Hola, amigos,
De nuevo por las sierras calladas de Arnedillo.
“... al rey más nefasto que ha tenido España,
Fernando VII quien, debido a su debilidad mental y su estado físico enfermizo,
se fijara en Arnedillo para tratar su engorroso mal de gota. Con tendencia a la
obesidad, el que pasaría a la historia como el ‘rey felón’ tenía una salud
débil desde niño y, además, no se privaba de nada: fumaba compulsivamente,
estaba obsesionado con el sexo y comía más de lo necesario, sobre todo carne
roja". Una anécdota, que casi le cuesta la vida, fue
la que propiciara la creación del Cuerpo de Médicos Directores de Baños de toda
España, a través de un decreto real de 1816. Y no fue otra cosa que su torpeza
al caer en una de las pozas de barro.