"En la Ciencia Iniciática, al elemento aire se le relaciona con el mundo mental. Cuando contemplamos estas formaciones rocosas, vemos cómo el viento trabaja incansablemente y con gran paciencia, erosionando en mayor medida los materiales blandos, dejando más evidentes los duros. Si establecemos un paralelismo con nuestro organismo psíquico observaremos que el poder mental, al igual que lo hace el poder eólico en la naturaleza, es capaz de erosionar, es capaz de ir eliminando nuestras debilidades, poniendo de relieve nuestras fortalezas. El Gran Libro de la Naturaleza Viviente siempre dando lecciones de vida".