"... retomamos su agradable tránsito para llegar al desvío de los miradores, a los que nos acercamos para contemplar por unos minutos lo que ellos contemplan permanentemente. Se asoman sobre los abismos del río Yaga y, en concreto, el de Angonés toma el nombre del barranco cuyas aguas se rinden al Yaga justo debajo de nosotros. Aunque algo alejado visualmente, el ímpetu con el que se precipitan las aguas en las surgencias que alimentan al principal es verdaderamente impresionante... La autarquía en la que han estado sumidos estos pequeños pueblos de las montañas pirenaicas ha sido durante siglos el caldo de cultivo para leyendas de seres sobrenaturales. Tella no es ajena al fenómeno, pues va bien servida de gigantes y de brujas".
La crónica, las fotos y los tracks de Revilla, Silván y ermitas.
*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.