El verdadero cazador de "Tiburón"

0 views
Skip to first unread message

Sefarad

unread,
Sep 29, 2005, 6:23:34 PM9/29/05
to Imaginariums
 
 

[foto de la noticia]
 



 
[foto de la noticia]

 
[foto de la noticia]

 
[foto de la noticia]

 

por Ferrán Viladevall


 

Cuentan que sus peripecias en el mar "inspiraron" el "Tiburón" de Steven Spielberg, película que ahora cumple 30 años. Frank Mundus es un experimentado pescador que capturaba hasta 10 ejemplares al día. Hoy, retirado desde hace 15 años en Hawai, se ha convertido en un ferviente defensor de esta especie.

"Una de las películas más estúpidas que he visto". "Está llena de imprecisiones ridículas". "No hay ningún tiburón capaz de perseguir a un barco y luego saltar para pillar a alguien de abordo". Eso sí: "Es muy entretenida; lo mismo que King Kong, que mostraba a un mono gigantesco subiendo por un edificio. Vaya estupidez, ¿no?". Quien habla así de Tiburón es Frank Mundus, un veterano pescador que asegura ser el inspirador de algunas de las escenas del filme de Steven Spielberg. Lo verídico, en especial todo lo que se refiere al personaje del capitán Quint, "lo sacaron de mí", sostiene Mundus, que vive retirado con su esposa, Jeanette, en Naalho (Hawai). Sus quejas se dirigen, sobre todo, hacia Peter Benchley, autor del libro homónimo que dio luz a la película. Éste ni siquiera "reconoció" que Mundus era Quint y que muchas cosas de las que salen en la película "nos pasaron a nosotros". Como la persecución con barriles vacíos, el arpón, la cabeza del tiburón saliendo del agua al lado del bote, los problemas de motor... ¿Sus pruebas? "Benchley salió a pescar conmigo en tres o cuatro ocasiones en mi barco, el Cricket II", recuerda mientras admite que nunca conoció a Spielberg. El encuentro con el escritor ocurrió en 1966, dos años después de que Mundus capturara con arpón un tiburón blanco de más de dos toneladas; un récord aún vigente. Pescador de monstruos. Con los años, la resignación se ha apoderado de él y tras casi tres lustros retirado —cuidando unos cuantos árboles frutales y otras tantas ovejas— es la viva voz de la conciliación. "Si me hubieran pedido permiso se lo hubiera dado", admite ahora, 30 años después. Pero es más por educación. En el fondo, le duele que le ignoraran. Especialmente porque "me hubiera venido muy bien para el negocio", admite. Cierto. Un negocio curioso y hasta el estreno de la película casi desconocido. En parte porque el tiburón era considerado como "pescado basura", algo así como la hamburguesa del océano. "Después del filme empezaron a surgir barcos dedicados a su caza", se lamenta Mundus, que no tarda en apuntar que "llevaba más de 20 años haciéndolo sin competencia". Concretamente desde 1951, cuando capturar un pez espada ya era una rutina. Consiguió clientes poniendo un cartel en su barco que decía "Monster Fishing", un reclamo irresistible para los que consideran el tamaño de los trofeos una muestra de su valía como portadores de testosterona. Mientras alcanzaba la gloria por sus gestas a bordo del Cricket II, el mar lanzaba un grito de socorro. La continua eliminación de tiburones —"cazábamos unos 10 diarios durante los cuatro meses de trabajo al año"— pronto redujo el número de ejemplares. Una disminución que se notaba más debido a la pasión que en medio mundo se desató por la sopa de aleta de tiburón. Ante esta situación, Mundus se convirtió en uno de los impulsores del Tagging program, campaña destinada a marcar a estos escualos para así conocer más de ellos: "Sus migraciones, lo lejos que nadaban, cuánto tiempo tardaban en crecer...".

 
10z.jpg
sorpres.GIF
1127496194_0.jpg
pix.gif
1127496194_extras_noticia_1_0.jpg
1127496194_extras_noticia_2_0.jpg
1127496194_extras_noticia_3_0.jpg
Visítalas.htm
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages