En la practica también veremos como influye el agua y el suelo en la
alimentación del la planta.
No comen tierra del suelo, pero de ésta, sus raíces toman el agua y
las sales minerales indispensables para su desarrollo. La savia,
líquido que circula por toda la planta, es la que distribuye este
alimento.
El suelo proporciona a la planta los elementos minerales esenciales:
nitrógeno, fósforo, calcio y potasio, contenidos en forma de
disolución en el agua del suelo y que penetran en las raíces por los
pelos absorbentes.
La planta capta la energía solar, el oxígeno y el gas carbónico del
aire, y gracias a la función clorofílica realiza, a partir de todos
estos materiales, la síntesis de los azúcares, de las grasas y de los
prótidos necesarios para su crecimiento.
On 8 nov, 17:54, karla dennise serrato magaña <
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