Escribe GUSTAVO FERNÁNDEZ
Las reflexiones hechas en artículos anteriores nos brindan la posibilidad de reconsiderar ciertas "leyendas" y "supersticiones" tenidas por siglos como tales pero que, sin embargo, se sostuvieron extrañamente en el inconsciente colectivo, como es el caso de los "mitos" sobre vampiros y "hombres lobo". En este último caso, y a pesar de ciertas explicaciones psicologistas (que nos remiten a la persistencia en la imaginación colectiva de la proximidad y peligro que para el Hombre del Medioevo significaban bosques poblados por lobos, convivencia con el peligro que, por su arrastre emocional, habría sobrevivido en forma de leyendas) cabe preguntarse si detrás de todo ello no podría subyacer alguna probabilidad de fenómenos ocultistas malinterpretados. Puestos a reconsiderar estas disciplinas, no podemos menos que señalar que los conceptos expresados hasta aquí nos permiten encontrarle un sentido lógico a viejas historias de hombres lobo ("werewolf" o "lobizón", en este último caso, como acostumbra llamársele en América del Sur), vampiros y la sempiterna Luna llena como telón apropiado de fondo para estas sagas.
Ambos (vampiros y lobizones) se manifiestan –si hemos de seguir la creencia popular– especialmente las noches de Luna llena. Ahora bien, esta fase de nuestro satélite natural tiene ciertas peculiaridades interesantes desde el punto de vista con que abordamos estas temáticas. Para comenzar, la luz emitida por Selene es lo que podríamos llamar una luz "polarizada", con especiales características vibratorias. Sin dejar de tener en cuenta el sabido incremento de hechos de violencia física y accidentes que ocurren durante su fase (como saben muy bien los profesionales que trabajen en hospitales o precintos policiales), podemos también remitirnos a algunas experiencias caseras: si ustedes gustan de la pesca deportiva, sabrán que el pez extraído del agua y dejado a la luz de la misma se descompone de manera harto más rápida que en cualquier otra circunstancia. Incluso yo mismo he hecho la experiencia de dejar algunos peces aún vivos en el agua, para comprobar que la consistencia de su carne se desmenuza bajo los dedos aun antes de darles muerte. Pero también sabemos que, astrológicamente, cada astro se "corresponde" (en el sentido que le da la Ley de Correspondencia, otra de las siete Leyes Fundamentales del Universo) con determinados otros elementos de la naturaleza, entre ellos, los metales. Así, la correspondencia de la Luna es la plata. Y bien, tal como nos lo recuerdan la malas películas de terror clase "Z" americanas, ¿de qué material debe estar hecha, por ejemplo, la bala que de muerte a un "lobizón"?. Pues, precisamente, de plata. Y una bala es una punta; en este caso, una punta de plata. ¿Y se hace necesario recordar otra vez a Eliphas Levi, cuando en su texto "Dogma y Ritual de Alta Magia" nos dice, textualmente, que "las puntas de plata impiden la condensación de la luz astral"?.
Aún más. El "mito" del vampiro encierra la regla que éste no sólo no se refleja en los espejos sino que éstos le son particularmente repugnantes. Y antiguamente, el espejo se "platinaba", es decir, se cubría una cara de un vidrio con una solución de un derivado de plata lo que le daba particularmente su característica reflexiva. Es más, en el lenguaje castellano antiguo, precisamente se llamaba "luna" a los espejos, por esa asociación. Y ese rechazo no es algo propio de los vampiros: personalmente he asistido a numerosas sesiones de cultos afroamericanos, candomblé, umbanda y quimbanda (de cuyos peligros hablaremos en otra oportunidad) donde algunos participantes "montados" por entidades del bajo astral retroceden horrorizados si inadvertidamente pasan frente a un espejo (de ahí la costumbre, si dichas sesiones se celebran en un lugar donde no es posible retirarlos, de cubrirlos con paños negros). Así que podemos concluir que es posible aceptar la idea de que los históricamente así llamados "vampiros" y "hombres lobo", sean entidades astrales, perniciosas y agresivas, que, o bien se "densifican" en nuestro plano hasta adquirir características vagamente humanoides que los hagan perceptibles, o bien parasiten (prefiero decirlo así antes que "posesionen") de humanos o, mejor dicho, de la componente astral de tales humanos. En este último sentido, es interesante señalar que todas las corrientes ocultistas identifican al cuerpo astral con el "cuerpo de las emociones" (nuestra emocionalidad sería consecuencia, entonces, del equilibrio y estado general de nuestro cuerpo astral) de forma que los violentos cambios de conducta de estos pobres infelices podrían ser explicados en función de tal apropiación.
También es interesante señalar que es ya una tradición –cuando menos en muchos países- que el séptimo hijo varón de una familia sea apadrinado en su bautismo por el Presidente de la Nación (antiguamente lo hacía el rey). Si tenemos en cuenta que históricamente se sostenía que la realeza hereditaria disponía de ciertas “prebendas espirituales” (inspirada esta creencia seguramente en la presunción de su influencia divina), entre ellas el poder de sanación (hasta bien entrado el siglo XVIII era común en Francia y Holanda, por ejemplo, que cierto día del año el Rey se paseara entre la plebe tocando a los enfermos, ya que el atributo de “la mano de Dios”, como se llamaba, sostenía que quienes eran así eran agraciados curaban sus males) es lógico comprender que en tiempos de democracias, perdido el sentido esotérico original de la práctica, algunas de esdtas costumbres rituales se perpetuaran, entre ellas, la capacidad “exorcista” del Rey (ahora Presidente) quien con su influencia podría liberar a la pobre criatura de su estigma astral.
Aproximarnos a las “supersticiones” –palabra, que, siempre insisto, encierra más valor del que le asignamos, ya que proviene del vocablo latino “supérstite”: “lo que sobrevive”, en este caso, lo que sobrevive de un saber perdido- desde esta óptica ocultista puede tener el valor agregado, entonces, de una integración armónica y holística del conocimiento dormido en el inconsciente colectivo de esta humanidad.
HOLAS¡ K ES ESTO Y X K ME LO MANDAS A MI ????????????????????????????
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Subject: Lo Astral
Date: Tue, 20 Feb 2007 23:14:02 -0300