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Señor Jesús, te adoro en tu inmensa misericordia, te doy gracias por todo lo que tú me has dado en tu amor. Te ofrezco toda mi vida, mis alegrías, mis sufrimientos, mis sueños y todo lo que soy, para que todo sea para tu gloria. Te suplico me ayudes en cada una de las dificultades que tengo. Muéstrame el camino y hazme tuyo siempre, ayúdame a ser generoso con todo aquel que lo necesite, permíteme tener siempre para poder dar a los demás, y así contribuir en la implantación de tu reino en el mundo.
Amén.
