Evidentemente el mercado. Todos podemos citar ejemplos de grandes ideas que han resultado finalmente un fracaso porque nadie las ha ”comprado”. Es más, a veces ha sido al contrario: las ideas más “tontas” han generado un gran negocio porque han sabido encontrar (o crear) el nicho adecuado.
Permitidme lanzar una pregunta: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?
Esta es una de esas típicas preguntas para cuya respuesta no hay, ni va a haber nunca concenso. La respuesta media es la más acertada, ambas son igual de importante.
Tener un mercado, pero no una idea, no vale de mucho, pues en última instancia estaremos compitiendo en dicho mercado con empresas que probablemente lleven ahí más tiempo que nosotros, estaremos intentando crear un valor extra sobre valores extras que ya saturan a los clientes y siguiendo unas reglas de juego que penalizan y mucho a las star-ups carentes de ideas innovadoras para ese mercado.
Por el contrario, tener una excelente idea, pero no tener, o saber crear (este es a veces el gran problema, y no tanto la inexistencia de nicho) un mercado objetivo o potencial es algo que tampoco conduce a nada, solo a guardar ideas en el “cajón del mañana”, con el sano propósito de esperar a ver si dicho mercado aparece.
Por lo tanto, ¿qué es mejor, idea o mercado?, pues para mí, la justa combinación de ambos, y si sabemos por dónde vamos, tengamos una excelente idea, y creemos un mercado para la misma.
Saludos.