Alicia en el país de las maravillas
En este nuevo Observador Imparcial nos preguntamos que pasa con nuestro mundo actual. Parece que hubiese dos realidades paralelas coexistiendo en el mismo espacio-tiempo.
Por un lado un lado esta el mundo de la calle. El que todos los seres humanos recorremos a diario. El país de la gente común. El de rostros variados, más sucios o limpios, sonrientes o tristes, más feos o lindos. Todo esto dependiendo del día y las circunstancias.
Pero por encima de nuestras cabezas existe el mundo de Alicia. El país de las maravillas. La tierra donde todo es fantástico, hermoso, imperecedero y eterno. Donde todo es perfecto. Un lugar que se parece al Olimpo, donde sus dioses miran desde las alturas a los pobres mortales que recorremos las calles. Y desde allí parece que nos juzgan con desprecio. Y el mensaje parece claro: “Nunca vas a llegar a estar a nuestra altura”.
¿Y que hacemos nosotros? Como los griegos de antaño, queremos subir al Olimpo. Queremos llegar a ese mundo de dioses para ver si algo de ese esplendor se nos pega y nos reviste de su “belleza”. Y por esto nos cansamos, luchamos y peleamos por estar cada vez más cerca de la cima. Incluso algunos son capaces de dar sus vidas por intentar llegar a ese lugar; y como lo podemos comprobar muchos han muerto en esa búsqueda.
Pero lo que no nos dicen es que nunca vamos a alcanzar esa cima. Nunca vamos a poder vivir en el Olimpo… ¿Y por qué no? Porque el Olimpo no existe. Es una creación de fantasía, es un sueño como el mundo de Alicia.
Pero no queremos ahogarlos en palabras, así que dejaremos que ustedes mismos comprueben la diferencia entre el país de las maravillas y el de la realidad con estos dos videos:
http://www.youtube.com/watch?v=kl1HlwdgnZU&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=a71fvj1QW58&feature=related
También les enviamos otro video que explica como nace este mundo fantástico y que hay detrás de el.
http://www.youtube.com/watch?v=QZmrKXfl8bs&feature=fvst
En último lugar les adjuntamos un word con imágenes de publicidades de comida para que vean que no siempre lo que vemos es lo que comemos.
Nos despedimos de ustedes desde la realidad
EL OBSERVADOR IMPARCIAL
http://observador-imparcial.blogspot.com/