"En este collado nos incorporamos a la cabañera de Villacarlí, por la que resuenan todavía los ecos de las miles de esquilas colgadas al cuello de esos rebaños de ovejas que trashumaban dos veces al año, en primavera buscando los pastos frescos de los puertos de montaña, y en otoño, de regreso a sus lugares de origen para pasar los inviernos.
Tras un cuarto de hora transitando por una cómoda alfombra de un verdor sorprendente, se convierte en sendero, que tomamos para llegar, finalmente, al puerto de las Aras, al cabo de dos horas y media desde el arranque. Como aquellas ovejas lo harían cada año, nosotros nos asomamos a la vertiente norte, que nos da vista a un mundo de posibilidades, desde las de media montaña, como las de la alta, inmersa ya en un precoz invierno que le ha traído su manto blanco".
La crónica, las fotos y el track
* La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.