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Duelos y quebrantos

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Pitet

unread,
Oct 15, 2003, 2:19:38 PM10/15/03
to
Hay dos o tres platos de los que hablan todos los autores pero que no se
citan en ningún libro de cocina antiguo o moderno y uno se pregunta si es
que de ellos solo se sabe que los menciona Cervantes, pero que se deconoce
su composición. Uno de ellos, el mas citado, son los duelos y quebrantos.
¿Se sabe ya de que se componían mas o menos?


Pitet

unread,
Oct 15, 2003, 2:20:33 PM10/15/03
to

Yayo

unread,
Oct 15, 2003, 2:44:12 PM10/15/03
to
Hombre yo los que he comido con ese nombre en un bar manchego, en Valencia, eran
una especie de revuelto de chorizo deshecho en trozos pequeños y de torreznos
tambien troceado menudo. Si es esto lo ortodoxo, no lo se, pero con este nombre
lo servían. Al decir revuelto quiero indicar que en su composición entraban los
huevos.
Saludos de
Luis (Yayo en la Red)

"Pitet" <pi...@terra.es> escribió en el mensaje
news:bmk37b$mf1$1...@nsnmrro2-gest.nuria.telefonica-data.net...

Elena

unread,
Oct 15, 2003, 4:13:45 PM10/15/03
to
Del libro "Recetario gastronómico de Castilla La Mancha", editado por el
servicio de publicaciones de la Junta de Comunidades C-LM 1985 :

Duelos y Quebrantos (Ciudad Real)

"Los famosos Duelos y Quebrantos son una fritada de torreznillos, hechos con
tocino de jamón, chorizos desmenuzados, tocino de panceta y sesos de cordero
cocidos previamente en agua, con sal y una hoja de laurel. Todo ello se
saltea con media docena de huevos que se van removiendo en la misma sartén
en que se realizaron las fritadas "

Eso dice. Exquisitos en la Venta Cervantes (Puerto Lápice - C. Real)

Saludos,


--
_______
Elena
"Pitet" <> Hay dos o tres platos de los que hablan todos los autores pero

"Miguel A. Román"

unread,
Oct 15, 2003, 4:29:02 PM10/15/03
to

Pues no, no se sabe con certeza cuál era exactamente la dieta sabatina del
hidalgo a la que alude el autor, aunque el común de los estudiosos apuestan por
unos "huevos con torreznos", esto es: huevos fritos o revueltos con jamón
entreverado o panceta frita, o incluso un "huevos fritos con chorizo", que sería
muy acorde con la tradición manchega, y aún con sesos.

Sin embargo no está claro que el noble manchego, que alojaba un cura en su
hacienda, se entregase al consumo de embutido precisamente los sábados, cuando los
viernes se apuntaba cristianamente a unas lentejas, con seguridad "viudas", esto
es, desprovista de toda alegría cárnica.

Hay que releer bien y entender que:
- La olla tenía "más vaca que carnero", esto es, tiraba de un ingrediente más
barato que el que la receta canónica recomendaba a aquellos señores "de posibles",
y que desde luego no era la "olla podrida" que Sancho prefiere a cualquier plato.
- El salpicón nocturno no eran sino las sobras de lo del almuerzo, aderezadas para
resucitar mínimamente su aliento, y corresponde más o menos a una "ropavieja".
- El "lujo" dominical, festivo y excepcional era, ocasionalmente, un palomino,
nada de capón y menos aún faisán.
- Si con esto, las lentejas de vigilia y los citados "duelos y quebrantos" se le
iba al caballero "las tres [cuartas] partes de su hacienda", la frase completa
retrata a un hidalgo mucho más que "venido a menos".
- Mirando el resto de sus pertenencias: "lanza en astillero (rota), adarga antigua
(vieja), rocín flaco (mal alimentado) y galgo corredor (o sea, que comía de lo que
buenamente cazaba el cánido en sus correrías)", que entre semana vestía "vellorí
de lo más fino" (lana cruda) y para las fiestas dejaba sus "calzas de velludo"
(felpa) tenemos una cómica descripción de alguien al borde de la ruina económica,
pero que por su "alcurnia" debía aparentar lo que no era. Un sujeto muy abundante
en aquella época a juzgar por lo reiterado del personaje en la literatura picaresca.

En esta tesitura, poco encajan chorizos y jamones (aunque fuesen
entreverados) que aliviarían de alguna forma las estrecheces del hacendado.

Como dato curioso -aunque su relevancia es discutible- Cervantes cita el
menú en este orden:
Plato diario (lunes a jueves)
cena diaria
sábados
viernes
domingos

Rápidamente se nota que el orden del fin de semana está alterado. Podría
pensarse que el plato de los sábados está de alguna forma conectado con la olla o
que sus ingredientes están en secuencia con aquella.

Personalmente, alguna vez he sugerido que los citados quebrantos fuesen en
realidad el tuétano de aquella vaca -más que carnero- que sustanciase la cotidiana
olla de Alonso Quijada. La carne era contra la abstinencia, pero el hueso (y su
graso contenido) no era carne, nihil obstat pues a su degustación en ese día de la
semana.

Aparte de ello, la expresión parece tener su base en el refrán de aquellos
tiempos de que "todos los duelos con pan son buenos" -que hoy ha devenido en "las
penas con pan son menos"-
"Había de comer y comía, que los duelos con pan son menos". (Mateo Alemán, el
Pícaro Guzmán de Alfarache, 1599)
"Díjole Sancho, como si lo entendiera: - Todos los duelos con pan son buenos"
(Miguel de Cervantes, Segunda parte de El Quijote, 1615)

Por ello -y no es sino especular- lo que quiera que fuese el plato se
comería con pan, supuestamente abundante (lo que sugiere un alto contenido graso)
y que fuese este pan más el que hiciera que la escasez de "los duelos" fuera
aceptable.

Adicionalmente la literatura de la época nos deja como sinónimo de
"desgracia se mire como se mire" la construcción "duelos y llantos" o "duelos y
quebrantos" en abundantes ejemplos. Tanto que Quevedo previene contra su abuso en
el lenguaje, pues cualquier problema o contratiempo se convertía en "duelos y
quebrantos" como reiterada muletilla.

En este escenario, los citados "Duelos y Quebrantos" bien pudieran haber sido
-insisto- un revuelto con tuétano o tal vez manteca. Ello no impide que el plato
citado por Cervantes tuviese una versión "rica" donde el porcino graso y carnoso
abundara y que de ella provengan los actuales repertorios que por toda la
geografía manchega se ofrecen al viajero con tal nombre, no sin un cierto
oportunismo, pues bastante más difícil es encontrar en la carta de estos mismos
locales las muy conocidas "lantejas" que se zampaba el ingenioso cada viernes.

Un Amigo
Miguel A. Román
mar...@vodafone.es

Guillermo

unread,
Oct 15, 2003, 6:40:29 PM10/15/03
to
On Wed, 15 Oct 2003 21:29:02 +0100, "Miguel A. Román"> > Hay dos o

tres platos de los que hablan todos los autores pero que no se
> > citan en ningún libro de cocina antiguo o moderno y uno se pregunta si es <mar...@vodafone.es> wrote:


> Pues no, no se sabe con certeza cuál era exactamente la dieta sabatina del
>hidalgo a la que alude el autor, aunque el común de los estudiosos apuestan por
>unos "huevos con torreznos", esto es: huevos fritos o revueltos con jamón
>entreverado o panceta frita, o incluso un "huevos fritos con chorizo", que sería
>muy acorde con la tradición manchega, y aún con sesos.
>
> Sin embargo no está claro que el noble manchego, que alojaba un cura en su

>hacienda, se entregase al consumo de embutido precisamente los sábados, ...

Hola, Miguel A., y demás gnot@s e ignot@s gent@s :
Obra -por el momento- en mi adorada biblioteca gastronómica,
un trabajito de D. Francisco Rodríguez Marín (mi ejemplar con
dedicatoria autógrafa, por cierto, del autor a su amigo D. Angel Cruz
Rueda) titulado "Duelos y quebrantos - Apéndice VII del Tomo último
del "Quijote" anotado por ..."
Este D. Francisco, que fué Director de la Biblioteca Nacional
y Bibliotecario Perpetuo de la Real Academia Española, publicó en 1928
el opúsculo de referencia en edición de 111 ejemplares, no venales (u
séase, para amiguetes). Transcribo su principio :

" DUELOS Y QUEBRANTOS - Parte I, cap.I (I, 79, I) y Parte II,
cap. L (VI, 47, 7)
Los eruditos a palo seco, como fundan todo su estado literario
en tener abastadísimo su almacén de noticias, casi siempre se imaginan
poder descifrar hasta lo indescifrable, y si no entienden un pasaje,
frase, giro o palabra, lejos de darse por cachifollados, como los
muchachos cuando no aciertan la adivinanza que se les propone, suelen
acudir a cien variados recursos para quedar airosos, al menos en la
apariencia, uno de ellos el de suponer equivocados los textos
originales, Y aun, "aliquando", otra gracia practican : la de no estar
conformes, ni a tres tirones, con lo que otro averigua y pone en
claro. Para ellos no ha de haber sobre el hito más que la suya, porque
imaginan tener acaparado, como por ley de estanco, todo lo sabido y
por saber, de tal manera, que creen que para los otros, en el reparto
general de los dones y preseas del entendimiento, no ha quedado sino
la ignorancia más supina y la inopia más lamentable. Olvídanse de que
nadie sabe casi nada y de que solamente entre todos sabemos algo. ¿Qué
le vamos a hacer? Por eso esto es mundo : porque hay de todo.
...
...
...
Para tratar de los "duelos y quebrantos" que en sábado eran la
comida usual de don Quijote, plato que ha puesto a estudiar a muchos
escritores, y aun a mentir a no pocos, empezaré por extractar la nota
que escribí para mi edicioncita de "Clásicos castellanos" y añadiré lo
que bien me pareciere, así en el texto de este apéndice como en sus
notas ....
Dije en la mencionada edición :
Empresa tan ardua ha sido para los anotadores del "Quijote"
poner en claro a qué manjar se llamase "duelos y quebrantos" en el
tiempo de Cervantes, que todavía a la hora de ahora está la pelota en
el tejado, sin que los recientes esfuerzos de don Clemente Cortejón
hayan logrado echarla al suelo. Algo tengo yo estudiado en ésto ; pero
como lo que he de decir no cabe en los límites de una nota de esta
edición, remito al lector curioso a la que pondré en la extensamente
comentada que preparo para celebrar con ella el tercer centenario de
la muerte de Cervantes. Mas por no dejar de decir aquí algo
concluyente, citaré, sobre el ya conocido pasaje de Lope de Vega en el
acto I de "Las bizarrías de Belisa"
Almorzando unos torreznos
con sus "duelos y quebrantos"...
otro del mismo Lope en "Los locos de Valencia", acto II :
Que me mate una sartén
con sus "duelos y quebrantos" ...
copiado asimismo por el docto hispanista M. Morel-Fatio ...
... y acabaré diciendo que Lope no estaba muy bien enterado de esto y
que, según otro texto más terminante y "más manchego" que los
anteriores :
"... para una cuitada,
Triste, mísera viuda,
Huevos y torreznos bastan
Que son duelos y quebrantos."
...
Sépase también que los huevos con torreznos tenían otro nombre
familiar, además del de "duelos y quebrantos" : asimismo llamábanlos
"chocolate de la Mancha".
...."

No quiero aburrir al personal. La tesis -más que razonada- de
Rodríguez Marín, es que "duelos y quebrantos" equivale a "huevos con
torreznos". No me obliguéis a transcribir sus argumentos (págs. 29 a
35 del folleto a que me estoy refiriendo). Básteos con saber que :
1º - En el ejemplar (U/1677) de la B.N. de los "Refranes y
proverbios en romance" colegidos y glosados por el Comendador Hernán
Núñez, en preciosa letra manuscrita del siglo XVI se lee :
"Hueuos y torresnos, Duelos y quebrantos"
2º - En la 14ª edición del Diccionario de la R.A.E. se dice :
"Duelos y quebrantos. Despojos de aves y cerdo que era lícito
comer en los reinos de Castilla los sábados, cuando en esos días se
guardaba aún abstinencia de carne."
3º - En la 15ª edición, la Academia da por buena esta otra
definición :
"Duelos y quebrantos. Fritada hecha con huevos y grosura de
animales, especialmente torreznos o sesos, manjares compatibles con la
semiabstinencia que por precepto eclesiástico se guardaba los sábados
en los reinos de Castilla."

La verdad es que abiertamente opto por las sabidurías de
Rodríguez Marín.
Sos quiero, Miguel A., y demás gnot@s e ignot@s gent@s
Guillermo

"Miguel A. Román"

unread,
Oct 15, 2003, 8:29:46 PM10/15/03
to
Guillermo wrote:
> Los eruditos a palo seco, como fundan todo su estado literario
> en tener abastadísimo su almacén de noticias, casi siempre se imaginan
> poder descifrar hasta lo indescifrable
> La verdad es que abiertamente opto por las sabidurías de
> Rodríguez Marín.

Humillación de testuz y acatamiento de colleja. Coincido y acepto (sin
chuflas; tú sabes de esto un guevo, con y sin torreznos).

Empero...

este bienamado grupo lo es de gastronomía. Me gusta esa palabra que
implica amor al conocimiento y para una vez que tenemos una oportunidad de tirar
de clásicos, déjame al menos que exponga otra opinión a contraste (que no contraria).

> Mas por no dejar de decir aquí algo
> concluyente, citaré, sobre el ya conocido pasaje de Lope de Vega en el
> acto I de "Las bizarrías de Belisa"
> Almorzando unos torreznos
> con sus "duelos y quebrantos"...
> otro del mismo Lope en "Los locos de Valencia", acto II :
> Que me mate una sartén
> con sus "duelos y quebrantos" ...
> copiado asimismo por el docto hispanista M. Morel-Fatio ...

y al menos una más, en La Serrana de Tormes:
Pardiez, señor, doce huevos
para duelos y quebrantos.

Rodolfo Schevill y Adolfo Bonilla, sin ánimo gastronómico, expusieron
en su día una muy aceptable cotación del Quijote (y otros trabajos cervantinos), y
allí entienden:
-------------------
En ninguna de estas citas se trata del sábado, y en ninguna de abstinencia, (...).
El hecho de no ser abstinencia del sábado puede explicar el que hubiera torreznos
con los huevos. De todos modos, estas cuatro citas, que parecen todas ser de fecha
bastante posterior al Quijote, no aclaran el pasaje discutido. En Las Bizarrías de
Belisa los torreznos no forman parte de los duelos y quebrantos; según Los Locos
de Valencia, éstos eran guiso frito en el cual no hay mención de huevos, aunque
por "la sartén" se pudiera entender que se trataba de algo como una tortilla; así
nada prohibe creer que los propios duelos y quebrantos pudieran muy bien mezclarse
con huevos y torreznos; pero, según dichas citas, no era cuestión de "cosas de
sábado".
En fin, el anhelo de decir algo más concreto, nos hace creer que los
duelos y quebrantos eran a veces solamente lo que se llamaba "grosura" ("lo
interno y extremo de los animales, conviene a saber: cabeza, pies y manos y
asadura", Cov.), a lo cual se pueden añadir sesos y el gordo del tocino; debió de
ser fácil el obtener estos "menudos" los sábados, por ser día de matanza en
Castilla. De otro modo no se explica la infinidad de alusiones a "cosas de
sábado", que, con bastante variedad, se mencionan a cada paso; verbigracia:
Lazarillo: "Los sábados cómense en esta tierra cabezas de carnero;" Guzmán de
Alfarache: "Hizo la carne postas, echólas en adobo, aderezó para este sábado el
menudo: asadura, lengua y sesos; (...) respondió si queríamos los sesos fritos en
manteca con unos huevos"; (...) El Buscón: "en otra parte había cosas de sábado:
cabezas y lenguas, aunque faltaban sesos".
(...)
Luego si múltiples autores dicen que la gente comía grosura, etc., los sábados, y
sabemos que Don Quijote comía duelos y quebrantos los sábados, la lógica, antes
que ningún documento, admito la conclusión de que éstos = grosura, etc., antes que
huevos con torreznos, que se podían añadir en los demás días.
(...)
Por sí sola la palabra duelo se halla a menudo, ora sea en frases hechas, como:
"los duelos con pan son menos", "donde no está su dueño, ahí está su duelo", "ser
un retablo de duelos"; ora para significar aflicción o demostración de dolor:
"duelos tenemos: en casa se hauran de ayunar estas franquezas", Celestina, segundo
auto; y también: "a cada cabo ay tres leguas de mal quebranto", cuarto auto. A
veces se halla una alusión a abstinencia o ayuno en relación con duelo, tratándose
en tales casos de las comidas "que se dan en los mortuorios" (según frase de El
Crotalón). (...). Si el duelo y la media abstinencia han llegado a ser asociados
por los manjares comidos en los entierros, nada más fácil que el uso llevase tras
sí también la palabra quebrantos, tantas veces unida a duelos.
(...)
En cambio, si había equivalencia de sentido en hueuo y duelo (...), la asociación
de quebrantos tendría que justificarse de otro modo, quizás por tener que
quebrantarse los huesos para sacar los sesos y cortar las extremidades.

A pesar de tantas pesquisas, el origen del giro como manjar sigue obscuro y
perdido en el pasado lejano de tales costumbres. Lo que deja suspenso al lector,
todavía más que la fórmula o receta para confeccionar los duelos y quebrantos de
Don Quijote, es el hecho de ser de Cervantes mismo la más antigua cita conocida
del manjar que ha dado tanto que discurrir a los eruditos. ¿Lo tomó el gran
novelista del lenguaje popular, y si fué así, a qué región de España
correspondería este uso?

--------------------

Conste que las elipsis han sido únicamente allí donde no se aporta nuevo
sino que se reitera sobre lo mismo, por no extender demasiado el texto.

Concedo y acepto en cualquier caso que los huevos con torreznos son (y
fueron) duelos y quebrantos. Lo que me cabe duda (y es que yo dudo de todo, como
ya sabe Afrodita) es si eran torreznos cárnicos (huevos desde luego) los
quebrantos que el complutense puso en boca de su personaje (entiéndase boca
deglutora, claro). Y ello -me reitero- no tanto por integridad de la receta sino
por el júbilo semilujurioso que esa inclusión significaba en la dieta monacal del
de la triste figura.... como que no me pega.

Y ante esa duda no afirmo, pero tampoco descarto, que fuese allí sólo
grosura desproteinizada: manteca o tocino rancio, y vuelvo al tuétano por lo
sugestivo del "quebranto", aunque tal y como dije antes, en mi caso es sólo
especulación indocumentable.

> Sos quiero, Miguel A., y demás gnot@s e ignot@s gent@s

Y nos a vos.

huertanica

unread,
Oct 16, 2003, 12:23:30 AM10/16/03
to
Hola Miguel A., Guillermo y contertuli@s:

>A veces se halla una alusión a abstinencia o ayuno en relación con
duelo, tratándose en tales casos de las comidas "que se >dan en los
mortuorios" (según frase de El Crotalón). (...). Si el duelo y la
media abstinencia han llegado a ser asociados por >los manjares
comidos en los entierros, nada más fácil que el uso llevase tras sí

también la palabra quebrantos, tantas veces >unida a duelos.(...)...."

¿No existe ningún libro que haga mención de los usos y costumbres en
aquella época de lo que era habitual comer en los duelos? Ahora ya no
es costumbre, con la utilización de los Tanatorios, pero hace unos
años, recuerdo que mi madre, cuando alguien conocido fallecía y era
cercano a casa, se encargaba del abastecimiento del café de olla a los
amigos y conocidos que se encontraban en casa del finado. Así también
de un caldo a mediodía y alguna que otra vianda que aliviaría a los
dolientes y acompañantes.
¿No es posible, que D. Alonso Quijano, se dedicase a ir a los
entierros para comer los duelos y quebrantos y así menguar la merma de
su hacienda? Tanto como en todo tiempo se han colado en bodas y
bautizos, desconocidos de los celebrantes, para llenar el estómago.

Y ..... ya no puedo seguir con mas "pensamientos en voz alta", tengo
que darme prisa para ir al trabajo.

Hasta mañana

María Josefa


luisa cayetano

unread,
Oct 16, 2003, 4:14:28 AM10/16/03
to
Hola huertanica:
A título de curiosidad puedo añadir que en pueblos del valle de Lemos,
cuando fallece un ser querido, todavía se lo sigue velando en casa.
En mi caso particular, al fallecer mi bisabuelo en la zona lucense de Sober
(conocida por sus vinos de Amandi, tinto de la variedad de uva mencía), el
mismo día del entierro los hijos (osea mis tíos abuelos) encargaron en la
panadería varias empanadas (al estar en zona de campo, eran de conejo,
zorza, grelos con chorizo, y la infaltable de bonito), jamón que había en la
bodega de la casa, vino también de casa, y luego de ponerse la comitiva en
marcha con el ataud a hombros desde el pueblo pasando por la iglesia hasta
el cementerio, las señoras con velas en las manos, los hombres cargando el
feretro, mi padre llevando una cruz junto con los 7 sacerdotes que iban
dando responsos (cada vez que hay un entierro van los sacerdotes de las 7
parroquias), todo eso a las 7 de la tarde de un noviembre brumoso, sin luz,
mejor dicho.. a la luz de las velas. Luego de toda esta puesta en escena,
solo faltaba la "santa compaña", los asistentes, osea familiares, gente del
pueblo... conocidos.. y alguno que no se sabe de donde salió, retornamos a
la casa familiar y a cenar en honor al fallecido, con los productos "de su
bodega", y las empanadas pagadas con el dinero que aún había "en su cuenta".
Por cierto... no dudeis en probar la empanada de grelos y chorizo.
Un saludo a todos.
Luisa
"huertanica" <murciasolo...@hotmail.com> escribió en el mensaje
news:63pjb.54420$FN3.3...@news.ono.com...

WÇY

unread,
Oct 16, 2003, 6:46:30 AM10/16/03
to
En una edición del Quijote, de Ediciones Fax, de 1943 (a la cual tengo
un gran cariño, por ser donde por primera vez leí el Quijote), se
prevé constantemente la dificultad que puedan tener para el lector las
palabras y expresiones de la época de Cervantes. Así, los pies de
página están llenos de aclaraciones, hasta el punto de que a veces
ocupan más espacio estos pies de página que el texto en sí.

Con respecto a los "duelos y quebrantos", citan a Sebastián de
Covarrubias (Tesoro de la Lengua Castellana) que dice:

Duelos y quebrantos = huevos y torreznos o La merced de Dios. "En las
casas proveídas y concertadas, de ordinario tienen provisión de
tocino, y si crían sus gallinas, también hay güevos; si viene a
deshora el güésped y no hay de comer, el señor de casa dice a su
mujer: ¿qué daremos a cenar a nuestro güésped, que no tenemos qué?, y
aflíjese mucho. La mujer le responde: callad marido, que no faltará La
merced de Dios, y va al gallinero y trae sus güevos, y corta una lonja
de tocino, y fríelo con los güevos, y dale a cenar una buena tortilla,
con que se satisface; y de allí quedó llamar a los güevos y torreznos
'La merced de Dios'."

Por otra parte, y siguiendo el hilo anterior, este libro difiere de la
acepción de "rota" que atribuye el amigo Román a la frase "lanza en
astillero". Nuevamente citan a Covarrubias, quien opina que "'Lancera'
o 'astillero' sería el estante en que se ponen las lanzas, adorno de
la casa de un hidalgo en el patio o soportal......"

Saludos

WÇY

Miguel A. Román

unread,
Oct 16, 2003, 8:29:22 AM10/16/03
to
"WÇY" <wçy...@czerny.labs> escribió:

> En una edición del Quijote, de Ediciones Fax, de 1943 (a la cual tengo
> un gran cariño, por ser donde por primera vez leí el Quijote), se
> prevé constantemente la dificultad que puedan tener para el lector las
> palabras y expresiones de la época de Cervantes. Así, los pies de
> página están llenos de aclaraciones, hasta el punto de que a veces
> ocupan más espacio estos pies de página que el texto en sí.

A veces no sabe uno si es bueno o malo, a mi me sobreviene la
impresión a veces como cuando estoy viendo una película complicada y algún
alma caritativa se empeña en interrumpirme explicándomelo todo. No sabes si
agradecerlo y darle atención o mandarlo al cuerno y disfrutar del hilo sin
interrupciones aunque te enteres de mucho menos.

> Con respecto a los "duelos y quebrantos", citan a Sebastián de
> Covarrubias (Tesoro de la Lengua Castellana) que dice:
> Duelos y quebrantos = huevos y torreznos o La merced de Dios.

También en las notas de Schevill y Bonilla, dicen de esto:
Este plato se define netamente cuando se le menciona como lo hace el autor
de La Pícara Justina : "la merced de Dios se llaman huevos y torreznos con
miel". Comp. también Pagés: Gran Diccionario (artículo Duelos y quebrantos),
que cita a Rafael José de Crespo: "tanto me vale desayunarme con la merced
de Dios, comer duelos y quebrantos como chochos, pan de Mallorca".

Aunque no lo dicen claramente, de ésta última nota he creido
entender que la "Merced de Dios" y los "Duelos y Quebrantos" son cosas
distintas ¿?

> Por otra parte, y siguiendo el hilo anterior, este libro difiere de la
> acepción de "rota" que atribuye el amigo Román a la frase "lanza en
> astillero". Nuevamente citan a Covarrubias, quien opina que "'Lancera'
> o 'astillero' sería el estante en que se ponen las lanzas, adorno de
> la casa de un hidalgo en el patio o soportal......"

Sí, el diccionario reconoce como "Astillero" la percha en la que se
colocan las astas o picas y lanzas, y es éste el significado explícito del
vocablo en el Quijote. Lo de "rota" es confiriéndole (a mi personal, aunque
no única, opinión) un doble sentido grotesco, igualmente que "antigua" no
significa "vieja" ni que el galgo fuera "corredor" indica fuera de toda duda
que esas carreras se las pegase para conseguir algo de pitanza, aunque por
otra parte no viene a cuento indicar que la lanza estuviese en el astillero
(pues era su sitio lógico fuera de la batalla), la adarga fuese antigua
(pues ya hacía mucho que no se usaba tal escudo entre los efectos militares)
y el galgo fuese corredor (no hay razón para pensar que estuviera cojo), por
lo que comunmente se supone que hay una cierta dosis de ironía en la frase.
Igualmente un "rocín" puede ser un caballo de faena -no de monta- pero el
uso corriente que se le daba era algo despectivo, indicando un animal de
penosa estampa, y el de Don Quijote, flaco por añadidura.

Unamuno piensa que con esta "lanza en astillero" y demás impedimenta se
dijese para indicar que su hidalguía provenía de tiempos en que se ganaba
esta posición en el campo de batalla, rancio abolengo pues, y otros añaden
incluso que el caballero -que frisaba los cincuenta- habría sido hombre de
armas en su juventud y que su decadencia se debía precisamente al ocio al
que estaba condenado (esto ya me parece interpretar mucho más allá de lo que
cuenta Cervantes).

Es también probable (y Unamuno no era un "erudito a palo seco"), pero
no tienen cabida en ese retrato de hidalguía antigua los dos animales: rocín
y galgo. Como digo, todo es un suponer y sólo Cervantes sabe lo que
realmente pensaba. Su diversión desde su tumba ha de ser que a fecha de hoy
nos sigamos devanando los sesos como si hubiera escrito el Apocalípsis o
algo así.

Miguel A. Román

unread,
Oct 16, 2003, 10:56:47 AM10/16/03
to
"Miguel A. Román" <maroman@.vodafone.es> elucubra:

> Lo de "rota" es confiriéndole (a mi personal, aunque
> no única, opinión)

Pues al parecer, sí es única. Opinión errática en cualquier caso y en
demasía irreflexiva. %(

De algún sitio saqué yo eso, pero ni ahora lo encuentro ni le veo
sentido. Problemas de pensar a teclado abierto en horas poco lúcidas. Me
retracto de lo de "rota", y me acuso de ligereza. Mis disculpas a ustedes y
a D. Miguel de Cervantes.

Guillermo

unread,
Oct 16, 2003, 11:56:44 AM10/16/03
to
On Thu, 16 Oct 2003 01:29:46 +0100, "Miguel A. Román"
<mar...@vodafone.es> wrote:

>Guillermo wrote:
> > Los eruditos a palo seco, como fundan todo su estado literario
> > en tener abastadísimo su almacén de noticias, casi siempre se imaginan
> > poder descifrar hasta lo indescifrable
> > La verdad es que abiertamente opto por las sabidurías de
> > Rodríguez Marín.
>
> Humillación de testuz y acatamiento de colleja. Coincido y acepto (sin

>chuflas; ...

Hola, Miguel A. y demás gnot@s e ignot@s gent@s :
Ni testuz humillada ni colleja aplicada. Don Francisco
(Rodríguez Marín) dirigía sus iras contra dos cacho cervantistas de
una vez (Clemente Cortejón, y Emilio Cotarelo y Mori) que habían
escrito sendos "trabajillos" monográficos sobre el asunto de los
duelos y quebrantos, y si traje su texto crítico a colación fué -sólo-
para "situar" su posición en la polémica. Nunca para corregir las
respetabilísimas -y más que medianamente bien fundadas-
interpretaciones de Miguel A. respecto al arcaísmo que nos ocupa.
Es lástima, pero no disponemos de ningún "diccionario"
castellano fidedigno de 1605, fecha en que, en la madrileña calle de
Atocha, la edición príncipe de la primera parte del Quijote ve la luz.
Nos vemos obligados, pues, a recurrir a referencias indirectas para
entender su significado (y eso, Miguel A., Rodríguez Marín, Cortejón,
Cotarelo, un servidor, y cuantos sobre este particular deseen echar su
cuarto a espadas).
Dejadme apuntar un camino "indirecto" para averiguar el
significado que, para Cervantes, tenían los "duelos y quebrantos". Y
ése no es otro que el de recurrir a las traducciónes coetáneas. Es
evidente que, para los no castellanohablantes, "duelos y quebrantos"
no quería decir nada, y era preciso sustituir tal expresión por su
preciso y correspondiente significado en la lengua a la que la
traducción se hacía.
FRANCES - La primera traducción francesa (a partir de la
edición española de 1608, que no la príncipe de 1605) ve la luz en
París, en 1614, en la Imprenta de Iean Roüet, y corrió a cargo de
César Oudin, por cuyo trabajo cobró 300 libras del mismísimo Rey de
Francia. La traducción es escrupulosa y cuidadísima : "Cuando le
parecía no haber acertado o le aslataba alguna duda, ponía al margen
el texto castellano" (Vid.Palau, Nº 52.693)
Oudin traduce "duelos y quebrantos" por "des oeufs et du lard"
Pero es que hay más. Oudin fué contemporáneo de Cervantes y
residió largo tiempo en España. Y en su obra "Le Tresor des devx
langves espagnolle et françoise ..., augmenté sur les memoires de son
Autheur (Cesar Oudin) .. par Antoine Oudin", aparecida en París en
1645. dice :
"Duelos y quebrantos : façon de parler en Espagne pour
signifier des oeufs et du lard gras, viande qui se mange le Samedy, &
parce que l´origine de cette phrase seroit trop longue a ecrire, se
laisse aux curieux a s´en informer".
ITALIANO - La primera traducción italiana sólo apareció en
1622, en Venecia, en la Imprenta de Andrea Baba, y fué su autor
Lorenzo Franciosini, florentino (de Florencia, o sea).
Traduce "duelos y quebrantos" por "fritatte rognose",
explicando al margen que "Fritatte rognose sono presciutto fritto con
huova"
INGLES - La primera traducción inglesa data de 1612, en
Londres, por William Stansby, siendo sus editores Blount and W.
Barret. La traducción corrió a cargo de Thomas Shelton, que fué
también el responsable del texto de la segunda edición, en 1620.
Shelton tradujo , en 1612, "ad pedem litterae" la expresión
del original diciendo "griefes and complaints the Saturdayes". Pero
en la de 1620, conociendo ya la traducción francesa de Oudin, enmendó
su texto diciendo : "Collops and egges" (esto es, "torreznos con
huevos").

Oudin, Franciosini y Shelton sí vivieron en la España de
Cervantes. Son testigos directísimos y -suponemos- muy fiables de los
recovecos de nuestra lengua en el momento.
De ahí (entre otros "des") mi apuesta abierta en favor de los
huevos con torreznitos, como significado. (¡¡¡¡Mmmmmmmm!!!!)
Sos quiero, Miguel A. y demás gnot@s e ignot@s gent@s
Guillermo

Pitet

unread,
Oct 16, 2003, 2:35:28 PM10/16/03
to
Al tiempo que mi agradecimiento quiero expresar también mi asombro por tanta
erudición y sapiencia sobre el tema como habéis puesto a mi disposición.
Todos vuestros mensajes los he pasado a la carpeta Elementos a conservar.

Saludos

"Guillermo" <zamb...@terra.es> escribió en el mensaje
news:b1dtovs8ho6o5bl81...@4ax.com...

Miguel A. Román

unread,
Oct 17, 2003, 8:46:11 AM10/17/03
to

Con motivo de la publicación de la edición del Quijote dirigida por
Francisco Rico y patrocinada por el Instituto Cervantes, esto es, en 1988,
Juan Goytisolo publicó en El Pais (14 de Agosto de 1988) un artículo también
reproducido en
http://www.cnice.mecd.es/tematicas/juangoytisolo/1998_08/1998_08_duelos.html
del que extraigo unos párrafos:

En una reciente cala en el Cancionero de obras provocantes a risa, topé con
las deliciosas coplas del judeo-converso Antón de Montoro, más conocido por
su apodo el Ropero (1404-1480)-un bardo muy popular en su tiempo, célebre
par sus polémicas con otros poetas conversos-, que reproduzco a
continuación: Sola del Ropero al corregidor de Córdova, porque no falló en
la carnecería sino tocino, y ovo de mercar de él: "Uno de Los verdaderos /
del señor rey fuerte muro / han dada en los carniceros / causa de me hazer
perjuro: / no hallando por mis duelos /con qué mi hambre matar, / hanme
hecho quebrantar/ la jura de mis abuelos".

Como puede apreciar el lector, la asociación del tocino con duelos y
quebrantos no puede ser más explícita. Y si tenemos en cuenta que la sección
de Burlas del Cancionero general se imprimió siete veces en España (de 1511
a 1541) y dos en Amberes (1557, 1573)-pese a la creciente presión de la
Iglesia y del Santo Oficio tocante a la expresión escrita del sexo , no
resulta aventurado suponer que la fórmula duelos y quebrantos era conocida,
si no popular, en los medios cristianos nuevos que frecuentó Cervantes. Un
enfermo de libropesía-¡la fórmula no es mía ni de Julián Ríos, sino de
Quevedo!-como el autor del Quijote, capaz de inspirarse en la totalidad del
corpus literario de su época, homenajeaba así, a su manera, la amarga ironía
del Ropero- según advirtió ya en 1980, conforme verifico al pergeñar estas
líneas, el hispanista norteamericano Bruce Wardropper.

WÇY

unread,
Oct 17, 2003, 4:08:27 PM10/17/03
to

Al Quijote le pasa lo que a La Biblia. Según quién la lea y cómo la
lea, son posibles diversas interpretaciones. Tal vez sea eso
precisamente lo que haga que sigan siendo tan vigentes hoy en día.

Yo no me retractaría de lo de "rota". Es una interpretación
perfectamente plausible, y tan buena como las demás.

En cuanto a las notas al pie, para mi a veces han sido
imprescindibles. Si no, a ver de dónde iba a interpretar yo lo que
quería decir el vizcaíno cuando le espetaba a Don Quijote: "Si lanza
arrojas y espada sacas, ¡el agua cuán presto verás que al gato
llevas!".

Por cierto, si a alguien le interesa tener el texto completo del
Quijote, está disponible gratuitamente en la red, en las páginas de
"Project Gutemberg", en www.promo.net/pg/

Saludos.
WÇY

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