(No responder a este correo, a no ser que quiera opinar del tema, esto es un foro y todos pueden leer su mensaje, si es personal enviar al correo carolin...@yahoo.com)
EL ESTRÉS Y EL DOLOR DE ESPALDA
Te duele la espalda con frecuencia, sin que haya una razón física evidente?....conoces a alguien que se queje de este dolor?
El estrés aumenta el riesgo de padecer dolor de espalda principalmente porque facilita la aparición de contracturas musculares pero además porque disminuye el umbral del dolor y suele ir acompañado de una actitud negativa ante ese dolor. Lo ideal es resolver la situación que provoca el estrés, pero también se pueden contrarrestar sus efectos realizando alguna actividad fisica y siguiendo las normas de higuiene postural.
El estrés es uno de los factores que aumenta el riesgo de padecer dolor de espalda, pero se pueden tomar medidas para evitarlo y controlarlo. ¿Qué aumenta el riesgo de dolor de espalda en las personas estresadas?El estrés también podría interferir en la coordinación de los distintos grupos musculares que participan en el funcionamiento de la espalda. En condiciones normales, los abdominales y la musculatura paravertebral se coordinan entre sí para mantener una postura o conservar el equilibrio durante el movimiento. Esta coordinación depende de reflejos nerviosos. El estrés podría afectar a la coordinación de estos reflejos y provocar que la musculatura se contraiga inadecuadamente o a destiempo, lo que facilitaría su contractura. Aunque el hecho de que el estrés facilite la aparición de contracturas musculares parece ser el mecanismo fundamental a través del cual se presenta el dolor de espalda, también pueden participar otros factores:
- Las estructuras nerviosas se activan cuando hay estrés, de modo que éste también puede disminuir el umbral del dolor y hacer que su intensidad se perciba como mayor de la que realmente es.
- El estrés puede facilitar una actitud ante el dolor que aumenta el riesgo de que éste surja o persista durante más tiempo. Esta actitud se caracteriza por:
- Disposición negativa ante el dolor del dolor, al asumir que va a persistir y va a limitar la capacidad y calidad de vida de forma permanente.
- Miedo al dolor y reducción de la actividad, así como abuso de la medicación sintomática e interrupción de las tareas que provocan el más mínimo aumento del dolor, o incluso de las que no lo provocan pero el sujeto cree que pueden hacerlo.
- Escasa confianza en uno mismo para controlar el dolor y la incapacidad que conlleva, y transferencia a terceros -médicos u otros profesionales sanitarios- de la responsabilidad de hacerlo.
- Además, en ocasiones confluyen en las personas estresadas otros factores de riesgo como el sedentarismo, la falta de actividad y la mala forma física. ¿Qué hacer para prevenir y tratar el dolor de espalda en las personas estresadas?Evidentemente, lo primero que se debe tratar es el propio estrés, resolviendo las situaciones que lo provocan cuando es viable, o aprendiendo a vivir con él de la forma más sana cuando no lo es. Con ese fin existen técnicas psicológicas eficaces. Cuando las situaciones estresantes son pasajeras también se puede valorar el uso transitorio de algunos psicofármacos como los ansiolíticos bajo supervisión médica. Desde luego, si está frecuentemente estresado conviene que consulte a su médico, psicólogo o psiquiatra.
También se pueden tomar las siguientes medidas para reducir el impacto del estrés en la salud de la espalda:
- Mantener el mayor grado posible de actividad física. Además de ser eficaz para prevenir el dolor de espalda, la actividad física regular puede contribuir a controlar el estrés y reducir su impacto. Puede ser tan sencillo como acostumbrarse a ir andando en algunos desplazamientos cotidianos en vez de tomar siempre un medio de transporte, o subir cada día algunos pisos a pie, en vez de usar siempre el ascensor. Si es posible, es todavía mejor practicar algunos deportes aeróbicos, como correr o nadar. 20 ó 30 minutos en días alternos ya comienzan a marcar una diferencia apreciable. Si va a iniciar la práctica habitual de un deporte, es conveniente que consulte antes a un médico para valorar su situación general.
- Mantener y desarrollar la musculatura de la espalda. El entrenamiento de la musculatura implicada en el funcionamiento de la espalda disminuye el riesgo de que se contracture. Si se practican correcta y asiduamente, algunos ejercicios aeróbicos como la natación pueden ser suficientes para mantener en buen estado la musculatura de la espalda y el estado físico general. Los programas de ejercicios específicos para la musculatura de la espalda, sólo son eficaces sobre esos grupos musculares y no sobre el estado general, pero requieren menos tiempo y se pueden alternar con ejercicios aeróbicos cuando la disponibilidad de tiempo lo permite.
Ejercicios como el Yogapilates cumplen la función de elongar los músculos contraídos y fortalecer la musculatura de sostén sobre todo la abdominal la cual debe estar fuerte para ayudar a los músculos paravertebrales a sostener el peso.
Además técnicas como el yoga integran la respiración y las Asanas indicadas para la disminución de estrés y el aumento de la energía.
Carolina Suarez Valencia Directora General
TEL: (094) 231 20 39 - 288 86 05 CEL: 300 318 93 49
Medellin-Colombia
Yoga y pilates
Respiracion profunda
Capacitacion y conferencias |