Conocéis la historia del enigmático conde de SaintGermain, aventurero, alquimista, músico y espía del siglo XVIII que, según la leyenda, descubrió el elixir de la inmortalidad? Seguro que muchos habéis oído hablar de Matusalén, el personaje m

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Jul 19, 2024, 8:13:23 PM7/19/24
to EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
Conocéis la  historia del enigmático conde de SaintGermain,   aventurero, alquimista, músico  y espía del siglo XVIII que,   según la leyenda, descubrió  el elixir de la inmortalidad? Seguro que muchos habéis oído hablar de Matusalén,  el personaje más longevo de los que aparecen en   la Biblia, ya que, según el Antiguo Testamento,  llegó a vivir 969 años. Se supone que fue a partir   del Diluvio Universal al que tuvo que hacer  frente Noé, precisamente nieto de Matusalén,   cuando, debido a la cólera de Dios, el  ser humano empezó a vivir menos años. Más allá de que la cifra que hemos mencionado  sea una hipérbole, hay un individuo que,   según la leyenda que lo rodea, quedó exento  de ese recorte de años. Muchos creen que en   realidad es la misma persona que el mítico Judío  Errante. El protagonista de nuestro vídeo de hoy   es conocido como... el conde de SaintGermain,  un personaje del que no conservamos demasiadas   fuentes históricas fiables, ya que muchas, ya  os adelanto, están llenas de exageraciones. Ni siquiera se sabe cuándo ni dónde nació.  Él mismo se ocupó de envolverse con un halo   de misterio, ya que siempre reconoció que  SaintGermain no era su nombre real, pero   ocultó el verdadero y su país de origen. Llegó a  este mundo entre 1690 y 1710. Como veis, se usa   una horquilla ¡de 20 años! Según la leyenda, nació  en 1691, en un castillo de los montes Cárpatos. Su último protector y buen amigo suyo, el  príncipe Carlos de HesseKassel, aseguraba   que SaintGermain le contó que había nacido en  1696 y era hijo del príncipe Francisco Rákóczi II,   de Transilvania. Pero que nunca reconoció de  forma abierta quién era su padre como medida   de protección, dada la persecución que la dinastía  de Rákóczi II sufrió por parte de los Habsburgo,   a los que se había enfrentado en el marco  de la guerra de independencia húngara. Pero, atención, porque hay fuentes que han  apuntado a un origen español para SaintGermain:   según estas, era hijo natural de la reina viuda  de Carlos II, Mariana de Neoburgo. Que habría   tenido el bebé con un banquero madrileño  cuando se instaló en la ciudad francesa   de Bayona tras ser desterrada de Madrid por  Felipe V en 1701. Hay otras muchas teorías:   desde que era un Médici hasta que era  hijo natural del rey de Portugal, Juan V.   El hecho de que SaintGermain hablara español  y portugués sin ningún acento refuerza para   algunos la teoría de su origen peninsular, pero  es que el conde también hablaba muy bien alemán,   inglés, italiano, francés, árabe, ruso,  latín, griego, chino, sánscrito... De hecho,   quienes lo conocieron coinciden en  señalar que era un hombre carismático,   muy cultivado e interesado en las artes,  la medicina, la ciencia, la política... Algunos os preguntaréis, ¿y ese nombre  francés? SaintGermain. Hay quien señala   que es un sobrenombre que tomó del latín  'Sanctus Germanus' (“Santo hermano”). Sabemos de este personaje por primera  vez en torno a 1743, en Londres,   donde se instaló y obtuvo cierto  reconocimiento como músico, ya que   era un gran violinista. Incluso participó en la  composición de la ópera 'L'incostanza delusa',   estrenada en el Haymarket Theatre en  1745, con algunas canciones de su autoría,   y llegó a publicar varias piezas  para violín, entre otras obras. Pero a finales de 1745 fue arrestado en Londres,  sospechoso de apoyar a los jacobitas, es decir,   la causa de Carlos Eduardo Estuardo, conocido  como 'Bonnie Prince Charlie', quien pretendía   arrebatar el trono británico a Jorge II. De  la noticia de la detención de SaintGermain   tenemos noticia a través de una carta del  escritor y político inglés Horace Walpole,   en la que explicaba: “El otro día capturaron  a un hombre extraño, que se hace llamar conde   de SaintGermain. Ha estado aquí dos  años, y no dice quién es ni de dónde,   pero reconoce que no lleva su verdadero nombre  (…). Canta, toca maravillosamente el violín,   compone, está loco y no es muy sensible.  Se le llama italiano, español, polaco;   alguien que se casó con una mujer de gran fortuna  en México y huyó con sus joyas a Constantinopla”. En dicha carta, Walpole explica  que incluso el príncipe de Gales,   Federico Luis de Gales, había mostrado  curiosidad por el misterioso personaje,   y que había intentado realizar averiguaciones  sobre sus orígenes, pero sin éxito. SaintGermain enseguida fue liberado sin cargos  debido a la falta de pruebas sobre su apoyo a   los jacobitas, pero no tardó en abandonar la  capital británica. Lo hizo al año siguiente,   en 1746. Muchas fuentes señalan que no se  supo nada más de él durante más de una década,   porque, según apuntan unos, se  marchó a Alemania para trabajar   en sus experimentos químicos y alquímicos;  y según otros, viajó a la India y al Tíbet. Pero en el sitio web francés Savoirs d'Histoire,  en un artículo muy interesante sobre este   personaje, se menciona una carta que el conde  envió solo tres años después de marcharse de   Londres, en 1749. Estaba dirigida a lord  Charles Cadogan, que vivía en Inglaterra,   y en ella SaintGermain le contaba a su amigo  que se sentía muy solo en el Alto Palatinado,   en Baviera. También reconocía haber  visitado en cinco ocasiones París,   donde se había enamorado de una mujer llamada  madame d'Ogny, que había terminado casada,   un año antes, en 1748, con un barón, lo que  le había roto el corazón a SaintGermain. Volvemos a tener noticias del conde precisamente  en París. Tardó una década en regresar: fue en   1758 y se cree que lo hizo acompañando a Charles  Louis Auguste Fouquet, duque de BelleIsle,   oficial y diplomático francés que había sido  nombrado mariscal en 1740 y que se convirtió   en su protector después de que el conde  supuestamente lo curara en Viena de una   grave enfermedad. Fue en la Ciudad de la Luz donde  se forjó realmente la leyenda de SaintGermain. Según otras versiones, ya veis  que hay versiones para aburrir,   el conde se trasladó a Francia tras visitar otros  países en diferentes misiones políticas, ya que,   en numerosas ocasiones, ministros de las cortes  europeas lo contrataron como espía. El caso es   que llegó a París a principios de 1758 y tenía  muy buena relación con el duque de BelleIsle. Seguramente fue este poderoso hombre, que ese  mismo año fue nombrado secretario de Estado para   la Guerra, quien le hizo posible establecer  contacto con la corte del monarca francés,   Luis XV. SaintGermain escribió al  director de los Edificios del Rey,   puesto ocupado por el noble AbelFrançois Poisson  de Vandières, marqués de Marigny, para ofrecer   sus servicios al monarca. Le dijo que había  inventado, entre otras cosas, una nueva técnica   para teñir la ropa y que deseaba proseguir con  sus investigaciones. Lo único que pedía a cambio   de servir a la corona era un alojamiento para  él y su equipo. Le asignaron unas habitaciones   en el castillo de Chambord, por aquel entonces  deshabitado, y allí estableció su laboratorio. Sin embargo, viajaba mucho a París. Porque, menuda  coincidencia, el marqués de Marigny, en quien   había despertado un vivo interés, le habló  a su hermana de este misterioso personaje.   ¿Y quién era su hermana? JeanneAntoinette  Poisson, más conocida como Madame de Pompadour,   una gran mecenas del arte y la cultura y  también cortesana, la favorita del rey, Luis XV. Así, Madame de Pompadour terminó llevando  a Versalles a este interesante conde,   que siempre vestía de forma muy refinada  y elegante, como lo eran sus modales,   para que pudiera conocerlo en persona el monarca  galo. El rey quedó entusiasmado con el personaje,   que hacía tal ostentación de riqueza que todos  creían firmemente que era de ascendencia noble.   SaintGermain pasaba veladas enteras con el  monarca y madame de Pompadour en Versalles.   A todo esto, él seguía sin querer dar  pistas sobre su verdadera identidad. Y supongo que eso hizo surgir las sospechas de  un hombre muy poderoso de la corte de Luis XV, el   recién nombrado ministro principal del Estado, el  duque de Choiseul. Una de las fuentes que parecen   más creíbles acerca de la figura de SaintGermain  son las 'Memorias' que nos dejó el diplomático   alemán Carl Heinrich, barón de Gleichen, que  conoció en persona a nuestro protagonista en 1759. El barón nos explica en dicha obra que Choiseul  decía conocer el origen del conde: según sus   informaciones, era hijo de un judío portugués y,  en palabras del duque, engañaba “la credulidad   de la ciudad y de la corte”. En presencia de  Gleichen, Choiseul también dijo, al parecer   en tono enfadado: “Es extraño que a menudo se  permita al rey estar casi solo con un hombre así,   cuando él nunca sale excepto rodeado de guardias,  como si por todas partes hubiera 'asesinos”.   Más adelante veremos cómo Choiseul  intentó desacreditar a SaintGermain. En sus 'Memorias', el barón de Gleichen,  describió a nuestro protagonista como   “un hombre de mediana estatura, muy robusto,  vestido con una soberbia y refinada sencillez”.   La primera vez que ambos hablaron lo  hicieron de pintura y, curiosamente,   SaintGermain le descubrió a su interlocutor  una obra de Murillo, 'La Sagrada Familia',   que, según el barón, igualaba en belleza  a la que había de Rafael en Versalles. Asimismo, Gleichen quedó impresionado por la  cantidad de joyas que SaintGermain lucía.   “Creí estar viendo los tesoros de la lámpara  maravillosa”, escribió el barón, que después   expresó sus dudas sobe si quizás, dados los  conocimientos químicos que poseía el conde,   no era él mismo quien fabricaba las piedras  preciosas que mostraba a todo el mundo. Se   cuenta que SaintGermain lucía diamantes hasta  en las hebillas de los zapatos, y que también   los llevaba en sus bolsillos como forma de pago.  Llegó a correr el rumor de que, como alquimista,   había conseguido la fusión de muchos diamantes  pequeños para fabricar uno grande, o que era   capaz de transmutar metales, se supone que trabajó  en la transmutación de metales vulgares en oro. Durante seis meses, el barón Gleichen acompañó a  menudo a SaintGermain, así que llegó a conocerlo   un poco, y eso es mucho tratándose de un personaje  tan misterioso. Y descubrió, por ejemplo,   la inigualable capacidad del conde narrando  historias. “Jamás un hombre de su clase”, explica   en sus 'Memorias' Gleichen, “tuvo semejante  talento para excitar la curiosidad y manejar   la credulidad de quienes lo escuchaban”. “Sabía  dosificar”, continúa el barón, “lo maravilloso   en sus relatos según el nivel de receptividad  de su oyente. Cuando le contaba a un tonto un   hecho de la época de Carlos V, le confiaba con  toda franqueza que él mismo había presenciado el   hecho en persona; mientras que, cuando hablaba  con alguien menos crédulo, se contentaba con   retratar las más mínimas circunstancias del  relato (...) con un detalle y una vivacidad   que daban la impresión de estar escuchando a  un hombre que realmente había estado presente”. “A veces”, continúa Gleichen en sus 'Memorias',  “al pronunciar un discurso de Francisco I o de   Enrique VIII, fingía cometer un lapsus y soltaba:  'El rey se volvió hacia mí'... Pero rápidamente   se tragaba el 'hacia mí' y proseguía con  la prisa de un hombre que se ha olvidado   de sí mismo para decir '(El rey se volvió)  hacia tal duque”. Qué disimulado, ¿verdad? Al propio Gleichen le dijo un día: “Estos  tontos parisinos se creen que tengo 500 años,   y yo les confirmo en esta idea, ya que veo que  eso les causa mucho placer”. Para luego añadir:   “Aunque eso no quita que realmente yo  sea infinitamente más viejo de lo que   parezco”. Gleichen creía que el conde deseaba  engañarlo también a él hasta cierto punto. Está claro que el propio SaintGermain fomentaba  la leyenda de su inmortalidad. Según una anécdota,   estando en París, acudió a una fiesta organizada  por una condesa anciana. Cuando esta dijo   reconocer su nombre, SaintGermain, de cuando  medio siglo antes ella había vivido junto a su   marido en Venecia, él le aseguró que se trataba  del mismo hombre. Dando a entender a la condesa   y a sus invitados que él tenía unos cien años  cuando en realidad aparentaba unos 40 o 50 años.   Asimismo, también se cuenta que el  compositor francés JeanPhilippe Rameau,   muy influyente en la época barroca,  conoció al conde en Venecia en 1710. El barón Gleichen destacó en sus 'Memorias' que  “la estupidez de París no se limitó a darle unos   pocos siglos” de vida a SaintGermain, “llegaron  a hacer de él un contemporáneo de Jesucristo”.   Ahora explicaremos por qué. ¿Recordáis al ministro más poderoso de Luis  XV? Eso es, el duque de Choiseul. Pues se cree   que fue él quien, en un intento de desacreditar  la figura de SaintGermain a ojos del monarca,   contrató los servicios de un actor llamado Gauve  también conocido como Gower, que había servido   en la guerra de los Siete Años como espía, para  que, haciéndose pasar por el conde misterioso,   recorriera los barrios de París actuando de tal  manera que lo retratara como si estuviera loco. De forma que Gower, suplantando a SaintGermain,  empezó a contar historias increíbles,   como que había brindado con Alejandro Magno  y había presenciado su entrada en Babilonia;   que había conocido y sido amigo de Jesucristo,  y le había pronosticado que acabaría mal;   que había cazado en compañía de Carlomagno... Según explica en sus 'Memorias' Gleichen, fue  “esta broma, tan absurda y repetida en París” lo   que además hizo que SaintGermain adquiriera la  fama de poseer una medicina que rejuvenecía, un   elixir llamado de 'Larga vida' y que  guardaba el secreto de la inmortalidad.   De tal forma que se propagó la leyenda de  que una anciana dama que poseía un frasco   de este licor tragó tanto para rejuvenecer  que terminó convertida en una niña pequeña. Curiosamente Gleichen, que subrayó en su obra  que todas estas fábulas no merecían “la atención   de las personas sensatas”, llegó a admitir  que un individuo, de cuyo criterio se fiaba,   se había mostrado sorprendido porque tras  coincidir con el conde en 1759, 24 años después   de la primera vez que lo había visto, lo encontró  exactamente igual. Asimismo, Gleichen explica que   todas las personas que conocieron a SaintGermain  desde 1759 hasta su muerte, y a quien él mismo   preguntó sobre su aspecto, siempre decían  que “parecía un sexagenario bien conservado”.   Por tanto, era un hombre que solo había  envejecido diez años en el transcurso de setenta.   ¿Hasta qué punto eran fiables esos  testimonios? Juzgadlo vosotros mismos. Eso sí, Gleichen asegura que no le oyó hablar  jamás de una medicina universal ni alardear de   conocimientos sobrenaturales para vivir más años,  “como sí hacían otros charlatanes”. Lo único que   el conde recomendaba para aumentar la esperanza  de vida era una dieta que él mismo llevaba y   consistía en no beber mientras comía y purgarse  con unas hierbas medicinales que se preparaba. También tenemos noticias de SaintGermain a  través de las palabras de una de las mentes más   ilustradas del siglo XVIII, el escritor y filósofo  francés Voltaire. Este, en una carta dirigida al   rey de Prusia, Federico II, con fecha de abril de  1758, describió a SaintGermain como “un hombre   que no muere nunca y que lo sabe todo”. Algunos  han interpretado estas palabras como un halago,   pero en realidad se trataba de una burla.  En 'Las obras completas' de Voltaire,   que reúnen su correspondencia al completo,  podemos leer el contexto de la frase.   El filósofo francés habla de un secreto  que conocerían el duque de Choiseul,   el canciller austriaco Wenzel Anton von  KaunitzRietberg y el primer ministro británico,   William Pitt. Voltaire explicaba en su carta:  “Se dice que (ese secreto) solo lo conoce un tal   SaintGermain, que anteriormente cenó en la ciudad  de Trento con los padres del concilio” ya sabéis,   celebrado dos siglos antes“y que probablemente  tenga el honor de ver a vuestra majestad dentro   de cincuenta años. Es un hombre que nunca muere  y que lo sabe todo. En cuanto a mí, que estoy al   final de mi carrera y que no sé nada, me limito  a desear que usted conozca al duque de Choiseul”. En 1760, Luis XV envió a SaintGermain  a los Países Bajos para supuestamente   negociar en su nombre un préstamo de  30 millones de florines que ayudara   a la corona a financiar la guerra de los  Siete Años contra Inglaterra y sus aliados.   Pero su misión real no era esa,  sino otra. Completamente secreta:   debía intentar iniciar en La Haya unas  conversaciones de paz con Prusia, hasta   ese momento aliada de Inglaterra. El mariscal  de BelleIsle estaba detrás de todo el plan. Y SaintGermain creyó tener carta blanca para  negociar, pero una indiscreción suya provocó   que dicha misión llegara a oídos del duque de  Choiseul. Para el poderoso ministro del rey ese   posible tratado resultaba inadmisible. Por un  lado, porque se pretendía romper la alianza que   él defendía con Austria. Por otro, no toleraba que  nadie se atreviera a negociar la paz sin estar él   al corriente, ya que en la corte jamás un ministro  debía inmiscuirse en el terreno de otro, y él era   el ministro de Asuntos Exteriores, así que la  única explicación válida, y que a Choiseul le   venía muy bien, era que SaintGermain era un doble  agente al servicio de Prusia, de Federico II.   Ni Luis XV ni BelleIsle pudieron  o quisieron llevarle la contraria. El ministro envió a un grupo de hombres a Países  Bajos para que ataran de pies y manos al supuesto   traidor y lo llevaran de vuelta a Francia,  directamente a la Bastilla. Pero alguien se   le había adelantado: informaron al conde y, cuando  estaba a punto de ser detenido, huyó a Inglaterra. Se quedó en Londres durante unos  meses. Pero tampoco allí lo querían,   así que volvió a Países Bajos, y en Nijmegen,  cerca de la frontera alemana, adquirió una   gran propiedad y se dedicó a la investigación de  tintes y colores usando el sobrenombre de conde de   Surmount. Al parecer era muy común que cambiara de  nombre: italianos, rusos, alemanes, franceses...   Según otras versiones, más ligadas a la leyenda  sobrenatural, en Países Bajos acumuló una gran   riqueza vendiendo pócimas y ungüentos destinados  a combatir cualquier mal, incluida la muerte. Un tiempo después, en la primavera de 1762,  recibió la invitación del conde Pietro Antonio   Rotari, pintor veneciano, para visitar Rusia, y  allí SaintGermain trabó amistad con uno de los   hermanos Orlov, que fueron los que dirigieron  el golpe de Estado que en julio derrocó a Pedro   III de Rusia para instalar en el poder a Catalina  II. Algunas fuentes apuntan que el conde incluso   participó en la rebelión que convirtió en  emperatriz de Rusia a Catalina la Grande. SaintGermain estuvo viajando, entre  otros lugares, por Prusia, Rusia,   Italia, Inglaterra y Austria. Y vendía a los  distintos gobiernos los secretos de sus tintes. Se cree que en torno a 1766 llegó a estar bajo  la protección del rey Federico II de Prusia,   pero se marchó de allí muy pronto. Y, en 1770,  reapareció en la ciudad italiana de Livorno   con nombre ruso y ataviado con un uniforme de  general ruso. El conde Alekséi Grigórievich Orlov,   conocido por su talante orgulloso, lo trataba con  una consideración que nunca mostraba por nadie,   según cuenta en sus 'Memorias' el barón Gleichen. En sus periplos por tierras europeas,  SaintGermain a menudo se alojó en palacios   de príncipes. Pero igual que tuvo aliados,  también se forjó enemigos que lo persiguieron   acusándolo de timador y conspirador.  De ahí el cambio constante de nombre.  La muerte le llegó a SaintGermain cerca de  Schleswig, en Eckernförde, el 27 de febrero   de 1784, después de que un año antes empezara  a empeorar de su reumatismo. Falleció con unos   93 años, si tomamos como cierto que nació en  1691... Durante sus cinco últimos años de vida   fue huésped del príncipe Carlos de HesseKassel,  que lo admiraba mucho y era masón, alquimista y   practicante de ciencias ocultas. Tres años antes  de fallecer SaintGermain, el príncipe había   puesto un laboratorio a su disposición para que  prosiguiera con sus investigaciones sobre tintes   y realizara otros experimentos científicos, según  explica la web Savoirs d' Histoire, que apunta,   por aquel entonces, el conde vivía ya de forma  modesta, “sin diamantes, sin instrumentos   musicales, sin libros, y con una sola comida al  día”. Asimismo, SaintGermain se dedicó en estos   últimos años a fabricar medicinas que vendía a  los ricos y regalaba a los pobres. HesseKassel   describió al conde como “quizás uno de los más  importantes sabios que haya existido jamás”. En pleno siglo de las luces, el siglo XVIII,  a SaintGermain se le ha considerado un   maestro de lo oculto. Se le atribuye una obra  esotérica titulada 'La Santísima Trinosofía',   escrita supuestamente por un prisionero de  la Inquisición. El manuscrito original se   encuentra en la Mediateca Jacques Chirac de  Troyes, en Francia, y está compuesto por 95   hojas. En esta misteriosa obra, ilustrada,  encontramos símbolos cabalísticos que   parecen jeroglíficos y citas en diferentes  idiomas, como el hebreo, griego o árabe.   En realidad, no está claro quién la escribió, pese  a que la firma un personaje que se hace llamar   conde de SaintGermain. Hay historiadores que  creen que pudo escribirla un supuesto discípulo   suyo: Cagliostro, cuyo verdadero nombre fue  Giuseppe Balsamo, un alquimista y ocultista   italiano que recorrió el territorio europeo  vendiendo curas milagrosas y enunciando profecías. Se cuenta que la copia manuscrita que hoy está en  Troyes fue incautada por la Inquisición, en 1789,   a Cagliostro mientras era prisionero en el  castillo de Sant'Angelo, y que después se la llevó   uno de los generales de Napoleón, André Masséna,  cuando tomaron la ciudad. Finalmente, tras el   fallecimiento del hijo del general Masséna, la  Mediateca de Troyes compró el manuscrito en 1855. ¿La muerte puso fin a la leyenda del conde de  SaintGermain? Pues no, porque se cuenta que   siguió viviendo durante siglos, recorriendo  el mundo. De hecho, solo un año después de   su fallecimiento oficial aseguraron que asistió a  una reunión de masones en Wilhelmsbad, Alemania. Se supone que en vida frecuentaba  los círculos masónicos: así,   el príncipe Carlos de HesseKassel  fue una figura muy influyente de la   época en el mundo de la masonería, los  rosacruces y los estudios herméticos. Dentro del folclore también tenemos una  historia con solo un siglo de antigüedad   y que apunta a que en realidad el conde era  un... vampiro. A principios del siglo XX,   llegó a la ciudad de Nueva Orleans un hombre  llamado Jacques SaintGermain. Con una   personalidad arrolladora y mucho dinero. Se ganó  el favor de un gran número de mujeres, pero muchas   de ellas terminaban desapareciendo. Cuando  la población del lugar se percató de ello...   Hay varias versiones de la historia: según  unos, cuando fueron a pedirle cuentas al   tal SaintGermain, lo hallaron en la casa pero  logró escapar; según otros, ya no estaba en su   mansión. Sí estaba, en cambio, el cadáver de su  última víctima. Con un mordisco en el cuello... Y la leyenda sigue viva: algunos creen  que SaintGermain continúa entre nosotros,   más de 200 años después de su muerte oficial. ¿Y vosotros? ¿Qué opináis de la leyenda del conde  de SaintGermain?  
EL SECRETO DE LA ESFINGE
El secreto de la esfinge se relaciona directamente con el hombre,  partiendo de que una parte es humana, otra animal y la otra angelical  Cuando un hombre nace, tres seres separados nacen con él, las que  continúan formándose  hasta su muerte. Estos seres no tienen nada en común una con otra:  ellas son nuestro  cuerpo animal, nuestra esencia angelical y nuestra personalidad  humana. Su formación no depende de nosotros en  manera alguna. Su desarrollo futuro, el desarrollo de cada una  separadamente, depende de los  datos que un hombre posee y de los datos que lo rodean, tales como el  medio "ambiente, las  circunstancias, las condiciones geográficas, etc.  Para el cuerpo animal estos datos son herencia, condiciones  geográficas, alimento y movimiento.  Estos no afectan la personalidad humana.  En el curso de la vida de un hombre, la personalidad humana se forma  exclusivamente a través de lo  que el hombre oye y a través de la lectura.  La esencia angelical es puramente emotiva. Se compone de lo que es  recibido antes de nacer, y mucho antes de  la formación de la personalidad humana , y más tarde sólo de aquellas  sensaciones y sentimientos entre  los cuales vive el hombre. Lo que ocurre después, sólo depende de la  transición. De este modo, el cuerpo empieza a desarrollarse en cada hombre  subjetivamente. El  desarrollo de las tres seres comienzan desde los primeros días de la  vida de un hombre.  Las tres se desarrollan independientemente la una de la otra. Y así  puede suceder, por  ejemplo, que el cuerpo empiece su vida en condiciones favorables, en  país libre saludable y como  resultado sea valiente; pero esto no significa necesariamente que la  esencia angelical del hombre sea de  carácter similar. En las mismas condiciones, la esencia angelical  puede ser débil y cobarde. Un hombre  puede tener un cuerpo valiente como un león, contrastando con una  esencia cobarde. La esencia no tiene  necesariamente un desarrollo paralelo al desarrollo del cuerpo  animal . Un hombre puede ser muy  fuerte y sano y sin embargo ser tan tímido como un conejo.  El centro magnético del cuerpo, su alma, es el centro motor. El centro  de gravedad de la  esencia es el centro emocional y el centro de gravedad de la  personalidad es el centro  intelectual. El alma de la esencia es el centro emocional. Tal como un  hombre puede tener un  cuerpo sano y una esencia cobarde, así también la personalidad puede  ser audaz y la esencia  tímida. Consideremos por ejemplo un hombre con sentido común: él ha  estudiado, sabe que  pueden aparecer alucinaciones y sabe que ellas pueden no ser reales.  De modo que en su  personalidad no las teme, pero su esencia tiene miedo. Si su esencia  ve un fenómeno de esta  clase, no puede evitar el tener miedo. El desarrollo de un centro no  depende del desarrollo de  otro, y un centro no puede transferir sus resultados a otro. Es imposible decir positivamente que un hombre es así o asá. Uno de  sus centros puede ser  valiente, otro cobarde; uno bueno, otro malvado; uno puede ser  sensible y otro muy burdo;  uno siempre está listo para dar, otro es lento o casi incapaz de dar.  Por lo tanto es imposible  decir: bueno, valiente, fuerte o malvado.  Como ya lo hemos dicho, cada una de las tres máquinas representa a la  cadena entera, a todo  el sistema en su relación con una, con otra, o con la tercera. En sí  misma cada máquina es  muy complicada, pero es puesta en movimiento muy simplemente.Cuanto  más complicadas  las partes de la máquina, menos palancas hay. Cada máquina humana es  compleja, sin  embargo el número de palancas puede diferir en cada una por separado:  en una más palancas,  en otra menos.  En el curso de la vida, una máquina puede formar muchas palancas para  ser puesta en  movimiento, mientras que otra puede ser puesta en movimiento con un  pequeño número de  palancas. El tiempo para la formación de las palancas es limitado. A  su vez, este tiempo  también depende de la herencia y de las condiciones geográficas. En  promedio, las nuevas palancas  se forman hasta los siete u ocho años de edad; más tarde, hasta los  catorce o quince  años, pueden ser alteradas; pero, después de los dieciséis o  diecisiete años, las palancas no se  forman ni se alteran. Por lo tanto, más tarde en la vida, sólo actúan  aquellas palancas que ya  han sido formadas. Es así como son las cosas en la vida ordinaria  normal, por mucho que haga  un hombre por cambiarlo. Esto es cierto incluso con respecto a la  capacidad de un hombre de  aprender. Se pueden aprender cosas nuevas hasta los diecisiete años;  lo que se aprende más  tarde es sólo aprender entre comillas, es sólo un nuevo ordenamiento  de lo viejo. Al principio  esto puede parecer difícil de comprender.  Cada individuo con sus palancas depende de su herencia y del lugar, el  círculo social y las  circunstancias en las cuales nació y creció. El modo de operar de. los  tres centros o almas es  similar. Su construcción es diferente, pero su manifestación es la  misma.  Los primeros movimientos se graban. Las grabaciones de los movimientos  del cuerpo son  puramente subjetivas. Esta grabación es como la de un disco: primero,  hasta los tres meses, es  muy sensitiva; después de los cuatro meses se vuelve menos sensitiva;  después de un año,  todavía más débil. Al principio se puede oír hasta la respiración; una  semana después no se  puede oír nada de un volumen inferior al de una conversación en voz  baja. Pasa lo mismo con  el cerebro humano: al principio es muy receptivo y registra cada nuevo  movimiento. Como  resultado final un hombre puede tener muchas posturas, otro sólo unas  pocas. Por ejemplo, un  hombre puede haber adquirido cincuenta y cinco posturas mientras duró  la posibilidad de  grabarlas, y otro hombre, viviendo en las mismas condiciones, puede  haber obtenido  doscientas cincuenta. Esas palancas, estas posturas, se forman en cada  centro de acuerdo con  las mismas leyes y quedan allí por el resto de la vida de un hombre.  La diferencia entre estas  posturas consiste solamente en la manera en la que fueron grabadas.  Tomen, por ejemplo, las  posturas del centro motor. Hasta cierto momento se forman posturas en  cada hombre. Después  dejan de formarse, pero aquellas que se han formado quedan hasta la  muerte. Su número es  limitado, por lo cual no importa lo que haga un hombre, utilizará  estas mismas posturas. Si  desea desempeñar uno u otro papel, utilizará una combinación de  posturas que ya tiene,  porque nunca tendrá otras. En la vida común y corriente no puede haber  nuevas posturas. Aun  en el caso de que un hombre quiera ser actor, su situación será la  misma a este respecto. La diferencia entre el sueño y el estar despierto del cuerpo consiste  en que cuando un shock  viene desde afuera durante el sueño, no excita ni produce asociaciones  en el cerebro  correspondiente.  Supongamos que un hombre está cansado. Se le da el primer shock.  Alguna palanca comienza  a moverse mecánicamente. De manera igualmente mecánica toca otra  palanca y la hace  moverse, esa palanca toca una tercera, la tercera una cuarta y así  sucesivamente. Esto es lo  que llamamos asociaciones del cuerpo. Las otras máquinas también  tienen posturas y son  puestas en movimiento de la misma manera.  Además de las máquinas centrales que trabajan independientemente —  cuerpo, personalidad y  esencia— también tenemos manifestaciones sin alma, que .tienen lugar  fuera de los centros.  Para comprender esto, es muy importante notar que dividimos las  posturas del cuerpo y del  sentimiento en dos clases: 1) las manifestaciones directas de  cualquier centro y 2) las  manifestaciones puramente mecánicas que surgen fuera de los centros.  Por ejemplo, el  movimiento de levantar mi brazo es iniciado por el centro. Pero en  otro hombre puede ser  iniciado fuera del centro. Supongamos que un proceso similar está  teniendo lugar en el centro  emocional, tal como alegría, pena, frustración o celos. En un momento  dado, una postura  fuerte pudo haber coincidido con una de estas posturas emocionales y  así las dos posturas han  dado origen a una nueva postura mecánica. Esto acontece mecánicamente,  independientemente  de los centros.  Cuando hablé de máquinas, llamé trabajo normal a la manifestación de  un hombre, la cual  implica los tres centros tomados en conjunto. Esta es su  manifestación. Pero debido a la vida  anormal, algunas personas tienen otras palancas, que se forman fuera  de los centros y que  provocan movimiento independientemente del alma. Puede ser en la  carne, en los músculos,  en cualquier parte.  Los movimientos, las manifestaciones y las percepciones de cada centro  son manifestaciones  de los centros, pero no del hombre, si tomamos en cuenta que el hombre  está constituido por  tres centros. La capacidad de sentir alegría, pena, frío, calor,  hambre y cansancio está en cada  centro.
Estas posturas existen en cada centro y pueden ser pequeñas o  grandes y tener  diferentes calidades. Hablaremos más tarde de cómo sucede esto en cada  centro por separado  y de cómo saber a qué centro pertenecen. Por el momento deben recordar  y darse cuenta de  una cosa: deben aprender a distinguir entre las manifestaciones del  hombre y las  manifestaciones de los centros. Cuando la gente habla de un hombre,  dice que es malo, listo,  tonto; él es todo esto. Pero no puede decir que éste es Juan o Simón.  Estamos acostumbrados  a decir "él". Pero debemos acostumbrarnos a decir "él" en el sentido  de él como cuerpo, él  como esencia, él como personalidad.  Supongamos que en un caso dado representamos a la esencia como 3  unidades. El 3  representa el número de posturas. En el caso del cuerpo de este  hombre, el número es 4. La  cabeza está representada por 6. Así cuando hablamos de 6, no nos  referimos a la totalidad del  hombre. Tenemos que evaluarlo por 13, porque 13 es sus  manifestaciones, su percepción.  Cuando es la cabeza sola, sería 6. Lo importante es evaluarlo no sólo  por 6, sino por 13. El  total es lo que lo define. Un hombre debería ser capaz de dar un total  de 30, por todo tomado  en conjunto. Esta cifra puede obtenerse solamente si cada centro puede  dar un determinado  número correspondiente, por ejemplo 12 + 10 + 8. Supongamos que esta  cifra 30 representa la  manifestación de un hombre, un dueño de casa. Si encontramos que un  centro tiene que dar  necesariamente 12, debe contener ciertas posturas correspondientes,  las que producirían 12. Si  falta' una unidad y éste da solamente 11, no se pueden obtener 30. Si  hay un total de sólo 29,  no es un hombre, si llamamos un hombre a aquél cuya suma total es 30.  Cuando hablamos acerca de los centros y de un desarrollo armonioso de  ellos, queríamos  decir que para llegar a ser tal hombre, para ser capaz de producir  aquello de lo que estábamos  hablando, es necesario lo siguiente: al principio hemos dicho que  nuestros centros se han  formado independientemente uno del otro, y que no tienen nada en  común; sin embargo,  debería existir una correlación entre ellos, porque la suma total de  manifestaciones sólo se  puede obtener de los tres juntos, no de uno solo. Si es correcto que  30 es una verdadera  manifestación del hombre y este 30 es producido por tres centros en  una correlación  correspondiente, es imperativo entonces que los centros estén en esta  correlación. Esto  debería ser así, sin embargo en realidad no lo es. Cada uno de los  centros se encuentra aislado  (hablo de las personas presentes) y no tienen entre ellos una relación  apropiada y por lo tanto  son discordantes.     Por ejemplo, una persona tiene una gran cantidad de posturas en un  centro; otra, en otro  centro. Si tomamos cada tipo separadamente, la suma total de cada uno  será diferente. Si de  acuerdo al principio deberían existir 12, 10 y 8, pero solamente están  presentes 10 y 8 y en  lugar de 12 hay O, el resultado es, 18 y no 30.  Tomemos alguna, substancia, por ejemplo, pan. Requiere una proporción  definida de harina,  agua y fuego. Es pan solamente cuando los ingredientes están en la  proporción correcta; en la  misma forma, en el caso del hombre, para obtener la cifra 30, cada  fuente debe aportar una  calidad y cantidad correspondiente. Si J. tiene mucha harina, es decir  posturas físicas, pero no  tiene agua ni fuego, es solamente harina y no un individuo, no es pan.  Ella (O.) produce agua  (sentimiento), tiene muchas posturas; pero no hay pan que se obtenga  solamente de agua;  nuevamente esto no vale nada: el mar está lleno de agua. L. tiene  mucho fuego, pero no tiene  harina ni agua; de nuevo esto no vale nada. Si se pudiera juntarlos,  el resultado sería 30; un  individuo. Como son, son solamente pedazos de carne, pero los tres  juntos darían 30 como  manifestación. ¿Podría ella decir "yo"? Es "nosotros", no "yo". Ella  produce agua, sin  embargo dice "yo". Cada una de estas tres máquinas es como sí fuera un  hombre. Y los tres  encajan uno en el otro.   El hombre está constituido por tres hombres; cada uno tiene un  carácter diferente, una naturaleza diferente, y sufre de falta de  correspondencia con los demás.  Nuestra meta debe ser organizarlos, para hacerlos corresponder entre  sí. Pero antes de  empezar a organizarlos y antes de pensar en una manifestación que  valga 30, hagamos una  pausa para ver conscientemente que estas tres máquinas nuestras están  realmente en desacuerdo  una con la otra. No se conocen. No solamente no se escuchan una a otra  sino que si  una de ellas le ruega intensamente a la otra hacer algo y sabe cómo  debería hacerse, ésta sin  embargo o no puede o no quiere hacerlo.  Como ya es tarde, tenemos que dejar el resto para otra ocasión. ¡Para  ese entonces quizás  ustedes hayan aprendido a hacer!  La esfinge hace alusión a que el hombre tiene una parte emotiva, otra intelectual y otra corpórea. El hombre es un tricerebrado – y de ahí la alegoría de la Esfinge
Alcoseri
La Frustración del Masón , Primera Parte
Primeramente debo aclarar que no usaré la palabra “Frustración” en un sentido de negatividad , sino una Frustración en un sentido, de inconformidad , de una  desesperación que nos motive a evolucionar ; si una frustración positiva que nos invite a la superación personal . El Masón como cualquier ser humano quiere buscar una ruta hacia el progreso, para su propio progreso , y claro para el progreso de la humanidad en su conjunto  , no está conforme con su situación y quiere una nueva perspectiva de vida , no esta conforme con lo que el Mundo le da , no esta conforme con las explicaciones políticas,   no esa conforme con lo que dicen las religiones , no está cómodo  con las explicaciones que muestra la Ciencia, la Tecnología, y por tanto busca algo más , que lo lleva a una meta.


Se definen tres tipos principales de frustración : la del ser, la del no ser quien uno quisiera ser, la del no poder ser uno mismo. Corresponden exactamente a las tres grandes figuras de la muerte y a los tres grandes escenarios que las acompañan, como nuestro viaje masónico nos invita a conocerlas.

El Ambiente fúnebre de la Masonería nos  brinda  una atmosfera de Frustración , el que muchas Logias nieguen la libre expresión de ideas políticas y religiosas , también es algo frustrante.
La muerte está en el centro de nuestro viaje masónico. Cada francmasón lo experimenta desde su iniciación y cada Tenida es como una forma de recordatorio. Desde la atmósfera fúnebre del Gabinete de Reflexión, pasando por las Tenidas Fúnebres, ya sea bajo la figura de la muerte  simbólica del sol en el solsticio , o bajo la muerte  del Maestro Hiram, ya sea el tema de una muerte deseada o la de una muerte impuesta, la muerte se nos presenta constantemente como un plazo inevitable pero también como una especie de compañera necesaria para la realización óptima de nuestras vidas.

« Filosofar es aprender a morir » (Montaigne).
La cosa puede parecer paradójica. ¿Qué podría ser más desesperante, de hecho, que la muerte ? Para una institución que se proclama filosófica, liberal,  filantrópica y progresista «, ¿la muerte no reduce a la nada esta ambición de ser eternamente progresista ? ¿Quién ha podido alguna vez pensar fácilmente en su propia muerte? ¿Quién encontró auténticamente alivio y consuelo en estar cerca de los demás en estos momentos de duelo cuando muere un ser amado ? ¿Y quién no ha pensado nada menos que en el progreso ? ¿Cómo podemos entonces entender este lugar central dado a la muerte en la Masonería ?

Conocemos las posiciones de Sócrates, Séneca,  Jesucristo u otros grandes sabios que abordaron el tema de la Muerte , de la Frustración , del Dolor , de la Angustia : lo es precisamente porque la muerte es tan desesperada para nosotros que, para poder vivir de todos modos, es imperativo aprender a vivir con la idea que tenemos de la Muerte . Supuesta paradoja Masónica. Saber familiarizarse con la muerte para dejar de ser esclavizado por ella. De ahí, entre otras citas, el famoso « Que filosofar es aprender a morir ». (Montaigne)

Primera observación por tanto: nuestro enfoque masónico comparte los análisis de los Antiguos masones y se adhiere a sus conclusiones. Al hacernos encontrarnos regularmente con la muerte, es cuestión, tanto para los masones como para los grandes sabios antiguos, de enseñarnos a asumir nuestra condición mortal, por una vida menos ciega y por tanto, al menos esa es nuestra esperanza, probablemente más verdadera y justa. Y en este sentido la Exaltación al Sublime grado de Maestro Masón , con toda su parafernalia fúnebre y de Muerte Alegórica , sería algo así como una Vacuna , para ser inmunes al Mal de la Muerte Física , y no ser victimas de ella.

Por cierto, no dejaremos de notar esa convergencia, haciéndonos eco de este llamado a una asistencia regular a la muerte en lugar de su huida o negación, nuestra Masonería comparte con Sócrates, Cristo o  Hiram Abiff esta convicción de que esta sabiduría sólo tiene significado si, en contrapunto, sabe prolongarse, enriquecerte  y verte  acompañado de una ética de transmisión fraterna de esta misma sabiduría, dentro de un saber hacer nada menos que individual. Ser sabio no es sólo enseñarse a morir, es también aprender a enseñárselo a los demás, a nuestros hermanos.

 ¿Qué interpretación puede darse a la leyenda de la Muerte de Hiram?

La leyenda de Hiram tiene una alegoría astronómica. Hiram, con su vida provechosa,  su muerte y resurrección, resume también los antiguos mitos, relativos a la revolución solar; pues nuestros antepasados expresaban con símbolos y ritos los fenómenos  de la naturaleza y las ideas morales que ellos derivaban. Hiram Abiff es simbólicamente el Sol. (Abiff, padre; Hiram elevado o exaltado :) y los doce compañeros son los meses del año, de los cuales los tres de otoño se conjuran para destruirle,  y hasta quelos tres. de invierno no, reúnen su influjo, no vuelve a culminar en la primavera.

Probar que la materia y la inteligencia que rige, son las únicas cosas eternas, y que lo es nuestro pensamiento, o la Idea, por ser un destello de la última;  que la Creación o el cambio de forma, es el estado natural del universo, por lo que la clasificación de los cuerpos en orgánicos e inorgánicos, y las palabras de vida y muerte, no constituyen una verdad científica, sino un científico artificio para explicar los fenómenos que hieren nuestros sentidos. De la misma muerte nace la vida, como dos estados de transición tan íntimamente  ligados, que no es dable a la percepción humana el poderlos separar, de consiguiente, las ideas de vida y muerte son relativas e inventadas por los hombres,  para consignar dos fases que presenta una misma  cosa en dos momentos distintos. La cosa en sí mismo no cambia. En la naturaleza la muerte no pue de existir como estado definitivo, porque ella toda es vida y movimiento, en consecuencia, la muerte es una transición que incluye el movimiento de un estado a otro. Y así sacrificar la forma material en defensa de la Idea o de la Honra, la Dignidad, la Virtud la Verdad y el Progreso, no es morir, sino inmortalizarse.

¿Y todo Maestro Masón  que fenece, en donde podríamos encontrarlo?

En el recuerdo de su esfuerzo para perfeccionarse, si aspiró a la virtud; en la bondad de sus hijos si fué buen padre y supo formarlos; en el corazón de sus hermanos masones, si abrió su corazón para amar los; en la historia de su patria, si como ciudadano, la sirvió cumplidamente, o en la de la Masonería, si obedeció sus preceptos y la honró con sus acciones; y por último en el eterno espíritu de la humanidad, si, con su inteligencia, concurrió a iluminarlo.

Pero si no supo cumplir sus obligaciones para consigo mismo, para con su familia, para con la Masonería, según sus solemnes juramentos, para con sus semejantes, para con su patria o para el bien general del alma humana, no la busquéis en los campos de la inmortalidad; sólo vuestro amor fraternal puede guiaros en el seguimiento del que fue.

¿Qué hicieron los maestros a la muerte de Hiram Abiff?

Le buscaron y lo hallaron en la inmortalidad; la acacia que simboliza la inmortalidad, estaba sobre su tumba, como señal que había alcanzado la inmortalidad .


Pregunta sin embargo: ¿hay, dentro de esta visión, que compartimos con las grandes sabidurías antiguas, ¿algún detalle sobre las modalidades propuestas para llevar a cabo esta familiarización con la muerte ? Y si es así, ¿qué significaría ?
Tres diferencias de lo abstracto a lo concreto
Primera diferencia:  los grandes pensadores piensan y  antes pensaron  a menudo en la muerte. Es ante todo un objeto de pensamiento para ellos. Lo que los cuestiona ante todo es la comprensión de su significado, de su significado para nosotros, de su alcance filosófico o existencial. Hablan de la muerte. Lo decimos, lo nombramos, hablamos de ello. La muerte les hace pensar, les hace meditativos, filosofan.

Las cosas no pasan así tan a la ligera en Masonería . La familiarización es constantemente concreta. Las figuraciones tienen prioridad sobre las cogitaciones, como si, antes de dejar que la conciencia meditara, tuviéramos que estar seguros de haberla desafiado, golpeado y empujado lo suficiente. Por lo tanto, siempre se piensa menos en la muerte de lo que se muestra e incluso, en la mayoría de los casos, se exhibe. No internalizado sino dramatizado Figuras externas versus trabajos de elaboración interior.

Esto resulta en una segunda diferencia: las alegorías de muerte, como nuestro viaje masónico, nos invita a encontrarlas, como concretas, también son necesariamente siempre plurales. Ya no se trata sólo de enfrentarse a una noción de muerte, sino ante todo de enfrentarse a cifras de muerte, o incluso a modos diferenciados de encuentro con ella. Por lo tanto, varios símbolos, como vemos , también pueden representar la Muerte, como si la Muerte  quisiera darse constantemente otras nuevas manifestaciones . Por tanto, lo encontramos en formas variadas y dentro de escenarios diferenciados en Masonería .
La Masonería de algún modo quiere aliviar la frustración del ser humano , que tiene ante la muerte , ya que es inevitable , todos pasaremos por el fin de nuestra existencia orgánica.
Es importante destacar que estas formas de manifestarse ante la muerte , estas simbolizaciones, estas puestas en escena de la muerte evolucionan a lo largo de nuestro viaje masónico. No hay redundancia ni repetición. Así, las cifras de muerte propuestas durante la exaltación con el grado de maestro no se parecen en nada a las propuestas al aprendiz de Masonería . Así que nos veremos obligados a cuestionar este tema. ¿Habría una lógica y, por tanto, una enseñanza en la sucesión misma de estas diferentes figuras ? ¿Cuáles serían ?

Una relación diferente con la frustración
Tercera diferencia. Como dijimos al principio de este comunicado , que la muerte despierta frustración . En relación a esta forma de ver, la Francmasonería  explora otra hipótesis, otro camino, no exclusivo, de la primera. ¿Qué pasaría si la relación no funcionara primero al revés ? ¿Qué pasaría si la correlación principal no fuera tanto la que lleva de la muerte a la frustración , sino la que lleva de la frustración  a la muerte ? ¿Qué pasaría si nuestro principal adversario no fuera, por tanto, el que pensábamos que más temíamos al principio : quizás no sea tanto la muerte la que merece hacernos desesperar sino la frustración  que, impidiéndonos vivir, nos lleva con mayor frecuencia hacia la muerte, entonces, ¿él mismo necesariamente refuerza la frustración …? Y si, en consecuencia, éste no fuera en última instancia el significado profundo de nuestra iniciación: lograr una inversión saludable. ¿Iniciación, inversión ? Cambiamos nuestra visión de las cosas y por tanto también de la muerte. ¿Qué pasaría si la frustración  fuera nuestro principal enemigo, no la muerte ?
La hipótesis nos invita a releer a Søren Aabye Kierkegaard , que fue un filósofo y teólogo danés, considerado el padre del existencialismo. Su filosofía se centra en la condición de la existencia humana, en el individuo y la subjetividad, en la libertad y la responsabilidad, en la desesperación, la frustración  y la angustia, temas que retomarían Martin Heidegger, JeanPaul Sartre y otros filósofos del siglo xx. Criticó con dureza el hegelianismo de su época y lo que él llamó formalidades vacías de la Iglesia danesa.. Sabemos que su Tratado sobre la Frustración  define la frustración  como « enfermedad de muerte ». La muerte no es una enfermedad, al contrario, lo es la frustración mal manejada . Y su meta es la muerte, que constituye su objeto y su fin.
Desprecio de la frustración : la pluralidad de sus formas. Kierkegaard distingue tres tipos principales de frustración : la del ser, la del no ser quien uno quisiera ser, la del no poder ser uno mismo.

Deben repetirse uno tras otro de forma sucinta. De hecho, si se analizan más de cerca, corresponden exactamente a las tres cifras principales de muertes y a los tres escenarios principales que las acompañan, como nuestro viaje masónico nos invita a conocerlos.
Frustración  de ser
La frustración  del ser es la primera figura de la frustración . La primera, pero también, sin duda, su figura arquetípica, su figura más imprescindible. Nos llevan a querer intensamente la muerte. Querer dejar de serlo. ¿Y por qué entonces ? Porque sentimos que en realidad no lo somos. Que, por el contrario, estamos como aislados del Ser. Lo que experimentamos es el no ser, no el Ser. También queremos que la muerte escape de este no ser; queremos que sea la muerte, queremos que nazca algo de la muerte.

El escenario consecutivo de esta primera forma de frustración  apunta, en última instancia, a la muerte del Ser en nombre de su reencuentro específico con el Ser: esto se llama suicidio ontológico . El suicidio psicológico como deseo, el suicidio como última esperanza de Ser . Por cierto, eventualmente trabajaremos para dejar un último rastro del no ser del que queremos escapar: una voluntad de explicar, de justificar.

Por tanto, está claro que esta configuración psicológica corresponde, en muchos aspectos, a la que caracteriza al solicitante Mason que busca la iniciación. Él también, como el suicida, tiene la sensación de que su vida no es verdaderamente una, que el viejo SER debe ser asesinado dentro de sí mismo, que debe entregarse a la esperanza de otra vida, el de un hombre que será nuevo. Él tampoco teme la primera prueba, la de la tumba; es raro que ella lo sorprenda. Al contrario, ¿no lo quería ? También se presta al ejercicio impuesto de la voluntad – último acto antes del primer gran comienzo esperado: el renacimiento, la iniciación.

El postulante a Maestro Masón realmente no quiere morir físicamente , sólo quiere hacerlo simbólicamente, quiere aniquilar su EGO ,matar sus agregados psicológicos .

La Gran diferencia, sin embargo, entre el solicitante a Maestro Masón  y el suicida. En realidad, el Masón no quiere morir, sino vivir realmente y no ser un zombi (muerto viviente )como los que deambulan por las calles del mundo profano  . Sólo quiere morir simbólicamente. No es la muerte real lo que busca, es una nueva forma de relacionarse con su vida, así como consigo mismo. Ahora bien, es precisamente esta convicción –, es decir, que sólo podemos experimentar la plenitud del sentimiento de ser a través y en la experiencia del Enlace – lo que se le dará en la iniciación, en el aumento de salario y en su exaltación .

Aquí todo es simbólico , nos explican luego de la iniciación masónica al grado de aprendiz, ya que el Símbolo es el único  vínculo que se establece entre el Ser humano  y El Gran Arquitecto del Universo, ya que obvio no hay un lenguaje hablado para comunicarnos con Dios. Así, la simbolización de la muerte en Masonería  y, a continuación, la simbolización, muy material, muy física, muy concreta, de una puerta de nuevo nacimiento; nos brinda un redescubrimiento de los elementos de la Vida, y nos permite realizar este momento de un renacimiento.
Es un poco complicado para el Masón , que para explicar la Vida , se recurra a expresar alegóricamente la idea de la Muerte.
Lo logra porque el orden simbólico tiene lo particular y lo específico que trae a una concepción del Ser que prohíbe pensar sobre el Ser ontológicamente, fuera de la idea misma de enlace.

El Ser sólo existe a través de los innumerables vínculos que pueden formarse y construirse dentro de él. En consecuencia, si el Ser no puede concebirse fuera de la idea de conexión, es dentro de uno enfoque simbólico y no por una muerte real que el solicitante, a diferencia del suicida, pueda verse abriendo el camino a un nuevo nacimiento en el Ser. Del mismo modo, si el solicitante a Maestro Mason no está lejos de experimentar, al comienzo de su acercamiento, sentimientos desesperados cercanos a los de una persona suicida, se diferencia radicalmente de ellos por el camino que elige para superarlos. El Masón se hunde en la padecimiento de la muerte antes de morir , el suicida  escapa.
Decía  un hermano masón, hay quienes mueren en vida , a esta frase hay muchas interpretaciones. Veamos:
Dijo el mensajero de Al·lâh [Muhammad] a los suyos: "Morid antes de morir y pedíos cuentas a vosotros mismos antes de que se os pidan".

[Hadîz recogido por Tirmidhî]

La muerte a la que aquí se alude es la muerte iniciática, obviamente, sin la cual no hay ‘segundo nacimiento’, el único que en verdad nos convierte en seres humanos integrales. Uno debe morir a sí mismo, a la estrechez del yo fenoménico con el que vive identificado a pesar de ser una mera ilusión, a fin de hacerse capaz de acogerlo todo. Sólo cuando tú te reconoces como nada Él deviene todo. En paralelo al presente hadîz, los maestros de la vía mística citan un adagio sufí según el cual el discípulo ha de ser, respecto a su guía espiritual, como el cadáver entre las manos del encargado de lavar el cuerpo de los que mueren. Algunos maestros sufíes efectúan una cuádruple distinción en la muerte iniciática. La muerte ‘roja’ corresponde al combate contra los impulsos egoístas; la muerte ‘blanca’, al ayuno, que es la vía por excelencia de la disciplina interior; la muerte ‘verde’ sobreviene cuando el derviche se cubre con la muraqqa’a, el manto remendado de algunas turuq sufíes, símbolo del total desasimiento; y la muerte ‘negra’, que consiste en ver a Dios en todo cuanto existe y es. El presente hadîz alude a la muerte, pero habla de la vida. Y es que sólo podemos conocer la vida después de haber conocido la muerte. Hemos de morir a lo conocido para penetrar en el misterio de lo desconocido. El camino interior, cuando es de verdad y no un mero entretenimiento, nos exige morir voluntariamente. Sólo así podemos avistar lo nuevo, que es una senda jamás antes transitada, desconocida para nuestro ego.
Alcoseri

La Frustración del Masón , Segunda Parte
La frustración  de no ser quienes queremos ser o estamos destinados a ser ¿Quién nos gustaría ser?
La segunda forma de frustración , según destacados masones de décadas en logias , es la que se apodera de nosotros cuando nos parece insoportable no ser el Otro que nos gustaría ser. A diferencia de una persona suicida que al no llegar a ser lo que les gustaría ser se quita la vida, los masones sabemos  cómo permanecer en la vida y tener éxito y lograr lo meta ;  los masones sabemos cómo establecer una conexión con ese Algo o Alguien superior al que llamamos Gran Arquitecto del Universo. E incluso nos construimos en un vínculo fuerte con ese Ser Supremo , contactar con ese  gran Yo que vive dentro de nosotros , que, en muchos sentidos, nos mostró un camino eficaz hacia la autorrealización suprema .

Sin embargo, aquí hay un momento en el que nos rebelamos contra lo que ahora experimentamos como tutela insoportable por parte de este gran Otro que no somos nosotros . De ahí una segunda figura de frustración  que se debe al poder de la envidia y a la influencia de la impaciencia. Esta frustración  es tanto más fuerte cuanto que el vínculo que pudo conectarnos con este YO Superior ha sido y sigue siendo fuerte. Además, la enfermedad de la muerte, nuevamente, esta segunda figura de la frustración  conduce a un segundo escenario mortal, y a una segunda figura de la muerte: el asesinato del Ego.

Este escenario corresponde nuevamente exactamente al segundo gran escenario mortal que encontramos durante nuestro viaje masónico. Lo conocemos durante la primera parte de la ceremonia de ascenso al grado de Maestro Masón. Los tres malos compañeros (o egos) asesinan allí al Maestro Hiram el Yo Superior, porque ya no pueden esperar el reconocimiento de la igualdad legal con él por parte del Maestro. Ahora queremos tener, como él, acceso a las palabras que establecen a los amos como tales.

Sin duda creemos haber adquirido las habilidades que justifican esta afirmación; Por tanto, es aún más injusto que seamos privados de las palabras que así lo atestiguan. Hiram se niega a regalarlos lo que no merecemos . Lo matamos. La muerte ya no es la muerte del yo, es la muerte impuesta a Aquel que te hizo ser. Esta vez nuevamente, al no haber podido desafiar nuestra frustración , mirándola a la cara, nos lleva a la muerte, en este caso al asesinato.

¿Cuál es el remedio propuesto a los siempre posibles malos compañeros, hoy como ayer ? Al igual que en el Grado  de aprendiz, el remedio se encuentra en una reactivación, incluso más fuerte que en el Grado  de aprendiz, de la dimensión simbólica del Ser. Maldad (el doble significado de enfermedad, pero también, en definitiva, Maldad, en definitiva, con letra mayúscula se debe a lo que podemos sacar, una vez más, de relieve un ser de /’Ser. Matamos para ser. Pero al hacerlo, amputamos al Ser y por tanto también nos amputamos a nosotros mismos, necesariamente. De ahí la puesta en escena que se nos ofrece, y el papel que nos vemos llevados a desempeñar en él, para protegernos de esta tentación. Se nos muestra, se nos hace ver, dramatizamos la tentación mortal que podría apoderarse de nosotros como para alejarnos, a través de su exteriorización – verdadera catarsis – el movimiento interno de deseo e impaciencia que bien sabemos ya podría habernos torturado.

La frustración  de la muerte del Maestro Hiram , se muestra en el Sublime grado de Maestro Masón.
Tercera figura de la frustración : la dificultad desesperada de no saber más cómo ser uno mismo. Tercera forma de enfermedad al morir.

El Maestro Hiram está muerto. Fue asesinado. Estamos desesperados por no saber ya cómo ser o cómo convertirnos en nosotros mismos. Desorden. La muerte del Maestro Hiram es la catástrofe por excelencia, pues ya no tenemos al Maestro Guía . Es una pérdida irreparable, es una falta indomable, es un dolor insuperable. Ya no sabemos qué hacer para seguir siendo: ¿deberíamos o no empezar a matarnos a nosotros mismos, o matar a los que mataron al Maestro ? ¿Deberíamos vengarnos para esperar repararnos ? ¿Deberíamos permanecer para siempre en luto y abatimiento ? ¿Cuál es el punto de vivir, de todos modos, ya que el Maestro está muerto ? Pregunta que, dicho sea de paso, y como en bucle, podría devolvernos, además, a la primera figura de la frustración : ¿por qué vivir ?
Como podemos ver, esta nueva forma de frustración  corresponde, una vez más, a uno de los escenarios que nuestro viaje masónico nos invita a profundizar, en este caso en la segunda parte del ritual de exaltación al dominio de si mismos y del entorno . Es el último escenario de la enfermedad « al morir », ya que nos vemos obligados a encontrarla, a reflexionar sobre ella, a simbolizarla y a profundizarla, probablemente porque, en definitiva, es el más difícil de superar. Además, los llamados grados superiores, tras un examen más detenido, se dedican a ello casi en cada grado, según ángulos de ataque que ciertamente siempre son diferentes, pero que, sin embargo, todos se relacionan con el mismo problema: ¿cómo no desesperarnos a pesar de la muerte del Maestro Hiram, una muerte que también es antinatural, buscada, programada y realizada por hermanos ?
La realidad en este mito masónico es que se nos habla que , en nuestra vida , ya por ambiciones, hipocresías , ignorancia , o por efectos de la vida misma , va muriendo nuestro YO ,nuestra Alma se va nublando, esto sin duda es frustrante , ya que  , la energía del Verdadero Ser , nuestro  Maestro Interior, que habita en nosotros es asesinado , pero hay una posibilidad y es la de volver a la vida A Nuestro Verdadero YO, a nuestra Esencia , a revivir nuestra ALMA , y de eso habla el mito de Hiram en el sublime grado de Maestro Masón.
Una vez más, ante esta nueva figura desde la enfermedad hasta la muerte, el remedio masónico prescribe una reactivación de la dimensión simbólica del Ser. Una vez más, nos vemos inducidos a simbolizar lo que se debe hacer ante esta muerte impuesta. Antes estábamos mirando a los asesinos, a nuestros hermanos. Para comprender, para protegernos de su tentación. Ahora bien, el escenario nos obliga, lo que es más importante, a volver a ser actores, decididamente activos y, por tanto, comprometidos con nuestras acciones.

Tema de búsqueda masónica . En esta búsqueda se encuentra el cuerpo del Maestro. Larga caminata. Numerosos vagabundeos, en vano durante mucho tiempo, pero que continuaron al fin y al cabo. Y sin desesperar jamás. Conocemos el resto: el montículo, la rama de acacia, el cuerpo del Maestro encontrado y sacado o exhumado de la tumba. Pero sobre todo, incluso antes de esta recuperación del cuerpo, el redescubierto significado de la existencia, con esta primera palabra formulada simultáneamente ante el macabro descubrimiento del cuerpo del maestro asesinado, pero quién, a pesar de todo, a pesar del cadáver encontrado, se convierte en signo y palabra sagrada de los Maestros Masones.

No es tanto la muerte lo que no tiene esperanza sino la frustración  de no logar nuestro cometido como seres humanos que vinimos a desempeñar una tarea especifica en este vida . Ciertamente, la primera correlación no es falsa, ni mucho menos. Y, ciertamente, como se dice en Masonería, es importante que el Masón trabaje durante toda su vida para  meditar en ello y resolverse a sí mismo. Pero la segunda correlación es incluso más negativa que la primera y más perjudicial; por el contrario, trabajar en ello con perseverancia constituye sin duda la mejor manera de mitigarlo, reducir y superar el sufrimiento de la primera correlación, y por tanto permitirnos vivir a pesar de todo, a pesar de la muerte.

Para realizar este sublime  trabajo masónico, punto común entre la Masonería y el pensamiento reflexivo de cualquier ser humano pensante , es que debemos aprender a huir y desconfiar de  soluciones simplistas. La frustración  es multifacética. Luchado en una de sus formas, puede reaparecer en otra, por lo que debemos aprender a luchar contra la frustración ontológica también en la diversidad de sus formas y figuras, como en su siempre posible circularidad. Porque estos diferentes sucesos de frustración  constituyen una especie de nudo que incluye el los anillos , los nudos  siempre se llaman entre sí, hasta el punto de que nunca debemos descuidar nada,  si queremos escapar de la perniciosa influencia de todas las frustraciones que nos hunden; pero como les decía en la primera parte no debemos entender a la frustración como un algo negativo, sino como un reto a vencer .

Por tanto, desde este punto de vista, el camino masónico también nos enseña esto: la verdad absoluta de la esperanza presupone su necesaria humildad. No puede haber un verdadero masón  sabio, un verdadero maestro masón  que siempre crea que ha acabado con los tentáculos  del oscurantismo , la frustración  y la consternación. Y es, por tanto, sabiendo luchar contra todos juntos y constantemente que podemos reconocer eficazmente al Verdadero Yo Superior que habita dentro de Nosotros , dentro de nosotros hay un Maestro muy sabio , que sabrá guiarnos si es que sabemos escucharlo y permitir que nos guíe .

Como recompensa o última esperanza, y finalmente: llevar a cabo esta obstinada obra de luchar contra las polimorfas de la frustración , es el miedo a la propia muerte, de su verdadera muerte esta vez, que el francmasón  podrá aprender a superar. Sabe que, al igual que el cuerpo vuelto a la vida de Hiram, su vida pasada no dejará de poder seguir inspirando las palabras y compromisos de esperanza en todos sus hermanos de ayer, de hoy y de mañana.
Alcoseri
El Tiempo desde el punto de vista de la Masonería

FRANCMASÓN CRONOSLa clave de las enseñanzas masónicas parece estar en la comprensión del tiempo. Desde que nos iniciamos y luego de algunas sesiones masónicas o Tenidas ,nos damos cuenta que el tiempo en Masonería no se mide ,  tal como se mide cronométricamente ,en el mundo que conocemos de todos los días. Es como si se intentara alejarse del tiempo mundano.

La mente humana, la estructura de las células cerebrales han llegado a su estado presente con una  estructural del tiempo como ayer, hoy y mañana. Es a lo largo de este eje donde la mente se sostiene a sí misma. Usted parece hacer explotar este procesde hacerlo, y por lo tanto, en Masonería se intenta  dar a la mente un nuevo sentido del tiempo. ¿Cómo hacer terminar el ciclo tiempo? . ¿Cuál es el concepto del tiempo en Masonería ? El Buda habla del ciclo interminable de nacimientos  y muertes los cuales son el ayer, el hoy y el mañana  y la liberación de este ciclo. A esto , ¿la Masonería intenta lo mismo que Buda , liberarnos del ciclo del Tiempo?

FRANCMASÓN AEON:¿Qué es el tiempo para usted como masón ? ¿Es movimiento del pasado a través del presente hacia futuro; ¿no tan sólo en el espacio y el tiempo, sino también internamente, del ayer, al hoy y al mañana? O ¿es el tiempo aquello que está implicado al cubrir una distancia física o psíquica; el tiempo para lograr, completar, para llegar? O, ¿es el tiempo un fin como la muerte? ¿O es el tiempo la memoria de un agradable o desagradable acontecer, el tiempo para aprender una técnica, o para olvidarla? Todo esto involucra tiempo. El tiempo no es un concepto en sí .
La Masonería , al fijar otro tiempo distinto al de fuera de Logia , intenta liberarnos del Tiempo Mundano  y hacemos entrar en lo que se denomina Tiempo Sagrado. Diferencial del tiempo profano o mundano, del tiempo de Logias Masónicas es una tarea poco comprendida .
FRANCMASÓN CRONOS Conocemos el tiempo como un sentido de duración, como el tiempo del reloj. El tiempo (del latín tempus) es una magnitud física con la que se mide la duración o separación de acontecimientos. Para cada observador, el tiempo medido por dicho observador le permite ordenar los sucesos en tres conjuntos: un pasado, un futuro y un tercer conjunto de eventos ni pasados ni futuros respecto a otro. En mecánica clásica a esta tercera clase se llama presente y está formada por eventos simultáneos a uno en particular. Además en mecánica clásica, la división en pasado, presente y futuro es la misma para todos los observadores, hecho asociado a que en mecánica clásica el tiempo y el espacio son absolutos.

En mecánica relativista el concepto de tiempo es más complejo: los hechos simultáneos (presente) son relativos al observador, salvo que se produzcan en el mismo lugar del espacio; por ejemplo, un choque entre dos partículas. Como consecuencia de lo anterior el tiempo y el espacio en mecánica relativista son relativos.

FRANCMASÓN AEON.El tiempo como duración, un proceso, una continuidad y un final. Allí, no hay tan sólo tiempo físico, sino también tiempo interior psicológico. El tiempo por el reloj es muy claro ir de tu casa a la universidad requiere tiempo del reloj. ¿Hay algún otro tiempo?

FRANCMASÓN CRONOS Vemos el tiempo por el reloj. El sol saliendo y metiéndose. El tiempo psicológico no es distinto de éste. Si el tiempo físico tiene validez, mi afirmación de lo que yo seré mañana, también tiene validez, no sólo físicamente, sino también psicológicamente. Todo llegar a ser está relacionado con el mañana.

FRANCMASÓN AEON: Todo llegar a ser no sólo es tiempo del reloj, si no también deseo de llegar a hacer algo productivo o de esparcimiento con el Tiempo.

FRANCMASÓN CRONOS Lo último es posible sólo porque hay un mañana.

FRANCMASÓN AEON:Lo cual significa que usted piensa que al no haber tiempo físico, no habría tiempo psicológico.

FRANCMASÓN CRONOS Yo pregunto por la distinción que usted marca entre los dos. El tiempo físico y el tiempo masónico .

FRANCMASÓN AEON:Yo voy de la Ciudad de Monterrey a la Ciudad de México; eso requiere tiempo como el hoy y el mañana. También podemos ver que porque existe el tiempo como ayer, hoy y mañanauno será diferente. Uno cambiará su carácter, uno se volverá lo llamado perfecto.

FRANCMASÓN TEMPUS ,  eso es fácil de ver que el , tiempo no produce perfección; pero la naturaleza del tiempo, el tiempo del pensamiento, el crecimiento es una proyección en el tiempo. Yo trato de diferenciar por la distinción diferente  que se hace del tiempo en Masonería.

El templo masónico reproduce el universo, ese es el espacio recreado y construido y por consecuencia, cada inicio de cada tenida, implica también un regreso en el tiempo hasta el conocido BigBang. Desde que el maestro de ceremonias se adentra en el espacio físico del templo masónico, llevándonos tras su paso solemne, conduce una procesión ceremonial que, lo que hace, es recomenzar el tiempo y el espacio como si todo empezara de nuevo. De igual modo a como hace más de quince mil millones de años una explosión de la materia hizo que el espacio y el tiempo empezaran a extenderse, el maestro de ceremonias determina ese momento iniciático con su Vara y, entonces, la Historia del Tiempo comienza de nuevo. Su primer paso, el del oficiante digo, simboliza el primer segundo de la Historia de la creación, el impulso simbólico que reproduce el instante a partir del cual Dios comenzó a modelar su obra.

 

Antes de ese instante, cuando todavía no ha comenzado el tiempo masónico, cuando los hermanos esperan en pasos perdidos el inicio de la Tenida, el Maestro de Ceremonias invoca a la reflexión. Entonces, toda la energía iniciática de cada masón está concentrada en ese espacio reducido donde el tiempo todavía no ha comenzado a existir y donde los hermanos, apelmazados al igual que antes del BigBang lo estuviera la materia, contienen todo su calor como si estuviera sometido a una presión infinita. Hermoso momento hermanos, muy hermoso cuando toda nuestra energía explosiona a la orden del Maestro de Ceremonias y comenzamos a circular de Occidente a Oriente siguiendo el recorrido de la luz durante tres vueltas.

La procesión ceremonial ordena la distribución de los hermanos en el espacio y, éste, se va asentando a medida que pasa el tiempo. En una proporción hecha a escala, ese tiempo de inicio de la Tenida podría simbolizar el primer tiempo de la creación, cuando no hay vida conocida y las galaxias y los planetas ordenan su ubicuidad en el espaciotiempo.

Y tras ese ordenamiento inicial del Universo, surge el verbo a través de la voz del más sabio, nace el hombre después del silencio cósmico, y el Venerable Maestro ordena la apertura de los trabajos. La vida masónica se inicia y se abre el vasto dominio de la actividad del espíritu dentro de un compás armónico que no puede ser enturbiado. Los masones ocupan el espacio, y el tiempo profano se detiene. Algunos hermanos suelen dejar su reloj fuera del templo simbolizando con ello que se entra en otro orden temporal distinto, no regido ni por la medición del mismo ni, por supuesto, por la ansiedad de recorrerlo. Los hermanos aprendices, y los que no lo somos, pero seguimos siéndolo por necesidad, deberíamos tener presente que no son buenos esos gestos de desacomodo por la prolongación de una tenida que algunos hermanos, quizás por cansancio comprensible, mostramos a veces. El tiempo profano no puede regir ni tampoco imperar sobre la vida masónica y, si ello ocurriese así, no sería ello ejemplo más que de una carga profana que convendría desterrar con sabiduría.

La humanidad vive en un tiempo sin tiempo, la Historia ha esclavizado a los hombres al propio tiempo y no les deja libertad, todos lo sabemos, pero lo que no puede suceder nunca es que el tiempo masónico se infecte de ese vicio profano. El hombre sabio, el maestro, debe dominar el tiempo y no dejarse vencer por la ansiedad, pero para ello debe interiorizar que el espacio que lo acoge en tenida no es el planeta tierra siquiera, sino el Universo, teatro ingente donde la obra de Dios sigue las pautas de las leyes cósmicas, únicos arcanos sabios que no pueden eludirse. En medio del cosmos, rige el silencio, y el tiempo terrenal carece de sentido porque se relativiza en función de la velocidad de la luz.

La terminación de la tenida, finalmente, y ya acabo mis queridos hermanos, simboliza lo que algún día será el BingCrunch, esto es, el regreso de la materia y del tiempo al momento anterior al BigBang. El maestro de ceremonias circula en dextro sentido, deshaciendo el tiempo y el espacio una vez que estos han sido construidos y, entonces, los hermanos deben regresar al mundo profano. La memoria rige sus actos en una espiral que retrocede al punto materno del inicio, y el tiempo masónico entonces se para.

La Tenida, esa excelencia que respiramos una vez a la semana , ha acabado, cierto, pero en ese paréntesis hemos vivido sumergidos en un colchón purificador que nos alimenta y nos devuelve sanos al mundo.

FRANCMASÓN AEON: Sé que el tiempo físico existe. Aun si no pensara en un mañana, habría un mañana. ¿Por qué estoy seguro de que habrá una mañana aparte del tiempo cronológico? Esto es demasiado claro. Esta  vez iré a dar un paseo y entre el ahora y el paseo hay un intervalo de diez horas. De la misma manera, yo soy algo, y quiero ser algo diferente. En eso también hay tiempo involucrado. Yo me estoy preguntando si tal tiempo existe. Si yo no pienso en el paseo, ni en convertirme en algún otro, ¿habrá tiempo?

FRANCMASÓN CRONOS Ciertas medidas tienen que ser tomadas.

FRANCMASÓN AEON:Yo sólo necesito medidas físicas, no medidas psicológicas. Yo no tengo que decir: "Me convertiré en eso, me perfeccionaré, alcanzaré mi ideal." Todo eso implica tiempo. Si eso no entra en mi conciencia, ¿Dónde está el tiempo? Es sólo cuando quiero convertir esto en aquello, cuando hay tiempo. Yo, no tengo tal deseo.

FRANCMASÓN CRONOS En tanto que haya un deseo de mejorar masónicamente , un cambio a lo mejor, el cual para mí es un hecho, será válido el sentido del tiempo.

FRANCMASÓN TEMPUS La medición del tiempo ha ocupado a los científicos y a los tecnólogos de la ingeniería, y fue una motivación primordial en la navegación y la astronomía. Los eventos periódicos y el movimiento periódico han servido durante mucho tiempo como estándares para las unidades de tiempo. Algunos ejemplos son el movimiento aparente del sol en el cielo, las fases de la luna, el movimiento de un péndulo y el latido del corazón. Actualmente, la unidad de tiempo internacional, el segundo, se define a partir de la medición de la frecuencia de transición electrónica de los átomos de cesio. El tiempo también tiene una importancia social significativa, ya que tiene un valor económico («el tiempo es dinero»), así como un valor personal, debido a la conciencia del tiempo limitado en cada día y en la la duración de la vida humana.

Hay muchos sistemas para determinar qué hora es, entre ellos el Sistema de Posicionamiento Global, otros sistemas de satélites, el Tiempo Universal Coordinado y el tiempo solar medio. En general, los números obtenidos a partir de los distintos sistemas de tiempo difieren entre sí.

FRANCMASÓN AEON: Esto es, hace dos años yo no hacia mis meditaciones masónicas adecuadamente, pero esto no me hacía anular el tiempo oficial , el tiempo profano . Pero en dos años he aprendido, mejorado; y aplico la misma clase de argumento para un proceso interno, el cual sería, como ya dije, "soy así y mejoraré en dos años más de tiempo." Yo sólo conozco el tiempo físico, y ninguna otra clase de tiempo.  Y, ¿Por qué tendría usted otra clase de tiempo además del físico; cualquier otro tiempo, excepto el cronológico? ¿Por que quite otro tiempo implica esto realmente es movimiento, el movimiento para mejorar, ¿Hay otro movimiento excepto el movimiento en el pensamiento? Y el pensamiento es tiempo el pensamiento que dice: "yo he sido, y yo seré" Si el pensamiento funciona sólo en el movimiento de lo físico; ¿Existe otro tiempo? Si no hay un ser psicológico, un fin psicológico, ¿hay tiempo? Siempre asociamos el tiempo físico con el tiempo psicológico y, por lo tanto, decimos "yo seré". El verbo "ser" es tiempo. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando usted no quiere hacer ninguna cosa de un modo ni de otro?

FRANCMASÓN CRONOS ¿Qué ocurriría si el masón no tuviera este movimiento de llegar a ser algo en el tiempo que transcurre en Logia ?

FRANCMASÓN AEON:El sería anulado masónicamente , masón que no aprovecha su tiempo en Logia , debería ser un cretino . Por tanto, el movimiento de "llegar a ser" era un movimiento de protección.

FRANCMASÓN CRONOS Entonces, el movimiento de protección como tiempo es necesario.

FRANCMASÓN AEON:De acuerdo, protección contra el deterioro que causa el tempo en el ser humano , pero, ¿hay otra forma de protección?

FRANCMASÓN CRONOS Si usted admite la protección contra el efecto del tiempo en el organismo humano, la otra protección es de la misma naturaleza
¿Por qué la necesidad de la masonería de desligarse del tiempo?

FRANCMASÓN AEON: Si el tiempo no existe para el budismo, entonces  porque el efecto psicológico del tiempo  daña al ser humano , ¿hay necesidad de proteger al ser humano del efecto del tiempo ?

FRANCMASÓN CRONOS Lo que usted dice es verdad, si "algo no existe", no hay nada que proteger. Pero nosotros vemos que existe "el tiempo" es demasiado real.

FRANCMASÓN AEON: Usted acepta que existe "El Tiempo" por sus efectos de envejecimiento . Da por hecho que eso existe. Pero, ¿existe "Otro Tiempo" el tiempo sagrado masónico? Yo sólo necesito protección física alimento, vestido y casa. La protección física es absolutamente necesaria. Y, nada más. La protección física implica tiempo; pero, ¿por qué tendría que haber protección sobre algo que puede no existir o no existir en lo absoluto? ¿Cómo puede usted protegerme psicológicamente? Y eso es lo que estamos haciendo. Estamos tratando de proteger aquello que no existe y por eso inventamos el tiempo. Así, psicológicamente no existe el mañana, aunque sí exista porque necesitamos comer.

FRANCMASÓN CRONOS Si uno ve eso evolucionar o involucionar , ¿en ello está el final del tiempo?

FRANCMASÓN AEON:Así es el tiempo en ocasiones hace evolucionar y en otras degenerar, involucionar, envejecer  . ¿Seguimos investigando? La conciencia está hecha de un contenido. El contenido constituye la conciencia, ambos no están separados. El contenido se forma de tiempo. La conciencia es tiempo, y eso es lo que tratamos de proteger. Estamos empleando  el tiempo para escudar al tiempo como estado condicionado. Tratamos de protégenos como masones de  algo que no tiene existencia, y que solamente es un fenómeno creado por el ser humano. Si miramos el contenido de la conciencia, encontramos memorias, temores, ansiedades, el "yo creo" el "yo no creo", los cuales son todos productos del tiempo. Y el pensamiento dice: "esto es lo único que tengo, debo protegerlo, escudarlo contra cualquier posible peligro" ¿Qué es lo que el pensamiento está tratando de proteger? ¿Son palabras? ¿Memorias muertas? ¿Es una fórmula o un movimiento; la fórmula que fomenta el movimiento que lo hace cambiar de aquí para allá? ¿Hay tal movimiento de no ser una invención  del pensamiento? El movimiento del pensamiento que nace de la memoria,  aunque piense en la libertad, sigue siendo del pasado; por lo tanto, no puede producir cambio radical; por lo tanto, siempre se engaña a sí mismo. Cuando usted ve esto, ¿hay tiempo alguno el cual necesite autoprotección? Si uno realmente comprendiera esto, la actividad sería por completo diferente. Entonces protegeríamos  sólo lo físico y no lo sicológico.

INTERLOCUTOR "P".¿no quiere decir esto un estado de vacío interior; un vacío interior sin ningún sentido?

FRANCMASÓN AEON:Si yo protejo lo físico y nada más, obviamente es como estar protegiendo un cristal. Uno teme estar vacío, con un vacío sin sentido, pero si uno puede ver la cosa en su totalidad, verá que hay allí un vacío que es tremendamente significativo.

FRANCMASÓN TEMPUS¿Acaso llega el tiempo a un punto en el cual se produce un impacto? ¿Cómo conocer la verdadera naturaleza del tiempo? Si te dijeran que la noción del tiempo tal como la conocemos en nuestra cotidianidad no existe, y lo que sucederá mañana ya existe pero no lo recordamos, ¿lo creerías? Para algunos, esto les sonará loco, pero para Albert Einstein no.

En las primeras décadas del siglo XX, cuando Einstein trató de descubrir ciertos fenómenos físicos, se dio cuenta que ya no se podía basar en esa noción del tiempo. Fue a partir de esa constatación que construyó su Teoría de la Relatividad General, que hoy es uno de los pilares de la física moderna.

“Esta gran revolución de los conceptos, de las ideas, de la manera en que vemos el mundo, este gran progreso científico es una larga continuidad de la suma de los pensamientos de unos con otros. Esta revolución nos obliga a repensar nuestro concepto de mundo”.
¿Existe realmente el tiempo? efectuada en el Teatro Universum, recordó que en el siglo XVII Isaac Newton se basó en una hipótesis sobre nuestra noción del pasado, presente y futuro, es decir, cada uno podrá recordar el pasado común, vivir juntos el presente común y tratar de imaginar el futuro en común, lo que nos permite pensar que vivimos en un tiempo común. Antes de su hipótesis, la gente que se interesaba en los fenómenos de la naturaleza no usaban esta noción de tiempo.

Es cuando reflexionamos, nos damos cuenta que esta introducción del tiempo no es una necesidad lógica. Esta idea de que las duraciones que cada uno de nosotros podemos sentir y medir con nuestro reloj, son la manifestación de un tiempo universal que se desarrolla de la misma manera para todo el mundo en el mismo universo, en realidad no es la manifestación de un tiempo universal.

En el siglo XX Einstein se dio cuenta de ello. En la naturaleza no sucede así. La noción de presente, pasado y futuro se da de forma personal. Todas esas duraciones que podemos medir con un celular o, incluso, con relojes atómicos, no podríamos hacerlas coincidir.

“La impresión que tenemos sobre la coincidencia de las duraciones es una ilusión, por lo tanto, el presente no tiene sentido”, acotó.

Nuestra vida diaria hace posible la existencia de la simultaneidad pero sólo de manera local, pues no podríamos saber qué sucede en Marte “mientras” se hace algo en la Tierra.

Por consiguiente, la hipótesis de Newton funciona perfecto para aquello que no exige una gran precisión. Pero si lo que se busca es saber qué sucede en el mundo, lo indispensable es tomar en cuenta a Einstein y su Teoría de la Relatividad.

“Hoy en día los físicos tenemos que ir más allá de las teorías de la Relatividad y de la Cuántica, y aunque no sabemos todavía qué dirección tomar, sin duda debemos llegar más lejos de nuestras nociones diarias, algo más opuesto a nuestra intuición”.

Definición newtoniana cuestionada por Einstein

“En la segunda parte del siglo XlX, los físicos se dieron cuenta que la luz siempre viaja a la misma velocidad (300 mil kilómetros/segundo), lo cual es una velocidad limitada, pues no se suma a las otras velocidades. Caso contrario sucede con la velocidad de los objetos materiales si se suma a la de otros objetos en movimiento”.

Para el también experto en antropología espaciotiempo, la sorpresa dio paso a una crisis de la física en pleno siglo XX (1905), pero fue precisamente las dos etapas de la Teoría de la Relatividad de Einstein (Especial y Restringida) las que resolvieron el problema. Si se pretende entender la limitación de la velocidad de la luz, es necesario renunciar a la noción del tiempo.

Por tanto, las duraciones que vivimos no son el reflejo de un tiempo universal, ni coinciden para reflejar su existencia.

De acuerdo con el físico, todos los días se confirma la existencia de la Ley de la Relatividad Restringida. “Hoy en día tenemos muchos experimentos de física, muchas observaciones de sistemas físicos que muestran de manera muy clara que el tiempo no existe”.

Universo desarrollado

La Relatividad plantea que todos los eventos (presente, pasado y futuro) están en un mismo plano o en el mismo nivel, es decir, lo que sucederá mañana existe tanto como lo que sucedió ayer, sólo que aún no hay recuerdo de ello.

Todo esto es una posición muy difícil de defender desde un punto de vista filosófico.

“Esta noción de universo que se desarrolla dice que el universo es todos los eventos que tienen el mismo estatus de existencia, pero yo los voy descubriendo uno después de otros. No es tiempo el que está pasando, soy yo quien va pasando a través del universo, y voy descubriendo los eventos que existen de manera atemporal”, concluyó el científico.

FRANCMASÓN AEON: Nosotros vivimos entre el recuerdo y la esperanza. Si deja de haber movimiento, movimiento hacia atrás o hacia adelante, entonces, ¿qué es el tiempo? ¿Es la altura, lo cual de nuevo significa medida? Si no hay medición ni movimiento para atrás o para adelante, ni altura y profundidad, en verdad, ningún movimiento ¿hay tiempo? Además ¿por qué le damos tan extraordinaria importancia al tiempo?

FRANCMASÓN CRONOS Porque el tiempo es edad, decadencia, deterioro.

FRANCMASÓN AEON: Pues  adelante, el tiempo es decadencia. Yo veo este cuerpo joven y saludable volverse viejo, moribundo, desarrollando todo ese mecanismo. Esto es todo lo que conozco. Nada más.

FRANCMASÓN CRONOS ¿La mente también se deteriora? Somos los seres humanos esclavos del tiempo, y la masonería intenta salvarnos de esta esclavitud del tiempo , al generar en logia otra medición del tiempo no en horas , días , meses ,años , sino en un evento único llamada Tenida .

FRANCMASÓN AEON:¿Por qué no? es parte del proceso decadente. Yo brutalizo la mente para lograr, para tener éxito, los cuales todos son factores de decadencia antinatural

Y, entonces ¿Qué he dejado? El cuerpo envejece yo lo lamento, ya no puedo subir a esa montaña , como cuando lo hacia de joven. Toda la lucha psicológica llega a su fin y estoy fatigado . Por tanto, digo: "Tiene que haber una próxima vida".

FRANCMASÓN TEMPUS  : "disminuye la edad la capacidad  para ver, para percibir?

FRANCMASÓN AEON:No, si usted no la ha maltratado con cicatrices, memorias, altercados.

FRANCMASÓN CRONOS ¿Y si es así?

FRANCMASÓN AEON: Entonces paga por ello.

FRANCMASÓN CRONOS Entonces, no hay redención.

FRANCMASÓN AEON:En cualquier punto el primero es el último paso.

FRANCMASÓN TEMPUS  Así el tiempo puede ser vencido en cualquier punto, si se adquiere un alto nivel de consciencia .

FRANCMASÓN AEON: Cualquiera que dice: permítame ser consciente de todo este movimiento y lo percibe totalmente por un segundo, vuelve a tener la mente joven por ese segundo. Después vuelve a cargar todo eso y otra vez está expuesto al deterioro.

FRANCMASÓN CRONOS El cargar todo eso es Karma. Karma es también tiempo.

FRANCMASÓN AEON:Hay la acción pasada, la acción presente y la acción futura. La causa nunca es una cosa estática. ¡Hay tantas cosas que ocurren! Los efectos se vuelven las causas. Así, hay un constante movimiento que está cambiando continuamente.

FRANCMASÓN CRONOS El "Karma" en sí mismo tiene validez solamente en el tiempo.

FRANCMASÓN AEON:Yo planto la semilla, ella crecerá.

FRANCMASÓN TEMPUS  Así, el tiempo psicológico ha existido como Karma. Tiene realidad.

FRANCMASÓN AEON:No, ¿es eso lo real? Cuando usted lo mira, cesa. Veamos esta cuestión de causa y efecto. Yo planto una semilla en la tierra, y ella germina. Si yo planto una semilla de maíz , no puede nacer un roble.

FRANCMASÓN CRONOS Yo ejecuto una acción determinada; la semilla ya se plantó. Ella tendrá sus efectos.

FRANCMASÓN AEON:Yo puedo cambiar el efecto; pero si planto una semilla, lo que es la semilla, el árbol será. No puedo cambiar eso.

FRANCMASÓN TEMPUS  El tiempo pude ser nuestro aliado o nuestro enemigo, depende como lo manejemos . ¿Puede ser cambiado el efecto en la acción psicológica?

FRANCMASÓN AEON:Sí, por supuesto. Usted me ha dañado por cualquier razón ya sea física o psicológicamente usando palabras. Ahora, ¿cuál es mi reacción? Yo lo daño a usted a su vez. El movimiento continúa; pero si yo no respondo cuando usted me hiere, entonces, ¿qué ocurre? Por haber observado, mirado con atención,  me he podido evadir de eso.

FRANCMASÓN CRONOS Lo comprendo a ese nivel. Efectúo un cambio en el movimiento, observo; el proceso ha terminado. Ese acto afecta a otro, eso va a afectar a otros.

FRANCMASÓN AEON: Eso del tiempo visto de otra perspectiva no afectará a su familia, al mundo que lo rodea y a otros.

FRANCMASÓN CRONOS La causa, acción y reacción que surgen de esa acción, son en un sentido independientes de mi acción.

FRANCMASÓN AEON:La ola del tiempo sigue caminando.

FRANCMASÓN CRONOS Si eso es así, eso es "Karma". Una cierta energía ha sido liberada. Trabajará por sí misma, a menos que se encuentre otras mentes que la extingan.

FRANCMASÓN AEON:La ola del tiempo mundano sólo puede terminar cuando todos los masones en una Tenida lo veamos en el mismo nivel, al mismo tiempo, con la misma intensidad. Esto significa el poder del Egregor . De otra manera usted no podrá detener el efecto del tiempo .
Alcoseri



Una Masonería Viva
En ocasiones he sentido que la Masonería es un alguien o algo vivo , que tiene consciencia y además por medio de su Egregor hasta tiene pensamientos e ideas.  He estado en muchos sitios, incluso de niño en la Iglesia Católica, luego en Sectas estéricas, en movimientos estudiantiles, en cosas de la familia , la escuela , la universidad, etc. pero la sensación que tengo al ser miembro de la Masonería, es que está posee “Vida Propia”. Incluso esto se lo he comentado a otros hermanos masones , y al menos unos cuantos de ellos me dicen que lo mismo han sentido.
¿A qué se debe esto?  No lo sé , lo que me imagino es que algunos hermanos masones  del pasado hayan creado un  Egregor  Especial , con algún tipo de formula  de Teúrgia      o Goetia.  
Se ha escrito mucho sobre la masonería: se han registrado  más de 50,000 títulos desde hace 300 años o más . A veces ha sido elogiada y mucho más a menudo atacada y acusada de mil crímenes por todos lados.

En cualquier caso, tanto sus defensores como sus detractores han coincidido en un punto. Ambos han desviado el agua de sus argumentos para llevarla al molino de sus propias convicciones.
Al decir la Masonería es algo Vivo, nos lleva a un tipo de antropomorfismo , y no pasará mucho en caer en confusiones, incluso que la Masonería posea un tipo de cerebro en el plano  etérico , incluso un ojo que todo lo ve , o que la Masonería sería la encarnación física y viva del Gran Arquitecto del Universo.
Una Masonería viva: una oportunidad para transformar la sociedad

La Masonería viva es un concepto innovador que se está implementando en algunas  logias alrededor del orbe . En esta modalidad de Masonería , el aprendizaje se realiza mediante experiencias prácticas y vivenciales, donde los masones son los protagonistas de su propio proceso de aprendizaje esoterico.

La Masonería de vida  es una herramienta valiosa en este contexto, ya que se enfoca en el desarrollo personal y en ayudar a los masones  a alcanzar altos niveles de consciencia objetiva . La Masonería Viva Trabaja con masones para ayudarlos a descubrir sus fortalezas y habilidades, así como también para superar obstáculos y limitaciones.

La masonería tiene vida puede transformar la educación masónica tradicional en una experiencia más significativa y enriquecedora para los masones . Al fomentar la autoexploración, la creatividad y la colaboración, estos enfoques pueden ayudar a preparar a los masones para enfrentar los desafíos del mundo real y para alcanzar el éxito como hermanos masones .


Por eso, a pesar de los recientes intentos por definir qué es la Masonería realmente , y de la enorme masa de documentos disponibles en la internet y los miles de libros escritos en papel sobre la Masonería , la realidad de la masonería aún está por escribirse. Pero es una tarea difícil, ya que la masonería es un algo vivencial, y por ser vivencial la hacemos Viva a la Masonería .

Ciertamente podríamos imaginar que un análisis riguroso de los acontecimientos, más allá de las pasiones partidistas políticas, y de las diferencias religiosas que se profesan entre masones , daría como resultado una visión perfectamente objetiva, pero ¿puede haber una historia objetiva de la masonería? Y más aún, ¿existe una concepción perfectamente objetiva de la historia universal? Una historia objetiva de la masonería diría en efecto que nació en 1717 en Londres, en un hermoso día de verano, a partir de la reunión de cuatro logias que decidieron federarse. Que desde allí se ha extendido por toda la superficie de la tierra, que ha experimentado algunos triunfos y mil vicisitudes, que ha sufrido las bulas del Papa y las prohibiciones reales, que ha sobrevivido a revoluciones y a imperios, y que hoy, 270 años después, sigue muy vivo en las pocas democracias de este mundo y prohibido en todos los estados totalitarios, independientemente de la ideología que los inspire. En la URSS de Stalin la Masonería fue prohibida y los masones , perseguidos y asesinados  , se asegura que Stalin era Masón, y es por ello que sabia de su poder y por eso fue prohibida. Y que no olvidar de la persecución a la Masonería por parte  del General  Francisco Franco presidente de España, siendo Franco un hijo de un hermano masón y sus hermanos masones, esto es conocía del poder y del peligro  de los masones y los persiguió  y asesinó.

Darle vida a una Institución como la Masonería  no está en “la superación técnica de la técnica”.
Darle vida a una Institución como la Masonería  no está en la resignación temerosa ante lo que llamamos el gran cambio  del siglo XXI.
No existe una elección real para el masón  entre el miedo y el sometimiento  frente a un universo de máquinas tecnológicamente pensantes , como es la inteligencia artificial .
El universo de las Inteligencia Artificial  no cambiará ni al hombre ni a la sociedad, excepto esclavizándolos si es que ya lo esclaviza .
Una historia así sólo explicaría de manera imperfecta el fenómeno masónico, porque la simple relación de eventos cuyas causas lógicas estamos tratando de explicar sólo ilumina un lado de las cosas.

La historia de la Masonería es ante todo la historia de los masones que la mantienen siempre viva  y de las ideas; por tanto, no puede ser perfectamente objetivo, ya que el masón o la francmasona es a la vez sujeto y objeto de su historia. Y como el masón no es sólo un ser de razón, los mitos y leyendas que pueblan sus sueños y habitan su imaginación son inseparables de su historia y están arraigados allí para revelar otra faceta de la verdad.

Vista desde este ángulo, la historia de la masonería tal vez pueda aclararse por la definición que los masones dan de sí mismos. De hecho, se llaman a sí mismos Hijos de la Luz y herederos de los constructores; pero al mismo tiempo que esta definición es esclarecedora y orienta las investigaciones, también explica por qué hemos podido acreditar las leyendas más fantasiosas y construir las construcciones más fabulosas y delirantes sobre los orígenes de la masonería.

Los propios masones, hay que decirlo, tienen cierta responsabilidad en estas circunstancias. Pero sin duda necesitaban, y la época quizás lo explique, la flor del mito para expresar en toda su grandeza su raíz espiritual.

Afortunadamente, el futuro les habrá demostrado que estaban equivocados y hoy se han liberado de la basura que los agobiaba y se les ha devuelto a las ideas simples que justifican su sostenibilidad.

Al llamarse los masones los Hijos de la Luz, forman parte de una historia tan antigua como la humanidad y que hace completamente irrisoria cualquier filiación particular.

Al llamarse herederos de los constructores, definen la matriz histórica que los fecundó.

Y es, en última instancia, a través del sutil encuentro del acontecimiento y la leyenda que logran dibujar el retrato menos cuestionable de sí mismos.

El término masonería, o más bien masón, según la terminología inglesa, apareció por primera vez a mediados del siglo XIV. El término abarca dos significados, complementarios entre sí, que explican perfectamente tanto las estructuras de la profesión de la construcción como las jerarquías que dentro de la profesión se basaban en las competencias. La masonería es ante todo, como dice un texto de 1351 (Estatuto de los Trabajadores), el Maestro Masón. Esta piedra maciza, con una veta particular, se puede trabajar y esculpir. El maestro franco francmasón  o Maestre Franche Pierre pertenece, por tanto, a una élite de artesanos en comparación con el que se designa con el nombre de Rough free mason, es decir, el francmasón  que trata la piedra en bruto, y que pertenece a una categoría de trabajadores menos cualificados.

Pero junto a esta particular habilidad, el masón es también el hombre que pertenece sí mismo , es decir, un hombre libre y no un siervo atado a la tierra, un hombre liberado con derechos señoriales por parte de la Iglesia que necesitaba hombres para sus catedrales y les concedía el derecho a circular por las obras.

Esta misma movilidad los diferenciará de las corporaciones y gremios establecidos en las ciudades, compuestos por trabajadores necesariamente sedentarios, ciertamente dotados de ciertos privilegios, pero también sujetos a servidumbres.

En el sitio se construyó una Logia, una edificación cubierta donde se preparaban y trabajaban los materiales de construcción. Fuimos puestos bajo la autoridad del Maestro Constructor que llevaba el título de Maestro Masón. Fue educado en el arte de la construcción. Era un erudito, un iniciado. Para él (cito a Georges Dwby en su hermoso libro “Europa en la Edad Media”) “las claves del conocimiento perfecto se encontraban en los números y sus combinaciones. Las matemáticas eran consideradas entonces como la más alta de las ciencias humanas, la que llevaba a acercarse lo más posible a la naturaleza divina. No estaba separada de la Astronomía, es decir de la observación en el firmamento de los reflejos más claros de la razón divina, ni de la música, es decir del acto mismo de orar. A los cursos de las estrellas, a las armonías del canto llano, la ciencia de los números unía indisolublemente la arquitectura”.

La Logia, palabra antigua ya que apareció por primera vez en Europa en 1283 en relación con las obras de NotreDame de París, es desde el principio una entidad particular. Un lugar de trabajo ciertamente, pero también un lugar donde la gente se reúne para descansar, un lugar donde se reúnen estos hombres trasplantados de todas partes y que por tanto constituyen un grupo aislado de los demás. Portadores de la misma nostalgia pero centrados en el mismo objetivo, estos hombres forman una comunidad original, inconmensurable con cualquier otra. Y pronto la palabra Logia designará instintivamente el lugar de trabajo y la comunidad de hombres que allí se encuentran. Trabajamos allí, allí nos educamos, aprendemos los secretos del oficio. Y los vínculos especiales tejidos entre estos hombres, su habilidad en el arte y sus viajes por las obras de construcción difundirán las leyendas y costumbres de los masones, sin que jamás haya habido ningún intento de una federación de Logias operativas. La etimología más generalmente admitida de la palabra Logia, viene de loga, que en lenguaje sánscrito equivale a Mundo, observándose en la práctica que, efectivamente, un templo masónico es una reproducción en pequeño del Universo; con su techo abovedado, azul como el espacio sin fin, su luna y sus constelaciones del Zodíaco.

Las leyendas y costumbres se transmitieron primero de boca en boca. Luego fueron escritos en el siglo XIV. Existen aproximadamente 115 versiones de estos antiguos deberes de los masones provenientes de logias inglesas o escocesas. Todas las versiones inglesas están más o menos inspiradas en el famoso manuscrito de Cooke, cuya datación es de más de 714 años . Según el investigador Dr. Begemann, el Masónico  Manuscrito Cook pudiera haber sido escrito y compilado en el sureste de la región central occidental, entre los años 1410 y 1420, entre Gloucestershire y Oxfordshire, aunque también lo pudo haber sido en el sureste de Worcestershire o suroeste de Warwickshire. No obstante, casi está demostrado que su contenido es una compilación que pudiera incluso tener un siglo más de antigüedad, como dije de más de 700 años.

Recorre la historia legendaria de la profesión francmasónica, enumera las obligaciones que el candidato debe observar y le hace jurar sobre la Biblia que mantendrá en secreto las enseñanzas del Maestro y todo lo que vea y oiga en la Logia. Las cosas fueron un poco diferentes en Escocia, donde la admisión se realizó en dos etapas. Al final de un aprendizaje inicial, primero nos registramos como aprendices y luego, cuando nuestras habilidades fueron confirmadas, nos convertimos en oficiales del oficio.

Pero todo esto en el fondo sería sólo una anécdota histórica si no sintiéramos, en relación con la realidad masónica actual, que existe una estructura particular de una profesión particular de creación, donde es necesario diseñar para construir y donde, en consecuencia, No se puede separar lo operativo de lo especulativo, ni el pensamiento de la acción. El arte de los constructores es al mismo tiempo una búsqueda de conocimientos inspirados en las llamadas siete artes liberales. Aprendizaje del discurso a través de la gramática y la retórica, aprendizaje del razonamiento a través de la dialéctica, seguido de las cuatro disciplinas terminales que ayudan a descubrir las leyes del Universo: aritmética, geometría, astronomía y música.

Para la Masonería Viva “es la razón la que diseña la catedral, la que hace que series de elementos discretos se coordinen en conjuntos. Esta lógica se vuelve cada vez más rigurosa y la estructura cada vez más abstracta. Y como el arquitecto es también un maestro del trabajo decorativo, trata de buena gana la naturaleza a través de cuadrados y círculos, y la reduce a formas razonables. ¿Acaso el designio del creador mismo no está construido según la razón?

Este, probablemente explicado demasiado brevemente, es el molde de la historia en el que la masonería moderna intentará encajar. Y es a través de esta historia que la leyenda, todas las leyendas, cobran credibilidad desde el momento en que consideramos que la historia de los constructores es al mismo tiempo una historia del conocimiento, una historia de la Luz.

Hija de la geometría sagrada , la masonería puede reconocer en Euclides a su brillante precursor. Se puede encontrar en los constructores de las pirámides y sus secretos, y hacer de Hiram el arquitecto del Templo de Salomón, su Maestro y su ejemplo.

Pero aún más, puede ser parte de una tradición considerada como tradición de conocimiento; sentirse parte del linaje de hombres que desde el principio de los tiempos cuestionaron su origen y su destino, buscaron el vínculo que los une a un principio y trataron de comprender las leyes que gobiernan al hombre y al Universo.

Ya no es una leyenda; es una historia de los hombres a través de las ideas que fecundan y de la angustia que los habita.

Alcoseri
La Masonería De Las Catedrales Y La Masonería Del Cambio Sociopolítico  
Por tanto, comprendemos mejor que los hombres de profesión, los masones operativos , se hayan distinguido un poco de los demás por ser los constructores de las catedrales Góticas , se hayan creado antepasados gloriosos; pero al conseguir “mediante el cálculo, la escuadra y el compás, vaciar cada vez más las paredes, domar mejor la materia, vencer la gravedad, atestiguan a través de las agujas de sus catedrales que miraban resueltamente hacia el cielo”.

Y, sin embargo, casi tuvieron un destino curioso. Podrían haber sido definitivamente absorbidos por las rupturas de la historia, después de haber vivido una epopeya fantástica en los siglos XIV y XV. Con el Renacimiento se abandonó el arte gótico. Apenas quedan obras de construcción de monasterios y catedrales.

Al final del reinado de Isabel de Inglaterra, que estaba obsesionada con las conspiraciones y había prohibido todas las reuniones celebradas a puerta cerrada, podemos decir que casi no había logias operativas en los dos reinos de Inglaterra e Irlanda.

En Escocia, por otra parte, los masones que se regresaban mucho antes de 1717 en un país en donde se  establecieron Logias Masónicas  permanentes en sus respectivas ciudades que mantenían estrechas relaciones entre sí. Con el pleno acuerdo del Rey, quien de alguna manera avala su existencia nombrando al Maestro de Obras Reales, William Shaw, supervisor general de los masones.
 William Shaw era el maestro de obras del Rey, James VI. Como maestro de obras, es su responsabilidad supervisar el mantenimiento, la reparación y las nuevas construcciones de castillos, palacios y otras propiedades de la corona escocesa. Dentro de este ámbito se encuentra, por tanto, la supervisión del gremio de los masones operativos, que llevan a cabo los proyectos encomendados por Shaw.

En 1598 se publican los primeros “Estatutos de Shaw” donde ya se incluyen términos como aprendiz, maestro y una serie de oficios que hoy siguen vigentes en según qué ritos. Asi mismo, se incluye una sección para “la instrucción del aprendiz”.

Shaw resalta sobre estos masones operativos que hay una serie de ordenanzas establecidas por sus predecesores que estos deberán conservar, y hace especial alusión a su juramento, y los principios de fraternidad, caridad etc.  Esto quiere decir que en la sociedad Escocesa de finales del siglo XVI, si bien no existían seguros o servicios sociales, este gremio de constructores ya tenía responsabilidades para con sus miembros.

Los “Segundos Estatutos” (1599) son esencialmente una versión revisada, donde se incluye por primera vez la instrucción de que la logia debe examinar una vez al año a todos sus miembros, sin excepciones, “en el arte de la memoria y la ciencia” y establece multas para los hermanos que no pasen dicha prueba; a pagar al fondo de beneficencia de la logia. Esa, en apariencia sencilla orden vuelve a resaltar las labores de beneficencia interna del gremio (lo que hoy llamaríamos medidas de bienestar social o seguros sociales) pero también deja entrever que ya en 1599 los masones operativos poseían secretos, que sus miembros debían dedicar a la memoria.
Lo que sí es cierto es que al leer estos textos es imposible no preguntarse por qué Shaw hace tanto hincapié en conservar un conocimiento que el mismo no conoce, y que no sabe si es digno de conservar.  Y es que si bien no hay prueba de que William Shaw fuera iniciado masón, es difícil no preguntarse si era partícipe de ese conocimiento. Hay otro detalle más que invita a la imaginación, y es que ambos estatutos fueron firmados el 28 de Diciembre, de 1598 y 1599 respectivamente; curiosamente, ambos años, el día después de la festividad de San Juan Evangelista, el 27 de Diciembre, patron de los masones, y fecha en la que la mayoría de logias, incluso hoy, se reúnen, en especiales asambleas y celebraciones anuales. Casualidad ¿ asistió Shaw a estas asambleas? De ser asi, esto le convertiría en el primer Francmasón de la historia. Pero por supuesto, es solo especulación.

Y es que hasta principios de 1600 no hay prueba de la iniciación de masones no operativos en Escocia, mientras que en Inglaterra tendrán que pasar décadas hasta que se inicie el primer masón especulativo, irónicamente, Escocés. El profano? Robert Moray, uno de los Maestros Generales de la Armada Escocesa, el 20 de Mayo de 1641.

Antes del siglo XVI, las logias apenas eran mencionadas en los archivos de las ciudades. En un mundo prácticamente iliterato y caro de documentar, las logias no mantenían sus propios archivos, pero hacia el final del siglo XVI las cosas empezaron a cambiar. Y es que el legado de Shaw reside en la profesionalización de las reuniones, dicho en otras palabras, en la orden dada de documentar lo discutido. Esta orden nos deja los registros de la logia Aitcheson’s Haven el 9 de Enero de 1599, seguidos por los de la logia de Edimburgo el 31 de Julio de 1599.
Como sabemos la Masonería estuvo relacionada con la edificación de las grandes catedrales y con los gremios de constructores que atesoraban incontables conocimientos técnicos y arquitectónicos. Se afirma que los masones viajaron hasta Tierra Santa después del triunfo de la Primera Cruzada y que fue entonces cuando pudieron aprender los conocimientos de la construcción gracias a la investigaciones encontradas relacionadas a la construcción del Templo de Salomón.
Los masones modernos , se comprometían con la búsqueda de la verdad a partir del desarrollo moral e intelectual del ser humano mediante una serie de ritos y el conocimiento de unos símbolos, no solo estaban detrás de la construcción de las grandes catedrales europeas, sino que posteriormente participaron de forma muy activa en los movimientos revolucionarios liberales como la independencia de los Estados Unidos y la Revolución Mexicana y la  Francesa.

Se pone de manifiesto de manera evidente la relación entre la masonería y  las catedrales, ya que las catedrales fueron un proyecto masónico, como lo fueron un proyecto masónico las revoluciones sociales que promovieron .

La primeras logias que luego se establecieron firmemente comenzaron a admitir en su seno a hombres, en su mayor parte notables que no pertenecían a la profesión de francmasón es . Son caballeros francmasón es. Estas logias constituyen indiscutiblemente esa bisagra en la historia a través de la cual se articulan una y otra época de la masonería, la operativa y la especulativa, esta permanencia de una estructura que la crisis de la construcción iba a condenar al sueño y a la muerte y que la presión de los acontecimientos llevó a otro destino. Estos hombres que habían construido catedrales para Dios, ahora tendrían que construir una catedral para el hombre, es decir, una sociedad donde reine la tolerancia entre simples seres humanos. Asi, se comenzó a Construir una Catedral Masónica para la Razón, ya no sería física , sino filosófica .

Porque los acontecimientos, como sabemos, fueron las terribles guerras de religión que desgarraron a Europa en los siglos XVI y XVII.

En cuanto a la Tolerancia que promovió la Masonería, debemos recordar que católicos y protestantes se enfrentaron en sangrientas batallas bajo el último Valois; que se producirá una tregua bajo Enrique IV después de la promulgación del Edicto de Nantes. Pero bajo Richelieu se reanudó la lucha que condujo en 1685 a la revocación de este Edicto de Nantes.

Consideremos especialmente a Inglaterra, ya que después de todo el nacimiento de la masonería moderna como institución debe considerarse un fenómeno específicamente de las islas británicas.

Inglaterra ha desafiado la autoridad del Papa desde 1534. Es anglicana y su Iglesia está bajo la autoridad del Rey. Pero más tarde estallarían conflictos mortales bajo el reinado de Carlos I Estuardo, un rey católico que perseguía a los protestantes. Decapitado en 1649, Cromwell se vengará de los católicos. Muerto Cromwell, reinaba una relativa paz bajo Carlos II, pero su sucesor Jaime II, que accedió al trono en 1685 (año de la revocación) era católico y consideraba al Parlamento como un obstáculo para el ejercicio del poder por derecho divino. Nueva revolución que resultará en la solicitud de un Príncipe de la Casa de Orange para ocupar el trono de Inglaterra.

Debemos imaginar el clima de tensión, odio e intolerancia, tanto política como religiosa, que reinaba entonces. Debemos imaginar el cansancio, la frustración  de ciertos hombres ante esta guerra fratricida donde todos reclaman el mismo Dios del Amor para comprender lo que podría haber representado la Logia, un lugar cubierto y resguardado de las lágrimas del mundo exterior.

Estas logias masónicas  escocesas, ya bien establecidas desde el siglo XVI, se abrirán aún más ya que con la llegada de Jacobo el que es también rey de Escocia, los vínculos entre los dos reinos se intensificarán. Recibirán a viajeros ingleses que, al regresar a casa, se encontrarán en alguna que otra logia. Encontramos citado en todas las obras masónicas la más antigua de estas reuniones de caballeros masones ingleses que tuvo lugar el 16 de octubre de 1646 en Warrington (Lancashire) para hacerse masón, según la expresión establecida, el joven erudito Elias Ashmole. Estábamos en el corazón de la guerra civil. Tres años después, como decíamos, Charles Lef iba a ser decapitado. Ahora bien, en esta logia había Estuardo y partidarios del Parlamento, puritanos y anglicanos e incluso, se dice, un papista.

¿Podrían haberse conocido en otro lugar que no fuera el secreto y la clandestinidad, podrían haberse reconocido como hombres y como hermanos en otro lugar? ¿Podrían haber encontrado juntos en otro lugar una razón para ir más allá de los dogmas en nombre de una fe verdadera, para superar las pasiones políticas, para reconocerse mutuamente como diferentes y al mismo tiempo similares?

Las Logias Masónicas se convirtieron en las Catedrales de la tolerancia , y  se convirtió la situación  así, a través de su segundo encuentro con la historia, en el centro de unión, un lugar las Logias de  muy fuerte en fraternidad  y muy secreta convivencia  donde reina la  tolerancia política y religiosa .

La crisis espiritual que desgarró a Europa y que condujo a una verdadera mutación está bien analizada por los historiadores , fue “La crisis de la conciencia europea”. Aunque los análisis históricos se centran principalmente en la Europa de Francia e Inglaterra , proporciona una excelente visión general del proceso que condujo a este momento de nuestra civilización, y que se extendió pronto por todo el Mundo , dando una influencia benéfica de tolerancia .

Algunas palabras clave para bien entender el discurso masónico:
—         Victoria del inconformismo.
—         Hostilidad hacia una autoridad impuesta.
—         Lucha contra las creencias dogmáticas  tradicionales.
—         Advenimiento de la tolerancia.
        La Ley natural basada en la Razón .
En esto se expresa la revolución de las mentes.

Al mismo tiempo que el creciente triunfo de la Razón a lo largo del siglo XVII, fuimos testigos de un aumento en el progreso científico que alcanzó su punto máximo con Newton. Fundamentalmente, esta revolución nacida de la Reforma se convirtió en una revolución cultural. El orden teológico del mundo será reemplazado por un orden basado en la Razón.
Alcoseri


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