cada "troll" decide qu� personaje falso
ser� y pacta una forma de comunicaci�n privada para ir reconduciendo la
estrategia".
El primer asalto es subterr�neo: los "trolls" participan en el grupo como un
contertulio m�s, sin crear pol�mica. En el momento pactado, uno de ellos
manda el mensaje incendiario. El resto sembrar� la confusi�n respondiendo
airadamente".
La victoria, explica el manual, llega cuando se ha conseguido sembrar
totalmente la discordia: "Los habituales del foro lo abandonan, la mayor�a
de conversaciones son discusiones, los "trolls" reciben mensajes privados
con insultos y el moderador del foro amenaza con echarles".
TIPOS DE "TROLLS"
1. EL DIRECTO. Env�a un mensaje con un t�tulo sumamente inflamatorio que
garantiza r�plicas furiosas, a las que responder� inmediatamente. Por
ejemplo llamar "racistas asquerosos" a un foro de "skinheads".
2. EL TONTO. Env�a un mensaje con un t�tulo divertido y un texto est�pido
con la intenci�n de gastar una broma. Por ejemplo, preguntar en un blog de
pesca: "�C�mo era para poner un anzuelo?".
3. EL GOLPEA, CORRE Y MIRA. Manda un mensaje provocativo para que la gente
se pelee. Por ejemplo, en un foro de animales dom�sticos, asegurar que los
perros son mejores que los gatos, para enfrentar a sus due�os.
4. EL ESTRATEGA. Empieza mandando mensajes normales que cada vez ser�n m�s
provocadores. Por ejemplo, preguntar a un grupo de fan�ticos de los
alien�genas: "�C�mo s� si he sido abducido?". A medida que le vayan
respondiendo en serio, mandar� nuevos mensajes con detalles cada vez m�s
surrealistas para tomarles el pelo.
5. EL VENGATIVO. Es el "troll" m�s visceral. Suele ser un habitual del foro
que ha cogido ojeriza a una persona o a todo el grupo y les manda mensajes
p�blicos insultantes.
6. EL PERSISTENTE. Persona extra�a y conflictiva que aterriza en un foro y
se queda una buena temporada, sin importarle las cr�ticas a sus mensajes.
Suele interpretar un papel, como hacerse pasar por franquista.
7. EL "CASCADA". Persigue generar el mayor n�mero posible de respuestas a
sus provocaciones. Cuando ve que la discusi�n que ha generado flojea, la
aviva mandando m�s.
8. EL T�TERE. Utiliza identidades diferentes para participar en un mismo
foro, respondi�ndose a s� mismo como si fuese dos personas. Por ejemplo, si
una de sus identidades inicia una discusi�n, usa la otra para respaldarla o
incluso criticarla.