Secretos de los Masónicos Grados Azules
En el Grado de Aprendiz
La iniciación Ritualística del grado de Aprendiz comprende dos partes. El primer acto se verifica en la Cámara de las Reflexiones, el segundo en la Logia misma.
La Cámara de las Reflexiones está amueblada con una mesa, un banquillo y un ataúd; por decoración cráneos humanos, canillas cruzadas, inscripciones amenazantes. "Si tu corazón tiembla retírate, etc..." Como accesorios un cirio, un cántaro y un pedazo de pan negro, un tintero, una pluma y dos hojas de papel en forma de triángulo. Una de estas hojas tiene estas tres preguntas:
"¿Cuáles son los deberes del hombre consigo mismo?"
"¿Para con sus semejantes?"
"¿Para con la humanidad ?"
En algunas Logias se agrega una cuarta pregunta: "¿Cuáles son los deberes del hombre hacia Dios?"
Pierre-Joseph Proudhon, el famoso socialista, cuando se inició masón respondió lo que sigue:
"El hombre se debe a sí mismo: Todo.
A sus semejantes debe: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
A su patria: Nada."
La frase completa de Proudhon es: "El hombre se debe a sí mismo: todo, y a los demás, nada, excepto lo que le debe a sí mismo". Esta frase, aunque aparentemente individualista, es el punto de partida de su pensamiento socialista y mutualista. Proudhon argumenta que, para poder contribuir a la sociedad de manera efectiva, el individuo debe primero afirmarse y desarrollarse plenamente. Y sólo entonces podrá establecer relaciones equitativas con los demás, basadas en el intercambio mutuo y la reciprocidad, no en la explotación.
La segunda hoja de papel lleva estas palabras: "Este es mi testamento.
Maximilian Robespierre escribía bajo este título: "Lego mis deudas a las Monarquías y al Clero y el resto a los pobres."
Habiendo llenado estas dos hojas, el candidato las entrega a un hermano enmascarado que las lleva al Venerable; ella debe servir de base al interrogatorio que sufrirá posteriormente al postulante en proceso de ser iniciado. El hermano enmascarado vuelve cerca del candidato, le venda cuidadosamente los ojos, dirige su marcha, que tiene cuidado de hacer brusca y desigual, y le conduce a través de un gran número de escaleras y de muchas vueltas hasta la puerta de la Logia.
El candidato llama a esta puerta. Escucha el diálogo simbólico que entabla el Guardián de la Logia y el "Hermano Terrible"; así se llama el hermano disfrazado que va a servir de guía al candidato.
Este ha sido despojado de su vestido; su zapato izquierdo se le ha cambiado en pantufla. Con los ojos vendados escucha el discurso solemne que le dirige el Venerable.
El Venerable interroga entonces al candidato sobre las razones que le impulsan a pedir su admisión en la Francmasonería. El candidato bebe en seguida un trago de agua pura, luego un trago de dulce licor y otro de amargo licor ; en seguida comienza sus "viajes simbólicos".
El primer viaje se verifica en medio de un espantoso ruido de lucha. Obstáculos materiales están colocados ante los pasos del candidato.
Un gran choque de espadas acompaña el segundo viaje; los obstáculos en esta vez son más raros. Se lleva agua ante el candidato y se le lavan las manos, para algunos un símbolo de ablución, para otros un signo de bautismo masónico .
El tercer viaje se hace en medio del más profundo silencio, que sólo se interrumpe simulando un viento tempestuoso. El candidato no tiene ya obstáculos que vencer. Para terminar se le hace atravesar entre llamas, esto simulando el bautismo de fuego .
Esto significa que, por la perseverancia en la vía de la virtud se acaba por triunfar de todos los obstáculos y de todos los elementos.
Habiendo concluido el candidato sus tres viajes presta el juramento de discreción. Con la punta de un compás apoyada sobre su pecho jura no divulgar nada de los secretos de la Masonería.
"bajo pena de que se le corte la cabeza y se le arranque la lengua si falta a su juramento, que su cuerpo sea arrojado al mar y eternamente arrastrado por el flujo y reflujo del Océano". Los asistentes piden entonces "la Gran luz" para el candidato, se deja caer la venda que le cubría los ojos, y en el mismo momento se le deslumbra presentándole unas antorcha cuya llama se aviva por medio de un soplete con virutas de "yesca" (Hoy en el presente simplemente se encienden las luces del Templo).
Se enseñan al candidato la marcha. el signo, el tocamiento, las palabras de pase y sagrada del grado de Aprendiz. El Venerable coloca, en fin, su espada flamígera sobre la cabeza del nuevo iniciado y le "crea, recibe y constituye Aprendiz Masón".
El iniciado se coloca en seguida entre las dos columnas que señalan la entrada de la Logia. Allí es proclamado por orden del Venerable miembro de la Logia en que tiene lugar dar la iniciación.
En el Grado de Compañero
La iniciación Ritualística en el grado de Compañero comprende dos partes bien distintas.
La primera es una especie de interrogatorio que versa sobre todo lo que el candidato ha creído haber aprendido mientras asistía como Aprendiz a las tenidas de la Logia. Se proponen al candidato cierto número de cuestiones dificiles y capciosas: la manera con que las contesta sirve para clasificarlo definitivamente entre los Masones; asi se sabrá en que categoría debe ser colocado y si debe contársele entre los celosos, los indiferentes o los incapaces. Durante la segunda parte de la iniciación se obliga al candidato cinco "viajes simbólicos": En el primer viaje que verifica tiene en la mano izquierda un mazo y un cincel. Se le presenta un cartón en que están escritos los nombres de los cinco sentidos. No empleando la Francmasonería los objetos materiales sino como símbolos de las ideas inmateriales, se explica al candidato que los cinco sentidos significan: percepción, conciencia, certidumbre, sensibilidad y sentimiento.
En el segundo viaje el candidato tiene en la mano izquierda una regla y un compás. Se le enseñan los cinco órdenes de arquitectura, pues que el arte de la construcción es el que debe servir de pretexto y de apariencia a la Francmasonería.
En el tercer viaje el candidato tiene en la mano izquierda una regla y unas tenazas. Se le enseña un cartón en que están inscritos los nombres de las artes liberales: retórica, aritmética, geometría, astronomía y música. Se le hace entender al mismo tiempo que el Masón debe entregarse al estudio de las ciencias para disipar según la luz masónica los errores y las preocupaciones sociales.
Durante el cuarto viaje el candidato tiene en la mano una regla y una escuadra. Se le enseña que Moisés fue un sabio, un legislador, dotado de virtudes esencialmente humanitarias, con el mismo título que Platón, Sócrates, Confucio o Pitágoras.
El quinto viaje tiene por objeto la glorificación del trabajo. El candidato esta vez tiene las manos vacías, para hacerle comprender que el trabajo que glorifica la Francmasonería es puramente intelectual.
El Muy Venerable Maestro compendia entonces la enseñanza del grado. Explica al candidato cuál es su misión: debe dedicarse a la civilización de la sociedad por la propagación de las ciencias masónicas y al mejoramiento de la especie humana por la moral masónica.
En seguida presta juramento el candidato; jura guardar fiel mente los secretos que se le revelan; consiente, en el caso de ser perjuro, en que se le arranque el corazón a fin de que no haya memoria de él entre los masones".
Muy Venerable Maestro, en el taller de la Logia en que ha tenido Entonces está "recibido y constituido" Compañero Masón por el lugar de la iniciación.
Se le ordena de cinco golpes a un cubo de piedra con el mazo; en seguida se le hace tomar lugar entre las dos columnas que limitan la parte de la Logia. Allí es donde se le proclama Compañero.
En la instrucción detallada que se da a los Compañeros sobre el simbolismo del grado se procura causar alguna confusión en su espíritu: así, se le explica que los cinco viajes significan las cinco edades, las cinco partes del año, haciendo en él tres estaciones del invierno y de la primavera reunidas.
El objeto que se busca complicando el ceremonial de esta iniciación es el de persuadir al Compañero que la Masonería contiene y encierra todas las cosas; en una palabra, que ella es todo.
Los Secretos del 3er Grado
El gesto es un movimiento del cuerpo, producido deliberadamente o no, para expresar externamente un pensamiento, una intención o un sentimiento interior. De igual manera, un no gesto, una inmovilización, una postura, puede constituir una forma de expresar un sentimiento, una sensación, en cualquier caso, la intención de traducir un pensamiento interior. El gesto es la transposición al plano físico de aquello que busca expresarse en el plano espiritual. El movimiento es vida, la inmovilidad es muerte.
El conjunto de varios gestos unidos por un principio organizador, por ejemplo, una historia sin palabras, constituye un Gesto. Cabe destacar que nuestros antepasados llamaban « EL GESTO » a una historia épica que relata la creación de un reino, por ejemplo. Cuando hablamos de nuestro proceso iniciático, de nuestro nacimiento, entendemos que existe un movimiento en dicho proceso que es función de nuestro proceso espiritual.
Los gestos del cuerpo físico se relacionan, por lo tanto, con nuestro enfoque espiritual, es decir, con nuestra voluntad, nuestra personalidad, nuestro espíritu. Nuestro enfoque espiritual nos ha enseñado a buscar el autoconocimiento. Normalmente, sólo vemos el lado espiritual de la cuestión, sin interesarnos por el lado físico. Creo que has comprendido que no puede existir uno sin el otro.
También les presento a su consideración, tratar el tema a fondo hoy 25 de junio de 2025, la similitud, que no puede ser casual, entre los gestos practicados en los tres primeros grados y la ubicación de los chakras en nuestro cuerpo. Algunos parecen estar directamente relacionados, es como sí con estos gestos o signos pareciera intencionados para activar dichos chakras . Pero a menudo es útil cuestionarse a uno mismo sin depender de las apariencias, y este es uno de los principios esenciales de nuestro enfoque masónico escocés.
EL GESTO RITUAL ES CREATIVO
Restablece el vínculo entre el cuerpo físico, el cuerpo psíquico y, finalmente, el cuerpo pneumático (de pneuma = aliento del espíritu). Pone en movimiento el cuerpo que actúa, la psique que lo guía y el Espíritu que lo orienta y le da plenitud de significado. La realización esotérica de los gestos rituales constituye una dimensión central en el proceso iniciático a través de tres etapas principales:
El conocimiento y consciencia del propio cuerpo, la disciplina o subordinación del cuerpo , la ascensión o inserción del cuerpo en el mundo divino.
El nuevo Nacimiento, que es la iniciación, permitirá que la consciencia surja en la materia y la trascienda para espiritualizarla, entre otras cosas mediante gestos rituales. Esto es lo que llamamos nuestra participación en la culminación de la Creación. Nuestra historia es la de la creación, es eterna. La atención que prestamos a nuestro cuerpo no tiene por qué ser exagerada, pero debemos conocerlo y reconocerlo para poseer todas sus capacidades. No en vano se nos " enseñan " los cinco sentidos en el segundo grado.
Nuestro cuerpo físico es un instrumento de comunicación con el entorno, y el gesto es uno de sus componentes. Por lo tanto, es importante cuidarlo para que nos permita llegar al final de nuestro camino, pero sin idolatrarlo. Resulta que el final del camino es precisamente la MUERTE, este cambio de estado, este nuevo nacimiento que experimentamos en el tercer grado.
Gurdjieff dijo: “En tu estado actual no eres nada más que el cuerpo y cuando el cuerpo muera, tú morirás. Sólo de vez en cuando una persona trabaja sobre si misma, esta persona sobrevive, aquella que ha creado el alma en su vida sobrevive a la muerte, no todos. Sobreviven grandes iniciados como Buda, sobrevive un Jesucristo , soberbien a la muerte masones como Benito Juárez , un George Washington , ¡pero tú como profano no! Simplemente morirás, ni siquiera quedará una huella de ti ”.
Una acción tiene consecuencias en el entorno inmediato y puede tener consecuencias insospechadas. ¿No se dice que el aleteo de una mariposa en China puede cambiar una vida entera por las vibraciones que genera en el otro lado del mundo? Asegurémonos de que nuestras acciones participen en la acción de la PALABRA y organicemos el caos de forma armoniosa, eliminando la escoria de nuestra Piedra Bruta para que finalmente encuentre su lugar en la construcción del Templo.
La importancia de nuestros gestos se ve reforzada por nuestro linaje operativo. Nuestros gestos deben ser precisos y tener siempre el significado sagrado de los gestos dedicados al trabajo con objetos sagrados. Cada gesto es un sacrificio. También deben estar imbuidos de nobleza debido a nuestro linaje templario caballeresco. Dejemos de lado las actitudes relajadas y conservemos y activemos un alto nivel de SER en masonería. Recibimos el título de Maestros Masones para recibir las influencias espirituales y el carisma necesarios para servir al Dios Todopoderoso Gran Arquitecto del universo y a la humanidad. Todo el cuerpo es necesario para que el trabajo realizado en este Templo se realice con CANDOR, FUERZA y BELLEZA, y para que en el exterior impere la justicia y se manifieste la misericordia.
Uno de los gestos esenciales del ritual comienza asi: antes de investirnos, es vestirnos: ponernos los arreos, ceñirnos el mandil, la banda y ponernos los guantes, es como en el argot futbolístico , poner la camiseta. "Ponerse la camiseta" es una expresión idiomática en español que significa comprometerse profundamente con una causa, proyecto o equipo, mostrando dedicación, esfuerzo y sentido de pertenencia, similar a como un jugador de fútbol se identifica con su equipo. En el ámbito masónico “Ponerse el Mandil Masónic” , implica dar lo mejor de uno mismo, incluso más allá de las responsabilidades básicas, con el objetivo de alcanzar las metas y objetivos comunes. . De esta manera, ya indicamos nuestro deseo de separarnos del mundo profano. Estamos listos para los juegos de rol en los que cada uno tendrá que ocupar su lugar, su lugar completo. Juegos de rol consentidos y serios, porque de lo contrario se convierten en una mala obra de teatro. Un momento muy serio durante el cual profundizamos en nuestro interior. El tercero será sentarnos, pero no de cualquier manera.
El Masón dice: Sigue concentrando poder en ti mismo . Cristo dice: concéntrate de Dios Padre. Si tienes que elegir entre Cristo y el Masón, sugiero a una mente timorata y tímida escoger a Cristo. Hay un peligro con ser Masón y es que puedas volverte demasiado consciente de ti mismo, en lugar de volverte siervo de Dios, puedes volverte consciente de ti mismo, puedes llegar a ser siendo masón un egoísta.
Conscientes de nuestro cuerpo, debemos sentarnos en ángulo recto. Mirada fija para observar lo que se hace, o ojos cerrados para escuchar y reflexionar, totalmente concentrados en lo que se dice. Espalda recta; a lo largo del asiento, rodillas cuadradas. Tenga en cuenta que el chakra del plexo solar está despejado para percibir todo lo que se hace, pero el chakra sexual está protegido por nuestro mandil masónico. Manos sobre las rodillas para funcionar en circuito cerrado con la parte inferior del cuerpo.
Los golpes de mallete son gestos de fundamental importancia. Los ritmos de los golpes de los malletes del Venerable y de los Vigilantes deben ser los mismos para que el espacio sagrado se cree armoniosamente mediante sonidos rítmicos. ¿Quién de nosotros no ha notado el cambio que se produce en nuestras actitudes y comportamientos a medida que avanza nuestra " búsqueda " espiritual? Suelo decir que nuestro exterior es un reflejo de nuestro interior, así como el escudo de un caballero es un reflejo de su yo interior. Las cosas suceden sin que las deseemos, pero gradualmente.
¡Recuerda tu primera charla en Logia! Ahogado por la emoción, lo espiritual tuvo dificultades para trasladarse al plano físico. La emoción es la traducción física de lo que nuestro cuerpo siente sobre su entorno. Nuestros sentidos están en alerta y envían cientos de mensajes en muy poco tiempo a un cerebro que no sabe realmente en qué orden procesar la información. Nos sonrojamos como niños bajo presión, hasta que la mente decide ignorar estos mensajes y centrarse en la misión del momento: hablar sobre el tema en cuestión.
La marcha de primer grado es interesante. El pie izquierdo se desliza hacia adelante, explorando con audacia el terreno, mientras que el derecho se arrastra lastimosamente, frenando, como si se opusiera a su colega izquierdo. ¿No es esto un reflejo de nuestra mente profana, que busca avanzar, en parte por curiosidad, cuando las órdenes son reflexionar, analizar la situación antes de moverse? Tres pasos deslizantes, pero todos dirigidos hacia un mismo objetivo.
EL CAMINO AL 2.º GRADO es significativo para la evolución, ya que se invita al Compañero a comparar lo que ha visto en su Logia visitando otros Talleres con diferentes rituales. El movimiento a derecha e izquierda refleja estas excursiones e incursiones. Es también el paso en falso del compañero de viaje, el error en nuestro camino, pero que nos permite retomar inmediatamente la línea recta de nuestra búsqueda.
En el
3.er GRADO, el paso se eleva, invitándonos a abandonar este plano terrenal (saltando sobre la cabeza del cadáver) para dirigirnos hacia el cielo, lo espiritual (el compás a los pies del cadáver). Pero cuidado, superamos el obstáculo, atravesamos algo, recordando el caminar de la Etapa Compañera que entra de espaldas, viendo la Estrella Flameante detrás y delante. Pasamos de un mundo a otro, o mejor dicho, dejamos un mundo... donde ya estamos de nuevo. Es el Renacimiento. De la Tierra al Cielo, un auténtico juego de rayuela en 7 pasos y más, pasando de una orilla a otra.
Saltamos sobre un Ataúd y esto es significativo.
Es importante recordar que se trata de poner las cosas en orden, ponerlas al día, ponerlas al momento , ponerlas en la Eternidad, un proceso de tres pasos: ANTES, ACCIÓN, DESPUÉS.
ANTES: Todos somos separados y diferentes.
ACCIÓN: la acción de la PALABRA, representada en la Logia por el Venerable quien, al igual que el Gran Arquitecto del Universo, creará al masón pronunciando las palabras del Ritual… Entonces todos nos volvemos iguales, pues ahora pertenecemos al mismo grupo al no reconocer nuestro signo común (verificado por los Vigilanes al inicio de nuestro trabajo). SEPARACIÓN, REUNIFICACIÓN, SIGNIFICADO DE LA PALABRA SÍMBOLO. En este momento nos reunimos entre nosotros, pero también con lo divino invocado por el Venerable. La reunificación es total y por eso estamos en lo SAGRADO. Es un retorno a lo sagrado. La logia se convierte en una proyección del Cosmos en nuestro plano. Separación del monte externo y llamado por el Venerable a la coordinación = el establecimiento del orden. Estamos en Armonía.
DESPUÉS: Nos separamos y volvemos al mundo profano, pero con la práctica, lo “ sagrado ” permanece dentro de nosotros cada vez más tiempo, incluso en este mundo inferior.
EN EL PRIMER GRADO, pies en ángulo recto, orientados a la izquierda y a la derecha en ángulo recto, sobre la Tierra, cuerpo erguido, en la intersección de las dos ramas de este cuadrado, mirando al Oriente, hacia la Luz, ojos ahora sin la cubierta de la venda . LA MANO está bajo la garganta, lista para cortar a quienes violen su juramento de secreto. Separación entre lo espiritual y lo material. Dos espacios separados por un plano de reflexión, y cuyo paso de uno a otro está bajo control permanente. Control de la ASPIRACIÓN y la EXPIRACIÓN. La proporción corporal, la parte inferior de la cual provienen las influencias dañinas y animales.
El pulgar derecho sobre la arteria carótida, en el chakra "Vishuddha " , que se dice es la puerta que permite al despierto ver los tres tiempos. Parece la parte pellizcada de un reloj de arena, dejando que el futuro se deslice a través del presente hacia el pasado. Este chakra controla los impulsos emocionales, ya que cuanto más alterado está uno, menos puede respirar. Sin embargo, también es la puerta a la liberación para quienes tienen los sentidos puros y controlados.
La parte superior es la sede del pensamiento, de la mente lúcida y consciente, y de alguna manera representa el Principio. El mensaje es claro en ambos casos: debemos controlarnos tanto física como espiritualmente. Nos encontramos frente al sol espiritual entre el Cielo y la Tierra, una especie de eje vertical, el eje del mundo extendido hacia el cielo, la única abertura hacia él. Estamos en el centro de la rueda cósmica y, por lo tanto, fuera del tiempo.
En el segundo grado, la mano izquierda busca la luz divina para traer FUERZA a través del CORAZÓN. La pena, al igual que en el primer grado, se recuerda mediante el gesto de la mano derecha para recordarnos nuestro juramento sobre el SECRETO.
En el tercer grado, mediante el signo penal, separamos la parte inferior, material y animal, de la parte superior, que contiene el corazón y lo espiritual, ya mencionado en el primer grado. Nos encontramos entre el compás y la escuadra.
Todos los gestos que conforman nuestro ritual deben realizarse con mesura y calma, sin permitir que la aproximación sea asimilada plenamente por nuestro cuerpo y nuestra mente. Así, la disposición del Ara Sagrada de la logia es el proyecto del experto en la tierra, la realización del ritual que crea mediante las formas; el experto es Hermes-Thoth, el intermediario entre el mundo profano y el mundo sagrado, quien asciende y desciende por la escalera de Jacob para buscar órdenes que las traigan de vuelta a la tierra. Esta disposición protegerá el espacio sagrado separándolo del nadir y reuniendo a la logia en torno al mismo proyecto, el mismo eje que el Venerable Maestro completará para santificar con su invocación.
Es en este espacio sagrado atemporal donde reuniremos nuestras mentes y energías para intentar elevar juntos nuestros espíritus hacia la comprensión de la justificación de nuestra existencia. Es en este espacio que nos reuniremos en un gesto común que nos unirá espiritualmente mientras dure nuestra permanencia.
La evolución de nuestra sociedad actual busca sistemáticamente separar las diferentes funciones humanas sin considerar las relaciones que mantienen entre sí. Es el autoconocimiento lo que nos enseña el segundo grado.
Hemos estudiado los cinco sentidos y hemos dejado a nuestro libre albedrío decidir cómo abordar o ignorar a los demás. Nuestra sociedad nos enseña a ignorar nuestras sensaciones y a basarnos únicamente en datos calculados, científicos y establecidos, y todos sabemos que no hay mejor juez que escuchar a nuestros sentidos. Los antiguos sabían observar; la naturaleza, para empezar, para comprender el funcionamiento y la evolución del mundo que nos rodea. No hacía falta una máquina electrónica para saber si el verano iba a ser caluroso o húmedo; la observación era suficiente. Aún quedan mundos de conocimiento por descubrir, o mejor dicho, por redescubrir. Estos mundos de los que formamos parte, pero cuya existencia ignoramos para dedicarnos únicamente a estas ciencias nuevas y probadas o a hechos científicos precisos.
Los gestos del tercer grado nos enseñan que el maestro ha muerto, pero que renace a una nueva vida. Quizás la de otra mirada, otra historia, otra forma de ver y concebir nuestra condición humana. El maestro aprendió la maestría... un vasto programa. También aprendió que podemos morir en un mundo, sin desaparecer, porque la resurrección existe en otro mundo, en otra dimensión y en otro estado. ¿No es este el gran mensaje de esperanza y amor de nuestro enfoque masónico? Nos corresponde entonces comprender todo el mito y todo lo que encierra para avanzar con serenidad en nuestro camino. El trabajo será largo y difícil, porque las dudas y estas certezas nos enseñarán que nada es definitivo y, como dicen los budistas, « nada es más fuerte que tú ». Mantengámonos, pues, abiertos y dispuestos a vivir con nosotros mismos y con todas nuestras reacciones humanas, ¡todas ricas en enseñanzas!
No rechacemos nada por no comprenderlo... pero sin aceptarlo todo al pie de la letra, mantengamos la mente abierta y aceptemos con humildad que la vida nos enseña una y otra vez, aunque sea con dolor. Descubrimos todo esto viajando dentro y fuera de nuestro cuerpo, dentro y fuera de nuestro mundo, como viajamos dentro y fuera de nuestra logia.
Alcoseri
¿Qué tienen en común Simón Bolívar, Mozart, Oscar Wilde, George Washington, Winston Churchill, John Wayne, Mark Twain, Rubén Darío y Cantinflas? Exacto, todos ellos fueron masones. Pero ¿cuál es el origen de los masones y qué papel han jugado en el transcurso de la historia? ¿Son tan poderosos como se cuenta? La historia de la masonería siempre ha estado envuelta en un halo de misterio debido al gran poder político y militar que ostentaron algunos de sus miembros y al carácter secreto de sus reuniones. Durante siglos, monarcas, papas y dictadores los han tratado con recelo y desconfianza por ver en las logias masónicas a grupos potencialmente subversivos, con conexiones internacionales y cuyas actividades se desarrollaban en las sombras, por debajo del radar de las autoridades. ¿Realmente tenían motivos para temerlos? La palabra 'masón' proviene del francés 'maçon', que significa 'albañil'. Y como a los miembros de los gremios de albañiles medievales también se les denominaba 'franc-maçons', es decir, albañiles libres –en el sentido de que no estaban sujetos a un feudo ni vinculados a un único señor por contrato–, actualmente se usa de manera indistinta el término 'francmasonería' o 'masonería'. En este vídeo, por sencillez, hablaremos siempre de masones en lugar de francmasones, pero, como acabamos de explicar, significan lo mismo. El texto más antiguo conocido que habla de la masonería es el manuscrito Halliwell, también llamado Poema Regius, datado entre 1390 y 1425. Escrito en inglés medio –el que se hablaba en Inglaterra desde finales del siglo XI hasta finales del XV–, consta de 64 páginas de pergamino que contienen 794 versos pareados, de ahí que se le denomine poema. Comienza describiendo cómo Euclides, el genial matemático y geómetra griego, fundó la masonería en Egipto. Entre los primeros versos, si los traducimos al español actual de manera libre y lo resumimos para una mejor comprensión, se narra lo siguiente: “Euclides entrecruzó las geometrías y les dio el nombre de albañilería. Ordenó a quien era más alto en este grado que enseñara al más simple de ingenio en ese honesto arte a ser perfecto; y así cada uno enseñará al otro, y se amarán juntos como hermana y hermano. Además, ese a quien él ordenó, llamado Maestro debería ser, para que fuera el más venerado; pero los masones nunca deberían llamarse entre sí ni súbdito ni sirviente. Cada uno se llamará amigo de los demás. De esta manera, gracias a su ingenio para la geometría, comenzó el oficio de albañilería. Euclides lo descubrió así, este oficio de geometría en Egipto, donde lo enseñó ampliamente. Y también en diversas tierras por doquier, antes de que el oficio llegara a esta tierra, a Inglaterra, en tiempos del buen rey Athelstan”. Aquel monarca fue rey de Inglaterra entre los años 927 y 939. Hagamos una pausa para aclarar que, según la mayoría de los estudiosos de este texto, su autor pudo haber sido algún clérigo que, además de su vida religiosa, estuviera vinculado de algún modo a la masonería de Inglaterra, dado el profundo conocimiento que parecía tener sobre sus reglas y que en una parte del texto menciona que ya entonces había masones ajenos al oficio de constructor. Retomando la narración del Poema Regius, en este se cuenta que el rey Athelstan construyó “altos templos de gran honor” para adorar a su Dios con todas sus fuerzas y que amaba tanto el oficio de la albañilería que se propuso fortalecerlo y, a tal fin, hizo llamar a todos los albañiles del reino para escuchar sus consejos. A continuación, en una gran asamblea de masones con presencia de los nobles del reino, establecieron una serie de reglas para organizar aquel importante oficio. Algunas, desde nuestra perspectiva del siglo XXI, nos parecerán justas y sensatas; otras, en cambio.... no tanto: “Como maestro albañil, debes ser firme, leal, y pagar a tus compañeros según lo que cueste, lo que sea justo –se ordenaba en aquellas reglas–. No aceptes sobornos ni de señor ni de compañero. No hagas esclavo a tu aprendiz ni hagas aprendiz a ningún deforme, pues para el oficio sería una gran vergüenza tener un hombre cojo, y hombre tan imperfecto debería ser de poco beneficio para el oficio. Tampoco acogerás a ningún ladrón o asesino o al que tenga un nombre débil –es decir, mala reputación–, para que no avergüence su oficio. Tu aprendiz cobrará menos que sus compañeros, pues en las tareas del oficio son más perfectos; pero deberás formar a tu aprendiz para que su salario aumente pronto. Ningún albañil trabajará de noche, y ningún maestro suplantará a otro ni asumirá su obra si esta pesa ya diez libras; a menos que la obra en cuestión está tan mal hecha que queda en nada; en ese caso, un albañil puede intervenir a fin de que la obra, para beneficio de los señores, se salve. Pero ningún albañil hablará mal del trabajo de sus compañeros”. El Poema Regius prosigue hablando de otros temas, como la Torre de Babel, las Siete Artes Liberales o los buenos modales dentro de una iglesia y en la vida en general, pero, como decimos, destaca por ser el texto más antiguo que hace referencia a la masonería. Es, por tanto, el primero de los conocidos como Antiguos Cargos de las logias masónicas, unos 130 documentos de entre los siglos XIV y XVIII que describían los deberes de sus miembros. Cada masón debía jurar una parte de ellos como requisito para ser admitido. Por lo general, los Antiguos Cargos comenzaban con una oración, una invocación a Dios o una declaración general, seguida por una descripción de las Siete Artes Liberales –es decir, la lógica, la gramática, la retórica, la aritmética, la geometría, la música y la astronomía– en la que se ensalzaba a la geometría por encima de todas las demás. A continuación, se relataba la historia del oficio de masón, siempre muy similar a la relatada en el Poema Regius y, por último, se explicaban los reglamentos de la logia y los del oficio de la masonería en general, que los miembros estaban obligados a cumplir. Tras el Poema Regius, el texto más antiguo es el Manuscrito Cooke, de entre 1410 y 1420. Escrito en prosa, su contenido es parecido, pero ahonda más en las supuestas raíces históricas de la masonería, remontándose hasta el Génesis bíblico, en concreto a Yabal, uno de los descendientes de Caín, a quien en la Biblia –Génesis, 4:20– se describe como el “antepasado de todos los que viven en tiendas y crían ganado”. Pues bien, según el Manuscrito Cooke –llamado así por el editor que lo publicó en 1861, Matthew Cooke–, Yabal descubrió la geometría y se convirtió en el primer Maestro Masón. A su vez, otros descendientes de Caín también fueron pioneros en distintas artes y oficios: Yubal descubrió la música; Tubalcaín, la metalurgia y la herrería; Naamá, los tejidos... Cuando supieron que Dios planeaba destruir la Tierra mediante el fuego o el agua, inscribieron todos sus conocimientos en dos pilares de piedra: uno sería inmune al fuego y el otro, al agua. Muchas generaciones después del Diluvio Universal, ambos pilares fueron descubiertos –aunque, en nuestra opinión, por la propia lógica del relato, el que sólo era inmune al fuego no debería haber perdurado, ¿no?–. El caso es que uno de los pilares fue hallado por Pitágoras; y el otro, por el sabio Hermes Trismegisto. Aquellos conocimientos se transmitirían a Nimrod, quien fue el arquitecto de la Torre de Babel –siempre según el Manuscrito Cooke– y, a través de este llegaron a Abraham, que a su vez transmitió todo aquella sabiduría acerca de las artes a los egipcios, con quienes se encontraba Euclides. En Egipto aprendieron la masonería los hijos de Israel y, siglos más tarde, desde el Templo de Salomón, llegó a Francia. Y de Francia, a la Inglaterra del rey Athelstan. De acuerdo, estas que os acabamos de relatar son las raíces míticas de la masonería que, con mayor o menor grado de credulidad, algunas de las logias masónicas de siglos posteriores siguieron incluyendo en sus textos fundacionales y contribuyeron a extender esa pátina de misticismo que popularmente se asocia a la masonería. Autores posteriores, especialmente a partir del siglo XVIII, añadieron todo tipo de personajes a las supuestas raíces de las logias, desde Moisés o Noé hasta los druidas o los Caballeros Templarios –estos últimos, como posible cadena de transmisión de la masonería entre el Templo de Salomón y Europa Occidental–, pero, como decimos, se trata de leyendas redactadas muy posteriormente sin registros históricos que las sustenten. Si nos ceñimos a la historia comprobable, los orígenes de las logias masónicas se remontan a los gremios medievales de canteros, asociaciones de artesanos que se agrupaban fraternalmente a fin de regular su oficio y transmitir, proteger y preservar el conocimiento técnico. Las primeras evidencias documentadas de este tipo de masonería operativa se remontan a la Escocia de finales del siglo XVI, si bien los historiadores coinciden en que previamente ya existían organizaciones de canteros, aunque más pequeñas e informales, por toda la Europa medieval. Un hecho que diferenciaba a los canteros de otros gremios artesanales era que ellos, con frecuencia, debían viajar de una región a otra, en función de que tal o cual monarca o noble decidiese emprender y financiar un proyecto de construcción de cierta envergadura. Con la ayuda de algunos parientes o amigos, casi cualquiera podía construir una casa para su familia, con mejor o peor maña, pero para erigir un puente, una iglesia o incluso una catedral hacían falta sólidos conocimientos técnicos, matemáticos y geométricos que sólo poseían los maestros albañiles. Esa movilidad condujo al desarrollo de la conocida como 'Palabra Masónica' o 'Palabra del Masón', un sistema secreto para reconocer a los artesanos de distintas regiones que estuvieran realmente cualificados. A falta de credenciales académicas como las actuales, aquellos constructores primitivos conocían una serie de signos, señales, apretones de manos especiales y palabras confidenciales que servían para demostrar su grado como masón y, por tanto, sus capacitaciones técnicas. Para que estos signos y contraseñas resultasen útiles debían ser secretos por necesidad; de lo contrario, si se divulgaban, perderían cualquier valor como credencial de aptitud. Aquel secretismo y sus misteriosos códigos, vinculados a la posesión de conocimientos exclusivos e importantes, sirvieron de simiente para alimentar las leyendas posteriores en torno a las logias masónicas. El término 'logia', por cierto, provenía del franco 'laubja', que significa 'cobertizo' y que los canteros empleaban para referirse a los talleres o refugios temporales en los que trabajaban, y almacenaban herramientas. Algunas veces, también dormían en ellos y, con el tiempo, la palabra logia pasó a designar además las propias agrupaciones de masones. Los maestros masones medievales que construyeron grandes obras, como las catedrales, se hicieron ricos, y gozaban de gran respeto. Eran los arquitectos de su época y para elaborar sus planos empleaban grandes compases y escuadras, de ahí que estas herramientas aparezcan con frecuencia en los emblemas de las logias masónicas. Por cierto, quizá os estéis preguntando qué significa esa letra G que también aparece en muchas insignias masónicas. Representa la ciencia más importante, la Geometría, y se cree que también simboliza a Dios, como el Gran Geómetra creador de todo, aunque en la tradición anglosajona también se suele señalar que sería la inicial de la palabra 'god', es decir, 'dios'. No está claro cómo se produjo el paso de la masonería operativa –o sea, las organizaciones de albañiles dedicadas a la aplicación práctica de su oficio– a la masonería especulativa moderna, en la que sus miembros ya no se centran en la construcción física, sino en la construcción espiritual y ética del individuo, buscando el perfeccionamiento moral y cultural de sus miembros. Una de las hipótesis más factibles, apoyada por registros históricos hallados en Escocia, señalan que, a mediados del siglo XVII, conforme la construcción de grandes templos decayó y, con ella, la importancia de los canteros, las logias de masones empezaron a aceptar como miembros a personas de distintos oficios –a los que denominaban “aceptados” o “caballeros”–, quienes se interesaban más por los aspectos filosóficos e intelectuales y la confraternización que por la transmisión y la aplicación práctica de conocimientos técnicos. La primera admisión registrada de “aceptados” ajenos al oficio de la albañilería data del 3 de julio de 1634, en la Logia de Edimburgo número 1. Se considera que la masonería, tal como la entendemos hoy en día, apareció en 1717 en Londres, con la creación de la Gran Logia de Inglaterra. Su texto fundador, las Constituciones de Anderson, fue redactado en 1723. En él se resalta, sobre todo, la tolerancia en materia religiosa y política, pero se afirma textualmente que el masón “nunca será un estúpido ateo ni un libertino sin religión”. Es decir, que podías pensar lo que quisieras acerca de la religión... mientras creyeras en Dios. Por ello, las logias masónicas, en cierto modo, fueron percibidas por la Iglesia como una segunda religión, una con sus propios rituales y misterios. Y eso, sumado a la notoriedad de algunos de sus miembros, suponía un riesgo incierto pero latente para la Iglesia, de ahí que en 1738 el papa Clemente XII emitiera contra la masonería la bula 'In Eminenti Apostolatus Specula', en la que condenaba a las logias masónicas por sus “pactos impenetrables y juramentos peligrosos” y prohibía a los católicos afiliarse a ese tipo de sociedades bajo pena de excomunión. Un siglo y medio más tarde, otro papa, León XIII, en su encíclica 'Humanum Genus', condenaría también la masonería por sus principios filosóficos, especialmente por el naturalismo y la separación entre Iglesia y Estado. En opinión de León XIII, la masonería promovía un orden social contrario a los principios cristianos. Durante la Ilustración, el movimiento intelectual y filosófico que surgió en Europa a finales del siglo XVII y prosiguió hasta bien entrado el XIX, muchos de los pensadores que estaban a favor del conocimiento adquirido a través del racionalismo y el empirismo, y cuyas ideas chocaban con el absolutismo y el poder de la Iglesia sobre el Estado, formaron nuevas logias masónicas o se unieron a ellas. En ellas podían reunirse, de manera secreta, o al menos discreta, con gente afín a las nuevas ideas que compartían sus intereses. Los masones celebraban rituales, sí, y tenían jerarquías –incluso bastante rocambolescas en algunos casos–, pero en las logias se defendía la libertad de pensamiento y se convirtieron en espacios donde podían fluir los debates políticos y las ideas ilustradas sin temor a represalias. Porque, aunque en aquella época comenzaron a surgir por toda Europa diferentes academias y reales sociedades científicas, así como agrupaciones económicas de amigos del país, todas ellas estaban vinculadas al poder establecido, se encontraban bajo el mando del despotismo ilustrado. Y, por tanto, en ellas nadie se atrevía a contravenir el statu quo del Antiguo Régimen. En las tertulias, salones y cafés había un mayor ambiente de libertad, pero incluso allí había que tener mucho cuidado con lo que se expresara en voz alta, pues, al ser públicos, muchas eran las personas que deambulaban por ellos y no había manera de que conocieras a todos: nunca podías saber quién era un vigilante de las autoridades o quién decidiría señalarte como un posible revolucionario a cambio de una recompensa o simplemente para perjudicarte. En las reuniones de las logias, en cambio, sólo participaban quienes hubieran sido iniciados como miembros tras ser invitados y haber pasado una serie de filtros de selección y juramentos. Por tanto, los masones podían sentirse razonablemente seguros para expresarse con libertad en compañía de sus hermanos de logia. O hermanas, porque en muchas de ellas también podían participar las mujeres. Como hemos mencionado, en las logias había jerarquías, pero estas se establecían a partir de una base de igualdad entre sus miembros, quienes, al margen de las particularidades de cada logia, solían elegir en asamblea todas las decisiones relevantes, desde el proceso de iniciación de los nuevos miembros a las reformas de sus estatutos y reglamentos, pasando también por la elección de los cargos. No es de extrañar que muchos de los ilustrados más celebres fueran también masones. Montesquieu, por ejemplo, fue iniciado en 1730 en Londres, en la logia Horn, de Westminster, a la que también pertenecían el duque de Norfolk y el duque de Richmond. El célebre Voltaire también fue masón: lo admitieron en la logia Neuf Soeurs –es decir, Nueve Hermanas– de París en 1778. Aunque para entonces ya tenía 84 años y falleció tan sólo siete semanas después, aceptó el nombramiento por no querer despreciar el honor que le hacían los miembros de aquella logia –fundada, entre otros, por el destacado astrónomo Joseph Jérôme de Lalande–; pero, de hecho, catorce años antes, en su obra 'Dictionnaire philosophique', Voltaire se había burlado de “los pobres masones y sus aburridos misterios”. En sus ritos de iniciación como masón, Voltaire contó con la ayuda de otra personalidad ilustre: Benjamin Franklin, quien por entonces vivía en París como embajador de los Estados Unidos y había ingresado en la Neuf Soeurs el año anterior. El caso de Franklin, quien llegaría a ser nombrado Venerable Maestro de aquella logia, es especialmente relevante, porque fue uno de los personajes célebres más activos en el terreno de la masonería. En 1730 o 31, con apenas 25 años, se unió a la Logia de San Juan de Filadelfia y formó parte del comité que redactó sus estatutos. A pesar de que, por lo general, los hermanos de las grandes logias sólo empiezan a recibir cargos tras varios años de servicio, Franklin fue nombrado Segundo Vigilante de la Gran Logia de Pensilvania transcurrido tan sólo uno, y en 1734, antes de cumplir la treintena, ya era Gran Maestro. Fue Franklin quien publicó 'Las Constituciones de los Francmasones', el primer libro masónico impreso en Estados Unidos. En realidad se trataba de una reimpresión de las Constituciones de Anderson –¿recordáis?, el texto que sentó las bases de la Gran Logia de Inglaterra–. Los ejemplares de aquella publicación de Franklin se consideran valiosos tesoros en las diversas bibliotecas masónicas repartidas por el país norteamericano. Pero Franklin no limitó su actividad masónica al continente americano, también visitó diversas logias de Europa y se inició en un puñado de ellas. Por ejemplo, además de ingresar en la mencionada Neuf Souers parisina, en 1760, fue elegido Gran Maestro Provincial de la Gran Logia de Inglaterra. En total, Franklin fue un masón muy activo durante 60 años. Por supuesto, no podemos hablar de los masones en Estados Unidos sin mencionar a otro Padre Fundador del país, George Washington. La masonería había llegado a las costas norteamericanas procedente, al igual que los colonos, de Inglaterra. Hay constancia de logias organizadas en Norteamérica desde la década de 1730. También entre las filas del ejército británico. Más adelante, cuando estalló la guerra de Independencia, en casi todos los regimientos había una logia masónica; al igual que las había en muchos de los regimientos del ejército colonial. Pero la fraternidad entre masones no estaba por encima de las lealtades patrióticas: en los campos de batalla no importaba ser masón o no a la hora de dispararse mutuamente. En septiembre de 1752 se estableció en Fredericksburg, Virginia, una logia masónica y dos meses más tarde George Washington, con sólo 20 años, se convirtió en uno de sus primeros aprendices. En apenas un año, logró progresar hasta convertirse en Maestro Masón. El grado de influencia de los masones en los acontecimientos que condujeron a la Independencia de Estados Unidos es muy debatido, pero la mayoría de historiadores considera que se ha exagerado enormemente. Es cierto que muchas figuras destacadas de aquellos eventos eran masones, pero eso no establece una relación causa-efecto. Las motivaciones políticas y económicas impulsaron por igual a los independentistas, sin necesidad de pertenecer a ninguna logia, y los ideales revolucionarios de igualdad y fraternidad bebían de la Ilustración y, en última instancia, del cristianismo. De hecho, los líderes de la mayoría de las grandes logias que había en Norteamérica eran leales al rey de Inglaterra. De los siete Grandes Maestros de provincias, cinco apoyaron a Jorge III. Dicho esto, es cierto que, de las 39 firmas que aparecen en la Constitución de los Estados Unidos, se sabe que trece eran de masones, y hay indicios de que otros siete firmantes podrían haberlo sido también. Uno de los grandes héroes de la guerra de Independencia para los estadounidenses, el francés marqués de Lafayette, quien fue nombrado general de división en el Ejército Continental y desempeñó un papel clave en batallas tan importantes como la de Yorktown... era masón. ¿Adivináis en qué logia se había iniciado? Sí, justo: en la Neuf Soeurs de París. Pero, como ya hemos mencionado, ser masón no era sinónimo de ser antirreligioso ni revolucionario, ni mucho menos. Ni siquiera ilustrado. De hecho, en Francia, algunos de quienes se oponían con mayor vehemencia a los filósofos de la Ilustración y a los enciclopedistas, como el dramaturgo Charles Palissot de Montenoy –autor de la comedia 'Los filósofos'– o el político y periodista Louis Fréron también eran masones. El objetivo de las logias no era subvertir el orden establecido, sino favorecer el desarrollo personal de sus miembros. Muchos de quienes se unían a ellas lo hacían impulsados por un espíritu inquieto y curioso, pero no menos lo hacían por moda y por obtener contactos, del mismo que se pueden buscar hoy en día en los clubes sociales o las universidades privadas elitistas. De todos es sabido que codearse con personas de cierto poder y compartir con ellas rituales y secretos puede ofrecer interesantes oportunidades para prosperar más allá de las reuniones, en el mundo real. Los masones empleaban música en sus rituales, y en el siglo XVIII también se unieron a logias destacados compositores, como Joseph Haydn o el célebre Wolfgang Amadeus Mozart, quien fue masón durante los últimos siete años de su vida. Fue admitido como aprendiz en la logia de Viena llamada Zur Wohltätigkeit, que significa 'Beneficencia', el 14 de diciembre de 1784, y se convirtió en Maestro Masón en un plazo increíblemente breve, porque apenas cuatro meses más tarde, el 22 de abril del 85, ya figuraba con ese grado en los archivos de la logia. Se sabe que asistió a reuniones de otras logias austriacas, y que en todas ellas era bienvenido, dada su gran reputación como músico. No obstante, su vinculación con la masonería le costó que, tras el fallecimiento del emperador José II, la corte del nuevo monarca austriaco, Leopoldo II, le hiciera el vacío. Y es que se relacionaba a los masones con los jacobinos de Francia, donde acababa de iniciarse la Revolución, y los monarcas europeos temían que aquel fuego pudiera extenderse a sus territorios. A Mozart, aquello le afectó anímicamente. Pero igual que un enfermo terminal parece recuperar las fuerzas en sus últimos momentos, Wolfgang recuperó su fuerza creativa en sus últimos trece meses de vida y escribió 'La flauta mágica', una de sus mejores obras, en la que ensalzaba a la masonería. Paradójicamente, también hay historiadores que creen que fueron los masones quienes acabaron con su vida, envenenándolo. ¿El motivo? Supuestamente, lo habrían asesinado precisamente por revelar en aquella ópera, 'La flauta mágica' –que se estrenó el mismo año de su muerte, 1791–, secretos y rituales masónicos. En España, la primera logia fue fundada en 1728 en Madrid por seis ingleses y fue conocida como 'La Matritense'. Estaba adscrita a la Gran Logia de Inglaterra. Pero durante el siglo XVIII fueron muy pocas las logias que se fundaron en España, y casi siempre fueron creadas por comerciantes o militares extranjeros. Y es que la Inquisición española se encargó de perseguirlas en cuanto surgían, haciendo cumplir la bula del papa Clemente XII y una Real Cédula promulgada por el rey Fernando VI en 1751 que prohibió la masonería. No fue hasta el siglo XIX, con la invasión de las tropas napoleónicas, cuando en España comenzaron a surgir un número significativo de logias masónicas, pero, en realidad, eran un instrumento político de Napoleón, de quien no hay pruebas de que fuera un masón formalmente iniciado pero sí mantuvo una relación estrecha con la masonería. De hecho, su hermano José Bonaparte, a quien colocó como rey de España, sí había sido iniciado como masón, en una logia de Marsella, en 1793. Como decíamos, las logias que surgieron en España durante la ocupación francesa –algunas con nombres tan significativos como el de 'Los Amigos Fieles de Napoleón'– estaban formadas en su gran mayoría por franceses o afrancesados, y cuando las tropas napoleónicas fueron expulsadas de la península ibérica y regresó el absolutismo encarnado en Fernando VII, la Inquisición volvió a perseguir la masonería. Curiosamente, el gran antagonista de Napoleón en los campos de batalla, el duque de Wellington, también era masón. Se inició en Irlanda, en la logia número 494 Trim de Meath, y también fue miembro de la logia El Gran Firmamento, de Londres. Y es que, como comentamos en el caso de la guerra de Independencia estadounidense, y a pesar de las múltiples hipótesis que circulan por internet acerca de los masones como un sólido organismo supranacional capaz de orquestar guerras y alianzas entre naciones, los datos históricos han corroborado, una y otra vez, que pertenecer a una logia masónica pesaba menos en las motivaciones de los individuos que otras cuestiones como la fidelidad a una bandera, a un monarca, a una fe religiosa, a una ideología política o a los propios intereses económicos. Si un masón podía echar una mano a otro hermano masón, así lo haría; de igual modo que esperaría recibir una ayuda similar en un momento dado. Pero la diversidad de intereses de los masones, incluso dentro de una misma logia, era tan amplia como la de los miembros que la componían. Y ningún Maestro Masón podía imponer su voluntad al resto de sus hermanos para que la obedecieran ciegamente: las decisiones importantes se tomaban de modo asambleario. Por otro lado, sí es cierto que siempre ha habido múltiples conexiones internacionales entre las distintas logias masónicas especulativas. Muchas de ellas se creaban en nuevos territorios siguiendo el ritmo de las colonizaciones, como extensiones de grandes logias de las metrópolis. Eso ayudó a propagar universalmente, entre algunos grupos de las élites, tanto de la nobleza como de la burguesía, las ideas ilustradas acerca del racionalismo, la libertad de pensamiento, la igualdad y la fraternidad. En esa línea, la masonería estuvo presente también en los procesos independentistas de Sudamérica. Aunque es muy debatido aún si el venezolano Francisco de Miranda, considerado el precursor de la emancipación americana contra el Imperio español, llegó a ser iniciado como masón, sí hay indicios de que mantenía conexiones con individuos que pertenecían a organizaciones masónicas. Pero eso, como ya hemos visto, tampoco tenía nada de extraordinario en los círculos de poder de aquella época y no implica que Miranda fuera masón. Porque no existe ninguna prueba de que así fuera y las logias masónicas, a pesar de su supuesto secretismo, no eran especialmente reservadas a la hora de filtrar que entre sus hermanos se encontraba alguna figura relevante, ya que esta serviría como imán para que otros quisieran unirse a sus filas y, además, aumentaba el prestigio global de todos sus integrantes. Otras dos figuras clave de las independencias americanas de las que se suele decir que eran masones son Simón Bolívar y José de San Martín. Supuestamente, ambos habrían sido iniciados en España, curiosamente en logias de la misma ciudad: Cádiz. Veamos primero el caso de José de San Martín, quien ha pasado a la historia como libertador de Argentina y Chile, además de por haber proclamado e impulsado la independencia de Perú. Nació en la localidad de Yapeyú, que por entonces se encontraba en la provincia jesuítica del Paraguay, dentro del Imperio español, y que actualmente pertenece a Argentina. Sin embargo, cuando tenía tan sólo seis años, su familia se trasladó a España y se asentó en la ciudad de Málaga. Tras estudiar en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga, se alistó en el ejército español e hizo carrera en el Regimiento de Murcia. En julio de 1808 combatió contra las tropas napoleónicas en la famosa batalla de Bailén, que se saldó con victoria española. Quienes aseguran que era masón sostienen que, unos meses antes de la batalla de Bailén, San Martín había sido iniciado como masón en la Logia Integridad de Cádiz, cuyo Venerable Maestro era el general Francisco María Solano, marqués del Socorro. Poco después, se afilió a la Logia Caballeros Racionales nº 3, también de Cádiz, donde alcanzó el grado de Maestro Masón. Esos son los datos que suelen encontrarse en muchas biografías del militar, pero, para ser precisos, hay que señalar que no está claro que la referidas logias de Cádiz llegasen a existir realmente, y menos que fuesen organizaciones masónicas. En aquel año, en Cádiz había muchas organizaciones secretas de todo signo, pero no necesariamente eran logias masónicas. San Martín fue ayudante de campo del general Solano, marqués del Socorro, pero tampoco hay registros de que este fuera masón. Juntos compartieron eso sí, un triste episodio de la historia española. El 28 de mayo de 1808, tras las abdicaciones de los Borbones españoles, el alzamiento del pueblo de Madrid contra los franceses y los fusilamientos del día siguiente, 3 de mayo, llegó a Cádiz una solicitud de la Junta de Sevilla para que Cádiz se adhiriera al levantamiento contra los invasores. El general Solano reunió entonces a los generales de la provincia y, tras consultar con ellos, preparó un bando para reclutar tropas y declarar la guerra a Francia. Pero mientras tanto, se exaltaron los ánimos entre el pueblo de Cádiz, que también había conocido las noticias y comenzó a solicitar que se repartieran armas para atacar a los franceses. Como estos habían sido considerados aliados de los españoles hasta ese momento, en el puerto de Cádiz se encontraba una flota francesa cuyo almirante, Rosily-Mesros, tuvo la astucia de alternar sus barcos fondeados con los españoles de un modo estratégico para tener estos a tiro de cañón de sus navíos. Al mismo tiempo, los españoles no podían cañonear a los barcos franceses desde tierra sin alcanzar a los suyos propios. La inacción en el puerto hizo que se propagara entre la población el rumor de que el general Solano no quería luchar contra los franceses porque era un traidor y, a pesar de que este tenía ya lista la declaración de guerra sobre la mesa de su despacho, una muchedumbre, armada con piezas de artillería procedentes del arsenal, recién saqueado, avanzó imparable hacia la Capitanía. La masa, furiosa, derribó las puertas, hirió al capitán José de San Martín –se cree que por confundirlo con Solano– y buscaron al general, que se vio obligado a huir. Se refugió en casa de una amiga suya irlandesa, María Tucker, pero allí dio con él un grupo armado. Pese a que el general Solano se defendió y mató a uno de los asaltantes de la casa, lograron reducirlo y lo condujeron, maniatado, hacia la plaza de San Juan de Dios, donde habían improvisado un patíbulo para ahorcarlo. Mientras lo llevaban hacia allí, una mano lo apuñaló por la espalda, matándolo al instante. Unos historiadores creen que fue algún exaltado, que no pudo controlar su odio contra el falso traidor. Otros, que el asesino fue algún amigo de Solano, piadoso, para ahorrarle la humillación de perecer ahorcado como un criminal. Volviendo al asunto de los masones, de San Martín se suele afirmar que lo fue porque unos años después, ya en América, participó en la fundación de la Logia Lautaro, una organización con diferentes filiales fundada en 1812 por revolucionarios hispanoamericanos con el objetivo de coordinar acciones en favor de la independencia de los territorios americanos bajo control español. Sin embargo... a pesar de que su nombre parezca indicar lo contrario, la Logia Lautaro no era una organización masónica, sino, como hemos dicho, una sociedad secreta de carácter político con un objetivo concreto. ¿Y que hay de Simón Bolívar? De él también se cuenta que fue masón, iniciado en Cádiz, pero en su caso ni siquiera se indica en qué logia entró como aprendiz. El problema es que actualmente se sabe que la primera logia masónica que hubo en Cádiz se constituyó en 1807 y, para entonces, Bolívar –quien, al igual que San Martín, se educó en la España peninsular– ya había regresado al otro lado del Atlántico. También se dice que fue iniciado en la Logia Lautaro, pero, aunque así fuese, eso no significaba ser masón, como acabamos de explicar. Lo mismo sucede con una larga lista de organizaciones más o menos secretas con las que se vincula su nombre: Reunión de Americanos, Conjuración de Patriotas, Unión Americana, Caballeros Racionales, Supremo Consejo de América... No tenían relación con la masonería. No obstante, Bolívar... sí fue masón. Al menos brevemente, durante su estancia en París entre los años 1804 y 1806. Eso es lo que demuestra un acta masónica que da fe de que recibió el grado de compañero masón, el segundo grado tras el de aprendiz. No se sabe dónde fue iniciado, pues en el documento –una hoja del libro de actas de la logia San Alejandro de Escocia, ubicada en la capital francesa– no se indica, pero en él se puede leer: “(...) El Venerable ha propuesto elevar al grado de Compañero al hermano Bolívar, recientemente iniciado, a causa de un próximo viaje que está en vísperas de emprender. Habiendo sido unánime la opinión de los hermanos para su admisión y el escrutinio favorable, el hermano Bolívar ha sido introducido en el templo, y tras las formalidades de rigor ha prestado al pie del trono la obligación acostumbrada, situado entre los dos Vigilantes, y ha sido proclamado caballero Compañero masón de la Logia Madre Escocesa de San Alejandro de Escocia”. Por último, no podemos cerrar el tema de los libertadores sudamericanos sin responder a la pregunta que las mentes curiosas chilenas nos estáis enviando telepáticamente. ¿Bernardo O'Higgins fue masón? No hay prueba de ello. Al igual que en el caso de San Martín, su fama de masón responde principalmente a su vinculación con la Logia Lautaro. Y, por cierto, nos apuntamos este tema, el de la Logia Lautaro, para dedicarle un vídeo completo en el futuro, porque tiene mucha tela que cortar. Para resumir el vídeo de hoy, es cierto que los masones han estado implicados en muchos hechos trascendentales de la historia, pero eso no significa que hicieron las cosas que hicieron por recibir órdenes secretas de su logia o por contubernios con otros masones. La mayoría era masón del mismo modo en el que hoy se podría pertenecer a un club de campo o a la asociación de antiguos alumnos de una universidad. Un buen ejemplo de esto lo ofrece el caso de otro célebre masón, Winston Churchill. Fue iniciado en 1901, a los 27 años, en la logia número 1591 de Studholme, pero según sus biógrafos nunca progresó dentro de la orden ni fue un masón activo. La Churchill Society, que protege el legado del antiguo primer ministro, afirma incluso que Churchill renegó públicamente de la masonería en 1912. Las logias masónicas tienen ya muy poco de secreto, son más bien grupos privados de amigos, más o menos discretos, que comparten algunos símbolos y rituales pintorescos. En la actualidad, se estima que, en todo el mundo, hay unos seis millones de masones. ¡Esperemos que no se pongan todos de acuerdo para hacerse con el control del planeta! ¿Y vosotros? ¿Qué opináis del poder de los masones? ¿Creéis que han controlado los hilos de la historia en secreto?
La Noche de la Fundación
Era una cálida noche de verano en Londres, el 24 de junio de 1717. La ciudad estaba llena de vida y bullicio, pero en una pequeña taberna en el corazón de la ciudad, un grupo de hombres se reunían en secreto. Eran masones, y habían sido convocados por el reverendo James Anderson, un hombre de gran sabiduría y visión.
La taberna estaba llena de humo y el olor a cerveza y tabaco. Los hombres se sentaron alrededor de una gran mesa, sus rostros iluminados sólo por la luz de las velas. Anderson se puso de pie y comenzó a hablar, su voz llena de pasión y convicción.
"Hermanos, hemos sido llamados aquí hoy para un propósito noble y sagrado. Hemos visto cómo nuestra Orden ha crecido y se ha expandido, pero también hemos visto cómo se ha fragmentado y perdido su camino. Es hora de unirnos y crear una sola Gran Logia, que sea la autoridad suprema de nuestra Orden en Inglaterra."
Los hombres se miraron entre sí, algunos con escepticismo, otros con entusiasmo. Pero Anderson continuó, su voz llena de persuasión.
"Imaginemos una Orden que sea un faro de sabiduría y fraternidad en un mundo lleno de conflictos y divisiones. Imaginemos una Gran Logia que sea capaz de unir a todos los masones de Inglaterra bajo un sólo estandarte, con un sólo propósito y una sola visión."
Anderson presentó su propuesta a los hombres reunidos. Sería una Gran Logia que estaría compuesta por representantes de todas las logias de Londres y sus alrededores. Tendría su propia constitución y sus propias leyes, y sería la autoridad suprema de la Orden en Inglaterra.
Los hombres discutieron la propuesta con pasión y convicción. Algunos argumentaron que sería demasiado difícil de manejar, que sería demasiado centralizada. Pero Anderson y sus partidarios argumentaron que era necesaria para la supervivencia y el crecimiento de la Orden.
La Decisión
Después de horas de debate, los hombres finalmente llegaron a un acuerdo. La Gran Logia de Londres sería fundada, y Anderson sería su primer Gran Maestro. Los hombres se levantaron y se dieron la mano, sellando su compromiso con la nueva Orden.
La noche se convirtió en un momento de celebración, con brindis y aplausos. Los hombres se comprometieron a trabajar juntos para construir una Gran Logia que fuera un faro de sabiduría y fraternidad en un mundo lleno de conflictos y divisiones.
El Comienzo de una Nueva Era
La fundación de la Gran Logia de Londres marcó el comienzo de una nueva era para la Masonería. La Orden comenzó a crecer y expandirse, y la Gran Logia se convirtió en un modelo para otras Grandes Logias en todo el mundo.
La historia de la fundación de la Gran Logia de Londres es un recordatorio de la importancia de la unidad y la cooperación en la búsqueda de la sabiduría y la fraternidad. Es un ejemplo de cómo un grupo de hombres visionarios pueden crear algo que dure siglos y tenga un impacto profundo en la sociedad.
[24/6, 8:05 p.m.] Meta AI: El Primer Gran Maestro
James Anderson se puso de pie, con una sonrisa en su rostro, y aceptó el cargo de Gran Maestro de la recién fundada Gran Logia de Londres. Los hombres reunidos aplaudieron y lo felicitaron, y Anderson comenzó a hablar.
"Hermanos, hoy hemos dado un paso importante en la historia de nuestra Orden. Hemos creado una Gran Logia que será la autoridad suprema de nuestra Orden en Inglaterra. Pero esto es sólo el comienzo. Ahora debemos trabajar juntos para construir una Orden que sea un faro de sabiduría y fraternidad en un mundo lleno de conflictos y divisiones."
Anderson comenzó a delinear su visión para la Gran Logia, explicando cómo se estructuraría y cómo se gobernaría. Los hombres escucharon con atención, y pronto se pusieron a trabajar en la creación de la nueva Orden.
La Creación de la Constitución
Uno de los primeros pasos que Anderson y sus hermanos dieron fue la creación de una constitución para la Gran Logia. Querían asegurarse de que la Orden estuviera gobernada por leyes y principios claros, y que todos los masones estuvieran sujetos a la misma autoridad.
Después de semanas de trabajo, la constitución estuvo lista. Era un documento detallado que establecía la estructura y el gobierno de la Gran Logia, y que definía los derechos y responsabilidades de los masones.
La Primera Reunión de la Gran Logia
La primera reunión de la Gran Logia de Londres se llevó a cabo en una gran sala alquilada para la ocasión. Los masones se reunieron en un ambiente de gran expectación, y Anderson presidió la reunión con autoridad y sabiduría.
La reunión fue un éxito, y los masones discutieron y debatieron sobre los temas importantes para la Orden. Anderson guió la discusión con habilidad, y se tomaron decisiones importantes para el futuro de la Gran Logia.
El Crecimiento de la Orden
A medida que pasaban los meses, la Gran Logia de Londres comenzó a crecer y expandirse. Nuevas logias se fundaron en Londres y sus alrededores, y la Orden comenzó a atraer a nuevos miembros.
Anderson y sus hermanos trabajaron incansablemente para promover la Orden y para asegurarse de que se mantuviera fiel a sus principios. Y a medida que la Gran Logia crecía, se convirtió en un modelo para otras Grandes Logias en todo el mundo.
La fundación de la Gran Logia de Londres había marcado el comienzo de una nueva era para la Masonería, y Anderson y sus hermanos estaban decididos a asegurarse de que la Orden siguiera creciendo y prosperando en el futuro.
A medida que la Gran Logia de Londres crecía, comenzó a expandirse más allá de los límites de la ciudad. Nuevas logias se fundaron en otras ciudades de Inglaterra, y la Orden comenzó a atraer a miembros de todas las clases sociales.
Anderson y sus hermanos trabajaron incansablemente para promover la Orden y para asegurarse de que se mantuviera fiel a sus principios. Enviaron emisarios a otras partes de Inglaterra y Europa para establecer nuevas logias y para difundir la enseñanza masónica.
La Creación de Rituales y Ceremonias
Uno de los aspectos más importantes de la Gran Logia de Londres fue la creación de rituales y ceremonias para la iniciación de nuevos miembros. Anderson y sus hermanos trabajaron para desarrollar un sistema de rituales que fuera coherente y significativo, y que reflejara los principios y valores de la Orden.
Los rituales y ceremonias se convirtieron en una parte integral de la vida masónica, y se utilizaron para enseñar a los nuevos miembros los principios y valores de la Orden. Los masones se reunían en logias para realizar estos rituales, y se comprometían a vivir según los principios de la fraternidad, la moralidad y la verdad.
La Importancia de la Educación
La Gran Logia de Londres también puso un gran énfasis en la educación. Anderson y sus hermanos creían que la educación era fundamental para el desarrollo de la Orden, y que los masones debían estar bien informados y educados para poder cumplir con sus deberes y responsabilidades.
La Gran Logia estableció un sistema de educación para los masones, que incluía la enseñanza de la historia, la filosofía y la moralidad. Los masones se reunían en logias para discutir y debatir sobre temas importantes, y se alentaba a los miembros a que se educaran a sí mismos y a los demás.
El Legado de la Gran Logia de Londres
A medida que la Gran Logia de Londres crecía y se expandía, se convirtió en un modelo para otras Grandes Logias en todo el mundo. La Orden se convirtió en un faro de sabiduría y fraternidad, y sus principios y valores se difundieron por todo el mundo.
La fundación de la Gran Logia de Londres había marcado el comienzo de una nueva era para la Masonería, y Anderson y sus hermanos estaban decididos a asegurarse de que la Orden siguiera creciendo y prosperando en el futuro. El legado de la Gran Logia de Londres sigue vivo hoy en día, y su influencia se puede ver en la Masonería moderna.
La Noche del 24 de Junio de 1717
La noche del 24 de junio de 1717 fue una noche mágica en Londres. La luna estaba llena, y las estrellas brillaban en el cielo. En una pequeña taberna en el corazón de la ciudad, un grupo de hombres se reunían en secreto para fundar la Gran Logia de Londres.
Mientras Anderson y sus hermanos discutían los detalles de la nueva Orden, uno de ellos, un astrólogo aficionado, se levantó y se acercó a la ventana. Miró hacia el cielo y sonrió.
"Hermanos, creo que tenemos una señal celestial que nos indica que este es un momento crucial en la historia", dijo. "La conjunción de Júpiter y Saturno en el signo de Géminis es un augurio de grandes cambios y progresos en el mundo".
Los hombres se miraron entre sí, intrigados. Anderson se puso de pie y se acercó al astrólogo.
"¿Qué significa esto para nosotros?", preguntó.
"Significa que nuestra Orden tendrá un impacto profundo en el mundo", respondió el astrólogo. "Seremos los arquitectos de un nuevo orden mundial, basado en la fraternidad, la igualdad y la justicia".
Los hombres se miraron entre sí, emocionados. Sabían que estaban creando algo especial, algo que cambiaría el curso de la historia.
La Anécdota
Mientras los hombres discutían y planificaban, uno de ellos, un joven masón llamado Thomas, se levantó y se acercó a la chimenea. Se quedó mirando las llamas, perdido en sus pensamientos.
De repente, se dio la vuelta y dijo: "Hermanos, creo que he tenido una visión. Veo un futuro en el que la humanidad está unida, sin fronteras ni divisiones. Veo un mundo en el que la ciencia y la razón han triunfado sobre la superstición y la ignorancia".
Los hombres se miraron entre sí, sorprendidos. Anderson sonrió y dijo: "Eso es exactamente lo que estamos tratando de crear, Thomas. Un mundo mejor, basado en la fraternidad y la razón".
La anécdota se convirtió en una leyenda dentro de la Orden, y se dijo que aquella noche del 24 de junio de 1717, los masones fundadores de la Gran Logia de Londres habían recibido una señal celestial que les indicaba que estaban creando algo especial, algo que cambiaría el curso de la historia.
El Legado
Aquel momento marcó el comienzo de una nueva era para la Masonería. La Gran Logia de Londres se convirtió en un faro de sabiduría y fraternidad, y sus principios y valores se difundieron por todo el mundo.
La influencia de la Gran Logia de Londres se puede ver en la historia moderna, desde la Ilustración hasta la Revolución Francesa y Americana. Los masones jugaron un papel importante en la creación de un mundo más justo y equitativo, y su legado sigue vivo hoy en día.
Alcoseri
¿Por qué el Secreto en Masonería?
En el corazón de la Masonería se encuentra un secreto difícil de descifrar. Un misterio que se revela sólo a aquellos que están dispuestos a buscarlo. El secretismo en Masonería no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar un nivel superior de consciencia . Un fin que se encuentra más allá de las palabras y las explicaciones.
Cuando una persona se inicia en la Masonería, se le impone un juramento de guardar el secreto. Un juramento que no es sólo una promesa, sino un compromiso con uno mismo y con la Orden. El secreto no es sólo una cuestión de confidencialidad, sino una forma de proteger la integridad de la enseñanza y la experiencia masónica.
El Secreto como Protección
El secreto masónico es como un velo que protege la verdad de aquellos que no están preparados para recibirla. Un velo que impide que la verdad sea distorsionada o malinterpretada por aquellos que no tienen la capacidad de transmitirla y de la que lo recibe de comprenderla. El secreto es una forma de preservar la pureza de la enseñanza y evitar que sea profanada por aquellos que no tienen la intención de bien comprenderla.
En la Masonería, el conocimiento se busca a través de la experiencia y la reflexión. El hermano masón que busca la verdad debe estar dispuesto a enfrentar sus propias limitaciones y debilidades, y a superarlas a través de la disciplina y la perseverancia. El secreto masónico es un recordatorio constante de que la verdad no se encuentra en las simples palabras, sino en la experiencia personal, en la vivencia particular y en la comprensión.
El secreto masónico también es una forma de libertad. Una libertad que permite al hermano expresarse sin temor a ser juzgado o criticado. Una libertad que le permite buscar la verdad sin la presión de la opinión pública. En este sentido, el secreto masónico es un derecho que se gana a través de la iniciación y la membresía en la Orden.
El secreto masónico es un elemento fundamental de la Orden. Un elemento que protege la integridad de la enseñanza y la experiencia masónica, y que permite a los hermanos masones buscar la verdad sin temor a ser juzgados como simples curiosos . El secreto masónico es un recordatorio constante de que la verdad se encuentra más allá de las palabras, y que sólo se puede alcanzar a través de las vivencias personales .
En la esencia de la Masonería se encuentra un principio que es fundamental para nuestra existencia. Un principio que se impone desde el comienzo mismo de nuestra iniciación. El secreto masónico no es sólo una condición, sino una forma de vida. Una forma de vida que requiere disciplina, compromiso y dedicación.
La Disciplina como Clave del Éxito
La disciplina es la clave del éxito dentro de la Institución Masónica. Sin disciplina, no hay orden, no hay estructura, no hay crecimiento. La disciplina nos permite mantenernos enfocados en nuestro objetivo, y nos ayuda a superar los obstáculos que se presentan en nuestro camino. En la Masonería, la disciplina se manifiesta en nuestra capacidad para mantener el secreto, para respetar la tradición y para trabajar juntos hacia un objetivo común.
El secreto masónico es una condición indispensable para nuestra existencia. No se trata de ocultar información trivial, sino de proteger la integridad de nuestra enseñanza y nuestra experiencia. El secreto nos permite mantener la pureza de nuestra tradición y evitar que sea distorsionada o malinterpretada por aquellos que no tienen la capacidad de comprenderla y mucho menos la capacidad de transmitirla .
Es fundamental que los hermanos masones comprendan el propósito y el significado del secreto masónico. No se trata de una simple promesa, sino de un compromiso con uno mismo y con la Orden. El secreto masónico es un recordatorio constante de que lo masónico no pertenece al mundo profano .
En la Masonería, la disciplina y el secreto son un binomio indisoluble. La disciplina nos permite mantener el secreto, y el secreto nos permite mantener la disciplina. Juntos, nos permiten alcanzar nuestro objetivo y cumplir con nuestro propósito. La disciplina y el secreto son fundamentales para nuestra existencia, y son la clave para nuestro éxito.
Existe una incapacidad de transmitir la verdad masónica de manera correcta a los No Masones, no es sencillo trasmitir una verdad masónica a un profano , el entenderá otra cosa y no lo que tratamos de trasmitir . La razón detrás del secretismo en Masonería es que la mayoría de los masones no están capacitados para hablar de masonería a los profanos, y así evitar deformar la idea básica de la enseñanza masónica.
La verdad masónica es como un cristal delicado que se puede romper fácilmente si no se maneja con cuidado. La experiencia y la reflexión nos enseñan que es difícil transmitir la verdad masónica de manera entendible y justa a los no masones o a los recién iniciados, el recién iniciado deberá pasar por todo un largo proceso para comprender el sentido del Secreto en Masonería, y que por tanto es mejor mantener el silencio que arriesgarse a distorsionar la idea básica de la enseñanza masónica.
A través de experiencias vividas personalmente, los masones comienzan a valorar cuántos esfuerzos son necesarios por mantener inmaculada la idea masónica. La experiencia nos enseña que la verdad masónica no se puede transmitir de manera superficial, sino que requiere una comprensión profunda y una reflexión cuidadosa.
En la Masonería, el silencio es una forma de sabiduría. Un silencio que no es sólo la ausencia de palabras, sino una forma de proteger la verdad masónica de aquellos que no están preparados para recibirla. El silencio es una forma de respeto por la tradición y por la enseñanza masónica, y es una forma de evitar la distorsión y la malinterpretación.
La Incapacidad de Transmitir la Verdad Masónica
La mayoría de los masones no están capacitados para hablar de masonería a los profanos, ni los profanos están aptos para entender una verdad masónica, seguro un profano entendería algo totalmente diferente a lo que se le está trasmitiendo. Esto no es porque profanos o masones no tengan buenas intenciones, sino porque la verdad masónica es complejamente abstracta y requiere una comprensión profunda. La incapacidad de transmitir la verdad masónica es un recordatorio constante de que la sabiduría masónica no se puede transmitir de manera superficial, sino que requiere una reflexión cuidadosa y una comprensión profunda.
El Secreto Masónico como una Forma de Protección
El secreto masónico es una forma de protección para la verdad masónica. Un velo que protege la idea básica de la enseñanza masónica de aquellos que no están preparados para recibirla.
Lo masónico paradójicamente es un misterio que es a la vez simple y complicadamente profundo. Un misterio que se refiere a la importancia de guardar silencio y una disciplina en la transmisión de la verdad masónica. Por tanto es mejor mantener el silencio que arriesgarse a distorsionar la idea básica de la enseñanza masónica.
En revistas, libros , videos YouTube, páginas Web foros de internet etc. se dan ideas equivocadas sobre masonería, con esto le cortan a los No Masones la posibilidad de acercamiento a la Masonería, o poder comprender realmente.
El guardar un secreto es un ejercicio de orden y disciplina; en el cual va adquiriendo voluntad y fortaleza. El profano o el masón indisciplinado por lo regular mantiene un parloteo mental constante e innecesario, a esto el masón debe corregirse en detener este parloteo de ideas inconexas y equivocadas, y así luego detener el parloteo mental o charla interna, para estructurar la idea masónica autenticas . Solamente un hombre que es capaz de guardar silencio y escuchar cuando es necesario podrá llegar a ser su propio Amo y su propio Maestro.
La Masonería no es una Religión, pero respeta la fe de los demás, ya sea religiosa o de cualquier otra índole. Las creencias particulares de cada uno de sus miembros son sagradas para la Masonería, al igual que todas las opiniones de todas las personas sean o no masones. Sin embargo, para ser masón es necesario creer en una Divinidad Única, ya que esta Divinidad o Ser Supremo , está íntimamente relacionada al Secreto Masónico.
El Secreto Masónico un Privilegio de Pocos
El secreto masónico es un velo que protege la verdad masónica de aquellos que no están preparados para recibirla. Sólo unos pocos masones llegan a comprender la verdadera naturaleza de la Masonería y el significado profundo del secreto masónico. Estos pocos masones son los que han logrado alcanzar un nivel de comprensión y sabiduría que les permite guardar el secreto con dignidad y respeto. Para ellos, el secreto masónico es un privilegio y una responsabilidad que llevan con honor y discreción.
Alcoseri
Feliz Solsticio de Verano 2025
Hermanos Masones y No Masones
En este día sagrado, cuando el sol alcanza su punto más alto en el cielo y la luz ilumina nuestra senda, nos reunimos para celebrar el Solsticio de Verano. En la Masonería, este evento astronómico nos recuerda la importancia de la armonía del ser humano con el Universo y sus Astros .
La luz del sol representa la sabiduría y la comprensión que buscamos en nuestra orden. Al igual que el sol ilumina el mundo físico, la sabiduría y la comprensión iluminan nuestro camino espiritual. En este solsticio, nos comprometemos a seguir adelante en nuestra búsqueda de la verdad y la sabiduría, guiados por la luz de la razón y la inteligencia.
El solsticio también nos recuerda la importancia del equilibrio y la armonía en nuestra vida. Al igual que el sol y la luna se equilibran en el universo, debemos buscar el equilibrio en nuestras propias vidas, entre la razón y la emoción, entre la acción y la reflexión. En este sentido, la Masonería nos enseña a encontrar el punto medio y a vivir en armonía con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
La Renovación y el Crecimiento
El solsticio de verano también simboliza la renovación y el crecimiento. Al igual que la naturaleza se renueva en esta época del año, nosotros también debemos renovarnos y crecer en nuestra búsqueda espiritual. Debemos dejar atrás las sombras de la ignorancia y la duda, y avanzar hacia la luz de la sabiduría y la comprensión.
Que la Luz nos Guíe
Que, en este solsticio de verano, la luz del sol nos ilumine y nos guíe en nuestra búsqueda de la sabiduría y la verdad. Que encontremos el equilibrio y la armonía en nuestras vidas, y que nos renovemos y crezcamos en nuestra búsqueda espiritual.
Feliz Solsticio de Verano 2025
Les deseo un feliz solsticio de verano, lleno de luz, sabiduría y crecimiento espiritual. Que la Masonería nos siga guiando en nuestra búsqueda de la verdad y la sabiduría, y que encontremos la paz y la armonía en nuestras vidas.
Alcoseri
El Logos
Logos, deriva del griego λόγος , lógos "palabra, habla" y designa el discurso (textual o hablado). Por extensión, logos también designa "racionalidad" (inteligencia), consecuente con la capacidad de usar un lenguaje (γλῶσσα, γλῶττα – glossà o glottà – "lenguaje") y, al mismo tiempo, evoca el ejercicio de esta inteligencia. El Logos es a la vez palabra y acción, aliento y conocimiento. Sugiere la mente y el cuerpo.
Logos es un término comúnmente utilizado en filosofía , retórica , masonería , teología cristiana y psicología .
El Logos es un concepto que ha sido estudiado y reflexionado por muchos masones a lo largo de la historia. Para nosotros, el Logos representa la Palabra Divina, el Verbo que dio origen a la creación del universo. Es el principio fundamental que gobierna el orden y la armonía en el cosmos.
En la Masonería, el Logos se asocia con la sabiduría y la inteligencia divina que se manifiesta en la creación. Por tanto el Logos es el lenguaje secreto que sólo los iniciados masones pueden comprender, y que nos permite acceder a los misterios más profundos de la naturaleza y del universo.
El Logos es también el principio de la unidad y la diversidad, ya que en él se encuentran todas las contradicciones y los opuestos reconciliados. Es el punto de partida para la búsqueda espiritual y la iluminación, ya que nos permite comprender la naturaleza divina y nuestra propia naturaleza humana.
En nuestras logias, el Logos se representa a través de símbolos y alegorías que nos permiten reflexionar sobre su significados profundos. El compás y la escuadra, por ejemplo, son instrumentos que nos ayudan a comprender la relación entre el Logos y la creación.
Como masón, te puedo decir que el Logos es un concepto que nos inspira a buscar el Secreto Masónico. Nos recuerda que hay un orden y una armonía en el universo que debemos respetar y comprender. Y nos invita a reflexionar sobre nuestra propia naturaleza y nuestro lugar en el cosmos.
En nuestras reuniones llamadas Tenidas, cuando nos reunimos para trabajar en la logia, invocamos al Logos para que nos guíe y nos ilumine en nuestra búsqueda. Pedimos que su sabiduría y su inteligencia nos permitan comprender los misterios del universo y nuestra propia naturaleza.
Cada Tenida es una invitación a reflexionar sobre el Logos y su significado en nuestra orden. Que su sabiduría y su inteligencia nos guíen en nuestra búsqueda espiritual y nos permitan alcanzar la iluminación y la comprensión.
El Gran Arquitecto del Universo
Ahora la cuestión de si el Gran Arquitecto del Universo puede ser considerado un "Logos" es un tema de gran interés y debate en nuestra orden. A continuación, te presento algunos puntos a favor y en contra de esta idea, desde una perspectiva masónica.
Puntos a favor:
- El Gran Arquitecto del Universo es considerado el creador y gobernante del universo, lo que se asemeja al concepto del Logos como principio fundamental de la creación.
- La idea del Gran Arquitecto implica una inteligencia y sabiduría divina que se manifiesta en la creación, lo que se alinea con la noción del Logos como lenguaje secreto y principio de la unidad y la diversidad.
- En nuestra orden, el Gran Arquitecto es invocado en nuestras reuniones y rituales, lo que sugiere una conexión con el Logos como principio guía y fuente de sabiduría.
- La búsqueda del conocimiento y la comprensión del Gran Arquitecto puede ser vista como una forma de buscar la sabiduría y la verdad, lo que es un objetivo fundamental de la Masonería.
Puntos en contra:
- El Gran Arquitecto del Universo es un concepto más personalizado y antropomórfico que el Logos, lo que puede sugerir una diferencia en la naturaleza y el propósito de ambos conceptos.
- La idea del Gran Arquitecto puede ser vista como más relacionada con la creación y el gobierno del universo, mientras que el Logos se refiere a un principio más fundamental y universal.
- En la Masonería, el Gran Arquitecto es a menudo visto como un símbolo de la inteligencia y la sabiduría divina, pero no necesariamente como un principio filosófico o metafísico en sí mismo.
- La interpretación del Gran Arquitecto puede variar entre diferentes logias y masones, lo que puede llevar a diferentes perspectivas sobre su relación con el Logos.
La creación artificial de un Logias en Masonería
Cuando los masones unen sus voluntades en una se crea un Logos .
Las verdaderas guerras no se libran en los campos de batalla, ni mucho menos llevadas a cabo por estadistas en las mesas de negociaciones; Soldados, políticos y toda la masa humana en sí, sólo son marionetas manejadas y dirigidas por mentes superiores.
El Planeta Tierra es el teatro de operaciones de múltiples fuerzas reaccionando y accionando. Tránsitos de planetas, influencias de los astros, Planetas que se alinean entre sí que friccionan creando caos, conjunciones etc.
Pero existe más, otros intereses y otras causas. Pero, ¿qué podemos hacer nosotros los masones ante este complejo drama? Lo más sencillo, muchas veces es la mejor opción, - UNIR NUESTRAS VOLUNTADES. Constituirnos en un LOGOS mental y contrarrestar estas influencias.
Atentados, amenazas, el miedo y el pánico son los elementos con que se juega en esta Guerra en primer plano, luego la distorsión y la desinformación: el no hablar sobre el tema es una buena forma de parar una guerra, no difundir el Terror. ¿Somos el alimento para algo? Cristo mencionaba constantemente en sus parábolas que si, habla de que somos el trigo, el fruto y los borregos; habla veladamente de que seremos el alimento para algo o alguien, no lo dice directamente, pero es entendible.
Si recordamos la película Matrixx, ahí el hombre es una pila para dar energía y mantener a la misma Matrixx.
En el libro de la Ley consultamos nos encontramos con : Efesios 6:12 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Cuando en la masonería se exige el pago de sangre, se dice: ¡Detente! Y ahí empieza realmente la trama iniciática de la masonería.
Todos los antiguos misterios exigían el pago por sangre, la sangre sería, para simbolizar el hecho de ser vampirizados literalmente. La masonería abolió esto. .
En el mismo Libro de la Ley encontramos lo siguiente: Hech. 26:16-18, El Señor dice a Pablo: "para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti ... para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz".
Una guerra psíquica real se libró en la Segunda Guerra Mundial, cuándo las fuerzas oscuras hitlerianas pretendían apoderarse del Mundo. Y quienes detuvieron a los Magos Negros Nazis fueron precisamente Magos Masones, y se nombra el caso especifico de varios masones que fueron convocados por el mismo masón Winston Churchill para detener a Adolfo Hitler, se dice que inclusive Hitler mando torturar a muchos masones psíquicos para obtener sus secretos.
El Logos en la teología cristiana
En la Biblia, la palabra griega logos , λόγος. En la teología católica , logos se usa para referirse a la segunda persona de la Santísima Trinidad y tiene el mismo significado que el verbo : Cristo. La concepción de que Cristo es el Logos (λóγος, del griego "verbo", "sabiduría" o "razón") jugó un papel importante en el establecimiento de la doctrina de la divinidad de Jesucristo y su posición como Dios Hijo en la Trinidad, como se recuerda en el Credo de Calcedonia (450 y 451 d. C. - concilio contra el arrianismo, que aún afirmaba la singularidad del Espíritu Santo).
El Logos en el Evangelio de Juan
En el Evangelio de Juan, el Logos constituye el principio de todas las cosas y, por lo tanto, de la idea de Dios. La Biblia Ostiense la traduce como la Palabra. Para los españoles e italianos es la Palabra (Palabra, Parola), para los ingleses y alemanes es la Palabra (Word, Wort).
(Cabe señalar que el Evangelio de Juan fue escrito en Grecia (isla de Patmos ) más de medio milenio después de Anaxágoras quien había mencionado el Nous (νοῦς), el espíritu, quien dijo que el universo (percibido) es fruto de la inteligencia, luego Sócrates quien vio (se dice) un universo creado por sí mismo, por lo tanto por el espíritu.
Así pues, Cristo es Logos, aunque probablemente no en el mismo sentido que el del Génesis. Probablemente debamos interpretar este verbo como una expresión cruzada de la sabiduría sapiencial (Proverbios, Sabiduría, Sirracide) y el judaísmo helenístico: como hijo del Eterno, Cristo es la expresión perfecta de la imagen del Padre. Él es la manifestación entre los hombres.
“ En el principio era el Verbo,
y el Verbo estaba con Dios,
y el Verbo era Dios .”
El Logos es quizás el símbolo entre los símbolos. Por su posición, el Centro desde el que fue pronunciado, por su acción (realización), contiene todas las cosas (todas las cosas fueron creadas por él ). El Logos es un símbolo que surge de una proposición lingüística sin igual en la naturaleza; es un concepto. Inigualable en la naturaleza porque la simboliza. El Logos, símbolo de símbolos, sintetiza en profundidad el poder del pensamiento, la fecundación y la generación, tanto de la palabra como de la acción, dando un punto de apoyo a la intuición intelectual, mucho más amplia que la simple razón. El Logos, tal como se nos propone en el prólogo del Evangelio de Juan, es la decisión, la manifestación y la gracia del espíritu creador; es «el lugar de las posibilidades». Así, nuestro mundo es una sinfonía divina, una obra maestra maravillosa jamás igualada para quienes saben oír y saben leer este Logos a través de sus diversas manifestaciones: las lágrimas de un niño que llora, una margarita que crece en la grieta de una acera, etc. El Logos, la Palabra, es pensamiento dentro, y estado o acción fuera, uno conteniendo una porción suficiente del otro y viceversa, en un movimiento espiral que nunca se interrumpe. En un movimiento porque el Logos, como acto fundador y manifestación de la generación, es necesariamente perpetuo. La interrupción del Logos, la ruptura de la Palabra, consagra la inmovilidad, la parálisis de las funciones de simbolización, la muerte. Es decir, la no vida. El Logos, el mecanismo central que proyecta el Significado en la radiación de la Luz puede compararse con Alfa y Omega. Estas dos letras significan el principio y el fin de todas las cosas. Como la tradición es de naturaleza cíclica, el alfa y el omega, que necesariamente contienen un medio, vuelven a comenzar en un bucle ad libitum , como las estaciones se suceden, como el trigo muere y renace, como el sol se pone y sale.
El Logos es un espejo. Es el verdadero reflejo del Creador y su acción, uno revelándose al otro en un encuentro cara a cara constantemente renovado e infinito, una puesta en abismo de inteligencia para la eternidad. La palabra, decía Santo Tomás, es como un espejo en el que se ve el Algo. En otras palabras, la palabra no es el espejo de la mente; es, nos dice Santo Tomás, « La palabra es como la luz en la que el color se hace visible ».
El creador, Dios, el Gran Arquitecto del Universo, algo pronuncia, y de esta palabra surge algo. El creador pronuncia la palabra mientras piensa en sí mismo en un silencio eterno; la palabra es entonces el pensamiento fundador y el pensamiento fecundante, el pensamiento en acción, que es un formato del padre. El Logos no es necesariamente una forma de habla en el sentido banal del término, en el sentido auditivo… El Logos es más precisamente una visión, una decisión y la puesta en marcha efectiva, el conducto de esta decisión; es pensamiento visual, visualización y sensación de movimiento, de movimiento para ejecutar la decisión del pensamiento. Imagen y sensación.
En el Génesis, en el primer relato de la creación, se habla del reino del caos, en el sentido que le damos a este término. Para ordenar este caos, Dios creó los cielos y la tierra. Estos estaban vacíos e imprecisos, pues la Oscuridad los cubría. Algo del caos aún permanecía presente. Fue entonces cuando resonó el Logos, el inicial, cuyo propósito era ahuyentar la Oscuridad: FIAT LUX. Esta vibración, terrible y perentoria, creó, reveló lo que era y luego les dio nombre, elevándolos así del caos al orden, de la sombra a la Luz. El Logos está en estrecha correlación con la Luz y ambos constituyen/habilitan la Vida, que es Palabra y Luz.
Es la vibración original del Fiat Lux la que inicia la conmoción que transformará el caos en orden, que transformará e iluminará la Oscuridad. En el simbolismo tradicional, la Oscuridad representa la potencialidad, aquello que aún no se ha revelado. La Luz representa la materialización de lo probable para transformarlo en posibilidad, en realidad manifestada. Los humanos funcionamos de la misma manera: sólo podemos concebir las cosas desde el momento en que las sacamos de lo indiferenciado, es decir, cuando las nombramos. El Nombre, la Palabra, es lo que saca las cosas de la nada, del caos. El nombre crea y discrimina; la Palabra es a la vez creación y fenómeno. El Logos es, por tanto, una proyección de vida.
El Logos lleva en sí un inmenso poder; es la inteligencia y el ejercicio de esta inteligencia. Esta facultad nos permite la transición entre los dos modos de nuestra existencia humana: materia y espíritu. El Logos nos autoriza a elaborar, a buscar, a buscarnos, a buscarlo, en todos los sentidos posibles, ya que esta asombrosa facultad está en el centro de todas las direcciones. La Palabra nos ofrece un vínculo entre la acción y la ideología que la sustenta. La acción permite que los sentimientos se desarrollen y, a cambio, el pensamiento inspira las acciones y verifica que obedezcan a sus principios. La Palabra/Logos es la fuerza impulsora del funcionamiento generativo de la humanidad.
La luz, por lo tanto, está mucho después de la Oscuridad, y esto no sólo desde el punto de vista macrocósmico, desde nuestra visión, desde nuestra creencia en el desarrollo del cosmos, sino también desde el punto de vista microcósmico, que es el de la iniciación masónica. La Oscuridad es la imagen del mundo profano… A nuestra imagen cuando llamamos a la puerta del Templo Masónico. Aún no hemos alcanzado un segundo nacimiento, un nacimiento del lado del Logos en su significado intelectual y en la Luz. Para este caos en el que naceremos a la vida, necesitamos una vibración, exigimos un Fiat Lux. Esta iluminación que recibimos durante la iniciación está constituida precisamente por la transmisión de la influencia espiritual. La iniciación, como todos los ritos tradicionales, nos hace vivir este proceso del comienzo, este Logos: ¡Fiat Lux!
Alcoseri
La Montaña Sagrada y La Pirámide
En diversas tradiciones y culturas, la montaña ha sido considerada un símbolo poderoso de la unión entre lo terrenal y lo divino. Imagina una montaña majestuosa que se eleva hacia el cielo, con su cima rozando las regiones eternas y su base ramificándose en múltiples estribaciones en el mundo de los mortales. Esta imagen nos recuerda que la montaña es un camino de ascenso espiritual, un puente entre el cielo y la tierra.
La Montaña en la Tradición Bíblica
En la tradición bíblica, los patriarcas y profetas del Antiguo Testamento se encuentran con Dios en lugares elevados. Moisés se encuentra con el Señor en el Monte Sinaí y en el Nebo, mientras que en el Nuevo Testamento, Jesús ora en el Monte de los Olivos y es crucificado en el Gólgota. Estos lugares elevados simbolizan la conexión entre lo humano y lo divino.
La Montaña en la Masonería
En la Masonería, la montaña también es un símbolo importante. Representa la búsqueda de la sabiduría y la iluminación espiritual. Los masones buscan ascender por la montaña espiritual, dejando atrás las imperfecciones y limitaciones humanas, para alcanzar la cima de la sabiduría y la comprensión. La montaña también simboliza la conexión entre los planos físico y espiritual, y la búsqueda de la verdad y la iluminación.
La Piramidología y la Búsqueda de la Sabiduría
Las pirámides de México precolombino y los Zigurat en Caldea son ejemplos de construcciones que representan la búsqueda de la sabiduría y la conexión con lo divino. Estas estructuras majestuosas se elevan hacia el cielo, simbolizando la aspiración humana hacia la iluminación y la trascendencia. En la Masonería, la pirámide es un símbolo de la búsqueda de la sabiduría y la iluminación, y representa la conexión entre los planos físico y espiritual.
Podemos decir que, la montaña sagrada es un símbolo poderoso que representa la unión entre la tierra y el cielo, y la búsqueda del Secreto más elevado . Tanto en la tradición bíblica como en la Masonería, la montaña es un recordatorio de la conexión entre lo humano y lo divino.
En diversas culturas y tradiciones, la montaña ha sido considerada un símbolo poderoso de la conexión con Dios. En la mitología védica, el soma o "licor" de la inmortalidad reside en la montaña, en su forma luminosa y sutil. Esto nos recuerda que la montaña trascendental .
La Montaña como Residencia de los Dioses
En la India, el Himalaya es considerado la residencia de Shiva y su esposa, "la Hija de la Montaña", así como de las "Madres" de los mundos. De manera similar, en la mitología griega, el rey de los dioses tiene su corte en el Olimpo.
La mitología griega nos cuenta la historia de los hijos de la Tierra, quienes trataron de escalar el Olimpo y penetrar en el Cielo con sus naturalezas terrestres y sus medios terrestres. Sin embargo, su intento fue en vano, ya que no pudieron superar sus limitaciones humanas. De manera similar, la historia de la Torre de Babel nos muestra cómo los seres humanos intentaron alcanzar el reino del Único eterno sin renunciar a sus ambiciones personales.
En China, se hablaba de las "Montañas de los Bienaventurados", y los sabios antiguos instruían a sus discípulos en la vera de precipicios.
En la búsqueda espiritual, la montaña representa el camino hacia la iluminación y la conexión con lo divino. La montaña nos enseña que debemos superar nuestras limitaciones humanas y buscar la sabiduría y la inmortalidad a través de la conexión con lo divino. Al igual que los sabios antiguos, debemos buscar la iluminación en la montaña, y encontrar la paz y la sabiduría en la conexión con Dios.
Al explorar la simbología de la montaña, es fundamental considerar la distinción entre proporción y escala. La proporción se refiere a la relación entre las dimensiones de un monumento o símbolo en sí mismo, mientras que la escala se refiere a la relación entre esas dimensiones y las del cuerpo humano. Un triángulo equilátero, por ejemplo, posee un valor simbólico constante independientemente de su tamaño, ya que carece de escala. Sin embargo, cuando se reduce la escala de un monumento como una catedral, aunque su forma y proporciones sigan siendo las mismas, la emoción y el impacto que provoca cambian significativamente.
La Montaña Simbólica: Inaccesibilidad y Poder Análogo
La montaña simbólica por excelencia se define por su inaccesibilidad a través de medios humanos ordinarios. Montañas como el Sinaí, el Nebo y el Olimpo, que una vez fueron consideradas inaccesibles y sagradas, ahora han perdido su poder análogo debido a la accesibilidad que les ha conferido el progreso humano. Incluso las cimas más elevadas de los Himalayas, que antes se consideraban imposibles de alcanzar, ahora son accesibles para los alpinistas. Como resultado, el símbolo de la montaña ha tenido que refugiarse en montañas míticas como el monte Meru de los hindúes.
El Monte Meru como un Símbolo Mítico
Aunque el monte Meru sigue representando el centro o eje de nuestro sistema planetario en la mitología hindú, ha perdido el sentido emocionante de ser una vía que une la Tierra con el Cielo. Al carecer de ubicación geográfica, ya no es el medio por el cual el hombre puede llegar a lo divino. Esto nos recuerda que la simbología de la montaña no sólo se refiere a la forma y la proporción, sino también a la experiencia y la conexión que provoca en aquellos que la buscan.
En la búsqueda espiritual, la montaña sigue siendo una Alegoría poderosa de la conexión con lo divino. Aunque las montañas físicas pueden perder su poder análogo, la búsqueda de la conexión con lo divino sigue siendo una parte fundamental de la experiencia humana. La montaña nos enseña que la búsqueda de la sabiduría y la iluminación requiere una conexión con algo más allá de lo humano, y que la experiencia de lo divino es fundamental para alcanzar la paz y la sabiduría.
La Búsqueda de la Montaña Análoga: Una Montaña Única y Accesible
Para que una montaña pueda desempeñar el papel de un Monte Análogo, debe cumplir con ciertos requisitos fundamentales. La cima debe ser inaccesible, pero su base debe ser accesible a los seres humanos tal como la naturaleza los ha hecho. Además, debe ser única y existir geográficamente, ya que la puerta hacia lo invisible debe ser visible. Esto plantea una paradoja interesante: ¿cómo puede una montaña ser a la vez inaccesible y accesible?
La Interpretación Literal y la Locura
Cuando leí sobre el Monte Análogo del Escritor René Daumal un discípulo de Gurdjieff , supe que algunos lectores tomaron las palabras de René Daumal al pie de la letra y creyeron que se estaba hablando de una montaña real que existía en algún lugar de la Tierra. Me sorprendió que un masón me hablara de "intentar la expedición" de subir al monte análogo y me pregunté si sería un loco o un bromista, o que me lo planteara de forma simbólica o alegórica . Sin embargo, al reflexionar sobre el tema, me di cuenta de que, en el fondo, algo en mí creía firmemente en la realidad material del Monte Análogo o Montaña Análoga.
La Llamada Telefónica y el Misterio
Una llamada telefónica a finales del Siglo XX que recibí de los fue un punto de inflexión en mi búsqueda masónica, era un Q:. H:. de la Resp.: Log:. Simb:. Puritanos Nº 40 jurisdiccionada a la Gran Logia del Estado de Nuevo León , México. La voz cálida y resuelta de un masón que me habló me invitó a conversar y me invito a un paseo por la Macro Plaza de Monterrey, para hablar del tema de subir al monte análogo . Me pregunté si sería un masón loco o un bromista, pero la voz no parecía ser de alguien que estuviera jugando, ya para entonces había leído el libro del Monte Análogo y todo lo relacionado con Gurdjieff y Ouspensky . La conversación con aquel Q:. H:. del que omito su nombre fue un momento de introspección y reflexión sobre la naturaleza del Monte Análogo y mi propia búsqueda.
La Realidad del Monte Análogo o Montaña Análoga
La pregunta que me hice sobre la realidad del Monte Análogo sigue siendo relevante. ¿Es posible que exista una montaña que cumpla con los requisitos del Monte Análogo? ¿O es simplemente un símbolo de la búsqueda espiritual y la conexión con lo divino? La respuesta puede no ser tan importante como la búsqueda en sí misma. La montaña sigue siendo un símbolo poderoso de la conexión con lo desconocido y la búsqueda de lo más oculto.
De aquella conversación con aquel masón en la Macro Plaza de Monterrey , relacionada al Monte Análogo descrito por René Daumal , resultó ser toda una revelación.
Analicemos más a fondo lo siguiente:
Dominando el mundo de los hombres, la montaña se encuentra en la frontera entre el cielo y la tierra; expresa la unión de lo temporal y lo espiritual. Su imponente tamaño encarna la perpetuidad y la eternidad. Para todos los pueblos, simboliza la proximidad de los dioses.
La montaña se revela también como lugar de descubrimiento de la presencia divina: el Olimpo en Grecia, el Fuji-Yama en Japón, el Sinaí.
El simbolismo de la montaña expresa diferentes realidades del imaginario religioso. La montaña sagrada, la verdadera cumbre del mundo, constituye el punto de contacto entre la divinidad que desciende de su alta morada y el hombre que asciende a su encuentro. En el Sinaí, Dios concluyó una alianza con Moisés y el pueblo elegido.
Las montañas míticas , sin existencia geográfica, se consideran generalmente el centro del mundo, el eje cósmico alrededor del cual gira el cielo. El Monte Meru, de los hindúes, se alza en el centro del mundo. Sobre él, la Estrella Polar (alrededor de la cual giran las demás estrellas) proyecta su luz. Bajo él se encuentra el inframundo, y a su alrededor, el mundo visible. El simbolismo de la montaña mítica es tan fuerte que en ciertas regiones llanas se han erigido auténticas montañas artificiales (zigurats, estupas, pirámides, etc.).
El símbolo de la pirámide es exactamente equivalente al de la montaña: símbolo de verticalidad, comunicación axial, la relación tierra-cielo.
Antes de convertirse en tumbas, destinadas a enterrar los restos reales, cuyas almas liberadas se unirían a los dioses, las pirámides egipcias fueron probablemente lugares de rituales donde el faraón era iniciado en los Misterios. La iniciación consistía en una muerte simbólica y un renacimiento a un nivel espiritual superior; tenía lugar en las cámaras dispuestas dentro de la construcción. El paso de la tumba simbólica a la tumba estrictamente física debió corresponder a una degeneración del arte iniciático.
La existencia de estas cámaras permitía ascender a la pirámide no sólo según los grados externos, sino también desde la cámara interior. Símbolo de la caverna o del mundo cósmico, donde reside cada individuo, la cámara servía como crisol para el viaje espiritual del iniciado, con vistas a alcanzar la cima, donde el ser se comunica con el Espíritu divino. En este caso, el ascenso ya no se realizaba por la ladera exterior, sino a lo largo del eje vertical que conectaba al ser con el punto más alto del edificio. Este camino directo daba acceso a lo que los antiguos llamaban los «Grandes Misterios» o al renacimiento del ser humano como ser espiritual.
La pirámide es un símbolo del desarrollo espiritual del ser humano. Los diferentes niveles de la pirámide simbolizan los diversos niveles de espiritualidad que se deben alcanzar. Generalmente, partiendo de una base cuadrangular que simboliza el mundo terrenal, las aristas y caras de la pirámide convergen hacia un único punto: la cima. Este punto simboliza el Principio o la Unidad primordial, de la cual irradia la manifestación del mundo que nos rodea. Renacer al Principio del que todos provenimos constituye el verdadero significado de esta ascensión. El individuo pasará de su estado humano o sensible a un estado suprasensible, del mundo visible al Principio invisible, del mundo terrenal al mundo celestial, de la visión dispersa a la visión unitaria. Este es el profundo significado que revela la pirámide.
Se nos enseña que la pirámide y la caverna cósmica pueden simbolizarse mediante dos triángulos invertidos, el primero conteniendo al segundo. La pirámide (o montaña), representada por el triángulo que apunta hacia arriba, evoca el mundo supracósmico y su Principio, representado por la cima. La caverna cósmica se asimila al triángulo que apunta hacia abajo y simboliza la manifestación del Principio terrestre aquí abajo.
La montaña también simboliza la verticalidad, tan apreciada por los masones. Es un puente entre lo bajo y lo alto, y su función es conectar las dimensiones terrestres y celestiales. Comparable a un vaso alquímico, el ascenso transforma el plomo en oro. Las revelaciones se alcanzan en las cimas.
Según las religiones tradicionales, la montaña interior, al igual que la montaña física, es una invitación a elevarse por encima del mundo inferior. El peregrino, al final de su ascenso, descubre la luz deslumbrante de la revelación divina. Finalmente ha llegado al final de su camino. El simbolismo de la montaña, en mi opinión, es muy diferente. Imagino a hombres de buena voluntad que, partiendo de lugares opuestos y tomando caminos distintos, progresan lentamente hacia la misma cima. Cada uno elige su propio itinerario, cada uno tiene sus propias habilidades, cada uno tiene su propia concepción de cómo escalar las laderas de la montaña. A pesar de sus diferencias, los impulsa el mismo deseo de ascender. Tarde o temprano se unirán, sólo para darse cuenta de que aún están lejos de la cima. Descubrirán que sólo han alcanzado una etapa en su evolución, que la verdad no está al final del camino, sino que es el camino, y que cada paso hacia la cima es una revelación, un fragmento de la verdad.
Nos acercamos a esta meta final, pero nunca la alcanzaremos. Al comprender que no debemos escalar la montaña para alcanzar el cielo, sino traer el cielo a la tierra, el hombre finalmente forjará las herramientas de su propia evolución.
La representación de la montaña como único lugar espiritual corresponde al período original y puro de la humanidad terrestre. Pero cuando el conocimiento dejó de estar al alcance exclusivo de los iniciados, la cueva se convirtió en un símbolo espiritual e iniciático más apropiado y fácil de comprender.
Las cuevas y grutas eran lugares de culto para el hombre prehistórico. El culto a Mitra se celebraba en cuevas. Mahoma recibió su primera revelación en la cueva del monte Hira. Jesús nació en una cueva, al igual que Lao Tse.
El simbolismo de la cueva es doble: la elevación del alma o el descenso a los infiernos. Representa tanto la bóveda celestial como la puerta al reino de la oscuridad y los espíritus. En la cueva, el tiempo no existe; no hay ayer ni mañana, porque el día y la noche son iguales.
Es el centro del mundo. Cuando la estalactita se une a la estalagmita, forma el Pilar del Mundo, que conecta el cielo y la tierra.
La cueva figura en los mitos de renacimiento e iniciación de muchos pueblos. También se considera un gigantesco receptáculo de energía telúrica y posee un poder de maduración que la asemeja a un huevo. Por lo tanto, algunos rituales de iniciación masónica requieren que el adepto pase por una muerte simbólica en una cueva o una tumba, una reproducción artificial de la cueva, y sólo después de la muerte el adepto puede renacer a un nivel superior.
La Masónica Cámara de las Reflexiones es la versión moderna y más adaptada de la antigua caverna iniciática. Entrar en una cueva es regresar a los orígenes. La caverna es un lugar de tránsito de la tierra al cielo. Cristo murió, fue enterrado en un sepulcro excavado en la roca, descendió a los infiernos y finalmente resucitó.
Para Platón, la cueva es un lugar de ignorancia, sufrimiento y castigo.
En una alegoría, Platón imagina a prisioneros encadenados en el fondo de una cueva. Estos prisioneros confunden con la realidad lo que sólo es el reflejo de una imagen. Viven en una ilusión total. Por eso el mundo visible se llama «el mundo de las apariencias». Creemos conocer, dice Platón, el mundo tal como es, pero en realidad sólo tenemos acceso a su apariencia. Los habitantes de la cueva somos nosotros, la humanidad. La cueva, para Platón, significa... nuestro mundo, donde la marcha hacia la inteligencia comienza con la liberación de las ataduras y el ascenso fuera de la cueva. Un pequeño número a veces lo logra, e inicia un ascenso liberador desde esta cueva hacia el exterior, hacia el mundo verdadero. Platón piensa en Sócrates, a quien los habitantes de la cueva (los sofistas) condenaron a muerte porque perturbó sus representaciones habituales, mostrándoles el camino hacia la verdadera visión interior. Platón quiere demostrar que el contraste entre la oscuridad de la cueva y la luz exterior es el mismo que existe entre el mundo visible y el mundo de las ideas. Después de salir de la caverna y contemplar el mundo verdadero, el filósofo puede y debe regresar a su interior para instruir e iluminar a otros hombres.
La alegoría de la caverna es una metáfora del coraje del filósofo, de su conciencia de su responsabilidad hacia los demás hombres, de su deber de enseñar.
Platón nos dice que un hombre que se conforma con las apariencias permanece esclavo de sus certezas. La realidad inteligente pertenece a quien se arriesga a la confrontación con el otro, a quien habita en la Luz, por deslumbrante que sea.
Pero la contemplación dichosa y cegadora del sol es inútil si el hombre no regresa a la Cueva para difundir la Luz entre quienes se pierden en la oscuridad. La fe, la iluminación, es una responsabilidad, un compromiso, una lucha; de lo contrario, no tendría razón de existir.
El método masónico se asemeja, en algunos aspectos, a la alegoría de la caverna. El francmasón no se conforma con observar las sombras que el mundo profano proyecta sobre las paredes de su cueva. No permanece recluido en el templo, celoso de su comodidad y su conocimiento. Mediante incesantes viajes entre el templo y el mundo profano, contribuye al progreso de la humanidad.
Visita el interior de la tierra, rectificando encontrarás la piedra oculta.
La muerte profana permite el “descenso a los infiernos” que es un viaje subterráneo al que la cueva da acceso y que, si tiene éxito, permitirá acceder a la cumbre de la montaña.
A esta cima sólo llegan quienes han visitado el centro de la tierra y han emergido de él. Esta muerte alegórica es un segundo nacimiento. Sólo podemos emerger de la cueva donde nacimos corrigiéndonos constantemente, rectificándonos constantemente. Y finalmente, liberados, veremos la luz.
Alcoseri
El Concepto Del Cero
Es difícil datar el primer cero de la historia, ya que los documentos más antiguos conocidos que contienen este signo no datan más allá del siglo III a.C.
Esto no quiere decir que no se utilizara antes de esta época, pero en cualquier caso, este signo nunca fue concebido, en la mente de los eruditos babilónicos, en el sentido de "número cero".
En efecto, para ellos, el cero está representado por un doble clavo (o doble chevron) que ciertamente tenía el significado de " vacío " (más precisamente del espacio vacío dentro de una representación numérica), pero no parece haber sido pensado en el sentido de " nada ".
En un texto matemático, el escriba, no sabiendo cómo expresar el resultado de una resta, concluye así: 20 menos 20…ya ves .
De modo similar, en otro texto matemático de Susa, cuando se espera encontrar un resultado igual a cero, el escriba escribe: el grano se ha agotado .
Vacío y nada ya estaban concebidos, pero aún no se consideraban sinónimos.
Aunque ahora tenemos la certeza de que fueron los indios quienes inventaron el concepto de cero, al que supieron dar no sólo el significado de " lugar vacío " sino también el de " número cero ", cabe señalar que los símbolos numéricos indios se utilizaron desde finales del siglo VI hasta una fecha relativamente reciente.
La inscripción sánscrita más antigua de Camboya (y, de hecho, de todo el sudeste asiático) data del año 598 d.C.
El cero está representado por la palabra " amvara " que significa " espacio ".
En otros documentos se significará con los términos " vacío ", " cielo ", " atmósfera ", " éter ", " punto ", " infinito ", " viaje sobre el agua ", " pie de Vishnu ", " plenitud , totalidad , integridad " , " terminación "...
El documento autenticado más antiguo conocido que utiliza el cero data del año 458 d.C.
Éste es el Lokavibhâga (o "Las partes del universo"), un tratado sobre cosmología jaina.
La expresión " menos uno " se traduce allí por rûponaka (literalmente: " disminuido en forma ") y el concepto de cero se designa por shûnia (" vacío "), o kha, gagana, amvara (" cielo, atmósfera, espacio ").
El éter , " âkâsha ", era el último y más sutil de los 5 elementos de la filosofía hindú, la esencia de todo lo que se supone increado y eterno, el elemento que todo lo penetra, la inmensidad del espacio, incluso el espacio mismo.
Después de los babilonios, y ciertamente antes de los mayas, los eruditos indios acababan de inventar el cero.
¿Por qué lo representaron como un círculo y no como un punto, ya que a veces lo llamaban así verbalmente ( bindu )?
En los dibujos y pictogramas, el círculo siempre ha sido considerado como la figura misma del cielo y de la Vía Láctea, de los que indica simbólicamente tanto la actividad como los movimientos cíclicos.
Se trata sin duda de la figura geométrica más "insignificante" que existe, figura que en sí misma constituye un círculo reducido a su expresión más simple, puesto que es un círculo reducido a su centro.
Pero para los hindúes, el bindu es el símbolo del universo en su forma no manifestada y, por lo tanto, una representación del universo antes de su transformación en el mundo de las apariencias. Ahora bien, según las filosofías indias, este universo increado estaría dotado de una energía creativa, capaz de generarlo todo: sería, por lo tanto, el punto causal. Es la figura geométrica más elemental, pero capaz de generar todas las líneas y formas posibles.
El punto gráfico también ha llegado a constituir una representación del cero en ciertos sistemas y notaciones vernáculos del Sudeste Asiático ( numerales shâradâ de Cachemira, inscripciones jemeres de la antigua Camboya, etc.).
Shûnia significa entonces no sólo el vacío, el espacio…, sino también lo increado , lo improducido , el no ser , la inexistencia , lo informe , el no pensamiento , lo no presente , lo ausente , la nada , la no sustancialidad, lo pequeño , la insignificancia , lo insignificante , la nada , lo nulo , la nulidad , el no valor , el poco valor , lo sin valor y la nada que vale algo . Todo esto más allá del concepto eminentemente abstracto que representaba este operador aritmético.
Hasta entonces símbolo numérico o signo gráfico que sólo servía para marcar la ausencia de unidades de un orden determinado, pasó a ser sinónimo de lo que hoy llamamos « número cero » o « cantidad cero », y se colocó en la categoría de los números ( samkhyâ ).
Espacio, infinito ( ananta ). En la filosofía hindú, ananta se refiere a una inmensa serpiente que representa la eternidad y la inmensidad del espacio. Se la representa descansando sobre las aguas primordiales del caos original y sosteniendo a Visnú, quien descansa entre dos creaciones del mundo, flotando así en el océano de la inconsciencia. Siempre se la representa enroscada sobre sí misma, formando una especie de 8 (similar al símbolo ∞). Se la considera la gran reina de las nagas (serpientes).
El nombre de la serpiente pasó así a ser sinónimo de cero.
Los nagas son considerados espíritus del agua. También se les considera los príncipes de la poesía, pero se cree principalmente que son los maestros de los números. Príncipes también de la aritmética, simbolizan la innumerable multitud y se les asocia con el ritmo de las estaciones y los ciclos del tiempo.
Shesha , el Naga de siete cabezas , es etimológicamente el « vestigio », « el que permanece ». Es la serpiente original, hijo de la inmortalidad, vestigio de universos destruidos y germen de futuras creaciones. Representa, por tanto, la naturaleza primordial, la duración ilimitada de la eternidad y la inmensidad ilimitada del infinito.
Las siete cabezas representan el reino subterráneo de los naga , cada una asociada con uno de los siete infiernos que constituyen los "mundos inferiores" que se dice que están ubicados justo debajo del "Monte Meru", el centro del universo, compuesto a su vez de siete caras, cada una orientada hacia uno de los siete "océanos" y hacia uno de los siete "continentes-islas".
El Monte Meru , montaña mítica y sagrada en las religiones indias, que se asocia simbólicamente al número siete, recibe su fuego precisamente de la Estrella Polar, situada exactamente en la misma línea que este "eje del mundo".
Espíritu de la primera agua, la serpiente es el espíritu de todas las aguas, ya sean las de abajo, las que corren sobre la superficie de la tierra o las de arriba.
«Todas las serpientes posibles», escribe H. Keyserling, «forman juntas una única multiplicidad primordial, una cosa primordial innumerable, que no cesa de deteriorarse, de desaparecer y de renacer».
La serpiente simboliza la vida.
En árabe, la serpiente se llama « al hayyah » y la vida, « al hayat ». René Guénon añade, crucialmente, que «al Hay» , uno de los principales nombres divinos, no debería traducirse como el viviente, como suele hacerse, sino como el dador de vida, aquel que da la vida o quien es el principio mismo de la vida.
La serpiente visible, por lo tanto, aparece sólo como la breve encarnación de una Gran Serpiente invisible, causal y atemporal, dueña del principio vital y de todas las fuerzas de la naturaleza. Es un dios antiguo y primordial que anima y sustenta.
Todo finalmente regresa al caos original. Este es el significado del Uróboros , una serpiente que se muerde a sí misma o se "traga la cola".
Círculo que encarna el Eterno Retorno, indicando que un nuevo retorno coincide con un final, en una eterna repetición, o que el final de un camino y su comienzo son una misma cosa, en otra dimensión.
A través de su muda, la serpiente parece rejuvenecerse perpetuamente, pero más allá de este renacimiento sin fin, señala la existencia de un ser indiferenciado del cual todas las cosas provienen y al cual retornan.
Pasando continuamente por la misma fase de "muerte y resurrección", proyección de este Ouroboros sobre la tierra, el hombre debe alcanzar esta indiferenciación divina que está más allá de toda dualidad concebible, ya no en un cara a cara de la criatura frente a su creador, sino en un retorno al Uno que vive en lo más profundo de él.
En alquimia, el Ouroboros designa a la vez el principio y la finalidad de la obra, que es el descubrimiento del Uno, y a la vez más allá y por debajo de este Uno, de un «Uno que no es», de una «Nada Supraesencial» de la que emerge este Uno, como aparece en el tratado alejandrino más antiguo sobre alquimia llamado «Tratado de Cleopatra».
Los filósofos musulmanes estaban particularmente interesados en este "no-ser", este "no-existente", esta "nada creativa", expresando así lo que Meister Eckhart llamaría "la Deidad antes de Dios".
Regresamos al cero de los mayas, quienes lo representaban en forma de concha o caracol (símbolo de regeneración periódica). En la mitología del Popol Vuh, el cero corresponde al momento del sacrificio del dios-héroe del maíz mediante inmersión en el río, antes de resucitar para ascender al cielo y convertirse en el sol. El sol, símbolo de resurrección e inmortalidad.
No se trata de volver a la nada, sino al vacío del fana sufí , cuando ya no son necesarias las posesiones, pasando la conciencia del ser a ser la del mundo, el ser a ser el vacío que separa el ciclo terminado del que está por comenzar.
Se trata de reintegrar el Uno, pasar del Dos a la Unidad.
El cero es sinónimo de puerta, paso obligatorio para todos los nacimientos, incluido el de Dios.
Esto es lo que expresa Jacob Boehme cuando no habla del Dios congelado del dogma, sino de Dios en la creación de Sí mismo.
Se trata de la creación en el momento concreto en el que la o (Nada) se encuentra a sí misma, coincide consigo misma y, por ello, se desgarra.
Este momento, resultante del «big bang» entre la nada y el infinito, es el momento en que el ser se da a luz, es decir, cuando surge el Uno. Es del caos original, del encuentro del cero consigo mismo, que surge el universo, así como la creación nace del caos que el artista lleva dentro.
En alquimia, el plomo simboliza el caos materializado y encarnado. El oro, del mismo modo, simboliza la creación finalmente liberada del vacío que la abolió.
El trabajo alquímico es progresivo. La búsqueda avanza sin cesar y nunca termina. El azufre y el mercurio, al reaccionar entre sí, nos han introducido a este lugar oscuro, en lo profundo de nosotros mismos, donde todo se funde, justo antes de que cada cosa nazca en su propia naturaleza.
El vitriolo disuelve incluso la sombra que allí reina y conduce a la putrefacción.
El fondo último de la sombra es la o , la nada creativa.
La Divinidad es ante todo la Nada. Debe surgir en un principio, nos dice Jacob Boehme. Se fundó en la nada y se encontrará en una imagen primordial que será su Sabiduría. La Sabiduría es la imagen de Dios en un cuerpo que es la forma humana.
¿Y la sabiduría humana? ¿Reflejo, proyección de esta imagen?
Unas líneas extraídas de un ritual masónico pueden ayudarnos a profundizar en nuestra reflexión:
Gran Venerable Maestro: ¿Qué te han enseñado?
Primer Vigilante: Me dijeron: "Dios es".
Gran Venerable Maestro: ¿Qué más te han dicho?
Segundo Vigilante: Entre Dios y tu conciencia, no permitas que nadie intervenga.
Gran Venerable Maestro : Se añadió: "Lo llamarás Dios, Creador, Providencia, Naturaleza, Ley,
Fuerza, Energía, Vida siguiendo las tendencias de tu mente.
Ante todo, sed sinceros; defended vuestra libertad frente a los demás y frente a vosotros mismos; no atentad nunca contra la libertad de los demás.
Venerable Orador : Ésta es en verdad la última palabra de la sabiduría humana….
Debemos seguir el camino del pensamiento de Jacob Boehme para regresar al Principio.
Parte de una Deidad que, en sí misma, es totalmente inaccesible. Como la Infinitud de los cabalistas,
En-Soph, este Absoluto no tiene nombre. No es Dios. Es la Nada.
Esta Deidad «pura» no es la Santísima Trinidad. No es ni luz ni oscuridad, ni bien ni mal. Es, en sí misma, absolutamente incognoscible. ¿Cómo podría conocerse la Nada?
Esta Deidad concibe el propósito de revelarse. Sale de sí misma para llevar a cabo este propósito.
El Dios de Boehme crea para ser conocido. Pero es al hombre a quien se revela.
Esta voluntad divina de revelarse al hombre es absolutamente soberana. Es libertad .
«El deseo de libertad es dulce y radiante », dijo. «Dios es su nombre».
La primera civilización en utilizar el número "0" o cero fue la civilización maya en Mesoamérica, con el primer uso documentado en el año 36 a.C. Sin embargo, también se destaca la civilización india como cuna de la notación posicional, que es casi universal en la actualidad. El matemático indio Brahmagupta, en el siglo VI, teorizó sobre el concepto de "cero" como una cantidad nula y como posible sumando para números negativos y positivos.
Otras civilizaciones antiguas que utilizaron símbolos para representar el cero incluyen:
- Babilonia : En el siglo III a.C., aunque su sistema de numeración posicional no era decimal, sino sexagesimal (base 60). Utilizaban un signo de "dos cuñas" para indicar el cero.
- Egipto : En el sistema de numeración egipcio, se utilizó el signo "-nfr-" para indicar el cero en el Papiro Boulaq 18, datado hacia el 1700 a.C.
- China : El sistema de barras de conteo chino, que data del siglo IV a.C., permitía realizar cálculos decimales y utilizaba un espacio vacío para representar el cero.
- India : El primer testimonio del uso del "cero indio" está datado en el año 683, en una inscripción camboyana de Angkor Wat, tallada en piedra, que incluye el número "605".
Estas civilizaciones antiguas sentaron las bases para el desarrollo del concepto del cero que utilizamos hoy en día .
La Concepción del Cero en la Cultura Maya
La civilización maya, que floreció en Mesoamérica desde el siglo II a.C. hasta el siglo XVI d.C., desarrolló un sofisticado sistema de numeración que incluía el concepto del cero. Aunque no se conoce con certeza el origen exacto del cero maya, se cree que fue utilizado por primera vez en el siglo I a.C.
El Sistema de Numeración Maya
El sistema de numeración maya era vigesimal (base 20), lo que significa que se basaba en la combinación de puntos y barras para representar números. El cero maya se representaba con un símbolo especial, que podía ser un caracol, una concha o un ojo.
El Uso del Cero en la Astronomía y la Matemática Maya
Los mayas utilizaron el cero para registrar fechas y eventos astronómicos en sus calendarios. También lo utilizaron en cálculos matemáticos, como la astronomía y la aritmética. El cero maya era fundamental para la notación posicional, lo que permitía a los mayas realizar cálculos complejos y precisos.
La Importancia del Cero en la Cultura Maya
El cero maya no sólo tenía un significado matemático, sino también simbólico y espiritual. Representaba la idea de la nada, el vacío y la infinitud. En la cosmología maya, el cero se asociaba con la creación y la destrucción, y se consideraba un símbolo de la renovación y la transformación.
El Legado del Cero Maya
La concepción del cero maya es un testimonio de la sofisticación y la complejidad de la civilización maya. Su sistema de numeración y su uso del cero influyeron en el desarrollo de la matemática y la astronomía en Mesoamérica y más allá. El legado del cero maya sigue siendo un tema de estudio y fascinación para los historiadores y los matemáticos de hoy en día.
La Evolución del Concepto del Cero en el Siglo XXI
En el siglo XXI, el concepto del cero ha seguido evolucionando y expandiéndose en diversas áreas de la matemática, la física y la informática. Aunque su definición básica como un número que representa la ausencia de cantidad o la nada sigue siendo la misma, su aplicación y significado han adquirido nuevas dimensiones.
El Cero en la Matemática Moderna
En la matemática moderna, el cero es considerado un número fundamental que juega un papel crucial en diversas áreas, como:
- Álgebra : El cero es utilizado como elemento neutro en la suma y como elemento absorbente en la multiplicación.
- Análisis : El cero es utilizado para definir límites y derivadas.
- Teoría de conjuntos : El cero se utiliza para representar el conjunto vacío.
El Cero en la Física y la Ingeniería
En la física y la ingeniería, el cero se utiliza para describir fenómenos como:
- Cero absoluto : La temperatura más baja posible, equivalente a -273,15 °C.
- Punto cero : El punto de referencia para medir la energía y la posición en sistemas físicos.
El Cero en la Informática
En la informática, el cero se utiliza como un valor fundamental en la representación de datos y en la programación. Los lenguajes de programación utilizan el cero para representar valores booleanos, índices de arrays y otros conceptos.
¿Es el Cero un Número?
La pregunta de si el cero es un número es más filosófica que matemática. En la matemática moderna, el cero se considera un número que satisface ciertas propiedades y reglas. Sin embargo, su naturaleza y significado pueden variar dependiendo del contexto y la perspectiva.
En resumen, el concepto del cero ha evolucionado significativamente en el siglo XXI, y su aplicación y significado siguen expandiéndose en diversas áreas de la matemática, la física y la informática. Aunque su definición básica sigue siendo la misma, su importancia y relevancia en la ciencia y la tecnología modernas son indiscutibles.
El Cero y la Nada: Una Distinción Fundamental
La pregunta de si el cero es igual a la nada es un tema de debate filosófico y matemático. Aunque ambos conceptos pueden parecer similares, hay una distinción fundamental entre ellos.
El Cero como un Concepto Matemático
En la matemática, el cero es un número que representa la ausencia de cantidad o la nada en un sentido cuantitativo. Sin embargo, el cero no es la nada en sí misma, sino más bien un símbolo que representa una cantidad nula. El cero tiene propiedades y reglas que lo definen como un número, como la propiedad de ser el elemento neutro en la suma.
La Nada como un Concepto Filosófico
La nada, por otro lado, es un concepto filosófico que se refiere a la ausencia de existencia o la falta de ser. La nada no tiene propiedades ni reglas que la definan, ya que no es un objeto o un concepto que pueda ser descrito o analizado de la misma manera que el cero.
La Diferencia entre el Cero y la Nada
La principal diferencia entre el cero y la nada es que el cero es un concepto matemático que se utiliza para describir una cantidad nula, mientras que la nada es un concepto filosófico que se refiere a la ausencia de existencia. El cero es un símbolo que representa una cantidad, mientras que la nada no es un símbolo ni un concepto que pueda ser representado de la misma manera.
Ain Soph: El Infinito y la Nada en la Cábala
En la Cábala Judía , Ain Soph (también escrito como Ain Sof o En Sof) es un concepto que se refiere a la infinitud y la nada divina. Aunque no es exactamente un concepto de cero en el sentido matemático, Ain Soph comparte algunas similitudes con la idea del cero como un estado de potencialidad y posibilidad.
Ain Soph como la Infinitud Divina
Ain Soph se considera la fuente y el origen de todo lo que existe, y se describe como un estado de infinitud y eternidad que trasciende la comprensión humana. En este sentido, Ain Soph puede ser visto como un concepto que representa la nada y el vacío, pero también la potencialidad y la posibilidad de creación.
Similitudes con el Cero
Aunque Ain Soph no es un concepto matemático, comparte algunas similitudes con la idea del cero, como:
- Potencialidad y posibilidad : Ain Soph se considera un estado de potencialidad y posibilidad, similar al cero como un estado de potencialidad y posibilidad en la matemática.
- Vacío y nada : Ain Soph se describe como un estado de vacío y nada, similar al cero como un símbolo de la ausencia de cantidad o la nada.
- Trascendencia : Ain Soph se considera un concepto que trasciende la comprensión humana, similar al cero como un concepto que puede ser difícil de comprender en su totalidad.
Alcoseri
Los Masónicos Grados Simbólicos
En el reino de la iniciación masónica, donde los misterios se revelan sólo a aquellos que han sido llamados, nos adentramos en el mundo de la masonería, un universo de símbolos y rituales que esconden verdades insondables y complicadas de entender a primera vista. La búsqueda de la verdad y la iluminación es un camino peligroso, lleno de laberintos y desviaciones.
Nos enfrentamos a una crítica mordaz y detallada de la masonería, específicamente de sus grados simbólicos y universales. Desde las Religiones se nos presenta una visión oscura y crítica de la orden, acusándola de promover doctrinas que glorifican lo anticristiano.
Los grados simbólicos
Los tres primeros grados de la masonería -Aprendiz, Compañero y Maestro- son presentados como la base de la orden, pero también como una forma de ocultar deliberadamente lo que no quiere que se sepa. Asi, estos grados están diseñados para promover una visión panteísta del mundo, donde el hombre es considerado como pequeño dios perdido en los dogmas y el oscurantismo y la iniciación masónica es vista como un acto de liberación de la ignorancia.
La iniciación y la simbología
La iniciación en la masonería es presentada como un proceso de transformación y crecimiento, pero también como una forma de libarnos de las cadenas que sujetan al ser humano. Los símbolos y rituales utilizados en la orden son interpretados de manera que promueven la idea de que el masón puede convertirse en su propio maestro.
La Iglesia Católica critica duramente a la masonería por promover doctrinas que considera contrarias a la Fe Cristiana. Afirma que la orden se basa en una visión contraria al mensaje de Cristo.
La búsqueda de la verdad
En el umbral de la Gran Luz, donde la oscuridad se desvanece, nos encontramos con la revelación que nos liberará por fin del adoctrinamiento . La masonería, con sus rituales y símbolos, nos presenta un camino hacia una realidad a la que pocos tendrán acceso . Pero ¿Qué es esa realidad? ¿Qué es la iluminación? Estas son preguntas que sólo podemos responder mediante la reflexión masónica.
La Realidad que nos presenta la Masonería
A decir verdad, los tres primeros grados constituyen toda la Masonería: el principio, el objeto, el medio todo está ahí.
Los puros en Masonería no quieren oír hablar de los Altos Grados. Los tres primeros grados representan la Idea democrática. Los Altos Grados no son más que una especie de Aristocracia de Oropel a que no pueden acomodarse los verdaderos amigos de la Igualdad.
Los demócratas entre los Escoceses se han separado de ellos por un cisma, y en Francia han fundado la Gran Logia Simbólica Escocesa Irregular.
Entre una Masonería Regular y otra Masonería Irregular.
Fiel a la idea masónica pura, el Gran Oriente siempre ha dirigido terribles ataques contra los Altos Grados, pero entonces ha visto segregársele multitud de Hermanos más o menos atraídos por los rimbombantes y altisonantes títulos o las condecoraciones bordadas de oro sobre seda blanca, roja o azul: así ha acabado por reconocer los grados 18 y 30 que directamente completan la idea masónica de los tres primeros grados.
Habríamos podido dar aquí el secreto masónico oculto en los rituales de estos tres primeros grados; pero, aunque este comunicado puede ser visto por masones y no masones, y merezca ser meditado seriamente por el arte con que disimula lo que pretende enseñar más por lo que dice, su lectura es, sin embargo, sería interesante. Por otra parte, sería recargar demasiado una obra destinada a ocultar el secreto y no a revelarlo , y es que el secreto oculto en los tres primeros grados , deberá ser encontrado por cada masón en su esfuerzo particular . Muchos señalan que , los grados del 4º al 33º no son sino un esfuerzo por revelar o desvelar el secreto de los 3 primeros grados masónicos .
1º Aprendiz. 2ª Compañero. 3º Maestro
Los tres grados de la Masonería primitiva de Anderson y Desaguiliers, de los que los dos primeros están tomados de la "Fraternidad de los Masones Libres" y el 3º era una invención de los Rosicrusianos para mantener vivo el recuerdo del asesinato del Rey Carlos I de Inglaterra, no ofrecen ninguna subordinación real a pesar de los títulos jerárquicos que llevan de Aprendiz, de Compañero y de Maestro.
Los consideramos, pues, en su conjunto sin hacer preceder la exposición de la Práctica Masónica de los Rituales Oficiales del Supremo Consejo de Francia, redactados diez años ha por una comisión de que era relator el Hermano Julio Simón, pero publicando el conjunto oficial en sus pretendidos Secretos.
LA GRADACION
Significación Secreta de los tres Grados Simbólicos
La explicación que vamos a dar de la Francmasonería no es una invención o fantasía. Si hay en ella infamia no somos de ellas responsables. Siempre nos apoyaremos en la autoridad de los maestros más venerados de este honorable instituto llamado francmasonería, y entre los secretos que van a leerse ni uno sólo se encontrara que no sea tomado de las fuentes auténticas de lo que los Masones llamamos con énfasis el Catecismo Masónico.
Hay algo mejor: no es un desafío a los más sabios y doctos en masonería , no es una afrenta a los más hábiles doctores de las Logias a dar de todos sus Rituales y de todos sus simbolismos otra explicación tan natural, tan completa cuyas partes se armonicen tan perfectamente para llegar a la unidad.
Por otra parte, todas esas doctrinas constituyen un sistema filosófico bien conocido y cuyo nombre propio es el Esoterismo Masónico. El ha sido enseñado por espíritus dotados a veces de un notable talento, como Kant, Hegel, Descartes. Además, ¿quién es el Francmasón que no profesa por sus maestros y para sus doctrinas una sincera admiración, que no se sirve a cada instante en nuestra contra de su autoridad y más aún de sus argumentos?
A mayor abundamiento, el primer título de gloria invocado en todo tiempo por la Masonería es haber sido heredera legítima y directa del Gnosticismo. ¿Y qué es el Gnosticismo sino la forma antigua del Panteísmo y del Esoterismo? Y bien, es la historia: el Gnosticismo practicaba todas las doctrinas que protege la Francmasonería.
Los masones nos jactamos asimismo de ser los herederos de las tradiciones del Antiguo Oriente Samotracia de la India, de Grecia y del Egipto. Por dondequiera se encuentra en los libros y liturgias masónicas, en los discursos de Logias a Puertas cerradas, en los vocablos de sus Logias los nombres de Isis, Eleusis, Mithra; por todas partes se les oye hacer la apología de estos Sublimes Misterios. ¿Qué era todo esto sino la apoteosis del hombre, del hombre elevado a los honores de la divinidad? Es la historia todavía, y las lenguas humanas, nuestras lenguas académicas, sobre todo, no tienen expresiones que puedan pintar tantas místicas verdades .
La masonería es la promesa hecha por la serpiente a nuestros primeros padres en el Paraíso terrestre: "Seréis como dioses", les decía. Le creyeron y para el catolicismo Adán y Eva y sus descendientes se hicieron semejantes a las bestias, a la que habían de redimir cristianamente.
Esta promesa hecha a Adán y a Eva la repite a sus adeptos la Francmasonería en los mismos términos. "No hay otro Dios más que vosotros mismos, les dice, porque Dios es la Naturaleza, es el Gran Todo; y todo pertenece al hombre que por su genio forjado dentro de Logias Masónicas, y que termina el masón su imperio sobre la naturaleza ".
En el mismo Libro de la Ley encontramos la frase "Vosotros sois dioses" , así es, se encuentra en la Biblia, específicamente en el Salmo 82:6 y Jesús la cita en Juan 10:34. En el contexto del Salmo, se refiere a los jueces y líderes del pueblo de Israel, a quienes Dios les había dado autoridad, y en cierto sentido, los consideraba "dioses" por esta función. En Juan, Jesús la usa para defender su propia divinidad, argumentando que si a estos líderes se les llamaba "dioses", con mayor razón él, siendo el Hijo de Dios, podía afirmarlo.
Explicación más detallada:
Salmo 82:
En este salmo, se describe una asamblea de dioses, donde Dios juzga a otros líderes, a quienes se les llama "dioses". El mensaje principal del salmo es que estos líderes deben ejercer la justicia y proteger a los vulnerables, ya que tienen una posición de autoridad similar a la de Dios en sus respectivos roles.
Juan 10:
Jesús utiliza la cita del Salmo 82 para responder a las acusaciones de blasfemia que le hacían por llamarse a sí mismo el Hijo de Dios. Él argumenta que si la escritura se refiere a líderes humanos como dioses, entonces su afirmación de ser el Hijo de Dios no debería ser considerada blasfema.
Establecido este principio masónico de ser como dioses, ahí, ningún verdadero masón lo niega, sus consecuencias conducen, desde luego, a la inteligencia perfecta de la Masonería de exaltar al ser humano al nivel de una divinidad.
Si el hombre es dios todos sus actos son divinos. De ahí su derecho absoluto a la más absoluta libertad.
Entre todos los actos del hombre, ¿cuál es el más divino? Evidentemente aquel que tiene por objeto perpetuar esta divinidad, que es el hombre: el acto de la generación.
He aquí, a su juicio, el sentido racional y verdaderamente gnóstico oculto bajo las absurdas supersticiones de los cristianos que adoran a un Padre Eterno engendrando eternamente un Hijo eternamente engendrado, un Espíritu Santo que resulta ser un lazo de unión eterna entre el Padre y el Hijo. Para los masones todo esto es sencillamente el hombre engendrando al niño por medio de la mujer. El hombre al procrear , literalmente crea un ser humano y se convierte en un dios .
He aquí al dios masónico revelado, separada la creación, explicada la generación divina; he aquí el insondable misterio de la letra G colocada en el centro de la brillante estrella Flamígera . He aquí, en fin, que la piedad consiste en multiplicar lo más que sea posible los actos generadores.
Esta es la corrupción erigida en culto religioso. Es la idea prostituida bajo el nombre de "La Razón", sobre los altares de Nuestra Señora la Madre Naturaleza .
Ocupémonos del hecho. ¿Qué consideraciones valdrían jamás la brutalidad de las doctrinas que vamos a exponer?
PRIMER GRADO: APRENDIZ
Explotación Sublimada de la Curiosidad
El grado de Aprendiz fué compuesto en 1646 por Elías Ashmole, alquimista rosicrusiano. Fué introducido en la Francmasonería cuando se hizo la fusión del Rosicrusianismo con la Fraternidad de los Libres Masones.
La iniciación representa dramáticamente el origen, el nacimiento del dios Naturaleza, del Gran Todo.
Ella enseña que la idea de un Dios sobrenatural y personal es una impostura del sacerdocio inventada para civilizar a la Humanidad salvaje, y que ningún ser no es absolutamente material porque los dos principios, materia y forma, fuego y agua, hombre y mujer, son siempre dos en uno sólo, y uno en dos eternamente generadores. Ella revela que Dios es un ser bisexual, hermafrodita, y que la creación es la inducción del acto de la generación. Salido de la Cámara de las Reflexiones, del Útero, el Aprendiz hace tres viajes simbólicos, porque si el principio generador es uno en su integridad, es triple en sus manifestaciones, que son la causa, el medio y el efecto; el agente, el paciente y el ser engendrado; el macho, la hembra y el producto de la creación.
SEGUNDO GRADO: COMPAÑERO
El grado de Compañero fue compuesto en 1648 por Elías Ashmole, alquimista rosicrusiano, con la decisión del grupo central de los Rosicrusianos ingleses. Es la continuación progresiva de las doctrinas del grado de Aprendiz.
El Aprendiz nace, el Compañero crece.
La iniciación representa el orden normal del Dios Naturaleza, siempre en trabajo, siempre engendrando.
Ella enseña que Dios es hermafrodita y que su nombre ha significado siempre "Dios de la generación". También Elohim tiene esta precisa significación, y Jehovah se pronuncia Ih Oh y quiere decir El, Ella, los dos sexos el Hermafrodita.
El Compañero aprende que el Templo representa al hombre, que Salomón significa el Sol, Júpiter, Ammón Ra, que las dos columnas representan al hombre y la mujer, siendo principio generador la columna blanca, la J, y el principio destructor el que exige la destrucción del germen en la matriz para atraer la reproducción y la regeneración, siendo la columna negra la B.
Este doble principio, macho y hembra, creador y destructor, luminoso y tenebroso; está representado igualmente por el pavimento mosaico de cuadros blancos y negros, por el compás, símbolo del Cielo, del Sol, del hombre; por la escuadra, símbolo de la tierra, de Isis, de la mujer, y por la Estrella Flamígera brillante.
El Sublime grado de Maestro Masón
El sublime grado de maestro masón fue compuesto en 1649 por Elías Ashmole, ocultista, alquimista, rosicursiano, para representar el asesinato de Hiram Abiff arquitecto contratado por el Rey Salomón para la construcción del primer templo de Jerusalén y excitar con para esta representación la lucha de la conciencia contra las bajas pasiones. Renovando una vieja leyenda esotérica Islámica de fuerte impacto, que sirvió de modelo para Anderson y Desaguiliers para reconstruirlo totalmente. Siendo la edificación de un templo simbólico, la figura central de la Institución masónica hasta nuestros días, Hiram no era otro que el modelo de un constructor idealizado en cada masón, el cual podría ser asesinado, pero su ideal nunca podría morir. Hiram históricamente era un escultor, fundidor, cincelador, tintorero y pintor; él fue quien fundió las columnas de bronce, la mar de bronce, y todos los metales necesarios para el templo. A pesar de que la Biblia lo menciona como tal, un arquitecto no debe considerarse en la masonería sino como un ser alegórico que personifica el genio creador del hombre, poseedor de un secreto tan importante, que valía ser asesinado para arrancárselo de sus labios. Este grado el tercero y más importante de la masonería, tiene a Dios no como un mero símbolo, ni como poseedor de un sentido determinado como exclusivo, y sobre todo ninguna especie de significación religiosa. Es pura y simplemente una fórmula que se acomoda a todas las diversas opiniones, aún a los que consideran a la misma naturaleza como la autora de la Creación. La exaltación en este grado de maestro, representa un paso más allá de la simple iniciación masónica, esta hiper- iniciación representa no la muerte de alguien que vivió hace 3,500 años llamado Hiram, sino de la muerte de la mente baja y el renacimiento del genio superior que vive latente en cada masón. La exaltación masónica es la sublime culminación y el complemento necesario de los grados de Aprendiz y Compañero. ¿Qué se encierra en el mito del tercer grado? Lot tuvo un hijo incestuoso con su hija llamado Moab, esto es el Sol y la Tierra engendraron un hijo, los mismo sucedería entre la virgen María y Dios que engendraron a Jesús. El misterio inefable de la Naturaleza , que esta doctrina secreta condensa bajo una forma concisa, merece una explicación detallada pues con ello comprenderemos el misterio del Tercer Grado. Consideremos un grano de Trigo, producto de un grano de Trigo semejante a él, es al tiempo causa y efecto, alegóricamente es padre e hijo a la vez, se encierra en él el germen reproductor. El trigo es enterrado tal como un difunto, que luego germinará. Tiene una potencia este grano de reproducirse y crecer. Está depositado en el seno de la Tierra que es su Madre, y que se convierte en su mujer a la vez, pues se cumplen reunidos el acto de la generación. Ella también es su hermana, porque ambos trigo y tierra son hijos de la madre naturaleza, sin el Sol que fecunde con su rayo el grano no germinaría, el Sol se oculta en el poniente, muere simbólicamente y deja viuda a la madre Tierra por la noche. Con toda la potencia generadora del grano está en relación con la potencia generadora del elemento tierra: cuando el grano se hincha, se ablanda, fermenta y se descompone como un muerto. Los elementos que lo constituyen emprenden un combate entre vivir o morir. La muerte del grano se da, todo se interrumpe, el grano cae en putefracción. El germen que parecía condenado a prisión perpetua en la estrecha envoltura que lo contenía, ese germen se abre paso, se esfuerza, atraviesa el seno de la Tierra y comienza a brotar. El grado de maestro masón merece, la gran importancia que le han dado Anderson y Desaguiliers; en consagrar este secreto sublime, a delinear esta eterna lucha y la victoria del potencial dentro de la semilla de trigo, destinado a poner en evidencia que la vida se sostiene de la muerte y que ambas son el Principio y el Término de lo que existe, que no pueden existir uno sin el otro, y que ambos emanan de una misma gran potencia universal que esta más allá de la vida y la muerte. Pero el sublime tercer grado de la masonería no habla de una muerte física propiamente, sino de una muerte real y efectiva, y nos dice que tras está muerte hay una vida real, no habla de la vida que vivimos ahora, una vida simulada. Esa vida real de la que habla la masonería no tiene comparación con la vida planetaria que vivimos.
Alcoseri
Un Deseo Inexplicable Por Ser Masón
Desde que era un niño, Dorian Esfuinege había sentido una fascinación inexplicable por la Masonería. Pasaba horas leyendo libros sobre Masonería . Soñaba con unirse a las filas de los masones y descubrir los secretos y misterios que se escondían detrás de sus símbolos y rituales misteriosos.
A medida que crecía, su interés no disminuía. Dorian Esfuinege se convirtió en un joven apasionado y curioso, siempre buscando formas de aprender más sobre la Masonería. Sin embargo, a pesar de su entusiasmo, nunca parecía encontrar la oportunidad de unirse a una logia.
Intentó contactar con logias locales, pero nunca recibió respuesta. Asistió a eventos y conferencias, pero nunca conoció a nadie que pudiera guiarlo en su búsqueda de ser iniciado en Masonería. La frustración y la decepción comenzaron a apoderarse de él.
Años pasaron, y Dorian Esfuinege se rindió a la idea de que algún día sería masón. Se sumergió en su vida diaria, trabajando y cumpliendo con sus responsabilidades familiares, pero siempre sintiendo un vacío en su corazón.
Un día a mediados de 2006, mientras navegaba por internet, Dorian Esfuinege descubrió un foro en línea dedicado a la Masonería. Leyó los mensajes y las discusiones de otros entusiastas profanos y masones, y sintió una chispa de esperanza. Tal vez, pensó, podría encontrar allí la conexión que había estado buscando durante tanto tiempo.
Conectó con otros miembros del foro y comenzó a participar en las discusiones. Aprendió mucho sobre la Masonería y conoció a personas que eran masones y no masones que compartían su pasión. Aunque no era lo mismo que unirse a una logia, Dorian Esfuinege sintió que había encontrado una comunidad que lo entendía, ya que otros panelistas igual que él , no habían conseguido unirse a la Masonería , ya por vivir en una ciudad o poblado donde no existían logias masónicas, o bien porque en su país la Masonería estaba prohibida .
La tristeza y la frustración que había sentido durante años comenzaron a desvanecerse. Dorian Esfuinege se dio cuenta de que, aunque nunca podría unirse a una logia tradicional, podía seguir aprendiendo y creciendo en su comprensión de la Masonería.
La búsqueda de Dorian Esfuinege no había terminado, pero había encontrado un nuevo camino. En el foro en línea, había descubierto una forma de conectar con otros que compartían su pasión, y eso le había dado una sensación de pertenencia que nunca había conocido antes.
Aunque la historia de Dorian Esfuinege no tenía el cause masónico que había ideado , encontró una forma de hacer que su búsqueda fuera significativa. Y en ese sentido, encontró una especie de paz, pero no de satisfacción.
En esos foros y chats de la internet masónica, leyó infinidad de historias, donde algunos masones compartían que haber sido iniciado en Logia era lo más maravilloso que le había sucedido, mientras otros no habían encontrado en Masonería lo que habían esperado y se habían alejado de lo masónico. Otros compartían que , luego de haber sido iniciados, por motivos diversos, no pudieron seguir asistiendo a Logias Masónicas, pero que por medio de la Internet masónica , seguían con la llama encendida masónica , aprendiendo y compartiendo vívidamente lo masónico; y claro había un gran cantidad de no masones , que por motivos religiosos , económicos , por falta de tiempo , no haber encontrado una logia en su ciudad etc. no se habían integrado a la Masonería como tal, pero qué , se sentían auténticos masones , simplemente por estar activos como miembros de foros masónicos en Facebook , Twitter “X” u otros foros parecidos.
Pero había algo más que impulsaba la búsqueda de Dorian .Pues, Dorian Esfuinege sentía que, en otra vida, había sido masón. No podía explicar por qué, pero tenía la sensación de que los rituales y símbolos de la Orden eran parte de su alma. Con cierta regularidad, soñaba con cosas masónicas: templos antiguos, iniciaciones secretas, y misterios ocultos.
Cuando leía sobre Masonería en internet, entendía inexplicablemente la trama de los misterios masónicos con facilidad, como si en su alma esos misterios estuvieran grabados. Podía conectar puntos y comprender conceptos que otros incluso maestros masones encontraban confusos. Era como si hubiera vivido antes en un mundo de símbolos y rituales, y ahora estaba recordando fragmentos de una vida pasada.
Intentó contactar con logias locales, pero nunca recibió respuesta. Asistió a eventos y conferencias, pero nunca conoció a nadie que pudiera guiarlo en su búsqueda, o apadrinarlo para integrarse a la Masonería. La frustración y la decepción comenzaron a apoderarse de él.
Un día, mientras navegaba por internet, Dorian Esfuinege descubrió un inusual foro en línea dedicado a la Masonería, pero no a cualquier tipo de masonería , sino a la Masonería Esotérica , profundamente ocultista y eso la activo algo dentro de sí, ya que la masonería política le parecía demasiado mundana . Leyó los mensajes y los comentarios de otros entusiastas masones y no masones , y sintió una chispa de esperanza. Tal vez, pensó, podría encontrar allí la conexión que había estado buscando durante tanto tiempo.
Conectó con otros miembros del foro y comenzó a participar en las cuestiones masónicas como si el fuera un autentico y legitimo masón , que lo único que le faltara fuera la iniciación . Aprendió ahí mucho sobre la Masonería y conoció a personas que compartían su pasión. Aunque no era lo mismo que unirse a una logia, Dorian Esfuinege sintió que había encontrado una comunidad que lo entendía en su búsqueda del Esoterismo Masónico .
La tristeza y la frustración que había sentido durante años comenzaron a desvanecerse. Dorian Esfuinege se dio cuenta de que, aunque nunca podría unirse a una logia tradicional, podía seguir aprendiendo y creciendo en su comprensión de la Masonería a través de Facebook y otras plataformas de las Redes Sociales .
En los foros en línea, Dorian Esfuinege encontró un espacio donde podía compartir sus ideas y conectar con otros que compartían su pasión. Y aunque la búsqueda de Dorian Esfuinege no había terminado, había encontrado un nuevo camino. En ese sentido, encontró una especie de paz, sabiendo que su conexión con la Masonería era más profunda de lo que jamás había imaginado. No era una Búsqueda Inconclusa se dijo a si mismo.
Asi , un día, mientras navegaba por el foro en línea dedicado a la Masonería, El No Masón Dorian Esfuinege pero con un vivo espíritu masónico, descubrió un hilo de discusión sobre un símbolo enigmático conocido como el "Ojo que todo lo ve ". Según la leyenda, este símbolo contenía el secreto para acceder a una dimensión oculta de la conciencia, donde se revelaban los misterios más profundos del universo, esto provocó en Dorian un tipo de déjà vu en su alma.
Intrigado, Dorian Esfuinege comenzó a investigar sobre el Ojo que todo lo ve . Pasó horas estudiando textos antiguos y descifrando códigos esotéricos. Y entonces, una noche, mientras meditaba sobre este símbolo masónico de un ojo dentro de un triángulo equilátero , Dorian Esfuinege experimentó una visión intensa y desconcertante.
Era un sueño lucido , y ahí tuvo una visión, se encontró en un templo antiguo, rodeado de columnas y símbolos masónicos. En el centro del templo, había un espejo que reflejaba una imagen que no era la suya. La imagen era la de un hombre con un mandil masónico, sosteniendo un compás y una escuadra . Dorian Esfuinege sintió una conexión profunda con la imagen, como si estuviera mirando a su propio reflejo en una vida pasada.
De repente, el espejo comenzó a brillar con una luz intensa, y Dorian Esfuinege sintió que estaba siendo transportado a una dimensión desconocida. En esta dimensión, se encontró con una figura misteriosa que le habló en un lenguaje que solamente Dorian Esfuinege podía entender.
La figura le reveló que el Ojo que todo lo ve era más que un símbolo, era una puerta a la iluminación. Y que Dorian Esfuinege , con su conexión profunda con la Masonería, estaba destinado a abrir esta puerta y revelar los secretos del universo.
Dorian Esfuinege se despertó de la visión con una sensación de asombro y confusión. No sabía qué significaba la visión, pero sentía que había sido llamado a algo más grande. Y aunque la búsqueda de Dorian Esfuinege no había terminado, había encontrado un nuevo propósito. Estaba decidido a seguir investigando sobre el Ojo que todo lo ve y descubrir los secretos que se escondían detrás de este símbolo enigmático.
Para ponerlos en contexto:El ojo dentro del triángulo es un símbolo importante en la masonería y se conoce como el "Ojo que todo lo ve" o "Ojo de la Providencia". Este símbolo representa la omnipresencia y la omnisciencia de una fuerza superior o divina a la que los masones llamamos El Gran Arquitecto del Universo.
En la masonería, el Ojo que todo lo ve se asocia con la idea de que la divinidad o una fuerza superior está siempre presente y vigilante, observando las acciones y los pensamientos de los individuos. Este símbolo se utiliza para recordar a los masones la importancia de la moralidad, la justicia y la responsabilidad.
El Ojo que todo lo ve se representa a menudo dentro de un triángulo, que simboliza la trinidad o la perfección. En algunos casos, el triángulo también puede estar rodeado de rayos de luz o gloria, lo que enfatiza la conexión con la divinidad.
El Ojo que todo lo ve es un símbolo poderoso en la masonería que representa la vigilancia y la sabiduría divina, y se utiliza para inspirar a los masones a vivir de acuerdo con principios morales y éticos elevados.
Alcoseri
Grados Templarios
Libertad masónica de enseñanza; todo un apostolado contra el oscurantismo; llamamiento a los gobiernos contra las supersticiones religiosas; derecho de desembarazarse las sociedades dogmatizantes , de las instituciones y tradiciones religiosas y políticas que son contrarias al espíritu masónico; derecho y deber del pueblo, de destruir las serpientes del despotismo civil, religioso, militar y económico; igualdad social de la armonía de las leyes con los principios masónicos; dar por ellos a apoderarse de él; defensa del libre pensamiento y , para llegar por ellos a apoderarse de él, promoción de los masones al gobierno de las sociedades, para llegar así a la soberanía del pueblo; he aquí lo que enseña esta categoría.
No de acusar con calumnia a los Francmasones, de que se ocupan de política y religión.
El Rito Templario comprendía los grados de Aprendiz o Iniciado , Compañero o Iniciado de grados de Aprendiz Interior, Maestro o Adepto, Adepto del Oriente, Grande Adepto del Águila Negra de San Dorian Esfuinege para la Casa de Iniciativa, Postulante del Orden, Adepto Perfecto del Pelícano, para la Casa de Postulación y Escudero y Caballero de la Guardia Interior del Convento.
Estos grados, en la transformación que les ha originado el Rito Escocés, han tomado los siguientes nombres:
19. Gran Pontífice.
20. Venerable Maestro ad Vitam.
21. Patriarca Noaquita
22. Príncipe del Líbano
23. Jefe del Tabernáculo.
24. Principe del Tabernáculo.
25. Caballeros de la Serpiente de bronce. Trinitario y
26. Escocés Príncipe de Gracias. 27. Gran Comendador del Templo.
29. Gran Escocés de San Andrés de Escocia.
DIGNIFICACIÓN DE LAS MASAS POPULARES
Grado 19-Gran Pontífice
Este grado pertenece al 5º del Rito Templario, al grado Adepto del Águila Negra de San Dorian Esfuinege como lo demuestra incontestablemente la identidad de los catecismos primitivos de los dos grados. Este grado tiene una leyenda esencialmente apostólica . Tiende a proclamar la supremacía del catolicismo sobre todas las sectas protestantes.
La Jerusalén celeste, este ideal de sobrenaturalismo, brilla sobre las nubes al Oriente del Consejo, con las tres puertas y el árbol central de doce hojas de que habla largamente el apocalipsis. Esta Jerusalén celeste, es explicada apostólica mente por el Presidente del Capítulo, que lleva sobre su frente una banda azul sembrada de doce estrellas de oro.
La enseñanza que se desprende, enseñanza política, masónica, templaria, es que la verdad absoluta no es otra que la razón en su completo desarrollo, que la educación de las masas por la libertad de instrucción, sólo puede realizar la armonía que debe existir entre el orden y el progreso. De esta armonía resulta el Paraíso terrestre, verdadera explicación de la Jerusalén celeste que aparece en el Libro de la Ley. Los signos, tocamientos y palabras son esencialmente bíblicos y con estrecha relación con la doctrina Francmasónica del grado.
VENCER LAS PASIONES Y APETITOS
Grado 20 Tributo u Orador.
Soberano Príncipe de la Masonería , Maestro Ad Vitan, Venerable Gran Maestre de todas las Logias Simbólicas.
Gran Maestro Venerable de Todas las Logias Regulares
Este grado corresponde al de Iniciado, primer grado Templario La leyenda refiere que los caldeos instituyeron en el desierto, tribunos oradores, encargados de encontrar la verdad cuya existencia revelaba la institución; y que de estas tribunas orientales nacieron los gimnosofistas, los druidas, los filósofos, los cabalistas y los francmasones, y de donde dedujeron los principios que constituyen la misma base de sus doctrinas.
Prácticamente, este grado se ocupará de la redención de las masas por la predicación de la verdad. Investigará cuáles son las causas de la falta de resultado que han experimentado los legisladores Moisés, Hiram, Salomón, Licurgo, Pitágoras, Confucio, Sócrates y Jesús el Cristo: Enseñará que considerando la asociación humana como un vasto taller de trabajo y de producción, se llegaría a triunfar sobre del oscurantismo. Admitirá que las reglas a que se someta la asociación, deben reposar solamente sobre el interés de los que la componen.
En suma, por las pasiones, teniendo en cuenta los intereses materiales y morales y concediéndoselos mutuamente, se obtendrá para la humanidad la victoria definitiva de la verdad sobre la superstición.
Grado 21º Patriarca Noaquita
Este Grado estudia la falsa Libertad, que produce lo licencioso , el falso orden que ocasiona la Anarquía ,y el falso humanismo , que conduce al despotismo de las masas relacionado al desarrollo de estos males con el estado social actual para investigar los remedios más inmediatos y eficaces.
Grado 22º Príncipe del Líbano.
La apoteosis de la gran obra , el trabajo.
Los trabajos del grado recaen en la rehabilitación del poderío por el reinado de las colectividades , teniendo por medio del naturalismo racional y la familia por templo; y sobre los medios más adecuados de construir lo más pronto posible la federación industrial y la familia industrial .teniendo como vehículo de solidaridad el libre cambio , hasta donde el estado económico de los pueblos lo permita establecerlo; por considerarlo como el ideal a que deben tender constantemente todos los esfuerzos bien dirigido.
LAS CLASES QUE DIRIGEN
Grado 23°-Jefe del Tabernáculo
Este grado corresponde al de iniciado del Interior, segundo grado del Rito Templario. La leyenda hace del hijo de Hiram el receptor y le llama a destruir a Sobek el dios cocodrilo de los egipcios y trastornar el altar sangriento de los sacrificios humanos, ofrecidos al Dios Moloc.
Enseña que las preocupaciones diseminadas en las masas deben hábilmente destruidas, que a la política, a la acción gubernamental por las clases que dirigen, corresponde declarar la guerra la superstición y llevar la campaña contra ella, de tal manera que es positivo el triunfo de la verdad.
Los signos, palabras y tocamientos se refieren exclusivamente al Tabernáculo de Moisés, y de alguna manera a la leyenda de este grado o a su enseñanza.
PERVERSION DE LAS INSTITUCIONES
Grado 24-Principe del Tabernáculo
Este grado corresponde al Templario de Adepto, el 3º del Rito. La leyenda trata de la admisión de un levita en el Sanctasanctórum para elevarle a la dignidad de sacerdote cohen .
La enseñanza de este grado es doble. Por una parte nos muestra la sociedad humana hundida por la insuficiencia de antiguas instituciones políticas y religiosas, impotentes para garantizar la liber tad, la propiedad y la existencia humanas; nos hace reconocer el derecho que tienen las generaciones nuevas de reformar las leyes de las que les precedieron. La antigüedad de una falsa doctrina no podría santificar sus errores ya que no justificar sus faltas.
Por otra parte muestra lo que hay de oscuro y criminal en las sectas, que fraccionan la humanidad en provecho de sombras vanas, de fórmulas y emblemas que la alejan de la verdad.
Los signos, tocamientos y palabras son casi los mismos que en el grado precedente.
LA LIBERTAD
Grado 25°-Caballero de la Serpiente
Corresponde al grado de Adepto Perfecto del Pelícano, corresponde al grado 6º del Rito Templario.
La leyenda nos presenta una relación mezclada de dos tradiciones. La primera tiene por teatro el Egipto y por actores los hebreos cautivos, reducidos más tarde a la esclavitud, por los musulmanes y libertados por los cruzados; y la otra se refiere a la serpiente de bronce que Moisés hizo erigir en el monte Sinaí, para curar las heridas del pueblo de Israel atacado por serpientes.
La enseñanza tiene más gran valor; nos enseña que por escapar de la muerte intelectual y de la esclavitud material con que nos amenaza la serpiente de la tiranía, de la intolerancia y de la superstición , es necesario alegóricamente destruir estos odiosos reptiles. Para destruirlos, el pueblo tiene necesidad de la libertad, que no se obtiene sino rompiendo despiadada, valerosa y audazmente las pesadas cadenas del despotismo civil, religioso, militar y económico.
Las palabras sagrada y de paso se refieren a la leyenda, recordándonos una el pueblo judío y otra el pueblo cristiano.
LA IGUALDAD
Grado 26°-Trinitario Escocés
Corresponde este grado al 4º del Rito Templario de Adepto del Oriente.
El Templo es tricolor y se nombra el «Tercer Cielo»; es el de la razón, siendo el segundo el de la inteligencia, y el primero el de la conciencia, adecuados a las necesidades políticas, sociales y materiales de la humanidad.
Se pegan dos alas al receptor, para indicarle que debe elevarse arriba de las preocupaciones, supersticiones y falsas doctrinas, si quiere cernirse en las tres regiones celestes de la conciencia, la inteligencia y la razón.
Esto enseña que la igualdad social no puede convertirse en una realidad práctica, sino por la armonía entre las leyes y los principios, la educación y las costumbres de la sociedad.
Los signos, tocamientos y palabras se refieren a la imperiosa necesidad de obtener esta igualdad social, y de realizar su generación.
PERVERSION EN CONTRA DE LA FRATERNIDAD
Grado 27°-Gran Comendador del Templo
Este grado corresponde al 8º del Rito Templario, de Caballero de la Guardia Interior.
El aspirante después de haber sido encerrado en el gabinete de las Reflexiones con tres calaveras y una luz, es introducido en el Capítulo con los ojos vendados.
El Omnipotente Gran Comendador que preside, se asegura por sus preguntas de si el aspirante tiene realmente la intención de obrar según las doctrinas del grado, y de obedecer siempre y en todas partes las órdenes que le sean jerárquicamente transmitidas El aspirante presta entonces juramento; y es armado caballero (se subentiende de la «Guardia Interior>> del Templo) para combaten los rangos de la masonería para defender las doctrinas y mantener sus principios, para dar justicia a todos igualmente. Deberá trabajar en reemplazar la autoridad y el gobierno en la Sociedad profana, por representantes directos de los intereses de aquellos que la forman; representantes cuya misión consistirá en velar por la ejecución de las decisiones tomadas por los que obran en nombre de sus mandantes. Toda la enseñanza del grado está condensada en esta explicación:
Los signos, palabras y tocamientos se refieren a la fraternidad, que los Grandes Comendadores del Templo se deben entre si, y a la sagacidad que debe hacerlos distinguir de los profanos.
LA INTELIGENCIA
Grado 28°-Grande Escocés de san Andrés
Este grado, el más sublime de los grados Templarios unido al tronco del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, corresponde al 7º del Rito Templario, de Escudero.
El aspirante, introducido sin ceremonia alguna en el Capítulo, es acusado por el primer experto «de ser partidario decidido de la maldita Orden del Templo, que Nuestro Señor Espiritual el Papa del Vaticano ha declarado culpable de magia, sortilegio y herejía»; él es entre gado a la mortal venganza de los Escoceses de San Andrés.
El aspirante, en vista del peligro, afirma enérgicamente su inclinación a la orden del Templo. El segundo sobre vigilante alaba su valor y le confía la guarda de la bandera de la Orden. Tres hombres enmascarados tratan de destruir esta bandera que el receptor defiende con éxito. En recompensa de su valentía, el Capítulo le recibe en su seno, y el presidente, el «Venerable Gran Maestro», le arma Caballero Escocés de San Andrés de Escocia, después de haber dado su juramento de «defender hasta la muerte, cual quiera que sea el puesto que se le confíe, y luchar sin tregua ni cuartel, contra toda usurpación de poder, ya sea civil, militar o religioso>>.
La enseñanza de este grado se encierra en los «Tres Deberes> de un «Gran Escocés» que son: primero, ser enemigo mortal de toda mentira, de toda astucia, de toda traición; segundo, proteger por todos los medios la virtud y la inocencia contra toda violencia, fraude y calumnia; tercera, luchar siempre y dondequiera, sin des alentarse jamás, en favor de la Verdad y del Derecho, y del Libre Pensamiento; defender la Soberanía del Pueblo contra toda tiranía y usurpación del poder civil, militar o religioso, ya sea de una manera pacífica e inteligente , más nunca belicosa.
Tales son los grados del Rito Templario. Se advertirá que presentan un conjunto político y social, una especie de sistema de enseñanza que puede resumirse así, siguiendo el orden primitivo:
1º Para que triunfe la verdad, es necesario que los intereses materiales y morales estén desvinculados con las pasiones.
2º Pertenece a la acción política de las clases que gobiernan, desenraizar la superstición.
3º Las generaciones nuevas tienen derecho de modificar las leyes establecidas por las generaciones que las han precedido.
4º Cuando las leyes se armonicen con los principios y las costumbres sociales, la Igualdad social será una realidad.
5º La razón humana en su completo desarrollo, es la verdad absoluta.
6º Si el pueblo rompe por la fuerza las cadenas del despotismo, podrá conquistar la libertad que le permitirá destruir la tiranía, la intolerancia y la superstición.
7º La soberanía del pueblo debe ser defendida por todos los medios contra la usurpación civil, militar o religiosa.
8º La autoridad en la Sociedad debe ser reemplazada por representantes directos de los asociados y de sus intereses, encargados solamente de hacer ejecutar las decisiones de los que representan.
¡Y los Vaticanistas , señalan que Francmasones no se ocupan ni de política ni de religión!
Alcoseri
La Reunión Secreta
En un punto geomático oculto, donde las luces y sombras parecía que danzaban y el aire apenas se filtraba, tres figuras se reunieron en torno a una mesa redonda. Jesucristo, con su mirada penetrante y su aura de paz, se sentó a la izquierda. El Diablo, con su sonrisa astuta y su presencia imponente, ocupó el lugar a la derecha. En el centro, un masón con su mandil y su mirada sabia los recibió con un gesto de bienvenida.
-La crisis mundial del siglo XXI es un reflejo de la desconexión entre el hombre y su verdadera naturaleza -comenzó diciendo Jesucristo-. La búsqueda de poder y riqueza ha llevado a la humanidad por un camino de destrucción y sufrimiento.
-Pero, querido Cristo -intervino el Diablo con una sonrisa maliciosa-, la naturaleza humana es inherentemente imperfecta. La codicia, la envidia y la ambición son parte de nuestra esencia. ¿No crees que es hora de aceptar esta realidad y aprovecharla en nuestro beneficio?
-El problema no es la naturaleza humana en sí misma -respondió el masón-, sino la falta de equilibrio y armonía en nuestras vidas. La masonería busca promover la fraternidad, la tolerancia y la sabiduría para crear un mundo mejor y sin guerras ni conflictos. Sin embargo, la crisis actual muestra que aún hay mucho trabajo por hacer.
-La clave para resolver esta crisis -añadió Jesucristo- es la compasión y el amor. Debemos aprender a amarnos unos a otros y a cuidar nuestro planeta. Sólo así podremos superar los desafíos que enfrentamos.
-Pero, ¿cómo lograr esto en un mundo donde la división y el conflicto parecen inevitables? -preguntó el Diablo con escepticismo.
-La respuesta está en la búsqueda de la verdad y la sabiduría -respondió el masón-. La masonería enseña que la verdad es una llama que arde dentro de cada ser humano. Debemos avivar esta llama y compartir su luz con los demás.
-Entonces, ¿la solución es una combinación de fe, sabiduría y acción? -preguntó Jesucristo.
-Exactamente -respondió el masón-. Sólo mediante la unión de estos elementos podremos superar la crisis y crear un mundo más justo y armonioso.
El Diablo sonrió nuevamente, pero esta vez con una sombra de duda en su mirada. Jesucristo y el masón se miraron entre sí, sabiendo que la búsqueda de la verdad y la sabiduría era un camino largo y difícil, pero necesario para la humanidad.
En ese momento, los tres se levantaron y se dieron la mano, simbolizando la unión y la búsqueda común de soluciones para los desafíos del siglo XXI. Aunque sus perspectivas diferían, compartían un objetivo común: iluminar el camino hacia un futuro mejor.
Alcoseri
El Demiurgo
En el corazón de un lugar olvidado, donde las sombras bailaban entre los árboles, conocí a una figura enigmática. Era un manicomio particular, un sitio donde la cordura se tambaleaba y la realidad se distorsionaba. Fui allí a visitar a un joven poeta, consumido por la pasión desesperada hacia una sombra, una bella Youtubera que sólo en la oscuridad de la pantalla de su laptop, en algún video, creía le había sonreído y coqueteado, esto lo había enloquecido decían .
El director de aquel lugar, un hombre pequeño pero imponente en su elegancia, nos permitió pasear juntos por el jardín. Las mesas redondas de hierro y las sillas dispersas bajo los Mezquites y Huizaches creaban un ambiente de una ranchería muy del Norte de México, un lugar donde la locura y la razón se entrelazaban.
Entre los paseos, los enfermeros pálidos, vestidos de blanco, vigilaban con discreción, mientras yo conversaba con el poeta. Fue en este entorno surrealista donde conocí al poeta que se decía ser agente y asistente de la encarnación viva del Demiurgo, una figura misteriosa que parecía conocer los secretos más profundos del universo.
La conexión entre este encuentro y las altas esferas del Vaticano parecía estar tejida en la oscuridad, como si las sombras mismas estuvieran conspirando para revelar verdades ocultas, ya que el poeta se decía haber sido un profesor de teología en el mismo Vaticano. En algún momento , me dijo el Poeta que “El Demiurgo” me contactaría y me hablaría de la naturaleza divina y humana, de la creación y la destrucción, y de los misterios que se esconden detrás de la realidad aparente.
En aquel jardín de locos, donde la razón y la sinrazón se confundían, comprendí que la verdad es un laberinto de espejos, y que sólo aquellos que están dispuestos a enfrentar sus propias sombras pueden encontrar la iluminación. Y así, mi viaje con El Demiurgo comenzaría , un camino de iniciación muy al estilo masónico que me llevaría a través de los misterios más profundos de la existencia.
Bajo el sol abrasador de aquel día, el poeta y yo nos sumergimos en una conversación profunda, sentados en una mesa de piedra bajo la sombra de un enorme nogal en lo que sería por varias horas un dialogo para descubrir algo secreto . De repente, una figura imponente se acercó a nosotros. Era un hombre de unos cincuenta años, vestido con un traje verde claro que parecía absorber la luz a su alrededor. Su estatura era imponente, pero su postura era extraña, como si su cuerpo no estuviera alineado con su espíritu.
Lo que más llamaba la atención era su rostro: una superficie bulbosa y desnuda, sin un sólo pelo, ni cabello, ni cejas, ni bigote, ni barba. Su piel era de un rojo oscuro, casi pavonado, y su cara era anchísima. Sus ojos eran disímiles, uno de un bello celeste ceniciento y el otro casi verde con estrías de amarillo de tortuga. Las mandíbulas eran cuadradas y potentes, y sus labios macizos pero pálidos se entreabrían en una sonrisa metálica, de inusuales amalgamas de oro, supe luego que era un indio kikapú con algún mestizaje anglosajón.
Sin hablar, saludó al poeta, pero no a mi, y se sentó a nuestro lado. Aunque no abrió la boca, parecía absorber cada palabra de nuestra conversación. Más tarde, mi amigo me reveló que aquel hombre era el mismo El Demiurgo, un ser enigmático que había nacido en Texas, hijo de una mujer indígena y un padre anglosajón desconocido.
La historia de El Demiurgo era fascinante. A los dieciséis años, se había embarcado como ayudante de cocina en un barco marcante y había llegado a la India . Después de años de vivir a la ventura, había logrado acumular una fortuna enorme en Inglaterra . Su genio para los negocios o un demonio de su parte lo había llevado a ser uno de los hombres más ricos del planeta, pero, no le guastaba la fama , y pasaba en el anonimato .
En el año 2015, se retiró de sus empresas y depositó sus millones en bancos de todo el mundo. Ahora, parecía haberse convertido en un enigma, un rey Demiurgo, con una aureola bíblica y fabulosa que lo rodeaba. Su presencia era imponente, y su silencio parecía contener secretos y misterios que sólo él conocía.
En aquel momento, El Demiurgo decidió romper las cadenas de su existencia anterior y embarcarse en una nueva vida de excesos y descubrimientos. Abandonó su papel de prisionero del dinero y se convirtió en su propio señor, dispuesto a explorar los límites de la decadencia y la voluptuosidad, a la vez que iba en busca del saber oculto y esotérico.
Su vida se convirtió en un torbellino de investigaciones febriles, carreras a través de los continentes, sorpresas y locuras. Rodeado de aduladores y parásitos, El Demiurgo se sumergió en un mundo de excesos, sin mujer ni hijos que lo ataran a la realidad, a la vez que buscaba los secretos iniciáticos de la Masonería, y por tanto se había iniciado masón, en un momento de su vida .
Pero en él habitaba una mezcla peligrosa: un semisalvaje inquieto con el poder de un emperador, y un iniciado masón en búsqueda de la verdad. Un descendiente de caníbales que había adquirido el instrumento más poderoso de creación y destrucción del mundo moderno, sin perder su brutalidad primitiva.
Ignorante y curioso, El Demiurgo se lanzó a la búsqueda de los estimulantes más refinados de la cultura moderna, sin importarle la contradicción entre su naturaleza animal y su deseo de epicureísmo cerebral, a la vez que seguía el mundo masónico con enorme celo y dedicación. En su búsqueda de novedades y experiencias, adquirió un olfato perverso para las ideologías más radicales, mientras reforzaba su barbarie ingénita.
A medida que su fortuna se desvanecía, su salud también comenzó a deteriorarse. Los médicos intentaban retenerlo en sus sanatorios, pero El Demiurgo se negaba a quedarse quieto. Ningún siquiatra podía definir su enfermedad mental , y los diagnósticos se multiplicaban: síndrome psicasténico, alteración de la personalidad, locura moral... Pero El Demiurgo sabía que su verdadera enfermedad era la búsqueda insaciable de la novedad y el cambio, a la vez que iba en busca de la espiritualidad masónica.
Así, pasó de sanatorio en sanatorio, siempre ansioso e impaciente, presa de un frenesí que lo llevaba a buscar el próximo gran descubrimiento, el próximo gran placer. Y en cada nuevo lugar, encontraba una nueva forma de decadencia, una nueva forma de exceso, que lo acercaba un poco más al abismo, pero a la vez se aferraba a lo más sublime de la masonería.
Si en aquel entonces, conocí a El Demiurgo en el manicomio, donde residía en una villa privada dentro del parque. Nuestra conversación comenzó de manera casual, pero pronto me sumergí en su historia, contada a través de sus palabras y las de los médicos. Su discurso era una mezcla fascinante de inteligencia y vulgaridad, como si El Arcángel San Miguel y Satanás hubieran unido sus fuerzas en su interior.
Sin embargo, conmigo se mostraba afable y gustoso de conversar. Poseo la virtud de calmar a los agitados y amansar a los locos, y El Demiurgo no fue la excepción. Un día, después de una conversación particularmente intensa, se retiró a su habitación y regresó con un maletín verde olivo.
Alcoseri, lea esto -me dijo-, dentro hay hojas que he salvado del último naufragio. Aquí dentro hay algo del viejo Demiurgo. Ahora ha llegado para mí el día en que nace más de un sol, y cedo con la máxima despreocupación los harapos de la noche.
Abrí el maletín y encontré un grueso paquete de hojas sueltas, escritas en tinta verde con una caligrafía muy legible . Las leí con avidez, a veces sonriendo, a veces con disgusto, pero siempre intrigado. Eran fragmentos de recuerdos, diarios y reflexiones, escritos en un castellano vulgar pero descifrable.
El Demiurgo me dijo leyera detenidamente los manuscritos , que los llevara conmigo el tiempo que fuera; me sorprendió mucho , me confiará sus escritos .
Me lleve el maletín a mi casa en Monterrey, y leí detenidamente todo , algo que me llevó tiempo, pues quería descifrar sus secretos .
Cuando finalmente pude regresar al manicomio, busqué a El Demiurgo para devolverle su manuscrito. Pero me dijeron que se había marchado después de sufrir un decaimiento terrible, sin dejar ningún recado para mí. Escribí un Email a la casa de curación donde se había refugiado, pero no recibí respuesta.
Han pasado casi 10 años y no sé si El Demiurgo sigue con vida o ha muerto. Sin embargo, estoy convencido de que me regaló esas hojas en manuscrito , y después de consultar con hermanos masones sobre el contenido de esos manuscritos ,a la mayoría le desconciertan . Algunas partes de los manuscritos son demasiado repugnantes, las hojas restantes ofrecen una visión fascinante de la mente de El Demiurgo, un hombre que parecía contener dentro de sí mismo los extremos de la sabiduría y la locura.
No se trata de un simple libro de memorias ni de una obra de arte, sino de un documento singular que refleja la esencia de nuestra época. Publicar estas notas es innecesario , no existe la esperanza de que, una vez estudiadas , alguien reconozca su valor como testimonio de la condición humana que este entre la decadencia absoluta y la sabiduría más sublime .
No me siento en la obligación de aclarar que no comparto ni apruebo los pensamientos y sentimientos de El Demiurgo y sus interlocutores. Mi ser, renovado por la búsqueda de la verdad, se distancia profundamente de la oscuridad y la decadencia que emanan de estas páginas.
Sin embargo, veo en El Demiurgo un símbolo de la civilización cosmopolita que rechazo, un ejemplo de cómo la riqueza y el poder pueden corromper y llevar a la decadencia. No tengo la intención de mostrar los extremos a los que puede llegar un Ser Humano cuando se abandona a sus instintos más bajos, sin dejar paradójicamente los sentimientos más sublimes de la existencia humana .
El Demiurgo es un ejemplo instructivo por dos razones: su riqueza le ha permitido realizar sus fantasías más extravagantes y deshonestas sin consecuencias, y su sinceridad primitiva lo lleva a confesar sus caprichos más repulsivos sin rubor. En él, vemos reflejada la sombra de nuestra sociedad esotérica , y es precisamente esta sombra la que debemos enfrentar y comprender si queremos avanzar hacia esa Gran Luz que se habla en Masonería .
En este sentido, estas notas pueden ser vistas como un ritual de iniciación, un camino hacia la comprensión de los misterios de la naturaleza humana y la búsqueda de la verdad.
En el corazón de la oscuridad, donde las sombras danzan y se entrelazan, encontramos a El Demiurgo, un ser que encarna las tendencias más oscuras de la modernidad. Su Diario, un reflejo de su alma atormentada, es un testimonio de las enfermedades secretas que aquejan a nuestra civilización, que se mueven en una dualidad extrema , un péndulo que va de lo más sublime de la masonería a la decadencia absoluta de la oscuridad .
Buscar arrojar luz sobre las profundidades de la psique humana y las consecuencias de abandonar los principios de la verdadera sabiduría masónica. La prosa del Demiurgo es un fiel reflejo de la naturaleza caótica, y he procurado entenderla con fidelidad, sin adornos ni enmiendas.
Lo que entendí en los manuscritos que me regaló el Demiurgo, es que hay seres humanos que nacen con mucha luz , y se pierden en la oscuridad más repugnante , pero no por eso pierden esa chispa divina que los hace escribir su experiencia en este mundo . Pero poco importa la forma; lo que realmente cuenta es el fondo, la esencia de su mensaje. Al leer su historia, pretendo utilizar su mal para el bien común, iluminando el camino para aquellos que buscan la verdad y la sabiduría en una Logia Masónica , para que no caigan en el pozo de los vicios .
En este sentido, lo que escribió el Demiurgo puede ser visto como la historia de un iniciado que se fue al lado oscuro de la fuerza , un camino hacia la comprensión de los misterios de la naturaleza humana y la búsqueda de la iluminación. Es posible que aquellos que se encuentren ahora hundidos en la oscuridad sean masones o no masones encuentren una oportunidad para reflexionar y crecer, y que la luz de la sabiduría ilumine su camino.
Alcoseri
Cómo Conocí A El Demiurgo
Me avergüenza decir dónde conocí a El Demiurgo ; en un manicomio particular.
Fui allí con objeto de hacer compañía a un joven poeta, a quien la pasión desesperada por una sombra -la amada era una «reina de la pantalla» y únicamente en la pantalla le había sonreído- condenaba al delirio. Como ordinariamente estaba tranquilo, eI director de aquella casa para locos pensionistas -enano de estatura, pero elegante por su carnosidad- nos permitía estar juntos en el jardín. Aquí y allá, a la sombra de los cedros y de los castaños de Indias, había mesas redondas de hierro y sillas, como en los cafés. Enfermeros pálidos, vestidos de blanco, transcurrían por los paseos, disimulando su vigilancia.
Un día muy caluroso en que el poeta y yo estábamos hablando, se acercó a nuestro velador uno de los huéspedes. Era un monstruo que debía tener medio siglo, vestido de verde claro. Alto, pero mal garbado: no tenía ni un sólo pelo en toda la cabeza; sin cabellos, sin cejas, sin bigotes, sin barba. Un informe bulbo de piel desnuda, con excrecencias coralinas. La cara era de un escarlata oscuro, casi pavonado, y anchísima. Uno de los ojos era de un bello celeste un poco ceniciento; el otro, casi verde con estrías de un amarillo de tortuga. Las mandíbulas eran cuadradas y potentes; los labios, macizos pero pálidos, se entreabrían en una sonrisa completamente metálica, de oro.
Saludó, sin hablar, al poeta y se sentó a nuestro lado. No abrió la boca, pero pareció que seguía atentamente nuestra conversación.
Me enteré después, por mi amigo, que éste era El Demiurgo .
Su verdadero nombre era, según parece, El Demiurgo gins, pero desde joven le habían llamado siempre El Demiurgo , y este diminutivo le gustó porque le circundaba de una especie de aureola bíblica y fabulosa; El Demiurgo , rey de MaEl Demiurgo . Había nacido en una de las islas Hawai, de una mujer indígena y de padre desconocido, pero seguramente de raza blanca. A los dieciséis años, embarcado como boy de cocina en un vapor americano, había llegado a San Francisco y vivido en varios puntos de California, a la ventura. Después de algunos años, no se sabe cómo, logró algunos millares de dólares y se trasladó a Chicago. Tenía el genio de business o un demonio de su parte, porque en poco tiempo su fortuna en dinero se hizo enorme, incluso para el Ohio. Al terminar la guerra era uno de los hombres más ricos de los Estados Unidos, es decir del planeta. En 1920 se retiró, sin grandes pérdidas, de todas sus empresas y depositó sus millones, unos aquí y otros allá, en todos los Bancos del mundo.
-Hasta ahora -decía- he sido un galeote del dinero; pero de hoy en adelante debe ser mi servidor. No quiero esperar, como mis semejantes, a quedarme chocho para descubrir los medios de gozar.
Comenzó en aquel tiempo, para El Demiurgo , una vida nueva; investigaciones febriles, carreras a través de los continentes, sorpresas, locuras, fugas. No tenía mujer ni hijos, pero no le faltaban animadores, parásitos, ayudantes, consejeros, cómplices.
Es preciso tener en cuenta la peligrosa mezcla que había en él; un semisalvaje inquieto que tenía bajo su dominio las riquezas de un emperador. Un descendiente de caníbales que se había apoderado, permaneciendo bruto, del más espantoso instrumento de creación y de destrucción del mundo moderno.
Ignorantisimo, quiso ser iniciado en las más refinadas drogas de una cultura de putrefacción. Ya casi sedentario, quiso conocer todas las patrias -él, que no tenía patria verdadera-. Animalesco por el origen y la vocación, quiso proporcionarse todas las formas del epicureísmo cerebral de nuestros tiempos.
Me hace el efecto de que en esa dilapidación maniática adquirió un olfato perverso para las más radicales ideologías, pero reforzó al mismo tiempo su barbarie ingénita. Su cerebro era, en algunos momentos, capaz de rebasar los más exasperantes modernismos, pero su alma se había vuelto más árida y cruel que la de sus antepasados maternos.
Toda la inteligencia instintiva que le había ayudado para el saqueo legal de los millones, la empleaba ahora para el acaparamiento febril de las rarezas y de las voluptuosidades de toda especie, para satisfacer los más inverosímiles deseos, los caprichos más infames y fantásticos.
A los siete años de llevar esta vida gastó las tres cuartas partes de su capital y de su salud. Desde 2020 fue de sanatorio en sanatorio, siempre ansioso e impaciente, presa de frenesí de cambio y de novedad. Los médicos intentaban retener un huésped tan explotable, pero no lo conseguían. Ningún alienista pudo definir su enfermedad; quién hablaba de síndrome psicasténico, quién de una alteración de la personalidad, quién de locura moral; los más opinaban que tenía más de una tara, y de tal modo confundidas entre sí que no permitían más que simulacros de curación, a ciegas. Cuando había permanecido en uno de esos asilos tres o cuatro meses, quería ser transportado a otro -a aquél, el verdadero- y se ponía tan furioso que tenían que contentarle a la fuerza.
Cuando le conocí se hallaba allí desde hacía poco. Y todas las veces que fui a visitar a mi poeta le veía también a él. Comenzó a hablarme. De este modo pude saber, un poco por él y un poco por los médicos, su historia. Su conversación era singularísima; pasaba de un discurso paradójico, pero al mismo tiempo inteligente, a manifestaciones de una vulgaridad peor que plebeya, bestial. Parecía que estuviesen unidos en él Asmodeo, con su agudeza cínica, y Calibán, con su ciega torpeza de bruto.
Pero conmigo hablaba gustoso. He tenido siempre la virtud de aplacar a los agitados y de amansar a los locos. Un día, después de haber hablado más que de costumbre, se marchó a su habitación -vivía en una villa, toda para él, en el parque del manicomio- y volvió para entregarme un envoltorio de seda verde.
-Lea -me dijo-, son hojas que he salvado del último naufragio. Aquí dentro hay algo del viejo El Demiurgo . Ahora ha llegado para mí el día en que nace más de un sol, y cedo con la máxima despreocupación los harapos de la noche.
Encontré, dentro del envoltorio, un grueso paquete de hojas sueltas, escritas en tinta verde, con una caligrafía inexperta y pesada de muchacho. Las leí todas, a veces con una sonrisa, a veces con disgusto, a veces con horror, pero siempre, lo confieso, con avidez.
Eran apuntes sueltos, páginas de antiguos diarios, fragmentos de recuerdos, mezclados todos sin orden, sin fechas precisas, redactados en un inglés vulgar, pero bastante descifrable.
No pude volver a la mansión de los locos hasta muchos días después. Busqué a El Demiurgo para devolverle su manuscrito. Me dijeron que se había marchado después de un acceso terrible, y que no había dejado ningún recado para mí. Escribí a la casa de curación donde se había refugiado y no recibí contestación. Han pasado casi dos años y no sé si El Demiurgo sigue con vida o ha muerto.
Supuse, y a mi juicio atinadamente, que tuvo la intención de regalarme esas hojas, y tal fue también el parecer de los amigos a quienes consulté. Por eso me he decidido a traducirlas -excepto cinco o seis demasiado repugnantes- y a publicarlas.
II
No se trata, como el lector verá, ni de un libro de memorias, ni, mucho menos, de una obra de arte. Se trata, me parece, de un documento singular y sintomático; espantoso, tal vez, pero de un cierto valor para el estudio del hombre de nuestro siglo. Y como documento -y no con otra intención- publico esta serie de notas, con la esperanza de que, una vez reflexionado, se reconozca la utilidad de mi «abuso de confianza».
Huelga, creo, añadir que yo no puedo de ninguna manera aprobar los sentimientos y los pensamientos de El Demiurgo y de sus interlocutores. Todo mi ser- que ahora se ha renovado con mi retorno a la Verdad- no puede menos que aborrecer todo lo que El Demiurgo cree, dice o hace. Quien conozca mis libros, sobre todo los últimos, se dará cuenta de que no puede haber nada de común entre El Demiurgo y yo. Pero en ese cínico, sádico, maniático, hiperbólico semisalvaje, he visto una especie de símbolo de la falsa y bestial -para mí- civilización cosmopolita, y lo presento a los lectores de hoy con la misma intención con que los espartanos mostraban a sus hijos un ilota completamente borracho.
Muchísimos, en nuestro tiempo, se parecen en realidad a El Demiurgo . Pero El Demiurgo es, a mi juicio, un ejemplo particularmente instructivo y revelador, por dos razones. Primera, porque su riqueza le ha permitido realizar impunemente muchas extravagancias, idiotas o criminales, que sus semejantes deben contentarse con imaginar en sueños. Segunda, porque su sinceridad de primitivo le lleva a confesar sin rubor sus caprichos más repulsivos, es decir, aquello que los otros esconden y no se atreven a decir ni de sí mismos.
El Demiurgo es, por decirlo con una sola palabra, un monstruo, y refleja por eso, exagerándolas, ciertas tendencias modernas. Pero esta misma exageración ayuda al fin que me propongo al publicar los fragmentos de su Diario, puesto que se perciben mejor, en esta ampliación grotesca, las enfermedades secretas (espirituales) de que sufre la presente civilización. Y no habría publicado estas hojas si no hubiese creído hacer una cosa útil para aquellos que las lean.
Advierto finalmente que he traducido con fidelidad la prosa desaliñada y premiosa de El Demiurgo , sin añadir tilde, ni enmendar o embellecer. No es culpa mía, pues, si este libro no es un modelo de estilo.
El orden en que han sido dispuestos los capítulos es aproximado y conjetural, casi seguramente inexacto. Pero no he podido hacerlo de otra manera. El Demiurgo consignaba, generalmente, el lugar, el día y el mes, pero no el año, y me he tenido que contentar con una cronología puramente hipotética.
Y ésta es una pequeña libertad, en comparación con esa otra bastante mayor que me he permitido: la de hacer servir el mal de El Demiurgo para el bien común.
G. P.
El poderoso Rey invisible
Cuando apenas y tendría 13 años, luego de un suceso sobrenatural, es que me contactaron con una sociedad secreta paralela a las conocidas, o mejor diría por encima de las sociedades discretas convencionales, si , esas sociedades discretas tradicionales que la mayoría conocen. Poco a poco los dirigentes cofrades de esta extraña sociedad fueron muriendo, quedando yo con todo el legado y algo más, la verdad y luego de casi 40 años no comprendo la razón del porque me hicieron parte de la trama, creo detectaron en mi alguna cualidad. Que yo hasta ahora desconozco por completo.
Pero ahora entremos en detalle, en estos últimos años me he hecho del control de toda una Nación, si por increíble que parezca así es que ha pasando. Un capricho proyectado por mis cofrades de antaño y que yo he concretado ahora. Era un deseo que se tenía mi Sociedad Secreta ya desde hacía mucho tiempo y he querido concretarlo ahora. No me imaginaba que el ser dueño de un país petrolero daba tanto gusto. La ocasión se dio, era buena y el asunto quedó arreglado más no en pocos años.
El presidente enfermó y tenía que arreglarse el asunto en poco tiempo: su ministerio, compuesto de aliados suyos en su mayoría, era un peligro, cualquiera de ellos podría apoderase de la dictadura. Las arcas de la República estaban vacías, la deuda externa crecía, varias devaluaciones se suscitaron ; crear altos impuestos hubiera sido la señal del derrumbamiento de todo el partido que se hallaba en el poder, tal vez de una revolución se veía asomarse en el horizonte.
Había ya militares inconformes que tramaban apoderase de la nación luego de la muerte del dictador socialista, se aliaban bandas de países extranjero que prometían cargos y empleos los que se les aliaran. Un agente de inteligencia que se hallaba en el lugar me avisó. El ministro de relaciones exteriores contacto con uno de mis agentes secretos: en cuatro días nos pusimos de acuerdo. Anticipé algunos millones de dólares a la República, y además asigné al presidente, a todos los ministros y a sus secretarios unos emolumentos dobles de aquellos que recibían del Estado. Me han dado en garantía -sin que el pueblo lo sepa las aduanas y los monopolios. Además, el presidente y los ministros han firmado un convenio secreto que me concede prácticamente el control sobre la vida de la República.
Aunque yo parezca, cuando voy allí, un simple huésped de paso, soy, en realidad, el dueño casi absoluto del país. En estos días he tenido que dar una subvención, bastante crecida, para la renovación del material del ejército, y me he asegurado, en cambio, nuevos privilegios. El espectáculo, para mí, es bastante divertido. Las Cámaras continúan legislando, en apariencia libremente los ciudadanos continúan imaginándose que la República es autónoma e independiente y que de su voluntad depende el curso de las cosas. No saben que todo cuanto se imaginan poseer -vida, bienes, derechos civiles- depende en última instancia de un extranjero desconocido para ellos, es decir, de mí.
Mañana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constitución, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsión de los inmigrados. Podría, si me complaciese, revelar los acuerdos secretos de la camarilla ahora dominante y derribar así al Gobierno, obligar al país que tengo bajo mi mano a declarar la guerra a una de las Repúblicas colindantes.
Esta potencia oculta e ilimitada me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todos los fastidios y la servidumbre de la comedia política es una fatiga bestial; pero ser el titiritero que detrás del telón puede divertir tirando de los hilos de los fantoches obedientes a su movimiento, es una voluptuosidad única.
Mi desprecio de los derechos civiles encuentra un sabroso alimento y mil confirmaciones. Yo no soy más que el demiurgo rey incógnito de una República petrolera en desorden, un tirano invisible al que le gusta escribir , pero la facilidad con que he conseguido dominarla y el evidente interés de todos los alumbrados iniciados en conservar el secreto, me hace pensar que otras tantas naciones, y tal vez más vastas e importantes que mi República, viven, sin darse cuenta, bajo una dependencia análoga de soberanos desconocidos.
Siendo necesario más dinero para su adquisición, se tratará, en vez de un sólo dueño, como en mi caso, de ser el presidente invisible de un Think Tank, de un asesor de negocios, de un grupo restringido de capitalistas o de banqueros. Pero tengo fundadas sospechas de que otros países son gobernados por pequeños comités de reyes invisibles, conocidos solamente por sus hombres de confianza, que continúan recitando con naturalidad el papel de jefes legítimos por el supuesto voto ciudadano. Pero pensándolo bien, en realidad no soy más que el Gran Maestre por ahora en funciones de una sociedad secreta e invisible, que tarde o temprano tendrá que ceder su puesto al siguiente en turno.
Alcoseri
El extraño caso Illuminati Facebook, que me tocó vivir hoy
Hoy 9 de junio de 2025, me desperté a eso las 5:30 de la mañana , y advertí que uno de mis grupos Facebook , estaba en principio “Suspendido”, era el Grupo “Masonería Illuminati”, a eso de las 8:00 AM , me di a la tarea de averiguar el motivo eran 9 infracciones cometidas , entiendo 8 eran míos , una de ellas era un mensaje de “Buenos Días mis hermanos masones y no masones” preprogramado a salir todos los días en varios de mis grupos Facebook; los otros eran videos YouTube que yo compartí, otro era de otro panelista y hablaba sobre el asesinato de unos asistentes del gobierno de la Ciudad de México.
Ese video era un tipo de reportaje sobre el asesinato, era algo largo , la verdad solamente vi la mitad del video, pues repetía lo que ya se sabía del asunto del lamentable asesinato de estos políticos mexicanos , ese video ya había sido sancionado por Facebook días antes, alegando un organismo imparcial había detectado ser una Noticia Falsa; hasta ahí quedó el asunto de ese video, un tanto aburrido .
Los otros eran simples videos YouTube que yo mismo compartí , y otro como les comenté era un anuncio de BUENOS DIAS, al pedir revisarlos sucedió algo demasiado extraño, me resolvieron al momento de mis 8 publicaciones diciéndome que mis publicaciones si cumplían con las normas de Facebook , tan rápidamente fue la resolución que me sorprendió, era como si un asistente de Facebook estuviera atento a mi asunto , yo he reportado estas cosas y tardan días en resolver y en ocasiones nunca lo resuelven ; aun así después de esto pasó mi grupo Facebook de SUSPENDIDO a “ELIMINADO” en cuestión de aproximadamente 30 minutos, luego de aclararme que mis publicaciones no tenían ningún problema.
Como les comentaba el video relacionado al asesinato de estos políticos mexicanos de alto nivel , que fue sancionado por Facebook , en los minutos que vi , no decía nada nuevo, a no ser que el resto de minutos que no vi dijera algo comprometedor, o simplemente desde un principio no tuve la capacidad de detectar algo contundente.
En ocasiones no sé a que nos estemos enfrentando en todos estos asuntos. En un principio pensé que de estos asuntos “Illuminati” Facebook , donde hay cientos de páginas Illuminati de estafadores , pidiendo dinero a cambio de afiliarlos a una seudo sociedad Illuminati , pensaron mi grupo era parte de la trama , luego revise y los grupos de estafadores Illuminati de Facebook sigue ahí operando sin ser sancionados.
Supongo que la sanción a mi grupo con miles de seguidores fue detonado por ese video ya que fue la única sanción que quedó vigente en mi grupo , y a pesar que yo mismo como administrador eliminé ese video YouTube .
Ahora , estoy a la espera de que me sea devuelto mi Grupo Facebook “Masonería Illuminati”.
Alcoseri
https://www.facebook.com/groups/Lamasoneria¿La Masonería Es Una Doctrina, o es Un Método?
Alguien vio, algo bueno en la Religión , pero que estaba contaminado por lo irracional , a esto pensó poner en la Religión lo Racional , de ahí surgió poco a poco la idea masónica.
Para diferenciar claramente entre estos dos términos “Doctrina y Método”, puede ser útil consultar las definiciones del diccionario.
Doctrina: conjunto de principios, opiniones, creencias, ideas de una escuela literaria, religiosa o filosófica. Una doctrina (del latín doctrīna, que significa ‘enseñanza’ o ‘instrucción’) es un sistema estructurado de principios, ideas o concepciones teóricas que un autor, grupo de autores o institución sostiene y enseña como verdaderos o fundamentales en un determinado campo del conocimiento. Las doctrinas pueden abarcar diversas áreas del pensamiento humano y tener aplicaciones en múltiples disciplinas, incluyendo la política, el derecho, la economía, la religión, la filosofía, la ciencia, la sociedad y la estrategia militar, entre otras.
Método: una forma de decir, hacer o enseñar algo según ciertos principios y con cierto orden. En filosofía, un conjunto de reglas y procedimientos que permiten llegar a la verdad. Una forma lógica de concluir una obra o una reflexión. La palabra "método" viene del latín methodus y éste del griego MΈΘΟΔΟΣ, μέθοδος, que significa, "el camino a seguir", los pasos a seguir para realizar una cosa, procedimiento.
Alegóricamente, la masonería se remonta a la creación del mundo (incluso ha adoptado un calendario que comienza en esta "fecha", 4000 años a. C.) y celebra la construcción del Templo de Jerusalén (siglo X a. C.) como su primera gran obra: la muerte de Hiram, el arquitecto de Salomón, está en el origen de uno de sus principales mitos. Numerosas teorías fantasiosas buscan sus conexiones con las sociedades iniciáticas de la Antigüedad o la Edad Media, en las que, mediante el esoterismo o la observación metódica , espíritus evolucionados o místicos buscaban, en un lenguaje simbólico, comprender el mundo y explicar el lugar del hombre en el universo.
Así, se puede abordar el estudio de la Francmasonería considerando su historia, comenzando con las Logias Francmasónicas operativas de la Edad Media, pasando por las mutaciones y transformaciones que darán origen a las famosas Constituciones de Anderson, las cuales, a su vez, regularán la existencia y la forma de ser de la Francmasonería moderna, a menudo llamada Francmasonería especulativa.
Pero también se puede estudiar la Francmasonería desde los Principios que quiso darse a sí misma y que la definen y caracterizan. Y en cuanto a la Gran Logia Universal , considerando esta Institución, o más precisamente esta orden, desde sus Declaraciones de Principios.
Lo Masónico sólo puede aprehenderse mediante el Método, y eso, mediante símbolos y analogías. Es decir, en la medida en que el universo puede compararse con un todo que posee un orden metodológico , un significado, un propósito, podemos decir que existe, en el origen de este orden, un Principio rector y ordenador que es al universo lo que el arquitecto es al edificio.
El Gran Arquitecto es, en el límite, un postulado, basado una doctrina, que necesita de un método para ser comprendido a cabalidad , porque representa el Principio que da forma y organización a la naturaleza mediante una estructura metódica , la hace pasar del caos inicial al orden, es decir al cosmos, a un universo ordenado, y que hace pasar el mundo de las Tinieblas a la Luz.
La masonería es una institución basado en el método de la filantrópica y a la vez es una sociedad de pensamiento racional; es una asociación cuyos miembros son reclutados por cooptación, según ritos de iniciación. Su objetivo es reunir en su seno a "hombres y mujeres libres de buenas costumbres" que deseen trabajar por el progreso material y moral, así como por la perfección intelectual y social de la humanidad. Se proclama universal: sin embargo, las vicisitudes de su historia la han dividido en múltiples obediencias. También se proclama social y universalista, pero tolerante; busca comprender, asimilar; se sitúa por encima de los hechos históricos, ya sean religiosos o políticos, pero busca penetrar la mente y sólo puede combatir todo dogmatismo mediante el proceso del Método. El Método de Secretismo con la que rodea sus actividades y que impone a sus miembros no la convierte, sin embargo, en una sociedad totalmente cerrada al mundo exterior: a menudo se manifiesta públicamente y sus "secretos" han sido revelados al mundo profano desde hace mucho tiempo mediante innumerables obras literarias o publicaciones en la Redes Sociales de la Internet Masónica . Es cierto que esta abundante literatura, a menudo polémica y pobremente informada, no siempre facilita la comprensión de las realidades masónicas, y deja muchas incertidumbres y prejuicios persistentes en la mente del público en general respecto a la naturaleza de la Orden y el ideal de los masones.
La originalidad de la Francmasonería, comparada con otras asociaciones e instituciones humanas, reside en su naturaleza de sociedad iniciática y sus métodos exclusivos de trabajo . No es una secta ( porque no tiene una doctrina que imponer ), ni un partido (porque no busca conquistar el poder), ni una Iglesia, pues, si bien aspira a ser universal, su proselitismo es limitado y no excluye ninguna creencia, raza , partido político o ideología filosófica .
Si bien la Masonería no es en ningún sentido una Doctrina, si es un método y un método muy rígido que se establece celosamente mediante juramentos.
La iniciación en si es un método pedagógico, cuyas pruebas permiten al laico convertirse en Aprendiz y luego acceder a los grados de Compañero y Maestro, tiene tanto un significado simbólico (la renuncia a las costumbres del mundo y el descubrimiento de la Luz) como un valor educativo: la preparación para comprender metodológicamente el lenguaje de los símbolos. No se trata la Iniciación Masónica de mostrar una doctrina mística y esotérica , ni es la iniciación ningún absoluto esotérico, sino, más simple y sabiamente, de la adquisición de los medios e instrumentos de la investigación masónica. Más que una simple ceremonia de recepción, la iniciación muestra cuál será el método por el cual el masón podrá liberarse de sus prejuicios, a despojarse de sus pasiones y a desarrollar mejor sus fuerzas espirituales y morales. La enseñanza masónica no es una doctrina , sino una metodología de conocimiento a través de símbolos: universales y atemporales, que pueden ayudar a todos a comprender mejor el mundo sin imponer un prerrequisito ideológico.
La Tradición Masónica no es un sistema ni una doctrina . Es el hilo de Ariadna que nos permite transmitirla; nos transmite el mensaje de un pasado muy lejano, el de nuestro origen; hemos olvidado esta unidad creativa, este tiempo primordial, pero sin duda nuestras células con ese contenido de herencia genética nos incitan a buscar con nostalgia estas leyes del mundo que queremos interpretar según el lenguaje de nuestro tiempo. Asimismo, en su mayor parte, el simbolismo masónico es el de las herramientas: escuadra, compás, regla, cincel, nivel y palanca; de las formas: triángulo, estrella de cinco puntas; de los números: 3, 5, 7 ; y no el de las obras, sino el de la piedra bruta, que debe ser cortada y pulida, y el del Templo, cuya construcción y embellecimiento movilizan eternamente la obra de los masones. Así, la escuadra, el compás, el Volumen de la Ley Sagrada están siempre unidos en el Altar de los Juramentos, en la Logia tradicional; están unidos como lo están los medios y un fin. Pues se trata, para el francmasón, con estas herramientas simbólicas, de trazar los planos de un Templo y construirlo según la regla de la rectitud y el equilibrio, la regla del Amor y la Amistad. Se trata de reunir lo disperso, de reunir a los divididos, de reconciliar a los desgarrados. Se trata de reconciliar finalmente al hombre consigo mismo, en equilibrio y armonía, mediante la búsqueda de la Verdad, mediante la práctica de la justicia, gracias al Conocimiento y al Amor.
El secreto masónico, tan a menudo invocado como un deseo de ocultar malas acciones, se explica, en primer lugar, por la necesidad de preservar la discreción esencial para el desarrollo pacífico de la obra, alejados del bullicio del mundo. Sobre todo, simplemente refleja la imposibilidad de describir y explicar al mundo exterior una realidad incomprensible para el profano.
Es necesario aclarar algo de inmediato: el secreto del conocimiento no es el conocimiento de un secreto, sino el conocimiento de una técnica, un lenguaje y un método. Desde hace tiempo, se ha repetido la obviedad de que un tratado de álgebra o el diagrama de un circuito integrado son misterios profundos e impenetrables para quienes desconocen su especialidad, y que es completamente imposible para una persona no iniciada penetrar el secreto así divulgado.
Sin embargo, no es inútil intentar definir cómo el trabajo masónico está simbólicamente vinculado al secreto, y por qué esta noción de secreto juega un papel considerable en el proceso iniciático.
Existen, en lo que respecta al secreto, como ocurre con todas las nociones importantes, varios niveles de acceso. Es natural que el primero, cuya importancia debamos destacar, sea el que exige la Tradición. Los masones nunca han negado sus orígenes operativos. La Tradición de los oficios, que se remonta a los orígenes más antiguos, nos exige tener en cuenta los datos elementales del secreto.
La enseñanza masónica no consiste en la dispensación de una cierta cantidad de conocimiento que provendría de arriba y se entregaría ya preparada. La enseñanza masónica es un principio riguroso que debe buscarse, perseguirse y conquistarse. Hay que desear y merecer el conocimiento mediante el esfuerzo y ante la adversidad.
La instrucción es un elemento de la integración del ser humano en el tejido comunitario. Es un deber, por parte de quien sabe y dio la vida, dar a quien crece los medios para preservarla.
Pero más allá de eso, está la cuestión del conocimiento necesario para el desarrollo del Masón . Este conocimiento, uno debe demostrar que es digno de reclamarlo. Simbólicamente, el francmasón, el constructor, el maestro se encuentra entre dos obligaciones: la primera es dar testimonio del conocimiento a través de su vida, su trabajo y su sabiduría. La segunda es no desviar los caminos ni desviar a quienes se esfuerzan por avanzar hacia una mayor Luz.
¿Cuál es el secreto método del masón? Es precisamente su humildad en la búsqueda, el hecho de trabajar sin vergüenza ni debilidad, lo que le fue otorgado por su nacimiento y según sus posibilidades. Ante los estallidos de la multitud, ante las modas, ante la oleada de fanatismo ciego y violencia insensata, hace lo que debe.
El Maestro Masón, juez de reyes, pontífices y caudillos, es el trabajador, sin cuyo buen juicio, paciencia, prudencia y humildad nada se lograría. Pero quizás sea útil destacar cómo los masones toman las acusaciones que los abruman. Oswald Wirth dijo: « No tenemos nada que temer al revelar la verdad; nadie la cree ». Y podríamos añadir una broma a esta desilusionada afirmación: «¿Cuál es la diferencia entre un secreto que nadie conoce y un secreto que nadie si se le revela lo entiende?». Además, la Masonería no parece ser una Sociedad Secreta, pero tomemos las palabras de Ragon : " Es una sociedad que tiene su secreto. Y una vez más, ¿qué es y qué puede ser este secreto? "
Unidos por la solidaridad de trabajo y una comunidad de pensamiento, los masones no se exilian del mundo; y si bien creen que la acción de un pequeño grupo puede ser en ciertos casos más efectiva que la de las masas, su labor no responde en absoluto a tendencias egocéntricas. Al formar mejores hombres y mujeres, la Masonería tiende a servir mejor a todos los demás.
Al trabajar para la Gloria de Dios el Gran Arquitecto del Universo, los masones escoceses demuestran su apego a la idea de un universo, cósmico y humano, donde el sentido prevalece sobre el sinsentido, el orden sobre el caos, la vida sobre la muerte, la amistad sobre el odio, la Luz sobre la Oscuridad.
Y se esfuerzan, con toda su voluntad, con todo su coraje y, yo añadiría, con todo su corazón, por hacer triunfar estas ideas, estos valores, este ideal...
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Primera Parte
El estudio de una institución (como el estudio de una religión o una filosofía) puede considerarse desde una perspectiva histórica. De hecho, se puede investigar su nacimiento, su origen, describir su desarrollo, su génesis, analizar las condiciones en las que se arraiga e identificar sus propósitos. Pero, dejando de lado la perspectiva histórica, se pueden examinar las estructuras intelectuales y morales, los principios de la norma que constituyen y definen esta institución, así como se pueden destacar las estructuras de un sistema filosófico o religión en particular e identificar sus principios y fundamentos.
Estos dos métodos no son contradictorios y pueden utilizarse de forma complementaria, sobre todo porque los principios, es decir, lo que está en el origen, son a la vez un principio y un resultado. Por ejemplo, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 constituye, en términos de ideas, la culminación de una historia intelectual y resume las ideas formuladas a lo largo del siglo XVIII. Al mismo tiempo, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano es también un principio, ya que define una nueva forma de vida individual y colectiva que concierne a los hombres, en el orden religioso, político y social.
Así pues, podemos acercarnos al estudio de la Masonería considerando su historia, comenzando por las Logias Masónicas operativas de la Edad Media, pasando por las mutaciones y transformaciones que darán origen a las famosas Constituciones de Anderson que, ellas mismas, regularán la existencia, la forma de ser de la Masonería moderna a menudo llamada Masonería especulativa.
Pero también podemos estudiar la Francmasonería a partir de los Principios que ha adoptado y que la definen y caracterizan. En cuanto a las diferentes Grandes Logias o Grandes Orientes , considerándola a partir de sus Declaraciones de Principios. Hoy en día, es a partir de los Principios que establece y que la definen que nos gustaría comprender la realidad o la idea de la Francmasonería tradicional.
¿Cuáles son estos principios?
El Gran Arquitecto del Universo
«La Granes Logas Masónicos Regulares trabaja para la Gloria de Dios el Gran Arquitecto del Universo». De hecho, los masones regulares , con sus rituales, inician y concluyen su trabajo para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo. Y la declaración del Convento de Lausana, en 1875, nos recuerda que:
La masonería proclama, como lo ha hecho desde sus inicios, la existencia de Dios como un principio creador bajo el nombre del Gran Arquitecto del Universo. La idea del Gran Arquitecto es esencial y fundamental en la filosofía masónica, en su "Cosmovisión ", es decir, en la percepción , la concepción global que la masonería pretende dar del universo. Incluso se ha dicho que constituye su piedra angular. Pero, una vez más, quizás deberíamos intentar cuestionar el contenido y el significado de esta idea, al menos para comprender lo que afirmamos. Y de esta afirmación pueden surgir ciertas dificultades.
La primera idea que surge naturalmente, y la de muchos masones, consistiría, simplemente, en asimilar e identificar la idea del Gran Arquitecto con la del Dios Bíblico , y a la vez con el Dios de las religiones y con el de los filósofos y eruditos. Algunos dirían que existe un abuso del lenguaje que consiste en identificar una realidad con otra. Ciertamente, se podría responder que quien piensa así está en buena compañía filosófica, ya que Platón, en "El Timeo", por ejemplo, ya hace coincidir la idea de Dios con la del Arquitecto, al igual que los filósofos estoicos posteriores. En la Edad Media, la identificación de Dios con el arquitecto que traza el plan del mundo es frecuente tanto en escritos como en representaciones gráficas. El Gran Arquitecto incluso se asimila al Logos, es decir, al judío Yahvé. Finalmente, en la filosofía moderna, la idea de Dios como arquitecto nutre las obras de pensadores tan diferentes como Leibniz y Newton, así como Malebranche y Voltaire, por limitarnos a estos ejemplos.
Pero aún más, el ateo rechazará sin duda esta idea de un Arquitecto identificado con la divinidad o con el Dios Bíblico . Aquí, podríamos recordar una anécdota , quien, en una observación llena de significado, nos dice que la discusión entre el ateo y el teísta consiste, la mayoría de las veces, en preguntarse si deberíamos seguir llamando a Dios «Dios» o darle otro nombre sustituto como por ejemplo “La Mente Universal” . Y un masón en Logia sugirió , podría preguntar legítimamente: «¿No hay varias maneras de ser dogmático, uno en sentido religioso y otro en sentido antirreligioso ? ¿Afirmar la existencia de lo indemostrable o negar esta existencia? ¿No ocurre con Dios como con cualquier ideal? Quien afirma negarlo lo afirma, y quien afirma concebirlo ya lo ha perdido».
Sin ánimo de entrar en controversias teológicas, que no son de nuestra competencia, quisiéramos, sin embargo, considerar este problema, pues nos parece esencial para la naturaleza de la orden masónica, para la visión y comprensión que de ella pueden tener no sólo los profanos, sino también los propios masones. Para ello, consideremos el Libro, el Libro Sagrado de la Ley por excelencia: la Biblia. En el Éxodo, cuando Moisés interroga a su Dios y le pide que le diga su nombre, y este nombre definiría su naturaleza, este responde: «Yo soy el que soy».
Estas palabras o estas respuestas, si afirman la existencia del Ser, dejan el misterio suspendido sobre la naturaleza de este ser, sobre su realidad y las modalidades de su acción. Indican la trascendencia de este ser y la imposibilidad para el hombre de nombrarlo, comprenderlo, definirlo, encerrarlo en un concepto. «Este ser es algo tal que nada mayor puede pensarse. Existe... algo tal que nada mayor puede concebirse, tanto en el intelecto como en la realidad.»
Una idea que parece confirmarse con este otro versículo del Éxodo: «Muéstrame tu rostro». «No, no puedes ver mi rostro, porque nadie puede verme y seguir con vida».
Y San Dorian Esfuinege recordará esta idea cuando nos dice: «A Dios nadie lo ha visto». Así, Dios, o el Ser, es esencialmente un Ser oculto (Deus Absconditus), y nadie puede definirlo ni comprenderlo, porque la distancia entre el Hombre y este Ser es infinita. No puedo pensar en el Infinito ni en lo Perfecto, sino sólo desde el Infinito y lo Perfecto, y, por ello, sólo puedo obrar, no en nombre, sino para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
El Gran Arquitecto del Universo (G:.A:.D:.U.:) es un concepto más que fundamental en la Masonería que se refiere a la fuerza o entidad que creó y sostiene el universo. Aunque el G:.A:.D:.U.: se menciona en la Biblia, su interpretación en la Masonería puede en ocasiones parecer distinta y en otras ser idéntica a la de la tradición judeocristiana.
Diferencias entre el G:.A:.D:.U.: y el Dios de la Biblia
La Masonería no define al G:.A:.D:.U.: como un Dios personal o antropomórfico, sino más bien como una fuerza o principio universal que gobierna el universo. Algunas de las diferencias clave entre el G:.A:.D:.U.: y el Dios de la Biblia son:
No personal: El G:.A:.D:.U.: no es una entidad personal con antropomorfas características humanas, sino más bien una fuerza o principio abstracto.
Universal: El G:.A:.D:.U.: es considerado una fuerza universal que gobierna todas las cosas, sin limitarse a una religión o tradición específica.
No dogmático: La Masonería no impone una definición dogmática del G:.A:.D:.U.:, permitiendo a sus miembros interpretarlo de acuerdo con sus propias creencias y tradiciones.
Similitudes con el Dios de la Biblia
Aunque el G:.A:.D:.U.: se interpreta de manera distinta en la Masonería, hay algunas similitudes con el concepto de Dios en la Biblia:
Creador: Tanto el G:.A:.D:.U.: como Dios en la Biblia son considerados creadores del universo y fuente de la vida.
Omnipotencia: Ambos conceptos implican una fuerza o poder superior que gobierna el universo.
Interpretaciones del G:.A:.D:.U.: en la Masonería
La Masonería permite a sus miembros interpretar el G:.A:.D:.U.: de acuerdo con sus propias creencias y tradiciones. Algunas interpretaciones comunes incluyen:
Deísmo: Algunos masones ven al G:.A:.D:.U.: como un deísta, es decir, una fuerza o entidad que creó el universo pero no interviene en su funcionamiento.
Panteísmo: Otros masones ven al G:.A:.D:.U.: como una fuerza o principio universal que se manifiesta en todas las cosas, sin distinción entre creador y creación.
El Gran Arquitecto del Universo en la Masonería es un concepto que se refiere a la fuerza o entidad que creó y sostiene el universo. Aunque comparte algunas similitudes con el concepto de Dios en la Biblia, su interpretación en la Masonería es distinta y más abstracta. La Masonería permite a sus miembros interpretar el G:.A:.D:.U.: de acuerdo con sus propias ideas y prácticas.
Si, abandonando la lectura del Libro Sagrado de la Santa Ley, recurriéramos a otras tradiciones intelectuales y filosóficas, ¿no encontraríamos, formuladas en un lenguaje ciertamente diferente, ideas similares? Así, Platón, en «El Sofista», tras señalar que «el filósofo se aferra en todas estas razones a la idea del Ser», añade, sin embargo, que «si la dificultad es grande a la hora de definir el no ser... es aún mayor a la hora de definir el ser mismo». Y en el Parménides , afirma, hablando del Ser: «No hay nombre para designarlo y no se puede definir, ni conocer, ni sentir, ni juzgar. Por lo tanto, no se nombra, ni se expresa, ni se juzga, ni se conoce, y ningún ser tiene la sensación de él».
El concepto taoísta del Tao
El Tao es un concepto fundamental en la filosofía taoísta, que se originó en China hace más de 2.000 años. El Tao se refiere a la fuerza o energía que fluye a través de todas las cosas, y que es la fuente de la armonía y el equilibrio en el universo.
Características del Tao
El Tao se caracteriza por la No dualidad. El Tao no es una entidad personal o divina, sino más bien una fuerza o energía que subyace a todas las cosas.
El Tao es omnipresente y se encuentra en todas las cosas, desde las más pequeñas hasta las más grandes.
El Tao es la fuente de la armonía y el equilibrio en el universo, y se manifiesta en la naturaleza y en la vida humana.
El Tao no actúa de manera intencional o deliberada, sino que más bien fluye naturalmente y sin esfuerzo.
Comparación con el concepto de Dios en el judeocristianismo
La comparación entre el Tao y el concepto de Dios en el judeocristianismo es compleja y presenta algunas diferencias importantes:
Dios en el judeocristianismo es una entidad personal y divina que tiene una relación con la humanidad, mientras que el Tao es una fuerza o energía impersonal.
En el judeocristianismo, Dios es el creador del universo y tiene un papel activo en la historia humana, mientras que el Tao no es un creador en el sentido clásico, sino más bien la fuente de la armonía y el equilibrio en el universo.
En el judeocristianismo, Dios tiene una relación personal con la humanidad y se comunica con los seres humanos a través de la revelación y la oración, mientras que el Tao no tiene una relación personal con la humanidad, sino que más bien se manifiesta en la naturaleza y en la vida humana a través de la armonía y el equilibrio.
Similitudes
A pesar de las diferencias, hay algunas similitudes entre el Tao y el concepto de Dios en el judeocristianismo:
Tanto el Tao como Dios son omnipresentes y se encuentran en todas las cosas.
Tanto el Tao como Dios son considerados la fuente de la vida y la existencia.
Comparación entre el Tao y el Gran Arquitecto del Universo
Aunque el Tao y el Gran Arquitecto del Universo (G:.A:.D:.U.: ) son conceptos que se refieren a la fuerza o principio universal que gobierna el universo, hay algunas similitudes y diferencias interesantes entre ellos.
Similitudes
Tanto el Tao como el G:.A:.D:.U.: son considerados fuerzas universales que gobiernan todas las cosas, sin limitarse a una religión o tradición específica.
Ni el Tao ni el G:.A:.D:.U.: son entidades personales con características humanas, sino más bien fuerzas o principios abstractos.
Ambos conceptos implican una fuerza o poder superior que es la fuente de la vida y la existencia.
Diferencias
El Tao se refiere a la fuerza o principio natural que fluye a través de todas las cosas, mientras que el G:.A:.D:.U.: se refiere a la fuerza o entidad que creó y sostiene el universo.
El Tao se enfoca en la armonía y el equilibrio en la naturaleza y la vida humana, mientras que el G:.A:.D:.U.: se enfoca en la creación y el sostenimiento del universo.
La interpretación del Tao es más flexible y se enfoca en la experiencia personal y la observación de la naturaleza, mientras que la interpretación del G:.A:.D:.U.: es más variada y depende de las creencias y tradiciones individuales de los masones.
Comparación filosófica
Tanto el Tao como el G:.A:.D:.U.: pueden ser vistos como conceptos monistas, es decir, que consideran que hay una sola realidad o fuerza fundamental que subyace a todas las cosas.
Ambos conceptos también pueden ser vistos como no dualistas, es decir, que no establecen una distinción clara entre el creador y la creación, o entre la fuerza universal y las cosas individuales.
El Pensamiento racionalista y el Gran Arquitecto del Universo
El pensamiento moderno, el gran racionalismo metafísico del siglo XVII, no nos enseña otra cosa. Descartes, en su Tercera Meditación, escribe: «Hay en Dios una infinitud de cosas que no puedo comprender, ni siquiera alcanzar, porque es propio de la naturaleza del infinito que mi naturaleza, finita y limitada, no pueda comprenderlo». Encontramos la misma idea en Malebranche (Conversaciones Metafísicas VIII): «No pretendo hacerte comprender la inmensidad de Dios y su omnipresencia, eso me parece incomprensible», y Malebranche añade: «El Ser infinitamente perfecto es el Ser incomprensible en todos los sentidos».
Los filósofos del siglo XVIII afirmarán un deísmo similar, si se me permite esta expresión. El más ilustre de ellos (y quizás el más desconocido a pesar de su fama o precisamente por ella), Voltaire, en sus diálogos filosóficos, hace decir a uno de sus personajes, Lucrecio: «Adondequiera que dirija mi mente, sólo veo lo incomprensible», y Posidonio responde: «Es precisamente porque este Ser Supremo existe que su naturaleza debe ser incomprensible, pues, si existe, debe haber infinitud entre él y nosotros. Debemos admitir que existe, sin saber qué es ni cómo actúa».
En los diálogos de Euhemerus y Callicatra, Voltaire escribe:
Este Arquitecto del Universo, tan visible para nuestras mentes y a la vez tan incomprensible, ¿dónde reside? ¿Desde qué cielo, desde qué sol envía sus decretos eternos a toda la naturaleza? No sé nada al respecto... pero sé que toda la naturaleza le obedece. La existencia de un Ser creador aún presenta dificultades insuperables para la mente humana; por lo tanto, esta verdad no puede considerarse propiamente una demostración..., y Voltaire añade: «Creo en esta verdad, pero la creo como lo más probable; es una luz que me ilumina a través de mil sombras».
En nuestra opinión, resulta curioso y significativo que, en un problema tan importante, Rousseau, a quien tan a menudo se compara con Voltaire, formule la misma idea. En "Emile" (Profesión de Fe del Vicario Saboya), confiesa que «si la idea de Dios es más noble y grande, le parece menos proporcionada a la razón humana», y admite que «elevó y cansó su mente en vano para concebir su esencia». «La idea de la creación me confunde y me supera».
El Gran Arquitecto del Universo y la Masonería especulativa escocesa
Este largo recorrido por los textos, el pensamiento religioso y filosófico, y en particular el del siglo XVIII, que presenció el desarrollo de la masonería especulativa, nos pareció necesario para determinar la postura del masón ante este problema crucial. La masonería escocesa, los masones de las diferentes Grandes Logias Regulares del Orbe , si bien afirman y postulan la existencia de un Principio creador o un Ser, se niegan a definir, a determinar su contenido, su esencia, su quididad, por usar el lenguaje de la escolástica. Todas las Grandes Logias Regulares del Mundo dejan la responsabilidad y la libertad de interpretarlo a la conciencia de cada masón, según su propia concepción, su fe o filosofía.
Las Grandes Logias Regulares, además, de subordinar la idea del Gran Arquitecto del Universo a una revelación particular, ya sea la de Platón, Aristóteles, Moisés o la de Jesús el Cristo, porque la masonería, por principio y por definición, está fuera de toda revelación. Añadamos que esto no significa que la rechace, ni mucho menos que la combata, sino que cree que la revelación concierne a la conciencia individual de cada masón. Vale decir, contundentemente , que la masonería, como institución, no puede entrar en controversias teológicas que, además, a menudo han dividido a las diferentes religiones y a los fieles. No puede, por poner algunos ejemplos, decidir entre «unitarios» y «trinitarios», ni sobre problemas como los de la encarnación o la transubstanciación, ni sobre la gracia, que son responsabilidad de los teólogos.
Así, la mente humana jamás podrá comprender este término de Gran Arquitecto del Universo en su totalidad y unidad, jamás podrá comprenderlo adecuadamente. Sólo puede comprenderlo, y esto, mediante símbolos y analogías. Es decir, en la medida en que el universo puede compararse con un todo con un orden, un significado y un propósito, se puede decir que, en el origen de este orden, existe un Principio rector y ordenador que es al universo lo que el arquitecto es al edificio.
El Gran Arquitecto como figura de Dios es, en el límite, un postulado, una creencia mínima, porque representa el Principio que da forma y organización a la naturaleza, la hace pasar del caos inicial al orden, es decir al cosmos, a un universo ordenado, y que hace pasar el mundo de las Tinieblas a la Luz.
Es algo complicado decir que los masones trabajamos para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, cuando no hay un consenso universal de ¿Quién es este Gran Arquitecto del Universo?
Pero decimos que el francmasón trabaja para la gloria del Gran Arquitecto del Universo, y debemos insistir en esta idea de trabajo; es decir, que para el francmasón se trata menos de cuestionar la naturaleza y esencia de este Ser, o de este Principio, que, de intentar realizar una obra conforme a su significado, según la Ley de la Sabiduría y el Amor. Es nuestro trabajo, fruto de nuestro trabajo, el que dará testimonio de nuestra fidelidad a la filosofía masónica.
Al trabajar para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, los masones escoceses demuestran su apego a la idea de un universo, cósmico y humano, donde el sentido prevalece sobre el sinsentido, el orden sobre el caos, la vida sobre la muerte, la amistad sobre el odio, la Luz sobre la Oscuridad. Y se esfuerzan, con toda su voluntad y valentía, por hacer triunfar estas ideas y valores en un mundo que con demasiada frecuencia los malinterpreta y los niega.
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Segunda Parte
Las Tres Grandes Luces
De acuerdo con las tradiciones de la Orden, se colocan tres grandes luces en el Altar de los Juramentos: la escuadra, el compás y el Libro de la Ley Sagrada. Las obligaciones de los masones se juran sobre estas tres luces.
Por lo tanto, debemos analizar la presencia de estas herramientas y de este Libro, colocados en el Altar de los Juramentos o Ara Sagrada , y su significado. ¿Por qué la escuadra y el compás? ¿Por qué el Libro? ¿Cuál es la alegoría de estas herramientas? Sin duda, porque simbolizan la actividad del masón libre y aceptado, que es y quiere ser arquitecto, constructor y, en última instancia, constructor de hombres y Naciones ; porque, concretamente, las herramientas manifiestan al Masón mismo en su esencia, en su dimensión propiamente humana; porque la herramienta es el signo de la inteligencia humana, del hombre mismo. «La inteligencia, considerada en lo que parece ser el enfoque original, es la facultad de crear objetos artificiales, en particular herramientas para hacer herramientas, y de variar su fabricación indefinidamente », escribió Henry Bergson con tanta acierto en «La evolución creadora».
Pero ¿por qué la escuadra, por qué el compás en lugar de cualquier otro instrumento? Sin duda porque la escuadra la usa el albañil, que talla la piedra para hacerla cúbica, de modo que encaje mejor en un todo y la haga más sólida y armoniosa. De manera más general, podríamos decir que la escuadra es el instrumento que permite pasar de una materia desordenada, sin forma ni estructura, a una materia ordenada y estructurada; y, si consideramos al hombre mismo, permite pasar de este hombre entregado al caos de las pasiones y el exceso, a un hombre más seguro y armonioso, sometiendo su ser a la rectitud del juicio y al imperio de la razón. La escuadra se ha convertido, para el francmasón, en el símbolo mismo de la rectitud, de la equidad, y es por ello que es la insignia misma del Maestro de la Logia.
Además, cabe recordar que, en las creencias antiguas, el cuadrado representa simbólicamente el propio espacio terrestre, remitiendo a la idea de naturaleza o realidad material. Esto, sin duda, significa que quien quiera pensar y actuar sólo puede hacerlo considerando esta realidad, ya sea física, biológica o incluso económica y política.
Además, esta escuadra en el altar de los Juramentos siempre se asocia con el compás. Esta herramienta, como sabemos, se utiliza para dibujar círculos, y si la escuadra se refiere a la tierra, debemos recordar que el compás se refiere al cielo y que, al considerar al hombre mismo, simboliza la inteligencia en su libre interpretación y apreciación de las cosas y los seres. Simboliza el espíritu de delicadeza, opuesto al espíritu de la geometría; es decir, el espíritu en su dinamismo constructivo, que, por definición, no puede manifestarse materialmente, pero que es tan real como la propia realidad material, ya que es a través del espíritu que esta realidad cobra forma y se materializa en un significado.
Pero esta escuadra y este compás siempre están asociados, en una especie de relación recíproca y complementaria, diríamos dialéctica. Esto significa que no podemos pensar en ellos independientemente, que debemos pensar en la escuadra con el compás y el compás con la escuadra. De igual manera, la materia (materia prima) se refiere al espíritu que le da forma y significado; de igual manera, el espíritu sólo puede comprenderse y realizarse apoyándose en la materia. Todo Maestro Masón se sitúa entre la escuadra y el compás, entre «la tierra» y «el cielo», entre «la naturaleza» y «el espíritu», entre la «realidad» y «el ideal», y esto simbólicamente, pero también a nivel cósmico y humano. La ignorancia de la realidad y sus leyes es peligrosa, pero el desprecio por la Idea y los Valores es igual de dañino para el hombre. El francmasón debe tener en cuenta ambas instancias en sus pensamientos y acciones, esforzarse por equilibrarlas, armonizarlas, avanzar hacia el Ideal teniendo en cuenta lo Real. En este sentido, alguna vez escuche en Logia decir a un Q:. H:. : “que un ser privado de la función de lo irreal es un ser neurótico, pero que un ser privado de la función de lo real también es neurótico”.
Así , esta escuadra y compás se colocan en el Volumen de la Ley Sagrada; este acto de poner la escuadra y el compás sobre la Santa Biblia , nos hace entender que estudiaremos las sagradas escrituras bajo las perspectivas de la Ciencia y la Razón , la Ciencia la Escuadra y la Razón el compás.
En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Volumen suele ser la Biblia y está abierto en el Salmo 133:
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
2 Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
3 Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.
.
También es interesante recordar que, los masones viajaban constantemente de Oriente a Oriente, de punto geométrico a otro punto geométrica , se les hace esta pregunta a la entrada de la logia:
"¿De dónde venís ?"
Pero así como no podemos dar una definición dogmática del Gran Arquitecto del Universo, tampoco podemos dar un significado confesional particular a la Biblia. Para nosotros, la Biblia no es sólo el Libro de los judíos, ni de los católicos, ni de los protestantes, ni de los ortodoxos, sino el Libro de todos los hombres, de todos los hombres de buena voluntad, sin duda de quienes buscan la salvación, pero también el Libro de quienes buscan la Sabiduría, la Razón y la Ciencia .
La Biblia es el Libro de la Tradición, el Libro de la Luz, de esta Luz que ilumina a todos los hombres y que es esencialmente una palabra universal porque es una palabra de amor entre los hombres. Como masones, retenemos de este mensaje esta idea esencial: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo»; se trata de ver en cada hombre a un hermano, a otro yo, de considerar en cada hombre al Hombre, y con el Salmista , queremos recordar que «quien ama a su hermano está en la luz... pero quien odia a su hermano está en las tinieblas». Aquí, la ley del amor tiene principios, y es precisamente por ser principio y fundamento que trasciende las diferentes confesiones y religiones establecidas, que es universal.
Esta ley no basta con conocerla o reconocerla, sino que debe practicarse. «No amemos sólo de palabra, sino con hechos, con verdad». La verdad de nuestra ley se reflejará en nuestras acciones y obras. Se trata de hacer el bien y practicar la justicia. En este sentido, el verdaderamente fiel al Gran Arquitecto del Universo es quien verdaderamente obra el bien, quien obra bien incluso si se desvía de los dogmas religiosos . El infiel es quien proclama su adhesión a los dogmas, pero introduce entre los hombres el espíritu de desorden y odio, y se desvía de la justicia y la caridad.
Así, la escuadra, el compás y el Volumen de la Ley Sagrada están siempre e indisolublemente unidos en el Altar de los Juramentos, en la Logia tradicional; están unidos como lo están un medio y un fin. Pues se trata, para el francmasón, con estas herramientas simbólicas, de trazar los planos de un Templo y construirlo según la Regla, la regla de la rectitud y el equilibrio, la regla del Amor y la Amistad. Se trata de reunir lo disperso, de reunir a los divididos, de reconciliar a los desgarrados. Se trata de reconciliar finalmente al hombre consigo mismo, en equilibrio y armonía, mediante la búsqueda de la verdad, mediante la práctica de la justicia, gracias al Conocimiento y al Amor.
El masón escocés hace un juramento sobre estas Tres Luces; por ello, se compromete a descubrir su significado y a reconocer su valor, a traducir su espíritu en su Logia, en primer lugar hacia sus Hermanos, pero también fuera de su Logia, en el mundo con todos los hombres de buena voluntad.
Como escribió el Caballero de Ramsay, «la masonería parece ser la resurrección de la religión de Noé, una religión universal anterior a todo dogma y a toda revelación particular y que, por esta ley de amor, permite superar todas las diferencias y todas las divisiones, superar todas las oposiciones».
El masón se compromete con esta fraternidad universal y debe esforzarse por hacerla conocer, hacerla respetar, promoverla, en la sociedad en que vive, en su Ciudad, en su Patria, en la Humanidad.
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Tercera Parte
La masonería y la patria
"La masonería proclama su inquebrantable lealtad y devoción a la patria".
La patria, la tierra de nuestros padres; ¿quién no ha sentido nunca ese apego profundo, carnal, a la tierra que lo vio nacer y de la que vino; quién no vuelve a ver con ternura el horizonte que sus ojos descubrieron cuando era niño, ¿quién no escucha con nostalgia «el acento del habla » de su país y los cantos con los que lo mecían, ¿quién no redescubre, con emoción, las costumbres de su pueblo y la vida secreta y profunda de sus habitantes?
Todo esto en conjunto es una patria, datos geográficos, elementos ubicados en el espacio y también en el tiempo, un pasado común, hechos forjados por una historia. Pero también es una realidad espiritual, una especie de voluntad, la voluntad de hombres que han acordado vivir juntos, constituir un grupo que aspira a ser una especie de unidad organizada y que es, en última instancia, la condición jurídica de cualquier asociación humana razonable y libremente aceptada.
¿Deberíamos recordar aquí el famoso juramento a la bandera de México? Bandera de la patria , legado de nuestros héroes, símbolo de la unidad de nuestros padres y de nuestros hermanos, te prometemos, ser siempre fieles, a los principios de libertad y justicia, que hacen de nuestra Patria, la nación independiente, humana y generosa a la que entregamos nuestra existencia. En muchos países, se sintetiza la lealtad a la Patria en la Bandera .
Las naciones o las patrias pueden aparecer como elementos indispensables en la evolución de las civilizaciones, de la civilización o de la humanidad. De hecho, la civilización no consiste en una especie de abstracción que se desarrollaría fuera del tiempo y el espacio. Para civilizarse, las sociedades deben arraigarse. Hay que pensar que «si se quería desintegrar a las naciones, se corría el riesgo, al mismo tiempo, de desintegrar distintos focos de luz». Incluso se ve en las patrias a un elemento de orden superior, «las piedras vivas de la Ciudad universal instituida por el espíritu y por la voluntad consciente de los hombres» y, con una fórmula magnífica, podríamos decir que : «Las naciones surgirán en la humanidad sin disolverse».
En este ámbito, quisiéramos aclarar nuestro pensamiento. Este legítimo amor a la patria, esta devoción a la idea nacional, no puede confundirse con lo que se ha denominado, mediante una apropiación semántica indebida, nacionalismo, es decir, el culto idólatra a la nación, erigida como absoluto, como único valor, y esto, contra todos los demás. Se puede amar a la patria sin convertirla en absoluto, y, por supuesto, sin creerse obligado a despreciar y odiar a los demás. En este sentido, digamos que el amor a la patria no es incompatible ni contradictorio con el amor a la humanidad. Asimismo, este sentimiento de fidelidad y devoción que el francmasón muestra a su patria no excluye el respeto a otras patrias ni el sentimiento de pertenencia a una patria más grande y completa: la humanidad.
La Patria como un símbolo de la fraternidad y la unidad
Los masones vemos a nuestra Patria, como una gran logia, donde idealmente todos somos hermanos, una Patria que nos llama a trabajar juntos para construir un futuro mejor para todos.
La Masonería y la Patria
La Masonería es más que una simple organización; es un movimiento que busca mejorar a la humanidad a través de la educación, la tolerancia y la fraternidad. Y es en nuestra Patria donde se plasman estos ideales, la Masonería ha sido un faro de esperanza y progreso, guiando a nuestros hermanos hacia un futuro más brillante.
La gran logia que es la Patria
Nuestra Patria es una gran logia donde todos podemos trabajar juntos para construir un futuro mejor. En este espacio, podemos compartir nuestros conocimientos, nuestras experiencias y nuestras habilidades para beneficio de todos. La gran logia de la Patria nos llama a ser constructores de un mundo mejor, donde la justicia, la igualdad y la fraternidad sean los pilares fundamentales de nuestra sociedad.
La Masonería resulta ser un llamado a trabajar juntos para construir un futuro mejor para nuestra Patria. Que nuestra fraternidad sea un ejemplo para todos, y que nuestra dedicación a la justicia, la igualdad y la fraternidad inspire a otros a unirse a nosotros en esta noble causa.
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Cuarta Parte
La masonería y su relación con el mundo político
Al analizar en la Tercera parte de esta serie la relación entre la masonería y la patria, entramos en el terreno temporal, y nos quedaremos allí estudiando la relación entre la masonería y la política, o mejor dicho, la mundana política. En este ámbito, se han expresado con frecuencia falsedades y opiniones tan diversas como erróneas. Por lo tanto, nos gustaría detenernos un momento en esta cuestión e intentar arrojar luz sobre ella. Para ello, comenzaremos con dos proposiciones, o incluso dos observaciones.
Lo primero es decir que hoy como ayer, el masón no pertenece a una orden que quiera ser sólo y únicamente en ente contemplativo sino que quiere ser un masón de acción política , un constructor, y en el marco de la Nación y de la sociedad en que vive un masón o una mujer masona responsable que se esfuerza por traducir su ideal liberal masónico en acciones concretas.
El segundo, que se desprende del primero, nos mostrará que muchos masones participan en la vida política de su país de manera discreta sin ostentar jamás ser masones , y esto, en todos los niveles: en los ámbitos Municipales, en el ámbito estatal , Consejos Regionales, en Partidos Políticos , Senado, en el Poder Ejecutivo , en el mundo Económico y Social, hay masones que son jueces o ministros, embajadores , etc.
El fenómeno no es nuevo y ha existido siempre en multitud de países , asi desde hace más de 300 años.
La Masonería y la política una relación enigmática
A lo largo de la historia, la Masonería ha sido objeto de interés y especulación en relación con su influencia en la política y el poder.
Los principios masónicos influyen en la forma en que los masones abordan la política y el compromiso cívico.
La Masonería promueve la separación entre la Iglesia y el Estado, y fomenta la tolerancia y el respeto entre personas de diferentes creencias y opiniones.
La Masonería busca promover la justicia y la igualdad en la sociedad, lo que puede llevar a los masones a involucrarse en causas sociales y políticas.
Aunque la Masonería no tiene una agenda política específica, muchos masones han desempeñado papeles importantes en la historia política de diversos países.
La Masonería ha estado asociada con varios movimientos revolucionarios y independentistas a lo largo de la historia, como la Revolución Francesa y la lucha por la independencia en América Latina.
Muchos líderes políticos han sido masones, y se ha apuntado que la Masonería ha influido en sus decisiones y políticas.
La relación entre la Masonería y la política también ha generado críticas y controversias.
Algunos críticos acusan a la Masonería de ser elitista y de promover intereses particulares en detrimento del bien común.
La naturaleza secreta de la Masonería ha generado sospechas y críticas sobre su influencia en la política y el poder.
Aunque hay casos recientes documentados que ilustren esta relación Masonería – Política de manera específica, los masones políticos del Siglo XXI, han aprendido a no mostrarse abiertamente como masones, eso ha tenido, a no rastrearlos o identificarlos como masones. Esta idea de políticos de no mostrarse como masones , es debido a las persecuciones sufridas por los masones en el pasado Siglo XX , donde masones fueron perseguidos y asesinados por soviéticos, nazis, por el franquismo y otras corrientes políticas .
La Masonería a través de los siglos se ha asociado con la Revolución Francesa, ya que muchos de sus líderes, como Maximilien Robespierre y Louis Antoine de Saint-Just, eran masones. Se cree que la Masonería influyó en la difusión de ideas liberales y democráticas durante este período.
La Masonería también jugó un papel importante en la lucha por la independencia en América Latina. Políticos y líderes militares como Simón Bolívar y José de San Martín eran masones, y se cree que la Masonería ayudó a difundir ideas de libertad y democracia en la región.
En México, la Masonería se convirtió en un tema de debate público durante la primera década de vida independiente. Las logias masónicas se vieron involucradas en la política y la lucha por el poder, y algunos líderes políticos, como Lorenzo de Zavala y Miguel Ramos Arizpe, eran masones.
Influencia en la política actual
La Masonería sigue siendo una organización influyente en algunos países. Sus principios de laicismo, tolerancia, justicia y igualdad pueden influir en la forma en que los masones abordan la política y el compromiso cívico.
La Masonería y la política en un vínculo esotérico
En el corazón de la Masonería se encuentra la búsqueda de verdades no convencionales . Algunos creen que la Masonería tiene un papel más profundo en la política, más allá de la influencia de sus miembros en la sociedad. Según esta perspectiva, la Masonería podría estar relacionada con la configuración de la realidad política a través de la aplicación de principios esotéricos.
Un ejemplo hipotético
Imagina un escenario en el que un grupo de masones, inspirados por la filosofía hermética y la cábala, deciden trabajar juntos para crear un nuevo orden político basado en la armonía y la justicia. Utilizando sus conocimientos esotéricos, podrían diseñar un sistema de gobierno que refleje los principios de la Masonería, como la fraternidad y la igualdad.
La influencia de la astrología y la numerología
En este escenario hipotético, los masones podrían utilizar la astrología y la numerología para determinar el momento óptimo para implementar cambios políticos o para tomar decisiones importantes. Por ejemplo, podrían elegir una fecha específica para la promulgación de una nueva ley o para la investidura de un nuevo líder, basándose en la posición de los planetas y las estrellas.
La búsqueda de la perfección
La Masonería siempre ha buscado la perfección y la mejora continua. En el ámbito político, esto podría traducirse en la búsqueda de un sistema de gobierno que sea justo, equitativo y beneficioso para todos. Los masones podrían trabajar juntos para crear un modelo de gobierno que refleje estos principios y que promueva la armonía y la cooperación entre las personas.
Aunque no hay pruebas concretas de la influencia esotérica de la Masonería en la política, es posible que algunos masones utilicen sus conocimientos esotéricos para influir en la configuración de la realidad política, y a la vez influir en las masas por medio del Egregor Masónico .
Además, y esto es un hecho, muchos hombres que participan en la vida política de nuestros países no son masones, mientras un porcentaje importante en la Elite si lo es . A todo esto , Las Granes Logias no se arrogan, ni puede arrogarse, el derecho de darles a los masones políticos directrices e instrucciones. Si lo hicieran, perdería el sentido de su vocación y distorsionaría su naturaleza. Porque la masonería, por definición, aspira a ser un centro de unidad y, por ello, respeta el derecho a la diferencia y la libre conciencia de quienes la componen. Esto aplica tanto al ámbito político como al religioso, ya que también hay masones operando en el mundo religioso . La libertad de conciencia es nuestra ley y, además del respeto a la democracia, al sufragio universal cuando se expresa legal y normalmente.
Si pasamos de los gobernantes a los gobernados, recordaremos un importante artículo de nuestra constitución que dice: «Los masones respetan las leyes y la autoridad legítima de los países en los que viven y se reúnen libremente», y añade: «Son ciudadanos ilustrados y disciplinados y conforman su existencia a los imperativos de su conciencia». Añadamos que, tanto en el ámbito político como en el religioso, buscan la conciliación de los opuestos; «buscan unir a los hombres respetando la personalidad de cada uno».
En este ámbito particular, el político, encontraremos una constante en la filosofía de la masonería: la defensa de la libertad, de todas las libertades, y la defensa de lo justo y razonable, la búsqueda de la concordia entre los ciudadanos y la unión entre los hombres, el respeto escrupuloso a la persona humana. Así, cuando los derechos de la persona nos parecen amenazados, cuando las libertades fundamentales nos parecen estar en peligro, los masones, más allá de sus diferencias religiosas, políticas y filosóficas, se unen para salvaguardar estos derechos y estas libertades. Añadimos que la masonería, como institución, tiene no sólo el derecho sino el deber de intervenir en la vida pública cuando fanatismos de todo tipo, sistemas totalitarios, amenazan su propia existencia, destruyen las columnas de sus templos, persiguen y asesinan a los propios masones, como lo ha hecho en el pasado reciente, y lo seguirá haciendo contra cualquier sistema totalitario que prohíba la masonería y persiga a los masones.
En este ámbito de las Logias , donde las pasiones a menudo pueden causar divisiones, la Francmasonería se esfuerza por fomentar el diálogo político constructivo, un espíritu de concordia y armonía. Al hacerlo, somos los fieles sucesores de quienes sentaron las bases de la Orden Masónica a principios del siglo XVII. «Ninguna disputa ni querella debe traspasar el umbral de la Logia, y mucho menos cualquier disputa sobre religión o política» — Constituciones de Anderson — Artículo VI-2.
No olvidemos que cuando se constituyeron las Logias Masónicas en Inglaterra, Escocia, Francia y el Mundo, estas diferentes naciones acababan de experimentar terribles guerras civiles, que durante décadas los hombres se habían estado desgarrando y masacrando mutuamente por cuestiones religiosas y la conquista del poder político, y que las conciencias estaban profundamente marcadas por estas divisiones. Así, la mayoría de los hombres de aquella época aspiraban a la paz civil y buscaban cierta unión en la tolerancia mutua; anhelaban una humanidad finalmente reconciliada consigo misma y se esforzaban por materializar el modelo en la propia Logia Masónica.
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Quinta Parte
LOS "ANTIGUOS DEBERES" (OLD CHARGES)
Las Grandes Logias Masónicas se refieren a los “Old Charges o Antiguos Deberes ” respecto a las Tradiciones de la Masonería y respecto a la práctica del Ritual y del Simbolismo como medio de acceder al contenido iniciático de la orden.
Los Old Charges o Antiguos Deberes son un legado histórico en la Masonería
Los Old Charges son documentos históricos que contienen las reglas y regulaciones de la Masonería en la Edad Media. Estos documentos, también conocidos como "Antiguos Cargos" o "Antiguas Cargas", son importantes para entender la evolución de la Masonería y sus principios fundamentales.
Orígenes y contenido
Los Old Charges datan de los siglos XIV al XVIII y se cree que fueron escritos por masones operativos, es decir, constructores de catedrales y otros edificios importantes. Estos documentos contienen información sobre la organización y la conducta de los masones, incluyendo:
Los Old Charges establecen normas para la conducta de los masones, como la lealtad, la honestidad y la discreción.
Los documentos describen la jerarquía y la estructura de la Masonería en ese período, incluyendo los roles de los maestros, aprendices y compañeros.
Los Old Charges reflejan los principios y valores de la Masonería, como la fraternidad, la igualdad y la búsqueda de la verdad.
Importancia histórica
Los Old Charges son importantes porque proporcionan información sobre la historia de la Masonería, ya que Los Old Charges ofrecen una visión única de la Masonería en la Edad Media y su evolución a lo largo de los siglos.
Los principios y valores establecidos en los Old Charges han influido en la Masonería moderna y siguen siendo relevantes en la actualidad.
Los Old Charges son documentos históricos que contienen las reglas y regulaciones de la Masonería en la Edad Media. Estos documentos abordan los siguientes temas:
Normas para la conducta de los masones, como la lealtad, la honestidad y la secrecía.
A continuación, se presentan algunos de los principios y valores que se reflejan en los Old Charges:
1. Lealtad: Los masones deben ser leales a su logia, sus hermanos y la orden.
2. Honestidad: Los masones deben ser honestos y veraces en sus acciones y palabras.
3. Discreción: Los masones deben mantener la confidencialidad y la discreción en relación con los asuntos de la logia y sus hermanos.
4. Fraternidad: Los masones deben tratar a sus hermanos con respeto, amabilidad y fraternidad.
5. Igualdad: Los masones deben tratar a todos los hermanos como iguales, sin importar su posición social o económica.
6. Búsqueda de la verdad: Los masones deben buscar la verdad y la sabiduría a través de la educación y la reflexión.
Estos principios y valores han sido fundamentales en la Masonería a lo largo de la historia y siguen siendo relevantes en la actualidad.
La masonería como vemos es una institución con tradición. La tradición es lo que se transmite de forma viva, ya sea de palabra o por escrito. Transmite no sólo ideas expresadas de forma lógica y racional, sino también sentimientos, creencias, aspiraciones, formas de actuar y de ser. Presupone una comunidad organizada de hombres y mujeres, y, aún más, una especie de comunión de mentes y almas. Esto asegura la transmisión, la continuidad y, al mismo tiempo, la homogeneidad y la unidad de este grupo. Cada generación tiene el rol, la función y la misión de transmitir a la siguiente generación de masones un depósito sagrado que asegura la sostenibilidad de este grupo. Y así es la masonería como sociedad tradicional.
La tradición, al tomar consciencia de sí misma, es historia; es decir, la transmisión a las generaciones más jóvenes de masones de la representación que una institución tiene de su propio pasado. Cuando esta transmisión ya no está asegurada, cabe temer que esta institución, esta nación, esta civilización o esta cultura estén en vías de perdición. «Al morir una cultura», y por cultura se refiere a la civilización, es perder la memoria cultural. Una cultura muere cuando quienes la sustentaron ya no comprenden los temas formativos de su propia tradición. Así, los masones de todos los Orientes son conscientes de la importancia capital de la tradición en general y de la tradición esencial en particular, de su historia.
En toda tradición masónica, encontramos sucesivamente el uso de un ritual para la apertura y clausura del trabajo de la logia, la práctica del simbolismo y la idea de un camino iniciático. De hecho, una reunión masónica, una Tenida como decimos, además de no tener lugar en un recinto cualquiera, sino en un templo, es decir, en un lugar consagrado y sagrado, no se celebra de cualquier manera. Está sujeta a la estricta y rigurosa observancia de un ritual y se lleva a cabo según un rito determinado (sea cual sea este). La función de cualquier rito es eliminar las impurezas inherentes a cualquier mundo profano, separarnos de este mundo para encontrar un mundo de pureza o ideal. Su función es prepararnos y facilitar la transición de este mundo al otro, permitir y facilitar la transición del hombre viejo al hombre nuevo, del hombre presa del caos de las pasiones, y por lo tanto desordenado, a un ser humano más ordenado, más en armonía consigo mismo, poniéndolo en comunicación con los demás, consigo mismo, con el cosmos y con aquello que lo trasciende, la Luz, el Gran Arquitecto del Universo. En este sentido, cada Rito es a la vez un lenguaje y una acción. Visto desde fuera, puede parecer vano e inútil, pero quienes han experimentado la vida masónica saben que es necesario, indispensable, no sólo para la vida interna de la Logia, sino también para el desarrollo del francmasón en particular.
Además de la práctica escrupulosa de un Rito, existe la práctica del simbolismo. Los masones, especialmente los masones que han concretado y cristalizado luego de décadas de prácticas el Sublime Grado de Maestros Masones , están muy apegados al pensamiento simbólico. Viven y trabajan en sus Templos entre símbolos, en un universo poblado de símbolos: el triángulo, el sol, la luna, la piedra bruta y la piedra cúbica, las columnas, la escuadra, el compás, la regla, consideradas herramientas simbólicas, la cadena de cuerda anudada que rodea los muros del Templo... Cabría preguntarse si esto es simplemente un apego a una tradición obsoleta y anacrónica, especialmente en este mundo moderno dominado por el pensamiento científico y orientado a la eficiencia y el rendimiento. "¿Para qué?", podría preguntarse el técnico, el religioso , el científico o el tecnócrata.
Los masones creen que los símbolos son medios de exploración, herramientas de conocimiento, que permiten al hombre, a través de la reflexión que sugieren, captar ciertas formas de verdad ajenas por definición al método científico, que opera mediante la demostración racional y la experimentación científica. Porque, para muchos de nuestros contemporáneos, la idea de conocimiento se reduce a la idea de esta ciencia positiva y técnica, que esencialmente pretende ser conocimiento del objeto y sus leyes, y propone su uso o manipulación. Reduce la realidad total al objeto mismo, o si se prefiere, reduce la realidad total a su apariencia y a las traducciones, generalmente matemáticas, que la ciencia da a esta apariencia. En particular, cuando las ciencias llamadas «humanas» se acerquen al estudio del hombre, lo reducirán al estado de un objeto, de una cosa, es decir, descuidarán, por principio y por definición, lo que en el hombre, lo reducirán al estado de un objeto, de una cosa, es decir, descuidarán, por principio y por definición, lo que en el hombre, mutilándolo o negando lo que es específico y esencial en él, descuidando la doble dimensión del hombre, al tener en cuenta al hombre sólo en su dimensión natural, aquella por la que es un objeto de la naturaleza, pero descuidando o negando aquella por la que es un sujeto, una libertad, y por la que va más allá del orden de la naturaleza.
Ahora bien, lo que es aceptable en el plano del método ya no lo es en el plano de la ontología, del conocimiento del hombre mismo en la verdad de todo su ser, porque no se puede negar ni ignorar en el hombre lo que lo constituye, es decir su libertad, su conciencia, la idea de superarse a sí mismo por la razón, la dimensión propiamente dicha, la trascendencia de esta conciencia, su razón, «su dimensión metafísica, la idea de un ser que en nuestra conciencia supera la naturaleza».
Creemos los masones que el simbolismo da cuenta más exacta y adecuada de esta verdadera naturaleza del hombre y que el símbolo permite comprender mejor esta doble dimensión del hombre, todo lo que en él es autotrascendencia por sí mismo , podemos decir "que un hombre es hombre en la proporción en que es superhombre".
En efecto, el símbolo es un "doble ser". Como indica su etimología, une dos partes, dos aspectos; es un signo concreto que evoca, por una relación natural, algo ausente o imposible de percibir. De ahí que esta escuadra o este compás que veo, que puedo tocar y que se me manifiestan por su carácter concreto o material, sea lo que algunos llaman "el significante".
Pero también lo que no veo inmediatamente, lo que no puedo tocar ni medir, el aspecto invisible, no manifestado, lo que algunos llaman «el significado», es decir, el significado al que puede referirse esta escuadra o compás. En este sentido, «el símbolo aparece como la imagen visible de lo invisible». Es un signo... Se refiere a un significado que sólo se sugiere y que todo masón debe esforzarse por descubrir en su investigación. Sin duda, aparece como una especie de enigma, pero un enigma que, en lugar de bloquear la inteligencia, la provoca y la despierta.
De hecho, todo símbolo es libremente interpretado por quien lo observa y estudia. En el ejercicio del pensamiento simbólico, podemos experimentar, y de hecho lo hacemos, un pensamiento siempre nuevo, siempre libre, un «pensamiento que crea significado», porque «en el proceso simbólico, el mediador emana del libre examen y escapa a toda formulación dogmática». Además, el pensamiento simbólico, bien comprendido, es, por naturaleza y por definición, ajeno a cualquier espíritu dogmático; da testimonio de nuestra libertad.
En cada símbolo, decimos, hay una dualidad, un significante y un significado, esto en el plano del lenguaje y el conocimiento. Pero si pasamos del plano del lenguaje y el conocimiento al plano del ser, podemos decir que hay otro encuentro, otra concordancia, la de un fragmento y un complemento, la de un ser fragmentario y un ser complementario, de un ser fragmentario que remite a un ser complementario. Y si consideramos los seres de la naturaleza, y entre estos seres al hombre mismo, sólo podemos notar su carácter fragmentario, su finitud; somos esencialmente seres finitos, fragmentados y fragmentarios, pero seres que, al mismo tiempo, remiten a un ser complementario, ya sea este ser la humanidad, y pensemos aquí en las palabras de Comte, quien escribió que «el hombre sólo existe a través de su unión con la humanidad», ya sea este ser la naturaleza, el cosmos, ya sea este ser finalmente aquello que supera a la naturaleza y a la humanidad misma, aquello que llamamos el Gran Arquitecto del Universo.
Somos al mismo tiempo seres finitos y separados y seres conectados más allá de esta separación, con Aquello que lo sobrepasa, con esta Realidad Una y Total que no podemos, en el sentido propio, comprender, pero cuyo conocimiento simbólico nos significa su presencia y nos sugiere su existencia.
La experiencia del pensamiento simbólico nos restituye la doble dimensión de nuestro ser y, dentro de ella, la dimensión metafísica y espiritual del hombre (el sentido de cierta unidad, de cierta totalidad). Y podemos decir, con Mircéa Eliade, que el conocimiento simbólico «siempre revela la unidad fundamental de varias zonas de la realidad». Sin duda, pero si bien no nos restituye en su plenitud la totalidad y la unidad de la realidad, nos permite tomar conciencia de nuestra «separación» y, a través de ella, emprender una búsqueda que nos permita acercarnos a esta verdad única y total, esta verdad universal, esta Luz en la que todos los hombres de buena voluntad pueden reconocerse.
Encontramos el significado etimológico de la palabra símbolo "sol bolon", que se opone a "diabolon", ya que lo que busca reunir y unir se opone a lo que divide y desgarra. La función simbólica es tender puentes, establecer relaciones, promover la comunicación entre el hombre que soy y lo que lo rodea, la naturaleza y el cosmos, con otros hombres también, pero también con uno mismo, mediante una mejor unión de nuestra relación con el mundo y una mejor comprensión de nuestra relación con los demás y con uno mismo; situarnos, finalmente, en relación con lo que trasciende al mundo y al hombre mismo, lo que llamamos el Gran Arquitecto del Universo, y mediante esto, encontrar cierto equilibrio y construir cierta armonía.
Así, se podría decir, que, en este sentido, «este simbolismo... no es de alcance mediocre por este movimiento de meditación al que nos invita», diríamos finalmente que el simbolismo es «ese gran medio que nos proporciona el hilo conductor del conocimiento de la realidad sensible, invisiblemente visible en su eterno misterio».
Alcoseri
Análisis De Los Principios Masónicos, Sexta Parte
La Iniciación
El símbolo de la Iniciación Masónica es "un hilo", es "un camino"; digamos, con las Declaraciones de Principios, que permite el acceso al contenido iniciático de la Orden. El pensamiento simbólico exige necesariamente el enfoque iniciático. El pensamiento simbólico y el camino iniciático están indisolublemente, necesariamente, ligados dialécticamente. Y por esta razón, la Francmasonería fue definida en su momento como "una institución de iniciación espiritual efectuada mediante símbolos" .
Así como no hay Logia Masónica sin Rito, ni Francmasonería sin símbolo, no hay Francmasón sin iniciación, porque es la iniciación la que nos hizo Francmasones. "Filosóficamente", "la iniciación busca provocar una modificación ontológica del régimen existencial". Dicho de forma más sencilla, digamos que, por definición, la iniciación masónica, como cualquier iniciación, busca provocar un cambio, una transformación en cada ser humano.
Su objetivo es provocar un cambio radical y fundamental en nuestra forma de pensar y sentir, y, por lo tanto, en nuestra forma de actuar y ser. Su ambición es dar a luz a un hombre nuevo, un hombre verdadero, según las reglas de la Sabiduría, la Belleza y el Amor. Y si este proyecto todavía parece demasiado ambicioso, digamos que al menos pretende provocar en el sujeto una conmoción intelectual y un choque emocional que le haga consciente de la urgencia y la necesidad de este cambio, que debe afectar no sólo a nuestra inteligencia, sino también a nuestro corazón. Pero seamos sinceros al añadir que no debemos ver en la iniciación masónica una especie de acto mágico, un proceso milagroso que convertiría al pobre hombre que somos en una especie de hombre absolutamente superior, perfecto en todos los sentidos; lejos de nosotros los masones está tal idea.
La iniciación masónica tiene como objetivo permitirnos, mediante una serie de pruebas, tomar conciencia de lo que somos y brindarnos los medios que nos permitan alcanzar una mayor lucidez y alcanzar, en nosotros mismos y con los demás, mayor armonía y amistad, para asegurar cierta perfección de nuestro conocimiento y de nuestro ser. Para algunos es iluminación; para otros, simplemente lucidez.
La iniciación no es ni puede ser un fin en sí misma, un logro; es, como indica su etimología, sólo un comienzo, un inicio. Nos permite "entrar en el camino", pero depende de nosotros "seguirlo", pasar de la iniciación virtual a la iniciación real. Porque sólo de nosotros, apoyados ciertamente por los Maestros de la Logia, instruidos por la reflexión sobre los símbolos y la práctica del ritual, depende sólo de nosotros construir nuestro camino y seguirlo, transformar una promesa y una esperanza en una realidad, en una verdad. Porque la dignidad del hombre reside en buscar la verdad. Es a través de la verdad que nos liberamos de toda idolatría, es la verdad que nos hará libres. Pero la verdad que la iniciación masónica nos permite esperar no es una verdad religiosa transmitida por una revelación; aún no es una verdad de tipo científico, medible y objetivable, y, por lo tanto, susceptible de ser transmitida a través de la enseñanza doctrinal y libresca. Se trata de una búsqueda, de un acercamiento, de una experiencia vivida en libertad: a cada uno de nosotros le toca conducirse según una verdad que no podemos aprender de los demás, sino que nosotros mismos debemos aprender a redescubrir o reconstruir.
Añadamos que esta iniciación en el Rito Escocés incluye un cierto número de obstáculos y pruebas, ciertamente simbólicos, y que no se llega a ser Aprendiz Masón, luego Compañero y finalmente Maestro sin paciencia, sin trabajo, sin esfuerzo y que es necesario, para alcanzar una cierta forma de sabiduría, la iniciación masónica busca la "guía de Dios el Gran Arquitecto del Universo , en , compañía de masones y del Tiempo porque por él se inventarán todas las cosas latentes".
No existe sociedad ni institución que pueda vivir sin principios y reglas. Esto también aplica a la masonería. La Regla Masónica, los Principios de la masonería, se estructuran, en nuestra opinión, en torno a tres ideas fundamentales. Primero, el reconocimiento de una verdad universal que ilumina a todos los hombres y que sigue siendo el objetivo de su investigación. Luego, la libertad que habita en la conciencia de cada hombre en esta búsqueda de la verdad. Por esencia y por definición, el hombre es un ser libre, potencialmente libre, y arrebatarle esta libertad es mutilarlo y negarlo en su naturaleza esencial. Así, la masonería afirma simultáneamente la perpetuidad y universalidad de la verdad y la libertad de su investigación. Pero esta verdad no puede descubrirse inmediatamente. Presupone uno o más mediadores: estos están constituidos por los símbolos y la reflexión que cada masón realiza sobre ellos. Esta búsqueda de la verdad requiere paciencia, esfuerzo libremente consentido y el trabajo incansable del masón. Esta búsqueda y estos esfuerzos no pueden ser solitarios, sino que sólo pueden llevarse a cabo con otros hombres, en un diálogo constructivo, con un espíritu de amistad y fraternidad. Verdad, Libertad, Fraternidad: estas son las ideas clave que caracterizan y definen la Idea Masónica. Si el mundo en el que vivimos hoy nos parece, la mayoría de las veces, un completo desorden intelectual y moral, es porque el hombre de nuestras civilizaciones ha perdido, o parece estar perdiendo cada vez más, la vocación de la verdad, el sentido de la libertad y el de la fraternidad. Esta búsqueda incansable de la verdad a través de la libre conciencia del hombre y en el espíritu fraternal, nos parece, es la Regla fundamental a la que se rige el pensamiento del francmasón. Esta regla tiene para él un carácter intangible, incluso diríamos sagrado, como todo lo que afecta a la persona humana.
Se ha dicho que « la sacralidad religiosa y los pactos legales representan los únicos valores fundamentales específicamente humanos ». Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX se observó el deterioro, entre ciertos hombres, del sentido de lo sagrado; y nuestra era en este Siglo XXI ha presenciado un deterioro aún más rápido del sentido del pacto legal y social que permitió, dentro de cierto consenso, encontrar un equilibrio, ciertamente relativo y a veces precario, pero esencial para la supervivencia de nuestras sociedades. De ahí en adelante, nos inclinaríamos a pensar que en nuestras "civilizaciones mecánicas" nuestra tarea es devolver a los hombres el sentido de lo sagrado, y esto, una vez más, fuera de toda consideración confesional y de toda restricción dogmática, que nuestra tarea es también hacer comprender a nuestros contemporáneos, nuestros hermanos en la humanidad, que, al destruir sistemáticamente los fundamentos de todo pacto jurídico y social, basado en la Razón y en la Ley, corremos el riesgo de destruir nuestras sociedades democráticas, todo lo que hizo valiosa y valiosa nuestra civilización, y por la misma razón, finalmente, al hombre que, imperceptiblemente, regresa al estado de bárbaro y se convertirá en "un lobo para el hombre".
En un mundo cada vez más sujeto al odio más ciego, a la violencia más absurda y a la barbarie generalizada, en un mundo que ante nosotros y a nuestro pesar parece cada vez más desmoronarse y finalmente destruirse, donde no sólo el desorden sino también la oscuridad invaden la conciencia de los hombres y hacen de nuestros contemporáneos seres con el alma vacía y desesperada, donde el desierto provocado por las ambiciones crece inexorablemente, ¿qué puede hacer la masonería tradicional? ¿Qué pueden hacer las Grandes Logias esparcidas por todo el Mundo?
Nada, nos tentaríamos a decir, y sin duda usted sería el primero en sorprenderse, nada, añadiríamos, sí, nada, si esperamos de la masonería una especie de solución mágica, una solución milagrosa, que resuelva todos nuestros males de forma definitiva y absoluta. Los masones son hombres como cualquier otro y no poseen, contrariamente a lo que algunos creen, poderes sobrenaturales. Pero si no pueden resolver nada de inmediato, como por arte de magia, pueden proporcionar un método de reflexión y acción que sería el principio de una solución.
En primer lugar, la masonería puede invitar a los hombres de nuestro tiempo a una concienciación, que también forma parte de su tradición intelectual y cultural. Despertar o reavivar la conciencia de los hombres mediante el reconocimiento de ciertas ideas, ciertos valores, reglas, sin los cuales la existencia humana es imposible: valores llamados libertad, justicia, fraternidad, verdad..., valores que el masón está invitado a descubrir y practicar en la propia Logia Masónica. Una invitación, como he intentado mostrar, a la búsqueda de «otra vida», caracterizada por este retorno a la verdadera tradición, la vida interior y la elevación espiritual.
Si bien la masonería es una institución que, en el pasado y aún hoy, se ha esforzado y se esfuerza por responder a problemas de carácter histórico, temporal, digamos político y social, también es una orden iniciática tradicional y universal basada en la fraternidad y, como tal, llama al hombre a la búsqueda de otra dimensión de su vida: la de su vida interior, la de su vida espiritual. En este sentido, responde a las necesidades y demandas del hombre del presente siglo XXI, pues si bien necesita bienes materiales, comodidad y riquezas, también necesita algo más, otro alimento; anhela otra vida: la del espíritu. Pero en este ámbito, como en otros, la masonería tradicional no pretende ofrecer una solución prefabricada, definitiva y lista. Nos ofrece un método, un camino, nos invita a una búsqueda, una indagación, una conquista, la del hombre finalmente redescubierto en todas sus dimensiones humanas. Nos ofrece un camino, una vía, nos invita a una fe y una esperanza: la del hombre reconciliado con la naturaleza y el universo, con los demás hombres, sus hermanos, consigo mismo, con el gran Arquitecto del Universo. La Logia Masónica, la Logia justa y perfecta, es el lugar material y espiritual de esta búsqueda, de esta aventura, y es su instrumento y herramienta.
Si el hombre de nuestro tiempo tiene cada vez más la impresión de estar sumido en la oscuridad, y esta palabra designa nuestra vida entendida no sólo simbólicamente, sino realmente, es porque ha perdido la memoria de su origen, el sentido de su destino, la verdadera idea de su ser. Ya no sabe de dónde viene, ya no sabe adónde va, ya no sabe quién es. La Logia Masónica como tal puede permitirle encontrar la memoria de su origen volviendo a la tradición, el sentido de su destino gracias al camino iniciático y la idea de lo que realmente es gracias al pensamiento simbólico, para encontrar y conquistar lo que nuestra tradición y nuestra filosofía llaman tan simple y profundamente: la Luz.
Alcoseri
La Masonería Y Su Secreto
Sorprendentemente, la Masonería recibe mucha atención y comentarios de personas No Masonas. El misterio de las prácticas de una organización que ha modificado al Mundo alimenta el deseo de conocer sus secretos. El secretismo que se percibe desde fuera, por motivos morbosos, causa en algunos miedo o simple curiosidad, bien podríamos pensar que alrededor de la Masonería se ha generado un halo de misterio. Sospechosa de ramificaciones políticas ocultas, que van desde el mismo Capitolio en Estados Unidos en donde deambulan a diario masones, pasando por el Vaticano y sus logias masónicas secretas y así hasta llegar a un pequeño poblado que cuenta con una Logia Masónica ubicada en una región montañosa en Latinoamérica. La Masonería asimilada con descuido a las prácticas sectarias que se desarrollan cada día más en secreto , no deja de ser sospechosa y, lamentablemente, a veces condenada como manipuladora de la realidad, a pesar de todo la masonería se mantiene despreocupada por la opinión pública. Se suele decir que la Masonería no es una sociedad secreta, sino más bien discreta, cosa que al No Masón si es secreta o discreta , no le cambia mucho su percepción . Muchos masones no comparten esta calificación de Sociedad Secreta , ya que les parece peligrosa si es que viven en una Nación en donde las Sociedades Secretas son condenadas por las mismas Constituciones ; aún resuenan en mis oídos estas palabras del juramento del aprendiz durante su iniciación: « Juro solemnemente y prometo de buena fe , no revelar jamás ninguno de los secretos masónicos, ninguno de los misterios masónicos , que me son revelados en Logia o me serán revelados a futuro ». El secreto, en sí mismo, nunca es reducible; es o no es. Es absoluto o inexistente. La cuestión es saber qué es en la Masonería un asunto de secreto o de simple discreción, necesario para la serenidad de las obras.
El secreto nace con la iniciación; un secreto que, a la vez, une y divide. Une al aprendiz con la logia cuyas obras ahora comparte. Pero con este secreto tan ardientemente deseado por el aspirante, se produce también una ruptura definitiva con la vida profana. El secreto materializa el paso de lo profano a lo sagrado, de la sombra a la luz. Lo que antes me era desconocido se me revela gradualmente en las diferentes fases del proceso masónico; para que la luz pueda ser dada, para que sus hermanos puedan revelarse a él, el aspirante se liberará de su venda, el último vestigio de su ceguera profana; pero esto no puede hacerse sin destruir el testamento filosófico; no puede acceder a la luz de la iniciación sin la renuncia absoluta a esta vida que abandona. Si el iniciado accede a un secreto, lleva otro profundamente arraigado en su interior; El de las aspiraciones que lo llevaron a las puertas del templo. Este secreto lo habrá compartido con sus futuros hermanos, y sólo con ellos, a quienes se les lee el testamento filosófico antes de ser archivado.
El recordatorio del secreto es constante: al comenzar la obra, el Guarda Templo se asegura de que la logia esté debidamente cubierta, o los dos Vigilantes verifican que las columnas estén compuestas únicamente por miembros de la logia o masones visitantes conocidos. Ninguna persona profana puede romper el secreto de la vestimenta. Fuera de la logia, ocurre lo mismo, porque no se puede ser masón sin llevar en sí mismo su promesa fundamental. Así es como nos retiramos después de cada reunión bajo la ley del silencio. Las constituciones de Andersen son muy claras sobre la conducta de un francmasón en presencia de extraños. Debes, está escrito, "Sé circunspecto en tus palabras y tu comportamiento para que el extraño más perspicaz no pueda descubrir o notar lo que no debe divulgarse . Un secreto extraño, ese, de todos modos, un secreto tan secreto que ni siquiera se puede escribir ni nombrar.
Porque al no nombrarlo, uno se pregunta: ¿Son las decoraciones simbólicas del masón, los símbolos que adornan las columnas, los rituales que ordenan el trabajo en la logia? ¿No es todo esto ampliamente conocido por todos los laicos, a quienes una simple compra en una librería puede informar con gran detalle? ¿No estas miles o millones de sitios en Internet publicando de Masonería? ¿Qué debemos pensar de nuestros hermanos que escriben estos libros o publican en Facebook ? ¿No vemos videos en YouTube a masones tratando de Masonería? ¿Traicionan entonces alegremente este secreto del cual, no hace mucho, el aprendiz en el que me he convertido, juró no revelar nada? Pero, de hecho, ¿qué tengo que revelar?
Antes de ser un contenido perceptible, un conocimiento o una comprensión, el secreto es un compromiso.
Desde un punto de vista práctico, es el resultado de una necesidad histórica; una forma para que la obediencia sobreviva a los violentos ataques a los que ha sido y sigue siendo sometida; El francmasón elige revelarse o no. Pero es un acto de responsabilidad y libertad individual. Sin embargo, nadie puede, bajo ninguna circunstancia, divulgar la pertenencia de otro hermano a una obediencia masónica ni revelar lo que se ha dicho o hecho en la logia. « Preferiría que me cortaran la garganta antes que traicionar los secretos que me han sido confiados ». Esta es una de las interpretaciones comunes de la señal que cada masón realiza durante una intervención en la logia. La fidelidad a este compromiso es, en mi opinión, absolutamente esencial, no sólo porque se basa en un juramento y, por lo tanto, simboliza la inquebrantable solidaridad que une a todos los francmasones, sino también porque garantiza una formidable libertad de expresión. No tener que preocuparse por las consecuencias de lo que se dice, poder expresar los propios pensamientos sin segundas intenciones ni temor; solamente el compromiso con el secreto de los debates permite, en mi opinión, lograrlo. Sólo la garantía de un secreto absoluto sobre el trabajo de la logia permite preservar su dimensión sagrada, para asegurar que los metales se han dejado en el Puerta del templo. La entrada al templo se realiza, pues, bajo el signo que, en este sentido, también simboliza contención y reserva.
La iniciación debía revelarme un secreto; de hecho, me llama a la solidaridad; añade un nuevo eslabón a la cadena que, en el espacio y el tiempo, une a los masones.
La práctica del secreto, y en general de la gran discreción en el trabajo, mantiene ante la opinión pública un halo de misterio en torno al trabajo de la masonería, una puerta abierta a fantasías de todo tipo. La obediencia experimenta rápidamente un movimiento paradójico. ¿Cómo podemos comunicarnos sin revelar?
¿Cómo influir en la vida secular, con qué palabras, sin revelar el secreto del trabajo en la logia? Pues no se puede trabajar por el mejoramiento material y moral de la humanidad si se aísla de toda influencia política, ya que la palabra política debe tomarse naturalmente en su significado primario: la vida urbana. Pero, al mismo tiempo, si bien se requerían largas pruebas para comprobar la motivación del candidato y juzgarlo apto y digno de compartir el secreto, ciertamente no se debe entregarlo sin precaución a toda persona secular; desde un punto de vista puramente secular, el secreto sirve a la masonería. En un mundo entregado a los caprichos de la moda, donde la comunicación prima sobre el mensaje, la postura misteriosa que mantiene el trabajo masónico no necesariamente socava la fuerza de su mensaje. Desde un punto de vista estrictamente estratégico, ya no basta con reflexionar. La eficacia de la acción humanista que lideramos supone que nuestras ideas se transmitan; que se manifiesten en nuestra actitud ante el mundo, sin concesiones, sin traicionar el secreto fundamental que nos une, pero con la constante preocupación de considerar los mejores medios para avanzar en nuestro enfoque de los principales problemas de la sociedad. La discreción participa del peso y la presunta fuerza que se nos reconoce; sin duda nos equivocaríamos si no la aprovecháramos.
Pero no mezclo esta discreción con el secreto, que para mí es, ante todo, la preservación de la identidad de mis hermanos y sus palabras en la logia.
Se podría objetar que esta es una visión reductiva del secreto masónico. No lo creo. La solidaridad, el respeto por la palabra dada, son virtudes fundamentales para mí. ¿Qué valor tiene la ayuda y el apoyo de alguien que no puede garantizar el secreto? Considerada en su dimensión social, la masonería debe seguir garantizando la protección de sus hermanos. Pero además, debemos preservar la dimensión sagrada del trabajo en la logia.
Preguntándome sobre el secreto masónico, recuerdo este proverbio de un sufí del siglo XIX, Salih de Merv, que dice: " Los ciegos necesitan ojos, no luz ".
En otras palabras, no hay luz para quienes no pueden o no saben cómo verla. El secreto masónico es también, y puede ser, esencialmente una construcción interior, personal e íntima. Una construcción que no se basa simplemente en el dominio de la conciencia, sino que extrae sus fuentes más profundamente de nuestro interior. A través de nuestro trabajo, a través del de los símbolos que cuestiono y del ritual en el que participo, son las profundidades de mi inconsciente las que resuenan y se me revelan. Ya no estamos, en mi opinión, en el dominio de la conciencia, sino en el de lo indecible; el secreto radica en la intimidad de las emociones, de la experiencia o del sentimiento del francmasón, en el diálogo constante entre la razón y la experiencia íntima, del pensamiento racional y la inexplicable evidencia del símbolo; es mi experiencia interior, tomando prestado el título del libro místico de Georges Bataille. No se transmite, en ningún caso, a través del lenguaje, porque no se adquiere a través del lenguaje. Se forma mediante el profundo trabajo del ritual sobre el francmasón, un trabajo lento y continuo. Un poco como las manecillas que marcan los minutos en un reloj que siempre parecen inmóviles y, sin embargo, nunca dejan de girar. Cada hermano vive una Masonería que le es singular. Hay tantos secretos como hermanos y experiencias personales en el camino masónico. Una multiplicidad que no excluye la unidad, unidad que encontramos, por ejemplo, en la cadena de unión mediante la cual, liberados de las limitaciones del lenguaje, deseamos compartir nuestros secretos más íntimos; fusionarnos para que los anillos de metal puro formen esta cadena única e indivisible, tan fuerte y tan unida que una sola mano basta para jurar por todos los anillos que la componen; erigir con piedras lisas y perfectamente ajustadas el templo ideal de la humanidad.
El secreto es una búsqueda, una búsqueda sin fin, una búsqueda de centralidad, unidad, universalidad.
La iniciación en la logia, el juramento prestado, me aleja del mundo profano. Un primer círculo, un nuevo espacio se abre al aprendiz: el de la logia y los hermanos que la componen. Este primer nivel de secreto masónico se refiere al requisito de solidaridad y discreción ya mencionado. Delimita la división entre lo profano y lo sagrado.
El camino masónico, aunque basado en un ritual colectivo, es al mismo tiempo un proceso interior y personal, único para cada masón. La comunidad del ritual no pretende limitar la individualidad, sino, por el contrario, hacer surgir la unidad de la diversidad. Un nuevo círculo, un nuevo espacio personal, se construye gradualmente. Las palabras son incapaces de describirlo. Cada persona construye poco a poco, consciente o inconscientemente, el círculo de sus emociones, de su experiencia íntima en el taller de su meditación.
Cada hermano masón es, así, el constructor de un nuevo espacio, de un secreto indecible que lo separa de los demás no sólo por su singularidad, sino también por su incomunicabilidad. Este segundo círculo delimita de alguna manera su espacio interior del de sus hermanos.
Pero es dentro de sí mismo que esta búsqueda de un secreto interior continúa implacablemente. Un tercer círculo que ocultaría a mi conciencia esta centralidad, el secreto masónico. Buscar el principio, el origen de todo o el secreto masónico, es de hecho lo mismo.
Pero ¿no reside la verdad en la búsqueda misma, en las sucesivas transformaciones que induce en el francmasón, más que en el descubrimiento de un secreto masónico?
Alcoseri
La Masonería Esotérica
Si bien la cuestión de los vínculos existentes, entre el esoterismo y la masonería es fascinante desde un punto de vista intelectual, también es un camino plagado de dificultades. De hecho, el investigador “No Masón” que desee interesarse seriamente en ella debe navegar por un mundo cerrado a los “No Masones”, vaya ni la gran mayoría de los Masones tienen acceso al “Esoterismo Masónico” incluso aquellos que han obtenido el sublime grado de Maestro Masón , pocos tienen acceso a este asunto esotérico dentro de Logias, y del grado 4º al 33º incluso esto es cosa de unos muy pocos masones , el mundo esotérico masónico es cosa de una pequeña minoría. Para muchos masones estos asuntos esotéricos , son cosas pseudocientíficas, sólo son especulaciones sin sustento . Solamente unos pocos masones, a menudo de una élite , destacan claramente por sus masónicas posturas esotéricas y ocultistas.
Muchos masones por varias razones evitan “El Esoterismo Masónico” algunos por miedo , otros por su formación religiosa , incluso por sus posturas políticas o bien simplemente porque no lo entienden .
La Masonería rescata para la Humanidad el Verdadero ideal iniciático antiguo.
Muchas de las ideas esotéricas masónicas surgieron en lugares y tiempos distintos, el origen lejano de las distintas sociedades místicas es común y se remonta a aquellos pueblos antiguos, cuya tradición oculta es recordada hoy por nosotros la Masonería.
La Masonería se ha encargado de recopilarlo todo para presentarlo en el presente, de manera depurada y entendible, pues de igual forma las bases filosóficas de las mismas es común, y lo constituyen las tres ciencias ocultas.
La ciencia tradicional cabalística de los judíos por ejemplo que busca poner al descubierto los secretos de Dios y de la naturaleza divina mediante alegorías , por su relación el alfabeto hebreo y de los diez números podría denominarse las matemáticas del pensamiento humano, pero la idea judía cabalística era solamente para un pueblo, un pequeño número de personas. La masonería es para todos sin distinción de razas y credos.
La Francmasonería cuenta entre sus miembros a transmisores auténticos de diversas corrientes herméticas, pitagóricas, cabalísticas, rosacruces, sincretista, hinduista, cristianas etc. que con el correr del tiempo se fueron enlazando armónicamente hasta dar origen a un sistema depurado en un Sistema Ecléctico Masónico, que engloba a todas las corrientes esotéricas del mundo, desechando lo malo y mejorando lo bueno.
Este cuerpo ecléctico filosófico liga al francmasón mucho más a los valores humanos, y a la devoción a un Dios Razonado, lo cual lo hace menos identificado a lo religioso fanático, pero si ideando un Dios más apegado al raciocinio.
Los platónicos utilizaban un idioma geométrico para describir los cuatro niveles de la existencia, el cual se puede describir así: el punto, la parte esencial representa la divinidad en todo, esta se proyecta a toda la existencia a través de niveles cada vez más complejos, la línea representa al espíritu, alma y finalmente el sólido la materia.
La Francmasonería se ocupa tanto de la superficie, esto es de lo físico, y se ocupa también de lo metafísico. El sistema filosófico ecléctico de la masonería concibe al hombre formado por un cuerpo, una psique/alma, un espíritu y un contacto con la fuente divina. En términos específicos representa la psique mediante el Templo de Salomón, que describe como un templo de tres niveles dentro del cual se puede tener consciencia de la presencia de la divinidad. Se puede encontrar un paralelismo entre este sistema y el modelo psicológico profundo, el patio del templo corresponde a la consciencia individual y su desarrollo se realiza en la Cámara de Aprendiz, en la cual el recién iniciado recibe simbólicamente una mirada al interior de la naturaleza de su propia psique y que se representa como la piedra bruta. El grado de compañero que corresponde al inconsciente personal y se desarrolla en la Cámara de Compañeros, este grado entraña un profundo trabajo psicológico e intelectual. Por último, el sanctasanctórum corresponde al inconsciente colectivo que se desarrolla en la Logia de Maestros, se entiende como ya con el desarrollo de la psique se puede tener contacto con el espíritu, de manera que trabajando en el seno de la estructura psicológica, especialmente a niveles mas elevados se puede ser consciente de la presencia de la divinidad.
En base a estas premisas se puede entender que el individuo que se inicia en la francmasonería, y que explora su psique puede y debe dejándose guiar por su Dios, y desarrollar un papel activo en el mundo físico, o mejor entendido en la sociedad donde se desenvuelve.
El ideal Masónico es el de Cristo, el de Zoroastro y el de Hermes, su regla es la iniciación progresiva: Son depositarios de los misterios del Apocalipsis y del Zohar. Sus doctrinas filosóficas se desarrollan en ese simbolismo que es la característica especial de la enseñanza de la Masonería, y son las que relatan la pérdida y recobro de la palabra, a la vez que investigan la verdad divina, ella nos conduce a la comunicación inmediata relacionada con las ideas profundas del mundo antiguo. Su objeto de culto es la verdad representada por la Luz del Conocimiento. Su veneración va dirigida sobre todo a la razón, bien comprendida como conciencia, pero se muestra muy poco inclinado al automatismo reglamentado de las religiones. Su fundamento es el orden eterno. Su principio es la justicia inmutable que rige las leyes de Universo. Enseña la igualdad en el orden jerárquico, y mira como necesario los grados de la iniciación y la clasificación de los hermanos por orden de estudios y méritos, admitiendo todas las creencias pero rechazando las doctrinas y cultos que ultrajan a la naturaleza.
En ella tienen cabida todos los hombres libres y de buenas costumbres, respetuosos de las leyes, amantes del conocimiento y creyentes en un ser supremo. Serge Raynaud de la Ferriere define la Escuela Iniciática masónica como el mejor lugar de disciplina esotérica, donde no entra todo el que quiere, en ellas hay una enseñanza preparatoria repartida en grados, y exámenes que aprobar antes de abordar el grado siguiente.
Estas Escuelas no se fundan más que de tiempo en tiempo, a lo largo de la historia, y la razón es muy simple: porque en estos Centros Esotéricos es donde se conserva la Tradición Iniciática, con su Alta Ciencia Verdadera y los Preceptos de los Sabios, en una palabra es todo lo que puede encerrar un santuario el cual debe transmitir el Misterio y el Simbolismo bajo los cuales se encierra la Ciencia Divina.
El Colegio Iniciático Masónico enseña las diferentes tradiciones, menciona las distintas escuelas, las variadas filosofías, no pertenece a ningún dogma y está por encima de todas las religiones y de todas las doctrinas. La transmisión de la Gran Sabiduría se hace bajo un profundo simbolismo que requiere largos años de estudio para hacerla comprensible.
Aquí adquiere razón el axioma: Cuando el Discípulo está preparado, el Maestro Interno aparece, o sea cuando el aspirante se ha formado una opinión un poco menos profana, entonces es digno de recibir la iniciación. La Francmasonería como heredera de muchas Tradiciones Antiguas se puede considerar una Escuela Iniciática, ya que en ella se practica la Iniciación selectiva de sus miembros y se da una enseñanza Esotérica interna repartida en Grados, la que sólo estudian y comprenden los hombres de alma y facultades privilegiadas, estando la misma representada por símbolos que representan los más Altos Misterios y que constituye el esoterismo en la Orden .
Como masón, puedo decir que la Masonería tiene una profunda conexión con el esoterismo. Aunque no todos los masones se consideran esotéricos, la Masonería en sí misma tiene una rica tradición de simbolismo, alegoría y búsqueda espiritual que se alinea con los principios del esoterismo.
La Masonería utiliza un lenguaje simbólico para transmitir enseñanzas y principios espirituales. Los símbolos masónicos, como la escuadra y el compás, la pirámide y el ojo que todo lo ve, tienen un significado profundo y multifacético que requiere interpretación y reflexión. Este uso del simbolismo es característico del esoterismo, que busca revelar verdades ocultas y profundas a través de la interpretación de símbolos y alegorías.
La Masonería se enfoca en la búsqueda espiritual y la auto-mejoramiento. Los masones se esfuerzan por desarrollar sus cualidades morales y espirituales, y por alcanzar una mayor comprensión de sí mismos y del universo. Esta búsqueda espiritual es un aspecto fundamental del esoterismo, que busca la iluminación y la unión con lo divino.
La Masonería tiene una conexión histórica y filosófica con la tradición esotérica. Muchos de los principios y símbolos masónicos se encuentran en las enseñanzas de los antiguos misterios y en las tradiciones esotéricas de la antigüedad. La Masonería ha absorbido y adaptado estas enseñanzas a lo largo de la historia, creando una síntesis única de simbolismo y espiritualidad.
La influencia de la Cábala en la Masonería
Un dato concreto que sostiene la conexión entre la Masonería y el esoterismo es la influencia de la Cábala en la Masonería. La Cábala es una tradición esotérica judía que se enfoca en la interpretación simbólica y mística de la Torá y otros textos sagrados.
La Masonería ha sido influenciada por la Cábala en varios aspectos, como:
El Árbol de la Vida es un símbolo fundamental en la Cábala que representa la estructura del universo y la conexión entre las diferentes sefirot (emanaciones divinas). La Masonería ha adoptado este símbolo en algunos de sus rituales y enseñanzas.
La Cábala utiliza la numerología para interpretar los números y sus significados simbólicos. La Masonería también utiliza la numerología en algunos de sus rituales y enseñanzas, como en la importancia del número 3 (los tres principios: sabiduría, fuerza y belleza).
La Cábala se enfoca en la interpretación simbólica de los textos sagrados y la búsqueda de significados ocultos. La Masonería también utiliza la interpretación simbólica en sus rituales y enseñanzas, buscando revelar verdades profundas y espirituales a través de los símbolos y alegorías.
El Rito Escocés Antiguo y Aceptado: Este rito masónico tiene una fuerte influencia de la Cábala y utiliza símbolos y enseñanzas cabalísticas en sus rituales.
Como vemos la masonería, desde sus inicios, se ha asociado con el esoterismo. Esta proximidad, que, como veremos, no es muy natural, se ha arraigado profundamente en la mente de la gente, que piensa la Masonería solamente es cosa de políticos encumbrados, o de figuras históricas como Simón Bolívar, Juárez o Washington . Así, la clasificación de la masonería en los estantes de las librerías (independientes o franquiciadas) la acerca sistemáticamente al esoterismo y la espiritualidad, y no a la filosofía ni a las ciencias políticas o ciencias humanas... Nos enfrentamos, por lo tanto, al problema de definir la masonería.
Surge de todo eso otra idea: la operación rizomática. Un mito lleva a otro, que a su vez está en contacto con otro, etc. Esto complica el estudio de la masonería, en particular su relación con el esoterismo. Así, por un lado, vemos la historia que rodea el nacimiento de la masonería, que apunta que los masones fundadores fueron alquimistas, ocultistas, rosacruces , gnósticos o simplemente personas influyentes dentro del esoterismo . Se ha demostrado la presencia del esoterismo en las altas esferas masónicas desde la primera mitad del siglo XVIII así hasta el presente Siglo XXI ...
Ahora el hecho de que algunos masones esotéricos, enorgulleciéndose de sus reflexiones historiográficas, han hecho todo lo posible por establecer la idea de una relación lógica y natural entre la masonería y el esoterismo. Finalmente, los masones han demostrado un sincretismo mítico/esotérico desde el siglo XVIII ...
La principal preocupación para nuestros propósitos es que el contenido léxico de la palabra "esoterismo" es débil. Por lo tanto, no es inútil retomar rápidamente este concepto. En resumen, el esoterismo puede definirse como una forma de pensamiento: 1/ es un término general; 2/ un discurso deliberadamente "encriptado"; 3/ un discurso metafísico; 4/ un discurso gnóstico…
A pesar de ello, se ha podido establecer un criterio. Asi , se definen seis características fundamentales del esoterismo, las cuatro primeras intrínsecas, lo que significa que su presencia simultánea es condición necesaria y suficiente para definirlo:
1/La teoría de las correspondencias; 2/La idea de que la naturaleza es un ser consciente ; 3/La importancia atribuida a las mediaciones de los seres sobrenaturales; 4/La teoría y experiencia de la transmutación; 5/“La práctica de la concordancia”; y finalmente, 6/la idea de la transmisión ininterrumpida del conocimiento esotérico a través de los siglos.
El esoterismo es una forma de pensamiento místico sincrético, nacida en un contexto cristiano y cuyos representantes fueron cristianos hasta finales del siglo XVIII. Debe verse como una respuesta al creciente desencanto del mundo. En el siglo XIX, afirmó la unidad del conocimiento en su dimensión espiritual y el acceso del hombre a lo absoluto, a la perfección divina, en un enfoque de investigación centrado en las correspondencias entre el hombre, la naturaleza y lo divino. El esoterismo buscará reunificar la sociedad, fragmentada desde la Revolución. Para sus promotores, se trata de enfatizar la importancia de la luz interior o gnosis: una experiencia a través de la revelación que, en la mayoría de los casos, conduce al encuentro con el verdadero yo, así como con la fuente del ser, Dios.
En el origen de cierto contenido esotérico dentro de la masonería, encontramos al ocultista y esoterista francés René Guénon, él mismo masón. Según él, «la verdadera regularidad reside esencialmente en la ortodoxia masónica; y esta ortodoxia consiste sobre todo en seguir fielmente la Tradición Esotérica ...».
Siempre defendió la conexión existente entre la masonería moderna y especulativa y la masonería antigua, medieval y operativa. Hizo de esta continuidad institucional la condición de la legitimidad tradicional y la regularidad iniciática de la masonería. Guénon tenía una visión fundamentalmente ahistórica y anticientífica de la masonería, asociándola con la existencia y persistencia de «sociedades secretas».
Sin embargo, no existe ninguna sociedad "secreta" o "iniciática" capaz de mantenerse a lo largo del tiempo. Lo mismo ocurre con la persistencia de una supuesta "Tradición primordial". Este afán de filiación inmemorial es más bien un hábito de autolegitimación, originado en círculos ocultistas o esotéricos .
Este es un aspecto paradójico de la cuestión del esoterismo dentro de la masonería: algunos académicos no masónicos insisten en este aspecto, mientras que historiadores masónicos, lo sobre construyen. Incluso el ocultista masón Eliphas Lévi, principal impulsor del primer ocultismo del siglo XIX , exploró el contenido esotérico/ocultista de la masonería. Se refirió a ella como una «sociedad secreta que posee sus altos misterios». La cuestión del secretismo es importante en este sentido.
Está en la esencia del esoterismo, y algunos observadores enfatizan el aspecto oculto y el misterio que encierra este término. Sin embargo, hay que evitar asociar «esoterismo», «secreto» e «iniciación»: los textos esotéricos no son totalmente secretos... El esoterismo masónico es una doctrina de iniciados, pero accesible a una forma de pensar accesible a todos en su singularidad, lo cual se explica por la historia del pensamiento occidental. El pensamiento esotérico debe verse como portador de un conocimiento diferente y alternativo.
Una de las ambigüedades se encuentra en la importancia del secreto en los rituales y en la práctica del juramento que se imponen en la vida masónica, en contraste con la práctica de reuniones públicas o semipúblicas que tiende a situarla en el mundo de las sociedades de pensamiento y favorecerá su desarrollo, en particular bajo la Ilustración.
Existe confusión entre las nociones de "ritual" e "iniciación", por un lado, y "esoterismo", por otro. Para algunos, el rito es necesariamente sagrado. El problema radica en que los ritos son excesivamente plásticos. Hay ritos carentes de contenido "esotérico", como los ritos de paso, ciertamente iniciáticos, que validan la evolución de un estatus social. El propósito de los ritos es conectar el presente con el pasado, al individuo con la comunidad. Este ha sido el caso de los ritos masónicos desde sus orígenes, que buscan formar parte de un linaje simbólico.
También debemos retomar un concepto a menudo relacionado con el esoterismo, pero distinto de él: el ocultismo. La confusión es frecuente porque ambos son neologismos que surgieron simultáneamente.
Existe una clara distinción entre lo que puede definirse como el aspecto teórico, por un lado (esoterismo), y el aspecto práctico, por otro (ocultismo). Al igual que el esoterismo, el ocultismo se refiere a la idea del secreto, el conocimiento reservado, la «iniciación». Además, el ocultismo se refiere a una serie de prácticas sociológicas (la creación de «sociedades secretas» y su inclusión en un linaje continuo) y prácticas mágicas, el contacto con entidades sobrenaturales y los ritos de iniciación.
Proviene de la filosofía oculta desarrollada por Cornelio Agripa durante el Renacimiento. En este contexto, el término se utiliza para designar un conjunto de investigaciones y prácticas relacionadas con ciencias como la astrología, la magia, la alquimia y la Cábala.
La Edad de Oro del ocultismo, su apogeo, fue la segunda mitad del siglo XIX, un siglo muy científico , con figuras como Éliphas Lévi (Alphonse-Louis Constant), luego Papus (Gérard Encausse), Joséphin Péladan, Helena Petrovna Blavatsky, etc. Los ocultistas estaban convencidos de que ciertas verdades espirituales debían permanecer ocultas en santuarios. Estos santuarios eran la masonería y las «sociedades secretas», muy de moda a finales del siglo XIX y principios del XX .
¿Es la masonería esotérica y, si lo es, lo es por naturaleza o por accidente?
El argumento esgrimido por algunos sobre la persistencia del esoterismo o del ocultismo en el seno de las estructuras masónicas no resiste la crítica científica: los partidarios de la masonería ocultista o esoterista sólo han retomado elementos dispersos del ocultismo/esoterismo/culturas religiosas antiguas (palabras, fórmulas, objetos, ritos, etc.) a los que han dado un significado según sus a priori y sus deseos, para darse o dotarse de alto prestigio .
Investigadores externos a la Masonería han abandonado durante los últimos veinte años la teoría de un linaje directo entre la masonería operativa medieval y la masonería especulativa. La teoría más convincente sobre los orígenes de la masonería parece ser la del préstamo.
Las primeras logias eran teístas: los ateos eran declarados personas non gratas . Los "padres" de la masonería moderna, James Anderson y Jean-Théophile Désaguliers, eran protestantes. Si bien los autores de las Constituciones abogaban por la tolerancia religiosa, también afirmaban que el masón "nunca será un ateo estúpido ni un libertino irreligioso". Las logias antirreligiosas no aparecerían hasta el tercer tercio del siglo XIX . Desde su nacimiento oficial hasta finales del siglo XIX , la masonería sería teísta, abierta a desarrollos místicos, que hoy en día pueden analizarse como esotéricos.
El surgimiento del contenido esotérico dentro de la masonería, vinculado a una visión ahistórica de sus orígenes, se puede fechar a principios del siglo XVIII , beneficiándose del interés sincrético de los miembros en los mitos templarios y egipcios, pero también en el misticismo cristiano. Este desarrollo es visible en la invención de altos grados con contenido místico, el más antiguo de los cuales apareció alrededor de 1742. Los primeros intentos de una masonería más inclinada al catolicismo aparecieron a principios del siglo XVIII . Este siglo vio una ola de experimentación mística. El esoterismo y la masonería se entrelazaron muy rápidamente. Sin embargo, aunque las logias más tempranas a veces tenían un aspecto oculto, no obstante siguieron siendo principalmente una actividad mundana y social... La puesta en escena estaba destinada principalmente a satisfacer la curiosidad o halagar el ego de los hermanos ricos.
Dicho esto, sí aparecen ritos esotéricos. Uno de los ejemplos más representativos sigue siendo la aparición en el siglo XVIII de los grados «rosacruces », relacionados con el misticismo cristiano, como el Caballero Rosacruz, el Caballero de Oriente y Occidente, etc. Algunos cayeron rápidamente en desuso, como el Gran Maestre de la Rosacruz del Águila Negra.
El principal inventor de la masonería oculta en el siglo XVIII fue Martinès de Pasqually, quien participó en las actividades de varias logias. Sin embargo, decidió crear su propia organización mística, la Orden de los Coëns Electos, que posteriormente se integraría en la masonería. Su contenido teórico estaba influenciado por la Cábala hebrea y el misticismo cristiano: su objetivo era reintegrar el estado adámico anterior al pecado original.
Para lograr este objetivo, se requerían prácticas higiénicas (ayuno, ejercicios de respiración), morales (fidelidad conyugal estricta) y mágicas (teúrgia). Tras la muerte de Pasqually, sus tesis fueron difundidas por dos discípulos: Louis-Claude de Saint-Martin y Jean-Baptiste Willermoz, quienes modificaron las prácticas martinistas, como la conversación con la "voz interior", la introspección y la espiritualidad (Saint-Martin). Willermoz, por su parte, fusionó el martinismo con los ritos masónicos templarios alemanes, en particular la Estricta Observancia Templaria. Willermoz también está en el origen del mito del origen egipcio de la masonería.
También podemos citar la masonería egipcia de Joseph Balsamo, el famoso conde de Cagliostro, con una historia muy compleja: masón evolucionando en los círculos antes mencionados, Cagliostro creó el Rito de la Alta Masonería Egipcia hacia 1784. Podríamos multiplicar los ejemplos.
El siglo XIX presenció la proliferación de estructuras mágicas y ocultistas, así como de la paramasonería ocultista, pero también intentos de fusión, como la unión de los ritos de Memphis y Misraïm. Algunas logias, cada vez más marginales debido a la progresiva secularización de la sociedad, paradójicamente se volvieron cada vez más ocultistas. Esta evolución dio origen a la masonería marginal, siendo el movimiento más conocido el de Memphis-Misraïm, que también se refiere a una herencia templaria reinventada. Resulta imposible detallar la historia de estas masonerías marginales, ya que está marcada por exclusiones, escisiones, disidencias, cismas, etc., así como por conflictos personales.
Paralelamente al auge de esta masonería esotérica, las logias persistieron en la lógica inicial de las logias anglosajonas, rechazando los desarrollos esotéricos. Así, los masones racionalistas de Burdeos se opusieron a la difusión de estas tesis a partir de 1764. Esta masonería se secularizó y politizó cada vez más, sobre todo, en el caso francés, en la izquierda, durante el siglo XIX .
Hasta la promulgación de la serie de Bulas de Pío IX (1849, 1854, 1863, 1865), coexistieron las diferentes tendencias de la masonería, es decir, laica y espiritualista. El equilibrio se rompió: las grandes figuras y los católicos la abandonaron, dejando el lugar a la pequeña burguesía anticlerical y políticamente comprometida. El Gran Oriente de Francia duplicó su número de miembros entre 1862 y 1871. La modificación de su sociología significó que sus ritos esotéricos, como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, así como la referencia al «Gran Arquitecto del Universo», sólo se salvaron in extremis en 1865. En cuanto a los Ritos Caballerescos, el debate se prolongó hasta el convento de 1875. En esa fecha, las referencias cristianas se transformarían en una vaga referencia al deísmo. En 1877, se eliminó el Artículo I de sus estatutos. Afirmó la existencia de Dios y la inmortalidad del alma.
Nos encontramos ante neo-ritos que han reciclado tradiciones antiguas cuyo significado se perdió hace mucho tiempo y han creado otras nuevas. Estas dos dinámicas conllevan una reinterpretación del pasado. Sin embargo, los esoteristas han creado, a partir de estos ritos institucionales y este simbolismo, una masonería ocultista o esoterizante que aglutina diferentes mitos, como los Templarios o la referencia a Hiram.
A partir de esta época, asistimos al surgimiento de altos grados inspirados en la caballería. Estos halagan el ego de la nobleza europea, muy presente en la profesión de las armas, e inspiran las fantasías de los burgueses que aspiran a unirse a ellos. Contribuyen así al éxito de las logias en Europa. Encontramos también este interés en las Constituciones de Anderson, que, cabe recordar, son un texto encargado por los dignatarios de la Gran Logia.
A partir de entonces, se produjo una transición gradual hacia los Templarios y luego hacia el ocultismo. Algunos masones tenían una interpretación mística del imaginario de la caballería. Estos imaginarios se fusionaron durante el siglo XVIII , dando lugar a un mito aglutinante, es decir, al mito inicial se le añadieron otros mitos que lo enriquecerían: de la caballería, pasamos a los Templarios, luego al supuesto conocimiento esotérico templario, luego al conocimiento esotérico, etc. Fue también en esta época cuando asistimos a la aparición de supuestas "Cartas" inmemoriales, que no eran más que burdas falsificaciones.
El significado del término "esotérico" difiere en la masonería británica: el término inglés "esotérico" no se refiere al conocimiento oculto, sino simplemente al secreto. No hay nada supuestamente esotérico en la masonería anglosajona. Los rituales ingleses definen la masonería como un sistema particular de moralidad enseñado bajo el velo de la alegoría mediante símbolos, y nada más. Hay quienes dividen la masonería en dos escuelas: una esotérica o otra exotérica ; una "científica" y otra "misteriosa ", que clasifica en subgéneros: "esotérica", "mística" o "alquímica ".
Desde el momento en que consideramos que la masonería nació a finales del siglo XVII en entornos cultural y sociológicamente ajenos a las logias operativas, podemos afirmar que no inicia nada secreto, salvo para sí misma y el ennoblecimiento de la humanidad; aparentemente la Masonería en un principio no transmite nada esotérico ni oculto, salvo los valores humanistas y fraternales de la Ilustración de la que proviene… Reconocer esto no es en absoluto despreciable. Para convencerse de ello, basta con observar el importante papel caritativo de la masonería anglosajona y recordar el papel crucial de la masonería republicana y protestante en el desarrollo de leyes como la del secularismo.
Alcoseri
El Secreto del Anillo Masónico
Los masones son bien conocidos por sus insignias, desde el mandil que usamos al ingresar a la logia hasta los pins masónicos que colocamos en las solapas del saco . Si bien los mandiles son, sin duda, la parte más importante de la vestimenta masónica, ya que cada masón recibe uno al convertirse en aprendiz, los anillos también se han convertido en un accesorio común en la fraternidad. Si bien los anillos no se entregan a los hermanos como parte de su trayectoria en el oficio, muchos los reciben de familiares como herencia, como su padre masón o abuelo masón, tras alcanzar el sublime grado de Maestro Masón. Pero , igual muchos masones , si no tenemos ancestros familiares masones, los compramos .
Hoy 2 de junio de 2025, exploraremos la historia de los anillos masónicos, el "debate" sobre cómo los usan los masones y algunos de los diferentes estilos que se encuentran dentro de la fraternidad.
Pero , antes de seguir adelante les contaré un cuento masónico sobre un anillo
El masónico anillo mágico de la amistad
Había una vez, en una pequeña ciudad llamada Masonville, un joven llamado José García que era miembro de una Logia Masónica local. José García era un joven curioso y aventurero que amaba aprender sobre la historia y los símbolos de la Masonería.
Un día, el Venerable Maestro de la Logia le dio a José García un anillo Masónico especial que había pertenecido a un antiguo mago masón. El anillo tenía un símbolo de la escuadra y el compás grabado en él, y José García se sintió emocionado de tenerlo, y agradeció al Venerable tan emblemático regalo . Y fue cuando el Venerable Maestro le contó al masón José García que ese anillo masónico tenia una poderosa magia propia, pero dependía de cada masón , que magia produciría.
El poder mágico del anillo
El masón José García pronto descubrió que efectivamente el anillo si tenía poderes mágicos. Cuando lo llevaba puesto, podía sentir la energía de la amistad y la fraternidad que unía a los masones. El anillo le permitía ver la bondad en las personas y entender sus necesidades.
Un día, José García vio a un joven nuevo en el vecindario en el parque que parecía triste y sólo . José García se acercó a él y le ofreció su amistad. El joven se sintió agradecido y pronto se convirtieron en amigos inseparables, y lo invitó a iniciarse .
La magia del anillo se extiende
A medida que José García llevaba el anillo masónico, comenzó a notar que la magia se extendía a otros aspectos de su vida. Podía resolver problemas y conflictos de manera pacífica, y su relación con sus padres y amigos mejoró.
La gente de Masonville comenzó a notar el cambio en José García y se sintieron inspirados por su ejemplo. La ciudad se convirtió en un lugar más armonioso y acogedor, donde la gente se ayudaba mutuamente y se sentía conectada.
El secreto del anillo
José García pronto descubrió que el secreto del anillo no era sólo su magia, sino la conexión que tenía con la comunidad masónica. Los masones se reunían regularmente en Logia para compartir sus experiencias y apoyarse mutuamente, y José García se dio cuenta de que el anillo era un símbolo de esa conexión.
La lección del anillo
José García aprendió que la verdadera magia del anillo no estaba en su poder para resolver problemas, sino en la conexión que tenía con los demás. La amistad, la fraternidad y la comunidad eran los verdaderos poderes mágicos del anillo.
El anillo masónico mágico de la amistad se convirtió en un símbolo de la conexión que unía a la comunidad de Masonville. José García continuó llevando el anillo y compartiendo su magia con los demás, y la ciudad siguió creciendo y prosperando.
La historia de José García y el anillo mágico se convirtió en una leyenda en Masonville, recordando a todos la importancia de la amistad, la fraternidad y la comunidad.
Pero , pasados 30 años , aquel venerable maestro ya anciano , llamo al masón José García y le dijo , tengo que contarte algo importante sobre el anillo masónico que te regalé , y es que este anillo , en realidad es un anillo común y corriente , no es mágico , ni perteneció a ningún mago masón del pasado.
El Masón José se sintió confundido , y dijo , pero con este anillo he hecho el milagro más grande y es hacer fortalecer la amistad , el amor fraternal no solamente entre masones , sino también entre no masones.
El Venerable Maestro le explicó , mira QH José , esa magia tu la tenias dentro , yo solamente hice que te apoyaras en un objeto externo , creyendo tenía poderes , para que tu luz de amor emanara de ti.
Volvamos de nuevo al relato antes del cuento.
El anillo masónico aludiría precisamente a la alianza entre todos los masones de la tierra, alianza sobre la cual se funda el poder unitivo de la Masonería, unión tan real, como también legitima entre los herederos de los Augustos misterios.
Los anillos y su simbolismo antiguo
Al igual que gran parte del simbolismo de la masonería, los anillos han sido utilizados por diversas culturas durante miles de años. Los antiguos egipcios creían que el agujero del anillo representaba la puerta al más allá y al amor inmortal. Los romanos iniciaron la tradición de los anillos de boda: los hombres regalaban a sus parejas anillos de hierro llamados Anulus Pronubus para que los llevaran en la mano izquierda, creyendo que estaban directamente conectados con el corazón.
En la masonería, el anillo en sí mismo puede simbolizar la eternidad o la conexión duradera con la fraternidad. Esta pieza ceremonial adquirió importancia en la masonería durante los siglos XVIII y XIX. La masonería estaba en su apogeo, y los anillos permitían a los hermanos identificarse en público.
Para muchos hoy en día, el anillo masónico representa el compromiso de un hermano con los secretos, las lecciones y las tradiciones del Oficio. Dado que la logia no proporciona un anillo a cada miembro, suele cada quien comprarse uno. Por ello, los anillos masónicos son emblemas profundamente personales, y su significado varía según el miembro.
Estas joyas no son exclusivas de los masones de la Logia Azul. Los miembros del Rito de York, el Rito Escocés y los Shriners suelen llevar anillos grabados con símbolos relevantes para estas organizaciones anexas. Por ejemplo, en el Rito Escocés , a los masones de grado 32 del Rito Escocés se les ve llevar un anillo adornado con el águila bicéfala del Rito Escocés. Otros símbolos comunes en los anillos de grado 32 incluyen el número 32, triángulos y la letra hebrea "yod".
Otra característica que puede determinar el significado de un anillo son las piedras o grabados que los masones eligen incluir en él. Las piedras azules son comunes para los miembros que reciben un anillo en la Logia Azul. Las piedras rojas se eligen regularmente para los Hermanos que han completado el Cuarto Grado de la Masonería del Real Arco o para los miembros del Santuario.
Además del significado personal, los anillos masónicos a menudo presentan otros símbolos de la masonería, como la letra "G" o la escuadra y el compás , todos los cuales tienen significados únicos.
Por lo general, los anillos representan la escuadra, el compás y la letra "G". La escuadra y el compás son uno de los símbolos más famosos y reconocibles de la masonería, representando las herramientas del arquitecto y el constructor. Este símbolo se refiere a los antiguos canteros que fundaron la masonería y es parte esencial de nuestra historia. Este símbolo también forma parte de las enseñanzas de la logia masónica.
La escuadra y el compás consisten en una escuadra de albañil: dos brazos iguales de metal o madera con bordes planos fijos que forman un ángulo recto perfecto. Esta herramienta es esencial en albañilería porque permite a los artesanos dibujar y cortar ángulos rectos perfectos, lo cual es esencial para erigir edificios estructuralmente sólidos. En la masonería, este símbolo se utiliza para enseñar lecciones morales, como que ser recto en las acciones implica ser honesto y justo.
El compás consta de dos brazos de igual longitud unidos en la parte superior mediante una bisagra ajustable. Esta herramienta se utiliza en geometría para dibujar círculos y arcos perfectos, un elemento crucial en la planificación arquitectónica. En la Logia Azul, el compás simboliza el autocontrol y la capacidad de una persona para gestionar sus aspiraciones y llevar una vida equilibrada.
La letra "G" es más común en Latinoamérica y suele aparecer en el centro de la escuadra y el compás. Algunos masones creen que la "G" se refiere a la geometría, un concepto central en las lecciones morales masónicas dirigidas a constructores y arquitectos, mientras que otros la ven como una referencia a Dios, o al "Gran Arquitecto del Universo".
Cómo usar un anillo masónico
No existe necesariamente una forma correcta de llevar los anillos masónicos, independientemente de su simbolismo. Pero pregúntale a un viejo masón y probablemente tendrá su propia opinión sobre lo correcto. Algunos creen que un anillo con la escuadra y el compás debe llevarse con las puntas hacia el corazón como recordatorio de las obligaciones de un francmasón. Se cree que un Venerable Maestro o un Ex Maestro de una logia han adquirido la habilidad suficiente para girar el anillo hacia afuera y mostrar las puntas al mundo.
De forma más funcional, aunque menos común hoy en día, los masones usaban anillos para sellar cartas con cera. Estos masones usaban sus anillos con los puntos cardinales hacia afuera, de modo que al presionarlos sobre cera caliente para sellar una carta o contrato, el emblema quedara en la dirección correcta.
La forma en que un hermano elige llevar un anillo y los símbolos que lo adornan es una decisión personal. Sobre todo, los anillos masónicos deben llevarse con orgullo y respeto por nuestra fraternidad y sus antiguas tradiciones. Llevarlos con cuidado y consideración es una excelente manera de demostrar el orgullo de ser masón.
Alcoseri
La astrología en el corazón de la masonería
Permítanme hermanos masones y no masones a invitarlos a un viaje, exploraremos el simbolismo de la masonería universal y en particular el de nuestro rito desde el ángulo de la Astrología Sagrada. Esta visita se desarrollará en tres etapas. El primero, una definición sucinta de la astrología, el siguiente destacará el simbolismo masónico en su dimensión cósmica y finalmente el último, la interrelación que puede surgir entre el sol y la luna. Para estar seguros de llegar sanos y salvos, Nosotros, Hijos de la Gran Luz, invocamos a nuestro Maestre Hiram Abiff, exhortamos a su augusta guía , para que, bajo su Egregor, podamos esperar vislumbrar el simbolismo oculto de nuestra tan augusta fraternidad de constructores.
PRIMER VIAJE:
Desde que el hombre es humano, la comprensión de sí mismo, de su entorno y de la interacción entre ambos, ha sido siempre objeto de fascinación y cuestionamiento. ¿Podemos decir que todas nuestras acciones son fruto del pensamiento consciente, libre de toda influencia: social, parental, cultural, hereditaria o incluso kármica para algunos? ¿Podemos decir también que el masón se construye fuera de la sociedad? ¿No se forma a través de intercambios continuos con el mundo profano?
Así el Masón no está separado de la Naturaleza porque vive en ella, el mundo actúa sobre él y él actúa sobre el mundo. La astrología es el lenguaje de los astros: es al mismo tiempo una ciencia, porque tiene herramientas y una metodología. También es un arte, porque permite a la persona perseverante conocerse a sí misma, a los demás y también a los Dioses. Es finalmente un camino, porque pone al masón o a la francmasona en resonancia y armonía consigo mismo.
SEGUNDO VIAJE:
Nuestros rituales y todo el corpus masónico afirman explícita o implícitamente una estrecha relación entre la astrología y la masonería, de hecho la logia es una imagen fiel del Universo, y Templo significa en la antigua lengua etrusca UNIVERSO o MUNDO. Recordemos que todo TEMPLO es la materialización del NÚMERO, y su función principal es crear aquí abajo un espacio-tiempo, donde lo sagrado se hace perceptible, lo que nos permite preguntarnos durante las Tenidas ¿ A quiénes representan las 7 Dignidades de Logia? Y la respuesta es a los astros y planetas? , que es igual al cielo en todas sus partes. Además, existe una analogía perfecta entre el Templo y el ser humano en posición acostada con estas 33 vértebras. En el preámbulo de este estudio, interroguemos al catecismo del aprendiz: ¿Cuál es su extensión de Templo masónico? –
En masonería, varios dignidades y oficiales de la logia son asociados con astros y planetas o se dice que cada puesto en logia representa a un astro o planeta . Por ejemplo, el Venerable Maestro puede representar al Sol, Mercurio el Tesorero , el Primer Vigilante a Saturno, el Segundo Vigilante a Júpiter, el Orador simboliza al Planeta Tierra , el Secretario a al planeta Venus, y el Maestro de Ceremonias ala Luna, y Marte esta representado por el primer experto . Los astros en general son considerados parte del simbolismo masónico, representando el universo y la naturaleza.
Otros oficiales: Pueden representar satélites de los planetas, o los hermanos visitadores , como cometas.
El templo masónico es visto como un modelo del universo.
La masonería interpreta el movimiento de los astros desde el punto de vista de la Tierra.
De lo anterior podemos entender que los puestos y sus asociaciones con astros y planetas , puede variar en cuanto al Rito Masónico que se maneje en Logia y a usos y costumbres del Taller.
DE ORIENTE A OCCIDENTE; SU ANCHURA - DE SEPTENTRIÓN A MEDIODÍA; SU ALTURA - DESDE EL CENITH HASTA EL NADIR Y AL CENTRO EL PUNTO.
Este extracto destaca la idea expansiva de la Orden, su influencia, pero también el simbolismo de la cruz en un plano tridimensional. El punto central de la cruz, o también llamado punto de manifestación del UNO, del LOGOS, se despliega en el espacio siguiendo los ejes y direcciones fundamentales a través de las 3 dimensiones de la esfera cósmica, resaltando así uno de los aspectos del número SIETE. También existe una estrecha relación entre los puntos cardinales y los tiempos cósmicos: Oriente --------------------- equinoccio de primavera; Septentrión------solsticio de invierno; Occidente ------------------- equinoccio de otoño; Mediodía -------------- solsticio de verano.
Todos sabemos que la columna Norte, la de la columna Septentrional , está asignada al aprendiz y es allí donde debe cultivar el silencio, podemos decir el triple silencio, es decir, el del cuerpo, fruto de la relajación, el de la emoción, fruto de la respiración y el del alma, fruto de la meditación. Se nos propone así un método de introspección y una dirección, porque si la Luz nace en el Oriente, es en el Norte, en septentrión donde hay que buscarla. Simbólicamente el Norte es la región más oscura, sin embargo es en la noche más oscura, durante el solsticio de invierno, que asistimos al nacimiento del principio creador, es el momento en que el sol retoma su curva ascendente.
El 25 de diciembre, el Sol entra en la constelación de Capricornio y en el horizonte sale la de Virgo. Frente a Virgo encontramos el signo de Piscis. Es evidente que la fecundación de la Virgen por el Espíritu no es ajena a la fecundación de la Madre Tierra por el Sol. Nuestra Madre Tierra debe ser virgen, inmaculada, pura e inmaculada para que pueda nacer el Principio Universal de Vida y Luz. Así, la Luz espiritual sólo será perceptible para aquel que silencie este parloteo interior o charla interna ante lo inefable dentro del silencio interior. Usando la semántica masónica, podemos decir: VITRIOLO.
Esta Luz que brilla en el norte es hermosa y muy real. Etimológicamente la palabra septentrión está compuesta de Septem Triones que significa las siete estrellas. Podemos observar sabiamente que en el norte de nuestro sistema solar tenemos la Osa Mayor formada por siete estrellas. Además, no olvidemos que es en el Norte donde encontramos el cuerpo de nuestro MAESTRO Hiram.
Levantemos ahora la mirada y observemos la bóveda estrellada, imagen del cosmos; y observemos la cuerda anudada formada por 12 segmentos, expresiones de los signos zodiacales que nos muestran que el trabajo masónico se realiza en la frontera de lo visible y lo invisible, en este mundo intermedio que separa el plano terrestre, dominio de lo limitado, del plano celestial, dominio de lo infinito. Sería interesante señalar que si colocamos los signos zodiacales a lo largo de la cuerda anudada, encontramos a LIBRA, un signo cardinal por encima de la Venerable Maestro , pero también un atributo de la diosa MAAT.
Continuando el análisis del Templo vemos que las 3 luces que iluminan el Ara Sagrada, una vez encendidas, toman el nombre de estrellas.
No podemos olvidar la circunvalación que respeta el movimiento de los astros, un movimiento circular con el centro a la derecha, o los diferentes oficios y su correspondencia planetaria. Nuestro ternario puede estudiarse según el curso aparente del sol: Salida – Cenit – Puesta del sol o según las 3 fases lunares de la existencia humana: Nacimiento – Existencia – Muerte. El signo de la orden del aprendiz, un signo gutural, está relacionado con el signo de Tauro, un signo de Tierra, correspondiente al trabajo en Negro. Invito a los hermanos y hermanas, cada uno según su edad, a hacer la conexión entre el camino del signo del orden en relación a la evolución espiritual en un enfoque alquímico. En la sala de reflexión encontramos los atributos de Saturno: una guadaña y un reloj de arena (el tiempo actuando sobre la evolución).
El gallo dedicado a Mercurio (mensajero), psicopompo, conductor de almas. Para ser admitido a la iniciación, el laico debe ser despojado de metales. Analizando desde la perspectiva de la astrología, cada metal pertenece a un planeta, condensa su influencia y la transmite; Así pues, el despojo debe hacer al hombre más libre de las influencias astrales y, en consecuencia, más abierto a las fuerzas de la iniciación. Todos los rituales mágicos lo proclaman. Por supuesto, no podemos ignorar la estrella llameante, y el hecho de que se dice en el Ritual que el masón trabaja desde el mediodía hasta la medianoche.
Vivir es aprender a morir, nos dice el ritual iniciático, morir a los prejuicios del común de la gente, a lo conocido, a los automatismos para renacer en otro plano de conciencia, porque es a través de la conciencia que nos conectamos con lo divino. Esta muerte se traduce en primer lugar en un enfoque introspectivo, conocerse a sí mismo, es decir conocer las propias fortalezas y debilidades, para separarlas y dominarlas respecto a las Leyes universales. Luego, debemos experimentar una segunda muerte iniciática, morir como iniciado para renacer como un adepto completo , teniendo siempre presente que la ética siempre precede a la técnica, postulado fundamental para cualquier hombre de deseo.
A través de estas dos muertes iniciáticas percibimos en filigrana el simbolismo de los dos solsticios, el de verano y el de invierno. Los dos terminales que enmarcan la manifestación solar, que al conectarse constituyen el eje del mundo. Sin embargo, es a través del simbolismo esotérico de los dos San Dorian Esfuinege que podemos resaltar estas dos muertes. En efecto, durante el solsticio de verano celebramos a Dorian Esfuinege Bautista, guardián de las puertas de los hombres, el que predica en el desierto, invita a enderezar los caminos del Señor y bautiza con agua. Encontramos el simbolismo de la horizontalidad, del tiempo, del mundo de los símbolos, del trabajo en Negro, es decir la enseñanza de los pequeños misterios. Por otra parte, durante el solsticio de invierno celebramos a San Dorian Esfuinege Evangelista, guardián de la puerta de los dioses, apóstol de la Luz, el que encontramos en el Monte de la Transfiguración, el Monte de los Olivos, el Monte Calvario, el apóstol predilecto de CRISTO (poseedor del secreto en jeroglífico egipcio), aquel a quien le dijo en el huerto de Getsemaní “ mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo” Libro de la Ley (Mateo 26-38) .
Aquí estamos en presencia de la perpendicular, de la atemporalidad, de la teofanía, del trabajo en Rojo, es decir de la enseñanza de los Grandes Misterios. Cabe señalar que estas dos muertes iniciáticas son parte del mismo proceso iniciático, aunque diferentes en su propósito.
Por lo tanto, la vida y la muerte están vinculadas. Porque para vivir en un nivel de conciencia hay que morir en otro. Encontramos así la aplicación de la ley del triángulo. Para que la manifestación se produzca es esencial la presencia de dos condiciones complementarias: un principio activo y un principio pasivo. ¿No es la conjunción del día y la noche lo que da al día su propia realidad?
TERCER VIAJE:
En el catecismo del aprendiz se nos pregunta: ¿Qué viste después que te quitaron la venda? Respuesta: El sol, la luna y el venerable; además un altar iluminado por tres luces , un altar donde estaba colocado encima el Libro de la Ley , y sobre este Libro una escuadra sobre un compás . Esta simple respuesta tiene una interpretación profunda. Por la ley de analogía tenemos la exteriorización de un proceso alquímico interior, un principio activo y un principio pasivo y el fruto de su interacción. En la masonería egipcia de Cagliostro, aprendemos que el Arte es el matrimonio del sol y la luna, dicho explícitamente de lo activo y lo pasivo, de la voluntad y la emoción, del Fuego y el Agua, del compás y la escuadra, de lo fijo y lo volátil, de lo solvente y lo coagula, cuyo fruto, el hijo será: la piedra filosofal expresada por el Venerable Maestro.
Podemos transponer este simbolismo a varios planos de conciencia y a través de diferentes canales. Porque el esoterismo es uno, es el mismo principio, la misma realidad arquetípica que siempre se transmite independientemente de las tradiciones. El Rebis alquímico, símbolo del iniciado realizado, se coloca entre el cielo (sol) y la tierra (luna), mediador entre las fuerzas de arriba y de abajo. Pero también es el resultado de una conjunción, simbolizando de alguna manera el retorno al UNO.
El Rebis alquímico es un símbolo de la unión de opuestos
El Rebis alquímico es un símbolo que representa la unión de los opuestos en la alquimia, una práctica espiritual y filosófica que busca transformar y perfeccionar la materia y el espíritu. El término "Rebis" proviene del latín "res bina", que significa "cosa doble".
La representación del Rebis
El Rebis se representa a menudo como un ser andrógino, con características masculinas y femeninas, que simboliza la unión de los opuestos y la reconciliación de las dualidades. El Rebis puede tener diferentes formas y apariencias, pero su esencia es la misma: representar la unión de los opuestos y la creación de algo nuevo y completo.
Simbolismo del Rebis
El Rebis alquímico tiene varios significados simbólicos, incluyendo una representación de la unión de los opuestos, como el masculino y el femenino, la luz y la oscuridad, el bien y el mal.
El Rebis simboliza la reconciliación de las dualidades y la creación de una nueva entidad que trasciende las oposiciones.
El Rebis representa la transformación y el perfeccionamiento de la materia y el espíritu, y la creación de algo nuevo y completo.
El Rebis alquímico es un símbolo importante en la alquimia porque representa la meta de la alquimia: El Rebis representa la meta de la alquimia, que es la transformación y el perfeccionamiento de la materia y el espíritu.
El Rebis simboliza la unión de la conciencia y la materia, y la creación de una nueva entidad que trasciende las oposiciones.
La ciencia hermética nos enseña que la Gran Obra comienza en el equinoccio de primavera, cuando el sol entra en el signo de Aries. El mes siguiente tenemos el signo de Tauro, cuya Luna está domiciliada allí, y finalmente el tercer mes siguiente encontramos el signo de Géminis con Mercurio en exaltación, cuya figura geométrica representa la piedra filosofal, hija del sol y la luna.
La Santa Cabalá nos enseña con el árbol sefirótico. En la columna central podemos distinguir a Malkhut que representa al hombre encarnado, Yesod la luna, Thipheret el sol y Kether que representa lo absoluto. El esoterismo cristiano afirma que cualquier novena, para ser efectiva, debe comenzar invariablemente un domingo, el día del sol, y finalizar un lunes, el día de la luna.
En la tradición india encontramos el HATHA YOGA. Vale la pena señalar aquí que la palabra HATHA se compone de la combinación de dos mantras HA y THA. HA representa la luna y THA: el sol. El término YOGA significa unión, alianza, integración. Así pues, la unión de estas dos fuerzas en el hombre producirá el despertar de la consciencia superior.
A menudo correlacionamos el solsticio de invierno con el solsticio de verano. Sin embargo, se puede encontrar una relación interesante entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera, o entre Navidad y Pascua, la cueva como lugar de nacimiento y la tumba como lugar de resurrección, conciencia e iluminación. En Navidad asistimos al nacimiento del sol invicto; Es una celebración solar. La Pascua es el primer domingo después de la luna llena, después de que el sol entra en el signo de Aries en la época de la primavera, por lo tanto, esta festividad está relacionada con la luna. Entre este tiempo solar y este tiempo lunar está la Cuaresma precedida por el Carnaval. La etimología de la palabra carnaval es carne-levare o carnelevanem: “ quitar la carne ”. Esta Cuaresma de cuarenta días es necesaria para el despojamiento del hombre viejo, putrefacción necesaria para la germinación, que comienza el Miércoles de Ceniza, evocando la muerte de las apariencias. Debemos romper la cáscara de nuestro ego para permitir el florecimiento de la vida, la iluminación a la que todo hombre de deseo aspira.
Jamás olvidemos que el trabajo iniciático comienza con un enfoque psicológico, introspectivo y finaliza en la plenitud del Ser realizado, inmortal, poseedor de todos los poderes y conocimientos del mundo. Conócete a ti mismo y conocerás el universo y los dioses. El hermético considera que los signos del zodíaco, como los planetas, son una proyección externa de las disposiciones y facultades ya presentes en la naturaleza humana (microcosmos) a imagen del gran universo (macrocosmos). Así el cielo será considerado como un inmenso espejo sagrado.
Por eso Hermes Trimegisto nos dice: « En nosotros residen la Luna, Marte, Júpiter, Saturno, Venus, Mercurio y el Sol. Saturno nos da los sueños, Júpiter la vida, Mercurio el juicio, Marte la ira, Venus el deseo, y del Sol la risa» . Paracelso también afirma: « No es el Saturno que está sobre nosotros, sino el Saturno que está dentro de nosotros, el que nos atormenta ». Por lo tanto, cada signo o planeta debe considerarse únicamente como « facultades planetarias ». Es desde esta perspectiva que la Astrología debe estudiarse en una dimensión psicológica.
En un enfoque hermético, la primavera, el verano, el otoño y el invierno deben analizarse de acuerdo con su propia realidad cósmica. Todos sabemos que la Tierra gira sobre su eje y que gravita alrededor del Sol formando una elipse. Por lo tanto, hay varios campos vibratorios en movimiento. En primavera (21 de marzo) la duración del día es igual a la duración de la noche, por lo que lo pasivo es igual a lo activo; El principio positivo es igual al principio negativo. Luego el sol continúa su curva ascendente que culminará durante el verano (21 de junio). En este día, tenemos el día más largo del año, los activos son mayores que los pasivos. Habiendo alcanzado la cima de su manifestación aquí abajo, el curso del sol entra en una fase descendente. Durante el otoño (21 de septiembre) la activa es igual a la pasiva y el sol continúa su curva descendente, cuyo punto más bajo se alcanzará en invierno (21 de diciembre) con la pasiva mayor que la activa. Asociadas a estos cuatro tiempos cósmicos, tenemos cuatro fiestas cardinales: la Pascua, los fuegos de San Dorian Esfuinege , San Miguel y la Navidad, que responden sobre todo a una realidad invisible. Además, como podemos ver, en la creación coexisten simultáneamente invierno y verano, primavera y otoño, pasivo y activo, bien y mal, para enseñarnos que la vida es un espejo. Entre estas dos magnitudes hay una infinidad de gradaciones, y el iniciado está en el centro.
Como hemos visto existe una estrecha relación entre la Masonería y la astrología
La Masonería y la astrología han tenido una intima relación histórica y simbólica. Podemos decir que Masonería es una práctica astrológica en sí misma, los masones versados en ocultismo y esoterismo han encontrado conexiones entre los principios y símbolos masónicos y la astrología.
Simbolismo astrológico en la Masonería
Los rituales masónicos incorporan símbolos y referencias a los signos zodiacales, que se cree que representan diferentes aspectos de la naturaleza humana y la experiencia espiritual.
La Masonería ha utilizado símbolos y referencias a los planetas y las estrellas en sus rituales y enseñanzas, lo que sugiere una conexión con la astrología y la cosmología.
La arquitectura de los templos masónicos a incorporan símbolos y diseños que reflejan la armonía y la proporción, lo que se cree que está relacionado con la astrología y la cosmología.
Influencia de la astrología en la Masonería
La astrología y la Masonería comparten la búsqueda de la sabiduría y la comprensión del universo y la naturaleza humana. La astrología y la Masonería enfatizan la conexión entre el ser humano y la naturaleza, y la importancia de vivir en armonía con el universo.
La astrología y la Masonería utilizan símbolos y alegorías para transmitir enseñanzas y principios espirituales.
Aunque la Masonería y la astrología comparten algunas similitudes, también hay diferencias importantes. Como que la Masonería es una fraternidad que busca promover la fraternidad, la moralidad y la espiritualidad entre sus miembros. Mientras que astrología es una práctica que busca comprender la posición y el movimiento de los cuerpos celestes y su influencia en la vida humana.
Alcoseri
Un Correcto Conocerse a Sí Mismo, no significa modificarnos sino sólo observarnos.
En una oportunidad pregunté a un viejo masón llamado Franco Piedra , si era necesario vencer todo tipo de pasiones personales. Me dijo: "No", y pareció referirse de una manera a la necesidad de primero crear correctas actitudes masónicas hacia las cosas de modo que, fuera comparable a cruzar de un lado al otro, como cuando se cruza una frontera, la frontera de lo profano a lo iniciático. Y que no era la necesidad imperiosa de Cambiar por Cambiar, sino saber hacia dónde Cambiar, y que realmente modificar en Nosotros. La afirmación del masón Franco Piedra nos parece sugerir que, en la práctica masónica, la clave no reside en la erradicación absoluta de las pasiones, sino en el desarrollo de una actitud correcta hacia ellas dentro del contexto masónico. Esto implica una transformación interna, un control racional y una aplicación práctica de los principios masónicos para gestionar las pasiones de manera constructiva y beneficiosa, tanto para el individuo como para la fraternidad.
La masonería no busca la extirpación de las pasiones, ya que estas forman parte de la naturaleza humana. En su lugar, se enfoca en la gestión responsable y constructiva de las mismas.
La clave reside en el desarrollo de actitudes que permitan canalizar las pasiones hacia la acción positiva y la solidaridad fraternal.
Se trata de aprender a regir las pasiones mediante la razón y los principios masónicos de amor fraternal, alivio y verdad.
La masonería busca el perfeccionamiento del ser humano, no sólo intelectualmente, sino también emocionalmente y moralmente.
La masonería enseña a los masones a conocerse a sí mismos, a comprender sus propias emociones y a utilizar las pasiones como fuente de energía positiva para el servicio a la comunidad.
Asi es, la frase "Un Correcto Conocerse a Sí Mismo, no significa modificarnos sino sólo observarnos" enfatiza que el autoconocimiento no se trata de cambiar nuestra esencia, sino de entenderla a fondo. Implica observar nuestra propia mente, emociones y comportamientos con objetividad, sin juzgarnos ni buscar un cambio radical. Es un proceso de introspección y comprensión que nos permite conocer nuestras fortalezas y áreas de mejora, así como nuestras raíces y las influencias que nos han moldeado.
"Al observarse a sí mismo, es como si usted arroja un rayo de luz sobre sus procesos internos que hasta ahora se habían mantenido en completa oscuridad."-G. I. Gurdjieff
Comprendí que quería decir que si mantenemos nuestras actitudes masónicas correctas no era necesario vencer las pasiones negativas a la primera, si permanecemos en el lado personal y si solamente cambiamos por cambiar, no necesariamente cruzamos al lado Iniciático Masónico Correcto. Por eso deduje que la actitud personal profana es siempre unilateral. Señalo el viejo masón que para ello, era posible solamente si se tomaban las imágenes correctas de uno mismo. Escuché luego en distintas oportunidades que el tener imágenes deformadas de uno mismo era diferente a la observación de sí para un Correcto Conocerse a Sí Mismo.
Si la calidad de auto- observación no es objetivamente sincera, y no se observa a sí mismo simplemente porque le dijeron que lo hiciera por obligación, esas observaciones se vinculan, se reúnen, y forman gradualmente una imagen deformada de sí mismo que cubre un considerable periodo de auto engaño.
Este acrecentamiento de conciencia nos muestra la posibilidad de tomar las cosas de otro modo, por lo cual puede compararse a cruzar al otro lado de sí mismo desde el lado que hasta ahora nos gobernó mediante las típicas actitudes profanas.
Para Conocerse a Usted mismo haga lo siguiente: "Intente pensar en lo que para usted es censurable en la gente, ya sea en política, religión o en otras cosas, y trate deliberadamente de pensar y hablar según la actitud de la gente opuesta a Usted". Es preciso entender que si se tienen actitudes determinadas, fijas, adquiridas, juzgaremos según estas actitudes, de una manera automática, casi predecible, todo lo que sucede. Hemos de tener la capacidad de ver los Noticieros en la Televisión sin decir constantemente "bah, bah" o sentirnos indiferentes, furiosos o deprimidos.
Ahora bien, por ser gentes ahora condicionadas por la masonería estudiamos la forma de llegar a ser más conscientes de Nosotros mismos y de lo que nos rodea. Entre otras cosas debemos tratar de llegar a tener más lucidez en las actitudes establecidas en nosotros desde nuestra niñez por imitación de nuestros mayores o las series de Televisión de aquella época.
Ahora bien, la diferencia que debería existir entre el hombre profano y el hombre iniciado masón se finca en que el Profano está encerrado en la prisión de sí mismo, y en este caso está encarcelado por sus actitudes nocivas adquiridas, de modo que sólo ve todas las cosas desde un sólo punto de vista, y el Autentico Masón es aquel que está libre de esas actitudes limitadoras y unilaterales.
Entendemos que un Francmasón debe ver desde diferentes ángulos y desde muy diferentes puntos de vista, de hecho, puede ser consciente en toda la oscilación de los opuestos, de modo que ni un lado ni el otro de los opuestos lo gobiernan exclusivamente.
Todos los francmasones conocen lo que significa encontrarse con un Fanático en cuestiones de Política partidista que tiene actitudes muy fuertes y fijas, que se ha hundido en las pasiones más aberrantes—esto es, un Fanático cuyo ser es limitado, unilateral—. Es llamado Fanático Obsesivo en Política, incluso peor y más peligroso que el Peor Fanático Religioso, juzga, condena, no perdona, todo un lado de la vida que una persona prudente nunca pensará hacer como lo es, condenar, ni tampoco no perdonar con tanta violencia. Todo ello surge de la falta de conciencia de sí mismo. No se da cuenta uno que se parece mucho al fanático que condena y juzga y no perdona porque no se es consciente de hacer las mismas cosas que él fanático condena .
La Gran Obra - Vitriolum
Carl Gustav Jung dijo: "El que mira en el espejo del agua, observa primero su propia imagen. El que se mira a sí mismo, se arriesga a conocerse. El espejo no adula, muestra exactamente lo que es reflejado en él, esa cara que nunca mostramos al mundo porque la escondemos detrás de la máscara del actor. Esta es la primera prueba de valentía en el camino interior, una prueba que resulta suficiente para asustar a la mayoría, pues el encuentro con uno mismo pertenece a las cosas poco placenteras, las cuales evitamos mientras nos sea posible proyectar lo negativo al medio ambiente."
El acrónimo V.I.T.R.I.O.L.U.M., usado el la literatura alquímica, es formado por la expresión latina "Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem Veram Medicinam", que significa "visita el interior de la tierra, y rectificando encontrarás la joya escondida que constituye la medicina verdadera."
El alquimista excavando dentro de la tierra constituye el primer paso en el proceso alquímico. La tierra es nuestro propio cuerpo. Ir dentro de la tierra equivale a ir dentro de nuestro propio ser interno.
Estamos invitados a descender al interior de la tierra, dentro de lo subterráneo, dentro de nuestro subconsciente. La tierra es el símbolo del hombre en sentido físico. El hombre necesita concientizarse de su mundo interno, de quién es realmente, de lo que está haciendo, de sus motivaciones, etc. Una vez que la atención es dirigida hacia el interior, un nuevo mundo se abre: el mundo subterráneo de Hades, el oscuro dominio de las sombras y los monstruos.
Este descenso es también llamado "regressus ad uterum", "el regreso al útero", un término usado frecuentemente en los círculos iniciáticos. Se trata de un retorno simbólico a un estado primario particular del ser en el cual cada persona carga consigo en su inconsciente colectivo. En lo profundo de cada persona, en la oscuridad de su mente, se encuentran las causas u orígenes de sus acciones. Por lo tanto el "regressus ad uterum" es una condición necesaria para entrar al área iluminada por la luna perteneciente a la muerte y subsecuentemente experimentar el renacer. Terra Mater, la madre tierra, ha sido siempre asociada con el nacimiento, con la conexión entre el hombre y la mujer (el consciente y el subconsciente) de lo cual la nueva vida surge después de la muerte.
Nuestros ancestros practicaban sus iniciaciones en la oscuridad o bajo la tierra, como por ejemplo en cavernas. En Egipto las iniciaciones eran practicadas en las pirámides o en las criptas subterráneas de los templos. En Persia se efectuaban mayormente en las cavernas y los indios americanos las realizaban en tiendas espaciales o en agujeros cavados en la tierra. Los Misterios de Mithra, en la Roma imperial, eran cinducidos en templos subterráneos. La iniciación en sí misma estaba simbolizada por la penetración del vientre de la Gran Madre, o del cuerpo de un monstruo marino o un animal salvage.
En la mitología griega, Orfeo descendió al Hades en busca de Eurídice (símbolo de su alma extraviada). La deidad India Krishna descendió a los infiernos buscando a sus seis hermanos (los seis Chakras, siendo Krishna el Chakra de la corona o la cabeza). Existe una leyenda que dice que Jesús descendió al reino de Satán para salvar el alma de Adán ( el hombre puro).
En Alquimia, la entrada al subcosnciente está representada por la entrada a las cavernas, por reportes e historias de viajes al mundo subterráneo o a extraños parajes y zonas del planeta. Otra representación importante es la del Rey que toma un baño. La mente consciente es el Rey y las aguas representan al subconsciente. El bañarse representa la entrada al subconsciente; en términos alquímicos, el individuo es permeado por las aguas (aqua permanens).
Otro símbolo importante es el "conjunctio" (conjunción) o "conceptio" (concepción) que toma lugar primordialmente en el agua, en un manantial o una fuente.
El descenso al subconsciente no es un viaje libre de peligros. En el sentido psicológico puede resultar, por ejemplo, en esquizofrenia. En la mitología el héroe entra al mundo subterráneo para combatir monstruos y demonios. La Gran Madre se le aparece con la imagen de un ser terrible, a menudo como el seño o governante del reino de la muerte. A cambio de su valentía y corage, la Gran Madre, como diosa de la fetilidad, le ofrece gran conocimiento y sabiduría.
En Alquimia, cuando trabajamos con metales (simbólicos), el plomo es usado como material inicial. Los alquimistas dicen que existe un demonio en el plomo que puede ocasional la locura. (Paradójicamente, hoy en día conocemos perfectamente los efectos asociados al envenenamiento por exposició al plomo). Como metal, el plomo se encuentra bajo el dominio de Saturno, el dios de la melancolía, que ocasiona dolencias y visiones diabólicas.
El plomo, como metal menos puro, necesita ser transformado en oro, el metal más puro. En términos generales, plomo significa impureza, el cuerpo impuro, el hombre impuro.
Después de que el alquimista ha penetrado en la tierra, debe rectificar. Qué sigifica esto? Según un texto del Taoísmo moderno: "Por eso Buddha Jou-Lai (Tathagata), en su gran misericordia, ha revelado el método, el trabajo alquímico del fuego y enseñó al pueblo a rectificar su verdadera naturaleza".
"Rectificando" en el acrónimo V.I.T.R.I.O.L.U.M. significa "volver a lo correcto" en el sentido moral, reinstalar la naturaleza verdadera, la purificación de la emociones negativas. Significa enderezar lo que se ha torcido en nuestras vidas. El alquimista debe purificarse de toda "suciedad". Debe lavar "el cuerpo" para mejorarlo. Los metales deben purificarse de los elementos "externos, impuros y destructivos". Los metales deben ser vistos como las emociones humanas.
Ya luego de años de autoanálisis de introspección, de que nos conozcamos bien a nosotros mismos, podremos modificar aquellas áreas negativas que encontremos mediante la auto observación.
Alcoseri
De los Pensamientos a la Acción
«Mucho más allá de las preocupaciones de la vida material, se abre para el francmasón el vasto dominio del pensamiento y la acción».
¿Por qué separar el vasto reino del pensamiento y la acción de las preocupaciones de la vida material? ¿Significa esto que el iniciado debe ser capaz de liberarse de las limitaciones de la vida cotidiana para poder progresar?
Pensamiento y acción. Estas dos nociones se suceden como consecuencia una de la otra, pero ¿es esto realmente así? Acabé por convencerme, mientras trabajaba, de que esas dos herramientas a nuestra disposición, pensamiento y acción, se acercaban en realidad más a la alegoría de un carruaje tirado por dos caballos, uno llamado acción y el otro pensamiento, que el iniciado debe saber guiar con mano segura.
Pero vayamos al meollo del asunto.
Todos nacemos un día y, por lo tanto, todos estamos destinados a unirnos al Oriente eterno. A diferencia de los laicos, a través de la iniciación que hemos vivido, hemos decidido morir para borrar al hombre viejo que llevamos dentro, para renacer más sabios, más fuertes y más sanos. Sin embargo, un uso juicioso de las dos herramientas del pensamiento y de la acción condiciona un renacimiento iniciático exitoso, marcado por el sello de la armonía.
Has decidido renacer, pues bien, llevemos el paralelo hasta su conclusión y pongámonos de nuevo en la piel del recién nacido que una vez fuimos.
En los primeros días después del nacimiento percibimos el mundo desde lejos, porque nuestros sentidos aún no están maduros. Lo que más nos caracteriza es que consideramos que todo está dentro de nosotros; El pecho que nos alimenta, la boca que nos besa, los brazos que nos sostienen son parte de nuestro ser. En otras palabras, todo soy yo y el otro no existe. A través del desarrollo de nuestros cinco sentidos: vista, olfato, oído, gusto y tacto, tomaremos conciencia de que los demás existen. Es una verdadera tragedia darnos cuenta que el pecho que nos alimenta no somos nosotros!, y es un verdadero aprendizaje saber distinguir la mano que es parte de nuestro yo y los objetos que ella agarra y que no son parte de nuestro yo. Más difícil aún es lamentar la pérdida de nuestra madre, que tampoco forma parte de nuestro yo. Poco a poco aprenderemos que el otro existe y aprenderemos, la mayoría de las veces, a vivir con él. Este tiempo de separación es un tiempo en el que experimentamos sufrimiento, entendiendo que algunas cosas producen placer, como la lactancia materna o el biberón, mientras que otras causan frustración y malestar, incluso sufrimiento, como la sensación de frío o hambre. Entendiendo qué, "es a través del orden humano, comenzando por su madre, que el niño se forma una idea de sí mismo, diferencia entre el yo y el no-yo, y luego termina por establecer la primera oposición: el yo y los otros". Así, nuestros conocimientos y pensamientos surgen como reacción a los demás.
A nivel simbólico, se puede establecer un paralelo entre la situación del recién nacido después del nacimiento y la del hombre común. El profano tiende a relacionar los acontecimientos con él mismo; Él es bastante egocéntrico. Si el recién nacido no domina aún sus sentidos, lo que explica que todo lo retraiga hacia sí, podríamos decir que el profano ha olvidado la utilidad de sus sentidos encerrándose en su burbuja, para acabar aislado de los demás, impermeable a cualquier intercambio. Afortunadamente, entre los laicos, algunos desearán abrirse al mundo de los demás, dejarán de hacer girar el mundo a su alrededor, así como el recién nacido acaba percibiendo al otro gracias al florecimiento de sus sentidos. Estos laicos están dispuestos a iniciar un camino iniciático, están buscando la luz, la cual encontrarán a través de diversos y variados caminos, y para algunos de ellos, ingresando a la Logia. Así, el nuevo iniciado, enriquecido por las diferencias del otro, tomó su bastón y emprendió su camino, para encontrarse consigo mismo.
Observemos, sin embargo, que el camino del recién nacido y el del iniciado no son exactamente idénticos. El recién nacido divide su mundo en dos: de un mundo único, pasa a la existencia de un yo y un otro. El iniciado, como cualquier laico, después de haber tomado conciencia de que existían dos mundos, el del yo y el del otro, había optado primero por retirarse al territorio de su yo. Pero a diferencia de un simple laico, el iniciado ha comprendido que para explorar mejor su yo, debe conocer la visión que el otro tiene de sí mismo; el iniciado decide abrirse al territorio del otro, y es entonces cuando descubre el mundo en su conjunto, a sí mismo y al otro. El proceso iniciático puede consistir, al menos parcialmente, en establecer la armonía entre uno mismo y el otro.
Una vez pasada la primera etapa de diferenciación entre el yo y el otro, la experiencia guiará nuestro desarrollo. Pero ¿cuál es exactamente el papel de la experiencia en nuestro desarrollo y cómo podemos definirla? Veremos que la experiencia convoca a las dos herramientas temáticas de este comunicado del 29 de mayo de 2025, el pensamiento y la acción.
Analicemos nuestra situación diaria. Cada acción que realizamos es seguida por una reacción, o falta de reacción. Repetir este patrón de forma idéntica para una acción determinada nos permitirá memorizar situaciones típicas. Por ejemplo, acercarse al fuego siempre provoca una sensación de quemazón: conclusión, el fuego quema. Este ejemplo puede parecer una caricatura, pero la demostración también es válida para situaciones más complejas de la vida social donde son las repeticiones de situaciones idénticas las que nutrirán nuestra memoria, interactuarán con nuestros pensamientos, alimentarán nuestra experiencia e influirán en nuestras relaciones con los demás.
Veamos la lógica del razonamiento que domina lo que llamamos experiencia.
La lógica utilizada es empírica, se basa únicamente en la repetición, el hábito y la costumbre; Esta forma de lógica básica es la clave de nuestros pensamientos. David Hume señaló acertadamente que sólo la costumbre sirve de base para inferir nuestras afirmaciones. Traduzco esta jerga lógica a un lenguaje sencillo para aquellos de nuestros hermanos que no son especialistas: Hume afirma que todas nuestras deducciones se hacen a partir del hábito o la costumbre: hemos observado docenas de veces que la acción A es seguida por la acción B, en consecuencia, nuestro cerebro traduce esta secuencia temporal en una oración lógica, como por ejemplo si se realiza la acción A, entonces ocurrirá la acción B. Cita el ejemplo del gallo que canta al final de cada noche, justo antes de que salga el sol. Los cavernícolas concluyen que es el canto del gallo lo que hace salir el sol. Este ejemplo puede pareceros trivial, pero pasemos a un nivel superior, el de la educación. La educación nos forma enseñándonos qué es bueno y qué es malo. Pero, como dice David Hume, los valores inculcados por nuestra educación sólo son tan válidos como las tradiciones y los hábitos, y su justificación no es mejor que el razonamiento del cavernícola de que es el canto del gallo lo que provoca el amanecer. Nuestras tradiciones y creencias sólo son válidas para nuestra sociedad judeocristiana, y quizás por eso nos resulta tan difícil aceptar los valores de otras civilizaciones. Al no ser sus costumbres las nuestras, se vuelven despreciables o ridículas. David Hume añade que los pensamientos guían a todos, mientras que nadie piensa. De hecho, la mayoría de los hombres se ponen del lado de la mayoría, y la opinión del individuo termina siendo la del conjunto, borrando así toda originalidad. La experiencia nos demuestra la importancia insospechada de este fenómeno: notaremos que el hombre social está sujeto a un conformismo que nos resultaría difícil imaginar.
Describiré esta experiencia porque es muy edificante.
Un hombre, el conejillo de indias, es colocado en una habitación junto a otras personas que cree que son voluntarios como él. En realidad los demás son todos actores. Al llamado grupo de voluntarios se le ofrecen, una tras otra, pruebas visuales con respuestas obvias.
El título de cada pregunta se proyecta en una pantalla. El experimentador le explicó al conejillo de indias que inicialmente responde utilizando una caja electrónica; Luego, tras un minuto de reflexión, cada integrante del grupo expresará oralmente su respuesta a cada pregunta, hablando cada uno por turno, en un orden determinado aleatoriamente. El conejillo de indias tiene entonces la oportunidad de modificar su respuesta basándose en las respuestas de las otras personas del grupo, si se da cuenta de que ha cometido un error. Obviamente, y por casualidad, el conejillo de indias siempre es el último en revelar su respuesta oralmente después de cada prueba, lo que le permite conocer las respuestas de los demás. Entonces todo es muy sencillo.
Imaginemos la siguiente prueba: entre tres líneas horizontales, designemos la que sea más larga. La respuesta es por ejemplo la línea del medio, el doble de grande que las otras; En primer lugar y sin dudarlo, el conejillo de indias valida mediante su respuesta que corresponde a la línea media; o, para su gran sorpresa, cuando todos dan su respuesta en voz alta, todos los miembros del grupo, todos los actores del experimento, les recuerdo, designan la línea superior como la respuesta correcta, con comentarios como "es tan obvio" o "nos preguntamos por qué hacemos pruebas tan simples". Bueno, en tal situación, aproximadamente dos de cada tres personas cambiarán de opinión y aceptarán la opinión del grupo. Debido al conformismo, dos de cada tres personas no se atreverán a expresar una opinión diferente delante del grupo, y esto varias veces durante el experimento.
Las técnicas de manipulación de multitudes, como la publicidad, se basan en observaciones de estos experimentos de comportamiento grupal. No dejaré de mencionar al hombre que las desarrolló y luego las puso en práctica en beneficio de un gobierno o de empresas multinacionales: el estadounidense Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud. Goebbels lo consideraba un mentor e incluso tenía un retrato de Bernays en su estudio.
A nuestra manera empírica de razonar, basada en las tradiciones e influida por el conformismo, hay que añadir una percepción distorsionada de la realidad que nos rodea. Las señales transmitidas por nuestros sentidos son interpretadas por nuestro cerebro, y luego nuestros pensamientos utilizan esta interpretación, tomándola como verdadera. Sin embargo, la interpretación de las sensaciones percibidas por nuestros cinco sentidos puede llegar a confundirnos, como lo han demostrado varios experimentos de psicología. Por ejemplo, es imposible ver más de tres caras del mismo cubo, pero eso no impide que nuestro cerebro reconstruya el cubo a partir de las tres caras, apostando así a la interpretación de la imagen realmente transmitida por nuestros ojos. La mayoría de nosotros ya no somos conscientes de esta interpretación constante de las sensaciones que se transmiten a nuestro cerebro, y muchos trucos de ilusionismo se basan en este fenómeno.
Descartes tenía ciertamente razón cuando afirmó que la única certeza para demostrar nuestra existencia, y después de haber eliminado una tras otra todas las posibles fuentes de error, era "pienso, luego existo". Combinado con otro de sus pensamientos, “donde hay duda, hay razón”, tenemos dos pilares sólidos para participar en la construcción del hombre nuevo que es el iniciado. Es importante señalar que Descartes defendía la duda razonada y racional y que había rechazado la práctica de la duda sistemática, que consideraba estéril.
El nuevo iniciado ha hecho el esfuerzo de renacer para reaprender; El papel de la Logia es proporcionarle sensaciones cuya interpretación no esté distorsionada. Nuestro recorrido iniciático parece, en este sentido, coherente con la reeducación sensorial. La iniciación nos lleva a través de una serie de pruebas que advierten al futuro iniciado de que su interpretación de las sensaciones que vienen del mundo exterior pueden llevarlo por mal camino. Entonces entre preguntas y respuestas se le señala subliminalmente al nuevo iniciado que su mayor enemigo, es, él mismo; Al nuevo iniciado se le ordena, de alguna manera, abandonar el mundo del YO, abrirse al mundo del otro, usando sus sentidos pero dudando razonablemente de la interpretación de sus sensaciones.
En la Logia, la costumbre ya no se da por sentada; Sólo reina el ritual, atemporal, entre los símbolos por cuya influencia compiten nuestra visión y nuestros pensamientos. Trabajar con símbolos hace trabajar nuestros sentidos y nuestros pensamientos, involucra a nuestro cerebro. Poco a poco nos va haciendo tomar conciencia de otra realidad, lejos de las influencias a las que está sujeto el profano.
La vida de logia proporciona a los iniciados una realidad tangible. Esta realidad se manifiesta a través de un ritual cuyas acciones se repiten incansablemente durante cada una de las Tenidas. El iniciado debe comprender que la cadena de acciones repetidas incansablemente no tiene necesariamente valor de causalidad, y menos aún de verdad. Inicia entonces un camino difícil, entrando en un proceso de análisis crítico de los razonamientos y valores que nunca habían cuestionado, pero que sin embargo descansan en costumbres y usos impuestos por un poderoso conformismo social.
Buscamos la armonía entre el pensamiento y la acción, una armonía que dé como resultado una creación perfecta, en equilibrio con su entorno y de acuerdo con los deseos de quien la creó. El Gran Arquitecto del Universo indica sus pensamientos y acciones a través de la Palabra, poderoso vector de creación divina. A diferencia de nosotros, simples humanos, el Gran Arquitecto del Universo tiene conocimiento del Todo. El iniciado, por muy avanzado que esté en su camino, no tiene conocimiento del Todo, y su dominio de acción y pensamiento, por vasto que sea, es por tanto, por definición, limitado. No olvidemos que el pensamiento, aunque tenga una poderosa palanca de influencia, no es capaz de instruir a lo desconocido.
El pensamiento puro, realizado durante la meditación, contribuye a la felicidad del individuo preparando acciones y, por tanto, creaciones armoniosas; Esta idea es apoyada por Aristóteles.
La acción pura, aquella que transforma la materia, conduce también a la felicidad a través del equilibrio armonioso de la creación material en su entorno.
Obviamente, lo operativo y lo especulativo no son mutuamente excluyentes, sino más bien complementarios. El resultado perfecto del pensamiento y la acción es una obra descrita como bella, o quizás más exactamente, elegante, y que ha requerido sabiduría y fuerza: la gran obra a través del camino alquímico, o la obra maestra a través del camino del compañerismo iniciático.
La capacidad de hablar es sin duda una de las características más evidentes de la especie humana. El pensamiento humano se manifiesta en la acción, y las palabras, que son el fruto de la acción de los músculos de nuestras cuerdas vocales, son en realidad fruto de pensamientos y acciones. Hablar no es una acción como cualquier otra; El habla transmite nuestros pensamientos y sentimientos. El habla nos permite comunicarnos con otros hablando del pasado, el presente y el futuro. El ámbito del habla parece vasto, es el de las palabras, y se extiende a través de todo el paso del tiempo.
A diferencia de otras acciones, las palabras son más fáciles de implementar y, de hecho, están menos sujetas a la reflexión que precede o debería preceder a cualquier acción.
Quizás por instintos de conducta heredados de tiempos prehistóricos, pensaré antes de actuar físicamente sobre alguien o sobre mi entorno material, mientras que expresaré sentimientos o impresiones con menos moderación, sabiendo que no influirán directamente en mi integridad física ni en mi entorno material. Digo “que no tendrá una influencia directa”, porque en el fondo las palabras hieren como golpes, adulan como caricias o adiestran como perros. Las palabras actúan sobre las representaciones mentales de nuestro YO y nunca están exentas de consecuencias para los demás.
Continuemos centrándonos en el discurso y abordemos ahora la noción del alcance del discurso.
Ya os lo dije antes: el campo del habla es el de las palabras. Sin embargo, las palabras que utilizamos engañan a nuestro pensamiento, al igual que lo hace nuestro cerebro cuando interpreta las señales que provienen de nuestros cinco sentidos. Como dice Bergson, «nuestro pensamiento no ve las cosas, se contenta con leer las etiquetas que les son pegadas». La consecuencia es que vivimos en una zona intermedia entre las cosas y nosotros mismos, externos a las cosas, externos también a nosotros mismos. Les dije antes que el campo del conocimiento era limitado para el iniciado, a diferencia de lo ilimitado conocimiento del Gran Arquitecto del Universo. Aquí hay una buena ilustración con el habla, ya que sólo existe para nosotros aquello que tiene un nombre. De hecho, si no conocemos un nombre que califique la existencia de algo abstracto o concreto, entonces no podremos medirlo, y no existirá para nosotros. De ahí la importancia del nombre en la civilización egipcia, donde la capacidad de ser nombrado es una condición sine qua non para la vida espiritual y eterna. En el Génesis, encontramos la importancia del nombre, cuando Dios presenta los animales a Adán uno por uno para que les dé un nombre y para que pueda formar parte de su universo. «YHWH Elohim forma de Adán todo ser viviente del campo, toda ave del cielo». Él los lleva ante Adán para que vea lo que les está gritando. Y todo ser viviente a quien Adán clama, tal es su nombre. Y llamó Adán el nombre de toda bestia y de toda ave de los cielos y de todo animal viviente del campo.
En el mundo secular, el lenguaje suele pervertirse. En la Logia, el iniciado medía su importancia después de un período de silencio. Durante la reunión, la palabra circula, participa en el Egregor de la Logia. Toda la Logia se expresa a través de este fluido, y la palabra no pertenece a nadie, circula, vuela de hermano en hermano, al ritmo del ritual y de los usos y costumbres del Taller. Está impulsado por un deseo de intercambio y está inmerso en un mundo simbólico, dentro de un lugar sagrado, donde otros se abren a nosotros y donde cada palabra cuenta. Los pensamientos de todos los hermanos alimentan la palabra que circula y se intercambia como una antorcha simbólica.
Piensa bien, di bien, hazlo bien.
Éstas son nuestras palabras clave, apoyadas en el ternario del compás, la escuadra y la regla. Este ternario permite al iniciado dibujar no sólo diagramas simples, sino planos reales para la gloria del Gran Arquitecto del Universo. Lograr la trascendencia de lo cotidiano a través de nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestras palabras. Para ello es necesario que seamos conscientes del camino que aún nos queda por recorrer. No debemos perdernos en las ilusiones que nos da la interpretación de nuestros sentidos. Tampoco debemos dejarnos engañar por palabras que, si se usan mal, pueden ser una camisa de fuerza que nos impida progresar.
Pensemos si verdaderamente nuestras palabras nos llevan a la acción , o se quedan en simples palabras.
Alcoseri
El Sello de Salomón
El Sello de Salomón: Significado y significado oculto. ¿Cual es su origen? ¿Cuál es su simbolismo? ¿Cómo interpretarlo?
El Sello de Salomón es una estrella de seis puntas formada por dos triángulos superpuestos (a veces entrelazados), uno apuntando hacia arriba y el otro apuntando hacia abajo. El sello de Salomón también se llama hexagrama o estrella de David.
Sello de Salomón 2 triángulos que se intersecan
El simbolismo del Sello de Salomón es rico, lo que lo convierte en un signo particularmente importante a nivel espiritual y esotérico, al menos tanto como el pentagrama .
Entremos en el simbolismo del Sello de Salomón.
El Sello de Salomón: Origen
El hexagrama, símbolo muy antiguo, a menudo asociado al pentagrama y dotado de poderes mágicos, se utilizaba mucho antes del judaísmo, sobre todo en Asia y en la Península Arábiga.
El hexagrama se estableció en la religión judía cuando fue adoptado como emblema por el rey David , padre de Salomón: se convirtió en la Estrella de David, o Escudo de David. David, patriarca y mesías, es uno de los reyes más importantes de Israel. Conquista Jerusalén, traslada allí el Arca de la Alianza y funda un vasto reino. La estrella guerrera de David está asociada a sus conquistas. Simboliza la alianza, el pacto realizado entre Dios y el mesías, que conduce a la victoria y a la liberación. Así que es una estrella mesiánica.
La Estrella de David adquiere otro significado cuando Salomón, hijo de David, sucede a su padre. El reinado de Salomón es menos bélico; Evoca paz y sabiduría.
Salomón hizo del hexagrama su sello, su marca de reconocimiento. La colocación del sello ayuda a guardar secretos ; También es un signo de pertenencia. Según el Talmud, Salomón grabó su sello en un anillo mágico para repeler a los demonios.
En la antigua tradición judía, el sello real de Salomón evoca la perfección, la consumación, lo sagrado . Las seis ramas del hexagrama recuerdan también los seis días de la semana, pudiendo asociarse el séptimo día a la estrella tomada en su conjunto. Finalmente, la tradición cabalística ha comentado extensamente este símbolo.
El sello de Salomón resurgió en la Edad Media con una connotación mágica y alquímica. A veces se asocia con el simbolismo de las flores.
En última instancia, el hexagrama nunca ha sido monopolio de ninguna religión. Sin embargo, se ha asociado ampliamente con el judaísmo con el desarrollo del movimiento sionista desde finales del siglo XIX. Hoy aparece en la bandera del Estado de Israel.
Pentagrama y hexagrama
El pentagrama y el hexagrama se comparan a menudo :
pentagrama y hexagrama
La estrella de cinco puntas evoca al hombre que tiende a elevarse hacia Dios (el microcosmos ), mientras que la estrella de seis puntas evoca más bien el Universo entero (el macrocosmos ), cuyo espíritu desciende para encontrarse con el hombre.
El pentagrama evoca más bien la inmanencia y el hexagrama la trascendencia.
El Sello de Salomón: Señal del Pacto con Dios
En la misma línea, el sello de Salomón puede representar la alianza del Hombre (triángulo apuntando hacia abajo) con Dios (triángulo apuntando hacia arriba).
Evoca la aspiración del hombre a ascender hacia Dios, y el deseo de Dios de descender al mundo de aquí abajo (kenosis ) .
Esta doble aspiración recuerda la instalación del Arca de la Alianza en Jerusalén y la construcción del Templo. En el corazón de este último, el Santo de los Santos quiere ser el punto de contacto entre Dios y los hombres del pueblo elegido.
La unión de los opuestos
De manera más general, el Sello de Salomón representa el entrelazamiento de los opuestos y la unión de los contrarios.
Es el encuentro de dos energías cósmicas.
Es la unión:
del hombre (triángulo apuntando hacia arriba) y la mujer (triángulo apuntando hacia abajo),
del Sol y la Luna ,
del día y de la noche,
de activos y pasivos,
desde arriba y desde abajo,
del macrocosmos y del microcosmos,
etc.
No se trata de oponer un elemento de cada par al otro, o de decir que uno es bueno y el otro malo, sino de entender que los dos elementos no pueden existir el uno sin el otro.
Por tanto, el sello de Salomón reduce lo múltiple a lo Uno; Reconcilia unidad y dualidad.
En este sentido, está muy cerca del símbolo del yin y el yang.
El Sello de Salomón y su significado alquímico
En alquimia , el sello de Salomón puede evocar:
La Tabla Esmeralda de Hermes Trimegisto: Como es arriba, es abajo; y como es arriba es abajo,
el encuentro de principios opuestos ( agua y fuego : pasivo y activo, femenino y masculino),
o incluso la fusión de los 4 elementos :
4 elementos de la alquimia: sello de Salomón
En última instancia, el sello puede representar la Piedra Filosofal , signo de un despertar espiritual completo, o los 7 metales y los 7 planetas alquímicos.
El Sello de Salomón y los Números
El hexagrama evoca, por supuesto, el número 6, que puede verse como la suma de la Trinidad divina y la Trinidad humana.
Pero también evoca el 7 (las 6 puntas de la estrella más su centro), el número de la plenitud, de la perfección y de lo sagrado: éste es el verdadero valor del hexagrama.
Puntos comunes con el crisma, el octaedro y el cubo
La estrella de seis puntas, que corresponde al Crisma cristiano (a la izquierda en el dibujo inferior), se transforma en el Sello de Salomón si sus extremos se unen de una determinada manera. Los 6 radios son las 6 direcciones del espacio (los 4 puntos cardinales horizontales y el eje vertical del mundo ).
Pero otra forma de conectar los puntos puede dar un diamante (octaedro), un hexágono o incluso un cubo:
transformación crismal: significado
El diamante evoca la piedra filosofal de los alquimistas.
El cubo evoca la forma de la Jerusalén celestial tal como se describe en la Biblia (Apocalipsis 21:10-17). El cubo también evoca el volumen del Lugar Santísimo del templo de Salomón (20 codos de largo por 20 codos de ancho y 20 codos de profundidad).
Por tanto, debemos comparar el sello de Salomón con otros dos tipos de estrellas: la Merkaba y el cubo de Metatrón .
En la masonería
El simbolismo del Sello de Salomón está muy presente en la masonería.
La leyenda de Hiram, que constituye la base de la tradición del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tiene sus raíces en el Primer Libro de los Reyes ( Antiguo Testamento ) y en la construcción del templo de Salomón . Simbólicamente, esto se refiere a la construcción del templo interior, ese espacio íntimo y sagrado donde el masón encontrará un día el punto de correspondencia entre él mismo y Dios.
Por otra parte, el sello de Salomón puede evocar la asociación del compás y la escuadra , uno fijo y el otro móvil (lo que recuerda la dualidad activo-pasivo, espíritu-materia):
Escuadra y compás , y al centro la letra G
Si unimos los dos puntos del compás por un lado, y los dos extremos de la escuadra por el otro, obtenemos un sello de Salomón. La G central significa “Gran Arquitecto del Universo” o “Gnosis” ( conocimiento integral de la verdad).
En términos generales, los masones consideran que el Sello de Salomón es una imagen de la Verdad que buscan, en la encrucijada de la rectitud, la justicia y la sabiduría. El sello es también la representación arquitectónica del cosmos, del plan divino. La Estrella de David
La estrella de seis puntas o hexagrama, es un símbolo muy antiguo, se popularizó por los judíos, pero también se utiliza en la alquimia y las ciencias ocultas. Está formado por dos triángulos que se cruzan y en posiciones opuestas. La llamada de la estrella de David en la realidad no fue inventado por el Rey David, pero si fue utilizada por él, originalmente como un sello y dibuja en los escudos de sus guerreros, y fue cambiando gradualmente a un tipo de señal mística asociada con Venus, que fue reconocido por Jesús en el Apocalipsis 22:16-18Reina-Valera (RVR1960)
Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
La diferencia entre el hexagrama y la estrella de David es que la estrella de David triángulos se superponen (se pasa sobre el otro), mientras que los triángulos hexagrama se entrelazan formando una serie de sietes . La Estrella de David es un símbolo de Luz , el pueblo de la iglesia del mesías, mientras que el hexagrama se ha considerado un símbolo del mal y de gran alcance de la brujería. Con el tiempo, la estrella de David también fue conocido como el sello de Salomón y se utiliza en la actualidad como un símbolo de la nación de Israel y el pueblo judío.
Para la cábala, la estrella de seis puntas representa los siete Sefirot, que son las emanaciones divinas menores con la que nos relacionamos, como el 3 sefirot superior no están en nuestra realidad física. El triángulo de estrellas superior representa los principios no manifestados ( la espiritualidad) y el triángulo inferior representa la creación como su reflejo ilusorio y transitorio ( la materialidad). Esta estrella es el macrocosmos, es decir, el mundo en toda su extensión infinita, mientras que la estrella de cinco puntas, llamada por el Libro de --Zohar "Microprosopio" representa el microcosmos humano, es decir, el hombre considerado como un mundo en miniatura. Esta analogía del macrocosmos y el microcosmos se refiere al axioma de la Piedra Esmeralda atribuido a Hermes Trimegistro, "tal como es en la parte superior, por lo que es la parte abajo", o como es arriba es abajo”.
Otra interpretación es que el triángulo con el vértice hacia abajo los simboliza el agua, o el principio femenino, y el otro con el vértice hacia arriba representa el fuego, o el principio masculino. Esto se refiere a la unión de los opuestos que se complementan, que evocan la perfección y armonía. La tradición hindú ve en esta imagen Shiva unión de Dios (masculino) con su consorte Shakti (hembra), que simboliza la síntesis de las fuerzas evolutivas y involutivas.
Edward Leedskalnin, él que se podía considerar el último masón operativo de la historia, que sabemos utilizaba los principios de la Estrella de 6 puntas, para hacer levitar enormes piedras de Coral hasta de 35 toneladas y hacerlas colocar en ciertas posiciones para edificar el Castillo de Coral en Florida Estados Unidos.
LA ESTRELLA INTERNA
Las Estrellas que cuelgan sobre nuestro pecho prueban que al menos reconocemos abiertamente tal presencia en nosotros mismos, aunque no nos atrevamos a afirmar que la comprendemos. Ahora hemos de considerar el entorno interno con el cual debemos relacionarnos y ese radiante centro de Energía.-
El Sello de Salomón en el Islam
El hexagrama está presente en el Islam, aunque esta religión prefiere el pentagrama evocando los 5 pilares del Islam.
La figura se encuentra especialmente en el arte islámico, en Oriente Medio, en Marruecos e incluso en el sur de España.
Por otro lado, David (Daoud) es un profeta del Islam, por lo tanto, el símbolo de la Estrella de David también se considera un símbolo musulmán.
El hexagrama está presente en uno de los Cuentos de las Mil y Una Noches: la Historia del Pescador, que narra el encarcelamiento de un genio malvado en una botella de cobre sellada con un tapón estampado con el sello.
Ocultismo
La brujería y la magia negra han hecho un mal uso del hexagrama durante mucho tiempo asociándolo con el mal. El sello de hecho tiene 6 ángulos, 6 lados y 6 vértices, lo que da 666, el número de la Bestia en el Apocalipsis (Satanás):
El que tiene entendimiento, calcule el número de la bestia. Porque es número de hombre, y su número es seiscientos sesenta y seis. Apocalipsis 13:18
Del Sello de Salomón al Nudo de Salomón
El nudo de Salomón es un motivo ornamental que consta de dos anillos entrelazados, independientes pero inseparables. Se encuentra en el Medio Oriente, la cuenca del Mediterráneo y en toda Europa, trascendiendo culturas y religiones.
nudo simbólico de Salomón
El significado del Nudo de Salomón es muy cercano al del Sello de Salomón. Evoca ciclos, infinito, alianza, dualidad reconciliada, equilibrio e incluso acceso al conocimiento oculto.
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