El
guru y el discípulo estaban departiendo sobre cuestiones místicas. El
maestro concluyó con la entrevista diciéndole:
-
Todo lo que existe es Dios.
El
discípulo no entendió la verdadera naturaleza de las palabras de su
mentor. Salió de la casa y comenzó a caminar por una callejuela. De súbito,
vio frente a él un elefante que venía en dirección contraria,
ocupando toda la calle. El jovencito que conducía al animal, gritó
avisando:
-
¡Eh, oiga, apártese, déjenos pasar!
Pero
el discípulo, inmutable, se dijo: "YÓ soy Dios y el elefante es
Dios, así que ¿cómo puede tener miedo Dios de sí mismo? Razonando de
este modo evitó apartarse. El elefante llegó hasta él, lo agarró con
la trompa y lo lanzó al tejado de una casa, rompiéndole varios huesos.
Semanas
después, repuesto de sus heridas, el discípulo acudió al mentor y se
lamentó de lo sucedido. El guru replicó:
-
De acuerdo, tú eres Dios y el elefante es Dios. Pero Dios, en la forma
del muchacho que conducía el elefante, te avisó para que dejaras el paso
libre. ¿Por qué no hiciste caso de la advertencia de Dios?
El Maestro dice: Afila el discernimiento. No tomes
la soga por una serpiente, ni la serpiente por una soga.
(cuento clásico de la India)
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Publicado por Fredy Marin para
EL ALMA TE CUENTA el 9/03/2012 07:36:00 a.m.