Masonería Marzo 2025

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Mar 3, 2025, 4:45:51 PM3/3/25
to EL NUEVO ORDEN MUNDIAL
¿Cómo  consiguió Estados Unidos arrebatarle   a México el 55% de su territorio? ¿Sabéis  por qué no se quedaron con el país entero? Cuando México, tras una década de luchas, logró  independizarse de España, allá por el año 1821,   sus fronteras abarcaban más del  doble de su territorio actual. Y es que, lo que hasta la independencia mexicana  había sido el virreinato de Nueva España,   logró extender sus dominios por una zona  inmensa de Norteamérica; si bien es cierto   que la mayoría de ese territorio era dominado por  los novohispanos únicamente de manera nominal,   sobre los mapas, ya que en realidad, quienes  vivían en los valles y planicies áridas de   aquellas zonas septentrionales seguían siendo  las tribus semi nómadas nativas. El control   efectivo de los novohispanos solo alcanzaba  la franja costera del sur de California,   las zonas aledañas a Santa Fe, en Nuevo México, y  las rancherías próximas a San Antonio, en Texas. La auténtica actividad económica y comercial  del virreinato se desarrollaba mucho más al sur,   en la Ciudad de México, la urbe más  importante del Imperio español en ultramar,   adonde llegaban las mercancías, tanto  del este como del oeste, a través de   los puertos de Veracruz, en el Atlántico, y  Acapulco, en el Pacífico, respectivamente. Como decimos, la zona norte del virreinato  aún estaba por poblar y explotar, de modo que   los gobernantes mexicanos, tras varios años  de negociaciones, accedieron a reconocer el   acuerdo que el Virreinato, en 1820, poco antes de  su desaparición, había firmado con un banquero de   Virginia llamado Moses Austin para que colonos  estadounidenses se asentaran en la región de   Texas – territorio posteriormente enmarcado  por la república mexicana dentro del Estado   de Coahuila y Texas–. Cada uno de los colonos  estadounidenses recibiría aproximadamente 16   kilómetros cuadrados de terreno, pero, eso sí:  a cambio debían convertirse al catolicismo,   mostrar solvencia moral, obtener la nacionalidad  mexicana y cambiar sus nombres ingleses por su   equivalente en español. Aparte, por supuesto, de  pagar los correspondientes impuestos a México. Como Moses Austin había perecido de  una pulmonía en 1821, poco después   de enterarse de que le habían concedido el  primer contrato de colonización de Texas,   fue su hijo, Stephen Austin, quien  se encargó de liderar la emigración   de estadounidenses a Texas y de negociar con  el Gobierno mexicano durante tres años hasta   que finalmente reconocieron la concesión de  tierras. Por ello se le conoce como el Padre   de Texas. A la primera oleada de colonos  estadounidenses, le siguieron otras muchas. Hasta la llegada de aquellos colonos, Texas  había estado ocupada casi exclusivamente por   etnias nativas, como los comanches o los apaches,  de modo que atraer inmigración procedente del país   vecino parecía un buen método para empezar a  explotar toda aquella tierra y generar riqueza   para la recién nacida república mexicana. Pero...  en lo que las autoridades mexicanas no cayeron,   o no valoraron adecuadamente, fue en el hecho  de que los estadounidenses eran esclavistas y,   como tales, llevaron a muchos esclavos a  trabajar a sus nuevos terrenos de Texas. Y,   en México, aquello era ilegal. La abolición  de la esclavitud había formado parte del   ideario del nuevo país ya desde los primeros  movimientos a favor de la independencia y,   una vez lograda esta, sería ratificada de  manera parcial varias veces hasta que, en 1829,   por un decreto del presidente  afromestizo Vicente Guerrero,   la esclavitud quedó abolida por completo. De  hecho, entre 1821 y 1865, miles de esclavos   afroestadounidenses cruzaron el río Grande  para escapar a México, donde serían libres. El asunto de la esclavitud supuso un primer  punto de fricción muy importante entre los   colonos procedentes de Estados Unidos y la  nación a la que ahora pertenecían, si bien   es obviado reiteradamente, por motivos evidentes,  en el relato que los historiadores, novelistas y   cineastas estadounidenses crean alrededor de  la independencia de Texas respecto a México. En 1827, los colonos anglosajones llegaron a  amenazar al Congreso de Coahuila y Texas con   abandonar el territorio si se prohibía  la esclavitud. Así que cuando, en 1829,   como hemos dicho, el presidente Vicente  Guerrero declaró totalmente abolida la   esclavitud en México... exceptuó el territorio  de Texas, siempre y cuando no introdujeran en   ese territorio ningún esclavo más. Pero  ni siquiera eso cumplieron los colonos,   ya que se agarraron a un decreto legislativo  estatal de Coahuila y Texas por el cual   los contratos sobre sirvientes celebrados  fuera del Estado o en otros países serían   totalmente válidos. De modo que siguieron  introduciendo esclavos en México con la   excusa de que eran sirvientes. Y es que  para aquellos colonos, cuya economía estaba   basada en la producción agrícola, contar con  mano de obra esclava resultaba fundamental. Pese a que habían encontrado la forma de  esquivar temporalmente las leyes antiesclavistas,   los colonos texanos temían que las autoridades  mexicanas pusieran fin, más pronto que tarde,   a su lucrativa explotación del  ser humano. Así que, en 1833,   intentaron que Texas se convirtiese en un estado  independiente de Coahuila. De ese modo, como en   Texas apenas el 10% de la población era mexicana,  tendrían un congreso controlado únicamente por   colonos anglosajones y podrían aprobar una  legislación propia que respetase y regulase   la esclavitud. No tuvieron éxito, de manera que  en octubre de 1835, aprovechando el caos político   provocado por la polarización entre los defensores  de un régimen centralista y quienes propugnaban el   federalismo, los colonos texanos iniciaron  una revolución armada para independizarse. Tras algunas victorias mexicanas –como  en la famosa batalla de El Álamo,   que concluyó el 6 de marzo del 36 y en la  que perecieron algo más de 200 texanos,   entre ellos los aventureros estadounidenses  James Bowie y Davy Crockett–, finalmente los   rebeldes ganaron la guerra al mes siguiente,  al atacar por sorpresa a la hora de la siesta,   en el río San Jacinto, al ejército comandado  por el general Antonio López de Santa Anna,   quien había cometido el error de no colocar a  centinelas de vigilancia en torno a su campamento   y ordenó a sus tropas que durmieran y descansaran  aquel día. En poco más de media hora, más de 600   soldados mexicanos perdieron la vida, mientras que  los texanos solo sufrieron nueve bajas. Además,   700 mexicanos fueron hechos prisioneros, entre  ellos el propio Santa Anna, quien no era un simple   general. Había sido elegido como presidente de  la República en las elecciones federales de 1833,   es decir, tan solo tres años antes. Sin embargo,  durante su primer mandato de cuatro años,   pidió hasta cuatro licencias para ausentarse  del cargo. Por eso, cuando tuvo lugar la   batalla de San Jacinto, él no presidía el país;  el presidente en funciones era José Justo Corro. Santa Anna, a quien una buena parte de los  texanos querían linchar, accedió a firmar,   el 14 de mayo de 1836, el Tratado de Velasco,  por el cual, a cambio de su liberación, reconocía   la independencia de Texas y se comprometía a no  proseguir la lucha contra el nuevo Estado. Además,   en aquel tratado se especificaba que las tropas  mexicanas evacuarían el territorio de Texas,   pasando al otro lado del río Bravo del Norte. Como  veremos, este dato será relevante más adelante. Una vez lograda su independencia, Texas pudo por  fin legalizar la esclavitud en su territorio. Y   menos de diez años más tarde, cuando la República  de Texas se integró en los Estados Unidos,   en 1845, el derecho a poseer esclavos permaneció  vigente. ¿Y por qué dejaron los texanos,   que tanto habían peleado por su independencia, que  los Estados Unidos se anexionaran su territorio?   Uno de los motivos principales fue que el  gobierno de la República de Texas había   acumulado una gran cantidad de deudas que los  Estados Unidos aceptaron asumir como propia si   Texas se convertía en su Estado número 28; eso  sí, a cambio de pagarles las deudas, una gran   porción del noroeste del territorio que Texas  consideraba suyo fue cedido al gobierno federal,   y ahora forma parte de los estados de Colorado,  Kansas, Oklahoma, Nuevo México y Wyoming. Pero había un problema añadido. Y es que México  consideraba que el territorio de la República   de Texas era mucho menor de lo que esta afirmaba.  ¿Recordáis que en el Tratado de Velasco se hablaba   del río Bravo del Norte que deberían cruzar las  tropas mexicanas para abandonar Texas? Pues bien,   los texanos consideraron que ese río  –que actualmente es conocido como Río   Grande en Estados Unidos y Río Bravo en  México– marcaba la frontera de Texas,   mientras que los mexicanos opinaban que  el límite debería seguir siendo el mismo   que el territorio de Texas había tenido  tradicionalmente, es decir, el río Nueces,   que en algunas zonas discurría 200 kilómetros  más al norte. Además, en líneas generales,   México consideraba que a la República de  Texas solo le correspondía el terreno que   ocupaba antes de su independencia, y no todas esas  tierras que se habían autoadjudicado al noroeste,   el doble de las que poseían originalmente.  De hecho, el Gobierno de México ni siquiera   había reconocido el Tratado de Velasco firmado  por Santa Anna ni la independencia de Texas. Por tanto, había una gran zona de terreno en  disputa entre México y Texas. Y los Estados   Unidos, al anexionar Texas, heredaron dicha  disputa. Los políticos mexicanos habían advertido   en varias ocasiones a Estados Unidos de que, si  se anexionaban Texas, estallaría una guerra con   México, ya que, como acabamos de mencionar,  oficialmente todavía consideraban que Texas   formaba parte de su país, pero... eso le traía  sin cuidado al nuevo presidente estadounidense,   James Polk, quien había vencido en las elecciones  de 1844 apostando firmemente por el expansionismo   hacia el Oeste. Polk deseaba hacerse con la Alta  California y llevar su nación de costa a costa. Así que envió a México a un diplomático  llamado John Slidell para plantear una   oferta económica. Los mexicanos pensaban que  los estadounidenses pretenderían indemnizarlos   por Texas, algo que podría ser aceptable  para ellos dado, que, de facto, ya habían   perdido aquel territorio y recuperarlo por la  fuerza, ahora que formaba parte de Estados Unidos,   era inviable. Pero el presidente Polk también era  plenamente consciente de esto: la oferta que iba   a plantear Slidell era pagar hasta 30 millones  de dólares –unos 900 millones de hoy en día– a   cambio de Nuevo México y Alta California. Los  mexicanos se enfurecieron tanto al filtrarse   las intenciones de sus vecinos que se  negaron siquiera a recibir a Slidell,   arguyendo un problema  técnico con sus credenciales. Entonces Polk pasó a su plan B –que tal vez  fuera el A, en realidad–. Envió al general   Zachary Taylor, al frente de 4.000 soldados, a la  zona entre el río Nueces y el río Bravo. Es decir,   a invadir el territorio que los mexicanos  consideraban suyo. Desde un punto de   vista ideológico, aquella acción encontraba su  justificación en la conocida como 'doctrina del   destino manifiesto', según la cual Estados  Unidos era una nación elegida por Dios y   estaba destinada a expandirse desde el Atlántico  hasta el Pacífico. Los partidarios de aquella   ideología defendían que, dado que Estados  Unidos había sido señalado por el Altísimo,   su expansión no solo era algo bueno, sino  también un destino evidente, es decir,   “manifiesto”. Sobre esa doctrina se cimentaría  la política expansionista de Estados Unidos   por Norteamérica durante el siglo XIX; y,  posteriormente, evolucionaría para justificar   incursiones militares en otros países durante los  siglos XX y XXI. Porque no creáis que se trata de   una ideología decimonónica enterrada ya en el  polvo de la historia. Durante su discurso de   investidura al ser elegido presidente  por segunda vez, Donald Trump afirmó:   “Perseguiremos nuestro destino manifiesto  hacia las estrellas, lanzando astronautas   estadounidenses para plantar la bandera de  las barras y estrellas en el planeta Marte”. Pero regresemos con el general Taylor y sus  4.000 soldados. México envió un ejército al   norte del río Bravo para hacer frente a la  invasión de su Estado de Tamaulipas. Taylor,   quien unos años más tarde sucedería  a Polk como presidente de su país,   ignoró las demandas mexicanas de retirarse  al norte del río Nueces y construyó un fuerte   improvisado –posteriormente conocido  como Fort Brown y, originalmente,   como Fort Texas– en las orillas del río  Bravo, frente a la ciudad de Matamoros. Ulysses S. Grant, quien llegaría a  ser presidente de los Estados Unidos,   sirvió en aquel contingente con el grado de  teniente, y dejó escrito en sus memorias:   “El objetivo principal del avance del Ejército  de los Estados Unidos desde el río Nueces al   río Grande era el de provocar el estallido  de las hostilidades sin atacar primero,   a fin de debilitar cualquier oposición política a  la guerra con México. (...) Como México no mostró   voluntad de venir al Nueces para expulsar a  los invasores de su suelo, se hizo necesario   que los invasores se acercaran a una distancia  conveniente para ser atacados. En consecuencia,   se iniciaron los preparativos para trasladar  el ejército al Río Grande, a un punto cercano   a Matamoros. Era deseable ocupar una posición  cerca del mayor centro de población al que fuera   posible llegar, sin invadir absolutamente un  territorio al que no teníamos derecho alguno”. Y la estratagema tuvo éxito. A finales de abril  de 1846 se libró un primer combate en un lugar   llamado Rancho de Carricitos. No está del todo  claro cómo se desarrolló aquella breve lucha;   mientras que unos historiadores afirman que 1.600  efectivos de la caballería mexicana emboscaron a   una patrulla de unos 70 u 80 estadounidenses  comandados por el capitán Seth Thornton,   otros aseguran que fueron los estadounidenses  quienes empezaron, al cargar contra un pequeño   contingente mexicano sin darse cuenta de que, tras  una loma cercana, había otros dos mil soldados.   En cualquier caso, los estadounidenses fueron  rápidamente derrotados. Perecieron en el acto   más de una decena de ellos y los demás fueron  capturados, incluido el capitán Thornton. La noticia llegó a Washington el 9 de  mayo. Polk por fin tenía un casus belli,   un pretexto para declarar la guerra.  Y eso fue lo que solicitó a una sesión   conjunta del Congreso de los Estados  Unidos, con las siguientes palabras:   “Después de reiteradas amenazas, México ha  traspasado la línea divisoria de los Estados   Unidos, ha invadido nuestro territorio y ha  derramado sangre americana en suelo americano”. Lo de “suelo americano” –entendiendo que Polk  se refería a suelo estadounidense– era más que   dudoso desde un punto de vista legal. De hecho,  un joven congresista de Illinois llamado Abraham   Lincoln calificó aquella afirmación como  “una audaz falsificación de la historia”. Al Congreso de los Estados Unidos poco  le importaron los detalles territoriales:   el 13 de mayo de 1846 declaró la guerra a México.   La prensa estadounidense y numerosos intelectuales  del país apoyaron la guerra. Como el famoso poeta   Walt Whitman, partidario de la doctrina  del destino manifiesto, quien escribió:   “¿Qué tiene que ver el miserable e  ineficiente México, con su superstición,   su burla a la libertad, su tiranía real de  unos pocos sobre muchos, con la gran misión de   poblar el nuevo mundo con una raza noble? ¡Que  sea nuestra la tarea de lograr esa misión!”. No entraremos en detalle en el desarrollo  militar de la contienda, que, como todos sabemos,   se saldó con la victoria estadounidense  en menos de dos años. La estrategia de   invasión se basó en atacar por diversos  frentes, principalmente en Alta California,   Nuevo México y el sur de Texas, operaciones  apoyadas por dos campañas navales que se   encargaron de capturar primero los puertos de  Alta California y más tarde el de Veracruz. Por aquel entonces México era un país muy  inestable políticamente. Solo en 1846,   la presidencia cambió de manos cuatro veces,  el ministerio de guerra seis veces y el de   finanzas dieciséis. Además, la división política  entre centralistas y federalistas también se   reflejaba en el terreno militar. Solo siete de los  diecinueve estados que conformaban México enviaron   soldados, armamento y dinero para contribuir  al esfuerzo bélico. Las armas que empuñaban   eran mosquetes británicos de chispa sobrantes  de las guerras napoleónicas, mientras que los   estadounidenses, conforme avanzó el conflicto,  contaban ya con mosquetes de percusión, mucho   más modernos y fiables en condiciones de lluvia y  humedad. Además, la pólvora del Ejército de México   era, con frecuencia, de baja calidad, contaminada  con impurezas, lo que provocaba que la velocidad   de salida y el alcance de los cañones y mosquetes  mexicanos fueran inferiores a los de sus rivales. Volviendo de nuevo a las memorias de Ulysses S.  Grant, que escribió en 1885, en ellas opinó lo   siguiente: “El ejército mexicano de aquella  época no era precisamente una organización.   El soldado raso era elegido entre las clases  bajas de los habitantes cuando era necesario;   no se le pedía su consentimiento; estaba mal  vestido, peor alimentado y rara vez recibía   su salario. Cuando ya no era necesario,  lo dejaban a la deriva. Los oficiales de   los grados inferiores apenas superaban  a los soldados. A pesar de todo esto,   he visto posturas tan valientes por parte  de algunos de estos hombres como nunca he   visto por parte de soldados. Ahora México tiene un  ejército permanente más grande que Estados Unidos.   Tienen una escuela militar inspirada en West  Point. Sus oficiales son educados y, sin duda,   muy valientes. La guerra mexicana de 1846-1848  sería una imposibilidad en esta generación”. En marzo de 1847, los estadounidenses lograron  desembarcar en Veracruz mientras el ejército   mexicano permanecía enfrascado sofocando un  levantamiento interno en la capital de la   República que pretendía derrocar al presidente  Valentín Gómez Farias para anular sus medidas   de desamortización de bienes de la Iglesia  católica para financiar la guerra. Desde   Veracruz, las tropas estadounidenses, bajo el  mando del general Winfield Scott, avanzaron   hacia la Ciudad de México. Tras vencer en las  batallas de Cerro Gordo, Padierna, Churubusco,   Molino del Rey y Chapultepec, finalmente, el 15 de  septiembre del 47, tomaron la capital. Pese a la   rendición del Gobierno, soldados y civiles  siguieron combatiendo hasta finales de año. Los estadounidenses ocuparon militarmente el  país durante unos meses, mientras se negociaba   y firmaba el Tratado de Guadalupe Hidalgo, por  el cual México cedería más de la mitad de su   territorio, alrededor del 55%, lo que comprendía  los actuales estados de California, Nevada, Utah,   Texas, Nuevo México y Arizona, así como partes  de Colorado, Wyoming, Oklahoma y Kansas. Además,   la nueva frontera entre Texas y México pasó a ser  el río Bravo, por lo que esa zona que antes estaba   en disputa, la que había entre el río Bravo y el  río Nueces, también se la quedaron los del norte. Los estadounidenses se comprometieron a pagar  en compensación por todas aquellas tierras 15   millones de pesos, una moneda que por entonces  tenía un valor muy similar al del dólar. Es decir,   que les ofrecieron a los mexicanos  unos 450 millones de dólares actuales,   la mitad de lo que el presidente Polk habría  estado dispuesto a pagar dos años antes por   Alta California y Nuevo México. Aunque en  el Tratado de Guadalupe Hidalgo los Estados   Unidos se comprometieron a proteger  los derechos civiles y de propiedad   de los mexicanos que permanecieran en el nuevo  territorio estadounidense, cuando el Senado del   país vencedor ratificó el Tratado eliminó el  artículo que garantizaba la protección de las   concesiones de tierras que hubieran sido dadas a  mexicanos por los gobiernos de España y México. El jurista y político Manuel de la Peña y  Peña, quien negoció el Tratado como ministro de   Relaciones y lo firmó como presidente interino,  el 2 de febrero de 1848, dijo sobre él: “El que   quiera calificar de deshonroso el Tratado de  Guadalupe por la extensión del territorio cedido   no resolverá nunca cómo podrá terminarse una  guerra desgraciada... Los territorios que se   han cedido por el Tratado no se pierden  por la suma de quince millones de pesos,   sino por recobrar nuestros puertos, por la  cesación definitiva de toda clase de males,   de todo género de horrores, por consolar  a multitud de familias... Demasiado   sentimos ya la desorganización social, la  inseguridad de las poblaciones y caminos,   la paralización de todos los ramos de  riqueza pública y la miseria general”. Por si os lo habéis preguntado en algún  momento, en medio de todos estos   conflictos territoriales entre mexicanos, texanos  y estadounidenses a nadie se le ocurrió ni por un   instante preguntarles su opinión a las tribus que  llevaban viviendo allí desde tiempos ancestrales. Una duda que se plantea con frecuencia al  hablar de la guerra entre Estados Unidos y   México es la de por qué no se apoderaron de  todo el país, dado que lo habían derrotado y   ocupado militarmente y el gobierno mexicano  carecía de estabilidad y dominio sobre su   propio territorio. ¿Por qué se conformaron los  Estados Unidos con quedarse únicamente con la   mitad norte? El motivo principal fue...  el racismo. Querían quedarse con México,   pero no con los mexicanos. Y la parte  norte era la menos poblada. El sistema   de expansión de los estadounidenses consistía  en aniquilar o arrinconar a las poblaciones   nativas para arrebatarles sus territorios  y entregárselos a colonos anglosajones. No   querían mezclarse con gentes de razas que  muchos de ellos consideraban inferiores. En ese sentido se expresó muy claramente  el poderoso senador de Carolina del Sur   John C. Calhoun, quien había sido anteriormente  vicepresidente, secretario de Guerra y secretario   de Estado. Calhoun había apoyado la anexión  de Texas como un medio para extender el poder   esclavista –que él defendía a ultranza–, pero,  en el trascendental debate acerca de una posible   anexión total de México celebrado en el Capitolio  el 4 de enero de 1848 se pronunció en contra con   las siguientes palabras: “Los éxitos de nuestras  armas han conquistado todas las partes contiguas   de México (...), todo lo que es deseable mantener:  esa parte cuya población es escasa (...). No tiene   precedentes ni ejemplo mantener a México  como provincia o incorporarlo a nuestra   Unión. (...) Hemos conquistado a muchas de las  tribus indias vecinas, pero nunca hemos pensado en   mantenerlas en sujeción, nunca en incorporarlas  a nuestra Unión. O bien las hemos dejado   como pueblo independiente entre nosotros, o bien  las hemos expulsado a los bosques. (...) Nunca   hemos soñado con incorporar a nuestra  Unión a nadie que no sea de raza caucásica,   la raza blanca libre. Incorporar a México sería el  primer ejemplo de incorporación de una raza india,   pues más de la mitad de los mexicanos son indios  y la otra mitad está compuesta principalmente   por tribus mixtas. ¡Protesto contra una unión como  esa! El nuestro es el gobierno de una raza blanca.   Las mayores desgracias de la América española se  deben al error fatal de colocar a estas razas de   color en igualdad de condiciones con la raza  blanca. Ese error destruyó el orden social que   formaba la base de la sociedad. Los portugueses y  nosotros mismos hemos escapado –los portugueses al   menos en cierta medida– y somos el único pueblo  de este continente que ha hecho revoluciones sin   que la anarquía las siguiera. Y, sin embargo, se  profesa y se habla de erigir a estos mexicanos   en un gobierno territorial y colocarlos  en igualdad de condiciones con el pueblo   de los Estados Unidos. Protesto rotundamente  contra semejante proyecto. (...) En toda la   historia de la humanidad, hasta donde alcanza mi  conocimiento, no hay ningún ejemplo de razas de   color civilizadas que hayan logrado establecer un  gobierno popular libre. (...) ¿Hemos de pasar por   alto este hecho? ¿Hemos de asociarnos, como  iguales, compañeros y conciudadanos, con los   indios y las razas mixtas de México? Considero que  tal cosa sería fatal para nuestras instituciones”. Los senadores demócratas aplaudieron  su discurso con entusiasmo. El senador John Clarke, de Rhode Island, fue  incluso más grosero a la hora de expresar su   opinión sobre los mexicanos: “Incorporar a una  masa tan desarticulada y degradada dentro de   nuestros derechos políticos y sociales, incluso  de forma limitada, sería fatalmente destructivo   para las instituciones de nuestro país.  Hay una pestilencia moral en esa gente,   la cual es contagiosa. Una  lepra... que nos destruirá”. ¿Y vosotros? ¿Qué opináis de la invasión  estadounidense de México?  Alquimia y Masonería
Lo que estás a punto de descubrir puede cambiar para siempre la forma en que percibes la realidad. Pero antes de continuar, seas masón o no masón  necesito hacerte una pregunta: ¿estás listo para la “Trasmutación”?
El mito masónico de Hiram Abiff, en esencia es la trama alquímica de las trasmutación del Alma.
La alquimia nunca fue para todos. Durante siglos estuvo oculta en símbolos, textos codificados y metáforas que solo aquellos verdaderamente despiertos podían descifrar. Y no fue por casualidad. Este conocimiento siempre estuvo reservado para quienes ya habían sentido el llamado; para aquellos que se negaban a seguir viviendo en piloto automático, atrapados en los mismos ciclos, en las mismas limitaciones.

Si este comunicado llegó a ti en este momento, debes saber que no es coincidencia. Nada en tu vida ha sido aleatorio. El dolor, los desafíos, las repeticiones, todo ha sido parte de un proceso de refinamiento, como el metal en bruto que necesita ser fundido en el fuego para convertirse en oro. Tu alma ha atravesado experiencias que te han preparado para este momento.

Pero presta atención: después de lo que será revelado aquí, no hay vuelta atrás. Puedes simplemente cerrar este comunicado ahora y seguir con tu vida como siempre ha sido. O puedes dar un paso al frente y cruzar el primer portal de la verdadera transformación.

Si sientes que este mensaje resuena contigo, si algo dentro de ti arde como una llama incontrolable, entonces ven conmigo, porque el viaje comienza ahora.

Desde tiempos antiguos, la alquimia siempre ha estado oculta, disfrazada en símbolos, escondida en manuscritos enigmáticos, protegida por órdenes secretas. Pero ¿por qué? Porque este conocimiento nunca fue revelado libremente al mundo. La respuesta es simple: porque no puede ser entregado a cualquiera.

La verdadera alquimia nunca se trató solo de transformar metales en oro; eso era solo un disfraz, un velo para ocultar su verdadero propósito: la transmutación del alma. Los grandes maestros sabían que este conocimiento, si caía en manos equivocadas, podía ser peligroso. No porque representara una amenaza para el mundo, sino porque la verdad no viene sin consecuencias.

Quien no está preparado para ver más allá de la ilusión termina siendo consumido por su propio fuego de transformación. Si en algún momento de tu vida has sentido que hay algo más allá de la realidad común, algo que siempre ha parecido estar fuera de tu alcance, pero que aún así te llama, entonces ya has escuchado este llamado antes.

Puede haber surgido en momentos de profunda introspección, en noches silenciosas donde tu mente parecía querer mostrarte algo que no podías comprender del todo. O quizá se manifestó en forma de sincronicidades, esos eventos extraños que se repiten como si el universo estuviera tratando de decirte algo.

El llamado de la alquimia no es una invitación común. No aparece en templos iluminados ni en textos obvios. Se manifiesta en momentos de crisis, cuando la estructura de tu realidad empieza a resquebrajarse, cuando todo lo que creías sólido comienza a desmoronarse, cuando la vida parece poner a prueba tus límites, llevándote al punto de cuestionarlo todo.

Si alguna vez has sentido esto, debes saber que no estás solo. Los grandes alquimistas del pasado pasaron por el mismo proceso. Paracelso, uno de los nombres más importantes de la alquimia occidental, fue rechazado por la comunidad académica de su época, tachado de loco por sus ideas revolucionarias.

Isaac Newton, el hombre que nos dio las leyes de la gravedad, pasó años sumergido en textos alquímicos y ocultistas, tratando de comprender el funcionamiento invisible del universo.

Zósimo de Panópolis, el primer alquimista de la tradición occidental, relató visiones intensas en las que veía su propia carne disolverse y recrearse, como si el fuego divino mismo lo estuviera moldeando.

Estos hombres comprendieron algo fundamental: la alquimia no es un camino para los débiles exige de quienes  la siguen , una entrega total , porque la verdadera  trasformación no ocurre en la superficie sino en las profundidades del  alma.  
La alquimia y la masonería comparten una serie de simbolismos y conceptos que se relacionan con la transformación espiritual y la búsqueda de la verdad. A continuación, te presento algunas de las conexiones entre la alquimia y la masonería:

La alquimia y la masonería utilizan un lenguaje simbólico para transmitir sus enseñanzas. Los símbolos alquímicos, como el mercurio, el azufre y la sal, se relacionan con los principios de la naturaleza y la transformación espiritual. La masonería también utiliza símbolos, como el compás, la escuadra y el nivel, para representar la armonía y la perfección.

La alquimia espiritual  y la masonería buscan trasformar para bien al ser humano y la iluminación espiritual. La alquimia busca transformar la materia prima en oro, lo que simboliza la transformación espiritual del individuo. La masonería busca la verdad y la sabiduría a través de la reflexión, la meditación y el estudio de los símbolos y la filosofía.

La alquimia y la masonería tienen una fuerte tradición de iniciación. La iniciación alquímica implica la transformación del individuo a través de la aplicación de los principios alquímicos. La iniciación masónica implica la aceptación de los principios y los valores de la masonería, y la compromiso de seguir el camino de la verdad y la sabiduría.

La alquimia y la masonería tienen una fuerte conexión con la espiritualidad. La alquimia busca la unión con lo divino a través de la transformación espiritual. La masonería busca la conexión con lo divino a través de la reflexión, la meditación y el estudio de los símbolos y la filosofía.

La alquimia y la masonería tienen una fuerte énfasis en la importancia de la sabiduría. La alquimia busca la sabiduría a través de la experimentación y la aplicación de los principios alquímicos. La masonería busca la sabiduría a través del estudio de los símbolos, la filosofía y la reflexión.


Los dolores, ni las decepciones; todo ha sido una prueba, un proceso de refinamiento. Así como el oro necesita ser purificado por el fuego, tu alma también ha sido moldeada por las dificultades. Si hasta ahora todo parecía un caos sin sentido, tal vez sea porque aún no has visto la gran obra tomando forma. Pero ahora ha llegado el momento de dar el siguiente paso, y ese paso comienza con una sola decisión: ¿estás listo para atravesar el primer portal?

Porque después de esto, nada será como antes. La muerte del viejo yo. Antes, si has llegado hasta aquí, algo dentro de ti ya comenzó a moverse. Pero ahora viene la parte más difícil. El primer portal de la alquimia no es un camino fácil; exige un sacrificio, y ese sacrificio es tu viejo yo.

Los antiguos alquimistas llamaban a esta fase "Nigredo", la etapa de la disolución y el caos. Es aquí donde todo lo que creías ser comienza a desmoronarse: tus certezas, tus creencias, tu identidad.

En la alquimia, el Nigredo es la primera etapa del proceso alquímico, que se caracteriza por la descomposición y la putrefacción de la materia prima. El Nigredo es considerado el estado inicial de la materia, en el que se encuentran las impurezas y los elementos groseros. En esta etapa, la materia se descompone y se libera de sus impurezas, lo que permite que comience el proceso de transformación y purificación.

El Nigredo se asocia con la muerte y la descomposición, y se considera un paso necesario para alcanzar la iluminación y la transformación espiritual. En la alquimia espiritual, el Nigredo se relaciona con la idea de "morir para uno mismo" y dejar atrás las impurezas y los egoísmos.

Todo debe colapsar para que algo nuevo pueda nacer. Este proceso no sucede solo en textos filosóficos; ocurre en la vida real, dentro de ti. Tal vez ya hayas pasado por momentos en los que todo parecía perder sentido: cuando relaciones se rompieron, carreras se vinieron abajo, sueños fueron aplastados. Esos no fueron simples fracasos; fueron llamas alquímicas quemando lo que debía ser dejado atrás.

Pero esta fase no es fácil. Muchos desisten antes siquiera de atravesarla, porque el ego no gusta del cambio; se aferra a lo que ya conoce, incluso si eso significa vivir en sufrimiento. Prefiere la zona de confort a arriesgarse en la oscuridad de lo desconocido. Y es precisamente por eso que pocos llegan hasta aquí.

Los textos antiguos están llenos de advertencias sobre este portal. Sósimo de Panópolis tuvo visiones aterradoras mientras estudiaba los misterios de la transmutación. En una de ellas, vio su propio cuerpo siendo despedazado, reducido a cenizas, solo para ser reconstruido en una forma más pura. El mensaje era claro: antes de alcanzar el oro, es necesario morir como plomo.

Pero ¿qué significa esta muerte? No estamos hablando de una muerte física; hablamos de la muerte de la identidad antigua, de esa versión de ti construida con base en el miedo, la duda y las limitaciones impuestas por el mundo. Ese tú que creía que no era capaz, que se aferraba a excusas, que buscaba validación externa, todo eso debe ser quemado en el fuego del Nigredo.

Y ¿cómo saber si ya estás pasando por este proceso? Hay señales claras. Si tu vida parece desmoronarse , si heridas del pasado regresan con más fuerza, si nada parece tener sentido. Entonces, ya estás dentro del primer portal. Pero, en lugar de luchar contra ello, en lugar de desesperarte, entiende lo que realmente está ocurriendo. No está siendo destruido, está siendo refinado.

Los grandes maestros de la alquimia siempre supieron que la transmutación solo ocurre cuando se acepta la disolución. El problema es que la mayoría de las personas intentan huir de este momento, se refugian en distracciones, se aferran a relaciones tóxicas, evitan el dolor a toda costa. Pero el dolor no es el enemigo; el verdadero enemigo es el apego a lo que ya no sirve.

Y aquí está el punto clave: no puedes convertirte en algo nuevo mientras sigas aferrado a lo que siempre has sido. No puedes llevar tu vieja mentalidad a un nuevo nivel de conciencia. No puedes despertar manteniendo las mismas creencias limitantes que siempre has tenido.

El propio Paracelso enfrentó este desafío, rechazado por académicos, ridiculizado por científicos. Siguió su camino solo porque comprendió algo esencial: para renacer, primero es necesario liberarse de las cadenas del pasado.

La cuestión es: ¿estás dispuesto a hacerlo? Porque esta decisión no puede tomarse a medias. Este portal no se puede cruzar cargando equipaje. ¿Qué estás dispuesto a dejar atrás? ¿Tu miedo? ¿Tus inseguridades? ¿Tus excusas?

Créeme, cruzar este portal significa dejar todo eso en el pasado. Y aquí va una advertencia: no hay regreso. Una vez que atraviesas el fuego de la transformación, nunca vuelves a ser el mismo. El mundo a tu alrededor puede seguir igual, pero tus ojos nunca volverán a ver las cosas de la misma manera.

Y ahora, la elección está frente a ti: seguir aferrado a tu vieja identidad o dar el siguiente paso y cruzar al otro lado. Si sientes que estás listo para continuar, entonces algo aún más profundo te espera. El segundo portal no trata solo de destrucción; se trata de algo aún más poderoso: la purificación de la conciencia y la iluminación.

El caos ha pasado, el viejo yo se ha disuelto en el fuego de la transformación. Pero ¿qué viene después? ¿Qué queda cuando todo lo que conocías ha sido reducido a ceniza? La respuesta puede sorprenderte: el silencio.

Este es el segundo portal del viaje alquímico, conocido como Albedo, la purificación de la conciencia. Si en el Nigredo todo fue reducido a la nada, en el Albedo surge un espacio vacío. Pero ese vacío no es un error; es necesario. Es la pausa entre la destrucción y la creación, el momento en que te enfrentas, quizás por primera vez, a quien realmente eres.

Pero esta no es una etapa fácil. Aquí, muchas personas se pierden. El ego que antes se aferraba al pasado ahora intenta llenar el silencio con cualquier cosa: distracciones, falsas verdades, gurús externos. Porque enfrentarse a uno mismo sin máscaras, sin ilusiones, puede ser aterrador.

A lo largo de la historia, los grandes sabios han advertido sobre esto. Hermes Trismegistus, el legendario maestro de la alquimia egipcia, escribió en su Tabla de Esmeralda: "Lo que está dentro es como lo que está fuera". Esto significa que la realidad externa siempre refleja el estado interno.

Pero cuántos realmente se atreven a mirar hacia dentro. La verdad es que durante toda la vida se nos ha enseñado a buscar respuestas fuera de nosotros: religiones, sistemas, libros sagrados, maestros espirituales. Todo parecía apuntar hacia algo externo, algo distante.

Pero los antiguos ya lo sabían: la verdadera iluminación no viene de fuera, sino de dentro. Los sabios egipcios practicaban el silencio interno para escuchar la única voz que realmente importa: la voz de la propia conciencia. Sabían que la mente humana es como un vaso lleno de lodo; mientras haya ruido, mientras haya pensamientos caóticos, el agua nunca se aclarará. Solo en el silencio, en la observación sin resistencia, la verdad comienza a emerger.

Y tú lo has notado. Te has dado cuenta de que tu mente nunca se detiene, de que hay un torbellino constante de pensamientos, dudas, recuerdos y juicios que nunca cesan. Esto no es casualidad. El mundo ha sido diseñado para mantenerte distraído, para que nunca tengas tiempo de mirar hacia adentro.

Pero ahora, el ruido comienza a desvanecerse. El fuego del Nigredo ha consumido lo que no era esencial en ti, y ahora solo quedas tú y tu propia conciencia. Y por primera vez, percibes algo crucial: no eres tus pensamientos, no eres tus recuerdos, no eres tu dolor. Eres aquel que observa todo eso.

Y cuando esta comprensión se instala, algo cambia. Hay un instante de paz absoluta, como si un peso invisible se hubiera levantado de tus hombros. Y en ese instante, sabes que nada volverá a ser igual.

El segundo portal, el Albedo, es el portal de la purificación de la conciencia. Es el momento en que te enfrentas a la verdad sobre ti mismo, y en que comienzas a liberarte de las ilusiones y las limitaciones que te han mantenido atrapado.

Es un proceso difícil, pero también es un proceso liberador. Porque cuando te enfrentas a la verdad sobre ti mismo, comienzas a ver el mundo de una manera diferente. Comienzas a ver que todo es posible, que todo es una elección.

Y en ese momento, sabes que eres libre. Libre de las limitaciones del pasado, libre de las ilusiones que te han mantenido atrapado. Libre para crear el futuro que deseas, libre para ser quien realmente eres.

Hubiera sido retirado de tus hombros, te das cuenta de que todas tus luchas internas eran solo una ilusión. Que nunca necesitaste correr tras las respuestas, porque siempre han estado dentro de ti. Los antiguos llamaban a este estado "iluminación interna", ese momento en que comprendes que ya no necesitas buscar la verdad, porque tú eres la verdad.

Ya no necesitas validación externa, porque la certeza brota desde dentro. Pero aquí está ocurriendo algo aún más profundo. Ahora que tu mente está más silenciosa, empiezas a notar patrones en tu vida que antes pasaban desapercibidos. Las repeticiones, los desafíos, las coincidencias que nunca fueron simples coincidencias. Todo siempre ha estado interconectado.

Esto te lleva a una pregunta inevitable: si yo creo mi propia realidad, ¿cuál es el siguiente paso? Y es aquí donde la alquimia se vuelve práctica. Porque lo que viene después no es solo teoría, es algo que puede cambiar radicalmente tu vida.

Ahora que estás empezando a despertar, es momento de comprender el siguiente portal: el poder de la creación y la materialización de tu realidad. Ahora que has atravesado el fuego del Nigredo y has experimentado la claridad del Albedo, surge una comprensión inevitable: no eres un mero espectador de la realidad, eres un cocreador.

Y esto no es solo una creencia espiritual, es una verdad fundamentada en las leyes naturales del universo. Desde tiempos antiguos, los sabios entendían que el mundo exterior refleja el mundo interior. Lo que piensas, sientes y, sobre todo, lo que dices, moldea tu existencia.

Los egipcios llamaban a esto "heka", el poder mágico de la palabra. Para ellos, pronunciar algo era traerlo a la existencia. Esto se refleja en varias tradiciones. En el Génesis bíblico, Dios crea el mundo con la palabra. En el hinduismo, el sonido primordial "om" es la vibración que sostiene el cosmos.

Y hoy, la ciencia lo comprueba. Experimentos en física cuántica han demostrado que la conciencia del observador afecta el comportamiento de las partículas subatómicas. Esto significa que la manera en que piensas y hablas altera tu realidad de formas que van más allá de lo que la mente racional puede comprender.

Ahora, observa tu vida. ¿Qué has estado afirmando sobre ti mismo? ¿Cómo describes tu existencia? ¿Cuántas veces has repetido frases como "mi vida es difícil", "siempre atraigo relaciones malas", "el dinero nunca llega fácil para mí"? Y luego te sorprendes cuando estas mismas situaciones siguen repitiéndose.

Esto no es coincidencia, esto es creación inconsciente. La vibración de tus palabras y pensamientos moldea tu experiencia. Si dices "no soy lo suficientemente bueno", estás programando tu mente para reforzar esa creencia. Si dices "soy capaz de cambiar mi realidad", estás abriendo nuevas posibilidades.

Pero aquí está la clave: no basta con repetir palabras vacías. Necesitas sentir la verdad detrás de ellas. Los alquimistas sabían esto. Comprendían que el poder de la manifestación no proviene solo de la mente racional, sino de la energía emocional.

Cuando combinas intención, emoción y acción, alteras la estructura de la realidad a tu alrededor. Esto nos lleva a una pregunta esencial: si puedes moldear tu propia realidad, ¿por qué aún te sientes atrapado?

La respuesta está en el siguiente portal: la fusión de los opuestos, la unión entre lo visible y lo invisible, entre materia y espíritu. El verdadero equilibrio. El despertar del alquimista interior.

Si has llegado hasta aquí, algo dentro de ti ya ha cambiado. Tal vez aún no tengas claro qué sucedió exactamente, pero hay una sensación de que algo se ha desbloqueado. Como si un velo se hubiera levantado, como si la realidad que antes parecía rígida e inmutable ahora mostrara su verdadera naturaleza: fluida y moldeable.

Este es el último portal, el momento en que te das cuenta de que la alquimia siempre ha estado dentro de ti, siempre ha estado esperando ser despertada. Los antiguos alquimistas hablaban de la piedra filosofal, un elemento mítico capaz de transformar el plomo en oro y conceder la inmortalidad.

Durante siglos, buscadores intentaron encontrar esta piedra como un objeto físico, un secreto escondido en laboratorios y grimorios medievales. Pero los verdaderos maestros sabían la verdad: la piedra filosofal nunca fue algo externo, siempre ha sido un estado de conciencia.

El oro que los alquimistas buscaban no era material, era el oro del espíritu. El plomo que necesitaba ser transformado era la mente cargada de miedo, dudas e ilusiones.
Ahora que sabes todo esto , ¿Estas dispuesto a trabajar en ti mismo para transformarte en un Ser de Luz?
Alcoseri





El Juego de la Oca  y la Masonería
 El juego de la oca, también conocido como el jardín de la oca, creado hace siglos, no nació con la intención de entretener, sino que era un mapa secreto y esotérico para atravesar el Camino de Santiago o viajar a Jerusalén , que a su vez transmitía conocimientos superiores codificados en el tablero, que por algún motivo convenía no divulgar. El tema constituye una de las claves del simbolismo de este misterioso juego de la Oca.
En ingles EL JUEGO DE LA OCA se llama GAME OF THE GOOSE y recordemos que el lugar donde se fundó la Masonería Especulativa fue THE GOOSE AND GRIDIRON, asi que debe haber una conexión muy estrecha por ahí.  
El jardín de la oca es un juego de mesa sencillo, cuyo objetivo es alcanzar la meta antes que los demás jugadores. Una de las hipótesis sobre el origen de este juego hace referencia a la Orden de los Pobres Caballeros del Templo de Salomón, y atribuye a los templarios la invención de un plano secreto, con la apariencia de un cuerpo, donde los freires identificaron sus secretos más ocultos con la figura de una oca. La difusión de este mapa estuvo restringida a grupos selectos, como era el de las logias de constructores  de Catedrales, que eran iniciados en el arte sagrado de la Geometría .

Otras personas opinan que este juego permitirá realizar el Camino de Santiago para quienes no pudieran hacerlo físicamente, o en su caso viajar a la Tierra Santa . En Europa, existen varios caminos que utilizan los peregrinos cristianos para llegar caminando hasta Santiago de Compostela y visitar la tumba del apóstol Santiago. Existe una de esas rutas jacobeas, en particular, que va desde los Pirineos hasta la ciudad española de Compostela, y es en ella donde llevamos los indicios que permiten comprender bastante el mensaje esotérico masónico de este tablero. Analicen el significado de los elementos que lo componen.

Es interesante destacar que el juego de la oca tiene una serie de simbolismos y significados esotéricos que se relacionan con el Camino de Santiago y la tradición masónica. Algunos de estos simbolismos incluyen:

La oca, que simboliza la guía y la protección en el camino espiritual. El tablero, que representa el camino de la vida y la búsqueda de la verdad. Los números y los símbolos en el tablero, que tienen un significado esotérico y masónico.
La espiral es el símbolo más antiguo del mundo y alude al ciclo de vida, muerte y renacimiento. Por ende, significa la eternidad. El movimiento rotatorio de la espiral, presente en muchos ejemplos de la naturaleza, como nuestra propia galaxia, flores, caracoles, en la rotación de los cuerpos celestes, en los remolinos de viento y agua, en el ombligo y en muchas cosas más.

En el juego de la oca, aparece la conchilla de un nautilus. A lo largo del Camino de Santiago, se pueden ver varias conchillas de caracoles como marcas del sendero. Además, la conchilla era un símbolo utilizado por los canteros, albañiles y constructores de catedrales , o sea , los masones operativos .

La otra espiral que aparece en el juego está formada por 13 hojas, pero hay una más que es la gran hoja que habita en su propia parte. El Camino Jacobeo, uno de los caminos de Santiago, está dividido en trece jornadas, marcadas con una concha. La boca, el pato y el ganso eran considerados animales poderosos por dominar tres de los cuatro elementos: el agua, el aire y la tierra.

Además, las bocas eran usadas por los frailes como animales de protección, ya que si se acercaba algún extraño, las bocas avisaban con sus graznidos. A lo largo del Camino de Santiago, aparecen muchos lugares con nombres que aluden a las bocas, como Cuatro Ríos, llamados "Oca", los Montes de Oca, los Valles de Oca, Nanclares de la Oca, Villafranca de la Oca, Valle del Ganso, Población El Ganso, La Sierra Arrancar, y muchas más.

En las iglesias, catedrales, castillos, puentes y monasterios que se encuentran a lo largo del Camino de Santiago, aparecen muchas bocas pintadas, talladas. Además, a la oca se le relaciona con el ave fénix, un pájaro mitológico de la masonería, con la capacidad de resucitar de las cenizas luego de haber sido devorado por el fuego del sol.

Estos animales viven en manadas, tal como las hermandades de constructores sagrados reunidos en logias gremiales, y conservan en común secretos herméticos heredados de los arquitectos que edificaron el Templo del Rey Salomón. El ave también representa a Silicio, guía de los elegidos dentro del cristianismo.


En la Masonería, existe la historia del sitio donde fue fundada la masonería especulativa el 24 de junio de 1717, en Londres, en la taberna "El Ganso y la Parrilla", en la que los masones ven una relación con el juego de la Oca.
A lo largo del tiempo, incluso bien entrado el siglo XX, se enseñaba a niñas y niños, desde que tenían capacidad de entender una trama, cuentos tradicionales que ocultaban importantes conocimientos iniciáticos transmitidos de forma simbólica. Poco a poco, los cuentos dejaron de tener sentido, porque no había tiempo para relatárselos de forma oral. Se leían algunos que había por casa o se compraban más y se prepararon ediciones que se consideraban más adecuadas para la gente menuda, empezando a elegir distintos cuentos por género, para niñas y para niños, llenándolos, a veces, de contenidos insustanciales.

Como ayuda a aquella transmisión iniciática, también se empleaban juegos, que eran muy populares, como el Juego de la Oca, hoy también bastante inusual, pero que sigue guardando celosamente su sabiduría ancestral.  Historiadores señalan que en realidad reproduce una ruta anterior, que forma parte del Sendero del Dios Jano, desde Éfeso a Finisterre y que, en España, iría del Cabo de Creus a Finisterre.

El juego nos muestra las vicisitudes de nuestra vida, avanzando, retrocediendo, con alegrías, con penas, con abandonos, con golpes de suerte o de infortunio.

La Oca es un animal sagrado en varias culturas y significa cosas diferentes, pero congruentes unas con otras. Simboliza el ascenso del alma al mundo superior y sus patas destacan por la relación entre los ángulos de las mismas, que sirvió a los constructores para diseñar las catedrales góticas y otras construcciones, al unir dos de ellas y obtener los seis radios de la Rueda. Hacen el papel de animales mitológicos como el Ruc o el Fénix, y como tal las tenemos, vivas, en la Catedral de Barcelona, en número de trece, incluso hoy día. En el tablero del juego hay trece ocas. Si se cae en una de ellas, se pasa a la siguiente y quien juega puede volver a tirar los dados.

El Puente es otro de los símbolos importantes, que no indica solo un lugar geográfico. Nos lleva de una orilla a otra de un río, aunque también representa el paso a otra realidad.

La Posada nos muestra la posibilidad de descansar, por realizar un trabajo fuera de nuestro hogar o bien al viajar por cualquier otra circunstancia.

Los Dados están presentes en muchos juegos de azar y su importancia esotérica es indudable. Si nos fijamos en los números de sus caras, seis, es la piedra cúbica de la francmasonería y también de la Alquimia. Significan la suerte, generalmente la buena suerte, pero también puede ser aciaga, por eso avanzamos o retrocedemos, según sea el caso.

El pozo, pese a que en el juego no es un buen lugar, tiene la capacidad de darnos agua, y también una simbología de buena ventura.

El laberinto, representa la maraña de pensamientos que nos encierra dentro de nuestro yo, y del que es preciso salir.

La cárcel representa todas las cárceles tanto físicas como psíquicas.

La muerte, aunque pueda parecer el fin, en realidad lo único que hace es volvernos a la casilla de salida, por lo que representa el retorno, la rotación de las almas.

Al final, llegamos a la casilla 63, en la que encontramos muchas ocas subiendo una escalera de 5 tramos. Para llegar es preciso hacerlo con el número exacto, o tendremos que retroceder. El número 63, es siete veces nueve, y ambos números están presentes en los puntos más iniciáticos del tablero.
Analicemos más a profundidad todo esto:
El Puente: el puente une dos orillas y permite atravesar el agua para continuar el camino. Él representa la unión entre el cielo y la tierra, lo masculino y lo femenino, la vida y la muerte. Cristo, al ser hombre y al mismo tiempo Dios, es la unión entre lo divino y lo humano. Él mismo es un puente, y el representante de esto en el mundo es el pontífice, que literalmente significa "constructor de puentes". La figura del pontífice también se encuentra en las cartas del Tarot.

La Posada: la posada es un lugar de descanso y aislamiento para introspección y para recuperar fuerzas para seguir el camino. Es un momento de reflexión para tomar con claridad la decisión de proseguir o no. El tiempo de reposo es un tiempo perdido, y el peregrino y el jugador deben recuperar luego los dados.

Los Dados: los dados indican la buena o mala fortuna del jugador o del peregrino, la cual no es azarosa, sino que depende del destino. Aparece el peregrino con los dados en la mano, aguardando que el destino le indique qué camino tomar. Esta figura aparece en las cartas del Tarot.

Es interesante destacar que el juego de la Oca y las cartas del Tarot tienen una serie de simbolismos y significados esotéricos que se relacionan con la Masonería y la espiritualidad.

El Pozo: un pozo que está lleno de agua indica la vida. Los antiguos hebreos esperaban conocer a sus esposas junto a un pozo, como fueron los casos de Isaac y Rebeca, y Moisés. Además, el agua es un elemento de purificación, como lo vemos por el bautismo, ya que libera al iniciado de los males morales para ingresar a la inmortalidad .

El Laberinto: es un símbolo esotérico que aparece en los suelos de las iglesias y catedrales, y se llama también "Caminos a Jerusalén". No aluden a la Jerusalén física, sino a la Nueva Jerusalén celestial descrita en el Apocalipsis por el apóstol Juan.

La Cárcel: la cárcel es la pérdida de la libertad. En esta casilla, el jugador pierde tres turnos, pero en clave esotérica significa la ascensión del alma una vez liberada de su cuerpo o prisión material. La cárcel es una advertencia a los adeptos, ya que el peregrino jamás debe revelar los secretos.

La Muerte: si se cae en dicha casilla, se debe comenzar todo el juego de nuevo.

La Meta: la meta es la aprobación del examen final del iniciado y su ingreso a la gloria del paraíso, de la cual nadie regresa.
Tenemos la sospecha de que en algún momento de la historia, el Camino de Santiago estuvo oculto, marcado y definido para los constructores sagrados por los casilleros de la Oca, un mapa que simula un juego, pero que señalaba al paralelo geográfico entre el camino y los casilleros para los constructores de las obras sagradas edificadas en la Edad Media.

El juego de la Oca contiene varios símbolos que se relacionan con la Masonería, como la oca, que representa la guía y la protección, y el puente, que simboliza la unión entre lo divino y lo humano.

 El juego de la Oca se divide en 63 casillas, que se pueden relacionar con el número 3 tan usado en Masonería.

 En el juego, la oca guía al jugador a través del camino, simbolizando la guía y la protección que se busca en la Masonería.

El puente que aparece en el juego es un símbolo importante en la Masonería, ya que representa la unión entre lo divino y lo humano.

La cárcel que aparece en el juego se puede relacionar con la idea de la "prisión mental de dogmas " que se busca superar en la Masonería.

La muerte que aparece en el juego se puede relacionar con la idea de la "muerte iniciática" que se busca en la Masonería.

 La meta del juego se puede relacionar con la idea de la "iluminación" o la "realización espiritual" que se busca en la Masonería.

 En algunas Logias Masónicas, el juego de la Oca se utiliza como una herramienta para la reflexión y la meditación, ya que se considera que el juego contiene símbolos y mensajes que pueden ayudar a los masones en su camino espiritual.

Alcoseri
Masones y Rosacruces
A menudo, los rosacruces son confundidos con los masones. Aunque los rosacruces son  menos conocidos que los masones, y a pesar de que comparten algunos puntos filosóficos y hasta ritualísticos, no los hacen iguales.  Los rosacruces resultan más herméticos, más misteriosos, más ocultos, al grado que no se les tiene permitido revelar a la gente común que ellos son pertenecientes a la sociedad de la Rosa y la Cruz, y mucho menos revelar los secretos que van conociendo en la agrupación, contrario a los masones, que sí tienen permitido revelar si son pertenecientes a esta agrupación.

Aunque los orígenes de los hermanos de la Rosa Cruz, nombre que también recibe esa fraternidad, son sustancialmente diferentes, en la actualidad mantienen estrechos vínculos con la masonería, que introdujo el grado 18 de Caballero Rosacruz en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, conocido también como grado de los Príncipes Soberanos de Rosacruz.

La sociedad rosacruz, al igual que la masonería, es también una escuela iniciática, pero en lugar de un compás y una escuadra, utiliza un símbolo sencillo que consta en una cruz con una rosa en el centro. Ese símbolo, enarbolado por los caballeros cristianos en tiempo de las cruzadas, tiene doble significación: la cruz representa la sabiduría del Salvador, el conocimiento perfecto; la rosa es el símbolo de la purificación, del ascetismo que destruye los deseos carnales, e igualmente el signo de la obra alquímica, es decir, la purificación de toda mácula, el acabado y perfección del magisterio.

Puede igualmente verse en ella la cosmogonía hermética, pues la cruz, emblema masculino, simboliza la divina energía creadora que ha fecundado a la matriz oscura de la sustancia primordial, simbolizada por la rosa, el emblema femenino, y ha hecho pasar el universo a la existencia.

La Orden de la Rosa Cruz ha tenido un gran desarrollo y, en la actualidad, cuenta con miembros en 52 países de todos los continentes, compartiendo sus enseñanzas en logias y triángulos alrededor del mundo.

La leyenda atribuye la fundación de la Rosa Cruz al alemán Christian Rosenkreutz, un legendario personaje de finales del siglo XV, que habría viajado a Oriente como peregrino iniciado en los antiguos ritos que pondrían en contacto el plano terrenal con el divino; habría vuelto a Europa para transmitir sus conocimientos a un reducido grupo de discípulos, embrión de la sociedad secreta.

En el supuesto de que Rosenkreutz hubiera existido realmente, su verdadera identidad es un misterio que nunca ha sido develado. Aunque algunos autores ocultistas afirman que se habría reencarnado en la enigmática figura del Conde de Saint Germain, aventurero y alquimista del siglo XVIII.

Según la leyenda, Christian Rosenkreutz era un aristócrata alemán medieval, huérfano a la edad de cuatro años y criado en un monasterio, donde estudió durante 12 años. Descubrió y aprendió sabiduría esotérica en una peregrinación a Tierra Santa, entre sabios turcos, árabes y persas, posiblemente maestros sufís o zoroástricos.

Supuestamente, a principios del siglo 15, regresó y fundó la fraternidad de la Rosa Cruz, con él mismo como jefe de la orden. Bajo su dirección, se construyó un templo llamado Santos Espíritus o La Casa del Espíritu Santo.

En 1494, había aparecido por primera vez el Libro "Nupcias Alquímicas de Christian Rosenkreutz", obra atribuida al fundador de la sociedad secreta. Aunque otra corriente dentro de la orden afirma que su verdadero autor fue Johann Valentin Andreae, teólogo y escritor satírico del siglo XVII, que lo habría publicado en 1616.

A pesar de las dudas y críticas que cosechó como obra oscura e incomprensible, "Nupcias Alquímicas" es considerada una de las obras fundamentales de la tradición rosacruz.

En cuanto a las diferencias entre la Masonería y la Orden de la Rosa Cruz, podemos destacar las siguientes:

La Masonería es una organización más estructurada y jerárquica, con grados y rituales bien definidos, mientras que la Orden de la Rosa Cruz es más flexible y descentralizada.
La Masonería se enfoca más en la moralidad y la ética, mientras que la Orden de la Rosa Cruz se enfoca más en la espiritualidad y la búsqueda de un conocimiento olvidado .
La Masonería tiene una mayor presencia pública y es más conocida por el gran público, mientras que la Orden de la Rosa Cruz es más reservada y selectiva en sus membresías.

Sin embargo, ambas organizaciones comparten una serie de principios y objetivos comunes, como la búsqueda de la verdad, la mejora personal y la ayuda a los demás.

El libro "Nupcias Alquímicas de Christian Rosenkreutz" es considerado uno de los textos fundamentales de la tradición rosacruz. Aunque su lenguaje es confuso y cargado de simbolismo, narra las vivencias de Christian Rosenkreutz como invitado en la boda de un rey y una reina celebrada en un misterioso castillo. Describe cómo los protagonistas experimentan una serie de transformaciones que los conducirán hasta un renacer espiritual.

Sin embargo, la misma opinión de los rosacruces está dividida. Si bien hay quienes mantienen su creencia en Christian Rosenkreutz como su fundador oficial y todas sus enseñanzas, otro grupo cree que Rosenkreutz nunca existió, sobre todo porque no hay evidencia alguna de su paso por este mundo. No hay registro de su nacimiento, de su muerte, hijos, estudios, nada, absolutamente nada.

De hecho, hay fuentes rosacruces que dicen que Rosenkreutz vivió en el siglo XV, otros afirman que en el  XVI y otros que en el XVII. Es decir, hablamos de tres siglos distintos y no logran ponerse de acuerdo. Hace algunos años, únicamente se halló una tumba en la cual el sarcófago tenía grabada la siguiente inscripción: "Jesús, todo para mí.

De ninguna manera vacío. La libertad del Evangelio. La gloria intacta de Dios. El yugo de la ley". La lápida llevaba el nombre de Christian Cruz, pero no es suficiente evidencia, ya que cualquiera pudo haber puesto aquella lápida con ese nombre con la intención de tratar de evidenciar la existencia del supuesto líder y fundador alemán.

Acerca de los rosacruces que no creen en el fundador Rosenkreutz, en sus publicaciones reclaman que sus orígenes se remontan a las escuelas de misterios de conocimientos secretos del Antiguo Egipto, establecidas durante el reinado de Tutmosis III, hacia el 1500 antes de Cristo. Su sucesor, Amenofis IV, también jefe de las escuelas de misterios y que abolió el politeísmo, es considerado por los rosacruces como su tradicional gran maestro de Egipto. Dicen ellos que la hermandad se extendió a Grecia y Roma después de Cristo, se perpetuó en las sectas gnósticas enemigas del Vaticano  y si perfectamente reconciliables del auténtico cristianismo y, durante la tenebrosa Edad Media, las misteriosas enseñanzas rosacruces vivieron en clandestinidad, soterradas bajo diversidad de nombres esotéricos, se fue transmitiendo secretamente hasta su estructuración en el siglo XVII.

Los rosacruces proporcionan algunas definiciones y características de su Rito. Pero, cómo se autodefinen ellos mismos, los rosacruces son una orden fraternal, son un grupo de hombres y mujeres progresistas interesados en agotar las posibilidades de la vida mediante el uso sano y sensato de su herencia de conocimientos esotéricos y de las facultades que poseen como seres humanos. Estos conocimientos que ellos fomentan y enriquecen con nuevos hallazgos abarcan todo el campo de los esfuerzos humanos y todo el fenómeno del universo conocido por el hombre.

En la Enciclopedia Británica se encuentra el artículo "Rosacruz", escrito por H. Spencer Lewis, quien era el Imperator Ad Vitam y el ideólogo más acreditado de este movimiento. El rosacrucismo es un sistema de filosofía mística cuyo fin es el de guiar el desarrollo de la conciencia interna. Actualmente existen decenas de agrupaciones rosacruces con sus diferentes variaciones. Hoy, el rosacruz está extendido por todo el mundo. Varias organizaciones rosacruces reclaman para sí la primitiva herencia, la más fuerte, la antigua y mística Orden Rosa Cruz.

Es interesante destacar que el rosacrucismo tiene algunas semejanzas con el Sufismo, una tradición mística del Islam. Ambas tradiciones buscan la unión con lo divino y la realización espiritual a través de la meditación, la contemplación y la purificación del alma. También comparten la idea de que el conocimiento esotérico debe ser transmitido de manera secreta y selectiva, solo a aquellos que estén preparados para recibirlo.

Además, tanto el rosacrucismo como el Sufismo enfatizan la importancia de la búsqueda interior y la transformación personal. Ambas tradiciones también tienen una fuerte conexión con la simbología y el misticismo, y utilizan rituales y prácticas espirituales para conectar con lo divino.

Sin embargo, también hay algunas diferencias importantes entre el rosacrucismo y el Sufismo. Por ejemplo, el rosacrucismo tiene una fuerte conexión con la tradición cristiana  occidental y la filosofía hermética, mientras que el Sufismo se basa en la tradición islámica y la enseñanza del Corán.

Y, aunque el rosacrucismo y el Sufismo tienen algunas diferencias, también comparten muchas semejanzas en cuanto a su enfoque en la búsqueda interior, la transformación personal y la conexión con lo divino.
Los rosacruces declaran que su organización no es una religión, pero sus ritos y doctrinas sugieren lo contrario. Su concepto de Dios es impersonal, una inteligencia cósmica que se manifiesta en la mente humana. También creen en la reencarnación, la salvación y la liberación del alma.

En cuanto a la relación entre la masonería y el rosacrucismo, es cierto que hay un grado en el Rito Escocés de la masonería que se llama Rosacruz. Sin embargo, la organización rosacruz internacional no tiene relación oficial con la masonería, aunque hay algunas sociedades masónicas rosacruces que son exclusivamente para masones.

Es interesante destacar que el grado 18° de Caballero Rosacruz en la masonería es considerado uno de los grados más importantes y simbólicos de la orden masónica. En este grado, el candidato es iniciado en los misterios de la  idea rosacruz, que simboliza la unión de la materia y el espíritu. El grado también enseña la importancia de la sabiduría, la compasión y el servicio a los demás.
Los diferentes valores de los Rosacruces y los Masones
Aunque los dos grupos comparten valores similares, también tienen varias diferencias clave. La condición de la mujer es un ejemplo. En los gremios antiguos y las corporaciones de albañiles medievales, el estatus de las mujeres seguía siendo incierto. Sin embargo, el principio de la "mujer soltera" permitía a una viuda continuar la profesión de su marido. Esto implicaba amplias variaciones locales, como la membresía plena de un organismo comercial o el comercio limitado por delegación o miembros autorizados de ese organismo.

Los Rosacruces eran más progresistas en su visión del papel de la mujer en la sociedad. Creían que las mujeres debían tener las mismas oportunidades educativas que los hombres y debían participar plenamente en todos los aspectos de la vida rosacruz. Los masones, por el contrario, no compartían esta visión.

Podemos encontrar otras diferencias en cómo los dos grupos ven la religión. Los masones son una organización secular y no promueven ninguna fe en particular.

Las diferentes enseñanzas y símbolos de los Rosacruces y los Masones
Comparándolos, también vemos diferencias en sus enseñanzas y símbolos. Los rosacruces utilizan símbolos basados en creencias cristianas, como la cruz y la rosa. Los masones utilizan una variedad de símbolos que se remontan a antiguas organizaciones de construcción de Templos, como la escuadra y el compás.

Los símbolos rosacruces tienen un significado cristiano, mientras que los símbolos masones a menudo tienen un significado más universal.

Una de las principales diferencias entre los Rosacruces y los Masones es que los Rosacruces son una escuela de misterios. Esto significa que se centran en el conocimiento oculto y las enseñanzas esotéricas. La masonería es una escuela más ecléctica , que admite ideas de todo tipo y las analiza , y en momentos las hace suyas.

También hay varias diferencias en sus enseñanzas sobre la moralidad. Los Rosacruces enseñan que la moral se basa en la Regla de Oro, mientras que los masones creen que la moral se basa en las Siete Leyes Morales de la Masonería.

Hay muchas otras diferencias entre estos dos grupos, pero éstas son algunas de las más notables.

Rosacruces y masones modernos
En el mundo de hoy todavía hay Rosacruces y Masones que siguen las enseñanzas de sus grupos. Sin embargo, muchos miembros de estos grupos ya no siguen todas las enseñanzas originales.

En general, los Rosacruces están más interesados en la iluminación espiritual, mientras que los masones están más centrados en el pensamiento racional y el progreso. También hay muchos rosacruces y masones que ya no están activos en sus grupos.

Para convertirse en miembro de cualquiera de los grupos, normalmente hay que cumplir ciertos requisitos. La masonería exige a sus miembros creer en un Ser Supremo, pero no especifica cuál.

A pesar de sus diferencias, los Rosacruces y los Masones han tenido un impacto significativo en el mundo. Ambos contribuyeron al desarrollo de la sociedad moderna y continúan desempeñando un papel en los círculos espirituales y sociales.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre Rosacruces y Masones? En resumen, los Rosacruces son una organización cristiana que se centra en el conocimiento oculto y las enseñanzas esotéricas, mientras que los masones son una organización secular que se centra en la hermandad y el pensamiento racional. Sin embargo, estos dos grupos tienen muchas otras diferencias, incluidas sus enseñanzas y símbolos.

Preguntas frecuentes sobre masones y rosacruces
¿Cuál es el símbolo de la masonería?
La escuadra y el compás con la letra G en el centro es el símbolo más reconocible de la masonería. Se utiliza a menudo para representar a la hermandad en su conjunto.

¿Cuál es el símbolo del Rosacrucismo?
La cruz y la rosa son los símbolos más comunes asociados con el Rosacrucismo. Representan las creencias y enseñanzas cristianas que están en el corazón de la filosofía del grupo.

¿Los masones sólo creen en un Dios?
No, los masones creen en un Ser Supremo, pero no especifican cuál. Esto permite que miembros de diferentes religiones se unan a la comunidad.

¿Los Rosacruces sólo creen en Jesucristo?
No, los Rosacruces no están obligados a creer en Jesucristo como su salvador.

¿Qué es la Fraternidad Rosacruz?
La Hermandad Rosacruz es una organización cristiana que se centra en el conocimiento oculto y las enseñanzas esotéricas. Christian Rosencreutz lo fundó a principios del siglo XVII.

¿Cuáles son los manifiestos Rosacruces originales?
Los Manifiestos Rosacruces originales son un conjunto de tres documentos que se publicaron a principios del siglo XVII y que detallan las creencias y enseñanzas de la Hermandad Rosacruz.

¿Cuál es el propósito de la masonería?
Hay muchos objetivos de la masonería, pero algunos de los más comunes incluyen la superación personal, la libertad religiosa y los principios democráticos.

¿Cuál es la diferencia entre una logia y una gran logia?
Una logia es una organización local de masones que se reúne periódicamente. Una gran logia es una organización paraguas que supervisa varias logias. Cuando un masón se muda a una nueva área, puede solicitar una transferencia de su antigua logia a una logia en su nueva área.

¿Pueden las mujeres ser masonas?
Sí, la masonería es una fraternidad reservada a hombres y mujeres. Existen organizaciones específicas para mujeres en Estados Unidos, como la Orden de la Estrella del Este. Sin embargo, algunas logias masónicas permiten a las mujeres participar en ciertas actividades.

¿Pueden personas de diferentes religiones ser masones?
Sí, la masonería es una organización secular que no requiere que sus miembros crean en ninguna religión específica. Sin embargo, la mayoría de los masones tienen algún tipo de afiliación religiosa.

¿Cuáles son los tres grados de la masonería?
Los tres grados de la masonería son: Aprendiz Registrado, Compañero Masón y Maestro Masón. Cada grado tiene su propio conjunto de rituales y enseñanzas.

¿Los Rosacruces tienen diplomas?
No, los Rosacruces no tienen títulos como los masones. En cambio, se centran en el conocimiento oculto y las enseñanzas esotéricas. No existe una estructura o jerarquía establecida dentro de la organización.

¿Tienen similitudes los masones y los rosacruces?
Sí, tanto la masonería como el rosacrucismo se centran en la superación personal, el desarrollo espiritual y la ayuda a los demás. Ambos también utilizan símbolos y rituales como medio de enseñanza a sus miembros. Sin embargo, también existen muchas diferencias entre estos dos grupos.

¿Es necesario ser rico para ser masón?
No, no es necesario ser rico para ser masón. Sin embargo, se recomienda que usted tenga suficiente dinero para mantenerse a sí mismo y a su familia. La masonería no es una organización financiera y no ofrece ninguna ayuda financiera a sus miembros.

¿Cuánto cuesta convertirse en masón?
El costo para convertirse en masón varía de una logia a otra. Sin embargo, la tarifa típica es de alrededor de $200. Este dinero se utiliza para cubrir los gastos de membresía y material.

¿Cuánto tiempo se tarda en convertirse en masón?
El tiempo que lleva convertirse en masón depende de la jurisdicción donde usted vive. Esto puede variar desde unas pocas semanas hasta algunos años.

¿Cuales son los beneficios de ser masón?
Algunos de los beneficios de ser masón incluyen el compañerismo, la superación personal y el trabajo caritativo. Los masones también tienen acceso a eventos y actividades exclusivas.

¿Tienen los Rosacruces alguna ventaja?
El principal beneficio de ser Rosacruz es el acceso al conocimiento oculto y a las enseñanzas esotéricas. No hay ningún beneficio financiero ni social por ser miembro de esta organización.

El rosacrucismo es una tradición esotérica que comparte algunas similitudes y grandes diferencias  con la masonería, pero también tiene sus propias creencias y prácticas únicas. La relación entre la masonería y el rosacrucismo es compleja y multifacética, y requiere un estudio más profundo para entender sus implicaciones.
Alcoseri
calles, en los templos, en las grandes corporaciones e incluso en los billetes. Pero hay algunos símbolos que han atravesado los siglos y desafían cualquier explicación lógica. ¿Cómo es posible que las mismas imágenes simbólicas  aparezcan en culturas separadas por océanos y miles de años?

El disco alado, la  PIÑA PINEAL QUE REPRESENTA LA GLÁNDULA PINEAL  y la serpiente están presentes en las civilizaciones más antiguas y encierran un misterio que pocos se atreven a cuestionar. ¿Son meros ornamentos esotéricos y religiosos o un código dejado por aquellos que moldearon el destino de la humanidad?

Los Anunnaki, según las antiguas tablillas sumerias, no eran solo mitos, sino entidades de carne y hueso que vinieron desde más allá de las estrellas para transformar la Tierra. Se dice que crearon civilizaciones enteras, instruyendo a reyes y sacerdotes en astronomía, Ritualística, ciencias ocultas,  matemáticas y la propia naturaleza de la existencia.

Pero si su presencia fue tan impactante, ¿por qué no hay registros directos de ellos en nuestra historia moderna? Tal vez la respuesta esté oculta en los símbolos que dejaron atrás. Estos símbolos no surgieron por casualidad; grabados en templos, esculpidos en tronos reales y preservados en textos sagrados, todos ellos evocan el mismo enigma.
Una de las mejores pistas de los Anunnaki lo encontramos en el Libro de Gurdjieff “Relatos de Belcebú a su Nieto”, pero  de ese libro ya hemos escrito , y sería bueno volver a analizarlo en una fecha próxima.  

Algo o alguien influyó en todas las civilizaciones antiguas de una manera inexplicable. El disco alado flota sobre la cabeza de reyes y dioses; la  piña pineal  aparece en rituales de sabiduría e iluminación; y la serpiente se entrelaza en los mitos de la creación. Pero ¿qué significan realmente?

A lo largo de la historia, muchos han intentado descifrar su verdadero propósito. Algunos estudiosos argumentan que el disco alado representa una deidad celestial, un símbolo de poder supremo. Otros sugieren que podría ser evidencia de tecnología avanzada, un artefacto volador de los dioses.

La piña pineal , que aparece en las manos de deidades mesopotámicas y en el cetro de Osiris, estaría vinculada con la activación de la glándula pineal, el tercer ojo de la conciencia humana. Por su parte, la serpiente, reverenciada y temida por igual, representa conocimiento oculto, transformación y incluso manipulación genética.

Pero hay algo aún más intrigante: ¿por qué estos símbolos nunca han desaparecido? Si solo fueran expresiones artísticas de culturas extintas, ¿por qué siguen apareciendo en las religiones, en las sociedades secretas y hasta en la arquitectura moderna?

El Vaticano, la Logias de masonería, el Egipto antiguo, las civilizaciones mayas... la presencia de estos emblemas sugiere que hay un conocimiento que se ha preservado o que se ha ocultado. ¿Quién o qué está detrás de esta continuidad?

¿Serán los Anunnaki más que un mito? Si realmente influyeron en el pasado humano, ¿cuál sería su verdadero legado? Y más importante aún, ¿nos están enviando un mensaje a través del tiempo?

Ahora que la puerta ha sido abierta, exploremos el primero de estos símbolos enigmáticos y su posible conexión con fuerzas más allá de la comprensión humana. El Disco Alado: ¿Tecnología o Divinidad?

Imagina que estás en una ciudad de la antigua Mesopotamia. El sol dorado se refleja en las imponentes paredes de los templos, mientras los sacerdotes observan atentamente los astros sobre las puertas sagradas. Una imagen se repite: un disco alado flotando sobre los reyes y los dioses.

Esa misma imagen aparece en templos egipcios, en ruinas persas e incluso en inscripciones aztecas. Pero ¿qué significa realmente este símbolo omnipresente? ¿Es simplemente un emblema divino o un registro olvidado de una tecnología perdida?

En la mitología sumeria, el disco alado está directamente ligado a los dioses Anunnaki, particularmente a Anu, el señor de los cielos, y a sus hijos Enlil y Enki, quienes habrían descendido a la Tierra para moldear la civilización.

Algunas interpretaciones sugieren que el símbolo representa el poder celestial otorgado a los reyes por estos dioses, una señal de su autoridad divina. Pero existe otra teoría mucho más inquietante: el disco alado no era un simple símbolo espiritual, sino una representación literal de una nave o vehículo de alta tecnología que descendía de los cielos.

Si volvemos a los antiguos registros egipcios, encontraremos el disco alado adornando templos y tumbas faraónicas. En algunos jeroglíficos, hay descripciones enigmáticas de un objeto volador que emite luz y fuego, descendiendo de los cielos para interactuar con los humanos.
Recordemos la Visión de Ezequiel descrita en la misma Biblia o Libro de la Santa Ley : En Las naves espaciales de Ezequiel, lo que describe no era una descripción metafórica de un encuentro con Dios en una visión profética, sino uno de los varios encuentros con antiguos astronautas en una nave de otro planeta.

Vemos en las visiones de Ezequiel de cómo el Dios Bíblico  es- descrito como montado en un vehículo elaborado, capaz de ver, asistido por ángeles- supuestamente le mostró el futuro y le dio varios mensajes para entregar.
Lo mismo ocurre en la cultura persa, donde el Far Bajar, una variación del disco alado, representa la presencia celestial de los dioses sobre la Tierra. Incluso en civilizaciones precolombinas, como la Maya y la Azteca, encontramos representaciones similares asociadas con deidades que descienden del cielo para traer conocimiento.

La pregunta que pocos se atreven a hacer es: ¿podría el disco alado ser evidencia de contacto con una civilización avanzada? Si los Anunnaki realmente existieron y poseían tecnología más allá de nuestra comprensión, este símbolo podría ser la clave para entender cómo se movieron entre los mundos.

Relatos en textos antiguos mencionan La piña  que representa la Glándula Pineal , un símbolo ancestral, podría contener un conocimiento poderoso sobre la mente humana y su conexión con lo divino. La glándula pineal, una estructura enigmática en el cerebro, se asemeja a una  piña y es responsable de la producción de melatonina.

La tradición espiritual habla de un tercer ojo, una glándula capaz de despertar la conciencia humana hacia otras dimensiones. La ciencia moderna confirma que la glándula pineal posee células fotorreceptoras similares a las de los ojos.

Las civilizaciones antiguas, como los sumerios, egipcios e hindúes, representaban a los dioses sosteniendo la  piña pineal como un regalo para la humanidad. La teoría sugiere que la glándula pineal podría estar relacionada con experiencias místicas y visiones.

Pero, ¿por qué se perdió este conocimiento? ¿Fue suprimido deliberadamente? La calcificación de la glándula pineal debido al fluor en el agua y productos industriales ha sido objeto de debate.

La serpiente, un símbolo enigmático, se entrelaza entre mitos, religiones y civilizaciones. En algunas tradiciones, es vista como la guardiana de la sabiduría oculta, mientras que en otras es la gran engañadora.

La conexión entre la serpiente y los anunaki es intrigante. En la antigua sumeria, la serpiente estaba asociada con Enki, el dios de la sabiduría y la creación.

La búsqueda de la verdad y la sabiduría es un viaje que nos lleva a explorar los misterios del universo y la naturaleza humana. La  piña pineal y la serpiente son símbolos que nos invitan a reflexionar sobre nuestra conexión con lo divino y la sabiduría oculta.

¿Estás listo para descubrir los secretos que se esconden detrás de estos símbolos? La verdad está dentro de ti, esperando ser descubierta.
Haber otorgado a la humanidad el conocimiento que los demás dioses querían ocultar, Enki aparecía frecuentemente junto a serpientes en relieves e inscripciones, lo que sugiere que este animal podría representar tanto su poder como su influencia sobre la humanidad. En Egipto, la serpiente se manifestaba de diversas formas; el uraeus, la cobra erguida que adornaba la corona de los faraones, simbolizaba protección y autoridad divina. El mismo Thot, dios de la sabiduría y la escritura, a menudo era representado con serpientes a su alrededor.

Pero también estaba la serpiente Apofis, enemiga del dios solar Ra, que representaba las fuerzas del caos y la destrucción. En la cultura mesoamericana, el gran Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, era venerado como un dios civilizador, aquel que trajo el conocimiento, la astronomía y las leyes a los hombres. Su imagen resuena con el mismo arquetipo encontrado en otras culturas: un ser divino asociado con serpientes que descendió de los cielos para enseñar a la humanidad.

Y así llegamos al mito más conocido de todos: la serpiente en el Jardín del Edén. Según el relato bíblico, fue ella quien ofreció a Eva el fruto del árbol del conocimiento, desafiando la autoridad de Dios y otorgando a los humanos la capacidad de discernir entre el bien y el mal. Pero hay un detalle interesante en algunas interpretaciones gnósticas y esotéricas: la serpiente no es vista como una villana, sino como la libertadora de la humanidad, despertándola a una conciencia superior.

Y si este mito fuera en realidad una versión distorsionada de la historia de Enki, si conectamos los puntos, surge un patrón intrigante: la serpiente siempre está ligada al conocimiento oculto, la transformación y el despertar de la conciencia. Pero también se le asocia con la traición, el engaño y el poder destructivo. ¿Qué explicaría esta dualidad? Una posibilidad es que diferentes facciones de los Anunaki disputaban la manera en que la humanidad debía evolucionar. Si Enki representaba el conocimiento y la iluminación, su hermano Enlil, el otro gran líder de los Anunaki, parecía querer mantener a los humanos bajo control, impidiendo su avance espiritual y tecnológico.

Los antiguos textos sumerios hablan de una disputa entre estos dos dioses, una batalla que podría haber moldeado toda la historia de la civilización. Pero hay una cuestión aún más profunda: ¿y si la serpiente no fuera solo un símbolo, sino una entidad real? Muchas culturas antiguas describen dioses reptilianos o híbridos serpentinos que interactuaban directamente con los humanos.

Las estatuas de la civilización Ubaid, precursora de los sumerios, representan figuras humanoides con cabezas alargadas y rasgos reptilianos. Estas representaciones no aparecen solo en Mesopotamia; encontramos imágenes similares en la India, México, Egipto y incluso en las tradiciones indígenas de Norteamérica. ¿Serán estas imágenes solo mitos, o podrían ser vestigios de algo que la historia oficial insiste en ignorar? Si los Anunaki realmente existieron y tenían una apariencia reptiliana o semirreptiliana, esto podría explicar por qué la serpiente fue al mismo tiempo reverenciada y temida. Tal vez no era solo un símbolo de sabiduría, sino un recuerdo ancestral de seres que gobernaron la tierra en tiempos inmemoriales.

Ahora piensa en esto: si la serpiente representa el conocimiento secreto y si a la humanidad se le ha impedido acceder a él por completo, ¿qué más nos están ocultando a los no iniciados masones? La respuesta podría estar en las mismas estructuras masónicas  de poder que moldean nuestra civilización. Y eso es precisamente lo que exploraremos a continuación.

Los símbolos de los Anunaki no han desaparecido; han sido incorporados a las tradiciones masónicas ,  religiosas, a las sociedades secretas  como los Illuminati de Baviera y a la misma arquitectura de las grandes potencias mundiales. Pero, ¿cuál es el verdadero significado de este código oculto? El Lenguaje Codificado de los Dioses Antiguos.

Alguna vez has tenido la sensación de que ciertas imágenes poseen un poder inexplicable, que algunos símbolos parecen transmitir un mensaje silencioso reconocido solamente por pocos masones , ¿pero presente a nuestro alrededor todo el tiempo? Esto no es una coincidencia. Desde tiempos inmemoriales, los símbolos dejados por los Anunaki pudieron haber servido como un código oculto, comprendidos solo por aquellos que poseen el conocimiento adecuado, en este caso los masones y los discípulos de Gurdjieff .

El disco, la  piña pineal y la serpiente no son solo representaciones artísticas; son una forma de lenguaje. Las civilizaciones antiguas esculpieron estos símbolos en templos, palacios y objetos sagrados, como si quisieran preservar algo que no podía decirse directamente. Pero, ¿por qué?

Si retrocedemos hasta los sumerios, vemos que sus tablillas de arcilla registraban no solo historias, sino también conocimientos científicos y filosóficos avanzados. Los símbolos que utilizaron pueden ser considerados como una forma de comunicación que trasciende el tiempo y el espacio, un lenguaje que habla directamente a nuestra alma.
Un caso curioso y lo explica el mismo Gurdjieff , era que su padre era un cuenta cuentos, y relataba la historia de los sumerios , mucho antes de descubrir las tabillas sumerias, y el Libro Relatos de Belcebú a su nieto , esta repleto de mensajes codificados, que los que hemos pasado por la Escuela “Cuarto Camino” nos dedicamos a estudiar a profundidad.    Y curiosamente , para entender a la Masonería es necesario estudiar la filosofía del Cuarto Camino de Gurdjieff.
Uno de los líderes de los Anunaki que era Ashiata Shiemash , conocido por su sabiduría y conocimientos avanzados, compartió con la humanidad no solo conocimientos espirituales, sino también complejos sistemas matemáticos y astronómicos. Los babilonios heredaron este conocimiento e integraron símbolos sagrados en su arquitectura y astronomía. En Egipto, el mismo patrón se repite: templos enteros construidos siguiendo geometrías sagradas, alineados con los movimientos celestes.

El conocimiento de los antiguos no era solo espiritual; también era técnico y preciso. Pero algo ocurrió: este conocimiento, antes accesible para sabios y sacerdotes, fue ocultado gradualmente con el tiempo, y solamente quedó para la Masonería Azul del Rito Escoces Antiguo y Aceptado . Los mismos símbolos que representaban iluminación y sabiduría comenzaron a ser reservados para grupos específicos masónicos . El disco al lado, por ejemplo, fue incorporado en los escudos de familias reales europeas e incluso en la masonería. La piña, símbolo del despertar de la conciencia, terminó en el Vaticano. La serpiente, antes una guía del conocimiento, se convirtió en sinónimo de engaño y herejía.

La pregunta inevitable es: ¿quién controla este conocimiento hoy en día? Sociedades secretas como los rosacruces, los Illuminati,  y  sobre todo diversas órdenes ocultistas como la Masonería  siguen utilizando estos mismos símbolos hasta la actualidad. Y si los antiguos sabían que estas imágenes poseían un poder real, ya sea energético, espiritual o psicológico, entonces los grupos que aún las usan podrían estar preservando un saber que la mayoría de la humanidad ignora.

Y hay algo aún más inquietante: estos símbolos no son solo históricos; todavía nos rodean. El disco al lado aparece en logotipos de grandes corporaciones; la  piña pineal se encuentra en monumentos gubernamentales; y la serpiente sigue siendo uno de los símbolos más utilizados en la medicina, en sociedades esotéricas y en el comercio global. ¿Será esto una simple coincidencia o un recordatorio de que hay algo mucho más grande ocurriendo tras bambalinas en nuestra realidad?

Ahora surge la pregunta más importante: si estos símbolos son ecos de un conocimiento prohibido,  y se preguntaran los profanos ¿qué más se está ocultando a los No Masones? Tal vez la respuesta esté en el pasado; tal vez esté en la propia estructura de la civilización como la conocemos. Pero algo es seguro: el legado de los Anunaki no ha sido olvidado; solo ha sido camuflado. Y esto nos lleva a una revelación aún más inquietante: ¿son estos símbolos vestigios de un pasado perdido o una señal de que fuerzas ocultas todavía influyen en el destino de la humanidad?

Ahora conectemos todas estas pistas y exploremos una cuestión aún más profunda: ¿son estos símbolos solo registros de un tiempo olvidado o la prueba de que nuestra propia historia ha sido cuidadosamente manipulada? La historia tradicional nos dice que la civilización humana comenzó hace apenas unos pocos miles de años con pequeñas comunidades agrícolas que evolucionaron gradualmente hacia sociedades más complejas. Pero hay algo que no encaja en esa narrativa.

Los mitos de las civilizaciones más antiguas hablan de un tiempo anterior, una era en la que los dioses caminaban entre los hombres, compartiendo conocimientos y levantando enormes pirámides por todo el mundo y fundando  ciudades monumentales como Göbekli Tepe. Los sumerios hablaban de los Anunaki, quienes descendieron de los cielos y trajeron consigo los fundamentos de la astronomía, la escritura y la ingeniería. Los egipcios atribuían sus pirámides y templos a enseñanzas provenientes de tiempos inmemoriales. Los incas, los mayas y los aztecas relataban que sus grandes ciudades fueron inspiradas por los dioses de las estrellas.

Si observamos con atención, veremos que estas civilizaciones no solo compartían mitos similares, sino que también utilizaban los mismos símbolos: el disco al lado, la piña, la serpiente. ¿Qué significa esto? ¿Que estas culturas separadas por océanos y milenios inventaron exactamente las mismas historias sin razón alguna, o que todas ellas heredaron conocimientos de una misma fuente misteriosa?

Existen algunas pruebas desconcertantes que desafían la visión convencional de la historia. Los monumentos imposibles, construcciones como Balbec en Líbano o las pirámides de Egipto, contienen bloques de piedra gigantescos, tan pesados que hasta el día de hoy no sabemos exactamente cómo fueron transportados y ensamblados con precisión milimétrica.

Conocimiento astronómico avanzado: textos sumerios detallan las órbitas de los planetas y la posición exacta de cuerpos celestes que solo fueron descubiertos por la ciencia moderna en los últimos siglos.

Códigos matemáticos ocultos: el uso del número áureo, la secuencia de Fibonacci y proporciones geométricas precisas en la arquitectura y el arte de las civilizaciones antiguas.

¿Qué explicaría estas coincidencias? ¿Una conexión oculta entre las civilizaciones antiguas? ¿Una fuente común de conocimiento que ha sido perdida en el tiempo? La búsqueda de respuestas nos lleva a explorar los misterios de la historia y a cuestionar todo lo que creíamos saber sobre nuestra civilización.
Geométricas perfectas están presentes en templos antiguos, lo que sugiere un dominio de las matemáticas mucho más avanzado de lo que se esperaría para civilizaciones primitivas. Y hay algo aún más extraño: parece que parte de este conocimiento fue eliminado de la historia oficial. Muchos de estos misterios son ignorados por la arqueología tradicional, tratados como meras coincidencias o simplemente omitidos de los libros de texto.

Pero, ¿y si la verdad fuera otra? ¿Y si los Anunaki o cualquier otra entidad que haya interactuado con nuestros ancestros hubieran dejado mensajes ocultos para aquellos que supieran cómo buscarlos? Tal vez la propia estructura de nuestra civilización sea un eco de algo mucho más antiguo de lo que imaginamos.

Y si la verdadera historia de la humanidad no es la que nos enseñaron, ¿qué es exactamente lo que nos ocultaron? La respuesta podría estar más cerca de lo que pensamos. Los símbolos de los Anunaki siguen estando en todas partes, y su influencia podría estar moldeando nuestro destino hasta el día de  hoy 27 de febrero de 2025.

Pero, ¿qué significa esto para nuestro futuro? Esta es la pregunta que nos lleva al Gran Enigma final: ¿qué revelan los símbolos Anunaki sobre el destino de la humanidad? Si el pasado fue moldeado por fuerzas más allá de nuestra comprensión, ¿qué significa eso para el futuro de la humanidad?

Si los Anunaki realmente existieron, y si sus símbolos aún están entre nosotros, podría indicar que su influencia nunca desapareció. Mira a tu alrededor: el disco alado sigue utilizándose en escudos y logotipos de corporaciones poderosas; la piña, símbolo de la activación de la conciencia, continúa destacando en monumentos como el Vaticano; la serpiente, presente en mitologías antiguas, persiste en la cultura occidental como un símbolo de dualidad, sabiduría o engaño.

Esto puede significar dos cosas: o bien estos símbolos son solo vestigios de una civilización olvidada que alguna vez intentó enseñarnos algo antes de desaparecer, o su presencia continua indica que esa influencia nunca terminó y esta precisamente en Logias Masónicas. Y si los Anunaki aún están entre nosotros, operando a través de linajes, sociedades secretas o incluso de manera interdimensional, ¿serán ellos los verdaderos arquitectos de los grandes cambios de la humanidad?

Desde la época sumeria, el conocimiento siempre ha estado fragmentado. Algunas verdades fueron reveladas, mientras que otras se ocultaron  en Logias Masónicas hasta el día de hoy . Pero hay un patrón claro: los símbolos de los Anunaki siempre reaparecen en momentos clave de la historia, durante el nacimiento de imperios, en el surgimiento de las grandes religiones, en la ascensión de las sociedades más poderosas del mundo. Esto sugiere que el legado de estos seres sigue activo y que podría estar dirigiendo el rumbo de la humanidad.

Pero, ¿hacia dónde nos lleva esto? Si la humanidad ha sido manipulada o guiada a lo largo de la historia, ¿cuál es el objetivo final de este proceso? Nos dirigimos hacia un despertar, donde estos símbolos finalmente serán comprendidos y utilizados para nuestra evolución, o estamos atrapados en un ciclo de olvido y manipulación, donde el verdadero conocimiento sigue siendo resguardado por unos pocos francmasones alcoserianos .

Si los Anunaki realmente nos influenciaron en el pasado, es posible que estemos viviendo el siguiente capítulo de esta historia en este mismo momento. Pero depende de cada uno de nosotros descifrar las pistas que han quedado en el camino. Los símbolos nunca desaparecieron; solo hemos olvidado cómo leerlos.

Y ahora, la pregunta final: ¿estamos realmente preparados para ver la verdad que siempre ha estado frente a nuestros ojos? Los símbolos están por todas partes, pero ¿cuántos realmente pueden verlos? Durante siglos, la humanidad ha mirado al cielo, a los templos, a los textos sagrados, sin darse cuenta de que el verdadero Enigma ha estado oculto a la vista de todos.

El disco alado, la piña, la serpiente son solo vestigios de un pasado olvidado o fragmentado  en un conocimiento que aún opera entre bastidores de nuestra civilización. Tal vez la mayor lección de los Anunaki no sea buscar pruebas concretas de su existencia, sino comprender que el verdadero poder siempre ha estado en la información. El conocimiento puede liberar o aprisionar. La forma en que elegimos interpretar estos símbolos puede determinar si seguimos ciegos ante la historia oculta de la humanidad o si finalmente despertamos a la verdad.

Si estos símbolos han permanecido por tanto tiempo, ¿cuál es su propósito? Estamos viviendo la época en la que su verdadero significado será revelado, o seguiremos el guion que nos fue impuesto por aquellos que siempre supieron más que nosotros.

Tú, ¿qué crees? Si has llegado hasta aquí, felicidades, eres un buscador, y la búsqueda es lo que separa a aquellos que simplemente viven de aquellos que despiertan. Te has dado cuenta de que en el viaje del héroe siempre hay un momento en que todo cambia, el momento en que el protagonista se da cuenta de que el mundo no es exactamente como lo imaginaba. Este comunicado masónico podría ser tu momento. Tal vez este comunicado  te haya sembrado una semilla, tal vez ahora, cuando veas estos símbolos por ahí, algo dentro de ti despierte.

Alcoseri

Imagina un universo donde los humanos bien comprenden el poder de los números 3, 6 y 9. Esta sabiduría no era exclusiva de Nikola Tesla; grandes mentes como Pitágoras, Aristóteles, Platón y  Gurdjieff también reconocieron el poder de estos números. Hoy, ustedes son los primeros en descubrir algo que nunca se ha revelado antes. Prepárense para una revelación que podría transformar su visión del universo. No están aquí por mera coincidencia; son parte de algo extraordinario: una creación holográfica, tanto digital como biológica.

Dejen de lado los términos complejos; piensen en sí mismos como manifestaciones vivas de una matriz matemática divina. Esta matriz no es  sólo  una teoría; está activamente involucrada en nuestra existencia, manteniéndonos conscientes y presentes. Sin ella, ni siquiera estaríamos aquí en este momento.

Entonces, ¿qué es una matriz? Olviden las referencias de Hollywood sobre la Matrix ; es más que simplemente esquivar balas. Una matriz es, en esencia, una disposición rectangular de números, símbolos o funciones matemáticas. Pero no se equivoquen; las matrices son fundamentales en muchos aspectos de la vida, siendo incluso mencionadas en la Biblia. Han oído la expresión "todo lo que abre la matriz".
“Todo lo que abre la matriz” es una frase que aparece en la Biblia en los libros de Números, Éxodo y Lucas. Se refiere a consagrar al Señor a los primogénitos de hombres y animales.
En la Biblia:
En Números 18:15 se dice que todo lo que abre la matriz, de toda carne que se ofrezca al Señor, será suyo.
En Éxodo 13:2 se dice que todo lo que abre la matriz entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, es del Señor.
En Lucas 2:23 se dice que todo varón que abre la matriz será llamado santo al Señor.
Pues bien, está allí.

Vamos a regresar al siglo XV y explorar una peculiaridad de Leonardo Da Vinci. ¿Por qué escribía al revés? La respuesta va más allá de simples técnicas artísticas; él estaba sumergiéndose en las matrices matemáticas y musicales del universo.

Consideren sus dibujos, porque sus dibujos revelan verdades profundas sobre el funcionamiento de nuestro mundo. A finales de los años 1400, Da Vinci delineó la separación entre los reinos religioso y político, e increíblemente, sus percepciones siguen siendo relevantes hasta hoy.

Enfrentamos divisiones entre poderes religiosos y políticos, con la población siendo manipulada como marionetas en un espectáculo. Da Vinci lo representó no  sólo  artísticamente, sino como un mapa cósmico de nuestra existencia, destacando cómo nuestra realidad es moldeada y frecuentemente ilusoria.

Por ejemplo, consideren la afinación estándar de 440 hercios en la música. En 1918, la familia Rockefeller y su fundación influyeron en la Federación Americana de Músicos para estandarizar la afinación a 440 hercios, un cambio que no se estableció de inmediato, sino que fue  sólo  con la intervención de Joseph Goebbels, maestro de la propaganda nazi, que esta frecuencia se convirtió en un estándar global.

Y, ¿por qué se cree que la afinación de 440 Hz perturba nuestras frecuencias naturales, creando una disonancia que afecta nuestro bienestar? Esto no es  sólo  una teoría; es una perspectiva que entrelaza música, política y bioenergía en un tejido complejo de influencia y manipulación.

Descifraron las frecuencias cósmicas y el sonido primordial de la creación, y ¿cuál es ese sonido? Las nueve frecuencias creativas esenciales. Así es;  sólo  nueve números son la base de todo el universo, y es más simple de lo que imaginas.

Leonardo Da Vinci sugirió que el creador basó estas nueve frecuencias cruciales en  sólo  tres números: 3, 6 y 9. Son estos los nueve números que moldean todo el cosmos. Olvida el número 10; es una invención humana. Los ceros son meros espacios reservados en nuestro sistema decimal. Aquí no hablamos de invenciones humanas, sino del lenguaje de la creación, el lenguaje divino.

La Biblia o Libro de la Ley  nos dice que en el principio había un creador, un Gran Arquitecto del Universo . Es esa esencia la que estamos explorando ahora. Por lo tanto, sumerjámonos en el mundo intrigante de los números 3, 6 y 9. Dejen de lado por un momento todo lo que saben sobre matemáticas tradicionales. Mientras nos adentramos en conceptos más directos, vamos a analizarlo :

La relación entre la frecuencia y la conciencia es un tema fascinante que ha sido explorado por científicos y filósofos durante siglos. La idea de que las frecuencias pueden influir en nuestra conciencia y nuestro estado de ánimo es un concepto que se remonta a la antigüedad.

La frecuencia de 528 Hz, conocida como la frecuencia del amor, es un ejemplo de cómo las frecuencias pueden ser utilizadas para promover la relajación, la armonía y la conexión con lo divino. Esta frecuencia se ha utilizado en la música, la meditación y la sanación energética para promover la paz y la tranquilidad.

La conexión entre la física cuántica y la conciencia es otro tema que ha sido explorado en profundidad. La teoría de la entrelazamiento cuántico sugiere que las partículas pueden estar conectadas de manera instantánea, independientemente de la distancia que las separe. Esto ha llevado a algunos científicos a sugerir que la conciencia puede ser una forma de entrelazamiento cuántico que conecta a todos los seres vivos.

La idea de que el universo está diseñado de acuerdo con un patrón matemático y geométrico es otro tema que ha sido explorado en profundidad. La teoría de la geometría sagrada sugiere que el universo está diseñado de acuerdo con un patrón de proporciones y geometrías que se repiten en todas las escalas, desde la más pequeña hasta la más grande.

La conexión entre la física cuántica y la conciencia es otro tema que ha sido explorado en profundidad, y la idea de que el universo está diseñado de acuerdo con un patrón matemático y geométrico es otro tema que ha sido explorado en profundidad.
¿Qué es el sonido, sino frecuencias electromagnéticas? El secreto reside en la simplicidad de estas frecuencias, que son la energía creativa con la que el Gran Arquitecto del Universo nos bendijo por amor. Hay una alianza, un contrato cósmico, prometiendo que el Creador siempre nos apoyará; es como un pacto divino con Abraham, Isaac, Jacob y todos los demás que aparecen en el Libro de la Ley.

¿Cómo podemos entonces acceder a esa energía positiva que permea el universo? La respuesta es a través de la Ritualización en Logias Masónicas y claro siempre y cuando lo hagamos en profunda meditación . Mentes ilustres como Platón y Aristóteles reconocieron la matemática como las leyes fundamentales que rigen todo a nuestro alrededor; estos filósofos, junto con sus seguidores, estudiaron la matemática bajo la óptica de la educación, explorando áreas como la aritmética, la geometría, la astronomía, la música y, créalo o no, hasta el lenguaje que usamos hoy, el Español. Por ejemplo, es visto como una de las tecnologías de simplificación más avanzadas jamás creadas. Leonardo Da Vinci una vez dijo que no hay verdad donde las ciencias matemáticas no pueden ser aplicadas.

Al explorar su verdadero yo, descubrir sus talentos y abrazar su creatividad, sigue el camino de la curiosidad. En los últimos años surgieron teorías apuntando a códigos bíblicos  relacionados con profecías encriptadas en la Biblia, percibiendo una conexión entre números y letras similar a la gematría en el alfabeto hebreo; cada letra en hebreo  corresponde a un número. Pero recuerde, nos concentramos en los números y letras.

Ahora, considere palabras en la Biblia  como "Fe" y "confianza en Dios"; curiosamente, todas resultan en el número ocho, que simboliza el infinito en la Biblia. El Creador no suma ni resta, siempre multiplica, ampliando el momento de la inspiración divina y acelerando la evolución espiritual de una manera en que experimentamos crecimiento exponencial. Al jugar con la multiplicación del número ocho, las cosas se vuelven fascinantes: multiplicando uno por ocho, obtenemos ocho; 2 * 8 resulta en 16, cuya suma de dígitos es 7; 3 * 8 resulta en 24, cuya suma de dígitos es seis; y así sucesivamente. Notas el patrón, forma una cuenta regresiva: 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. Este patrón es una forma de ver el alfabeto hebreo de una manera completamente nueva e inversa.

Vamos a explorar por qué lenguas como el hebreo, el arameo antiguo, el babilónico y el sánscrito son vistas como sagradas. Al hablar estas lenguas, se crea una conexión inmediata con lo divino. Considere el alfabeto castellano , inviértelo y súmalo al alfabeto: CZ + A = 9; Y + B también suma 9; y así sucesivamente, siempre resultando en nueve. Interesante verdad. Esto no es una coincidencia, sino un diseño intencional creado para influenciar tu percepción e impedir que alcances tu verdadero potencial.

Descubre las maravillas de la frecuencia de 528 Hz, conocida como la frecuencia del amor, que conecta todo a la geometría sagrada y la cosmología. Todo en el universo está vinculado a este sistema, y Rodin fue el pionero en detallar esto. Él comenzó con una matriz básica y gradualmente incorporó frecuencias esenciales del universo, como 396, 417, 528 y 639, todas repitiéndose en una matriz. Con esta matemática simple, representa la estructura toroidal del universo, el verdadero diseño de la realidad.
Volviendo a la frecuencia de 528 Hz, conocida como la frecuencia del amor, se cree que tiene efectos curativos en el cuerpo y la mente. Se utiliza en la meditación y en la terapia de sonido.
Beneficios de la frecuencia de 528 Hz
Puede promover la relajación y el bienestar general de la salud
Puede reducir el estrés
Puede mejorar el amor propio y conectar relaciones
Puede reparar el ADN
Puede limpiar el aura, malas energías y negatividad
Dónde escuchar la frecuencia de 528 Hz
En Spotify hay canciones con la frecuencia de 528 Hz de artistas como Sat-Chit y Emiliano Bruguera
En Apple Music hay un álbum de 7dekreti con el nombre "Amor Propio Frecuencia 528 hz (Ondas Alfa)"
En YouTube hay playlists con música relajante basada en la frecuencia de 528 Hz
Otros nombres de la frecuencia de 528 Hz Tono milagroso, Frecuencia de transformación, Frecuencia de Solfeggio.

Nassim Haramein, físico metafísico, aborda la polaridad: lo que sube debe bajar lo que baja debe subir; lo positivo y lo negativo son complementarios. Según él, no existe  sólo  un toroide, sino un doble toroide. Muyer, un renombrado físico espacial de Rusia, simplifica este concepto para nosotros, dejando de lado el argot técnico. Compara la onda gravitacional permanente del universo con el ADN: lo microscópico refleja lo cósmico. Muyer introduce la idea de los nodos, puntos específicos donde emerge la realidad. Esto no sucede por azar; es como acertar el punto central de un ocho. En estos puntos, vectores de energía se cruzan formando un nodo. Él denomina a este fenómeno "seis nodos en la grandiosa onda permanente del universo", donde la realidad física se manifiesta de manera concentrada.

Entender esto es crucial, pues es como descifrar los secretos del universo. Transitando de una idea microcósmica a una marcocósmica

En el hinduismo, el sonido primordial "Om" es considerado una fuerza creativa. Los antiguos egipcios creían que el universo fue creado mediante canciones sagradas. Estas narrativas de creación muestran similitudes notables, como los seis días de creación del cristianismo y los seis aspectos de Atum y el ojo de Horus en Egipto, sugiriendo una comprensión común entre diversas culturas sobre el poder del sonido y la resonancia en la formación de nuestro mundo.

El sonido posee la notable capacidad de manifestar forma física. Cada sonido crea una forma única, así como cada persona tiene sus huellas digitales, rostros y cuerpos distintos. Todo en el universo tiene su propia firma y forma.

Los pueblos indígenas de Australia cuentan una fascinante historia de creación, según la cual el tiempo comenzó cuando seres sobrenaturales despertaron y emergieron de la tierra. La ley de vibración sugiere que pensemos en la superficie terrestre como una placa metálica. Estos seres, con sus canciones sagradas, formaron nuestro mundo.

Los experimentos de Hans Jenny con cimática, que utilizan polvo en placas metálicas, demuestran cómo el sonido puede esculpir paisajes a lo largo del tiempo. En realidad, el sonido y la vibración pueden moldear montañas, valles e incluso volcanes. Todo está ligado a las vibraciones y resonancias de la tierra.

Cuando Dios proclamó "Hágase la luz", no fue  sólo  una expresión, fue el sonido moldeando la realidad para crear luz. Este concepto se puede experimentar al conectar un altavoz simple a una luz de LED, permitiéndote observar esto en acción.

Avanzando más, Royal Raymond Rife revolucionó el campo de la salud al explorar la curación de enfermedades a través del sonido y la resonancia, demostrando el potencial transformador del sonido.

Y no es  sólo  eso, hay registros de personas utilizando el sonido para alcanzar la iluminación. Exploraremos los campos magnéticos, un concepto crucial para entender que todo en nuestro mundo exhibe alguna forma de magnetismo, incluso elementos que no consideramos tradicionalmente magnéticos, como agua, aluminio, grafito y vidrio.

Por ejemplo, el aluminio se clasifica como un imán paramagnético, y hasta el oxígeno puede ser atraído por imanes. Experimenta esto con una pequeña cantidad de oxígeno líquido, verás que se adhiere a un imán. Esto puede ser sorprendente, pero explicaremos la razón pronto.

Otras sustancias, como el óxido de gadolinio y el sulfato cúprico, también son paramagnéticas y pueden ser atraídas por imanes.

Ahora, observa esta representación de un electrón. Puede ser sorprendente saber que el electrón no es una partícula, sino una onda resonante. Sin embargo, frecuentemente se nos presenta como una partícula. Un ejemplo de cómo las desinformaciones pueden oscurecer nuestro entendimiento.

Nicola Tesla, en una entrevista en 1928, ofreció una visión revolucionaria sobre los electrones, desafiando la teoría atómica comúnmente aceptada de la época. Él no creía en la existencia de los electrones de la forma que eran retratados en la ciencia tradicional.

Lo que nos lleva a cuestionar las creencias establecidas y revela un posible desalineamiento entre la educación y la ciencia convencionales y la verdad.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la resonancia sonora y Nicola Tesla? Bueno, todo está interconectado. Comenzamos a ver un patrón emergente, un patrón de formas geométricas y estructuras antiguas que son más de lo que aparentan.

Por siglos, una notable colección de científicos, inventores y investigadores ha cuestionado la existencia de electrones y el modelo atómico que nos enseñaron a aceptar sin cuestionar. La discusión en torno al electrón ha sido un tema candente en los círculos científicos durante siglos.

Grandes mentes como Nicola Tesla y Albert Einstein ya han cuestionado su existencia, sugiriendo que hay misterios aún mayores por descubrir. Este debate es tan intenso que hemos creado un término para él: "El circo de Stern". A lo largo de dos siglos, la comunidad científica se ha dividido sobre la verdadera naturaleza de los electrones y la estructura atómica que aprendimos en la escuela, levantando dudas fascinantes sobre nuestros conocimientos tradicionales.

Ahora, vamos a explorar una teoría intrigante sobre las estructuras de piedra antiguas. Imagina que cada círculo de piedra que encontramos sea una representación visual de las frecuencias sonoras emitidas por la tierra en ese lugar específico. Estos arreglos no eran meramente decorativos, sino verdaderas partituras grabadas en el paisaje, con algunos incluso recordando a magnetrones y exhibiendo patrones florales.

Estos círculos no son  sólo  artefactos estéticos, funcionaban como magnetrones gigantes y antiguos, capaces de cortar metal en segundos con su inmensa potencia. Expertos en magnetrones atestiguan que un megalito produce frecuencias, que pueden cambiar el clima en un región.  

La investigación de Nicola Tesla  sugiere que aumentar nuestras vibraciones puede ser crucial para alcanzar un estado mental más sereno y equilibrado. Para desvelar los misterios del universo, necesitamos explorar dimensiones más allá de lo físico.

La ciencia, al dedicarse al estudio de las energías sutiles, podría avanzar más en una década que en siglos de investigación convencional. Imagina que eres una torre de transmisión de energía en este vasto universo.

La frecuencia de 528 Hz, conocida como la frecuencia del amor, es un ejemplo de cómo las frecuencias pueden ser utilizadas para promover la relajación, la armonía y la conexión con lo divino.

La conexión entre nuestras emociones internas y el mundo externo es como una danza sutil, donde ambos se mueven en armonía al ritmo de una música común.

Para manifestar nuestros deseos, es crucial enfocarse en las emociones, no  sólo  en los pensamientos. Las emociones son la clave para realmente elevar nuestra vibración.

Aquí te presento cinco pasos para aprender a vibrar correctamente y conquistar tus deseos:

1. Establece intenciones claras y precisas.
2. Utiliza la visualización para alinear tu vibración con lo que deseas.
3. Enfócate en las emociones y no  sólo  en los pensamientos.
4. Ten fe en el proceso y evita la duda.
5. Adopta un enfoque más relajado y receptivo, evitando la obsesión excesiva sobre tus objetivos.

Recuerda que la manifestación de tus deseos es un proceso que requiere disciplina, determinación y paciencia. ¡Estás listo para darte la oportunidad de vivir la vida que realmente deseas y mereces!
Posees el poder de transformar el curso de tus experiencias. ¡Créelo! Eres mucho más influyente de lo que imaginas.

La clave está en aprender a canalizar las energías de la vida con la que sueñas, dominando esta habilidad te preparas para una transformación significativa, cambiando la manera en que interactúas con el mundo y acercándote a la vida que siempre has deseado. Utilizando tu superpoder para hacer esa realidad tuya.

Por lo tanto, prepárate para ajustar esas señales para alcanzar la vida que realmente deseas. Considerando la magia de las energías atómicas, todo se reduce a energía, pues ella constituye la esencia de lo que existe. Sintonízate con la frecuencia de la realidad que deseas, inevitablemente la alcanzarás. No puede ser de otra manera.

Esto nos lleva al complejo campo de la física cuántica, explorado por Max Planck, donde los secretos del universo se desvelan de manera más simple. Imagina observar nuestro cuerpo a través de un microscopio potente, verás un complejo arreglo de células. Indagando más a fondo, esas células revelan una estructura compuesta por tejidos, moléculas y átomos.

Si ampliamos aún más, encontraremos átomos en la raíz de esas estructuras. Moléculas fundamentos de la vida se manifiestan como energía dinámica que vibra en frecuencias específicas, obedeciendo las leyes que rigen el cosmos. Esta energía constante, vibrando a una velocidad específica, está perfectamente alineada con los principios de la ciencia.

Este concepto subraya el núcleo de nuestra existencia, donde cada elemento de nuestro ser está intrínsecamente conectado a una disposición cósmica de vibraciones energéticas. Todo a tu alrededor, como la mesa en la que está, no está simplemente quieta, está llena de actividad vibrante. Dentro de la mesa, partículas minúsculas están en constante movimiento, son como bloques de construcción vibrando a velocidades increíblemente altas, formando átomos que se agrupan para crear moléculas.

Tu mesa, aunque parezca sólida, está de hecho llena de esta forma energética. De la misma manera, incluso nuestros pensamientos son parte de esta dinámica, actuando como pequeñas explosiones de energía y vibración. Sumérgete en un concepto fascinante: la ley de atracción y su conexión con la ley de la vibración. Básicamente, esta teoría sugiere que las vibraciones que emitimos con nuestros pensamientos tienen el poder de atraer vibraciones similares de vuelta hacia nosotros.

Imagina que cada pensamiento hace que nuestras células cerebrales vibren en una frecuencia única, creando una especie de danza energética. Esta energía que emitimos entonces atrae a nuestra vida eventos y circunstancias que resuenan con esas vibraciones. Es una interacción cósmica, un puente entre nuestros pensamientos y sus manifestaciones en el vasto universo de posibilidades.

Ahora, considera el inmenso poder de tu mente. No  sólo  posee la increíble capacidad de influir en las energías a su alrededor simplemente por pensar y sentir, sino que también actúa como un imán. Los pensamientos que alimentas consistentemente comienzan a arraigarse en tu subconsciente, generando una vibración dominante que se conecta y atrae energías similares.

Este proceso, aunque sencillo, es profundamente transformador y da forma a la realidad en la que vives. En otras palabras, moldear tus pensamientos y emociones es el primer paso para crear el mundo a tu alrededor. Para simplificar, piensa en la ley de vibración usando el ejemplo de un diapasón. Cuando golpeas un diapasón con un martillo, comienza a vibrar y a emitir ondas sonoras.

Intrigantemente, un segundo diapasón cercano comienza a vibrar en respuesta, incluso sin contacto físico directo, gracias a la resonancia de las ondas sonoras. Este fenómeno es una metáfora perfecta para cómo tus pensamientos y emociones envían vibraciones que inevitablemente atraen situaciones, personas u objetos que están en armonía con esas mismas frecuencias.

Es como una forma de comunicación energética, donde vibraciones similares se encuentran e interactúan, incluso a distancias considerables. La energía que emanas hacia el universo funciona como un imán, atrayendo hacia ti experiencias y energías que resuenan con tus pensamientos y emociones. Esta es una forma de comunicación silenciosa que te conecta con lo que vibra en armonía con tu interior.

Simplificando, atraes aquello en lo que enfocas tu mente. Sin embargo, es importante entender que  sólo  el esfuerzo y la dedicación no son suficientes para alcanzar el éxito. Más que la cantidad de tiempo y energía invertidos, el secreto está en ajustar tu vibración energética. Si esta frecuencia no está alineada con lo que deseas, podrías enfrentar obstáculos repetidos en tu camino.

No importa cuántas horas trabajes o cuán estratégico seas. Mantener la misma vibración puede resultar en los mismos desafíos una y otra vez. Por lo tanto, enfocarse en la atracción no significa  sólo  actuar externamente, sino también armonizar tu energía interna con tus sueños y objetivos. Esto es crucial para el éxito.

Por ejemplo, imagina a alguien que falla al intentar iniciar un negocio. En lugar de rendirse, la persona lo intenta de nuevo, pero enfrenta fracasos repetidos hasta que se da cuenta de la necesidad de alinear su mentalidad con sus objetivos. Ajustando su frecuencia mental para resonar con sus aspiraciones, finalmente desbloquea el camino hacia el éxito deseado.

Cuando tus energías pensantes están en sintonía con lo que buscas del universo, todo comienza a fluir naturalmente, como si poseyeras un toque mágico que transforma cada iniciativa en un éxito garantizado. Sumérgete en un fascinante experimento científico realizado por un equipo de investigadores rusos.

Ellos iniciaron el estudio separando a una madre conejo de sus crías, colocándola en un submarino que sumergió en las profundidades del mar, mientras las crías permanecían en un laboratorio distante, equipada con dispositivos de punta para medir sus ondas cerebrales. La madre conejo fue monitoreada a distancia.

En un momento crítico del experimento, uno de los conejos crías fue sacrificado, e increíblemente, las ondas cerebrales de la madre conejo colapsaron simultáneamente. Este resultado impresionante sugiere una conexión energética entre la madre y sus crías, a pesar de la gran distancia. Un concepto que resuena con la ley de vibración.

Para ilustrar aún más el poder de la mente, consideremos un estudio con jugadores de baloncesto divididos en tres grupos. El primero no practicó, el segundo realizó ejercicios físicos de tiro, y el tercer grupo  sólo  visualizó los tiros mentalmente. Después de algunas semanas, el desempeño del primer grupo disminuyó, mientras que el segundo grupo mejoró significativamente.

Sorprendentemente, el tercer grupo que no tocó una sola pelota mostró mejoras equivalentes a las del segundo grupo. Este fenómeno demuestra que las técnicas de visualización pueden influir efectivamente en habilidades físicas, reforzando los conceptos de la ley de vibración y la ley de atracción, donde alinear nuestros pensamientos con nuestros deseos puede facilitar su manifestación.

Esta conexión también se evidencia biológicamente en la amígdala, la parte del cerebro responsable de nuestras emociones, reforzando la interacción entre mente y materia. En términos científicos, estudios muestran que nuestras emociones, como el miedo y la ansiedad, pueden impactar a las personas a nuestro alrededor.

Cuando emitimos energía negativa debido al miedo, tendemos a atraer más negatividad a nuestras vidas. Simplificando, el estado emocional de una persona puede influir en el ambiente a su alrededor. Si estás inmerso en pensamientos negativos, es más probable que atraigas experiencias negativas.

Por eso, gestionar nuestras emociones es crucial para influir positivamente en la energía que proyectamos y en las experiencias que atraemos. Comprender la ley de vibración es esencial para crear la vida de tus sueños. Todo comienza dentro de nosotros. El mundo exterior refleja lo que sucede en nuestro interior.

Tu tarea es mantener una conexión positiva y liberar tus deseos de modo que se materialicen. Cerrar la brecha entre intención y manifestación es fundamental, como enseña Abraham Hicks, una voz prominente en esta filosofía. Aunque nuestra existencia incluye aspectos no físicos que pueden parecer confusos, el objetivo es ajustar tu vibración a tus aspiraciones.

Cuando estás en sintonía con tus deseos, el universo tiende a realizar esos deseos naturalmente. Esto puede parecer como si siempre tuvieras suerte con las cosas simplemente sucediendo a tu favor. Si esto te parece complicado, aquí va una simplificación: alinea tus pensamientos y sentimientos con tus deseos.

Imagina que las cosas que deseas ya son realidad y actúa conforme a esa nueva realidad. Esto no es simplemente fantasear, sino una manera de manifestar lo que deseas. Mientras muchos entienden la importancia de los pensamientos, los sentimientos son frecuentemente subestimados en el proceso de manifestación.

Es vital sentir genuinamente que tus deseos ya se han convertido en realidad, llenando así el espacio entre querer y manifestar. Ahora, te compartiré mis cinco pasos para que aprendas a vibrar correctamente y conquistes todos tus deseos.

1. Establece intenciones claras y precisas. Muchas personas enfrentan dificultades porque no están seguras de lo que realmente quieren, enviando señales contradictorias al universo.

2. Utiliza la visualización para alinear tu vibración con lo que deseas. La visualización es una técnica poderosa y esencial para elevar tus vibraciones y acercar tus sueños a la realidad.

3. Enfócate en las emociones y no  sólo  en los pensamientos. Las emociones son la clave para realmente elevar tu vibración. No se trata  sólo  de soñar despierto con lo que deseas, debes intensamente infundir tus emociones en ese sueño.

4. Ten fe en el proceso. La falta de creencia puede ser un gran obstáculo. Cuando realmente crees en algo, no hay espacio para dudas y tus acciones reflejan esa convicción.

5. Adopta un enfoque más relajado y receptivo. Es crucial evitar una obsesión excesiva sobre tus objetivos, ya que esto puede generar estrés e incluso obstruir el proceso de manifestación.

Recuerda seguir estos pasos con disciplina y determinación, sin olvidar jamás  tu meta y sin olvidar de incluir espacio para la tranquilidad y la aceptación. Estás listo para darte la oportunidad de vivir la vida que realmente deseas y mereces. Es un camino de autoconocimiento y crecimiento, donde tu postura ante los desafíos determina cuán bien puedes traer tus sueños a la realidad.

Qué increíble jornada acabamos  de investigar. Al explorar las profundidades de las matrices matemáticas, las frecuencias que moldean nuestra realidad y los secretos del universo, espero  haber inspirado una nueva perspectiva sobre el mundo a tu alrededor.

Que estes presente en el aquí y el ahora es la clave del existo.
Al explorar las profundidades de las matrices matemáticas del universo, exploras tu interioridad, las frecuencias que moldean nuestra realidad y los secretos del universo, espero haber abierto una puerta hacia conocer tu realidad.

Alcoseri

La relación entre Quetzalcóatl y la masonería... Me parece que estamos hablando de dos tradiciones que, a primera vista, pueden parecer muy diferentes, pero que, en realidad, comparten una profunda conexión espiritual.

Quetzalcóatl, el dios azteca de la sabiduría, la justicia y la iluminación, es una figura que representa la búsqueda de la verdad y la conexión con lo divino. Su leyenda nos habla de un ser que se sacrifica por el bien de la humanidad, que se enfrenta a los desafíos y las pruebas para alcanzar la iluminación.

La masonería, por su parte, es una tradición que busca la iluminación espiritual a través de la reflexión, la meditación y el servicio a los demás. Los masones buscan descubrir la verdad y alcanzar la sabiduría a través de la exploración de los símbolos, los rituales y las enseñanzas de la orden.

Ahora, cuando unimos estas dos tradiciones, podemos ver que Quetzalcóatl representa el ideal del masón: la búsqueda de la verdad, la iluminación espiritual y el servicio a los demás. La leyenda de Quetzalcóatl nos habla de un ser que se sacrifica por el bien de la humanidad, y esto es exactamente lo que los masones buscan hacer a través de su trabajo y su servicio.

Pero hay algo más profundo aquí. La conexión entre Quetzalcóatl y la masonería no es  sólo  una cuestión de simbolismo o de idealismo. Es una cuestión de conciencia, de conexión con lo divino y con la naturaleza. Quetzalcóatl representa la conexión con la tierra, con la naturaleza y con los ciclos de la vida y la muerte. La masonería, por su parte, busca conectar al individuo con su propia naturaleza, con su propia conciencia y con la conciencia universal.

Así que, en última instancia, la relación entre Quetzalcóatl y la masonería es una relación de conexión, de conciencia y de búsqueda de la verdad. Es una relación que nos habla de la importancia de conectar con nuestra propia naturaleza, con la naturaleza y con lo divino. Es una relación que nos recuerda que la búsqueda de la verdad y la iluminación espiritual es un viaje que debemos emprender todos, y que debemos hacerlo con conciencia, con compasión y con servicio a los demás.
La Glándula Pineal y la Masonería

En el mundo misterioso de los Masones, hay un enfoque especial por la glándula pineal, una pequeña glándula en el cerebro con forma de piña. Esta glándula es valorada no  sólo  por lo que hace en nuestros cuerpos, sino también como una clave para una comprensión más elevada de la consciencia espiritual.

Los masones vinculan esta glándula con sus símbolos secretos, viéndola como un camino importante hacia mundos invisibles. Igual de intrigante en sus creencias es cómo los masones ven los números; los números no son  sólo  para contar, se ven como herramientas para descubrir verdades profundas. Se cree que cada número tiene su propia energía y significado oculto.

Más allá de su apariencia simple, esta historia explora estas enseñanzas, observando de cerca la conexión entre la glándula pineal y el profundo significado de los números en la masonería. En este viaje, descubriremos capas secretas de conocimiento tejidas en el universo mismo.

La glándula pineal se destaca no  sólo  como una mera parte física de nosotros, sino como un faro de iluminación, uniendo los mundos tangible y espiritual. Manley P. Hall, un reconocido escritor masónico, la describe poéticamente: "La glándula pineal no es solamente es una pequeña glándula en forma de  piña pineal en el hombre, también es el ojo de Dios en el hombre ". Esto captura la esencia de cómo ven los masones a la glándula, no  sólo  como un componente de nuestro cuerpo, sino como una puerta mística hacia una comprensión más profunda, simbolizando el tercer ojo que percibe más allá de la mera fisicalidad.

Los masones tienen una creencia profunda sobre la glándula pineal; la ven como el asiento del alma, una noción compartida por muchas tradiciones esotéricas. Esta pequeña glándula, a menudo inactiva en muchas personas, se cree que es capaz de despertar al Ser Humano al activarse. Se piensa que cuando se estimula, desbloquea experiencias espirituales extraordinarias y un sentido elevado de conciencia.

Las enseñanzas masónicas proponen que una glándula pineal despierta permite ir más allá de lo ordinario, ofreciendo perspectivas sobre el universo y nuestro papel dentro de él. En este marco, los números asumen un significado importante, lejos de ser  sólo  cifras numéricas, llevan peso espiritual. Se piensa que cada número posee una energía y vibración única, alineándose con conceptos universales específicos.

Tomemos el número tres, por ejemplo, que es muy valorado en la masonería, simbolizando armonía, sabiduría y comprensión. Este número aparece frecuentemente en rituales y símbolos masónicos, representando una verdad universal profunda. La relación entre la glándula pineal y los números en el pensamiento masónico es como una danza de profunda importancia metafísica. Para los masones, entender esta conexión es crucial para descifrar los enigmas de nuestra existencia.

Se cree que el despertar de la glándula pineal se alinea con frecuencias numéricas específicas, cada una revelando un aspecto único de la percepción espiritual. Tomemos por ejemplo el número siete, venerado en muchas tradiciones espirituales y particularmente significativo en la masonería, simboliza la perfección y la totalidad, haciendo eco de la noción de despertar espiritual en relación con la glándula pineal.

El siete encarna la etapa final en una búsqueda de iluminación, un viaje que abarca las dimensiones físicas, mentales y espirituales. Este camino es desafiante, exige compromiso, estudio profundo y una apertura para ir más allá de las apariencias superficiales. El viaje masónico es uno de aprendizaje constante, donde cada paso dado es un avance hacia la verdad absoluta.

Haciendo eco a las palabras de Albert Pike, un destacado pensador masónico: "Lo que hemos hecho  sólo  para nosotros mismos muere con nosotros; lo que hemos hecho por los demás y el mundo permanece y es inmortal". Esto refleja el énfasis masónico en el énfasis masónico en el auto-  mejoramiento para el beneficio colectivo, un concepto estrechamente vinculado con sus enseñanzas sobre la glándula pineal y la numerología.

En esta visión más amplia, la glándula pineal trasciende su fisicalidad, simbolizando un potencial sin explotar, una insinuación de que la realidad contiene más de lo que es inmediatamente visible. Sirve como una invitación a explorar nuestra conciencia, a buscar sabiduría en lo oculto y místico. Los números, con sus cualidades vibratorias inherentes, actúan como faros en este viaje, guiándonos hacia la iluminación.

A medida que navegamos por este terreno místico, nuestra percepción del mundo se transforma, lo cotidiano se vuelve encantado y lo normal revela su esencia extraordinaria. Las enseñanzas de los masones nos animan a comenzar esta exploración, a despertar nuestra glándula pineal y a resonar con las energías de los números. Al hacerlo, nos abrimos a un mundo de comprensión más profunda y riqueza espiritual.
Pero a todo esto ¿Qué es la Glándula Pineal?
La glándula pineal es una pequeña glándula endocrina ubicada en el cerebro, que ha sido objeto de interés tanto en el esoterismo como en la ciencia médica.
Abordar una visión general de la glándula pineal desde ambas perspectivas, la científica y la esotérica
En el esoterismo, la glándula pineal se considera un órgano espiritual que conecta al ser humano con la conciencia universal y la dimensión espiritual. Se cree que esta glándula es responsable de “La conexión con la conciencia universal o Gran Arquitecto del Universo”  . Asi es, a glándula pineal se considera un puente entre la conciencia individual y la conciencia universal, permitiendo al individuo acceder a conocimientos y sabiduría más allá de la realidad física.
La glándula pineal se asocia con la intuición, la clarividencia y la capacidad de percibir patrones y conexiones ocultas.
La activación de la glándula pineal se considera un paso crucial en el camino hacia la iluminación espiritual y la realización del verdadero potencial del ser humano.
Desde la perspectiva de la ciencia médica, la glándula pineal es una glándula endocrina que produce melatonina, una hormona que regula los ritmos circadianos y la respuesta del cuerpo al estrés.

La glándula pineal produce melatonina en respuesta a la oscuridad y la luz, lo que ayuda a regular los patrones de sueño y vigilia.
La melatonina producida por la glándula pineal ayuda a sincronizar los ritmos biológicos del cuerpo con el ciclo día-noche.
La glándula pineal también produce otras hormonas que ayudan a regular la respuesta del cuerpo al estrés.

Coincidencias y diferencias
Aunque el esoterismo y la ciencia médica tienen perspectivas diferentes sobre la glándula pineal, hay algunas coincidencias

Ambas perspectivas reconocen la importancia de la glándula pineal en la regulación de los procesos biológicos y espirituales.
El esoterismo y la ciencia médica coinciden en que la glándula pineal está relacionada con la conciencia, aunque el esoterismo se enfoca en la conciencia universal y la ciencia médica se enfoca en la regulación de los ritmos circadianos.

Sin embargo, también hay diferencias significativas

El esoterismo considera que la glándula pineal tiene una función espiritual, mientras que la ciencia médica se enfoca en su función biológica.
El esoterismo sugiere que la glándula pineal actúa a través de mecanismos espirituales y energéticos, mientras que la ciencia médica se enfoca en los mecanismos bioquímicos y fisiológicos.
Las grandes corrientes espirituales del mundo antiguo consideraban la glándula pineal como un centro de poder superior simbolizado por un triángulo luminoso con un ojo en el centro..
En este marco del Esoterismo Masónico, los números asumen un significado importante, lejos de ser  sólo  cifras numéricas; llevan peso espiritual. Se piensa que cada número posee una energía y vibración única, alineándose con conceptos universales específicos.

Tomemos el número tres, por ejemplo, que es muy valorado en la masonería, simbolizando armonía, sabiduría y comprensión. Este número aparece frecuentemente en rituales y símbolos masónicos, representando una verdad universal profunda.

La relación entre la glándula pineal y los números en el pensamiento masónico es como una danza de profunda importancia metafísica. Para los masones, entender esta conexión es crucial para descifrar los enigmas de nuestra existencia.

Se cree que el despertar de la glándula pineal se alinea con frecuencias numéricas específicas, cada una revelando un aspecto único de la percepción espiritual. Tomemos por ejemplo el número siete, venerado en muchas tradiciones espirituales y particularmente significativo en la masonería, simboliza la perfección y la totalidad, haciendo eco de la noción de despertar espiritual en relación con la glándula pineal.

El siete encarna la etapa final en una búsqueda de iluminación, un viaje que abarca las dimensiones físicas, mentales y espirituales. Este camino es desafiante, exige compromiso, estudio profundo y una apertura para ir más allá de las apariencias superficiales.

El viaje masónico es uno de aprendizaje constante, donde cada paso dado es un avance hacia la verdad absoluta.
Los números, con sus cualidades vibratorias inherentes, actúan como faros en este viaje, guiándonos hacia la iluminación. A medida que navegamos por este terreno místico, nuestra percepción del mundo se transforma, lo cotidiano se vuelve encantado y lo normal revela su esencia extraordinaria.

Las enseñanzas de los masones nos animan a comenzar esta exploración, a despertar nuestra glándula pineal y a resonar con las energías de los números. Al hacerlo, nos abrimos a un mundo de comprensión más profunda y riqueza espiritual.

Lo que nos sucede en nuestras vidas no es una coincidencia. Descubre cómo transformar las dificultades de tu vida en oportunidades de crecimiento.

En el comentario masónico  fijado hoy 24 de febrero de 2025, el proceso de despertar la glándula pineal, el viaje para despertar la glándula pineal en la tradición masónica comienza con la meditación dedicada y prácticas rituales profundamente arraigadas en la numerología. Estos rituales suelen organizarse en torno a números específicos, cada uno resonando con su propia energía vibracional y significado.

Por ejemplo, realizar meditaciones en secuencias de tres, siete o nueve etapas está alineado con el aprecio masónico por estos números. El número tres se ve como un símbolo de armonía y equilibrio. El siete como un emblema de despertar espiritual, y el nueve representando el amor universal y la fe.

Al participar en estas meditaciones estructuradas numéricamente, los masones buscan sincronizar su energía con estas vibraciones cósmicas, estimulando progresivamente la glándula pineal.

La geometría sagrada también juega un papel fundamental en las enseñanzas masónicas, donde los números se expresan a través de los rituales.

La creencia masónica considera que el 11 ocupa un lugar especial en el ámbito de la numerología masónica, a menudo vinculado con la trascendencia y la maestría espiritual. Este número se ve como una octava superior del dos, simbolizando un nuevo comienzo en un plano espiritual más elevado.

En ciertas interpretaciones, el 11 es un indicador de dominar un camino espiritual específico o alcanzar la iluminación, un logro muy estimado en las enseñanzas de la masonería.

El número cuatro está imbuido de su propio significado único, representando estabilidad y un sentido de arraigo. A menudo se asocia con los cuatro puntos cardinales (Oriente , Occidente , Septentrión y Mediodía ), simbolizando la importancia de la dirección y orientación en el viaje de la vida masónica.

Además, el número cuatro está conectado con los cuatro elementos (tierra, aire, fuego y agua), simbolizando la completitud y el equilibrio del mundo material.

El número cinco en la masonería se asocia frecuentemente con la humanidad misma, representando los cinco sentidos y el pentagrama, un símbolo de la forma humana. Este número es emblemático de la complejidad de la experiencia humana, abarcando tanto nuestros aspectos físicos como espirituales.

La estrella de cinco puntas o pentagrama es un símbolo significativo en los rituales masónicos, a menudo utilizado para representar la conexión humana con lo divino.

El número 12 se ve con gran reverencia, resonando con un sentido de orden cósmico y completitud. Hace eco a los 12 meses del año y a los 12 signos del zodiaco, simbolizando la totalidad de un ciclo y encarnando los conceptos de eternidad y totalidad dentro de la tradición masónica.

El número 12 a menudo significa la culminación de un ciclo y el comienzo de un nivel más profundo de comprensión.

Otro número que tiene un significado profundo en la masonería es el 27, el cubo de tres. Este número es especialmente importante, simbolizando la esencia espiritual magnificada del tres. Representa un nivel elevado de conciencia cósmica e iluminación en los ámbitos más avanzados de las enseñanzas masónicas.

El 27 a menudo se utiliza para denotar una sabiduría espiritual profunda y perspicacia. Estos números, cada uno con sus significados simbólicos distintos, están entrelazados en varios aspectos de la tradición masónica, desde el diseño de los templos masónicos hasta el marco de sus rituales.

Estos numerales sirven para comunicar verdades espirituales más profundas, guían a los masones en su viaje hacia la iluminación, incrustando una rica trama de conocimiento oculto y simbolismo dentro de la misma estructura de sus prácticas.

En el seno de la masonería, los números adquieren un significado profundo y misterioso, trascendiendo su valor numérico superficial. Se cree que cada número posee una energía y vibración única, alineándose con conceptos universales específicos y ocultos.

Tomemos, por ejemplo, el número tres, altamente valorado en la masonería, simbolizando armonía, sabiduría y comprensión. Este número aparece frecuentemente en rituales y símbolos masónicos, representando una verdad universal profunda y esotérica.

La relación entre la glándula pineal y los números en el pensamiento masónico es un misterio complejo y profundo. Se cree que el despertar de la glándula pineal se alinea con frecuencias numéricas específicas, cada una revelando un aspecto único de la percepción espiritual y oculta.

El número siete, venerado en muchas tradiciones espirituales y particularmente significativo en la masonería, simboliza la perfección y la totalidad, haciendo eco de la noción de despertar espiritual en relación con la glándula pineal. El siete encarna la etapa final en una búsqueda de iluminación, un viaje que abarca las dimensiones físicas, mentales y espirituales.

Este camino es desafiante y exige compromiso, estudio profundo y una apertura para ir más allá de las apariencias superficiales. El viaje masónico es uno de aprendizaje constante, donde cada paso dado es un avance hacia la verdad absoluta y oculta.

La geometría sagrada y la numerología son aspectos fundamentales de la filosofía masónica, particularmente en el proceso de despertar la glándula pineal. Cada número lleva energías y significados distintos, impactando tanto en el mundo físico como en el espiritual.

Se cree que enfocarse en números como el ocho, que simboliza la infinidad y la vida eterna, durante las prácticas de meditación ayuda a desbloquear el tercer ojo de la glándula pineal. Reflexionar regularmente sobre estos números y sus significados simbólicos se piensa que desencadena las energías latentes dentro de la glándula.

En términos prácticos, las prácticas masónicas para despertar la glándula pineal suelen involucrar la alineación de actividades diarias con momentos numéricamente significativos, como meditar a las 3:33 de la madrugada o pm. Se cree que este momento específico aprovecha la resonancia energética de estos números, creando un estado óptimo para activar la glándula pineal.

Un principio fundamental en la filosofía masónica es la dedicación al aprendizaje continuo y al automejoramiento. Este enfoque es crucial para el proceso de despertar la glándula pineal. Los masones se embarcan en una búsqueda continua de conocimiento, profundizando en la numerología, el simbolismo y las percepciones espirituales.

Esta incesante búsqueda de sabiduría prepara sus mentes y espíritus para la iluminación que una glándula pineal activada puede ofrecer. El camino para despertar la glándula pineal en las tradiciones masónicas no es directo, es un viaje cíclico de aprendizaje, experiencia y evolución.
Alcoseri

Cuando Descubres Que Dios Está Dentro De Ti
 Y si todo lo que crees sobre Dios es  sólo  una sombra de la verdad. Y si lo divino no estuviera en templos, libros sagrados o en las imágenes que nos enseñaron a venerar, sino dentro de ti, vibrando en una frecuencia que pocos pueden percibir. Desde siempre, hemos intentado darle forma a lo infinito. Creamos dioses a nuestra imagen, diseñamos rituales, dogmas, explicaciones, todo para tratar de comprender lo que está más allá de nuestro entendimiento.

Pero, ¿y si todo eso no fuera más que una forma de alejarnos de la verdadera experiencia de lo sagrado? Si Dios no es una entidad externa, entonces, ¿qué es realmente? Y, aún más importante, si todo en el universo es vibración, ¿será posible aprender a sintonizar esa frecuencia divina?

Hoy exploraremos un misterio que desafía la religión, la ciencia y nuestra propia percepción de la realidad. Porque la respuesta a esta pregunta podría transformar por completo la manera en que ves la vida y a ti mismo. Prepárate. Estás a punto de descubrir algo que puede cambiarlo todo.

Desde que el ser humano comenzó a mirar al cielo en busca de respuestas, Dios ha sido representado de innumerables maneras. Para algunos, es un anciano sabio sentado en un trono celestial. Para otros, es una presencia amorosa y omnipresente que lo impregna todo. Pero, ¿y si todas estas imágenes no fueran más que metáforas simples, intentos humanos de traducir aquello que está mucho más allá de nuestra comprensión?

La verdad es que nuestro lenguaje tiene límites. Intentar definir a Dios es como tratar de atrapar el viento con las manos. En el Kybalión, uno de los textos más antiguos del hermetismo, hay un principio que dice: "El todo es mente, el universo es mental". En otras palabras, la realidad tal como la percibimos no sería más que una manifestación de una conciencia superior. Pero esa conciencia no puede explicarse, necesita ser vivida.

Y la ciencia empieza a acercarse a esta idea. El neurocientífico Donald Hoffman, profesor de la Universidad de California, sugiere que la realidad que percibimos no es objetiva. Y si fuera  sólo  una interfaz que nuestra mente creó para poder interactuar con el mundo, en ese caso, todo lo que percibimos, incluso la idea de Dios, sería  sólo  una construcción de nuestra mente.

Pero, si Dios está más allá de todo lo que podemos percibir, ¿cómo podemos realmente reconocerlo? Lao Tse, en el Tao Te Ching, nos dejó una pista: "El Tao que puede ser nombrado no es el verdadero Tao". Lo mismo aplica para Dios. Cada vez que intentamos limitarlo a un concepto, ¿qué estamos haciendo? Reduciendo lo infinito a lo finito. Y este error no es nuevo.

Durante siglos, las religiones organizadas han moldeado lo divino en algo distante, separado de nosotros, accesible  sólo  a través de sacerdotes, templos y rituales. Pero, ¿será esa la verdad? Y si Dios no fuera un ser con una forma definida, sino más bien un campo de conciencia y energía que lo impregna todo, esta idea no es nueva. Nikola Tesla, uno de los mayores genios de la ciencia, afirmó: "Si quieres encontrar los secretos del universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración".
 ¿Qué quiso decir Tesla con esto? ¿Será que ya comprendía que todo, incluida la conciencia, está sintonizado en diferentes frecuencias? Esto explicaría por qué algunas personas acceden a estados elevados de percepción, mientras que otras permanecen atrapadas en la materialidad, el miedo. Y la física cuántica, bueno, desafía todo lo que creíamos saber sobre la realidad. El famoso experimento de la doble rendija mostró que la simple observación puede alterar el comportamiento de las partículas subatómicas.

Las civilizaciones antiguas parecían haber intuido esto. En Egipto, los conceptos de Ka y Ba hablaban sobre la dualidad entre el alma y la energía vital, sugiriendo que estamos directamente conectados con el cosmos. En el hinduismo, Brahman es descrito como una conciencia Universal de la que todo forma parte. Pero en algún momento, este conocimiento se perdió o fue ocultado. Y esto no es una coincidencia. Si crees que Dios está fuera de ti y que  sólo  puedes acceder a él a través de dogmas y rituales, entonces te vuelves dependiente. Pero, ¿y si la verdad fuera que Dios está dentro de ti, vibrando en tu propia frecuencia? Y aún más, si todo es energía y vibración, podemos aprender a sintonizar esa frecuencia divina. Ahora que hemos desmontado la ilusión de que Dios puede reducirse a dogmas y creencias, surge una pregunta aún más profunda: si todo en el universo es energía...
¿Cómo se manifiesta esa energía y, lo más importante, cómo podemos usarla para transformar nuestra propia realidad? Prepárate, porque estamos a punto de explorar un concepto revolucionario: la idea de que todo, absolutamente todo, es frecuencia. Y eso incluye a la Frecuencia de la Creación, Dios. La ciencia ya nos lo ha demostrado: todo en el universo es energía en constante movimiento; nada es realmente sólido en el nivel más fundamental. Todo vibra. Curioso, ¿no? Pero los antiguos ya lo sabían. En el hermetismo, existe un principio esencial: "Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra". Y esto no es  sólo  filosofía esotérica, es física. Max Planck, uno de los padres de la mecánica cuántica, afirmó que la materia tal como la imaginamos simplemente no existe. Lo que llamamos sólido es  sólo  energía condensada en patrones específicos de vibración.

Si todo vibra, entonces Dios no puede ser algo separado de la realidad. Lo divino no sería un ser distante, sentado en un trono celestial, sino la misma sustancia vibracional que da forma a todo. Esto explicaría por qué las experiencias místicas, a pesar de las diferencias culturales y contextuales, terminan pareciéndose tanto. Los monjes budistas hablan de estados elevados de conciencia donde todo es pura luz; los santos cristianos describen el Amor divino como un sentimiento absoluto e indescriptible; los meditadores relatan una experiencia de unidad en la que el yo desaparece y todo se funde en el todo.

Y Nikola Tesla, él ya había comprendido todo esto hace un siglo: "Si quieres entender los secretos del universo, piensa en términos de energía, frecuencia y vibración". Y tenía razón. Hoy sabemos que incluso nuestros pensamientos y emociones poseen frecuencias medibles. El psiquiatra Dr. David Hawkins creó una escala de conciencia basada en estas frecuencias emocionales: miedo, culpa, vergüenza (frecuencias bajas); amor, paz, iluminación (frecuencias elevadas). Esto significa que nuestra vibración interna define la realidad que experimentamos.

Ahora, junta esta información con lo que la mecánica cuántica ya ha demostrado: el observador influye en la realidad; nuestra conciencia no  sólo  interactúa con el mundo, sino que lo moldea. Y si la realidad depende de la frecuencia en la que estamos vibrando, entonces quizá nuestra conexión con Dios sea  sólo  una cuestión de sintonía. Los antiguos ya sospechaban esto. En el hinduismo, el mantra Om es considerado la vibración primordial del universo, la frecuencia que sostiene toda la creación. En el cristianismo, existe la famosa frase "En el principio era el Verbo". Pero, ¿y si ese Verbo fuera en realidad una frecuencia? Esto explicaría por qué ciertas músicas, mantras y prácticas espirituales alteran nuestro estado de conciencia.

Si Dios es una frecuencia, conectarse con Él no requiere rituales, dogmas ni intermediarios, sino un estado vibracional específico. Esta idea transforma por completo lo que entendemos por espiritualidad. No se trata de adorar algo externo, sino de sintonizar nuestra propia energía con esa frecuencia divina. Esto explicaría por qué monjes y místicos buscan el silencio y la meditación; no porque necesiten un templo o un sacerdote, sino porque el silencio interno los pone en la sintonía adecuada para acceder a algo más grande.

El problema es que, desde que nacemos, estamos programados para vibrar en frecuencias bajas: miedo, culpa, escasez, estados emocionales que reducen nuestra vibración y nos mantienen atrapados en la materialidad. Y no es coincidencia que grandes instituciones, religiones, gobiernos y sistemas económicos nos mantengan en esas frecuencias bajas, para controlarnos y manipularnos.
Siempre han tenido interés en mantener a las masas operando en estos estados. Después de todo, una población con baja vibración es más fácil de controlar. Cuando crees que necesitas algo externo para conectarte con lo divino, te vuelves dependiente. Pero cuando descubres que Dios está dentro de ti, vibrando en tu propia frecuencia, nadie más puede atraparte. Esto lo cambia todo. Existe una ciencia de la espiritualidad, y ha sido ocultada por siglos. La misma Biblia afirma: "El reino de Dios está dentro de ustedes". Pero pocos comprenden realmente lo que esto significa. No se trata de un lugar físico ni de una promesa después de la muerte. Lo que esta frase sugiere es que la conexión con lo divino depende únicamente de tu estado vibracional.

Neville Goddard decía que la imaginación es Dios. En otras palabras, nuestra mente tiene el poder de crear realidades. Si todo es vibración, entonces la clave para acceder a Dios está en aprender a cambiar nuestra propia frecuencia. Pero, ¿cómo? ¿Cómo salir de los estados emocionales bajos y acceder a la frecuencia de la creación? La respuesta podría estar en el uso consciente de la imaginación, pensamiento y emociones. Y si esto fuera cierto, entonces tal vez lo que llamamos realidad sea  sólo  un reflejo de la frecuencia en la que estamos sintonizados.

Ahora que entendemos que todo es frecuencia, surge una cuestión aún más intrigante: si nuestra vibración define nuestra realidad, ¿existe una forma de programarla? Y lo más importante, ¿acaso hay fuerzas que intentan manipular esta frecuencia para mantenernos atrapados en una ilusión? Por siglos, civilizaciones enteras han vivido atrapadas en vibraciones bajas sin siquiera darse cuenta. Miedo, culpa, escasez no son  sólo  parte de la vida, sino formas de control.

Cuando vibramos en emociones pesadas como ansiedad, desesperación o ira, nos volvemos mucho más fáciles de manipular. La gran pregunta que casi nadie se hace es: ¿quién realmente se beneficia de esto? La respuesta está justo frente a nuestros ojos en la propia estructura de la sociedad. Grandes religiones, gobiernos, corporaciones todos operan bajo la misma premisa: necesitas algo externo para ser salvado, protegido o exitoso. Desde el nacimiento, somos condicionados a creer que la seguridad, el éxito e incluso la conexión con lo divino dependen de algo o alguien fuera de nosotros. Y esto no es casualidad, es un sistema diseñado.

La psicología conductual ya ha demostrado que las emociones negativas son más fáciles de inducir y más difíciles de eliminar que las emociones positivas. El psicólogo Skinner mostró que el miedo es uno de los mecanismos de condicionamiento más poderosos del cerebro humano. Cuando una persona es expuesta repetidamente a información negativa, su sistema nervioso entra en un estado de alerta constante. Esto limita su capacidad de pensar de manera crítica y la mantiene en modo de supervivencia, un ciclo de preocupación, dependencia y vulnerabilidad.

Ahora, mira a tu alrededor. ¿Cómo funciona el mundo moderno? El noticiero nos bombardea con tragedias, crisis y amenazas. Los medios de entretenimiento han vuelto adicto nuestro cerebro a recompensas instantáneas. Las redes sociales fueron diseñadas con algoritmos que capturan nuestra atención con contenido cada vez más extremo. El resultado: un planeta entero vibrando en baja frecuencia, distraído, agotado y, por supuesto, fácil de controlar.
¿Y qué tiene que ver todo esto con que Dios sea una frecuencia? todo si nuestra conexión con lo divino depende de nuestro estado vibracional? entonces impedir esa conexión es muy sencillo basta con mantener a la humanidad vibrando en frecuencias densas, mientras estemos atrapados en el miedo la ira y la culpa seremos incapaces de acceder a Estados Superiores de conciencia.
Esa es la verdadera prisión, no una celda física sino una jaula mental. Esta fuerza se presenta en una escala de conciencia que mide diferentes estados emocionales y sus respectivas frecuencias en la base de esta Escala, se encuentran las emociones más densas, como  vergüenza 20 hz ., culpa 30 hz ,miedo 100 hz en la parte superior están los estados elevados de conciencia amor 500 hz ,alegría 540 hz. La  iluminación 700 más hz.
Cuanto más baja sea tu vibración más desconectado estarás de la conciencia divina, y aquí viene la parte más inquietante, si esto es cierto, significa que existen fuerzas muy negativas que manipulan activamente estas vibraciones para mantener a las personas atrapadas e impedir un despertar colectivo .
En 1957, el psicólogo Leon Festinger desarrolló la teoría de la disonancia cognitiva, demostrando que cuando una persona se enfrenta a información que contradice sus creencias, prefiere rechazar la verdad para evitar la incomodidad. Ahora, piensa en el impacto de esto: si alguien ha pasado toda su vida creyendo que Dios está fuera de sí mismo, que necesita un sistema o un intermediario para conectarse con lo divino, aceptar una nueva realidad puede ser insoportable. Y es precisamente por eso que tantas personas se resisten a la idea de que Dios no es un ser externo, sino un estado vibracional accesible para todos. Porque aceptar esta verdad significa asumir total responsabilidad sobre la propia vida, y eso puede ser aterrador para quienes han pasado su vida siendo condicionados a buscar la salvación fuera de sí mismos.

Pero existe una salida: la manipulación vibracional  sólo  funciona mientras no seamos conscientes de ella. En el momento en que te das cuenta de que tu frecuencia puede ser alterada intencionalmente, el juego cambia. Empiezas a salir del control externo y comprendes que no necesitas religiones, gurús ni dogmas para acceder a Dios. Dios es el único requisito para elevar tu propia vibración.

Ahora, imagina qué sucedería si una masa crítica de personas comenzara a vibrar en estados superiores de conciencia. Si, en lugar de reaccionar con miedo y rabia, aprendiéramos a operar desde el amor y la compasión; si entendiéramos que nuestra propia mente es la clave para manifestar la realidad que deseamos. La respuesta a estas preguntas es la peor pesadilla de quienes están en el poder, porque un ser humano que entiende su capacidad de alterar su vibración es un ser humano que no puede ser controlado.

Pero hay un problema: toda tu vida ha sido estructurada para impedir que descubras esto. Desde pequeño, te enseñaron a verte como alguien insignificante, limitado e impotente. Pero esa ilusión  sólo  existe porque sigues creyendo en ella.

Ahora que entiendes que la realidad es manipulada para mantener tu vibración baja, surge la pregunta más importante de todas: ¿cómo recuperar tu verdadera frecuencia? Existe una forma práctica de acceder a estados más elevados de conciencia y reconectarte con lo divino. La respuesta está en lo que los antiguos llamaban el velo de la ilusión, y la clave para trascenderlo siempre ha estado dentro de ti. Desde el momento en que abrimos los ojos, comenzamos a percibir la realidad a través de un filtro de creencias y condicionamientos que nos impiden ver la verdad.
El Gran Secreto: ojos a este mundo. Se nos enseña a verlo a través de las lentes de la separación. Se nos condiciona a creer que somos individuos aislados, desconectados de la naturaleza, de los demás y, sobre todo, de Dios. Pero aquí está el punto: esa separación nunca fue real. Fue inducida, y esa es la mayor ilusión de la humanidad.

La neurociencia ha descubierto que nuestro cerebro no percibe la realidad tal como es; la filtra, la simplifica y la reduce para que podamos interactuar con el mundo de manera funcional. El problema es que esa filtración no  sólo  limita nuestra percepción, sino que también refuerza la creencia de que estamos desconectados de algo más grande.

El doctor Rick Strassman, en sus estudios sobre la dimetiltriptamina (DMT), demostró que los estados alterados de conciencia permiten que el cerebro acceda a realidades que normalmente permanecen invisibles para nosotros. En otras palabras, hay mucho más de lo que nuestros sentidos nos permiten ver.  sólo  que esa percepción nos ha sido bloqueada, y esta barrera no es un concepto nuevo.

Textos espirituales antiguos han hablado de ella por milenios. En el Antiguo Egipto, lo llamaban "el gran sueño". En el hinduismo, es "maya", la ilusión de la separación. Pero quizá la explicación más intrigante provenga de las enseñanzas de Neville Goddard, quien afirmaba: "Dios se convirtió en hombre para que el hombre pudiera convertirse en Dios". Esto puede sonar atrevido, pero tiene todo el sentido cuando entendemos que esta separación es  sólo  una experiencia temporal.

Lo divino nunca ha estado distante; siempre ha estado oculto dentro de nosotros. Pero nuestra identidad ha sido diseñada para mantenernos distraídos. Desde pequeños, se nos enseña que somos un cuerpo, un nombre, una nacionalidad, un conjunto de etiquetas. Pero, ¿y si todo esto fuera  sólo  una identidad temporal, una interfaz para esta realidad, mientras que nuestra verdadera naturaleza fuera algo infinitamente más grande?

Esto explicaría un fenómeno curioso: por qué los estados profundos de meditación, las experiencias cercanas a la muerte y las prácticas espirituales avanzadas llevan a las personas a relatar una sensación de unidad con todo. Por qué quienes atraviesan estas experiencias dicen que el yo desaparece y que, por un instante, son el universo.

La respuesta es simple: ese estado de conciencia no es algo que adquirimos; ya existe dentro de nosotros. Pero ha sido oscurecido por el condicionamiento de la mente.

El físico Amit Goswami, uno de los pioneros de la física cuántica aplicada a la conciencia, sugiere que la mente no está confinada al cerebro. Propone que la conciencia existe fuera del espacio y el tiempo, y que el cerebro es  sólo  un receptor, sintonizando diferentes frecuencias de la realidad. Si esto es verdad, entonces la idea de separación es  sólo  una ilusión mental.

El velo que nos separa de lo divino no es algo externo; no fue impuesto por dioses ni por fuerzas místicas. Fue construido dentro de nosotros, a través de las creencias que heredamos, a través del miedo, la culpa y la necesidad de validación externa. Pero aquí está la buena noticia: si ese velo fue colocado, también puede ser retirado.

Ahora viene la pregunta esencial: ¿cómo? ¿Cómo disolver esta ilusión y regresar a nuestra frecuencia original? La respuesta siempre ha estado en el mismo lugar: en el silencio. Todas las tradiciones espirituales, de diferentes épocas y culturas, llegan a la misma conclusión: la mente necesita silenciarse.

En el budismo, la iluminación sucede cuando los pensamientos cesan. En el cristianismo místico, los santos relataban escuchar la voz de Dios en el absoluto silencio interior. En el sufismo, los maestros dicen que el verdadero conocimiento surge cuando la mente deja de cuestionar.
¿Qué significa esto? Significa que Dios siempre está presente, pero  sólo  puede ser percibido cuando la mente está ausente. Mientras estamos demasiado ocupados pensando, juzgando, analizando y reaccionando al mundo, no podemos sentir esa presencia. Por eso, las experiencias místicas ocurren en momentos de profunda entrega: cuando un meditador entra en el vacío, cuando una persona tiene una experiencia cercana a la muerte, cuando alguien se pierde en un estado de éxtasis espiritual.

¿Qué tienen en común todas estas experiencias? La mente racional se detiene y algo más grande emerge. Pero hay un detalle importante: si el velo de la ilusión ha sido creado por el condicionamiento mental, entonces no basta con tener un momento de iluminación. Es necesario reprogramar la propia conciencia para que esa percepción se vuelva permanente.

Y aquí está la parte más desafiante: el verdadero camino espiritual no trata de aprender algo nuevo, no se trata de acumular más conocimiento, más dogmas o más teorías. Al contrario, es un proceso de desaprendizaje. Significa cuestionar todo lo que nos han enseñado desde la infancia, significa soltar las certezas, abandonar las creencias limitantes y empezar a ver el mundo con nuevos ojos.

Ahora, una última pregunta: si todo lo que creemos que es real podría ser  sólo  una ilusión, ¿qué sucede cuando finalmente accedemos al estado de presencia total? Existe un estado en el que toda separación desaparece, donde nos volvemos uno con la frecuencia divina. La respuesta está en el concepto del vacío absoluto, un estado donde todo es posible.

Y eso es exactamente lo que exploraremos ahora: el vacío, el punto donde todo comienza y donde todo termina. El espacio entre los pensamientos, el silencio entre las notas de una melodía, la vastedad infinita del universo antes de la creación. Este estado es descrito en innumerables tradiciones espirituales como el momento que se experimenta a Dios en su forma más pura, sin interferencias de la mente.

Pero, ¿qué sucede cuando entramos en el vacío absoluto? La ciencia ya ha comenzado a explorar este fenómeno.
El neurocientífico Andrew Newberg estudió a meditadores experimentados y descubrió algo fascinante: durante estados profundos de meditación, la actividad del lóbulo parietal, la parte del cerebro responsable de procesar la noción de tiempo y espacio, disminuye drásticamente. Esto significa que en esos momentos, la sensación de individualidad desaparece. El meditador deja de sentirse como un yo separado del resto del universo.

Y esto también explica un patrón intrigante en los relatos de experiencias cercanas a la muerte. Quienes han pasado por ellas describen la sensación de una paz absoluta, una plenitud indescriptible. Porque cuando la mente racional se silencia, surge una nueva percepción y la separación simplemente deja de existir. El ego desaparece y, ¿qué queda?  sólo  la conciencia pura.

Los maestros espirituales siempre lo han sabido. Jiddu Krishnamurti decía: "Cuando el pensamiento cesa, aquello que es eterno se manifiesta". Este estado, conocido en diversas tradiciones como "el vacío", "la nada" o "el silencio", es el punto de partida para una nueva forma de percibir la realidad.
Diversas tradiciones espirituales coinciden en que el vacío es donde reside el verdadero poder de la creación. Porque en el vacío, todas las posibilidades existen. Los antiguos taoístas llamaban a este estado "wu wei", un flujo absoluto donde todo sucede sin esfuerzo, porque la persona está completamente alineada con el orden natural del universo.

En el budismo, el "satori" describe el instante en que alguien percibe de manera directa la verdad absoluta, sin explicaciones, sin intermediarios, sin conceptos;  sólo  ser. Y por qué esto es importante: porque comprender el vacío significa entender cómo accedemos directamente a Dios. Si Dios es una frecuencia, entonces el vacío es el espacio donde podemos sintonizar esa frecuencia sin interferencias. Es donde percibimos con total claridad que no somos individuos aislados, sino expresiones de una única conciencia infinita.

Ahora, aquí está el punto clave: ya has experimentado este estado antes, sin darte cuenta. Piensa en esos momentos en los que estuviste completamente presente: cuando quedaste hipnotizado por un atardecer, cuando te perdiste en una canción, cuando reíste hasta las lágrimas, olvidándote del tiempo, cuando te entregaste por completo a un momento de éxtasis, sin juicios, sin pensamientos, sin expectativas. Esos fueron momentos de vacío, momentos en los que tu mente desapareció por un instante y simplemente fuiste.

Y aquí está la pregunta que nadie hace: si el vacío es el portal hacia Dios, ¿por qué no aprendemos sobre él? La respuesta es simple: vivimos en un mundo que nos mantiene distraídos. Nuestra mente está constantemente ocupada con preocupaciones, redes sociales, trabajo, noticias, estímulos incesantes. Siempre estamos llenando cada espacio con información, voces y pensamientos. Pero es raro el momento en el que simplemente nos detenemos a ser.

Y esto no es una coincidencia; es parte de un sistema que nos mantiene alejados de nuestra verdadera naturaleza. Piénsalo: los grandes maestros espirituales siempre han hablado sobre el poder del silencio y la entrega. Buda, Jesús, Krishna; todos señalaron en la misma dirección. Pero qué pasó con sus mensajes: fueron distorsionados. Porque enseñar a las personas a encontrar a Dios dentro de sí mismas no era algo conveniente para quienes querían mantener el control.

Pero ahora sabes la verdad: Dios no está afuera. Dios no está atrapado en un templo, en un libro o en un dogma. Dios es una frecuencia, y esa frecuencia  sólo  puede ser accesada cuando el ruido de la mente cesa.
Ahora, la gran pregunta: ¿cómo integrar esta percepción en tu vida? ¿Cómo vivir alineado con esta verdad sin caer una vez más en las ilusiones del mundo? La respuesta está en una comprensión simple pero profunda: el camino espiritual nunca ha sido sobre alcanzar algo; en realidad, se trata de recordar algo que siempre ha estado ahí.

Y este es el secreto que pocos están dispuestos a aceptar: ya eres lo que buscas. La única cosa que te separa de esta realización es la ilusión de que hay algo por encontrar. Cuando esa ilusión cae, el juego cambia. No  sólo  comprendes la verdad, sino que te conviertes en la verdad. La experiencia del vacío no es  sólo  una idea ni un concepto nuevo; es algo que siempre ha estado ahí, dentro de ti, esperando ser recordado.

Una verdad enterrada bajo capas de condicionamiento, creencias limitantes y distracciones. Ya eres aquello que buscas, pero si esto es verdad, ¿por qué pasamos toda la vida sintiendo que nos falta algo? Porque nos enseñaron a mirar hacia afuera. Desde pequeños, escuchamos que la felicidad está en el éxito, en el dinero, en la validación de los demás, en la aprobación social o incluso en la espiritualidad.

Pero toda búsqueda externa  sólo  refuerza una única sensación: la de que estamos incompletos. Y esa es la gran trampa. Cuando buscas algo, partes de la suposición de que aún no lo tienes, y mientras creas en eso, nunca lo tendrás.

Neville Goddard Recuerdas la escala de conciencia del Dr. David Hawkins. Lo que sientes en este momento determina la frecuencia que estás emitiendo. Y esa frecuencia atrae experiencias compatibles. Si vibras en el miedo, la duda o la frustración, eso es lo que seguirás encontrando en el mundo. Pero si te alineas con estados de gratitud, amor y presencia, tu realidad cambia.

Es decir, no necesitas esforzarte para encontrar a Dios.  sólo  necesitas dejar de esforzarte por mantener la ilusión de separación. Dios ya está aquí, ahora, siempre ha estado. Pero mientras tu mente esté ocupada con preocupaciones, distracciones y juicios, no podrás percibirlo.

Esta es la clave para vivir alineado con la frecuencia divina. Y eso no significa abandonar tu vida, huir a las montañas azules o pasar años en silencio en una cueva. No se trata de escapar del mundo, sino de cambiar la forma en que lo percibes. Cada pensamiento, cada emoción, cada acción que eliges sintoniza una frecuencia, y al cambiar esa frecuencia, cambias tu realidad.

Pero aquí está el detalle: saber esto no es suficiente. Necesitas practicar, y la práctica comienza con algo tan simple como poderoso: presencia. Cuando estás totalmente presente, sin perderte en pensamientos sobre el pasado o el futuro, accedes al estado en el que Dios puede ser experimentado.

Esto no significa que tu mente nunca más tendrá preocupaciones. Significa que aprenderás a observarlas sin identificarte con ellas. Y cuando eso sucede, todo cambia. Te darás cuenta de que el miedo, la ansiedad y la duda son  sólo  frecuencias pasajeras que pueden ser transformadas. Comprenderás que la paz y la conexión que buscas no están en un lugar lejano, sino en este preciso instante.
Y cuando esta comprensión se vuelva parte de ti, tu vida nunca volverá a ser la misma. Ya no te verás a ti mismo como un ser pequeño e impotente. Ya no buscarás a Dios fuera de ti, porque siempre has sido parte de esta conciencia infinita.
Pero aquí hay algo que necesita decirse: esta verdad puede liberarte, pero también puede desafiarte. No todos están listos para abandonar sus antiguas creencias. No todos están dispuestos a asumir total responsabilidad por su propia realidad. Porque eso requiere un nivel de conciencia que pocos están dispuestos a aceptar. Muchos prefieren la comodidad de la ilusión.

La pregunta es: ¿estás listo para despertar? Si esto tuvo sentido para ti, es porque de alguna manera, en el fondo, ya conoces la respuesta. Tal vez no necesites más conocimiento. Tal vez  sólo  necesites confiar en lo que ya sientes. Dios nunca ha estado distante. Nunca ha estado separado de ti. Es la misma frecuencia que late dentro de tu ser.

Y ahora, la elección es tuya. Puedes seguir viviendo como antes, o puedes dar el primer paso para vivir alineado con esta verdad. Pero recuerda: una vez que despiertas, no hay vuelta atrás. La frecuencia divina siempre ha estado disponible para ti.
La única pregunta que queda es: ¿estás listo para sintonizar?

Lo sientes, ese llamado interno que no puede explicarse, pero que vibra dentro de ti. Esto no es  sólo  un pensamiento, no es una teoría. Es la verdad revelándose ante ti. Y la verdad es simple: nunca has estado separado. Lo único que te impidió ver fue la ilusión que te enseñaron. Pero ahora, esa ilusión se está desvaneciendo. Estás comenzando a ver con nuevos ojos, comenzando a sentir la realidad de una manera diferente.
 Ya no más como un espectador pasivo, sino como un cocreador consciente, porque la verdad final es esta: tú eres la propia conciencia divina experimentándolo. Silencia la mente y simplemente eres. Lo percibes con claridad, sientes esa presencia. Y aquí está el mayor secreto: no hay nada que necesites hacer para alcanzar esto. Ninguna técnica, ningún ritual, ninguna creencia. Todo lo que necesitas hacer es dejar de resistirte, dejar de aferrarte a las historias que te contaron, dejar de alimentar la idea de que debes buscar algo fuera de ti.

La verdad es que ya estás aquí, siempre has estado. Dios no está en el mañana, no está en el pasado, no está en un lugar distante. Dios está aquí, ahora, en este preciso momento. Y ahora que lo sabes, la elección está frente a ti. Puedes ignorar esta verdad y seguir viviendo como antes, o puedes abrazarla y permitir que tu vida se transforme.

Si eliges despertar, prepárate, porque nada volverá a ser lo mismo. Empezarás a notar la sincronía en todo, comenzarás a sentir una paz que no depende de circunstancias externas, empezarás a atraer experiencias que reflejan esta nueva vibración. Pero sobre todo, comenzarás a vivir de una forma que pocos se atreven: totalmente despierto, totalmente consciente, totalmente alineado con la frecuencia divina.

Ahora, la pregunta final: ¿estás listo para aceptar quién eres?

Date el espacio para cuestionar, reflexionar y quién sabe, sentir algo diferente. Porque ese es el verdadero despertar: no algo que viene de afuera, sino una resonancia interna que empieza a vibrar en una nueva frecuencia.

Tal vez lo hayas sentido en algún momento de tu vida, ese instante en el que todo parece detenerse y por un breve segundo percibes que algo más grande está sucediendo, una conexión sutil pero inconfundible. Yo recuerdo uno de esos momentos, una noche cualquiera sentado en silencio, sin ninguna expectativa, y de repente una paz inexplicable invadió todo mi ser. Nada cambió en el exterior, pero todo cambió dentro de mí.

Y eso es lo que quiero recordarte hoy 23 de febrero de 2025: a veces no se trata de entender, se trata de permitirte a ti mismo  sentir a Dios .
Alcoseri


Masones en busca de un Mundo Mejor

La Masonería Y La Utopía

Vemos como el mundo secular o profano  a menudo ha fracasado en sus intentos de crear una sociedad mejor, ya sea este un intento político, religioso o de otra índole.

¿Cómo puede la masonería “universal” tener éxito allí donde el mundo profano no ha logrado realizar sus aspiraciones?

Cuando un laico llama a la puerta del Templo Masónico es porque siente dentro de sí una carencia, una insatisfacción, una incompletitud, es decir insuficiencias, lagunas en su vida, siente que el mundo profano no le da aquello que tanto necesita .
Y es cierto durante las apolmaciones , si,  cuando hablamos con el candidato para conocerlo mejor, muchas veces nos damos cuenta de que él busca de una manera u otra conocer gente distinta a la que está acostumbrado a ver o vivir de otra manera sin saber muy bien cómo hacerlo, para llevar una existencia más verdadera, más profunda, para ser ese hombre nuevo, como decimos.

Esta compleja necesidad que lleva al laico a la puerta del Templo Masónico es difícil de definir, pero lo más frecuente es que encontremos una necesidad de humanismo y de desarrollo del pensamiento y del espíritu hacia ideas superiores, es decir, de alcanzar, aunque no se sea consciente de ello, una determinada forma de espiritualidad.

La tradición cristiana es una religión, como otras, pero la masonería es todo menos una religión.    
 
Su espiritualidad se expresa de manera diferente aunque encontramos valores judeocristianos en la enseñanza masónica.

Ahora es, podemos decir que la espiritualidad masónica trajo al ser humano una posibilidad, otra perspectiva de ver más claramente la realidad.
Lo que significa que el ser humano se convierte en Masonería, en la medida de todas las cosas, que todo procede y que todo retorna a él.

La religión y antes de ella filósofos como Sócrates. Se dice y se reconoce que es en lo más profundo de sí mismo donde el hombre encuentra el recurso, la luz que lo conduce hacia su ideal.

Ideal del hombre realizado en su plenitud, realización que no acepta restricciones.
Sustituye el espíritu de sumisión por el espíritu de examen, el gusto por la investigación crítica, el espíritu en busca de la libertad.

Este humanismo nacido de nuestra introspección con la ayuda de las herramientas que nos proporcionan nuestros diferentes rituales y en particular el del Tercer grado tiene como objetivo reconocer en el hombre un poder para transmutarse, trascenderse para entrar en acuerdo con las grandes leyes naturales, liberarse de sus angustias existenciales y apuntar a la armonía.

Hoy, la razón, que se ha ido formando y afirmando a lo largo del tiempo, participa activamente en este esfuerzo por construir conscientemente un hombre y una sociedad mejores, aunque la luz no haya progresado tanto como quisiéramos.

La inteligencia y el ingenio siempre se ven combatidos por el fanatismo, la ignorancia, la ambición excesiva, la intolerancia y la injusticia.

Debemos luchar contra el lado oscuro que hay dentro de nosotros, del que sólo podemos tomar conciencia a través de un trabajo incansable sobre nosotros mismos.

Se dice:
"  La verdad es la luz puesta al alcance de todo ser humano que puede abrir los ojos y mirar el gran camino del deber que conduce sin duda al logro máximo   ".

Cualquiera que sea el grado en que trabajemos, se nos recuerda constantemente que tenemos un deber hacia todos los hombres, hacia Dios y hacia nosotros mismos.

El Aprendiz de  Masón al entrar a la logia no necesariamente sabe muy bien lo que busca, pero poco a poco va entendiendo su lugar y su papel en y para una sociedad mejor.

Grandes esperanzas lo impulsan y un día se da cuenta de que lo que aspiraba para sí mismo y para la humanidad es difícil de lograrse, pero , jamás imposible de llevar a cabo .

Esta terrible situación en la que la armonía social y le estabilidad política  parece cada vez más inaccesibles y en la que el caos en el que se debate la humanidad parece eterno... ¿lo desanimará, o lo hará desesperar? Son las dos opciones de un masón, o derrumbarse o triunfar.

¿Qué puede hacer entonces? ¿Cuál es su poder en una sociedad donde el materialismo triunfante deja al margen a aquellos a quienes el destino ha desfavorecido?

¿Qué hacer al regresar de una Tenida donde paz, amor y alegría fueron las palabras más hermosas y fuertes que recibió como mensaje antes de regresar al mundo profano y cuando afuera  sólo  escucha gritos de guerra, comentarios racistas y xenófobos y desgracias engendradas por la locura de hombres que sustituyeron la hermandad por el odio?

¿Tiene algún sentido su ideal de superarse, de convertirse en un ser en armonía con todos los seres humanos, plenamente realizado en su ideal espiritual y humanista por el que trabaja?

Aportar su piedra al proyecto para que la humanidad vea mejorar su destino tanto a nivel intelectual como moral y espiritual, ¿es este ideal sólo una ilusión, una quimera, una utopía negativa?

El trabajo en Logias Masónicas no puede quedarse en consideraciones pesimistas y estériles, llevamos dentro de nosotros una llama, un fuego que tiene el  sublime nombre de esperanza.
Si hay algo que todos los Masones tienen en común es el amor a la vida, la creencia de que el Ser Humano es perfectible, de lo contrario ¿por qué habría entrado en la masonería, qué sentido tendría su búsqueda?

Sí, la utopía es necesaria; lleva todas nuestras esperanzas.

Ella nos ayuda en nuestras luchas contra la injusticia, el fanatismo y la ambición excesiva.

Debemos tener sueños y ambiciones lo suficientemente grandes como para no perderlos nunca de vista.

En esto el masón es un utópico positivo, es decir que sabe, “La utopía es la verdad de mañana” es una frase de Víctor Hugo que se refiere a la idea de que las utopías pueden ser realidades en el futuro.

Los giros y vueltas que sufre la humanidad son el motivo de nuestra lucha, de nuestro trabajo en la gran obra masónica .

Si la utopía es necesaria en la masonería, no es suficiente para realizar nuestro ideal.
Sin trabajo nada se puede conseguir y este trabajo es ante todo trabajo sobre uno mismo.

Una introspección que será la clave de nuestro despertar a un humanismo espiritual, es decir, un humanismo de escucha del otro sin buscar juzgar, sino por el contrario reconciliar y apaciguar, un humanismo de fraternidad.

Y un humanismo que, con su ejemplo en el mundo profano, sea fuente de reflexión para las personas cercanas a nosotros .

Pero falta un elemento importante para que nuestra utopía, nuestro ideal, se haga realidad: el tiempo, el gran maestro del que dependemos a nivel personal, pero que paradójicamente es la suerte y la fuerza de la masonería.

Aprender a conocernos mejor para trabajar en el tiempo presente, pero también para transmitir para que nuestro ideal sea retomado con fuerza y vigor por quienes, animados por el mismo espíritu, continuarán la obra para lograr el mejoramiento intelectual, moral y espiritual de la humanidad para las generaciones venideras.

El mundo secular ha visto cómo la mayoría de sus intentos de crear un mundo mejor fracasaban y, lo que es peor, provocaban regresión en la sociedad. Una de las razones de estos fracasos es que estaban trabajando en tiempo profano con objetivos que excedían ese tiempo limitado.

La masonería sabe que no tiene sentido trabajar con prisas y precipitaciones, sin tiempo para la reflexión y la introspección para dar a nuestra búsqueda, a nuestra acción, la fuerza y la sabiduría necesarias para acercarnos a un mundo mejor y más bello.

Ahora, si bien la utopía es necesaria e incluso indispensable para que nuestros proyectos estén siempre presentes en nuestra mente y en nuestras acciones, no es suficiente…

Trabajar sobre uno mismo y con quienes nos rodean es esencial para continuar fuera el trabajo iniciado en este Templo.

Nuestro ideal hacia la humanidad no se mide en la escala de una vida humana, sino en la de nuestra Masonería que durante siglos ha continuado su obra en el lugar.

En esta cadena que nos une más allá del tiempo con nuestros hermanos masones del pasado y futuras generaciones de masones , nuestro deber es continuar el trabajo y transmitir para que nuestro ideal utópico se realice completamente.
Una utopía Masónica podría ser una sociedad idealizada donde los principios y valores de la Masonería se han implementado a nivel global, creando una sociedad justa, igualitaria y pacífica.
Una Utopía masónica seria en donde todos los seres humanos son iguales y tienen los mismos derechos y oportunidades, donde la justicia es impartida de manera imparcial y equitativa, sin distinciones de raza, religión, género o condición social; donde la paz es el estado natural de la sociedad, y se promueve la resolución pacífica de conflictos. Donde la educación es universal y accesible, y se enfoca en el desarrollo integral del ser humano, en donde el trabajo es digno y se recompensa de manera justa, sin explotación ni desigualdad.
 
La tolerancia es un valor fundamental, y se promueve la aceptación y el respeto hacia las diferencias.
La solidaridad es un valor fundamental, y se promueve la cooperación y el apoyo mutuo.
La integridad es un valor fundamental, y se promueve la honestidad y la transparencia.
La responsabilidad es un valor fundamental, y se promueve la responsabilidad individual y colectiva.


Esta es una visión idealizada de una utopía Masónica, y es necesariamente una representación exacta de cómo sería una sociedad Masónica real, espero que te haya dado una idea de cómo podrían ser los principios y valores de una sociedad que se basa en la Masonería.
Alcoseri

El Celo Masónico
Con frecuencia escuchamos en Logias Masónicas sobre el famoso “Celo Masónico”, pero ¿qué es realmente el “Celo Masónico”?
En principio es que los secretos de la masonería no sean divulgados a masones que no presentan las debidas garantías, como  de haber sido fieles  y honestos a los principios masónicos.
Aunque muchos acusan que el “Celo Masónico” en ocasiones puede caer en un tipo de  exacerbado “Fanatismo Masónico” , pero analicemos juntos el tema .

El término "celo masónico" no es un concepto estándar o ampliamente manejado dentro de la masonería tradicional, o sea , no todos los Orientes lo tienen en mente. Sin embargo, analizando posibles interpretaciones del término, podemos explorar algunas ideas relacionadas con los principios y prácticas de la masonería:

Celo como "fervor" o "dedicación"
   En algunos contextos, "celo" puede interpretarse como un entusiasmo o compromiso  con los ideales masónicos, como la búsqueda de la verdad, el desarrollo personal, la fraternidad y el servicio a la humanidad. Los masones suelen enfatizar la importancia de practicar estas virtudes con dedicación y perseverancia.
   La masonería valora la  discreción  sobre sus rituales y símbolos, que son considerados sagrados para sus miembros. En este sentido, el "celo masónico" podría aludir al respeto por proteger ciertos aspectos internos de la organización, evitando su divulgación pública, según lo establecido en los juramentos masónicos.

Posible confusión terminológica  
   Es probable que exista una mezcla de términos. Por ejemplo, en la masonería se habla de  "zelator"  (del latín _zelare_, "celar" o "vigilar"), un grado en algunos ritos como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, asociado a la observación y el aprendizaje. También existe el concepto de  "zelos"  (del griego, "fervor"), vinculado a la pasión por el conocimiento y la mejora ética.
Mitos y malentendidos sobre el Celo Masónico.
   Fuera de la masonería, circulan teorías que atribuyen a los masones un "celo" por ocultar supuestos secretos perversos  o agendas conspirativas . Estas ideas suelen basarse en conspiraciones infundadas y no reflejan la realidad de la institución, que promueve valores humanistas y filantrópicos.
Si bien  el "celo masónico" no es un término técnico, podría interpretarse como la  dedicación activa a los principios masónicos  (libertad, igualdad, fraternidad) o al respeto por la privacidad de sus prácticas rituales.

La Marcha del Aprendiz de Masón y su relación al Celo Masónico.
El “Celo Masónico” es una actitud muy necesaria e indispensable para mantener puras y sin manchas, las actividades, enseñanzas , ritos, formalidades propias de la Masonería, siempre luchando por mantener la esencia centenaria de la Masonería  

El "Celo Masónico" se refiere a la dedicación y entusiasmo a veces sano  , pero otras  excesivo que algunos masones pueden desarrollar hacia la masonería, llevándolos a priorizar lo relativo a la  logia y sus actividades sobre otros aspectos de su vida, hasta a veces poniéndolo por sobre incluso su propia familia .

 

Los Verdaderos  Propósitos de la Masonería

 

Buscar la verdad y la sabiduría

Mejorar la sociedad y el individuo

Fomentar la fraternidad y la solidarida

En Logias Masónicas escuchamos del Famoso Celo Masónico , estudiemos juntos usted y yo , este apasionante tema.

Una cosa que distingue a los masones es su celo , pero qué significa celo por la institución masónica.

En principio es por guardar en secreto todo lo que nos es confiado en Logia , determinarnos a que se sigan al pie de la letra todos y cada uno de los postulados de la Masonería , así en cuanto al fondo y las formas que se deben de llevar a cabo , y así trasmitir celosamente puras y sin mancha el ideal masónico a las futuras generaciones de iniciados masones.

Veamos qué nos dicen la psicología y la sociología sobre el celo a una institución. Después de todo, asignamos esas etiquetas a los masones del pasado que dieron forma y rumbo a la masonería que hoy conocemos.

Independientemente, los sociólogos y psicólogos atribuyen el celo al “tribalismo”. Las tribus fueron las estructuras sociales iniciales que los humanos crearon para promover su supervivencia, así que para que la Masonería sobreviva se deben seguir con celo y al pie de la letra ciertas normativas . Es por eso que el celo a la institución masónica , es la versión moderna del tribalismo, puede ser una mentalidad tan cargada de emociones y pasiones . Se trata de pertenencia e identidad de grupo. Eso no quiere decir que el celo masónico signifique lo mismo para todos, o que sentirse masón requiera adherirse a una ideología política , religiosa , patriótica , académica en particular, lo cual no es así.

Ahora vemos , que el celo a una institución , a un equipo de futbol, a una Patria , etc. es casi universal. Somos una especie social que, al igual que otras (abejas, lobos, ballenas, hormigas, elefantes, etc.), tiende a agruparse en grupos de diversos tamaños y composiciones. Desde las pocas sociedades tribales existentes que quedan hoy hasta los estados nacionales atiborrados de millones de residentes, a final de cuentas los masones somos pájaros del mismo plumaje, aunque a veces con diferencias ideológicas abismales .

En el peor de los casos, el tribalismo y el celo agitan los más perversos demonios de la psique humana. El patriotismo, en particular, todo esto puede convertirse como decía el Francmasón Oscar Wilde en: “El patriotismo es la virtud de los viciosos” , siendo la idea enloquecida de Vladimir Putin de hacer la guerra a Ucrania un ejemplo horrendo pero no raro. En el mejor de los casos, el espíritu del celo masónico se convierte en una fuerza para el bien, como en la generosidad de los hermanos masones Shriners al responder al dolor de los niños enfermos o victimas de quemaduras.

Como instrumento de supervivencia de la Masonería , las inclinaciones del celo masónico han defendido a nuestro ideal en varios momentos, comenzando cuando hemos sido los masones objeto de persecución por los Nazis , por el Franquismo Español, o como hoy cuando la democracia está bajo asalto en México por las fuerzas del perverso izquierdismo internacional . Inversamente, el celo masónico también fue el motor de desencuentros entre Yorquinos y Escoces en México a mitad del siglo XIX , donde los masones de ambos bandos sintieron el deber patriótico y masónico de luchar por sus diferentes modos de ver la política .

Un impacto positivo del celo masónico hoy es su capacidad para unificar a hermanos masones que, de otro modo, se centrarían más en sus diferencias que en sus puntos en común. Desde temprano en la historia de la Masonería , este ha sido un tema persistente. Los estudios muestran que, en general, los masones siempre exhiben más fervor patriótico que la mayoría de los demás ciudadanos . ¿Por qué? Porque necesitamos un sentido del ego eso que nos une para recordar lo que realmente somos. La diversidad ideas en Logias Masónicas provocada por las múltiples hermanos que ingresan a la Masonería ha nutrido nuestro saber, que comenzó así a principios del siglo XIX y continúa en la actualidad, tantos hermanos con sus muy particulares ideas que ingresan a la Masonería cada año, esto desafía nuestra capacidad para definir lo que significa ser masón, pero el celo y fervor s a final de cuentas nos une .

Entonces, ¿qué significa ser masón? Para algunos, implica una lealtad incuestionable al ideario masónico ("Mi Gran Logia , grande en membresía a veces, otras veces con poca membresía en otras ocasiones, con problemas o no, pero es mi Gran Logia "), mientras que, para otros ser masón, requiere protestar y criticar al gobierno en turno , o fortalecernos para defender a la Nación del Clero Católico, cada cual vera su trinchera .

Por lo general, la disputa sobre quién reclama el manto del masón de la época involucra cómo uno prioriza los valores fundamentales. Si un masón valora mucho la libertad personal o individual , es posible que no le guste cederla a otros, pero aun así esos masones individualistas sentirán el derecho que tienen otros a la libertad como ellos la tienen . Ahora si, un masón valora mucho la tradición y la lealtad a la institución masónica, vera en cada cambio por insignificante que sea una afrenta a la estabilidad de la Masonería , pero entenderá que la masonería ha sobrevivido a su capacidad de adaptación a las épocas y a las circunstancias .

Sin duda se reduce a esto. Si uno actúa de una manera que crea y defiende el bien de la humanidad , de su país , y de la masonería, en lugar de su propio interés o el de algún grupo de oportunistas codiciosos, entonces ese masón puede calificar como un hermano masón integro en su celo masónico . Como dijo el hermano masón Mark Twain: “Lealtad a la patria, siempre. Lealtad al gobierno, cuando lo merece”.

Los verdaderos masones , entonces, no sirven al egoísmo, al dogmatismo político ciego o al egoísmo codicioso. Entonces, cuando aquellos con poder político y económico que utilizan símbolos masónicos y ceremonias rituales ,  sólo  para dividirnos y volvernos en contra de nuestra humanidad común, no son verdaderos masones . Se están involucrando en lo que el francmasón George Washington llamó “las imposturas del patriotismo fingido”, fingiendo ser masones patriotas para engañarnos y promover sus objetivos egoístas.

Para entender la frase “celo masónico ” y tratar de ubicarla .

Celo Masónico , es el cuidado, esmero, interés que tiene un francmasón para llevar a cabo sus deberes o lo que tiene a su cargo en Logia y fuera de Logia .

Es por esto que cada iniciado masón antes de conocer el secreto máximo de la masonería que le será confiado es que jura protegerlos con la vida antes de revelarlos, ahí encontramos el significado del “celo masónico ”.

Está en la naturaleza  del hombre la necesidad del misterio. Ya en la niñez, es un testimonio de amistad al hacer una confidencia. En las palabras ¡quieres que te diga un secreto? Se siente, indudablemente, la necesidad de una solidaridad y tal vez la búsqueda de una complicidad. ¡También orgullo! Es evidente que no se desea divulgar a todos una verdad que se guarda celosamente, pero no causa desagrado el hacer saber que ella existe y que se la tiene. Con ello se manifiesta un privilegio…”

Ha sido tan natural que mientas se leen estas palabras quién no se acordó del secreto que contó a su mejor amigo? Y esperamos que este lo guarde con el mismo celo con que lo guardamos nosotros mismos.

¿Qué es el “Fervor Masónico ”?

Es aquello con que “Sentimiento intenso de entusiasmo y admiración hacia el gran misterio Masónico ”.

Igual que el anterior es importante tener el fervor a lo Masónico , el masón debe identificarse con la orden, y la primera condición para ello será una constante observancia al ritual. Esto ayuda a entender y descifrar lo que en realidad nos motiva el estar entre nosotros. Como consecuencia a esa gestación de conocimientos, devendrá el cumplimiento celoso al juramente que realizamos al iniciarnos cada uno de nosotros.

¿Qué es la “Constancia Masónica?

Es la “Voluntad inquebrantable y continuada en la determinación de hacer lo debidamente masónico ”.

Podemos pensar que  “El éxito se logra cuando hay constancia en el propósito para el cual hemos sido llamados”.

Para Disraeli y para las personas que pensamos en el triunfo quiero decirles que el secreto del éxito se encuentra en el esfuerzo y al determinación de nosotros mismos en lograrlo.

Ahora si juntamos las tres palabras “Celo, Fervor y Constancia” que estas tres palabras están en todos lados de nuestro catecismo de Maestros Masones, sea cual sea el rito que se considere.

Entendamos el Celo Masónico como una emoción superior , no como una desviada baja pasión , la palabra celos o Celo , pueden confundirse con celos hacia algo que sentimos propio y perdemos o esta en riesgo , en el caso del celo masónico debe entenderse como de resguardar lo masónico puro y sin manchas.

El Celo o los celos pueden ser una respuesta de bajas pasiones a una ruptura del equilibrio emocional que surge cuando una persona percibe la amenaza o siente la posibilidad de pérdida, hacia algo que considera muy propio. Comúnmente, se denomina celos a la inseguridad creada por la sola probabilidad, sospecha o inquietud de que la persona amada o algo amado que preste atención en favor de otra, generando incomodidad. Es tomada como una forma de posesión sobre otra persona o alguna cosa , que puede ser una institución como la masonería o la patria , aunque la duda constante sobre si se posee o no a la otra persona sea la que desate la incomodidad. Por esta razón, también se mal conoce así al sentimiento de envidia hacia el éxito, posición o posesión de otra persona.

Tengamos cuidado, el celo masónico mal llevado al extremo constituyen una patología fuertemente destructiva, entendamos el celo masónico como algo positivo y muy edificante .

 

Riesgos y peligros de caer en un exceso dentro del Celo Masónico.

 

Llegar a un Fanatismo  Masónico: perder la objetividad y la perspectiva de sana  crítica.

Exclusión: priorizar lo Masónico sobre otras relaciones y actividades.

El Extremismo Masónico: interpretar los principios masónicos de manera rígida y dogmática, llegando incluso a manifestaciones de odio o violencia hacia No Masones.

 

Para evitar caer en el fanatismo masónico, es importante, el Mantener un equilibrio entre la vida masónica y otras áreas de la vida, como la familiar y la laboral, cultivar la objetividad y la crítica constructiva, fomentar la tolerancia y el respeto hacia otras perspectivas y creencias religiosas, y respetar las  ideologías políticas de otros masones.

El "Celo Masónico" puede llevar a exageraciones ridículas cuando se priorizan las formalidades externas sobre los propósitos y esenciales de la masonería. Esto puede manifestarse de varias maneras como:

 

Llegar al _Ritualismo excesivo_ tales como: Enfatizar demasiado y exageradamente  en la precisión y complejidad de los rituales, olvidando el significado y propósito detrás de ellos.

 

Caer en el _Simbolismo vacío_ por ejemplo: Concentrarse en la interpretación literal de los símbolos masónicos, sin considerar su significado profundo y netamente filosófico o espiritual.

 

Exageración en lo relativo a _Jerarquías , grados  y títulos_: Priorizar la obtención de grados y puestos relevantes dentro de la logia, sobre el desarrollo personal y el servicio a los demás.

 

Masones que caen en la trampa nefasta del _Exclusivismo_ como: Crear una mentalidad de "nosotros contra ellos", excluyendo a aquellos que no comparten la misma interpretación o enfoque masónico, o bien que se sienten por ser masones superiores a los Profanos o No Masones.

 

Caer en _Dogmatismo Masónico_ como el :  Tratar de imponer una sola interpretación o enfoque masónico, sin permitir la discusión o el debate constructivo.

 

La _Perdida de la esencia masónica_: Olvidar los principios fundamentales de la masonería, como la fraternidad, la tolerancia y el servicio a los demás, en favor de formalidades y rituales.

 

Para evitar estas exageraciones, es importante recordar que la masonería es un camino de crecimiento personal y espiritual, y que las formalidades y rituales deben servir a este propósito, pero no al revés.

El celo masónico, desde una perspectiva positiva, se refiere a la pasión y dedicación que un masón siente por la masonería y sus principios. Es un entusiasmo que lo impulsa a profundizar en el conocimiento y la práctica de la masonería, y a compartir sus beneficios con los demás.

 

El celo masónico positivo se caracteriza por:

 

Un compromiso firme con los principios y valores masónicos.

Un entusiasmo genuino por la masonería y su misión.
Un deseo de servir a los demás y contribuir al bien común.
Un interés constante por aprender y crecer en conocimiento y sabiduría masónica.

Un deseo de compartir la luz masónica con otros, para iluminar su camino y mejorar su vida.

 

El celo masónico positivo puede manifestarse de diversas maneras, como:

Asistir regularmente a las reuniones y actividades de la logia.
Dedicar tiempo a estudiar y reflexionar sobre los principios y símbolos masónicos.

Participar en proyectos y actividades que benefician a la comunidad.
Guiar y apoyar a otros masones en su camino de crecimiento y desarrollo.

Compartir la masonería con otros, para atraer nuevos miembros y fortalecer la orden.

 

El celo masónico positivo es una fuerza motriz que impulsa a los masones a crecer, servir y compartir la luz masónica con los demás.

¿Qué significa la Marcha del Aprendiz?
El celo masónico que debemos  demostrar al caminar hacia Aquel Ser Supremo  que nos ilumina
Desde el momento en que el laico entra en la sala de reflexión, su cuerpo y su mente se desestabilizan. Encontrarse encerrado en una habitación oscura rodeado de múltiples símbolos, lo pone en una posición incómoda y trata de analizar, de comprender lo que está sucediendo. Entonces se encuentra proyectado fuera del tiempo profano.

Entrar al templo por la puerta por primera vez ,  y cuando alguien grita en voz de alarma , que hay un intruso cruzando la puerta , seguro lo llena de desconcierto. Los tres viajes lo someten al tumulto y a la agitación de los sentidos. Todo esto no le pone en un estado de serenidad, sino al contrario, le hace perder muchos puntos de referencia.

Luego el 2º Vigilante, después de todo este período desestabilizador, procede a instruir al nuevo hermano, le comunica los secretos del grado y le dice en particular:

“ Hermano mío, las escuadras, los niveles y la regla son verdaderos signos de reconocimiento para un masón. Por lo tanto, le enseñaré la forma correcta de ingresar a un Templo Masónico, se requiere que usted permanezca de pie, con los pies rectos. Ahora da un paso hacia mí con tu pie izquierdo y lleva tu talón derecho contra el izquierdo, formando una escuadra: este es el primer paso regular en la masonería y es en esta posición que se comunican los secretos. Al entrar en la Logia, realizarás este paso tres veces .

En este punto lo primero que se le pide al nuevo Hermano es ponerse de pie, erguido. Para qué ? Porque necesita recuperar su cuerpo que ha sido sacudido, volver a él, reenfocarse. La posición erguida lo empuja hacia este retorno, hacia esta posición a la que no estamos acostumbrados en el mundo profano, porque a menudo nos dejamos llevar por los vaivenes de las situaciones y prestamos muy raramente atención a nuestra postura física y moral. Se le pide que coloque sus pies en ángulo recto, así como su brazo, con su mano también en ángulo recto frente a su garganta. Esta posición no es natural para los hombres y debo admitir que a mí me resulta incómoda. El esfuerzo que requiere es difícil de mantener la postura. Además, así es como debe dar tres pasos sucesivos, en línea recta, avanzando hacia el Oriente del Templo.

¿Por qué nos preguntan esto? ¿Someterse a nosotros o hay un significado oculto que debemos descubrir? Llamar a la puerta del templo es señal de que el aspirante está buscando la manera de poder realizar un viaje interior que le lleve al autoconocimiento. Pero antes de poder pretender iniciar una búsqueda, tendremos que domar y dominar este cuerpo que a menudo ocupa demasiado espacio en detrimento de la verdadera herramienta de investigación que es la mente. La preparación de la mente a través de la disciplina del cuerpo es necesaria. Cuando asume sus funciones y se dispone a caminar, el aprendiz se somete a un rito que lo prepara para pasar del mundo profano al del Sagrado, lo que le permite alcanzar una disponibilidad de espíritu y una apertura a los símbolos, que finalmente lo anima a romper con el mundo exterior y lo invita a la contemplación. Al entrar al templo el aprendiz somete su cuerpo y abre su mente. Él confía en sus Hermanos, quienes son los únicos que pueden reconocerlo como Masón.

La postura por sí sola no puede ser suficiente. Ahora tiene que empezar a moverse, de lo contrario se estancará. Es este celo el que debe demostrar lo que el diccionario define como: " Ardor vivo para aplicar las instrucciones y reglamentos a la letra, o más generalmente para el mantenimiento o éxito de algo llevando la obra hasta el extremo sin tomar la menor iniciativa para aligerarla interpretándola ". Celo, que podríamos entender si nos atenemos a su definición, como el propio compromiso con uno mismo, pero también con la fe en uno mismo que debemos tener para permitirnos ir adelante.

Los pasos son el motor del movimiento. Debe avanzar manteniendo la posición inicial, es decir en orden. El aprendiz da tres pasos iguales, avanzando primero el pie izquierdo y siguiéndolo el derecho, siempre en ángulo recto, en línea recta. Pie izquierdo por 2 motivos: el primero, natural, es el lado del corazón que necesitará el aprendiz. El segundo es físico. ¿Has intentado girar en la dirección del movimiento del sol empezando con el pie derecho? ¡Es seguro que pronto ya no podrás seguir esta ruta!

En estos tres pasos encontramos el cuadrado, el nivel y la perpendicular. Al juntar el pie derecho y el izquierdo, el aprendiz une dos segmentos rectos separados, que al entrar en contacto forman este ángulo recto . Esto, a escala humana, es un símbolo de rectitud, pero también representa, más allá del aprendiz masón, por la forma perfecta así compuesta, lo divino.

Podemos entonces considerar que el aprendiz sólo puede encontrar la Unidad uniendo su dimensión humana y su búsqueda espiritual. Este camino, plagado de obstáculos, ofrece una progresión intercalada con paradas correctivas. Rectificadores, porque después de cada paso, debe reenfocarse, rectificar en relación a su objetivo. El aprendiz debe armarse de paciencia y cautela. Estos pasos finalmente recuerdan la constancia en el esfuerzo, las dudas y dificultades que cada uno de nosotros debe superar a lo largo de su camino personal hacia la luz.

Para reforzar el mensaje, esta marcha del Aprendiz de Masonería se realiza sobre el pavimento de mosaicos ajedrezados , lo que en todo momento fomenta el desequilibrio. El aprendiz debe aprender a comprender estas dualidades, cuestionar sus propias creencias para dominar sus pasiones y llegar a controlar el desequilibrio que ellas provocan en él. Debe aprender a caminar dominando esta dualidad. Para progresar, ya no debe padecerlo, como lo haría el profano, sino dominarlo.

Este paso también debe seguir la dirección del sol, de la iluminación. Es un paseo solar y se realiza respetando una línea perfectamente recta. Comienza desde  Occidente y va hacia el Oriente, simbolizando la Luz que regresa cada mañana después de haber hecho retroceder la oscuridad. Es esta claridad constantemente renovada, la que revela los seres y las cosas que la oscuridad oculta, es un símbolo del Conocimiento. Ir a Oriente es ir a descubrirlo.

La línea recta es el primer elemento dimensional; Tiene una dirección, un sentido y una longitud. Proporciona el plan a seguir en esta justicia que debe mantenerse a lo largo de todo el camino. El aprendiz descubre esta dimensión fundamental presente también en la plomada, símbolo axial que conecta lo de arriba con lo de abajo. Esto es lo que proporciona la escuadra, una herramienta compuesta de dos reglas o líneas rectas, una horizontal, la otra quizás vertical, formando así un ángulo recto, dando ejes y permitiendo comprobar si el trabajo es correcto y perfecto. La línea recta da un camino. El cuadrado que ofrece dos líneas rectas nos permite comprobar si la horizontalidad de nuestra persona forma un ángulo perfecto con la verticalidad de nuestra mente. Todo en la logia, en nuestros gestos, nos recuerda que debemos ser constantemente cuadrados, es decir, ser hombres rectos.

Esta línea, aunque horizontal al caminar, indica el camino a seguir siguiendo el significado que nos da el símbolo VITRIOL. Nos invita a sumergirnos en nuestro interior para elevarnos mejor hacia lo divino, hacia el Conocimiento.

Ahora, no me aventuraré en el simbolismo del número 3. Pero no podemos dejar de hacer referencia a ello porque el camino del aprendiz se compone de 3 pasos en particular.
La Marcha del aprendiz nos da una hoja de ruta que nos invita a ir hacia nosotros mismos, a volver a la unidad de principios, a través de la rectitud de nuestro enfoque, en la dignidad, el respeto, el deber. Caminar recto, con celo, hacia Aquel Ser Supremo  que nos ilumina, en Masonería caminar  es comprender y tomar la verdadera línea recta, porque es la primera, la más simple y, en consecuencia, la manifestación más cercana del Principio.
Alcoseri
La Iniciación y la Esvástica Dextrógira  

Una parte importante de la iniciación masónica  consiste  en realizar viajes simbólicos, desde el punto geométrico donde se encuentra el postulante a iniciado masón, girando en la misma dirección de la Esvástica Dextrógira, hasta alcanzar el punto mítico, polar, de los septentrionales, debiendo pasar antes por los legendarios tronos de Occidente, Medio Día y el Oriente . Es extraordinario descubrir que las conquistas del Nadir y del Zenit vendrán en un posterior momento, para luego finalizar conquistando el centro interior, siguen también la dirección de la Esvástica Dextrógira, yendo al Norte esotérico, aun cuando siendo detenido  y luego dejado pasar por los guardianes a las puertas de bronce que conducen por su fuerza centrípeta  al centro de la Tierra, donde todo será rectificado. Toda la estrategia Masónica, todo su secreto oculto, desde el comienzo, hasta el final, con las conquistas del dragón negro, es una "estrategia iniciática" desconcertante, que termina con la resurrección del Ave Fénix. El Masón ha de convertirse en  la conquista del  sí mismo como "uno de los más grandes estrategas y genios militares de todos los tiempos". "La  Vida Masónica",  es en sí misma un viaje en busca de la mítica joya perdida, girando con la Esvástica del Regreso, pasando, primero, por los simbólico , que es un mapa en sí mismo de ruta, para dirigirse en círculo dextrógiro, a través del Templo Masónico, hasta alcanzar la Gran Luz, último peldaño, pero donde se encuentra otra puerta que pocos muy pocos masones han cruzado, porque antes habrán mil distractores mundano o profanos que les distraigan de tal iniciática empresa, recuerda que los viajes simbólicos algún día realmente los recorrerás, espero tengas el aplomo de realizarlos y triunfar.
Pero ¿Qué es la esvástica Dextrógira?
La esvástica dextrógira, también conocida como la esvástica nazi, es un símbolo que ha sido asociado con el nazismo y el antisemitismo. Sin embargo, es importante destacar que la esvástica tiene una historia mucho más larga y compleja que su asociación con el nazismo.

La esvástica es un símbolo que se remonta a la antigüedad y ha sido utilizado en diversas culturas, incluyendo la hindú, la budista y la nórdica. En la Masonería, la esvástica se utiliza como un símbolo de la unión de los opuestos y de la armonía entre las fuerzas contrarias.

En la Masonería, la esvástica se utiliza en algunas pocas logias y rituales, pero no tiene ninguna relación con el nazismo o el antisemitismo. De hecho, la Masonería ha sido históricamente una organización que promueve la tolerancia, la igualdad y la fraternidad entre todos los seres humanos, independientemente de su raza, religión o creencias.

Es importante destacar que la esvástica dextrógira utilizada por los nazis es diferente de la esvástica utilizada en la Masonería. La esvástica nazi se utiliza con una orientación específica, con las puntas apuntando hacia la derecha, mientras que la esvástica masónica se utiliza con una orientación diferente, con las puntas apuntando hacia la izquierda.

La esvástica y los viajes alrededor del templo durante la iniciación masónica están relacionados de manera directa .

En la iniciación masónica, el candidato realiza una serie de viajes alrededor del templo, que simbolizan el viaje del sol y la búsqueda de la luz. Estos viajes se realizan en sentido  a las agujas del reloj, es decir, en sentido levógiro.

La esvástica, en su forma levógira, se utiliza en la Masonería para simbolizar la unión de los opuestos y la armonía entre las fuerzas contrarias. En este sentido, la esvástica levógira se relaciona con los viajes alrededor del templo, ya que ambos simbolizan el movimiento en sentido a las agujas del reloj, que se asocia con la búsqueda de la luz y la sabiduría.

Además, la esvástica levógira se utiliza en la Masonería para representar la unión de los principios masculino y femenino, y la armonía entre las fuerzas creativas y destructivas. En este sentido, la esvástica se relaciona con la idea de la unión de los opuestos, que es un tema central en la filosofía masónica.
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¿Pero qué son realmente los viajes masónicos?
Los viajes iniciáticos en las iniciaciones masónicas son un elemento central del ritual, cargado de simbolismo filosófico y espiritual. Su razón de ser y sus precedentes históricos pueden entenderse desde múltiples dimensiones:
Los viajes representan el tránsito del neófito desde un estado de ignorancia ("oscuridad") hacia la iluminación espiritual. El candidato inicia su recorrido con los ojos vendados, simbolizando su condición profana y la necesidad de depurar su percepción mediante la intuición y la introspección . La caída de la venda al final del tercer viaje marca la adquisición de la "luz masónica", entendida como conciencia elevada y autoconocimiento .

Cada viaje está asociado a un elemento natural (aire, agua, fuego) y a etapas de la vida humana:  
Primer viaje (aire) : Simboliza la infancia o juventud, dominada por el materialismo y las pasiones. El ruido ensordecedor y los obstáculos reflejan el caos interno y la lucha contra la ignorancia .  
Segundo viaje (agua) : Representa la juventud y la purificación emocional. El sonido de espadas alude a la batalla contra las pasiones y la necesidad de equilibrio .  
Tercer viaje (fuego) : Corresponde a la madurez, donde el fuego alquímico consume lo superfluo, permitiendo la renovación espiritual y la conexión con lo divino .
Los viajes se realizan en círculo, retornando al punto de partida, lo que simboliza la unidad del cosmos y la idea de que la verdadera "luz" reside en el interior del individuo. El suelo ajedrezado (blanco y negro) bajo sus pies al final representa el dominio de los opuestos (bien/mal, materia/espíritu) .
Los rituales de iniciación en culturas como los  misterios de Eleusis  (Grecia) o los  ritos egipcios de Osiris  incluían viajes simbólicos por túneles oscuros, catacumbas o cuevas, donde el aspirante enfrentaba pruebas físicas y psicológicas para renacer espiritualmente . La Masonería heredó esta estructura, adaptándola a su contexto filosófico .

El proceso de "Solve et Coagula" (disolver y coagular) de la alquimia se refleja en los viajes: el candidato es despojado de sus impurezas (solve) para reconstruirse como un ser iluminado (coagula). El fuego purificador y el agua como agente de transformación son símbolos compartidos .

Viajes como los de  Ulises  en _La Odisea_ o  Jasón y los argonautas_ simbolizan la búsqueda de conocimiento y superación de adversidades, temas recurrentes en la narrativa masónica. Dante en _La Divina Comedia_ también inspira el viaje iniciático como ascenso desde el infierno (oscuridad) al paraíso (luz) .
El nombre divino  YHVH  (tetragrámaton hebreo) y su asociación con los cuatro elementos (fuego, agua, aire, tierra) influyeron en la estructura de los viajes. Además, el concepto del "templo interior" (1 Corintios 3:16) se vincula con la idea de que el cuerpo humano es el verdadero espacio sagrado a explorar .

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Función práctica en la iniciación  
-  Prueba de carácter : Los obstáculos físicos (tropezones, ruidos) y la oscuridad buscan evaluar la resiliencia y voluntad del candidato .  
-  Pedagogía simbólica : Cada viaje enseña lecciones morales: dominio de las pasiones (agua), uso equilibrado de la razón (fuego) y superación del ego (aire) .  
-  Conexión con los grados masónicos : Los tres viajes corresponden a las etapas de Aprendiz, Compañero y Maestro, estableciendo un camino progresivo de autoperfección .
Los viajes iniciáticos masónicos sintetizan tradiciones ancestrales, fusionando mitología, filosofía y misticismo en un ritual de transformación personal. Su precedente más profundo radica en la universalidad del viaje como metáfora de la vida humana: un peregrinaje desde la ignorancia hacia la sabiduría, donde el verdadero destino es el autoconocimiento .
Alcoseri
¿Es la masonería una secta? Parte #1
Estudio de los dos tipos de organizaciones  y sus respectivos modos de comunicación.
Por algunas de sus características particulares, el misterio que cultiva a su alrededor, pero también el extraño ritual que acompaña a sus ceremonias, la masonería es a veces comparada con una secta.

A pesar de algunos elementos superficiales de semejanza, la institución masónica difiere sin embargo profundamente de los grupos sectarios, como lo demuestra el estudio de sus respectivos modelos de organización, funcionamiento y comunicación.

Veremos en particular que existen oposiciones irreconciliables entre un sistema democrático y un sistema desigual, entre el modo deliberativo y el modo directivo universitorial, entre el ejercicio del libre albedrío y los procesos de manipulación, entre el esoterismo y la charlatanería.

Organizaciones sectarias e instituciones masónicas: ¿qué puntos de convergencia existen?
La masonería tiene algunas similitudes aparentes con las organizaciones de culto. Y esta es probablemente la razón por la que muchas personas, ignorantes de la verdadera naturaleza de esta institución filosófica y filantrópica, la asocian con una secta. Entre estas similitudes está el deseo común de perfeccionar una sociedad humana considerada imperfecta –un ideal que ya está presente en las utopías de la Antigüedad y la Edad Media, desde Platón hasta Francis Bacon y Tomás Moro – mediante la creación de un grupo distinto, poseedor de una identidad específica y que se supone que presenta cualidades mejoradoras en relación con el magma profano del que proviene y del que se extrae. El grupo así constituido integra una dimensión sagrada, es decir separada del resto de la humanidad, según la etimología de este término. Para marcar su diferencia, tiende pues naturalmente a reproducir en su interior una estructura próxima a la estatal, con sus leyes, sus reglamentos, sus árbitros y sus órganos de decisión, reguladores esenciales para toda convivencia. Formando una especie de microsociedad, la mayoría de estas organizaciones establecen las condiciones para el ejercicio del poder legislativo, ejecutivo y judicial, a veces compartido, otras veces concentrado en manos de un  sólo  hombre. Los testigos de Jehová tienen pues un Consejo de Ancianos que juzga a los suyos. En cuanto a los masones, se han dotado de un sistema complejo, compuesto por organismos nacionales e internacionales (conventos, confederaciones  de Grandes Logias etc.).

Sin embargo, si bien dichos poderes tienden a sustituir a los del Estado en la mayoría de los movimientos sectarios, hay que señalar que éste difícilmente es el caso en las grandes logias masónicas, donde ambas estructuras coexisten paralelamente. Las leyes masónicas se refieren exclusivamente a asuntos internos, materias que son competencia de la Orden. Los crímenes y delitos cometidos por un miembro, por ejemplo, serían entregados a los tribunales. Esta diferencia se debe a que la masonería es un grupo cerrado-abierto, una institución con gran porosidad y plenamente integrada en la vida social, como veremos, a diferencia de las sectas que son completamente herméticas al mundo exterior del que tratan de huir. Los escándalos en torno a casos de violación o de pederastia juzgados dentro del grupo, como los que estallaron en la Asociación de Testigos de Jehová, que se negó a entregar a sus miembros a la justicia, estos delitos nunca han manchado la masonería. Este tipo de gestión es completamente impensable incluso para un masón, por la sola razón de que los seguidores se reúnen varias  veces al mes. Fuera de estas reuniones, cada uno lleva una vida "normal" de buen ciudadano, lejos de las pretensiones excesivas de muchas sectas que crean una sociedad dentro de la sociedad, un Estado dentro del Estado. La secta NXIVM, con ramificaciones internacionales, es un ejemplo significativo.

El culto al secreto, corolario natural de las opciones organizativas antes enunciadas, parece también acercar a las sectas y a la masonería. De hecho, son pocas las sectas que muestran sus actividades (humanas, políticas y financieras) y designan sus objetivos de manera totalmente transparente. Algunos de ellos se exponen más, es cierto, y no dudan en enviar a sus miembros a ir puerta por puerta o a hablar delante de las cámaras de televisión. Es el caso de la asociación que agrupa a los Testigos de Jehová, o incluso de la Iglesia de la Cienciología, que se esfuerzan por dar legitimidad o buscar apoyo a su existencia a través de actores de cine famosos, formidables vectores de comunicación. Pero convendremos en que el proselitismo que los caracteriza difícilmente podría prescindir de este tipo de publicidad. Estas maniobras se llevan a cabo principalmente con el fin de convertir nuevos seguidores. A veces, las sectas todavía rompen su silencio, recurriendo a una visibilidad inusual y poco sincera, para parecer menos amenazantes a los ojos del público. Esta transparencia es por tanto un señuelo. Las motivaciones profundas de los grupos sectarios, a menudo inconfesables, siguen sin reconocerse.
La Secta : La Iglesia de la Unificación , fundada por Sun Myung Moon en Corea del Sur , esta secta es conocida por sus matrimonios colectivos y ha sido acusada de lavado de cerebro y abusos financieros.
Esto demuestra que "buscar el reconocimiento público para colocar   en el escaparate al  culto" y "mantener el carácter clandestino de la red del culto" no son incompatibles. Pero es evidente que el funcionamiento interno de estas organizaciones suele permanecer rodeado de misterio e incertidumbre, salvo en ocasiones excepcionales. La ideología que la mayoría de ellos promueven es impenetrable para los no iniciados (el Opus Dei , una de las organizaciones sectarias más poderosas del mundo, por sus vínculos con la Iglesia Católica, es un buen ejemplo), a menos que una tragedia venga a revelar sus prácticas desviadas y su peligrosidad. Los Davidsonianos, la Orden del Templo Solar y la secta Aoum , conocidos por sus suicidios en masa y los ataques con gas sarín que estos últimos llevaron a cabo en el metro de Tokio, son tristemente famosos en este sentido.

La masonería también da testimonio de una gran opacidad. De hecho, desde sus orígenes ha cultivado una discreción que raya en el arte del disimulo. El día de su investidura, los iniciados prestan solemne juramento de no revelar la naturaleza de sus actividades, ni la identidad de sus colegas. Códigos, signos, gestos y toques sibilinos marcan así el camino de los masones, que se encuentran tras puertas cerradas, en un lugar sagrado llamado el “Templo”. Allí, lejos del tumulto del mundo profano, al abrigo de miradas indiscretas, vestidos con ropajes singulares, se entregan a curiosos rituales durante ceremonias no menos insólitas. El extraño entorno que rodea a la institución masónica no es, sin duda, ajeno a la desconfianza que muchos tienen hacia ella. Para muchas personas no iniciadas, tales ceremonias representan, en el mejor de los casos, una lastimosa farsa durante la cual individuos ridículamente vestidos se entregan a algunas payasadas; en el peor de los casos, a los ojos de los No Masones la Masonería es una máquina bien engrasada cuyo propósito es condicionar a sus seguidores, quienes practican prácticas oscuras con ardor fanático. Para otros No Masones, la masonería constituye un club de reunión, una red de influencias destinada exclusivamente a cooptar a sus miembros, sobre todo a nivel profesional, visión que también corroboran las logias más empresariales y las obediencias más politizadas, como el caso de ciertas Logias Masónico - Politicas, por ejemplo, en gran medida comprometido con la izquierda y a veces más preocupados por cuestiones político -sociales que por cuestiones iniciáticas .

Sin embargo, en el extremo opuesto del espectro de estas críticas virulentas dirigidas a una minoría oportunista, es también su aspecto simbólico el que se critica contra la masonería. El carácter esotérico de sus ritos la hace sospechosa. Sobre él han circulado las historias más fantasiosas. A finales del siglo XIX , Léo Taxil, conocido por sus posiciones antimasónicas, escribió panfletos violentos, afirmando el carácter satánico de las ceremonias de la Orden, antes de retractarse y admitir el engaño de sus textos unos años más tarde, en una conferencia de prensa. Hay que convenir en que la masonería, en su voluntad sincrética, se abre a todos aquellos a quienes les repelen los engaños o no les gustan los dogmas claramente identificados.
Sin embargo, la Masonería escapa a estas clasificaciones simplistas integrando elementos culturales conocidos por todos. Se basa en las sagradas escrituras de la Biblia , el arte real de los alquimistas y la búsqueda espiritual de los templarios y caballeros del período medieval. Algunas obediencias, como Memphis Misraïm, se refieren con mayor precisión al antiguo Egipto y a su mitología. Es probable que la mezcla desconcierte a los cartesianos. La sospecha que engendran los vínculos mantenidos con estas culturas ancestrales es tanto mayor cuanto que la tradición y el esoterismo son también las máscaras preferidas tras las cuales avanzan las sectas (los raelianos, por ejemplo, afirman tener contactos con los Elohim)... Además, pocas personas saben diferenciar entre el sensato esoterismo de las logias y las supercherías de ciertas sectas, lo que añade aún más confusión.

Ciertamente, la masonería no es inmune a posibles excesos, como lo prueba el origen de la secta Orden del Templo Solar, que es una rama cismática de la obediencia masónica Orden Tradicional y Simbólica Opera. Sin embargo, salvo algunas raras excepciones que confirman la regla, las obediencias masónicas no tienen como finalidad reclutar nuevos miembros, como lo demuestra que  sólo  los invitados por maestros masones , pueden apadrinar nuevos miembros. De hecho, por una parte de las sociedades secretas de tipo tradicional, basadas en la transmisión de valores fundacionales y en la búsqueda del conocimiento espiritual, entre las que incluye la masonería; y, por otro lado, las sectas, orientadas en gran medida a consideraciones comerciales y que muestran una fuerte intolerancia hacia todo lo exterior. En busca de una sabiduría olvidada, de una voluntad de pensar y de una manera de vivir en paz, se oponen los devaneos de organizaciones sin escrúpulos, que proceden mediante la manipulación y la desestructuración del individuo, como veremos más adelante.

Las sectas, un sistema desigual basado en la manipulación
A pesar de sus profundas disparidades (sectas apocalípticas, evangélicas, sanadoras, neopaganas, ocultistas, orientalistas, psicoanalíticas, satánicas, basadas en Ovnis , etc.), las sectas tienen aspectos invariables.  Se señala como característica de su funcionamiento el hecho de que se trata de "estructuras piramidales", lo que no excluye la articulación de varios pequeños grupos, cada uno de los cuales representa una pirámide, insertados en una pirámide mayor. Por tanto, conviene señalar en primer lugar que las sectas se basan en una estructura jerárquica, en el sentido etimológico del término. A la cabeza del grupo, el jefe, un líder carismático o gurú, ostenta plenos poderes. Considerado sagrado, su autoridad, que va más allá de la autoridad funcional, es ilimitada. Pues si se autoproclama y se autoinstitucionaliza, el líder legitima su posición dominante y sus acciones ante los miembros de la comunidad al afirmar una relación vertical entre su persona y una entidad o dimensión trascendente. Al estar dotado de facultades supuestamente sobrenaturales, en contacto directo con espíritus y otras fuerzas divinas, establece relaciones profundamente desiguales con subordinados convencidos de su superioridad natural y de su propia inferioridad. Se establece así un modelo univectorial de comunicación, modelo que encontramos en las llamadas instituciones totalmente autoritarias – parecidas a un ejército , y en el que «la información es introducida por una única fuente en forma de instrucción destinada a producir una influencia». Por lo tanto, no se permite ningún debate democrático dentro de la secta. Sólo las órdenes de un líder tiránico prevalecen, órdenes indiscutibles, erigidas en leyes. Los miembros están sujetos a ella, mostrando obediencia ciega y expresando sumisión servil.

En la medida en que la palabra comunicación –una palabra compuesta, es cierto, que a veces sirve como cajón de sastre semántico, como han señalado muchos investigadores– implica la idea de intercambio, de compartir e incluso de retroalimentación, como proponen las teorías modernas que evocan el fenómeno de la retroalimentación , uno puede incluso preguntarse si el uso de este término no es una mala interpretación cuando se aplica a las sectas. El acto de comunicar implica un compartir, lo que se refleja también en la etimología: compartir normas, valores, significados, informaciones que constituyen mensajes. ¿Podemos entonces hablar de comunicación cuando la transmisión de datos se realiza exclusivamente de forma descendente y unilateral? Por otra parte, si nos remitimos a la noción de espacio público vinculada a la democracia occidental moderna, así como a la discusión razonada entre ciudadanos ilustrados que le es inherente, también podemos cuestionar la existencia de una práctica comunicativa pública y liberal al interior de estos grupos.

No es fácil dar una definición de sectas. La distinción entre grupos sectarios, religiones y otras asociaciones socioculturales es a veces tan tenue que se ha argumentado que las religiones son sectas exitosas, o bien que los partidos políticos también son sectas exitosas, algo que ciertos eventos trágicos en la historia humana parecen apoyar. Sin llegar a mencionar los conocidos excesos fanáticos de la Santa Inquisición durante la Edad Media, basta recordar que Voltaire tuvo que escribir un Tratado sobre la tolerancia después del asunto Calas. Sin embargo, no podemos conformarnos con una conexión tan vaga, aunque esté bien fundada en ciertos aspectos. También se han intentado aclarar las relaciones entre estas entidades, que son cercanas sin ser idénticas. Y una vez más, la estructura organizativa, el modo de funcionamiento y los modelos de comunicación implementados resultan fructíferos. De este modo, la secta favorecería el repliegue autárquico y la ausencia de diálogo social, a diferencia de la religión, que está más inserta en el tejido social, ecuménico, en búsqueda de influencia y extensión, y en cuanto a un partido político .
Una secta y un partido político pueden parecer similares a primera vista, pero tienen diferencias fundamentales.

Similitudes
Partidos Políticos y Sectas son grupos organizados con objetivos y creencias compartidas. Buscan influir en la sociedad y en la política, aunque de manera diferente.

Diferencias
Un partido político busca acceder al poder y participar en el proceso democrático, mientras que una secta se enfoca en la difusión de sus creencias y la atracción de seguidores.
Los partidos políticos tienen una estructura organizativa formal, con líderes elegidos y un programa político claro. Las sectas, por otro lado, pueden tener una estructura más informal y jerárquica, con un líder carismático que ejerce un control significativo sobre los miembros.
Los partidos políticos participan en el proceso democrático a través de elecciones, debates y la promoción de sus políticas. Las sectas, en cambio, pueden utilizar métodos más coercitivos o manipulativos para atraer y retener a sus miembros .
Los partidos políticos son parte integral del sistema democrático y buscan representar los intereses de sus electores. Las sectas, por otro lado, pueden ser vistas con sospecha o rechazo por la sociedad en general, debido a sus prácticas o creencias poco convencionales.
Aunque tanto las sectas como los partidos políticos buscan influir en la sociedad, sus objetivos, estructuras, métodos y relaciones con la sociedad son fundamentalmente diferentes.
Aunque incompleta, esta explicación entre partidos políticos y sectas tiene el mérito de permitir una separación de estas instituciones, dejando al mismo tiempo la posibilidad de una circulación bilateral: podemos entonces entender que las sectas originales hayan podido, a lo largo de los siglos y tras su expansión, transformarse en religiones o partidos políticos  (este es el caso de la mayoría de las que aún existen hoy), mientras que las religiones que daban cada vez más importancia al poder temporal engendraron fenómenos de rechazo y de repliegue hacia lo espiritual y dieron origen a sectas (tal es el caso del catarismo y del gnosticismo ).

La ausencia de una dialéctica interior-exterior parece ser uno de los principales elementos identificadores de la secta, lo que también delata la etimología de la palabra. Este último, que apareció en el siglo XIII , tendría dos posibles orígenes, a saber, secare , que significa “cortar”, o sequi , que significa “seguir”. El primer significado pone claramente de relieve la ruptura existente entre la esfera del grupo y la de la sociedad. Los términos “secta” y “segmento separado” tendrían entonces un origen común. La secta separa a los de adentro de los de afuera , sublimando voluntariamente a estos últimos y demonizando sistemáticamente a los primeros. Los ejemplos no faltan: niños que no asisten a la escuela, prohibición de abandonar la comunidad en ciertos movimientos sectarios... La imposición de reglas internas y el rechazo de prácticas sociales llegan a veces tan lejos que pueden provocar la muerte de miembros afectados por enfermedades. Lo mismo ocurrió con algunos testigos de Jehová. La secta de los Testigos de Jehová , tras largos procedimientos judiciales, obtuvo el reconocimiento como asociación religiosa, rechaza las transfusiones de sangre y otras intervenciones médicas, lo que inevitablemente conduce a la muerte de niños y adultos que necesitan cuidados específicos. Este fenómeno se puede explicar por el peligro que representa para los intereses de los gurús cualquier contacto entre el grupo y la "normalidad" de la existencia. La sumisión total de los adeptos sólo es alcanzable si pierden la noción de los valores de referencia que fundan la sociedad, valores que pondrían en tela de juicio las nuevas normas que su guía forja en ellos. Por parte de los propios seguidores, el repliegue en sí mismos a menudo atestigua un deseo de purificación, porque están convencidos de la naturaleza impura del mundo circundante. Por otra parte, su búsqueda de lo sagrado se reduce a una búsqueda de trascendencia. Ahora bien, no hace falta decir que la trascendencia, etérea, inmaterial, vertical, excluye cualquier comercio con una dimensión horizontal de las relaciones humanas, así como con el materialismo de la vida profana. De ahí un esfuerzo por escapar de las tentaciones terrenales que rodean a la comunidad, una especie de edad de oro preservada del caos. Finalmente, es en la unidad del grupo, en la ayuda mutua y en la persuasión, lejos de las dudas que podría provocar un enfrentamiento con la extraña extrañeza del otro, que los miembros sacan la fuerza para liderar su lucha. El sentimiento de decepción que genera el auge del individualismo también contribuye a este acercamiento comunitario.

Por su parte, en México se ha puesto gran énfasis en la nocividad de estos grupos para el equilibrio social y mental de sus miembros, así como en las cuestiones económicas y financieras que motivan a sus dirigentes (Lafayette Ron Hubbard declaró, antes de crear la Iglesia de la Cienciología, que la mejor manera de convertirse en multimillonario era fundar una secta...). Las Leyes contra las Sectas, persiguen el objetivo de prevenir y reprimir los movimientos que atentan contra los derechos humanos. Sobre todo, se destaca el proceso de sometimiento que aplican las sectas, previendo la disolución de cualquier persona jurídica que realice “actividades cuyo fin o efecto sea crear, mantener o explotar el sometimiento psicológico o físico de las personas”. Los delitos mencionados incluyen, en particular, los ataques a la libertad y a la dignidad personales, los ataques a la personalidad, los ataques a la propiedad y los ataques a menores. Pero también la publicidad engañosa y el ejercicio ilegal de la medicina, el abuso fraudulento del estado de ignorancia, de la situación de debilidad o vulnerabilidad debida a la edad, a la enfermedad o incluso a cualquier deficiencia. Condena las presiones graves o reiteradas, así como las técnicas susceptibles de alterar el juicio. La lista de delitos ("violación de la personalidad", "publicidad engañosa", "abuso fraudulento del estado de ignorancia", etc.) apunta principalmente a métodos de manipulación.

Pero quizá ahí radica la clave para una correcta comprensión de lo que es una secta y de los grupos, religiosos o no, que no entran en esta categoría. Por lo tanto, no estará justificado asimilar una creencia religiosa libremente aceptada a un dogma inculcado e impuesto a un receptor mediante manipulación. En efecto, la noción de manipulación, que debe disociarse de la noción de argumentación –que forma parte de la retórica, tal como fue desarrollada por Aristóteles y luego ampliada por investigadores del tema, «sería la privación de la libertad del auditorio para obligarlo, mediante una restricción específica, a compartir una opinión o adoptar un determinado comportamiento». Convencer legítima y respetuosamente al otro implica pues, durante una acción violenta, un intento de cosificación, el deseo de vencer la resistencia de un individuo para engañarlo, extraviarlo y luego someterlo. "Hay manipulación porque hay fabricación de un mensaje que, en sí mismo, forma parte de una estrategia de mentira. En este marco encajan claramente los seguidores de la Orden del Templo Solar que se inmolaron, convencidos por su maestro Joseph Di Mambro a unirse a Sirio post mortem . Pero no hace falta decir que estos resultados no se pueden conseguir de la noche a la mañana. Es necesario un largo proceso de aculturación que se divide en varias fases: etapas de seducción, persuasión y manipulación que se suceden a lo largo de los meses. La última etapa, la de la manipulación, suele dividirse en una manipulación de tipo afectivo y una manipulación de tipo cognitivo. Se ponen entonces en marcha condiciones favorables y una serie de medios específicos, como el agotamiento físico (mediante la privación de sueño y de comida, por ejemplo), que hace más improbable la resistencia del sujeto; la repetición de mensajes y discursos antisociales, que Ivan Pavlov y Serge Tchakhotine han demostrado que son eficaces para condicionar a las personas; la ruptura gradual con el entorno original (familia, amigos, compañeros de trabajo), que priva al seguidor de ayuda objetiva y perspectiva; la ausencia de reflexión personal bajo el manto de la omnisciencia del gurú y de las certezas respecto al dogma. El resultado esperado es la pérdida de autonomía, de pensamiento crítico y de libre albedrío, a veces incluso la pérdida de bienes materiales y financieros. No parece pues abusivo hablar, a propósito de ciertas sectas, de un sistema regresivo, si consideramos la regresión social, mental, financiera, afectiva y psicológica que inducen, y que no es otra cosa que una infantilización del individuo, privándolo de responsabilidades.
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La Masonería es una organización fraternal que se enfoca en la mejora personal, la fraternidad y el servicio a la comunidad. Aunque la Masonería tiene algunos elementos que podrían ser similares a los de una secta, como la existencia de rituales y símbolos secretos, no se considera una secta en el sentido clásico del término.

A continuación, te presento algunas razones por las que la Masonería no se considera una secta:

La Masonería no busca controlar la mente o las emociones de sus miembros. En lugar de eso, se enfoca en la mejora personal y el desarrollo espiritual.
La Masonería no es exclusiva y no busca aislar a sus miembros del resto de la sociedad. De hecho, la Masonería se enfoca en la integración y la participación en la comunidad.
La Masonería no tiene un líder carismático que ejerza un control absoluto sobre la organización. En lugar de eso, la Masonería se rige por una estructura democrática y se enfoca en la toma de decisiones colectiva.
La Masonería no busca la riqueza o el poder. En lugar de eso, se enfoca en la mejora personal y el servicio a la comunidad.
La Masonería es transparente en cuanto a sus objetivos y actividades. Aunque algunos rituales y símbolos pueden ser secretos, la Masonería no busca ocultar su verdadera naturaleza.

 Y aunque , la Masonería tiene algunos elementos que podrían ser similares a los de una secta, no se considera una secta en el sentido clásico del término. La Masonería se enfoca en la mejora personal, la fraternidad y el servicio a la comunidad, y no busca el control mental o emocional, la exclusión, el liderazgo carismático, la riqueza o el poder.
La masonería, un sistema deliberativo cuyo objetivo es la liberación del individuo.
A diferencia de las sectas, la masonería se basa en un modo de funcionamiento democrático y trabaja "para el Progreso de la Humanidad". Su apego a los fundamentos de la República es tan fuerte que muchas logias terminan sus trabajos con una “triple batería del grado” donde se proclaman los valores éticos y morales. Lejos de ser puramente encantatorias, estas palabras demuestran un deseo real de seguir el camino del igualitarismo. Una de las manifestaciones concretas de este deseo es la práctica del voto. Los masones, de hecho, expresan su voz en varias ocasiones: cuando un laico solicita la admisión en la hermandad; durante los "aumentos salariales", es decir, cuando es probable que un iniciado ascienda de grado; o incluso en el contexto del nombramiento de los Hermanos y Hermanas que constituyen el colegio de oficiales, entre los que encontramos por ejemplo al Venerable Maestro, al Guarda Templo, al Ecónomo , al 1º y 2º Vigilantes , al Maestro de Ceremonias o incluso al Orador. También debe tenerse en cuenta que estas funciones no son fijas. Se mantienen durante una duración preestablecida y constante, para luego cambiar con el tiempo. De este modo, es probable que todos los miembros posean parte del poder de la logia en algún momento de su carrera, siempre que sean elegidos por sus pares.

Podemos ver en este sistema sutil una intención de equilibrar la regulación de las relaciones interindividuales con un objetivo homeostático. Paul Watzlawick ha destacado las disfunciones de comunicación que pueden resultar de relaciones patológicamente estáticas, simétricas o excesivamente complementarias, por el contrario. Sin embargo, evitando tal bloqueo, perjudicial para la interacción de los miembros y la dinámica de la logia, la homeostasis del grupo masónico funciona tanto sobre relaciones de simetría, en la medida en que se afirma la igualdad de todos los miembros, como sobre relaciones de complementariedad, ya que algunos de ellos ocupan ocasionalmente funciones más marcadas y decisorias. Pero al ser esta complementariedad rotatoria, cada uno encuentra la igualdad simétrica inicial, a lo largo del tiempo. Así, el que es elegido Venerable Maestro dirige las ceremonias rituales, preside la asamblea en el luminoso Oriente , para luego ocupar, algunos años más tarde, el puesto de  Guarda Templo situado abajo en el crepuscular Occidente , y llevar a cabo las tareas de ejecución ordenadas por el nuevo Venerable Maestro. Este es el caso, por ejemplo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Un sistema de rotación de este tipo satisface el deseo de reconocimiento sin transformarlo en deseo de poder, ya que impone humildad al hacer consciente el carácter efímero de las posiciones de dominación, así como de las alegrías y las tristezas que marcan la existencia humana.
Alcoseri 
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