¿Qué crees que caracteriza a una persona con espíritu o actitud emprendedora?
La principal característica de la persona emprendedora es lo que lo mueve al emprendimiento y la innovación. Esta actitud es la que lo diferencia del resto de las personas, pues le permite estar consciente en todo momento que los retos y los compromisos son grandes, pero aun así atreverse a dar el paso necesario. La actitud del emprendedor es su manera de actuar ante las cosas, lo cual es una consecuencia natural de su mentalidad y de su manera de pensar. Sin embargo, en realidad son un conjunto de actitudes que, en muchas ocasiones, necesitan desarrollar para alcanzar el éxito; éstas definirán la forma en la que reaccionarás frente a las circunstancias que te rodean: 1. El riesgo, 2. La iniciativa, 3. Ser progresista, 4. La actualización permanente, 5. La decisión, 6. La tenacidad, 7. El entusiasmo, 8. La creatividad, 9. La recuperación frente al fracaso, 10. Ser positivo, 11. El dinamismo, 12. Autoconfianza, 13. La inconformidad, 14. La perseverancia, 15. La flexibilidad, 16. La independencia y 17. Tener propósitos.
¿El emprendedor nace o se hace?
Para contestar esta pregunta me he basado en la siguiente Tesis Doctoral: ACTITUD EMPRENDEDORA EN LOS ESTUDIANTESUNIVERSITARIOS: UN ANÁLISIS DE FACTORES EXPLICATIVOS EN LA COMUNIDAD DE MADRID. En sus conclusiones, después de comparar la capacidad predictiva de cinco teorías relacionadas con la actitud emprendedora, se podría decir que la Teoría de los Rasgos de la Personalidad (se estudiaron las siguientes variables: Amabilidad, Necesidad de Logro, Propensión al Riesgo, Extroversión, Tolerancia a la Ambigüedad, Control Interno y Neuroticismo) resulta ser la que aporta mayor capacidad predictiva a nuestro modelo de estudio, dado que todos los rasgos estudiados (excepto el del neuroticismo) resultaron ser claramente significativos. También, la Teoría de Rol (que destaca la influencia que las personas que nos rodean ejercen sobre cada uno de nosotros y cómo moldean nuestro comportamiento) donde, tan sólo, uno de los aspectos resultó ser altamente significativo: los antecedentes empresariales directos en la familia (la influencia de tener un padre empresario es el cuarto factor con mayor capacidad predictiva del modelo hacia la actitud emprendedora).
Estos datos me sirven para corroborar mi hipótesis: aunque puedan existir ciertas cualidades “innatas” en la persona que le hacen ser propenso al emprendimiento; sin una experiencia (vivencia) continuada y real de la actividad emprendedora no se lograrían a desarrollar y consolidar dichas cualidades en habilidades y competencias para la acción y el cambio.
En resumen, y aplicando la famosa frase del maestro Ludwig van Beethoven, “El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación”.
¿Cuáles consideras que son los principales obstáculos para los emprendedores?
1. Dificultad para consolidar el equipo: El equipo de trabajo es una de las principales variables en las que se debe soportar el desarrollo del proyecto. Sin embargo, es una de las mayores barreras a la hora de crear una empresa. La gente desea arrancar un proyecto, ganando de una vez dinero y no quieren asumir el riesgo sobre algo que no ha sido demostrado o que no tiene resultados inmediatos.
2. No estar dispuesto a ceder participación accionarial: Una vez que tienen una idea, los emprendedores líderes quieren ser los únicos dueños de su negocio. El problema está en que, incluso, prefieren tener el 100% de un negocio miserable, en lugar de buscar socios estratégicos para aumentar su capital.
3. Muchos proyectos no se ajustan a las reales necesidades del mercado: Una cosa es lo que el emprendedor desea, y otra muy distinta es encontrar la necesidad existente en el mercado. Los emprendedores deben identificar oportunidades, buscar soluciones a problemas que se pueden presentar y hacerse cargo de su solución.
4. Dificultad para hacer redes de contacto: Partiendo del hecho de que el posicionamiento de una marca no es tarea fácil, las redes de contacto se convierten en una herramienta clave en el medio empresarial que les permite despegar y tener una cuota en el mercado. Los que no consiguen armar esa red de contactos, son los después de seis o siete meses sin generar flujo de caja, desisten de su proyecto.
5. Falta de ambición: La falta de pasión y de convencimiento sobre lo que se está haciendo puede resultar un gran muro en el camino del emprendedor. Lamentablemente, son muchos los que se conforman con lo que tienen y prefieren ir despacio. La falta de ambición es la que hace que muchos se conformen con escasos resultados.
6. Conseguir financiación: Contrario a lo que muchos creen, la financiación no es la principal razón por la que los proyectos se quedan a mitad de camino. El problema aquí es que muchas veces los emprendedores no saben buscar el dinero para financiar su proyecto, o piensan que no pueden encontrarlo. Por ende, este factor se convierte en un obstáculo mental; un miedo que lamentablemente espanta a muchos.
¿Cómo crees que podrían “aliviarse” o superarse estos obstáculos?
Ni grandes ni pequeños negocios se salvan de atravesar una primera etapa de incertidumbre, ni siquiera aquellos cuya idea de empresa es brillante y de la que se augura un prometedor y excelente éxito. Enfrentarse a estos obstáculos y, por supuesto, superarlos, supone colocar a nuestro negocio en un peldaño más hacia el éxito. Todo depende de nuestro esfuerzo, constancia y optimismo para superarlos.
1. Falta de financiación: una de las principales razones por las que muchos negocios no superan la primera etapa y una razón, por otro lado, incorrecta. El fallo en el que caen muchos emprendedores es en “esperar” a que llegue la inversión. Hay que moverse mucho, presentar el proyecto a inversores, bancos, solicitar ayudas,… Contar con un buen plan de negocio que nos presente, es fundamental.
2. No tener contactos: muchos crean su negocio de autoempleo sin tener contactos en el mercado. Y es que, tener una red sólida de contactos en el sector donde queramos emprender nos ayudará a crear el primer despegue de nuestro proyecto ya que son ellos los que están “financiándonos” durante casi el primer año.
3. Emprender solo: un equipo alienta, motiva y ofrece ayuda y puntos de vistas diferentes, todo ello imprescindible en la primera etapa de nuestro negocio. Si emprendemos solos debemos contar con ayuda extra (profesionales que nos aconsejen, asesores y familia y amigos que nos apoyen). Invertir en un buen equipo puede ser un gasto importante al comienzo de nuestra actividad, pero sin duda es parte de una buena base del negocio.
4. Negocios fuera del mercado: tenemos una idea que nosotros creemos que es buena, original, innovadora, y cuando se la presentamos a un futuro inversor nos contesta que ya existen un par de negocios iguales al nuestro. Debemos identificar las necesidades reales del mercado, conocer la competencia, saber qué negocios con una idea de producto similar a la nuestra existen y mejorarla. No se trata de copiar, sino de presentar alternativas diferentes, con una seña de identidad propia, vendible y que pueda jugar con ventaja en el mercado.
5. Desmotivación: cuando las cosas no funcionan en esta primera etapa, el emprendedor se desmotiva, le falta pasión y ya no le convence su negocio. Aquí empieza el fracaso. Si no se cree en lo que se hace y si no ponemos una pizca de ambición en nuestro proyecto, capitán y barco se irán a pique. Contagiemos a nuestro círculo de nuestro espíritu de lucha y esfuerzo, en poco tiempo el buque irá levantando amarras.
Piensas que existe una moda del emprendimiento? ¿Esto es positivo o negativo?
En nuestro país, sin duda, ahora mismo más que una moda es una “campaña viral”. No conozco las estrategias y/o políticas sobre este tema en otros países; lo cierto es que se habla mucho pero no se ven los resultados (aumento del PIB, generación de empleo, reducción de la pobreza, etcétera). Lo malo de las modas es que pasan y tendremos que esperar a que se pongan otra vez de moda pasados quince o veinte años; lo positivo es que si existen oportunidades (debido a todo el movimiento que puede generar cualquier moda) que se aprovechen.
Desde mi punto de vista, prefiero las estrategias y/o políticas estructurales que tengan su base en la facilitación de los mecanismos e instrumentos para la generación de negocio (formación sobre el tema desde la educación secundaria, mejora de las enseñanzas superiores en la materia, reducción de trabas burocráticas, mejora de los instrumentos de financiación, etcétera). De las modas pasajeras solamente deberíamos aprovechar las oportunidades que éstas pudieran generar.