A mis queridos
amigos, empiezo mi peregrinación como era antiguamente,
una costumbre entre las
personas católicas enviar una imagen dentro de una
pequeña caja, que iba siguiendo de
casa en casa. Todas esas personas se
sentían orgullosas de recibir la
imagen en sus casas. Era una honra. En memoria
de esta antigua costumbre, está
siendo enviada hoy para ti esta imagen de María,
a fin de que ella pase para
ayudar, en caso de que la aceptes.
Que María viaje de casa en casa,de
lugar en lugar, de oficina en oficina... Ella se
sentirá bien de llegar a un
lugar en donde alguien la este precisando y donde pueda
ayudar a aliviar
los problemas...
Nuestra Santa Madre recorre el mundo entero llevando
consigo nuestras preocupaciones.
Te la envío, pero no la retengas.
Ayúdale a continuar su camino, llevando socorro a otras
personas, pues hay muchos que
están necesitando de ella ahora mismo.