COMO ANDA LA JUSTICIA DE MR.JORGE SUBERO ISA EN EL PAÍS

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Feb 28, 2009, 8:11:23 AM2/28/09
to Movimiento el Cibao Sigue con Leonel
A 36 meses del horrendo crimen de un ingeniero brillante
Por Ramiro Sarita Cruz
(Padre de Engels)

1ro. de Marzo del 2006 - 1ro. de Marzo 2009.
(Ing. Engels Alberto Sarita Almeyda)

Hay dolores a los cuales no nos sentimos con fuerzas de renunciar.
Cada época tiene su Moisés, cuando él desaparece de la montaña no
queda, sino una cima escueta a sus pies, un desierto sin vida.
Pero la grandeza, como el mar vive rodeada de la hostilidad de sus
propias riberas; y sin embargo, el mar es solitario, las riberas lo
aprisionan sin hacerle compañía. Hay cosas que el tiempo no puede
curar: 36 meses, que en un abrir de ojos te nos fuiste Mi Adorado
Engels. Lo que éramos ayer no los somos hoy, no lo seremos jamás. Las
horas de la vida, son como una atropellada sucesión de olas en el mar,
ninguna semejante a la otra, a pesar de su aparente y frágil
similitud. Una ola que volviese hacia atrás, no podría rehacer su
forma antigua, ni decir cual tuvo un momento antes, cuando iba como
desesperaba hacia el beso de la playa lejana donde abría de morir;
como no podemos resucitar la emoción y la sensación, es decir el alma
de una hora de nuestra vida, ya muerta en la eternidad.
Rememorar es resucitar y una palpitación de pena nos acongoja a cada
una de aquellas recordaciones, que se pone en pie un fragmento de
nuestro yo, ya derrumbado en los parajes remotos de nuestra soledad.
En mi Hijo: las lágrimas no arden las raíces del sueño, las riegan y
las fecundan. Es la vida ascendente en el dolor, la que nos hace
verdaderamente hombres y Engels (Mi Hijo) vivió esa vida, desde que
tuvo conciencia de vivir. La voz suave del pájaro de la inmortalidad
de las leyendas hindúes había hablado a su vida desde la cuna, su
adolescencia imperiosa le había dado ese deber y él lo había abrazado
con amor. Nadie amó a su gente como Engels, su amor fue el hilo
conductor de todas sus bondades y como no alcanzó a sufrir la
ingratitud, no sufrió el estremecimiento del rencor. Sus recuerdos se
conservan entre sus familias, amigos y personas que les concieron,
como se conserva la música de la flauta de un zarzal en el vigen
corazón de la montaña.
La naturaleza hace un himno al astro que le da vida, yo haré un himno
a mi idolo que fue “Mi Hijo”.
Estas letras son ese himno.
Será como el canto de un cisne, contemplando una estrella que se hunde
en el pálido azul del firmamento.
Hijo Mío: en otros tiempos los hombres devotos por su Dios se
retiraban al silencio de las montañas, bajo las abruptas rocas para
adorarlo, allí en la soledad y el aislamiento; de la misma manera, yo,
aislado de todos los afectos me he refugiado en el tuyo, para rendirte
un culto, casi divino; soy un solitario consagrado a tu recuerdo; los
hombres buscan la soledad para adorar a su Dios; yo también me he
refugiado en ella para adorarte y hoy a Tres Años de un asesinato,
desde el fondo de mi corazón atravesado por la lanza del sicario,
extiendo hacia ti mi abrazo y mi amor paterno.
La injusticia tiene el poder de triunfar, pero no tiene el poder de
perdurar. Su veredicto es el veredicto de las nubes, donde un rayo de
sol basta para romperla y un soplo de viento basta para romperla y un
soplo de viento basta para diseminarla en átomos sombra de las nubes
sobre la cima. La nube vela el sol, pero no vence al sol.
La última tristeza de un hombre, es ver el triunfo fácil de los
mediocres. La amargura y el odio que rebosan mis escritos, no es, sino
una forma de esa tristeza ante la manera injusta, cruel y corrupta de
una justicia corrompida; justicia que su camino ha sido el flujo
cloacal. Los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad de Puerto
Plata comprueban mi hipótesis.
Es importante recordar: autoridades judiciales y policiales de Puerto
Plata, que hoy se asciende en todas direcciones, hasta para bajo.
¿Recuerdan la fábula del águila y el caracol?
Un águila había volado mucho, mucho, hasta llegar alto, muy alto,
hasta el más encumbrado pico de una cima, que parecía inaccesible;
allí detuvo el vuelo, miró las alturas inconmensurables y en el
vértigo de su orgullo dijo:
¿Quién ha llegado más alto que yo?
Yo -dijo alguien encima de ella, volvió los ojos feroces el águila y
vio sobre la última piedra de la roca un caracol; sorpredida, el
águila preguntó: ¿Cómo ha podido llegar tan alto? - arrastrándome,
respondió el sucio molusco; entonces el águila con tristeza alzó de
nuevo el vuelo y se perdió en la soledad.
Sólo en la soledad, se puede permanecer incontaminado.
Deben ustedes autoridades sacar su moraleja.
Que triste es no poder escapar de la vida, sino llevando sobre sí el
cadáver de su esperanza como Eneas, llevando a cuesta el cadáver de su
padre. Son las cenizas de mis sueños las que curvan mis hombros en
estos últimos días de peregrinación sobre la tierra.
Cuantas noches sin sueño, ante la pesadilla del mañana.
Cuantas horas en vela frente al retrato de “Mi Príncipe”.
Cuando yo hundo un gran dolor en mi corazón, hago el gesto de hundir
una espada en su funda, para no hacer el mal a los otros, en mis 36
meses de desesperación.
Hasta luego “Mi Príncipe” Aquellos que son capaces de tapar el crimen
de una mente brillante, sepan que lo que hay de humillante en la
derrota, no es haberla sufrido, sino la cobardía y la mediocridad de
haberla marcado.
Si la frágil y corrupta justicia terrenal no es capaz, como hasta hoy
a 36 meses de tu horrible asesinato de llevar al banquillo a tus
asesinos, habrá otra justicia, quizás la de Dios o ¿Quién sabe cúal?

Te recordaremos siempre.
Mi Engels Adorado
Tus Padres y Hermanos
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