"Lugar milenario, por tanto, al que le debemos, al menos, el respeto de las canas. Unas canas que terminaron de ser visibles, pasando a la total alopecia en la década de los años 60 del pasado siglo, cuando el último portazo, el que dieron en 1966 Benito y Simona, de casa Chaime, una de la docena que había en sus mejores tiempos, sonaría como un aldabonazo en todo el valle".
Nota: La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.