De siempre me ha fascinado la música de Iglesia. Era monaguillo de la iglesia de mi pueblo y arreglaron el armonio que allí había después de que en guerra destruyeran un órgano de tubos del siglo XVIII. Yo ya sabía algo de música, porque estudiaba trompeta, con las pocas nociones que tenía empece tocando el armonio, más tarde empecé mis estudios de piano en el conservatorio junto con los de trompeta. Me dedicaba a acompañar el coro parroquial, y también a otros coros de la contornada, básicamente siempre al armonium. Hace unos pocos años tuve el honor de poder estudiar con un órgano de tubos, y además actualmente me da clases de órgano el catedrático de órgano de Valencia, D. Vicente Ros.
Además de mi actividad organística, dirijo el coro en el que empecé, una vez falleció su director, me puse a la dirección para evitar su desaparición y para continuar la labor de tan ilustre hombre. También he tenido la oportunidad de crear uno coro en una parroquia próxima a la mía.
Todo sea por el órgano y la música religiosa y organística.