Una de esas cosas que tanto me cuesta asimilar es lo que en España
llaman "autonomías", aunque la verdad es que creo que deberíamos
rebautizarlas y llamarlas igual que el genial escritor, Fernando
Vizcaíno Casas, que en una de sus obras las definió muy bien
utilizando el término "autonosuyas", por cierto, muy acertado y muy de
su cosecha.
Mi experiencia me dice que en un país normal sobra con que haya un
presidente del gobierno, los ministros necesarios, delegados del
gobierno en las provincias y alcaldes, aparte, por supuesto, de los
funcionarios necesarios para que las áreas de esos cargos políticos
funcionen adecuadamente. Y se acabó. Punto pelota (como dicen ahora).
Pero hete aquí que en España -uno de los países más absurdos del
mundo- se inventaron las autonomías (diecisiete en total), y no ha
quedado más remedio que multiplicar por ese número los cargos
políticos a que me he referido en el párrafo anterior, con lo que,
prácticamente, también hay que multiplicar por 17 los funcionarios y,
por supuesto, los gastos. ¿Y qué se consigue con esto?, pues aparte de
ir arruinando al país poco a poco y de eliminar de la vida productiva
al montón de chupones que se encargan de semejante inutilidad, nos
encontramos con innumerables dificultades legales para que todos los
españoles puedan ser algo tan elemental en una democracia como
"iguales ante la ley y ante el estado".
En conclusión, me parece que el invento éste de las autonomías -más
bien "autonosuyas"- sólo sirve para alimentar el ego de unos cuantos
megalómanos venidos a menos, para multiplicar la burocracia y para
gastar a lo tonto muchísimos millones de euros que buena falta les
está haciendo a los pobres españoles. Es evidente que las autonomías
son un deshacer en vez de un hacer.
He dicho (y he dicho bien).
El bisabuelo Antolín.
http://blogbisabueloantolin.es.kz/
Joer, bisabuelo, pues va a ser verdad que eres bisabuelo y de los muy
mayores. Tú, las setenta primaveras las vas a tener, eso seguro.
Conque la autonosuyas, ¿eh?
Pero mira que serás.... No nos vendrás ahora a hablar de esa autonomía
ficticia en la sierra madrileña donde se estableció que la lengua
autonómica fuera el farfullo, ya que el presidente de esa comunidad
autónoma tenía un defecto en el frenillo y en la lengua y hablaba
farfullando.
Te digo todo esto porque me temo que no encontrarás a nadie más en
estas santas news a nadie que sepa de qué libro estás hablando.
Saludos
Bien dicho, pero ahora ¿quién es el guapo que se atreve a disolverlas?,
más aún cuando con los últimos estatutos se les ha concedido todavía más
atribuciones de las que ya tenían (y si no las tienen se las toman por
la cara), ¿quién le pone el cascabel al gato?
> En conclusión, me parece que el invento éste de las autonomías -más
> bien "autonosuyas"- sólo sirve para alimentar el ego de unos cuantos
> megalómanos venidos a menos, para multiplicar la burocracia y para
> gastar a lo tonto muchísimos millones de euros que buena falta les
> está haciendo a los pobres españoles. Es evidente que las autonomías
> son un deshacer en vez de un hacer.
Tu conclusión es acertada, pero a esa gigantesca burocracia superflua
que mencionas ¿quién tiene huevos para hacerle un ERE?
Tiberio.
> Te digo todo esto porque me temo que no encontrarás a nadie más en estas
> santas news a nadie que sepa de qué libro estás hablando.
Aquí hay uno que si lo sabe, un batiburrillo de tópicos chistosos pero que
alguno de ellos ha sido incluso superado.
Las autonomías fueron creadas para descentralizar el estado y hacer más
eficaz su gestión de cara al ciudadano, esa fue la intención, el resultado
ha sido un intento más o menos velado de crear estados al margen del español
y los taifas gobernados por caciques que logran su cargo mediante una red
clientelar que solo espera ventajismos por su colaboración, y vaya si los
obtiene, cueste lo que nos cueste.
Las autonomías hoy por hoy son un gasto superfluo que no podremos mantener
por mucho más tiempo, una factor de división entre españoles y unos nidos de
corrupcción a cual de ellos más soez por insultante, ya sean del PP, del
PSOE, el PNV o el que imagines, el problema ahora es que las ratas se han
hecho la hostia de grandes y a ver quien es capaz de plantarles cara.
Tiberio.
Un saludo.
Y tanto... Como que nací el 2 de septiembre de 1884. Aunque tengo que
reconocer que de mis 124 años de edad, mi experiencia no alcanza más
allá de los 85 que, hasta ahora, he tenido de vida. Sé que es raro
pero es así.
> Conque la autonosuyas, ¿eh?
> Pero mira que serás.... No nos vendrás ahora a hablar de esa autonomía
> ficticia en la sierra madrileña donde se estableció que la lengua
> autonómica fuera el farfullo, ya que el presidente de esa comunidad
> autónoma tenía un defecto en el frenillo y en la lengua y hablaba
> farfullando.
>
> Te digo todo esto porque me temo que no encontrarás a nadie más en
> estas santas news a nadie que sepa de qué libro estás hablando.
>
> Saludos
Efectivamente a ese libro me refiero, y hay que reconocer que es una
perfecta caricatura de hasta donde podemos llegar los españoles
haciendo el ridículo, que es muy lejos, por cierto.
Un saludo.
¿Qué hambre?, será la nuestra porque la suya no, a tí que te gusta tanto
recordar acuérdate de los años del hambre cuando los "afectos" al
régimen no la notaban, ahora ocurrirá igual, la casta de los que se han
enriquecido durante estos años y los arriman a los partidos políticos no
notarán la pobreza, y en cuanto al resto por no buscarse más problemas
de los que ya tienen tragarán cuantas ruedas de molino hagan falta.
Siempre ha sido así.
Tiberio.
No estoy del todo de acuerdo. Yo creo que habría que matizar lo que
dices.
Estoy convencido de que muchísimas familias adeptas al régimen
franquista pasaban hambre, e igualmente estoy convencido de que
muchísimas familias adeptas al nacionalismo y al socialismo que lo
impulsa, también pasarán hambre. Es más, juraría que la mayor parte de
los que se han ido al paro (y de los que todavía se irán) votan a
Zapatero.
Otra cosa es los políticos que nos han metido en este problema. Esos
políticos, evidentemente, están forrados; y da exactamente igual que
sean de derechas, de izquierdas o nacionalistas: FORRADOS.
Digamos que todo esto forma parte de una gran obra de teatro
decepcionante en la que "los enemigos" en el escenario, después de la
función se van a cenar y a tomar unas copas. Y mientras tanto los
pardillos que han ido a verla creyendo que era buena, se van a casa
desencantados y sintiéndose estafados por el precio de la entrada.
Aunque, eso sí, siempre habrá bobos que estarán felices por haber
visto una mierda de obra que, encima, les ha costado carísima.
Hombre, tanto como raro.... no. Es algo inusual, eso sí.
>
>
>> Conque la autonosuyas, ¿eh?
>> Pero mira que serás.... No nos vendrás ahora a hablar de esa autonomía
>> ficticia en la sierra madrileña donde se estableció que la lengua
>> autonómica fuera el farfullo, ya que el presidente de esa comunidad
>> autónoma tenía un defecto en el frenillo y en la lengua y hablaba
>> farfullando.
>>
>> Te digo todo esto porque me temo que no encontrarás a nadie más en
>> estas santas news a nadie que sepa de qué libro estás hablando.
>>
>> Saludos
>
>
> Efectivamente a ese libro me refiero, y hay que reconocer que es una
> perfecta caricatura de hasta donde podemos llegar los españoles
> haciendo el ridículo, que es muy lejos, por cierto.
>
> Un saludo.
Un saludo, Antolín.
En definitiva, que tu padre te engendró con 40 años de edad y has
adoptado su personalidad. No es raro escribir con 85 años, teniendo en
cuenta que mi paisano Francisco Ayala escribe habiendo superado la
centena.
En cuanto a las "Autonosuyas", la sátira lo que refleja es una
constante celtíbera que los romanos creyeron haber erradicado hace dos
milenios civilizando a los españoles, pero que de vez en cuando surge
con ímpetu. Por ejemplo, en las divisiones del Reino Visigodo; en las
taifas musulmanas (tras la caída del Califato y tras la caída del
imperio Almohade); en la invasión napoleónica; en el reinado de Isabel
II; en la Primera República; en la Segunda República y ahora con la
confederalización por los Estatutos de Autonomía como paso previo a
los Referenda independentistas. Nihil novum sub sole. Y a pesar de
eso, en dos milenios las amputaciones en la Península a la creación
de Roma, sólo han sido Portugal, Andorra y Gibraltar.
No me refería a las familias en general sino a los integrantes y
próximos por colaboradores directos del gobierno franquista, esos no
pasaron hambre, del mismo modo no tiene las mismas dificultades un
albañil que haya votado al PSOE que un burócrata del partido, me refería
a los "profesionales" y sus allegados, no a los simpatizantes.
> Otra cosa es los políticos que nos han metido en este problema. Esos
> políticos, evidentemente, están forrados; y da exactamente igual que
> sean de derechas, de izquierdas o nacionalistas: FORRADOS.
No creas de todo hay, el problema es que los que se han forrado por
ocultarlo no dejan distinguir el trigo de la paja, con todo hay algo
incuestionable, mediante el poder de su cargo se han atribuido unos
privilegios completamente ajenos al espíritu de igualdad y honradez que
predican.
> Digamos que todo esto forma parte de una gran obra de teatro
> decepcionante en la que "los enemigos" en el escenario, después de la
> función se van a cenar y a tomar unas copas. Y mientras tanto los
> pardillos que han ido a verla creyendo que era buena, se van a casa
> desencantados y sintiéndose estafados por el precio de la entrada.
> Aunque, eso sí, siempre habrá bobos que estarán felices por haber
> visto una mierda de obra que, encima, les ha costado carísima.
Los políticos salvo contadas excepciones proceden todos de la misma
clase social, es lógico que sean vecinos y compartan la misma actitud
ante de la sociedad y los negocios, discrepan en moral (aborto,
eutanasia), o del pasado (franquismo sí/no), pero en lo que no discrepan
en absoluto es que por su formación o clase social son los únicos
legitimados para gobernar el país, y en general nosotros aprobamos que
sea así cuando confiamos más en un leguleyo con pico de oro aunque
sospechemos que es un granuja, que en una persona humilde que con toda
certeza sabemos honrada pero que imaginamos que no sabrá o no podrá, y
así nos va, nuestros intereses sean cuales sean solo los podrá defender
quien los comparta directamente no por referencias externas y en muchos
casos lejanas.
Tiberio.