





TRAGEDIA. El pasado 3 de mayo explotó el Pozo 3, en Sabinas, Coahuila, del cual el tío del alcalde de esa localidad es uno de los propietarios (Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL )
“Todo queda en familia”, esa frase podría aplicarse en el caso de la explosión del Pozo 3, en Sabinas, Coahuila, que ocasionó la muerte de 14 mineros y que un adolescente, de 15 años, perdiera el brazo derecho. Uno de los concesionarios para aprovechar el carbón en la zona donde ocurrió el accidente es Enrique Edmundo Montemayor Seguy, hermano del ex gobernador de Coahuila y ex director de PEMEX Rogelio Montemayor Seguy, así como tío del actual alcalde de Sabinas, Jesús María Montemayor Garza.
El otro concesionario es Alfonso González Garza, el hombre que posee más concesiones para explotación minera en la zona carbonífera y padre de Melchor González Vélez, dueño de Beneficios Internacionales del Norte S.A. de C.V. (BINSA), empresa que realizaba la extracción del carbón en el pozo que explotó el pasado 3 de mayo.
EL UNIVERSAL obtuvo el título de explotación minera del lugar donde ocurrió la explosión del Pozo 3, el cual tiene el número 218000, que se puede consultar en la página de internet de la Dirección General de Minas de la Secretaría de Economía.
En proceso de cierre
En este documento se informa que el 17 de septiembre de 2002 se otorgó una concesión para la explotación minera, por 50 años, en 357 hectáreas del lote Santa María I, de Sabinas, Coahuila, a los señores Alfonso González Garza (dueño de 50%) y a Jesús María Montemayor Seguy (que posee el otro 50%), también hermano del ex gobernador de Coahuila y padre del actual alcalde de Sabinas, Jesús María Montemayor Garza.
Pero el 27 de febrero de 2004 Jesús María Montemayor Seguy cedió su 50% de la concesión, en forma gratuita, a Minera y Acarreos, S.A., de C.V., empresa de su hermano Enrique Edmundo Montemayor Seguy.
Un día después de la explosión en el pozo de carbón, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, informó que la concesión pertenecía a Minera El Sabino y a Luis González Garza.
Sin embargo, la Secretaría de Economía confirmó a EL UNIVERSAL que la concesión que está en proceso de ser cancelada, por la explosión en el Pozo 3, es la número 218000, que fue otorgada a Alfonso González Garza y a Minera y Acarreos, empresa de Enrique Edmundo Montemayor Seguy.
Arrendamientos
En la región carbonífera es conocido que los hermanos Montemayor Seguy son empresarios que se dedican a la explotación del carbón.
También se sabe que Enrique Edmundo y Jesús María Montemayor Seguy son socios de Alfonso González Garza, el empresario que más concesiones de explotación minera tiene en la región carbonífera. Por ejemplo, con su hermano Luis González Garza comparte la concesión para explotar 270 mil hectáreas en el lote “MUPO 5”, de Sabinas, Coahuila.
En la región carbonífera de Coahuila, Alfonso González Garza es conocido como Mupo. “Alfonso tiene las concesiones y hace contratos con medio mundo para que otros sean los que exploten el carbón y a él sólo le pagan una parte de las regalías. Si uno quiere sacar carbón, va con él y hace contrato y listo”, relata un habitante de la región, quien prefiere no dar su nombre, porque “Alfonso es socio de casi medio Sabinas”.
Uno de los contratos que realizó Alfonso González Garza fue con su propio hijo, Melchor González Vélez, quien es dueño de la empresa Beneficios Internacionales del Norte S.A. de C.V. (BINSA), la cual se registró el 2 de febrero de 2007, de acuerdo con el Registro Público de la Propiedad de Sabinas.
En el acta constitutiva de BINSA, además de Melchor González, también aparece como dueña de la empresa su esposa Hilda Griselda Montemayor Marines, nieta del ex alcalde de Sabinas, Coahuila, Conrado Marines Ortiz. Ella , en su calidad de “representante de BINSA”, es quien firma el contrato entre la empresa BINSA y Alfonso González Garza.
En ese documento, del cual EL UNIVERSAL tiene copia, se establece que Alfonso González Garza otorga 10 hectáreas para la “exploración, explotación y comercialización del carbón que se localice”. Además, se menciona que BINSA deberá pagar al concesionario González Garza “una regalía equivalente a 10% del importe de la venta de cada tonelada de carbón”.
También acuerdan que BINSA “será el único responsable en todos los órganos legales por los trabajos que realice... quedando exonerado el concesionario de cualquier responsabilidad civil, penal, laboral, fiscal, administrativo, etcétera”.
La Dirección de Minas, de la Secretaría de Economía, es la encargada de entregar las concesiones a las personas interesadas en realizar la extracción de carbón.
Para conseguir una concesión minera, no es necesario que el peticionario sea el dueño del terreno sobre el cual solicita el título de explotación.
Cuando obtiene el título de explotación minera, el concesionario sólo está obligado a pagar a la Secretaría de Economía, en forma semestral, los derechos por tener esa concesión.
En la región carbonífera de Coahuila es común que los concesionarios de los títulos de explotación minera realicen contratos con terceros, para que sean ellos los que se encarguen de la extracción del carbón.
Estos contratos permiten que los concesionarios reciban regalías por la explotación del carbón, sin responsabilizarse de cualquier irregularidad que se presente en la mina.
Importancia del sector
Una muestra de ello es lo que señala el contrato que firmaron Alfonso González Garza y BINSA, la empresa de su hijo Melchor González: “El contratista (BINSA) será el único responsable de las relaciones de trabajo y sus consecuencias con los trabajadores que contrate en los trabajos de explotación, así como el único responsable ante el IMSS, Secretaría de Hacienda, SAT, Infonavit, SAR, etcétera”.
Tal es la importancia de la extracción de carbón en Coahuila que existe un “impuesto al carbón”, el cual es de 10% por cada tonelada que se extrae en la entidad. Cuando se creó este impuesto Humberto Moreira, el entonces gobernador, dijo que los recursos recabados servirían para desarrollar programas de seguridad y de infraestructura en la región carbonífera.


Servidores públicos federales acumulan multas por 43 mmdp, y el también ex director de Pemex aparece todavía como deudor
MÉXICO.- El ex gobernador de Coahuila y ex director de Pemex, Rogelio Montemayor Seguy, debe una multa acumulada por mil 421 millones de pesos, de acuerdo con el sitio de Internet Funcionarios Sancionados (www.rsps.gob.mx).
En ese sitio se pueden encontrar a todos los burócratas que han sido sancionados por la Secretaría de la Función Pública (SFP) y que de 1995 a la fecha suman 618, que acumularon multas hasta por 43 mil millones de pesos.
Aunque algunas de estas sanciones han sido ya pagadas por los servidores públicos, la mayoría siguen en litigios jurídicos y se convierten en créditos fiscales, por lo que es la Secretaría de Hacienda la encargada de cobrarlas.
Y en esa situación aparece el caso de Montemayor Seguy, quien el 2002 fue acusado de peculado, uso indebido de atribuciones y peculado electoral, por lo que se le deshabilitó para cualquier cargo político como consecuencia de su responsabilidad en Pemex.
La SFP resolvió que Montemayor y cinco de sus principales colaboradores deberían pagar una multa superior a los 2 mil 800 millones de pesos, por la entrega irregular de recursos al sindicato petrolero.
En septiembre de 2004, un juzgado le otorgó un amparo y las acusaciones fueron eventualmente desechadas por los jueces competentes y el ex titular de Pemex fue totalmente exonerado de todos los cargos.
No obstante lo anterior, sigue apareciendo en el sitio de la SFP entre los servidores que presentan inhabilitaciones o sanciones económicas.
Varios de esos funcionarios sancionados han entablado litigios de inconformidad contra el Gobierno Federal y pueden tardar años en los juicios para pagar las sanciones económicas, que en varias ocasiones les pueden condonar o disminuir los montos conforme avanza su proceso jurídico.
Salvador Vega Casillas, titular de la SFP, reveló que el año pasado aumentó exponencialmente el número de servidores públicos denunciados, al llegar a la cifra de mil 778, cuando en años anteriores el promedio de denunciados era de 30.
…Y lo vinculan con explotación del carbón
“Todo queda en familia”, esa frase podría aplicarse en el caso de la explosión del Pozo 3, en Sabinas, que ocasionó la muerte de 14 mineros y que un adolescente, de 15 años, perdiera el brazo derecho.
Uno de los concesionarios para aprovechar el carbón en la zona donde ocurrió el accidente es Enrique Edmundo Montemayor Seguy, hermano del ex gobernador de Coahuila y ex director de Pemex, Rogelio Montemayor Seguy, así como tío del actual alcalde de Sabinas, Jesús María Montemayor Garza.
El otro concesionario es Alfonso González Garza, el hombre que posee más concesiones para explotación minera en la zona carbonífera y padre de Melchor González Vélez, dueño de Beneficios Internacionales del Norte S.A de C.V (BINSA), empresa que realizaba la extracción del carbón en el pozo que explotó el pasado 3 de mayo.
El título de explotación minera del lugar donde ocurrió la explosión del Pozo 3, el cual tiene el número 218000, se puede consultar en la página de internet de la Dirección General de Minas de la Secretaría de Economía.
En este documento se informa que el 17 de septiembre de 2002 se otorgó una concesión para la explotación minera, por 50 años, en 357 hectáreas del lote Santa María I, de Sabinas, Coahuila, a los señores Alfonso González (dueño de 50%) y a Jesús María Montemayor (que posee el otro 50%), también hermano del ex Gobernador y padre del actual Alcalde de Sabinas.
Pero el 27 de febrero de 2004 Jesús María cedió su 50 por ciento de la concesión, en forma gratuita, a Minera y Acarreos, S.A, de C.V., empresa de su hermano Enrique Edmundo.
Un día después de la explosión en el pozo de carbón, el secretario del Trabajo federal, Javier Lozano, informó que la concesión pertenecía a Minera El Sabino y a Luis González Garza.
Sin embargo, la Secretaría de Economía confirmó que la concesión que está en proceso de ser cancelada, por la explosión en el Pozo 3, es la número 218000, que fue otorgada a Alfonso González Garza y a Minera y Acarreos, empresa de Enrique Edmundo Montemayor Seguy.
González Garza firmó un contrato con su hijo, Melchor González Vélez, quien es dueño de BINSA, para explotar el pocito 3 y con quien acuerda que “será el único responsable en todos los órganos legales por los trabajos que realice... quedando exonerado el concesionario de cualquier responsabilidad civil, penal, laboral, fiscal, administrativo, etcétera”.
Aún faltan por escribirse más capítulos de la tragedia minera.
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L Os constantes asaltos en las carreteras. Los innumerables robos de vehículos y viviendas. Las cada vez más frecuentes balaceras y narcobloqueos. Los homicidios de un ganadero en Torreón, de un exsecretario general de la UAC, de la exdelegada de la SCT y de un alcalde del norte del Estado. Los homicidios tan conocidos de tantos otros ciudadanos no tan conocidos. Las decenas de desapariciones sin explicación, incluida la de aquel consultor antisecuestros. Las extorsiones. Los secuestros. Las ejecuciones. La infiltración del narco en las policías municipales. La pérdida de inversiones y el creciente número de empresarios autoexiliados. Estos y no otros son los temas verdaderamente prioritarios para Coahuila.
Sin embargo, estamos a escasas semanas de la elección, y todavía no sabemos qué proponen los candidatos a gobernador para recuperar la tranquilidad de nuestras calles. Es cierto que las campañas inician formalmente el 16 de mayo, pero las plataformas electorales de los partidos, que contienen las propuestas de sus candidatos, fueron registradas desde el 16 de abril en el Instituto Electoral. De acuerdo con la Ley de Transparencia (artículo 29, fracción III), estos documentos tienen carácter público desde el momento en que se registran, por lo que deberían estar a disposición de la ciudadanía interesada en formarse un criterio propio.
Sin embargo, ni en el IEPCC ni en las páginas web de los partidos se puede acceder a ellos. Sorprendentemente, reciben el trato de secreto de Estado, como si contar con una ciudadanía informada fuese contrario al interés público. Qué triste. Aparentemente los partidos y los organismos autónomos prefieren que las propuestas acumulen polvo, mientras los espacios se llenan con discusiones vacuas sobre las "campañas negras" de hermanos y compadres.
Este período de un mes, entre el registro de las plataformas electorales y el arranque de las campañas, podría haber servido para que la sociedad civil y los medios de comunicación evaluaran y compararan las propuestas de los candidatos. Las campañas son tan cortas, que al desaprovechar el tiempo nos arriesgamos a que el futuro se decida a base de spots y frases preconstruidas. Ya sabemos que los candidatos van a prometernos seguridad.
Sin embargo, es indispensable forzar pronto una comparación detallada sobre cómo, cuándo, con quién, con qué recursos y dónde piensan implementar sus promesas.
Para razonar nuestro voto, necesitamos comparar el diagnóstico de cada partido sobre la evidente crisis de inseguridad que vive Coahuila. Es necesario saber si los candidatos creen que basta aventarle la bolita al Gobierno Federal o si traen algo nuevo a la mesa. Si no les gusta la estrategia de Calderón, ¿qué alternativa proponen? Si aceptan que el Gobierno local es corresponsable de la actual crisis, ¿qué cambios concretos sugieren? ¿Con qué métricas van a evaluar su desempeño? ¿Qué compromisos, medibles y exigibles, están dispuestos a asumir?
No olvidemos el contexto. Nuestro Estado está sufriendo la peor crisis de inseguridad de su historia moderna. Es cierto que el problema esnacional y que hay entidades en condiciones peores, pero nadie puede negar que hoy por hoy los coahuilenses viven con más miedo que nunca,y que la situación no ha dejado de deteriorarse en los últimos cinco años. Si una lección podemos extraer de las gestiones de Humberto Moreira y de Felipe Calderón es que ningún coahuilense está a salvo.
¿Qué proponen los candidatos al respecto? Si en algún lugar están detallados sus compromisos es precisamente en las plataformas electorales, esas que hoy son resguardadas ilegalmente bajo llave.
Vaya papelones del Instituto Electoral y del Instituto de Acceso a la Información, al permitir con su pasividad que estos documentos se mantengan fuera del alcance ciudadano. ¿Qué no es misión del IEPCC "estimular la participación ciudadana en asuntos de interés comunitario"? ¿Qué no es función del ICAI "garantizar el acceso a la información y la transparencia"? ¿Cómo confiar en estos organismos "autónomos", cuando ponen los intereses de los partidos por encima de los intereses de los ciudadanos? ¿Será este asunto un presagio de su actitud frente a la elección?
Ya perdimos un mes con las propuestas guardadas en un cajón. A partir del arranque formal de las campañas quedarán sólo 45 días para conocer y contrastar las ideas de quienes aspiran a gobernarnos. No queda mucho tiempo para razonar el voto. Ojalá pronto los partidos y los organismos "autónomos" se dignen a cumplir con la ley, pues a pesar de lo que opinen sus estrategas políticos y sus indolentes funcionarios, acceder a las plataformas electorales es nuestro derecho. Hay demasiado en juego como para tomarlo con calma.









l 11 de septiembre de 2001, en una soleada mañana en Nueva York, me dirigí a una reunión en el piso 22 de un edificio a unas cuadras de las Torres Gemelas. Llegué antes de que se estrellara el primer avión, dejando una enorme estela de humo negro que salía de un agujero en forma de diamante. Vi cómo se estrelló el segundo avión, y la escena dantesca de quienes en su desesperación se echaban al vacío como muñecos de trapo. Después presenciamos con un estruendo formidable el derrumbe de la primera torre. Cayó a pedazos desordenadamente. La segunda se derrumbó con una implosión que parecía una enorme flor de lis. La gente se alejaba como podía de la zona cero, algunos cubiertos con un polvo gris oscuro: fantasmas en una película de ciencia ficción. Flotaba en el ambiente la certeza de que habría más ataques.
George W. Bush señaló un culpable: Osama Bin Laden, el líder de Al Qaeda que había atacado las embajadas de Kenia y Tanzania. El presidente lo quería vivo o muerto. Por eso entendí la euforia de los estadunidenses cuando Obama anunció la muerte del terrorista que de un solo golpe había matado a 3 mil inocentes y cambiado para siempre elAmerican way of life. Desde entonces aprenderían a vivir con el miedo a cuestas.
Diez años después Obama informó que un comando de fuerzas especiales (Navy Seals) había matado a Bin Laden: ¡misión cumplida! Pero las contradicciones y el deplorable manejo de los medios convirtieron la euforia en una red de mentiras
, como en la película de Di Caprio sobre Al Qaeda. ¿Dónde estaban el cadáver, las fotos y las pruebas de ADN? La gente pedía pruebas, porque el presidente había asegurado que las fuerzas especialestomaron posesión de los restos de Bin Laden
. Se le enterró
en el mar, fue la respuesta. Ahí se desenredó la madeja. Todo se volvió sospechoso.
Se ofrecieron demasiados detalles innecesarios. La Casa Blanca informó voluntariamente que el cuerpo había sido lavado con agua limpia y amortajado en una sábana blanca
, como exige el Islam, y que se habían pronunciado los rezos tradicionales. Increíble. Pensaron en todo: ¿el portaviones transportaba un imam y copias del Corán?
Para proteger la reputación de losNavy Seals se dijo inicialmente que Osama murió peleando contra los intrépidos comandos en medio de una lluvia de balas. No eran asesinos que aprovecharan las sombras de la noche. Pero en forma incomprensible, y también de manera voluntaria, el vocero presidencial reconoció que Osama iba desarmado al momento de su muerte. ¡Asesinato a sangre fría!, clamaronrápidas y furiosas
las organizaciones de derechos humanos y algunos famosos penalistas. ¿Por qué no juzgarlo como a otros genocidas y afrontar las consecuencias de un juicio internacional? Ahora, congresistas, periodistas y activistas de derechos humanos exigen detalles puntuales: cómo, cuándo y dónde murió Osama Bin Laden.
Se dijo que Osama se resistió al arresto, y que por eso lo mataron. Después (aquí siempre hay undespués
), la mujer supuestamenteacribillada
en el tiroteo resultó ser la joven esposa de 29 años. Noam Chomsky sugiere con sutileza que ella pudo causar la muerte de Osama: impulsada por el amor se abalanzó sobre los comandos para impedir el arresto:http://bit.ly/lSFuZj. ¿A quién le encargará Obama el guión cinematográfico?
Mientras su historia hollywoodense se desmorona a pedazos, junto con la credibilidad de Pakistán, el presidente se rehúsa a proporcionar pruebas y a mostrar fotos del cadáver: No es un trofeo de caza; eso no es lo que somos
. Es su palabra contra la nuestra. Un artículo de fe. Su postura inflexible abre las puertas a la especulación. Muchos creen que el operativo se presentó como estrategia para contribuir a la relección presidencial. Exageran la importancia actual del decrépito líder de Al Qaeda, que en cierto modo emitió su canto del cisne en las Torres Gemelas en 2001, y murió políticamente con el surgimiento de la primavera árabe.
Cuando la Casa Blanca comenzó a explicar la muerte con monitos de computadora decidí que era válido hacer conjeturas. Por eso recordé que no hace mucho escribí en La Jornada(http://bit.ly/i5N2XZ) que Obama, como asegura The New American Foundation, había autorizado cientos de targeted killings (asesinatos ilegales por control remoto) de miembros de Al Qaeda desde aviones militares no tripulados en Pakistán: http://nyti.ms/8yfNSP.Curiosamente, una semana después de la muerte de Bin Laden se anunció que Anwar Al-Awlaki, joven clérigo musulmán nacido en Estados Unidos, probable sucesor de Osama, escapó milagrosamente de un targeted killingautorizado por Obama en Yemen:http://bbc.in/mlD7u6.
Quizá un ataque similar es lo que observaban absortos los miembros del gabinete de seguridad nacional el día del ataque a Bin Laden: una pantalla gigante que proyectaba la mira de un avión de combate, momentos antes de disparar el misil que eliminó a Bin Laden y a sus acompañantes. Por eso es que no hay fotos ni pruebas de ADN, ni testimonios de la valiente y joven esposa
. Sólo humo, especulación y la palabra de Obama.
http://jorgecamil.com -http://facebook.com/jorgecamil1 -http://twitter.com/jorgecamil
egún el Inegi, somos 112 millones de mexicanos. Las proyecciones fueron superadas, al menos, en 3.7 millones.
Además de las cartillas para niños y adolescentes –con vacunación y acciones de prevención-control de enfermedades: obesidad, diabetes e hipertensión–, ladécada de la salud
de Fox y Calderón operó desde la Ssa el incoherente Seguro Popular y su modalidad petit: el Seguro Médico para una Nueva Generación.
Al igual que el Seguro Popular (Fox-Frenk), el segurito de Calderón-Córdova naufragó pronto.
Para 2009 su desempeño fue evaluado como poco adecuado
porquecarece
de mecanismos sistematizados para el seguimiento de los beneficiarios yno hay
una cuantificación de la población potencial, objetivo y atendida. Además los resultados registrados –en cuanto al comportamiento de los indicadores estratégicos– son limitados
. Los de gestión tienen limitaciones
para medir su avance. Tampoco hay evaluaciones externas que midan
el impacto esperado respecto a sus fines y propósitos establecidos.
¿Y qué sobre la mejora
en el estado de salud de los infantes? Es claro que los niños que padecen cáncer tienen altas posibilidades de sobrevivir con el tratamiento adecuado. El Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia documenta que anualmente se diagnostican 6 mil nuevos casos. Pero el Seguro Popular apenas atendió a mil 600 durante 2009. Así que hasta 63 por ciento de los hogares afiliados al segurito de Calderón siguen gastando en establecimientos privados por su atención médica (3 mil 320 pesos anuales).
Sin embargo, el programita dispuso de 2 millones 641 mil pesos anuales (2008-09) para las 128 intervenciones contempladas en el Catálogo Universal de Servicios Esenciales 2010, con la exclusiva meta de afiliar a 100 por ciento de las familias que tengan un recién nacido a partir del 1º de diciembre de 2006 y que lo soliciten
. La población afiliada en 2007 sumó 819 mil 410 niños; un millón 852 mil 891en 2008 y 2 millones 958 mil 973 en 2009.
Una segunda evaluación no mejoró mucho el perfil del segurito. Ella puntualizó que no se menciona el atributo de calidad, y la falta de estrategias de medición impide establecer los estándares bajo los cuales es posible lograr los beneficios esperados
. Además de que sus beneficios son adicionales
a los que proveen los programas de salud pública y vacunación universal, el Seguro Popular y Oportunidades. Frente a sus restrictivas 128 intervenciones, concluyó que sería conveniente reconsiderar la inclusión de todos los menores de cinco años, además del componente de salud reproductiva
.
¡Aunque a Calderón vaya que si le sirve electoreramente! A pesar de que el más fiel de los calderonistas: Salomón Chertorivsky –cuarto comisionado de Protección Social en Salud– tuviera también que reconocer que a tres años de su entrada
la cobertura para niños y embarazadas aún tiene deficiencias
. Por ejemplo, se constató uninadecuado
seguimiento de embarazos y cuidado de enfermedades entre los niños.
¿Deficiencias? Más bien las mismas fallas estructurales de diseño del programa que mal replica: el Seguro Popular de Frenk.
Según Chertorivsky, para 2010 apenas la mitad de los médicos que atienden a los infantes tienen
alguna especialidad y, de éstos, la mitad son pediatras. Hasta 41 por ciento no siempre
utilizan los protocolos de atención. Además, en los centros de salud existen limitaciones importantes
en la capacidad de respuesta, lo cualinfluye
en la sobredemanda de atención (hospitales de segundo y tercer niveles). En una tercera parte de las unidades de cuidados intensivos neonatales (hospitales de especialidad) no hay
residentes en rotación.
La principal estrategia federal para prevenir malformaciones congénitas ha sido la promoción del ácido fólico, perosólo 25 por ciento de las mujeres lo consumen de forma adecuada
. Mientras 87 por ciento de las embarazadas toman hierro (para evitar anemias), sólo 70 por ciento lo hacen en forma apropiada
.
Hay que agregar que, a pesar de ser obligatorio, el tamiz neonatal difícilmente alcanza el 70 por ciento de nacimientos. Por cobertura, número de enfermedades y tratamiento, México ocupa el quinto lugar latinoamericano, después de Cuba, Chile, Costa Rica y Uruguay.
Aunque no se puede alterar la información genética, se puede prevenir el daño. La Ssa apenas revisa un borrador de norma oficial para que aumente de una (hipotiroidismo congénito) a cinco el número de enfermedades obligatoriamente detectadas, cuando en Estados Unidos y China se diagnostican hasta 30.
Los hallazgos del tamiz permitirían incorporar la detección de hiperplasia suprarrenal congénita, fenilcetonuria, galactosemia, deficiencia de biotinidasa y de glucosa 6 fosfato deshidrogenasa al restrictivo CAUSES del segurito de Calderón.
Pero con todo y que anualmente 600 mil infantes –más de la cuarta parte de todos los nacidos– presentan uno o varios defectos al nacimiento responsables de 60 por ciento de las muertes registradas, para el doctor Córdova no existe un dato exacto de cuántas personas viven con esta condición, aunque ya se creó un registro hospitalario de defectos al nacimiento para poder contar con información
.
Muy poco después Chertorivsky se declaraba convencido de que el Seguro Popular establecerá estándares de protección social en salud que el Banco Mundial podrá impulsar a otras naciones
mientras recibía un préstamo por mil 250 millones de dólares para ampliar la cobertura y mejorar la eficiencia
del Seguro Popular, así como apoyar el cumplimiento de la meta de lograr la cobertura universal de servicios de salud para 2012
.
En suma: ganando votos, besando bebés.
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
a marcha a la que convocó Javier Sicilia ha cumplido con un doble propósito. En primer lugar, jugando el papel de catalizador de un vasto pero hasta el momento informe movimiento que combina rabia, afrenta, irritación y rechazo al triste papel en el que nos quieren colocar los hombres de la guerra. Y en segundo lugar, señalando un camino a seguir para que la indignación no quede en una explosión de rabia momentánea. Así se ha pasado de la indignación y del reconocimiento de la magnitud de la emergencia al obligar y obligarse a obtener un registro detallado del nombre de las víctimas. No son un número, tienen nombre: tiene el propósito de enfrentar a autoridades y ciudadanos frente a la cruda realidad de los crímenes. De ahí también la propuesta de un monumento en su honor. De la indignación se pasa a la acción con la convocatorias de las dos marchas en abril y ahora en mayo. Ahí aflora lo que es el hilo conductor de las movilizaciones hoy: agravio e impunidad.
Como las grandes movilizaciones que han acontecido en México llevan a definición de una plataforma mínima y ésta a la generalización de la movilización. Los seis puntos de esta plataforma leídos en el Zócalo el domingo pasado se resumen en:
1. Exigir verdad y justicia.
2. Exigir poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana.
3. Exigir combatir la corrupción y la impunidad.
4. Exigir combatir la raíz económica y las ganancias del crimen.
5. Exigir la atención a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social.
6. Exigir democracia participativa, mejor democracia representativa y democratización en los medios.
Con ese pliego de exigencias se comienza a dar un cierto grado de cohesión a un movimiento que de por sí es diverso y disperso. Viéndole bien se trata de un conjunto de redes con pequeños nodos autónomos que han surgido a lo largo y ancho del país en reacción a la ausencia de gobiernos que respondan a las necesidades de sus ciudadanos, sobre todo en el ámbito de la seguridad humana, o como se plantea en el documento de la manifestación: seguridad ciudadana. Estas redes no pueden ser articuladas con medidas clásicas como implicaría la formalización de un organismo, por ello el factor clave para aglutinarlas es el discurso.
Teniendo discurso –y un pliego de exigencias que expresa muchas y muy variadas demandas de diversos sectores de la sociedad– se define un método de lucha. De las posteriores entrevistas y conferencias de prensa con varios de los organizadores, se derivan dos métodos de lucha: uno que privilegia la movilización y de ahí la convocatoria a la siguiente etapa con la marcha a Ciudad Juárez. Otro que enfatiza el diálogo y la conversación democrática. Así por un lado convocan a especialistas y en general a la ciudadanía a elaborar, depurar y suscribir un pacto social. Por otro lado frente a las autoridades proponen un diálogo público en el Palacio Nacional para discutir los seis puntos. Para que ese diálogo funcione –en el sentido de que no sea un simple acto mediático– se requieren varios acercamientos previos que permitan establecer reglas. Pero lo esencial es que el gobierno federal acepte una conversación pública que será ríspida si es auténtica pero que a diferencia de los actos artificiales de consensos artificiales que terminan con una foto; en este caso podría confluir hacia la construcción de procesos que encaren y resuelvan los dos temas centrales: agravio e impunidad.
Se trata por tanto de un movimiento social que funciona como acordeón –tienen momentos de expansión y otros de retracción–, que actúa en diversos niveles: movilizaciones, política mediática, negociaciones con la autoridad –cabildeo– y que, si se fortalece políticamente, producirá nuevas reglas del juego en el espacio público mexicano. Es decir movilización social como medio de producción de instituciones.
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a marcha del día 8, que culminó con una hermosa reunión en la que la poesía de Javier Sicilia, de David Huerta, y la anterior y dolorosa, pero no menos profunda, del interminable desfile de madres, hermanos, padres, esposos, que compartieron con la multitud sus propios duelos y angustias, nos abrió puertas ya oxidadas y herrumbrosas.
En alguna parte de su extensa obra, Tomás de Aquino escribió: No es pacífico el que no ve el mal, sino el que no se deja dominar por la tristeza ante él
. Eso es algo, parte, pero muy importante parte, de lo que vimos primero en las calles y en el Zócalo después: mujeres y hombres pacíficos, que no cierran ni ojos ni oídos ante el mal que enfanga e inunda nuestra sociedad, pero que no se dejan dominar por la tristeza que el mal produce.
Por el contrario, renació o volvió a subir a la superficie la esperanza colectiva de un cambio de rumbo. Lo vimos y lo sentimos, en el constante desfilar de grupos, de familias, de amigos, de vecinos, caminando por el Eje Central que aun se llama Lázaro Cárdenas. Puedo testificar: una mujer madura camina con una compañera, recia y luminosa como ella, se detienen a estrecharme la mano y compartimos unos momentos el entusiasmo de la marcha; una abuela con el paso firme y aun esbelta, acompañada de su hija, joven que empuja una carriola con un nene de brazos y otros dos mayorcitos que marchan a su lado.
Un hombre moreno y fuerte, un obrero quizá; un comerciante modesto, con su esposa del brazo; un joven que sirve de apoyo a su madre a la que la caminata no la arredra. Pura gente que ve el mal, por eso está ahí, por eso se manifiesta, pero no se deja vencer por la tristeza y recarga con acción solidaria su reserva de esperanza.
Son personas que no repiten la consigna irreflexiva que dice en voz baja¿para qué?, no sirve para nada, si todos son iguales
. No es cierto, quienes colmaron el Zócalo no son iguales a los pobres acarreados tradicionales de los mítines políticos; quienes encabezaron la marcha, los que trataron de darle algún orden, no son ni los grillos
tradicionales ni los lidercillos en busca de méritos ni tampoco los funcionarios irresponsable e ineptos, pero impecables en el vestir y en el peinar, son otra cosa y basta verlos y oírlos para comprenderlo.
Claro que Javier Sicilia no tiene nada que ver con un líder heredero de Fidel Velázquez o con un pastor
de alguna de las Cámaras del Congreso, ni David Huerta se parece a un levanta cejas de la televisión ni tiene similitud con un intelectual de a tanto la línea ágata.
Tampoco los clérigos Alejandro Solalinde y Miguel Concha son como los que pueden ser encontrados cualquier domingo en el campo de golf o en la plaza de toros. Estuvimos cerca de lo inesperado, de lo que no se vislumbraba hace seis o siete semanas; cerca y en medio de una multitud indignada, pero consciente, frente a poetas arengando desde la tribuna improvisada, sacerdotes sosteniendo con sencillez y amor, esto es con caridad cristiana genuina, una bandera mexicana en la que luce a guisa de escudo, la imagen de la Virgen de Guadalupe.
Vimos renacer virtudes adormecidas, fuimos testigos de cómo la multitud, a sabiendas de que la redención implica sacrificio, se enfrenta al mal, que no es sólo violencia y muerte, sino que es también engaño, codicia, desinformación, estupidez, ineptitud y vanidad.
No fue ciertamente un domingo siete
, fue el domingo en el que muchos desesperanzados recuperaron la fe en nuestra patria, renovaron su solidaridad y su confianza en los demás. Lo auténtico está más allá de lo que se barrunta
, enseñó Ladislaus Boros.
Por increíble que parezca, hasta hace poco, la Secretaría de Educación Pública (SEP) no sabía cuántos maestros había en el país. Y es que las entidades federativas son las encargadas de contratar y pagarles a los docentes. Teinta y nueve organizaciones no gubernamentales, lideradas por Mexicanos Primero, llevan ya un buen tiempo solicitando que los estados publiquen el Registro de Maestros. Por fortuna, el año pasado, como condición para ejercer el presupuesto educativo, el Congreso obligó al Ejecutivo a publicar dicho padrón.
Sin embargo, de acuerdo a un reporte de Mexicanos Primero, “los gobiernos estatales incumplieron con el mandato al no entregar de manera puntual y completa el Registro de Maestros. La información que presentaron la mayoría de las entidades federativas se redujo a un listado de maestros que no es plenamente confiable”. Tienen razón las 39 organizaciones que siguen presionando por un padrón completo y confiable. Este instrumento es una condición necesaria para mejorar la educación. Su ausencia “causa un lamentable desorden, provocando la opacidad en el pago de salarios, prestaciones y asignación de plazas, así como desvíos financieros hasta por 18 de cada 100 pesos.Sin un Padrón de Maestros confiable, la política educativa en México seguirá avanzando a ciegas, en un espacio opaco y lejano a la rendición de cuentas”.
Dejo a un lado la terrible consecuencia para la educación por no existir dicho padrón. Quisiera concentrarme en el asunto fiscal. Me parece un escándalo, una verdadera grosería para los contribuyentes, que el Estado mexicano no sepa con exactitud cuántos maestros hay y a cuántos les paga. Imagine usted la fuente de abusos y corrupción que existe en una partida presupuestal de 600 mil millones de pesos al año donde no hay una nómina estandarizada para comprobar que lo que se paga es destinado a la educación y no a enriquecer a algunos funcionarios.
Con la poca información que la SEP ha publicado sobre el Registro de Maestros, cito lo que encontró Mexicanos Primero:
• Las 32 entidades pagaron hasta el triple o el cuádruple de las plazas autorizadas por la Secretaría de Hacienda, lo cual significa que la SEP fragmentó las plazas para pagar a personas sin informar si se trata de maestros o no.
• Destaca el DF —única entidad donde la educación sigue a cargo del gobierno federal– que pagó a 269 mil 506 maestros a pesar de tener autorizada una plantilla de 73 mil 837 docentes.
• El Estado de México reportó un número significativamente inferior de comisionados (maestros que no dan clases porque están asignados a otras tareas), lo cual es poco creíble si se considera el tamaño de esta entidad (Guanajuato informó tres mil 291 comisionados, mientras que el Edomex, con casi 10 veces más docentes, sólo contabilizó 479).
• Pese a que durante el primer trimestre Guerrero reportó que tenía personal comisionado, en los siguientes trimestres afirmó no tener comisionados pagados; este dato tampoco es creíble.
• Durante el segundo trimestre el Estado de México presentó más de 79 mil RFC incorrectos, lo que representó 46% de sus trabajadores.
• El Distrito Federal fue la entidad con mayor número de RFC duplicados durante el segundo (siete mil 260) y tercer trimestres (ocho mil 844) los cuales representaron más de 40% del total nacional.
• Oaxaca tiene el mayor número de incompatibilidades geográficas en el país, además de pagos de honorarios injustificados.
• En Veracruz se detectó que en el primer trimestre de 2010 se pagó a 115 mil 888 maestros, los cuales tres meses después se redujeron a 10 mil 17 mentores. De acuerdo a David Calderón, director de Mexicanos Primero, “a resultas del Carnaval se nos perdieron 100 mil maestros durante tres meses pero volvieron a aparecer porque no estaban muertos, andaban de parranda”.
No sé usted, pero imagino que tanta opacidad sólo refleja que en esa cueva se esconden Alí Babá y sus cuarenta ladrones. Un caso para indignar a los contribuyentes.
Tenía toda la razón el miércoles el presidente Calderón cuando, al concluir su gira en Washington, sorprendió a sus interlocutores en pleno Departamento de Estado pidiéndole a las autoridades de ese país congruencia a la hora de hablar de la lucha contra el narcotráfico. Dijo que no hay congruencia cuando su gobierno tiene que detener a un campesino de Michoacán por cultivar una parcela de mariguana mientras que en Estados Unidos se fabrica mariguana en forma industrial, o cuando se insiste en el uso medicinal de la yerba, comparándola con el tradicional traguito de tequila para la gripe, o cuando, mientras en México hay miles de muertos por esa batalla, las películas y las estrellas de Hollywood disfrutan en film y en público del consumo de mariguana, con amplia aceptación social. Es incongruente que la Unión Americana exija a México y a otros países que frenen la llegada de drogas a su territorio y no combata la producción de esas mismas drogas dentro de Estados Unidos y que en 15 estados la venta de las mismas sea legal.
No se puede decir que se plantea y comparte una lucha real contra el narcotráfico cuando al mismo tiempo se legaliza la venta y el consumo de mariguana en un tercio de los estados de la Unión Americana, cuando se dice que legalmente no se puede impedir la venta de armas de asalto a México o cuando tampoco se impide que 90% del dinero que genera la venta de las drogas se invierta en el sistema financiero estadunidense.
Si fuera un debate académico o de salud pública sobre la legalización o no de una droga no habría problemas, pero lo cierto es que estamos hablando de miles de muertos, de gastos por un porcentaje alto de nuestro producto interno bruto y de temas que establecen la agenda de la relación bilateral (y la internacional) con Estados Unidos, muy por encima de otros capítulos clave, como son la migración, la economía, el comercio, la energía y la ecología.
Cuando no se quiere asumir responsabilidades, tanto en la vida como en la política, se suelen decir muchas cosas para desviar la atención de los temas principales. Eso sucede con el actual debate sobre la legalización de las drogas o de la mariguana. Hace algunos meses el presidente Fox, coincidiendo con intelectuales como Jorge Castañeda y HéctorAguilar Camín, pidió la legalización de las drogas. Entonces nos preguntamos por qué lo pedía ahora y no cuando fue su administración. Nos dijo Fox que porque durante su gobierno no había habido ni tanta violencia ni tanto consumo.
Era una verdad a medias. El consumo de drogas y la violencia en México vienen elevándose de forma sistemática desde 1994, y la violencia, como ahora la conocemos, comenzó en 2005. Y por lo menos en los dos últimos años de la administración de Fox el tema salió de la agenda central del Presidente, pese a que fue cuando comenzaron las decapitaciones y la guerra abierta entre los cárteles. En el sexenio pasado, la Policía Federal no detuvo a un solo capo importante del narcotráfico. Sí hubo detenciones de importancia en ese periodo, como las de Osiel Cárdenas y Benjamín Arellano Félix por ejemplo, pero éstas se dieron, sobre todo, en las áreas que controlaban entonces la PGR, con José Luis Santiago Vasconcelos en la SIEDO y García Luna como director de la AFI, y con el apoyo decisivo y la operación de cuerpos especializados del Ejército Mexicano.
Lo que sí hizo el presidente Fox fue enviar al Congreso una iniciativa para determinar los máximos permisibles, la cantidad de droga que un eventual consumidor podría poseer sin caer en el delito de tráfico de estupefacientes. Esa reforma la cabildeó el Ejecutivo federal en ambas cámaras, particularmente en el Senado y directamente con quien era entonces su líder, Enrique Jackson, quien se comprometió con Fox a sacar adelante la iniciativa y logró que se aprobara, no sin presiones, en ambas cámaras y se envió a Los Pinos para que se publicara.
Pasados algunos meses y extrañado por la falta de publicación de la reforma, Jackson pidió una cita con el presidente Fox y le preguntó qué estaba pasando. Dice Jackson que Fox le contestó con una sonrisa: “Querido senador, fíjate que me habló Bush, molesto y contrariado porque le habían informado que el gobierno mexicano pretendía legalizar las drogas en su territorio”, y entonces Fox se comprometió con Bush, dice Jackson, a que esa iniciativa, que él mismo había enviado al Congreso, no se promulgara.
O sea que no es verdad que en la administración de Fox no se avanzó en la propuesta de legalización porque “no había los índices de consumo y de violencia actuales”, como dice ahora el ex presidente, sino porque el gobierno estadunidense se opuso. Y se sigue oponiendo en una estrategia incongruente de legalización en el ámbito interno y de combate en el exterior. Y contra esa incongruencia es muy difícil luchar.
La visita de Felipe Calderón a Estados Unidos dio mucha nota. De la reforma energética saltó a la legalización de las drogas.
Dijo que no y lo reiteró. En su agenda jamás estará ese tema para su aprobación, si acaso para su discusión, pero la respuesta desde ahorita es no.
Así, sin siquiera platicarlo, el Presidente reconoce que sí hay ventaja en que sea el gobierno quien maneje el dinero obtenido por el narcotráfico, la misma que se ha escrito en este espacio en los últimos días, porque debilitaría a las grandes organizaciones criminales, pues les estarían pegando en su talón de Aquiles: el factor económico. Pero también, explicó en Washington, la legalización haría que México se convirtiera en un paraíso de delincuentes.
Y aquí lo hemos escrito, la legalización implicaría que las organización criminales perdieran fuerza, porque sus enfrentamientos, razones de la violencia que se vive en el país, se justifican en ese poder de expansión que llega cuando se tienen los recursos para las armas, para la guerra, entre ellos en primer lugar.
La búsqueda de alternativas que, lejos de poner en riesgo la seguridad nacional, enriquezcan las estrategias implementadas por las autoridades para abatir a los grandes cárteles de la droga, debe ser razón suficiente para que el diálogo y la reflexión de todas la posibilidades se logre.
Entendemos las condiciones que se viven en el país, pero es justamente en esos momentos de necesidad, cuando se debe ser más sensato, no sólo para comprender al máximo el problema, sino para desenredar todos los nudos y ampliar el campo de acción.
Y ese ha sido el problema siempre.
Aunque por un lado el gobierno decidió enfrentarse directamente a los grupos criminales, hace falta que se sanee todo el resto del entorno de gobierno, desde los asuntos de corrupción hasta modificaciones en las leyes que mejoren no sólo lo que hoy se ejecuta, sino que permitan ampliar el radio de alcance.
Acorralar, sin necesidad de violencia, a los grupos criminales, a los grandes capos.
Pero Felipe Calderón no fue el único primer mandatario que habló sobre “legalizaciones” en Estados Unidos, lo hizo también Barack Obama.
El miércoles sorprendía su discurso sobre inmigrantes pronunciado en El Paso.
Que la reforma migratoria no está en sus manos, sino en las del Congreso estadunidense, que es donde se pulen todas las iniciativas que llegan de la Casa Blanca.
Y dio instrucciones, llamó a la gente a que le ayuden a “convencer” a los legisladores sobre la urgencia de una reforma migratoria que deje atrás estos dos años negros para quienes residen ilegalmente en Estados Unidos.
Que hagan movimientos, que construyan una propuesta, que no se queden sólo a la espera. Y es que durante dos años de la presidencia deObama han sido más de 800 mil los deportados, una cifra récord para el Departamento de Seguridad Nacional y que deja muy atrás esa idea planteada por Obama cuando, siendo candidato, decía que la reforma migratoria sería prioridad de su gobierno en el primer año, pero fue un tema rebasado por los asuntos en Oriente Medio.
Dos legalizaciones, una ya congelada, y otra en lista de espera.
Cuánta paciencia para temas que urgen por un espacio en la agenda y en la realidad...
Addendum.
Qué mejor forma de celebrar el 10 de mayo, pensó Luis Edgar Castillo, síndico de Jiutepec, Morelos, que dándole una golpiza a su esposa.
Y así lo hizo. Lo más desagradable es que ni siquiera, a pesar de las dos averiguaciones previas que hay en su contra por violencia intrafamiliar, haya sido consignado por ese delito, sólo fue “presentado” en el MP por posesión de arma, sin que su presencia ahí pasara a mayores.
Benditos, dicen, sus lazos con la dirigencia estatal de Convergencia...
El íntimo ánimo devastado de millares de víctimas directas e indirectas de la escalada de violencia que nos aqueja ha trascendido en compartido espacio desde el cual se desahogan agravios y se reclama justicia.
Prevalece la generalizada percepción de que Felipe Calderón decidió emprender una guerra propia, sin mayor estrategia, creyendo poder abatir al narcotráfico. La posición precisada por el Ejecutivo es que su obligación, sin opción, consiste en combatir a los criminales que están afectando la seguridad de la gente en las distintas regiones del país, de ningún modo se trata de una guerra contra el narcotráfico por sí misma. Adicionalmente Calderón enfatizó su firme rechazo a la legalización de las drogas.
Respondámonos en sincero ejercicio de conciencia ¿Qué hacer ante el imparable avance del narcotráfico y del crimen organizado, abriríamos la Caja de Pandora? Anticipo su respuesta, por supuesto que sí, abriríamos la enigmática caja pero con un preconcebido plan de acción y de reacción. Y ¿de no haber actuado el presidente Calderón tal y como lo decidió, qué habría sucedido, como estaríamos hoy?
En la praxis, en la que efectivamente la ciudadanía está hasta la madre, especialmente aquellos que han sido blanco de la delincuencia, cada vez es más común escuchar más airadas y dolidas voces, ya no suplicando sino exigiendo, voces listas a lo que venga. Es en este escenario donde queda ubicado el latente peligro para un régimen cuyo reloj político puntualmente avanza. Para la oposición, la irritación de cada afectado significa un voto potencial, motivo para no apurar legislativamente leyes y reformas.
Los actuales líderes sociales, lejos de emanar de la vida pública, son elementos de la sociedad civil surgidos del dolor, ciudadanos comunes enfrascados en su propia tragedia familiar, ciudadanos que han sustituido su diario quehacer por el de buscar responsables, por presionar autoridades a cumplir con su deber, por elevar su voz ya sea suplicando o exigiendo, y en algunos casos por perseguir personalmente a los criminales.
Del propio sufrir surgió entre otros el activismo de Isabel Miranda de Wallace, de Eduardo Gallo, de María Elena Moreira, de Alejandro Martí, de Nelson Vargas, de Javier Sicilia, a la vez que el menos difundido pero no menos sentido llanto de quienes han sido secuestrados, torturados e inclusive mutilados, igualmente el de aquellos que nada más por la acción de arrebato de imbéciles asesinos asalariados han perdido para siempre a insustituibles seres queridos.
Quien mejor sintetizó el reclamo de la sociedad a los funcionarios que no funcionan fue Alejandro Martí: “Si no pueden, renuncien”.
Las sensibles reflexiones expuestas por Javier Sicilia en torno al drama que enfrenta han calado hondamente en el ánimo colectivo. El poeta observa a un país roto, desgarrado por el crimen y la impunidad gubernamental con un sistema político en el suelo de la credibilidad. Sicilia considera que nosotros como sociedad a pesar de tales condiciones no debemos convertir el dolor del alma en odio, sino en palanca para restaurar el amor, la paz, la justicia, la dignidad y la balbuceada democracia que estamos perdiendo.
Inexorablemente se viene conformando una fuerza única nacida de los agravios, de la impotencia y de la rabia, una fuerza de tal magnitud que más que un partido habrá de significar un completo, una representación ciudadana unida y solidaria capaz de influir en la configuración de su propio destino.
*Analista
Como bien decía Lucio Anneo Séneca, ese gran pensador romano: ¿Qué hace una sociedad antes de morirse de hambre? La desesperación, una pésima consejera, bien puede conducir al robo, al asesinato, a la disolución social y a la toma de las armas con tal de derrocar al gobernante en turno a quien, con razón o sin ella, se le pueda culpar del desastre. Recordemos a aquéllos miserables, muertos de hambre, que tomaron la Bastilla en 1789 precisamente por haberse desbordado las pasiones y haber perdido toda esperanza en razón de las limitaciones, las privaciones, la pobreza y la miseria. ¿Qué hace una sociedad antes de morirse de hambre? Todo, se puede esperar todo, al no encontrar salidas ni soluciones a su enojo ni a su angustia, ante una impotencia creciente.
La semana pasada un nutrido grupo de marchistas proveniente de Cuernavaca llegaron a la Ciudad de México, protestando por el asesinato, infame e imperdonable, del joven Sicilia y de otros muchachos más. A su paso se escuchaban consignas como la de “Hagamos una resistencia pacífica”, “Que se vaya el Ejército”, “No paguemos impuestos, pongamos al gobierno de rodillas”, “Fuera el Presidente de la República”, “Si no pueden que se vayan”, “Adiós a los partidos”, “No votemos”. Si bien es cierto que si se fuera el Presidente, se cerrara el Congreso, se clausuraran los partidos, se retirara el Ejército, no pagáramos impuestos y nadie votara, por supuesto que de nuestro país, en el corto plazo, no quedarían ni las cenizas después de una nueva convulsión armada, también es justo reconocer que semejantes propuestas populares responden, de nueva cuenta, a un principio, demostrable y evidente de desesperación social. ¿Qué recurso le queda a un ciudadano que al salir de su casa, en la mañana, no sabe si va a regresar a ella por la noche o si, en lugar de volver a su hogar, se encontrará tendido en la cama de un hospital después de haber recibido un balazo en el estómago porque le trataron de robar el reloj? ¿Qué puede hacer un compatriota si al final de semana sus hijos no regresan de una fiesta porque fueron acribillados a balazos? ¿Qué podemos hacer los mexicanos si en plena vía pública nos roban el automóvil o nos secuestran para ir a ordeñar los cajeros automáticos que existen en el país? ¿Cómo reaccionar ante una balacera que se suscita en cualquier café del interior de la República, en donde uno de los comensales ya no se levanta porque recibió un tiro en la cabeza?
Claro que no es válido proponer que los mexicanos no votemos, de la misma manera que resulta suicida apoyar el “paro de contribuyentes”, pero tampoco estamos dispuestos, como sociedad, a sostener a policías rufianes o agentes del Ministerio Público corruptos o a instituciones de supuesta seguridad social que subsisten gracias a nuestros impuestos y que no sólo defraudan la confianza de la nación, sino que la chantajean y esquilman. ¿Pero qué puede hacer una sociedad desesperada que confirma diariamente la incapacidad del gobierno de defender su patrimonio, así como su integridad física? ¿Acaso los representantes populares van a recibir a los ciudadanos enfurecidos y, todavía más, van a acatar sus deseos y a tomar las medidas pertinentes? No nos engañemos: los diputados ni siquiera le abrirán la puerta a sus representados, de la misma manera en que los funcionarios públicos se escaparán por las puertas de seguridad de sus oficinas de lujo con tal de no enfrentarse a los ciudadanos que exigen justicia. ¿Recurrir a los medios? La protesta a través de la prensa resulta cotidianamente menos eficiente porque algunos lectores empiezan a contemplar a los decapitados y a las fosas saturadas de cadáveres como un lugar común y pasan a la sección de deportes sin inmutarse.
En concreto: ¿Qué pueden hacer los ciudadanos antes de recurrir a las manos o de hacerse justicia por ellos mismos, cuando privan de la vida a los suyos, los secuestran, los mutilan, los esquilman, sin que la autoridad pueda contener a los maleantes ni encarcelarlos? ¿Qué puede hacer el mismo ciudadano al que despojan de su casa, de su rancho o de su empresa porque a los narcotraficantes los seducen sus bienes? ¿Acaso no se antoja exigir que se vaya el Ejército, que se vaya el Presidente, que se vayan los partidos políticos, que se vayan los diputados y los senadores, los ministerios públicos, secretarios de Estado, magistrados y ministros? ¡Claro que es una protesta social, claro que la gente está desesperada ante la sordera, la ineficacia y la torpeza de la autoridad! ¿Cuál autoridad si 98% de los delitos que se cometen en el país no se sancionan?
Una sociedad desesperada es capaz de todo y lamentablemente México se está convirtiendo en una sociedad desesperada, porque no se puede circular por las carreteras en paz ni caminar por las calles en paz ni descansar en las casas en paz ni vivir en paz ni estar en paz. El sobresalto nos acompaña todos los días, al igual que nos va poseyendo a diario una furia creciente que nos orilla a hacer propuestas irracionales. Claro que es un suicidio lo que solicitan las masas pero no es menos suicidio lo que está aconteciendo con las masas. La desesperación puede despertar al México bronco. Mejor dejémoslo dormido antes de volver a constatar cómo se pone de pie…
*Escritor
Las cleptocracias son, sin más ni menos, los gobiernos de ladrones. No digo que el nuestro lo sea. Pero tengo el temor de que un día pudiera llegar a serlo.
Lo traigo a cuenta porque en días recientes se ha vuelto a hablar del asunto de la corrupción, a partir de los datos revelados por el observatorio de la materia.El asunto no sorprende por sabido, pero sí inquieta por extenso. La mordida que los mexicanos practican en lo individual, en lo cotidiano y en lo menor. El estipendio que se le da al tamarindo, al pitufo, al gasero, al inspector, al verificador o al ecogendarme. La que, según el citado observatorio, cuesta 32 mil millones de pesos al año en el mercado nacional de mordidas.
Pero, más allá y por encima de esto, se encuentra la media y la alta corrupción. La que tiene que ver con el otorgamiento de concesiones, la resolución de licitaciones, las tolerancias aduaneras, las ventas del patrimonio público, la sustracción de recursos naturales, los conflictos de intereses, los estancos y monopolios, los rescates ruinosos y con todo un amplísimo menú de especialidades que la imaginación, asociada a la ambición, ha permitido el acopio de inmensas fortunas de inconfesable génesis.
No está por demás decir que esto es parte de un círculo vicioso difícil de quebrar porque es bien sabido que, en México, el dinero está ligado de manera indisoluble con el poder. Ser rico es, al mismo tiempo, ser poderoso y,cuando se es pobre se es, también, muy débil.
Ello ha provocado, entre otros muchos, dos efectos gravísimos. El primero, que el proyecto mexicano de redistribución es, prácticamente, irrealizable puesto que redistribuir la riqueza implica redistribuir el poder. El segundo, que el combate a la corrupción no es viable desde la estructura de poder, misma que es la estructura del dinero y misma que, en parte, es una estructura de malos haberes.
Desde luego que, al abordar el asunto, debemos tener en cuenta algunas prevenciones indispensables sobre el tema. En primer lugar, la corrupción no tiene signo político exclusivo. Ha anidado en cualquier partido y en cualquier ideología. En segundo lugar, debe resaltarse que existen muchísimos funcionarios públicos que son ejemplarmente honestos. Más aún, que ellos sufren, injustamente, el desprestigio global del gremio. En tercer lugar, la corrupción se encuentra en todo el sistema de servicio público. En cuarto lugar, que no es privativo del sector gubernamental sino que también anida en la sociedad civil. Por último, en quinto lugar, que no sólo proviene, coyunturalmente, de los vicios de los hombres, sino también de las imperfecciones estructurales de las normas y de las instituciones.
Así pues, es muy claro que la remisión de nuestras flaquezas de corrupción será un presupuesto ineludible para el fortalecimiento de nuestro Estado de derecho. También es claro que el combate a la corrupción implica un desafío global y total.
Es un desafío total porque todos los espacios del interés colectivo pueden verse amenazados por la corrupción.
Lo mismo el Estado de derecho, que la economía, la salud, la cultura, la seguridad pública, la seguridad nacional, la democracia, la soberanía, la integración familiar y la estructura de valores, entre otros muchos.
Es un desafío global porque, dado lo anterior, nadie es ajeno ni inmune a los riesgos que genera y a los daños que produce. Tan sólo la administración pública produce riesgos o daños en el fisco y en el Ministerio Público; en el comercio exterior y en los intereses como consumidores; en la seguridad social y en el sistema de telecomunicaciones; en los transportes públicos y en la construcción; en el manejo de alimentos y en el de abastos. En los permisos, las licencias y concesiones. En las inspecciones y los controles.
La sociedad que vive en la corrupción vive, aunque no se dé cuenta de ello, en un riesgo creado por ella.
*Abogado y político. Presidente de la Academia Nacional, A. C.


El mandatario comparó la lucha de Winston Churchill contra los nazis con el combate que realiza frente al crimen organizado; él también fue acosado y señalado por una “corriente de opinión titubeante”, dijo.
México.- Aunque algunos quisieran, este no es aun el ocaso del sexenio y los 18 meses que quedan por delante serán el punto de culminación del esfuerzo del gobierno federal, afirmó el presidente Felipe Calderón.
Ante mil 800 delegados de las dependencias federales de todo el país, el mandatario federal, puso como ejemplo el futbol americano y las corridas de toros para asegurar que durante las ultimas partes, se alcanzan los logros y definiciones, sin importar lo que haya ocurrido previamente.
El mandatario instruyó a la estructura general de servidores públicos a ser capaces de difundir los logros de administración en materia económica, social y de seguridad. Les pidió informar a los ciudadanos que en la lucha por la seguridad se busque protegerlos de los criminales y equiparando con el primer ministro británico, Winston Churchill, quien dijo, también fue acosado y señalado por una “corriente de opinión titubeante” que le exigía ignorar el avance de los nazis, dijo que de la misma manera él también busca la victoria frente a los criminales.
Al advertir que no tolerará la corrupción, les pidió denunciar a los propios compañeros o amigos por actos de deshonestidad y ante las críticas dirigidas al gobierno federal, les pidió romper el silencio y defender de manera firme lo que está bien hecho.
El presidente Calderón expresó su deseo de que esta administración sea reconocida y recordada como punto de cambio económico, social y también de seguridad.
El gobierno de Calderón ha logrado apropiarse de todos los delitos del país cual si fueran su responsabilidad. Gobernadores y presidentes municipales deben estar carcajeándose. Hace dos años vinieron todos al DF a firmar un acuerdo con compromisos que en su mayoría han sido incumplidos. Por alguna razón, estos funcionarios siguen salvándose frente a la multitud.

El idiota asesinato de Juan Francisco Sicilia y sus amigos ocurrió en Cuernavaca, Morelos, y de lo poco que sabemos, sabemos que un policía municipal parece estar involucrado.
Sabemos también que el homicido es un delito del fuero común, es decir, que lo investigan y persiguen las procuradurías locales. Sabemos que el gobernador de Morelos es Marco Adame y el presidente municipal es Manuel Martínez.
Dijo el poeta Javier Sicilia el domingo:
“¿Dónde estaban los partidos, los alcaldes, los gobernadores, las autoridades federales, el Ejército, la Armada, las iglesias, los congresos, los empresarios; dónde estábamos todos cuando los caminos y carreteras que llevan a Tamaulipas se convirtieron en trampas mortales para hombres y mujeres indefensos, para nuestros hermanos migrantes de Centroamérica? ¿Por qué nuestras autoridades y los partidos han aceptado que en Morelos y en muchos estados de la República gobernadores señalados públicamente como cómplices del crimen organizado permanezcan impunes y continúen en las filas de los partidos y a veces en puestos de gobierno? ¿Por qué se permitió que diputados del Congreso de la Unión se organizaran para ocultar a un prófugo de la justicia, acusado de tener vínculos con el crimen organizado, y lo introdujeran al recinto que debería ser el más honorable de la patria porque en él reside la representación plural del pueblo, y terminaran dándole fuero y después aceptando su realidad criminal en dos vergonzosos sainetes?”
El reparto de responsabilidades fue parejo.
Sin embargo, el domingo pasado en el Zócalo de la Ciudad de México los “¡Mueras!” de la multitud fueron para el presidente Calderón.
Un ejercicio similar podríamos hacer con miles de los muertos en Michoacán, Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas. Todos suman en el agravio contra el gobierno federal.
Fenómeno de opinión pública ideal para el estudio de los expertos: el gobierno de Calderón ha logrado apropiarse de todos los delitos del país cual si fueran su responsabilidad.
Está confirmada la historia de que en alguna medida toda esta pesadilla comenzó cuando un gobernador, el de Michoacán de entonces, llamó a Los Pinos pidiendo ayuda urgente ante su incapacidad confesa de detener al crimen. Hoy la paga el Presidente.
Gobernadores y presidentes municipales deben estar carcajeándose.
O viajando, como el gobernador de Durango, en China, mientras en su estado se descubrían narcofosas con los cuerpos de un par de cientos de mexicanos.
O en otro caso como el de Chihuahua, cuando frente a su palacio municipal asesinaron a la madre de una víctima que se aquejaba de la ineficiencia policiaca y judicial.
O el de Tamaulipas que… quién sabe en qué anda o andaba cuando en su estado secuestraban y mataban migrantes.
O el de Coahuila cuando mataban de veinte en veinte en bares de Torreón.
O el de Nuevo León cuando Monterrey se pudrió.
Hace casi dos años vinieron todos al DF a firmar un acuerdo con compromisos concretos que en su mayoría han sido incumplidos.
Basta ver el último reporte del Sistema de Seguridad Pública y cómo la mayoría de los estados y municipios del país lleva menos de 25 por ciento de sus funcionarios y policías pasados por controles de confianza.
O el del retraso generalizado para implementar los cambios en el sistema de justicia penal a los que la Constitución los obliga.
Eso sí, cuando se insinuó que ante su evidente incapacidad abandonaran a sus policías y las dejaran en un mando federal, brincaron ofendidos. Ofendidos estamos los ciudadanos ante su evidente incapacidad para brindar seguridad y justicia.
La ausencia de responsabilidad política de los gobernadores y presidentes municipales en los asuntos de la vida pública mexicana recorre todos los ámbitos.
Apuntan algunos politólogos que uno de los saldos más negativos de la alternancia fue que se perdió el control político que un presidente priista tenía sobre los gobernadores. O se alineaban y cumplían, o su destino no era el mejor. Amenazas más allá de lo institucional pendían sobre sus cabezas. Ese arreglo “por fuera”, supongo, es a lo que queremos regresar cada vez que un gobernador priista encabeza las encuestas para 2012. Original oferta de campaña.
No sé si el daño está hecho.
Son muchos años de abandono de instituciones locales fundamentales en manos de pequeños virreyes sin ningún mecanismo de rendición de cuentas ni balance entre poderes, ni siquiera organizaciones ciudadanas fuertes, como existen a nivel federal, capaces de articular algún tipo de movimiento que implique cambios reales en lo que sucede en ciertas localidades del país.
Por alguna razón, para mí un misterio, los gobernadores parecen seguir salvándose frente a la multitud. No estaría mal que eso cambiara entre hoy y Ciudad Juárez, donde el 10 de junio se firmará el Pacto por la Paz.
Se celebra el día de la madre, pero no se atiende el hecho de que en la actualidad 693 mil adolescentes se incluyen en ese sector, de las cuales 16% es el único sostén familiar.

Ya estamos cansadas de que el 10 de mayo se celebre con bombo y platillo y todos los demás días del año la maternidad sea causa de discriminación. En este país, si una mujer está embarazada es despedida de su trabajo y si solicita un empleo tiene que demostrar su ingravidez. Si un joven y una joven solicitan un trabajo en condiciones de igualdad, el patrón contratará preferentemente al hombre pues no le significa en el futuro “gastos” y “ausencias” relacionadas con los cuidados maternos o las licencias de maternidad, pues se asume que los varones no tienen que realizar esas tareas. En países modernos y democráticos, la igualdad en el mundo laboral inicia por distribuir las responsabilidades familiares e incorporar en las legislaciones los permisos para que los hombres puedan cuidar a sus hijos cuando están enfermos, estar presente en el parto e incluso hacerse cargo del bebé durante el primer año de vida con el derecho de retornar a su mismo puesto y mantener el mismo salario al concluir el goce de esta prestación. Pero en México predomina una visión patriarcal a pesar de que en la actualidad cinco de cada diez mujeres trabajan. De ahí lo parcial de la propuesta de reforma laboral que si bien, justo es decirlo, incorpora una añeja exigencia de que se prohíba la solicitud de los exámenes de no embarazo, asume por otro lado la división tradicional hombre/proveedor-mujer/cuidadora al formular que las mujeres deben tener acceso a jornadas flexibles para que sigan atendiendo a sus hijos e hijas, cuando en realidad lo que se debiera plantear (además de ello), es el ingreso al mercado laboral en mejores condiciones y acompañado de políticas públicas que compartan las tareas del cuidado. Es necesario crear instituciones que colaboren con estas actividades (la escuela de jornada extendida, por ejemplo,) para que las mujeres tengan la opción de empleos mejor remunerados, a la vez que se disminuyen las cargas adicionales que representan las tareas del hogar: los hombres que trabajan les dedican doce horas, las mujeres sesenta.
Se celebra el día de la madre, pero no se atiende preventivamente el hecho de que en la actualidad 693 mil adolescentes son mamás, de las cuales 16% son el único sostén familiar, que por lo general tienen que asumir esta responsabilidad en condiciones muy precarias. En otros países, esos hogares son visitados por un trabajador social cada semana para verificar el desarrollo de esa familia, y en particular de los niños hasta que llegan a los dieciocho años, y paralelamente se desarrollan agresivos programas de información y educación sexual, así como de fácil acceso a los métodos de anticoncepción. En nuestro país no se toman en cuenta estos factores de riesgo y la posibilidad de que quienes nacen y viven en este entorno no encuentren espacios ni se sientan identificados con un proyecto por lo que, muchos de ellos, al crecer sean atrapados por redes ilegales. De la misma manera, la mortalidad materna por enfermedades prevenibles y atendibles sigue siendo una realidad en México.
Pero lo más grave. Muchas de esas mujeres festejadas con tantas flores viven otra realidad cotidiana: de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 40.5% de las madres ha padecido al menos una vez en su vida algún tipo de violencia, y más de 50% de las llamadas de emergencia a los teléfonos de seguridad pública es para pedir auxilio por situaciones de violencia intrafamiliar. Pero nada de esto está presente en los enfoques sobre seguridad, ni en las propuestas de quienes, por lo menos hasta ahora, han formulado agendas que proponen replantear la situación actual. Por eso, a pesar de tanto festejo, las madres mexicanas decimos que también ya estamos hasta la madre... del doble discurso y la simulación. Que la mejor celebración es la puesta en marcha de políticas públicas que hagan compatible la maternidad con el ejercicio pleno de todos nuestros derechos. Así de simple.
Ser… o neceser
Elia Castañeda, Evitelia Pacheco y Marcelina Miguel fueron brutalmente atacadas en San Juan Cotzocón, Oaxaca, por Melchor Agripino Guzmán (maestro de la sección 22) al grito de “cómo nos van a gobernar esas pinches viejas”. La única solución a esta agresión artera es una sanción ejemplar.
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Por un caprichoso reclamo no se puede desestimar que Sicilia haya tenido razón. El tema no es si esta estrategia o tal otra, sino el modelo de seguridad pública implantado por los panistas.

En una feliz convergencia mediática casi ha desaparecido el reclamo de Javier Sicilia por la destitución de Genaro García Luna. Es lógico, ya que como lo formuló, pareció y se vio como una ocurrencia improvisada.
No se trata de que los críticos de la estrategia del gobierno federal en materia de seguridad formulen otra alternativa. Se trata de la crítica a los resultados de esa estrategia. El formular otra alternativa, rectificando la que se está siguiendo, es responsabilidad de quienes están a cargo de esa materia y para lo que se les paga, y de la que se supone son profesionales. Ahora Calderón y compañía pretenden que sus críticos les hagan el trabajo por el que cobran de nuestros impuestos.
Por un caprichoso reclamo no se puede desestimar que Sicilia haya tenido razón. El tema no es si esta estrategia o tal otra, sino el modelo de seguridad pública implantado por los panistas, subrayo panistas, a lo largo no de cuatro años seis meses, sino de once años.
La Secretaría de Seguridad Pública federal surgió como una respuesta populista y demagógica del presidente electo Vicente Fox. Como en años recientes a su elección la gente había marchado contra la delincuencia, había que agitarles el dedo en la boca; era la alternancia, la transición “democrática”. El proyecto de Policía Federal que ya estaba en marcha desde 1998 dentro de la Secretaría de Gobernación y que contemplaba los mecanismos concretos de coordinación con todos los órdenes de gobierno y de reorganización federal abortó. Los tres secretarios de Seguridad Pública federal de Vicente Fox no supieron y/o pudieron desarrollar el ámbito que les correspondía, que era el policial y el de persecución del delito. Los dos procuradores de Vicente Fox no quisieron cumplir con su función, que era la prevención y la investigación del delito, y pervirtieron con fines políticos y electorales los objetivos de una institución indispensable a la República. Mientras tanto, García Luna esperaba, taimado, al frente de la Agencia Federal de Investigación, cuyo acierto era el hallazgo selectivo, dosificado y protagónico de secuestradores.
¿Qué hizo esta administración? Después del desmantelamiento de la Coordinación Nacional de Seguridad Pública del gobierno priista de Zedillo, Genaro García Luna al frente de la AFI, eje preventivo e investigador de la PGR, la desmanteló para crear su propia secretaría, para crear su propia Policía Federal, suya en primera persona. No importa ahora si Florence Cassez es una hipócrita y la peor secuestradora del mundo. El hecho es que con las herramientas primitivas que ahora esgrime el gobierno federal, como los controles de confianza, con las decisiones de García Luna en la AFI jamás hubiera pasado un control de confianza. Es lo de menos.
Las fuerzas armadas están en las calles de diversas localidades del país, pero la Secretaría de Seguridad Pública federal crece y se moderniza a costa del presupuesto de las fuerzas armadas. La Secretaría de Seguridad Pública federal ha crecido a 300%; las fuerzas armadas a 70%. Pero García Luna pide siete años de luna de miel. La PGR, incluido lo que quedó de la AFI, está en ruinas en lo que se refiere a prevención del delito, ministerios públicos, investigación policiaca profesional. El aparato de justicia es totalmente insuficiente para procesar y sentenciar, pero García Luna está en poder de la tecnología de punta para perseguir y matar, aunque su eficacia sea nula —discrepo y lo lamento con otros analistas—, y las fuerzas armadas, a su pesar y el de la opinión pública, no puedan ni deban regresar a sus cuarteles porque García Luna no ha dado resultados concretos.
El personaje en sí mismo vale madres. El problema es de fondo. El tema es la institución que encabeza e impulsa, el tema es que en cualquier país civilizado —México no es el caso—, la mayor parte de la delincuencia la evita y la persigue la policía de proximidad, no policías nacionales; el tema es que un país región uno controla la delincuencia mayormente mediante la prevención y procuración pronta y expedita de justicia y no mediante la fuerza pública; el tema es que en casos como los de San Fernando, Tamaulipas, en plural, ocurrieron por acción u omisión de la policía de García Luna. El tema es que no hay un modelo integral de seguridad, sino solamente un recuento de muertos y captura de capos que solamente aceleran la metástasis en órganos esenciales del Estado. Por eso, García Luna y su enfoque no deberían ser una discusión cerrada.
Al responder al desafío del narco con firmeza, Felipe Calderón restituye la dignidad de la Presidencia de la República. Necesita apoyo de la ciudadanía. Si esto favorece al PAN en la elección de 2012, es secundario.

La maestra Isabel Miranda de Wallace precisó esta semana el primer obstáculo del combate al narco: la miseria de los partidos políticos. Los gobiernos estatales no cooperan con el gobierno federal para no favorecer al partido del presidente Calderón. Lo mismo ocurre con los juicios orales: los gobernadores del PRI los posponen hasta ganar la Presidencia en 2012, pero así la pueden perder.
Hace más de un año argumenté aquí a favor del regreso del PRI (06/03/11). Ahora no estoy seguro de que sea un buen deseo. Como dijo la maestra Miranda de Wallace, la seguridad será decisiva en la elección presidencial, así que el PAN tiene posibilidades de ganar si la ciudadanía valora el esfuerzo del gobierno federal, repudia a los gobiernos estatales y confía en el candidato panista.
Cuando argumenté a favor del PRI pensaba en la candidatura presidencial del senador Beltrones, el mejor político visible. Pensaba que él podría alinear la maquinaria del PRI para conseguir metas de seguridad y otras reformas. Pero la cargada se inclinó por el gobernador Peña Nieto, cuya única virtud demostrada es el cálculo político a costa de decisiones cruciales.
Bueno, no todas sus decisiones. La postulación de Eruviel Ávila a la gubernatura del Edomex fue acertada. El gobernador sacrificó las aspiraciones de sus similares a favor del político más meritorio ante la ciudadanía. Pero he aquí lo interesante: el perfil de Ávila es más parecido al de Beltrones que al de Peña Nieto. Al inclinarse por la candidatura presidencial de Peña Nieto, el PRI mira al pasado.
La mezquindad de los partidos se nutre de cierta corriente de opinión hostil al presidente Calderón y al PAN. ¡Cuarenta mil muertos!, como si fueran imputables al gobierno, no a la escalada entre bandas. ¡Hay que cambiar la estrategia!, como si tuvieran una estrategia mejor. El presidente Calderón refutó contundente estas objeciones en entrevista con Joaquín López-Dóriga hace poco. Hay que insistir en ese discurso.
La mezquindad del PRI tiene que ver con cálculos de poder. La de la “sociedad civil”, en cambio, es mezquindad a secas. La exigencia de renuncia del secretario de Seguridad Pública por Javier Sicilia es un desplante tipo Marcos: emplazar al gobierno federal como si tuviera poder para hacer efectiva su palabra. Pide un chivo expiatorio. Como fue reprobado, ahora se desdice. La suya no es palabra de poeta.
Sicilia es admirador de Marcos. Remata sus artículos en Proceso con un estribillo zapatista soso y chocante. No hay nada poético en eso. Cualquiera que sea su mérito literario, sus ideas políticas son corrientes, no digamos su indumentaria. Si Marcos irrumpió como el enmascarado de negro, Sicilia irrumpe como Indiana Jones. Sólo le falta el látigo para fustigar a los culpables.
Admite que se le ocurrió a última hora exigir la renuncia del secretario de Seguridad Pública. Esto es irresponsable frente a la masa y arbitrario ante sus aliados. Se comporta igual que Marcos. Como se considera poeta, se siente a salvo de la autocrítica. Y aun tiene arrestos para proclamar: “Sigo siendo poeta”. No, Javier, la condición de poeta no se proclama: se sobrelleva como suma de la condición humana.
Volviendo al punto principal, el gobierno federal necesita apoyo de la ciudadanía en su combate al narco. Si esto favorece al PAN en la contienda por la Presidencia, la ciudadanía decidirá qué es más importante. Recuérdese que el presidente Calderón no inició esta guerra: el narco se la declaró al hacer rodar cinco cabezas en un antro de su natal Michoacán el día que tomó posesión.
Al responder al desafío con firmeza, el presidente Calderón restituye la dignidad de la Presidencia de la República. No sabemos quién va ganado esta guerra, sólo sabemos que debemos ganarla. Si Los Zetas se refugian en una isleta de la presa Falcón, han de sentirse arrinconados.
Quienes, como María Elena Morera desde hace más de diez años, vienen trabajando para que la sociedad se organice, se informe, se inconforme y se involucre en la búsqueda de soluciones a la inseguridad, deben celebrar que ya esté organizándose un nuevo diálogo con las autoridades responsables (comenzando por la Presidencia de la República), a consecuencia de la marcha encabezada por Javier Sicilia.
El escritor, por fortuna, corrigió su desliz del domingo (achacando a la prensa el desatino), y aclara que el encuentro no está condicionado a que un secretario de Estado renuncie o sea cesado, pues lo que importa en realidad es debatir los seis puntos que había acordado con los representantes de las distintas organizaciones de víctimas que lo han acompañado.
La libre exposición y confrontación públicas (impensable sin transmisión simultánea en radio y televisión) de las distintas posiciones (civiles y gubernamentales) es una valiosa, excepcional oportunidad de aprendizaje y actualización, no sólo para los participantes, sino para toda la esperanzada y atemorizada población.
Quiero entender que la exigencia de que el diálogo de las víctimas con el presidente Calderón sea público, significa que se transmita en vivo por televisión.
Supongo que la Presidencia de la República no sólo aceptará, sino que producirá la señal y la subirá al satélite para que cualquier medio interesado la pueda tomar.
Si en los próximos días las respuestas son “sí”, tendremos buenas razones para celebrar. Y le deberemos a Javier Sicilia y su movimiento, entre otras cosas, haber ayudado a disipar más de un mito sobre los medios, especialmente la televisión.
¿A qué me refiero? A que Sicilia es un personaje que ha desafiado de frente y con dureza al Estado mexicano y ha tenido una gran cobertura y exposición en las pantallas.
A que a pesar de que en un primer momento la base social del movimiento de Javier Sicilia se parecía mucho a la de quienes se nombran “víctimas de la exclusión televisiva”, la televisión acompañó su protesta con el mayor respeto profesional.
A que al menos un medio (MILENIO Televisión) cubrió de principio a fin las cerca de 100 horas de la manifestación más contestataria que ha encarado el gobierno del presidente Calderón.
A que la superstición de que la tv lincha todo lo que parece “legítimo” va quedando como una idea fanática de un pequeño grupo que se niega a ver lo que está ocurriendo.
A que, y ojalá así sea, podremos seguir en vivo un diálogo sin concesiones entre el Presidente y los representantes de un genuino, radical, grupo de la sociedad.
Y a que, seguramente, ese diálogo con cámaras y micrófonos, será una gran lección para nuestra clase política de cómo confrontar ideas con convicción y respeto a las formas.
Fernando Escalante Gonzalbo envió a Pablo Hiriart, director del diario La Razón, donde escribe, una petición argumentada para que en adelante el diario impida que los lectores cuelguen comentarios al final de sus artículos en la edición electrónica. Creo que los colaboradores de todos los periódicos encontrarán interesantes sus razones.
El espacio para comentarios, dice Fernando, no sirve para continuar los argumentos ni para refutarlos, ni siquiera para abrir un diálogo. En la práctica, se ha convertido en un muro para colgar insultos y nadie espera otra cosa. No es un espacio de crítica, sino casi lo contrario: los insultos, los argumentos ad hominem, los juicios de intención, son precisamente lo que queda cuando no hay razones. No sólo eso, sino que ese simulacro ocupa el lugar de la crítica y al final la hace imposible; entre otras cosas, porque los más gritones, los ociosos, los más ofensivos, hirientes y deslenguados terminan inhibiendo a todos los demás.
Sigue Escalante:
En la práctica, en ese espacio se manifiestan los peores rasgos de la comunicación por internet: el anonimato, la facilidad, la precipitación, la irresponsabilidad, rasgos que en conjunto favorecen además una radicalización tanto más irreflexiva y furiosa cuanto más apresurada, una radicalización que en algunos aspectos recuerda los movimientos de la chusma en un linchamiento.
Ítem más:
La beatería ambiente quiere que libertad de expresión signifique que cualquiera puede decir cualquier cosa en cualquier parte, sin consecuencias. El resultado, cuando eso se aplica, es la disolución de los espacios de diálogo, porque donde la expresión importa hay reglas: en el parlamento, en un tribunal, en un salón de clases, en la prensa seria, hay reglas y las reglas importan. Donde no las hay, donde puede decirse cualquier cosa.
Finalmente:
Estamos acostumbrados a que exista ese espacio, de modo que parece impensable suprimirlo, como si fuese un atentado contra algún derecho básico. No veo por qué. No veo por qué motivo podría alguien esperar que la plataforma de un periódico o el nombre de un periodista, tengan que servir como soporte, publicidad o altavoz para difundir sus desahogos.
La facilidad de la comunicación por internet hace que el diálogo en la red a partir de la prensa sea uno de los nudos del espacio público en el nuevo siglo. Tendrá las características que queramos darle. Hoy en día se asemeja a la pared de un mingitorio público, donde uno garabatea una frase insultante, otro deja un dibujo obsceno, otro más pone sus iniciales, cualquier zafiedad, o simplemente un rayón. No es el lugar más a propósito para una conversación civilizada.
Un amigo mío que trabaja en la OCDE me acaba de mandar una recopilación hecha por él de buenas noticias publicadas estos días sobre México. La quiero compartir:
Noticia: Los mexicanos, los que más trabajan en la OCDE. “Los mexicanos trabajan más que cualquier inglés, alemán, belga o japonés, ganan mucho menos que cualquiera de ellos, dedican gran parte de este tiempo a labores no remuneradas, y a pesar de eso realizan sus labores felices, descansados y satisfechos” (CNN Expansion, 12-04-2011). Comentario: Me parece terrible ganar menos por trabajar más, pero la noticia que hay que celebrar es que el índice de satisfacción del mexicano frente a su trabajo es uno de los tres mejores registrados por la OCDE.
Noticia: Mexicana recibe Premio PEW 2011 de Conservación Marina. “La organización internacional The Pew Charitable Trusts concedió el Premio Pew sobre Conservación Marina a la científica mexicana Andrea Sáenz-Arroyo, dotado de 150 mil dólares, informó ayer el organismo civil Comunidad y Biodiversidad. Recordó que hasta ahora cuatro mexicanos han sido galardonados por este premio, y que el primero en haberlo recibido fue el Nobel de Química 1995 Mario Molina” (CNN, 28-04-2011). Comentario: “Trabajamos mano a mano con los habitantes de las sociedades costeras”, dice la galardonada, “para influir en la toma de decisiones sobre cómo se manejan los recursos naturales”. Tiene toda la razón. La conservación no es un asunto esencialmente técnico, sino político.
Noticia: La bicicleta azteca. “Hace un año ya que el progresista alcalde de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, echó a andar un programa de renta de bicicletas como alternativa al automóvil. La idea es que la gente use bicicletas, llamadas Ecobicis, para aliviar el problema del tráfico y el medio ambiente. Alrededor de 36 mil personas se han suscrito al programa” (BBC World, 05-05-2011). Comentario: Las Ecobicis son una más de las buenas ideas de la alcaldía socialista de París (pistas de hielo en invierno, playas en verano, cultura en las plazas y calles) que Ebrard ha implantado con éxito en la Ciudad de México.
Noticia: Ensamble de cuerdas mexicano Tetrakyts gana concurso internacional. “El ensamble de guitarristas mexicanos Tetrakyts resultó ganador del segundo Concurso Internacional de Música de Cámara, que se realiza en Villalgordo del Júcar, en Albacete, España, certamen que por su importancia se consolida en los circuitos musicales a escala internacional” (ventiladorcultural.com, 05-05-2011). Comentario: ¡Bravo!
Noticia: México aprueba ley de competencia que pena con cárcel a monopolios. “El Senado mexicano aprobó hoy por unanimidad un paquete de reformas a la Ley Federal de Competencia Económica que aumenta el monto de las multas y establece incluso penas de cárcel para quien incurra en prácticas monopólicas en México” (EFE, 28-04-2011). Comentario: Falta ahora hacer cumplir la ley en el país de los monopolios.
Noticia: Reconocen en Alemania esfuerzo de México. “La Conferencia Cumbre del Agua reconoció con el segundo lugar, en la categoría de mayores proyectos público-privados sobre el agua, a la Planta de Tratamiento de Aguas de Atotonilco”. (Al Instante Noticia, 18-04-2011). Comentario: La planta tendrá la capacidad para tratar 12 mil litros por segundo de agua de lluvia procedentes del Valle de México, que no serán desechados por el drenaje profundo, con lo que podrá ser recuperada la idea expresada por Humboldt desde principios del siglo XIX: no mirar al agua “como a un enemigo del que es menester defenderse”, sino “sacar provecho de la disposición natural del terreno” para captarla y conservarla (Ensayo sobre el Reino de la Nueva España). Es una de las mejores noticias de esta primavera de sequía, incendio y sed. Hay que destacarla con las otras buenas, sin olvidar las malas. Pues son lo que somos —y lo que seremos. “Las noticias de un país son el mapa genético de su futuro” (Kazantzakis).
Es una foto altamente simbólica. La reconocible silueta de Barack Obama, con las mangas de su camisa blanca levantadas hasta medio brazo, con su corte de pelo a ras del cráneo mostrando la redondez de éste, con la contraluz que le muestra en la sombra viendo a lo lejos un letrero verde con letras grandes que dice “MEXICO”, así, en mayúsculas y sin acento, pues éste no es necesario en los anuncios carreteros del otro lado.
Es también una foto sugestiva. Él allá, en la seguridad de quien se siente protegido de los peligros que acechan del otro lado, como quien ve con la impavidez propia de la costumbre a fieras salvajes que buscan detrás de sus jaulas un resquicio por el cual dar curso a sus instintos, que no son los de servir de esparcimiento a otros.
Y si la foto es sugestiva, más lo fue el lugar desde el cual Obama decidió reabrir la discusión sobre la reforma migratoria en su país. Desde 1964, cuando Adolfo López Mateos y Lyndon B. Johnson inauguraron la nueva línea fronteriza entre ambos países y pusieron fin a un diferendo de 70 años por dos y medio kilómetros cuadrados de territorio, ningún presidente norteamericano había regresado a El Chamizal. ¿Para qué?
Para relanzar ahora su campaña presidencial y asegurar el voto latino, y en particular hispano, en su favor, dicen los observadores. Pese a que la voz de la calle dice hoy que con la mal llamada Operación Gerónimo, Obama ya aseguró su reelección (¿qué necesidad había de usar el nombre de un venerado líder apache chiricahua para referirse a la operación para capturar o aniquilar al terrorista más buscado en el mundo?), lo mismo se decía de Bush senior al término de la primera Guerra del Golfo, allá en 1991. Y así le fue al término del año siguiente contra Bill Clinton.
Son cuando menos 12 los millones de votantes de origen latino que podrían salir a sufragar el próximo año de tener una buena causa para ello. La pregunta que se habían venido haciendo muchos líderes de opinión dentro de esa enorme y dispersa comunidad era cuál sería la motivación principal para que salieran a votar, ¿el enojo o la desilusión? ¿Acaso una esperanza o la resignación? ¿En definitiva el castigo, o posiblemente la promesa? Qué tal si la comunidad latina, la que en más de 70 por ciento tiene una opinión favorable sobre Obama, decidiera quedarse en casa ese primer martes de noviembre del próximo año y protestar por el incremento inusitado de deportaciones masivas desde Estados Unidos, las que en tres o cuatro meses llegarán al millón de personas tan sólo desde que Obama asumió la presidencia. O se quedaran en casa ese día por el hecho que el Congreso no ha aprobado siquiera la regularización migratoria para estudiantes universitarios o inclusive para miembros del ejército ¡en un país que enfrenta cuando menos dos guerras fuera de su territorio!
Cada vez es más claro que la potencial fuerza electoral de la comunidad latina es tal que su peso va mas allá que el que su simple tamaño proporcional sugeriría. ¿De qué sirve, sin embargo, una enorme fuerza ciudadana si no se usa?
Por eso mismo comienza a tomar fuerza la propuesta reciente de un grupo de latinos de Arizona (of all places) que han sugerido incursionar en la arena pública bajo el irresistible nombre del…Tequila Party, donde en este caso, al igual que para los blancos y normalmente protestantes ciudadanos conservadores con su Tea Party, la palabra party juega con la dualidad de significar tanto partido político como fiesta. Claro que el primer problema de imagen para los proponentes del Tequila Party será que no sólo se les identifique tanto con ésta, sino sobre todo con aquella otra acepción del término.
Por lo pronto, como lo que echó abajo el dream act en diciembre pasado, no fue un voto en contra por parte del Senado, sino la táctica del filibusterismo legislativo para impedir que una iniciativa de ley llegue a ser votada, de todas las fechas posibles se escogió la reciente del “5 de mayou” para reintroducir la iniciativa de ley en ambas cámaras. Es significativo, pues, que con el triunfo de la Operación Gerónimo en sus espaldas, lo primero que haga Obama sea retomar el tema migratorio. Dado que en política el timing o el sentido del tiempo lo es (casi) todo, con los objetivos limitados de las opciones legislativas vigentes en este momento es posible que la reforma ahora sí tenga éxito, aunque en muchos estados de la Unión Americana siga el asedio a los migrantes cual más. Por lo pronto, a brindar con tequila, pues.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Miguel Hernández
“Elegía a Ramón Sijé”
Tuvo que venir un poeta, Javier Sicilia, con su hijo muerto a cuestas para que, de nuevo, en medio del pasmo generalizado, volvieran las calles de la Ciudad de México a convertirse en ríos de indignación y esperanza. Tuvo que convocar un poeta, con toda la fuerza de su dolor y decir que, en este país que a tantos nos duele, “estamos hasta la madre”, para que los jóvenes, que ya no escuchan a los políticos, volvieran a marchar. Muy alto pagó este hombre el costo de su inaudito y vertiginoso liderazgo. Un hijo tuvo que perder asesinado para que su voz se volviera la de tantos.
Por mis hijos, con mis hijos, con Verónica me sumé a la Marcha Nacional. Tuve el privilegio de registrar con mi cámara esa larga caminata. Aún ahora, pasada una semana tengo presentes los rostros, las palabras, las emociones de muchas de esas decenas de miles de personas que se fueron sumando al llamado de Sicilia. Aún ahora, a una semana de la marcha, puedo sentir al evocarla el mismo nudo en la garganta y la misma rabia.
Nudo en la garganta, llanto a flor de piel por el dolor de los deudos que encabezaron la marcha. Por su firme y serena decisión de no resignarse y de pelear hasta encontrar justicia para sus muertos. Nudo en la garganta por su silencio, por la dignidad y la fuerza con la que Julián Le Baron llevó por tantos kilómetros la bandera nacional o por la incansable determinación con la que una pareja de padres, quienes perdieron a un hijo en la tragedia de la guardería ABC, marcharon juntos más de 90 kilómetros.
Algo bueno hay en este país que puede todavía marchar siguiendo los pasos a un poeta. Algo profundamente esperanzador hay en el hecho de que, pese a tantos muertos, tantos desplantes de un poder ciego y sordo, tanta corrupción de la clase política, tanta apatía, se reúnan decenas de miles en el Zócalo y escuchen, para rematar una larguísima marcha, la voz de otro poeta, David Huerta, decir que México, contra los muros, sigue soñando pesadillas.
Viendo esto: poetas que convocan a decenas de miles, la gente atenta escuchando testimonios de los deudos y luego la gente guardando cinco pesadísimos, eternos, sólidos minutos de silencio uno cae en la tentación de pensar que quizás, todavía, “la poesía —como diría Gabriel Celaya— es una arma cargada de futuro”. La única herramienta, a lo mejor, para promover una transformación profunda aquí donde los políticos han fracasado tan rotundamente.
“Bienvenida sea la revolución —decía Ricardo Flores Magón— esa señal de vida, de vigor de un pueblo que está al borde del sepulcro”. Bienvenido sea, debemos decir, parafraseándolo, este movimiento ciudadano, diverso, variopinto, espontáneo que es también, en hora tan grave para la nación, una señal inequívoca de vitalidad. Bienvenido sea ese aliento multitudinario de paz con justicia y dignidad; esa exigencia de que se nos escuche a los ciudadanos, de que se nos tome en cuenta.
Leo a articulistas criticar la marcha, decir que se desvió de su propósito inicial al exigir Sicilia, frente a la multitud, la renuncia del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Leo a otros decir que los radicales se apoderaron de la marcha y que esto quedó de manifiesto al escucharse en el Zócalo a la multitud gritar a coro: “Fuera Calderón”. Ni con unos, ni con otros estoy de acuerdo.
Algo había que pedir concreto, una muestra inmediata de voluntad, un gesto exacto a un gobierno que ha sido ciego y sordo al clamor ciudadano. Algo había que exigir a Felipe Calderón para demostrar, para demostrar con acciones, un mínimo de sensibilidad, de disposición al diálogo.
Pedir la cabeza de García Luna, controversial personaje de por sí y uno de los principales responsables de la sangrienta y fallida estrategia de combate al narco no es, de ninguna manera, una exigencia radical y desmedida, sino apenas consecuencia lógica del hartazgo ciudadano.
Que la plaza, por otro lado, gritara al unísono “fuera Calderón” no es sino resultado de la justa indignación de un sector, cada vez más importante de la sociedad, cansado de los excesos propagandísticos y la ineptitud criminal de un gobernante que, para ganar legitimidad, se lanzó a una guerra sin perspectiva alguna de victoria. ¿Qué otra cosa esperaba de esa gente reunida en la plaza quien sólo sabe verse en el espejo de la tv? ¿Ese que nos somete a tan masivo y artero bombardeo publicitario diciéndonos que no hay más ruta que la suya?
Admiro y respeto la prudencia y el cuidado de Sicilia y los organizadores de la marcha. Apoyaré en la medida de mis posibilidades su esfuerzo de transformación del país y el pacto nacional que promueven. Estoy convencido, sin embargo, de que se han quedado cortos y me sumo desde aquí al grito de aquellos que en la plaza exigieron la salida inmediata, vía juicio político, de Felipe Calderón.
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De modo que Osama Bin Laden vivía en una villa especialmente construida en Paquistán. Me pregunto de dónde obtuvo el dinero para comprarla. ¿Retiró sus ahorros en Saudi Arabia? ¿Quizá con una hipoteca paquistaní? No. Sospecho que descubriremos que el dinero provino del mismo lugar de donde proceden la mayoría de los recursos de Al Qaeda: una combinación de donativos privados sauditas gastados bajo la atenta mirada del ejército paquistaní.
¿Y eso qué nos importa? Debido a que es la clave del asunto, por eso. Asesinar a Bin Laden, quien inspiró el ataque del 9/11 fue tanto justo como estratégicamente vital. Ya quisiera que fuera tan fácileliminar a los dos gobiernos que hicieron posible ese ataque, lo patrocinaron y brindaron a los maquinadores y agentes que lo ejecutaron. Hablamos de las gobernantes dinastías en Arabia Saudita y Paquistán, vivas y sanas.
El gobierno Saudí surge de antigua sociedad entre la tribu al-Saud y la secta religiosa Wahhabi. La tribu al-Saud ostenta el poder y vive como quiere tras las paredes de su palacio y, a cambio, los seguidores de la secta Wahhabi reciben el control de las tradiciones religiosas del país, las mezquitas y el sistema educativo.
Los Wahhabis brindan legitimidad al regimen Saudí, a falta de elecciones, y el regimen les binda recursos y mano libre en religión. La desventaja de este sistema es que genera una oferta constante de gente ociosa -jóvenes sauditas que no tienen otra educación que la religiosa, sin conocimientos para competir- que a su vez es reclutada para convertirse en secuestradores estilo 9/11 y en bombas humanas en Iraq.
Nadie lo explica mejor que la escritora saudí Mai Yamani, autora de "Cuna del Islam" e hija de un ex ministro del petróleo saudita. "A pesar de una década de guerra de Occidente contra el terrorismo, y de la larga alianza entre Arabia Saudita y Estados Unidos, la jerarquía religiosa Wahhabi del reino sigue financiando ideología islámicas extremistas alrededor del mundo", escribió Yamani esta semana en The Daily Star, de Beirut, Líbano.
"Bin Laden, nacido, crecido y educado en Arabia Saudita, es un producto de esta ideología que todo impregna", añadió Yamani. "Él no fue un innovador religioso; fue un producto del wahhabismo, y luego fue exportado por el regimen Wahhabi como un jihadista. Durante los años 1980, Arabia Saudita invirtió unos 75,000 millones de dólares en propagar el wahhabismo, fundando escuelas, mezquitas y organismos caritativos a través del mundo islámico, de Paquistán a Afganistán, Yemen, Argelia y más allá... La creación de un movimiento político islamista trasnacional, alentado a su vez por miles de sitios web jihadistas clandestinos, ha soplado de vuelta al reino. Como los secuestradores del 9/11, que también eran exportaciones ideológicas Saudi-Wahhabi, las fuerzas de reserva de potenciales terroristas sauditas siguen en pie, debido a que la fábrica del fanatismo wahhabi sigue intacta. De modo que la batalla real no ha sido con Bin Laden, sino con la fábrica ideológica apoyada por el estado Saudí".
Lo mismo Paquistán. El gobierno paquistaní es impuesto por el ejército, quien le dice: "A ustedes civiles les dejamos que aparenten gobernar, pero las decisiones claves las tomamos nosotros, consumimos casi 25% del presupuesto público y lo justificamos como una necesidad de Paquistán para confrontar el riesgo real de seguridad para el país: India y su ocupación de Cachemira". La búsqueda de Bin Laden fue un negocio colateral para la milicia paquistaní, a fin de generar ayuda de EE.UU.- Nueva York
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*) Columnista de "The New York Times" y tres veces ganador del Premio Pulitzer
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Tras la captura y muerte de Bin Laden, Obama ha retomado la iniciativa política y recuperado la agenda reformista con la que llegó a la Casa Blanca. Utilizando el nuevomargen de confianza que le ofrecen las encuestas, el martes se desplazó a El Paso, en la frontera con México, una de las zonas del país con mayor presión migratoria. Allí habló abiertamente de la necesidad de reformar las leyes que afectan a la inmigración y regularizar a los extranjeros que residen clandestinamente en Estados Unidos, la mayoría de ellos de origen hispano. De prosperar, la medida afectaría a unos 11 millones de personas.
Se trata del segundo intento de Obama por sacar adelante una iniciativa incluida en su programa de candidato; el primero tuvo lugar poco después de su victoria, y no prosperó pese a que los demócratas disponían de la mayoría en el Congreso. No es el caso en estos momentos, por lo que es posible que la reforma migratoria vuelva a embarrancar. Pero Obama necesitaba conectar con esa parte sustancial de su electorado que constituyen los hispanos. La iniciativa, con todo, no obedece a un simple cálculo electoral.
Según las encuestas, los estadounidenses parecen ahora más sensibles a la reforma que la primera vez que lo intentó Obama. Como en otras ocasiones trascendentales, el presidente se esforzó en El Paso por presentar la regularización de extranjeros, no como una intempestiva novedad, sino como una prolongación de la mejor tradición de su país. Se refirió a Estados Unidos como una nación de inmigrantes y subrayó la importancia de incorporarlos como ciudadanos para que, al igual que en el pasado, puedan desarrollar sus capacidades en condiciones óptimas.
La reforma migratoria que ha retomado Obama contrasta con la contrarreforma que, tras la iniciativa de Berlusconi y Sarkozy a raíz de la crisis desencadenada por la llegada a Lampedusa de desplazados de Libia, anunció ayer el Gobierno conservador de Dinamarca, tras alcanzar un acuerdo con la ultraderecha. Es la primera vez que un socio europeo suspende de manera unilateral el Tratado de Schengen, y todo hace presagiar que no será la última.
Obama no se plegó al ala más radical de los republicanos. El Gobierno danés, al igual que otros europeos, lo están haciendo con la ultraderecha. El tiempo dirá qué estrategia se revela más eficaz para combatir las crecientes pulsiones populistas y xenófobas.- Madrid, España
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Marisol Valles García vive en algún lugar de Texas, probablemente cerca de El Paso, en espera de que un juez de migración decida si otorga el asilo que ha demandado, temerosa de que se cumplan amenazas contra su propia vida o la de su familia.
El caso de Marisol Valles García es único y, paradójicamente, uno de los muchos que están pendientes de resolución en Estados Unidos. Miles de personas han cruzado la frontera, desde Ciudad Juárez, en espera de que se les autorice radicar de aquel lado, porque la vida se les ha tornado imposible. De esa oleada de nuevos migrantes, no pocos quieren que se les conceda asilo, porque no están motivados por el vago temor que todos padecemos por la inseguridad que hierve en torno nuestro, sino por un miedo específico. En este grupo de personas hay periodistas y activistas que han recibido amenazas debido a su labor. Y no quieren permanecer impávidas en espera de que los amagos se conviertan en agresiones
Pero la situación de Marisol es peculiar. Fue secretaria de seguridad pública en un municipio cercano a Ciudad Juárez, en cuyo ejercicio duró poco más de cuatro meses. Fue un lapso suficiente para que se percatara de la naturaleza de su cargo y de los riesgos que envolvía. No los ignoraba, propiamente, pero una cosa es saber de ellos y otra vivirlos directamente.
A diferencia de su enorme vecino, el municipio de Juárez, el más densamente poblado de Chihuahua (347 personas por kilómetro cuadrado), en el que lleva el nombre del revolucionario magonista Praxedis G. Guerrero vive poca gente. Poco más de diez mil personas en un territorio de 800 kilómetros cuadrados da una densidad de apenas 12.9 personas por kilómetro cuadrado, conforme al censo de 2010, Acaso por esa circunstancia, su escasa población, y por su proximidad a Estados Unidos (colinda con condados texanos al norte y al oriente)se ha convertido en territorio de enfrentamiento entre bandas. La violencia es tal que los jefes policíacos no duran mucho en su encargo. A los más de ellos en la década reciente los han matado. A Jesús Manuel Holguín lo degollaron en 2008 y mostraron en público su cabeza.
Por eso nadie quería encabezar la policía en el municipio hasta que aceptó hacerlo Marisol Valles García. Nacida en Juárez en 1969, estudiante de criminología, empezó sus labores el 20 de octubre del año pasado. Todo el mundo se hizo lenguas de su valentía, cualidad que en efecto la caracteriza. El semanario Newsweek la incluyó en alguna de sus ediciones de fin de año entre las 150 mujeres que han sacudido al mundo. Con la jefa policíaca norteña figuraron dos mexicanas más, Lydia Cacho y Salma Hayek.
Entusiasmada con su nueva responsabilidad, y sensible al apoyo que sentía tener fuera de su municipio, la secretaria de seguridad pública hizo planes y comenzó a ponerlos en practica: engrosó con mujeres las escuálidas filas de la corporación a su cargo, compuesta de sólo 19 elementos y resolvió no enfrentar el narcomenudeo, función propia de la policía estatal y de la federal o el ejército, cuyos elementos fugazmente aparecían por la remota cabecera municipal.
Pese a tal decisión, fue amenazada una y otra vez, hasta que se convenció de que no eran sólo palabras. Al comienzo de marzo de este año, poco después de cumplir cuatro meses en el cargo, decidió retirarse. Pidió permiso al ayuntamiento para ausentarse unos días, con el fin de procurar cuidados médicos a su hijo, que apenas tiene un año. Debía volver el lunes siete de marzo a las ocho de la mañana. Cuando una hora después no se presentaba aún, el alcalde José Luis Guerrero de la Peña ordenó "darla de baja" como se procede contra un oficial administrativo. Con su torpe criterio burocrático, el presidente municipal dejó en estado de indefensión a su secretaria de seguridad, de la que había recibido noticia de sus amagos. Tal vez el alcalde resolvió cortar la relación con la valiente mujer para que las amenazas no lo alcanzaran a él también.
Aunque poco después se tuvo vaga noticia del paradero de Marsiol, sólo ahora ha hecho una presentación pública. El atareado delegado de la Comisión estatal de derechos humanos en Ciudad Juárez, Gustavo de la Rosa, estaba al tanto de los trámites para conseguir asilo, y para ofrecerle apoyo moral, necesario en este trance.
Una estación local de televisión de El Paso, afiliada a la cadena ABC News, la entrevistó el miércoles.
Marisol se franqueó con el reportero. Le confesó su miedo, el de antes y el de ahora, pues por la noche, mientras era la jefa de la policía municipal en su insomnio se preguntaba cuándo vendrían por ella. La tensión se hizo insoportable cuando las amenazas incluyeron a su familia, y a su bebé. Entonces resolvió irse.
"La verdad es que nunca esperé que las cosas se pusieran tan feas, quizá fui demasiado ingenua", dijo a su entrevistador. Ahora sabe que no debió confiar en el imperio de la ley. No en Ciudad Juárez y su gran entorno, al que pertenece el municipio que hoy carece de jefatura policíaca, pues no se ha encontrado una nueva Marisol que acepte el cargo. Quizá el próximo diez de junio, cuando los organizadores de la Marcha nacional por la paz con justicia y dignidad se reúnan en aquella ciudad mártir, Marisol acepte ofrecer su testimonio, que representaría el de ese gran sector de damnificados por la violencia, los que han tenido que abandonar un país que no les garantiza seguridad.- México, Distrito Federal
La Marcha por la Paz, la Justicia y la Dignidad que partió la semana pasada de Cuernavaca para llegar el domingo al Zócalo capitalino, ha generado como era de preverse, una nutrida cascada de comentarios. Muchos la saludaron como un nuevo paso para concienciar a las autoridades de la desesperación ciudadana que el sangriento combate que la Federación libra contra las mafias narcotraficantes y el crimen organizado que los acompaña. Los frutos del evento están todavía por aparecer.
El reclamo popular de la marcha convocada por el poeta Javier Sicilia con su ya famoso grito desesperado se dirigía originalmente a las mafias y a los criminales que siembran terror y muerte por toda la Nación. Las declaraciones iniciales rogaban a las mafias dejar sus criminales asesinatos y secuestros contra gente inocente. El apasionado grito todavía no contenía el elemento de odio que más tarde se manifestó en el Zócalo con gritos de muerte al Presidente de la República y demandas de cese contra el Secretario de Seguridad.
A la demanda central se sumaron otros propósitos que también acabaron siendo emblemáticos, como el de justicia para los jóvenes, guerra a la corrupción, mayor participación cívica, todos colgados de la insistencia en el que se abandone de inmediato la estrategia bélica contra el narco y que regresasen los militares a sus cuarteles. A paso de los días, así se incorporaron a la marcha los que la aprovecharían para atacar, ya no a las mafias, sino a las autoridades culpándolas de una larga lista de males, muchos sin relación alguna al narcotráfico.
La marcha podría pues verse como otro triste desperdicio de energía ciudadana que, una vez más, cae víctima de los intereses que se especializan en montarse en cuanto genuino reclamo cívico se presenta para propagar sus propias tesis antigobiernistas. Fue el caso del sindicato de mineros, de los electricistas o el líder de Atenco que blandía machetes.
Contraste notable con la lucha por la democracia que en los años 80 y 90 libró la ciudadanía contra las implacables maquinaciones electorales del partido en el poder. Organismos como el Consejo para la Democracia, de cuidadosa y equilibrada participación de fuerzas políticas y ciudadanas del momento, o de Alianza Cívica que en su inicio fue una organización ciudadana imparcial rechazó vinculaciones partidarias. Hoy día no apreció la misma imparcialidad política en la marcha con todo y que la avalara presencia de valiosos luchadores como la señora Wallace, Julian LeBaron y María Elena Morera.
Pese a todo lo anterior, el gobierno ha respondido con ecuanimidad, abriendo todas las puertas necesarias a la interlocución para dar plena oportunidad no sólo a las exigencias, sino a cualquiera propuesta sensata que pueda dar remedio inmediato a la violencia criminal que nos asuela. Cualquiera entenderá que las soluciones de fondo, las que se requieren para corregir el caos y desbarajuste que se enquistó las siete décadas de abusos y contubernios del PRI y de las que existen aún hoy en día claras muestras en estados como Tamaulipas, Nuevo León, Durango, Chihuahua, Coahuila, no pueden terminar de un golpe con las diarias ejecuciones, secuestros, robos, que victimizan a la población inocente.
Sabemos también que el problema no es únicamente nacional. Al otro lado de la frontera, todo el pueblo norteamericano viene viviendo su paranoia por las amenazas de Al Qaeda y otros extremistas contra personas, edificios e instituciones, que se ahora intensifican para vengar la muerte de Osama bin Laden. En México, a la vez, se vive bajo el temor de que nos llegue la diaria violencia inhumana que cobra vidas que desde luego nada tienen que ver con choques de ideología.
En ambos países se vive un clima de gran tensión. En Estados Unidos el ataque a las Torres Gemelas del centro de comercio mundial de Nueva York reportó 3,000 muertos, en México la violencia ha llegado a cobrar más de 30,000 vidas desde el mismo año.
La valentía que el presidente Calderón ha mostrado al emprender esta batalla, también la dirige a los Estados Unidos exigiéndole poner un drástico remedio que, al ser el mayor consumidor de drogas del mundo y el país donde más se comercia armas, es hoy por hoy el foco generador del mayúsculo problema por el que México está enfrentando.
Esta misma semana Calderón le ha reclamado a Estados Unidos la incongruencia de su conducta interna que de continuar, hace imposible que México pueda salir victorioso de esta guerra. Este ingrediente debería de formar parte de la temática del diálogo próximo a abrirse con las fuerzas cívicas que marcharon desde Cuernavaca y que hasta ahora pretenden ignorar nuestra realidad.
Las críticas contra el presidente mexicano Felipe Calderón han subido de tono en las últimas semanas y seguramente subirán todavía más conforme se acerquen las elecciones del 2012.
Se le cuestiona duramente su estrategia en contra de la delincuencia organizada que ha costado cerca de 40 mil vidas de mexicanos, sin haber alcanzado la pacificación del país.
Hace unos días un acucioso periodista comentaba que si la matanza de Tlatelolco fue el lastre de Luis Echeverría, para Calderón serán las víctimas arrojadas por esta guerra contra el narco.
Los efectos podrían ser todavía peores si consideramos que aquella noche del 2 de octubre de 1968 murieron cientos de estudiantes contra las decenas de miles de mexicanos de todas las edades, sexos y condición social que han fallecido en los últimos cuatro años.
El dolor y la herida social que ello conlleva no será fácil olvidar y quizá tampoco perdonar. Esas matanzas de jóvenes en reuniones sociales, bares y en centros de rehabilitación que se han registrado en Ciudad Juárez, Torreón, Tijuana y Nuevo Laredo, no tienen explicación en un país civilizado como se supone es México.
Tampoco los crímenes masivos de migrantes en Tamaulipas y menos las muertes de niños, jóvenes y mujeres inocentes que han caído abatidos por error o por los excesos de las partes en pugna en esta batalla campal que se libra en suelo mexicano.
Pero quizá no toda la responsabilidad sea de Felipe Calderón sino de un sistema mexicano que permite que el Ejército, la Marina y las policías rindan cuentas sólo al poder Ejecutivo.
Además los secretarios de la Defensa y la Marina son designados por el primer mandatario sin necesidad de contar con la aprobación del Congreso o alguna comisión de las cámaras.
En otros países como Estados Unidos este nombramiento, al igual que otros relevantes, es sometido a la aprobación del Senado en donde se realiza una investigación y varias audiencias públicas para confirmar o rechazar la propuesta.
En las leyes norteamericanas se establece que el secretario de Defensa no debe haber ocupado cargo alguno dentro de las fuerzas armadas en los últimos siete años con el fin de evitar compromisos y conflictos de interés.
Pero en México se suman dos agravantes más en esta cuestionada batida contra las mafias.
El primero es el hecho de tener un secretario de la Defensa y otro de la Marina lo que ha motivado dualidad de funciones, falta de coordinación y luchas internas de poder.
El segundo se refiere a que el presidente Calderón ha tomado muy a pecho su cargo de comandante supremo de las fuerzas armadas al grado de actuar en varias ocasiones como un general en operaciones y no como un presidente o jefe de Estado.
Ya lo dijo el exprimer ministro francés Georges Clemenceau que "la guerra es un asunto demasiado importante para dejarlo en manos de los militares".
El problema en México es que los políticos quieren asumir las funciones de los generales y a su vez los militares se dedican a obedecer las órdenes, pero no tienen a un mando civil que defina una estrategia clara, efectiva y de acuerdo a las complejas circunstancias que vive México.
Habría que empezar por reformar la ley orgánica de la administración pública federal para luego poner orden y un rumbo preciso a largo plazo porque el gravísimo problema del narcotráfico no se acabará de la noche a la mañana.
Además para que el presidente Calderón y los futuros mandatarios mexicanos dediquen tiempo a temas de igual o mayor importancia como la educación, la salud y la economía.
En su reciente visita a Washington, el presidente Calderón dedicó buena parte de su tiempo a defender su plan contra el narco, rechazar la legalización de drogas y responsabilizar a Estados Unidos por permitir la siembra de marihuana en su territorio y el tráfico de armas hacia México.
¿Pero quién se encargó de atraer empleos, fomentar las inversiones y abogar por los inmigrantes mexicanos?
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Un joven, casi imberbe, con peinado de adolescente, me recuerda a los grillos de prepa universitaria con jersey a la moda, mocasines bien boleados, hasta ahora todo ha sido de color de rosa, es precandidato a la presidencia de este país, tiene enfrente a un viejo lobo que se las sabe, como luego se dice, de todas todas, desde viajar en un autobús de segunda, esperando en una esquina mientras la lluvia le cae encima, para ir, en ese entonces, a su modesto trabajo; hasta viajar en una limousine con un puro hecho a mano, en la isla de aquí junto, un experimentado político que lleva media centuria en veces recibiendo pisotones, en otras ajustándose las arrugas de su gabán, sobándose los moretones donde otros pusieron sus codos, con el cabello pegado al cráneo, y un colmillo del que, como diría Renato Leduc, de tener la dicha inicua de ver pasar el tiempo. Son dos de las figuras políticas que han venido destacándose con luz propia como los principales contendientes de un partido que, poco a poco, es cada vez más institucional y menos revolucionario.
Ué diría su fundador Plutarco Elías Calles, si pudiera siquiera incorporarse para asomarse por entre los paños de seda de su ataúd, al darse cuenta de que cualquier ciudadano puede aspirar a la silla presidencial, en el más puro estilo democrático, claro... siempre que pueda darse el lujo de gastar millones de dólares en crearse una imagen adecuada.
En esta vez, son dos boxeadores, uno técnico el otro fajador, que se encuentran sentados en sus esquinas esperando que se escuche la campana que dé inicio al combate. Será una pelea limpia. Quedan prohibidos los golpes abajo del cinturón.
(A propósito, quién no recuerda a Mario Moreno 'Cantinflas' en las funciones cinematográficas que cobraban 20 centavos, aquí a la vuelta, en la escuela Amado Nervo, edificio porfirista que todavía luce como si se acabara de estrenar, boxeando contra Estanislao Shilinsky Bashanska. Eran cortos fílmicos, chuscos, graciosos y ocurrentes, en improvisada arena.
Me pregunto ¿será igual la pelea por lo que se refiere a una pantomima? ¿Estará arreglada? ¿Los golpes serán de mentiritas? ¿Habrá tongo? No lo sé, pero sé de una en que los actores de un drama sin igual, se volvían locos tratando de adivinar por dónde saldría el nuevo sol. Recuerdo ahora haber estado en una casona de la ciudad a la que el Barón de Humboldt bautizó como de los palacios, los graves rostros de los circunstantes miraban el reloj de la pared, cuyas manecillas caminaban más despacio que de costumbre, haciéndose el remolón pues sabía que en este país la desgracia o la fortuna de un político dependía de quien fuera el elegido de los dioses o mejor dicho del dios Huitzilopochtli en que, en aquel entonces se convertían los presidentes al terminar el período de su mandato. Dicen que la política en este país se hace a base de rumores.
Saltemos hacia el pasado. El cachorro de la revolución no había decidido o cuando menos no lo había dado a conocer, cuál de sus secretarios le sucedería en el cargo. Antes de él, aun con los resabios de una Revolución que muy pronto perdería el rumbo, la Secretaría de la Defensa Nacional era la cantera de donde saldría el candidato.
El Presidente casualmente tenía un primo carnal que ocupaba una cartera en su gabinete ampliado. Está por demás decir que era el favorito de los que habían sido beneficiados por el exitoso político de la atractiva sonrisa. Llegó a tal grado la convicción de que era el tapado, que no se inhibían al hablar pestes del otro que a la larga resultaría el verdadero agraciado. Todos enmudecieron cuando brindaban por el triunfo del primo, cuando oyeron que en la calle un voceador gritaba el nombre de Adolfo Ruiz Cortines, la persona ganadora. ¿Qué fue lo que pasó? No había que investigar mucho. Un expresidente logró evitar sin decir palabra, haciendo declarar a su esposa y a un hermano que ellos apoyarían a cierto militar de alto grado, lo que bastó para que se derrumbara la candidatura del pariente. Eran otros tiempos, otras ideas, pero las mismas mañas, donde imperaba lo que dijera el dedo índice que no siempre era el del ocupante de Los Pinos.
En una revista de las llamadas del corazón, abordemos el tema central de esta colaboración aparecen declaraciones del Presidente de la República que, como sin querer, dijo que su esposa tiene todos los atributos para ser candidata a un puesto de elección popular, aclarando que eso evidentemente no ocurrirá al término de su mandato; sin embargo, siguió diciendo, hemos hablado de eso y a pregunta del reportero, insistió: sí, sí la veo como candidata. Esto haría pensar a cualquiera que tenga un gramo de suspicacia, que en la casa de los Calderón se está pensando seriamente en Margarita Zavala como una fuerte aspirante a buscar la candidatura de su partido.
Podría creerse, a pesar de que ella tiene una trayectoria política propia e independiente, que popularmente no sería bien visto que sucediera a su marido, impedimento que viéndolo bien no se da en los países donde opera la democracia. En efecto, tenemos en Argentina a Cristina Fernández de Kirchner, que fue electa Presidenta teniendo a su consorte en el mando.
En fin, el hecho de que sean los ciudadanos los que votan deja la decisión en sus manos y si la ciudadanía así lo resuelve no hay impedimento alguno que detenga las pretensiones sucesorias de una primera dama, menos con las credenciales políticas que puede mostrar la cónyuge del actual presidente.
"En este pueblo mandamos los hombres."
Melchor Agripino Guzmán Cruz
El maestro Melchor Agripino Guzmán Cruz, de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, no lo convence la garantía de igualdad que establece la Constitución de nuestro país. En la agencia municipal de Emiliano Zapata, en el municipio oaxaqueño de San Juan Cotzocón, y al grito de que "en este pueblo mandamos los hombres", encabezó un Golpe de Estado en contra de la agente municipal Elia Castañeda Martínez, la tesorera Evitelia Pacheco Ramírez y la secretaria Marcelina Miguel Santiago. "Cómo nos van a gobernar esas pinches viejas", dijo según una crónica de Pedro Matías para la agencia de la revista Proceso.
No sólo ha tomado el poder el maestro Guzmán Cruz en una asamblea de usos y costumbres para entregárselo al suplente de la tesorería, Marco Antonio Toscoyoa Lozada, quien tiene la ventaja de ser hombre, sino que encarceló de forma ilegal a la tesorera Pacheco. El 8 de mayo, de hecho, la detuvo, la agredió física y verbalmente, la desnudó para exhibirla públicamente y frente a sus hijos de 9 y 7 años, y la metió en la cárcel municipal. "Esto les va a pasar a quienes la apoyen", dijo. La tesorera fue liberada el 10 de mayo, el Día de las Madres, pero el mensaje ya se había enviado. En este pueblo no hay mujeres.
Los usos y costumbres indígenas han sido utilizados de manera constante para mantener los privilegios de caciques y grupos de poder. A las mujeres se les niega la participación en la vida pública de las comunidades. Las minorías religiosas son expulsadas de sus pueblos. Las elecciones democráticas son rechazadas y reemplazadas por designaciones en asambleas controladas por caciques.
El caso de Eufrosina Cruz Mendoza (quien pese a haber ganado la elección a la presidencia municipal de Santa María Quiegolani el 4 de noviembre de 2007 fue descartada del cargo por ser mujer) llevó a modificaciones en la legislación oaxaqueña. Hoy Eufrosina no sólo es diputada local sino presidenta del Congreso de Oaxaca. Sin embargo, como lo demuestra el golpe machista en Emiliano Zapata, falta aún mucho camino por andar para lograr una verdadera igualdad de la mujer en las comunidades indígenas oaxaqueñas.
Muchos piensan que la forma de resolver el problema es establecer cuotas para mujeres en los gobiernos oaxaqueños que se rigen por usos y costumbres. No me parece sensato. Uno de los aparentes argumentos para lanzar el golpe en Emiliano Zapata fue que no se había cumplido con las cuotas al no darse ninguno de los principales cargos en la agencia a un hombre. Lo que debe garantizar la ley es la plena igualdad de las mujeres y el respeto a sus garantías individuales. El otorgamiento de supuestos derechos especiales, lo cual es el origen de los usos y costumbres, no produce al final más que abusos.
El maestro Guzmán Cruz parece tener el control en este momento de Emiliano Zapata. Pretender que las legítimas titulares diriman el control de la agencia a golpes es un despropósito. La autoridad estatal debe intervenir para garantizar que las responsables del gobierno regresen a sus responsabilidades. Los responsables del golpe, y quienes públicamente vejaron e ilegalmente detuvieron a la tesorera Pacheco, deben ser sancionados.
Esto es lo que dice la ley. No se puede negociar. El gobernador Gabino Cué debe tomar medidas para restablecer el Estado de Derecho en Emiliano Zapata. Y los legisladores de Oaxaca deben considerar eliminar definitivamente las leyes que, bajo el pretexto de preservar los usos y costumbres, solamente sirven para violar los derechos de las minorías y de las mujeres.
EL PARAÍSO
Dice el presidente Calderón que si México legaliza las drogas seremos el paraíso de los criminales. Yo pensé que ya lo éramos... La verdad es que si se legalizaran las drogas, los criminales que hoy se dedican a este tráfico se convertirían en empresarios que competirían con los que ya existen en Estados Unidos.De todas partes del país llegaron a la ciudad de México mil 500 delegadosfederales, convocados por el secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, para que este viernes participen en una jornada de motivación e información que será coronada por la tarde, cuando se espera los visite y arengue el presidente Felipe Calderón. Pero no hay que adelantarse y pensar que será el destape cobijado de Félix Guerra rumbo a la Presidencia. El objetivo trasciende a la coyuntura y su mapa de ruta apunta a las eleccionespresidenciales del próximo año.
Los delegados federales serán dotados de herramientas –retóricas en buena medida- para transmitir lo que ha hecho el gobierno de Calderón en todos sus campos, para homogenizar el discurso y afinar un mismo mensaje para, por un lado, defender la obra gubernamental, y por el otro, comenzar la campañapresidencial sin candidato, contra el PRI y su principal vocero, Humberto Moreira, presidente del partido. Moreira es el objetivo inmediato, por visible, y el golpeteo se moverá gradualmente al perfilarse el candidato del PRI a la Presidencia.
El evento se ve en algunos sectores dentro de la administración calderonista como el arranque de la maquinaria presidencial hacia 2012, que empezará a cosechar sobre los campos cultivados estratégicamente desde que comenzó el sexenio, en paralelo a lo que con su propia estructura, construyó el PAN. La principal medida que se instrumentó desde el principio del gobierno fue el relevo de delegados federales, que en el gobierno de Vicente Fox se orientó más hacia las relaciones e intereses de la familia presidencial, pero que en el de Calderón está anclado totalmente a temas electorales.
Sólo en Sedesol, una dependencia clave en el gobierno al ser la que administra y opera los programas sociales en todo el país, 19 de sus delegados tienen carreras políticas dentro del PAN a nivel local y federal. Pero está lejos de ser la única que ha seguido la estrategia. Inclusive en secretarías técnicas como la de Comunicaciones y Transportes, el ex titular Juan Molinar, quien ahora ocupa un cargo de estrategia electoral dentro del partido, fue fundamental en su instrumentación. La filiación panista ha sido tan fundamental en los nombramientos, como el despido de aquellos que simpatizaban con el PRI, o se sospechaba de tenían relación con ese partido.
Y desde hace aproximadamente un mes, se han diseñado estrategias de apoyos en todo el país a través de los programas sociales, responsabilidad del secretario Félix Guerra, para lo cual se han inyectado recursos -calculados en varios cientos de millones de pesos- para distribuirse durante los próximos meses. Hay elecciones donde se han descontado victorias, como en el estado de México, descartado de las prioridades, que no es el caso de Michoacán, estado natal del Presidente, donde su hermana, Luisa María Calderón, es una precandidata fuerte a la gubernatura, donde no parecen escatimarse recursos, por ahora, para imagen y propaganda.
La estrategia seguida, paradójicamente, es un invento del PRI. El gobierno de Calderón creó una base de promotores electorales similares a las que fundó el ex presidente Carlos Salinas a través de los llamados Comités de Solidaridad: 150 mil células en todo el país, con dinero y relación directa con los entonces secretarios de Desarrollo Social, Luis Donaldo Colosio primero, y Carlos Rojas después, que se convirtieron en el aparato político-electoral paralelo y alterno al PRI dependiente de Los Pinos.
Esos comités crearon nuevas clientelas y lealtades políticas manejadas por la Presidencia salinista a través de la intermediación de Sedesol, que transfirió el control de los presidentes estatales del PRI a sus delegados, al darles a ellos la distribución y administración de los dineros. El modelo se ha replicado, en su estructura vertical y en el mensaje, en una estrategia dual. En términos de mensaje, es la reiteración sistemática del buen gobierno que en este momento capitaliza Calderón, pero que, cuando haya candidato, podrá transferirle los activos. Inclusive, la propaganda gubernamental hoy en día habla de “el gobierno del Presidente”, no de “el gobierno de la República”, personalizando los logros en la figura de Calderón.
Los términos de la batalla se van definiendo. En Los Pinos piensan que será la lucha fuerte en 2012 será contra el PRI, y se están armando. Convocar a mil 500 delegados para unificar un discurso que será primero contra Moreira y después contra el candidato presidencial, confirma que la estrategia será no sólo el contraste de sus gobiernos con los panistas, sino sobretodo, convertir la elección en un plebiscito del pasado.
Las elecciones suelen ser plebiscito del partido en el poder, pero inteligentemente, desde el punto de vista estratégico, Los Pinos ha logrado meter la idea fuerza de que un voto por el PRI será un retroceso político. Los priístas han caído en la trampa presidencial y aún no pueden formular un discurso claro, sencillo y contundente de porqué el PRI de 2012 es diferente al PRI del pasado, dibujado desde el gobierno en forma tan machacona.
El último funcionario que mostró esta línea discursiva fue precisamente el secretario de Hacienda y delfín presidencial para 2012, Ernesto Cordero, quien afirmó esta semana: “Si damos marcha atrás y regresamos a fórmulas del pasado, vamos a regresar al clientelismo, al rezago, a la pobreza y a la marginación que ha abatido a México por muchas décadas. Por eso es importante recordarlo; por eso es importante que no se nos olvide”.
¿Alguien tiene duda de por dónde va la estrategia presidencial? Los delegados federales son la primera trinchera político-electoral de Los Pinos en el territorio nacional. Mensaje y ataque; dinero y programas. Un planteamiento en dos vías, que persuade conciencias y administra expectativas. No hay nada oculto, ni conejo en la chistera. Pero, hay que reconocer, lo más difícil de ver es lo que está frente a los ojos.
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Cumbres borrascosas Raymundo Riva Palacio |
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Comentaristas - Viernes, 13 de Mayo de 2011 (10:21 hrs)
Luis Soto
FCH rompe paradigmas políticos
Felipe Calderón está rompiendo con muchos de los usos y costumbres de la política practicada por el antiguo régimen, pero "el tiro podría salirle por la culata", apuntan los observadores políticos objetivos, imparciales, erectos y enhiestos.
Un ejemplo entre varios, exponen aquéllos: el quinto año del sexenio fue siempre el punto estelar de los presidentes de la República surgidos del PRI, porque era cuando tenían en las manos el control absoluto de la sucesión presidencial en su partido, lo que equivalía a controlar a la clase política nacional y designar al seguro sucesor. Por el contrario, para Calderón, este quinto año sexenal está resultando una pesadilla en muchos aspectos, específicamente en el tema del proceso sucesorio en su partido.
Ha llegado a tal grado el desorden de las "precandidaturas" panistas, que volvió a surgir un asunto que tantos dolores de cabeza provocó al hoy expresidente Vicente Fox al final de su sexenio: la posible candidatura presidencial de la esposa del mandatario en funciones.
¡No aprenden los panistas!
A menos, claro, que la dizque candidatura para Margarita Esther Zavala Gómez del Campo sea, simple y sencillamente, un calambre que sus propios "correligionarios" están aplicándole a "Jose" para que vuelvan a aflojársele las piernitas y quede a un paso de dar el "costalazo", del desmayo, pues.
Al respecto, los susodichos observadores envían un cordial mensaje a la diputada plurinominal del PAN: "Tranquila, `Jose´, tranquila; la esposa del presidente Felipe Calderón será senadora por la vía plurinominal, así que usted puede seguir acariciando el obsesivo sueño fantástico de ser candidata presidencial de su partido." O sea que Margarita Esther Zavala Gómez del Campo de Calderón hará lo que no quiso, no pudo o no supo hacer Marta María Sahagún Jiménez de Fox: sepultar sus fantasías presidencialistas y obtener un escaño en el Senado de la República.
De esa manera, ella será -si las cosas siguen como van- uno de los pocos apoyos políticos que tendrá el futuro expresidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, a quien va a lloverle en su milpita en el preciso momento en que se despoje de la banda presidencial y observe contrariado cómo se la cruza en el pecho su sucesor, que -si también las cosas siguen como van- será el "supergober" de verdad precioso. Además, la señora Zavala continuará así la carrera política que interrumpió cuando el destino alcanzó a su marido y lo convirtió en presidente de la República "haiga sido como haiga sido!
Agenda previa
Para poner fin al acaparamiento de azúcar y la especulación con los precios -que en los últimos meses han registrado un incremento superior al 10 por ciento,- la subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Lorenza Martínez, con la aprobación del titular de la dependencia, Bruno Ferrari, anunciará en breve un cupo de importación del polvito blanco hasta por 150 mil toneladas. Como siempre ocurre en estos casos, los dueños de las fábricas azucareras y los líderes corruptos de los productores cañeros se rasgaron las vestiduras. Los comercializadores, los ejecutivos de las industrias consumidoras y hasta los "traders", festejan la decisión con el clásico lema: "A Lorenza lo que es de Lorenza".
Dicen los malosos que ante la difícil situación por la que atraviesa el Grupo Z Gas, que dirige Jesús Zaragoza López, podría llevar a su fundador don Miguel Zaragoza Fuentes a tomar una urgente decisión, que consistiría en el cambio de presidente del consejo de administración de dicho corporativo. Dicen aquéllos que el actual vicepresidente e incluso uno de sus nietos de don Miguel podría quedar al frente del "changarro".
La sustitución de siete delegados regionales en el Instituto Nacional de Migración (INM) no fue hecha al azar, ni representan la mera reacción inmediata a los ataques de los medios por el caso de los agentes migratorios arraigados porque se sospecha, nada más se sospecha, de que colaboraban con bandas de secuestradores. Se trata de cambios que obedecen a un diagnóstico integral del comisionado Salvador Beltrán del Río al interior del Instituto a su cargo, concretamente en la zona este del país, en las entidades que conforman la "ruta del migrante", Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Oaxaca, Estado de México, San Luis Potosí y Quintana Roo.
Hoy concluye el "Taller de integridad" que impartió la Secretaría de la Función Pública, dirigido a 130 empresas y organismos empresariales, con el propósito de corresponsabilizar al sector privado en el combate a la corrupción. El objetivo de dicho ejercicio fue sensibilizar a los participantes sobre los compromisos internacionales anticorrupción suscritos por el Estado mexicano, y promover la adopción al interior de las empresas de mejores prácticas de ética, integridad y autorregulación para prevenir el soborno y el fraude.
Pablito Salvador Reyes Pruneda ("Napitito" para los cuates), hasta el día de ayer oficial mayor de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, regresará el próximo lunes a la Dirección General de Correos de México, donde dejó una estela de corrupción.
Comentaristas - Viernes, 13 de Mayo de 2011 (10:01 hrs)
Carlos Ramírez
Las narcofosas de San Fernando
Civiles agredidos por los Zetas
Detrás de las narcofosas de San Fernando, Tamaulipas, se encuentra una historia del estilo de ejercer el poder de las bandas criminales sobre la población civil, además de que revelan el daño ocasionado a los cárteles por la ofensiva gubernamental porque los dejaron sin cuadros y los capos recurren a la leva.
La historia de San Fernando la armó el columnista Ramón Zurita en su blog http://ramon-zurita.blogspot.com/ y cuenta cómo fue el levantón. En la narración se exhibe la crueldad criminal de los narcos:
El autobús de la línea ADO hacia su parada obligatoria en la Ciudad de San Fernando, Tamaulipas, con destino a Reynosa. Llegaron a la terminal, bajaron dos personas y subieron 4, haciendo un total de 15 pasajeros en el autobús. Salieron de la terminal para seguir su ruta, eran las 8 y media de la noche del 25 de marzo del 2011, no querían ser víctimas de los delincuentes que operan en la ciudad; sin embargo, ya los estaban esperando. Las calles de San Fernando se vacían a las 6 de la tarde. El pequeño poblado queda como pueblo fantasma al caer la noche, nadie sale de sus casas, todos se resguardan por el miedo a los Zetas.
El autobús iba saliendo de la ciudad, el chofer miró a lo lejos unas camionetas atravesadas a mitad de la calle y unos hombres encapuchados empuñando sus R-15, en ese instante supo que todo había acabado. Los hombres le marcaron el alto al autobús, el chofer tuvo que detenerse. Los hombres se acercaron al autobús apuntando sus armas y gritando: "abre la puerta, cabrón", "muévete hijo de puta si no quieres que te pegue un tiro en la pinche cabeza"; el chofer, temblando, abrió la puerta del autobús, al instante subieron los hombres armados, uno de ellos le dio un golpe en la cara con su arma al chofer mientras otros dos entraban al área de pasajeros gritando "ya se los cargó la chingada".
Le ordenaron al chofer que siguiera conduciendo. (...) Llegaron a una parte muy amplia y sin monte, en medio de la nada, alguna parcela, estaba muy oscuro. Ahí se encontraban 20 camionetas de lujo, y también 3 autobuses de varias líneas, unos tenían impactos de bala, llantas ponchadas, vidrios rotos.
El hombre le indicó al chofer que detuviera la unidad, ahí separaron a hombres y mujeres, les ordenaron a todos los hombres que bajaran de la unidad. Bajaron aproximadamente ocho hombres que iban desde los 15 hasta los 50 años aproximadamente. Los formaron abajo del autobús, y unos hombres se acercaron a ellos y empezaron a clasificarlos, sacaron a los que veían que estaban viejos o débiles, a dos ancianos y dos que parecían enfermos, los amarraron de pies y manos y los llevaron con un grupo similar. A los que quedaron les ordenaron que se quitaran la camisa y que esperaran ahí. Todos se dirigían a una de las camionetas estacionadas y gritaban "háblenle al comandante" ahi se hiso presente ese hombre, que tenia vestimenta de comando en color negro, con chaleco antibalas y fornituras por todos lados, todos se dirigían a él como "comandante 40". El hombre se acerco a los hombres que habían bajado del autobús y les dijo con voz enérgica, tipo militar "a ver cabrones, el que quiera vivir que lo diga de una vez", pero nadie contesto, todos miraban al suelo, ni siquiera podían levantar la mirada por el temor. Un joven como de unos 15 años se orinó de miedo en sus pantalones mientras visiblemente se veía que temblaba fuertemente como si tuviera frio y las lagrimas corrían por sus mejillas. El mentado comandante 40 saco su arma corta de la fornitura y sin titubear le pego un tiro en la frente, el muchacho se desplomo de inmediato, mientras los otros hombres lo veían temblando aún más de miedo.
"Les preguntare quien puta madres quiere vivir" esta vez lo hizo gritando. Y todos los hombres levantaron la mano. "bien, se les hará una prueba a ver qué tan chingones son, el que lo logre sobrevivirá, el que no se chingó" en eso le hablo a varios de los hombres que estaban en otras camionetas y les dijo "traigan los marros" y los hombres trajeron un mazo para cada hombre. "A ver cabrones, la tranza es así, se van a poner en parejas, y se van a partir la madre, el que sobreviva se viene con nosotros a jalar y se salva, el que no, pues se lo cargo la (...)", dijo en tono sarcástico, mientras sus hombres reían. Los pasajeros quedaron pasmados, no podían creer que fuera cierto lo que les ordenaba aquel individuo que más bien parecía nazi que narco. Todos tomaron su mazo y se pusieron en parejas y veían a su contrincante con una mirada de miedo. "¡órale! Pártanse su madre", dijo el comandante 40.
Unos de los pasajeros se acercó llorando a él diciéndole "por favor, señor, yo no quiero hacer esto, le doy todo el dinero que traigo y mi casa pero déjenos ir". El comandante 40 lo vio fijamente a los ojos, le quito el mazo y le dijo "está bien pinche maricón, vete" y tan pronto el hombre dio la vuelta le pego con el mazo en la cabeza con una fuerza brutal, el hombre cayó al suelo bañado en sangre y 40 se puso como loco dándole golpes en la cabeza con el mazo como 20 veces hasta que quedo desecha totalmente. "Esto es lo que tienen que hacer hijos de puta". (...); todos los hombres comenzaron a pelear entre sí.
El chofer del autobús seguía con el hombre que lo interceptó junto con las mujeres y los niños dentro de la unidad. Ahí subieron varios hombres armados más y bajaron a las muchachas que les parecían más guapas, mientras les gritaban "mueve puta", todas lloraban y gritaban al igual que los niños, uno de los hombres dijo: "a ver perras, denme a sus cachorros" y las madres lloraban abrazando a sus hijos.
A las jóvenes (...) les arrancaron sus ropas y las comenzaron a violar. A los niños los llevaron a otra parte, en donde había unos tanques con ácido, ahí los aventaban, se oían los gritos de dolor mientras se desasían. Y los sicarios solo reían a carcajadas, uno de ellos les grito a los demás, "ya va a estar el caldo".
Fue ahí cuando el sicario le pego un tiro en la sien al chofer y empezó a dispararles a las mujeres abordo. Bajaron y le prendieron fuego al autobús.
El comandante 40 reunió a todos los zetas y les dijo; "ya estuvo bueno de diversión por esta noche cabrones. Traigan a los ganadores", y trajeron a los que habían matado a su contra con el mazo y les dijo: "bienvenidos al grupo de fuerzas especiales zeta, el otro ejército".
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carlosr...@hotmail.com
Reuters

Facebook contrató a una firma de relaciones públicas para resaltar los supuestos defectos de las prácticas de privacidad de Google, pero negó que hubiera intentado una campaña de difamación contra el gigante de las búsquedas.
Facebook contrató a la firma de relaciones públicas Burson-Marsteller para que se centrara en el uso de la información personal de los consumidores en los Círculos Sociales de Google, una de sus herramientas sociales menos conocidas.
El dato subraya la creciente rivalidad entre ambas empresas. Y con ello, ambas firmas muestran cómo la privacidad del usuario puede ser una bomba de tiempo para las firmas de Internet que gestionan una cantidad cada vez mayor de información sobre ellos.
Según se explica, Burson-Marstellar contactó con varios periodistas y expertos en privacidad, sin revelar la identidad de su cliente. Facebook indicó que el tema debería haberse expuesto "de una forma seria y transparente".
Queríamos que terceras partes verificaran que la gente no aprueba la recopilación y uso de información de sus cuentas en Facebook y otros servicios para su inclusión en los Círculos Sociales de Google", dijo Facebook en un comunicado.
Ningún portavoz de Google estuvo disponible para comentar la información.
QUÉ FUE LO QUE SUCEDIÓ
El analista de privacidad y seguridad Christopher Soghoian fue contactado el 3 de mayo por Burson-Marsteller.Se le preguntó si estaba interesado en escribir una columna de opinión sobre temas relacionados con los Círculos Sociales de Google (Google Social Circles).
Lo que me pareció raro es que este correo electrónico no fuera a favor de una compañía, sino en contra. Añadieron que si yo no tenía tiempo, podían escribir la columna por mí y ponerla en sitios como en Huffington Post y The Hill", dijo Soghoian.
Soghoian, que se ha pronunciado tanto contra Google como contra Facebook por sus prácticas respecto a la privacidad, colgó el correo electrónico de Burson-Marstellar en su blog el 3 de mayo, pero no fue hasta que el USA Today sacó correos similares unos días después que se supo que el cliente misterioso, era Facebook.
Tanto Google como Facebook ofrecen acceso libre a servicios que dependen en la confianza de los usuarios.
Esa confianza ha ayudado a Google a construir un negocio con un valor de mercado de 172,000 millones de dólares, mientras que Facebook ha sido valorada en más de 70,000 millones de dólares en las últimas semanas.



Viena.- En Europa Central, se percibe ansiedad por resolver la ecuación de la sobrevivencia causada por la recurrente crisis económica. Esta región, generosa en el trayecto socialista de sus vecinos, está concentrada en la volatilidad cotidiana de los mercados y sus dirigentes tratan de resolver urgencias apremiantes. El retorno de Grecia a la ventanilla de rescates, rompió el equilibrio necesario para resolver las demandas portuguesas y auxiliar a Irlanda con un plan de expectativas realistas. España recibe éstas noticias reconociendo un desempleo de 21%, contaminando las elecciones autonómicas que se realizarán en dos semanas. Una derrota estridente del PSOE, forzaría comicios adelantados del gobierno nacional.
La alianza inglesa de conservadores y liberales democráticos mostró sus contradicciones de fondo. Las fuerzas tradicionales refrendaron lealtad a intereses, que no coinciden con los avances ideológicos de sus asociados, confirmándoles lo circunstancial del acuerdo, que deben aceptar o sucumbir frente a seguidores que no aceptan errores del liderazgo. Las encuestas francesas adelantan avances impensables de la extrema derecha, que incluye el apoyo insólito de los obreros, confirmando vuelcos ideológicos causados por los tsunamis económicos que no parecen tener solución.
El electorado canadiense desmembró a los liberales que habían gobernado buena parte del siglo pasado, optando por una ideología similar a sus vecinos republicanos. Éste resultado, fortalece el alejamiento del nuevo gobierno de los socios mexicanos. El mandato es atender prioridades internas, sin estridencias en política exterior. La operación “Gerónimo” dio un respiro a la reelección de Obama, aunque tuvo costos con aliados que vulneró la muerte de Bin Laden. Es prematuro descontar reacciones con costos estratégicos, dado el impacto negativo que sufrió la confianza que los aliados pueden tener en los órganos de inteligencia estadounidenses.
En el ensimismamiento occidental, irrumpió la primavera árabe, que confiaba en el apoyo a sus intentos democratizadores. Paradójicamente, mientras el ideario de Al Qaeda se pulveriza en calles del medio oriente, carecen de respaldo para liquidar satrapías que han condicionado su historia. En tres meses, se han ahogado 1500 árabes, que buscaban refugio europeo, como lo tuvieron millones con la caída del muro. La cerrazón a ésta migración es más aguda en Europa del este, donde los argumentos económicos no permiten actitudes generosas. La tolerancia de las atrocidades que ocurren en Libia, Siria y Yemen dan cuenta del desinterés, ignorando futuras Ruandas que se litigarán en tribunales internacionales.
En ésta ciudad se percibe el abandono occidental de los quehaceres multilaterales. Los organismos que regulan el uso pacífico de la energía atómica, desarrollo industrial y lucha contra el crimen organizado dan cuenta del desdén, a pesar que los temas justifican claramente su importancia. Los reclamos de enfrentar avances sin límite en la geografía mundial del narcotráfico, son atendidos por agencias que sobreviven con burocracias especializadas que carecen de recursos para realizar programas ordenados por los estados miembros sin financiarlos.
Éste círculo vicioso encierra contradicciones al destinar fondos ilimitados a la guerra en Afganistán, mientras se multiplica el cultivo de opio, que abastece la demanda mundial. Colombia, Perú y Bolivia monopolizan la producción de cocaína, China e India avanzan como líderes en la producción de precursores químicos para elaborar drogas sintéticas que reemplazarán a las de uso tradicional. Los recursos para atender éstas demandas siguen congelados.
A nadie conviene el aislamiento occidental de la agenda mundial. Las potencias emergentes están concentradas en intereses inmediatos sin atender asuntos que no sean redituables. Se puede esperar que el adormecimiento se rompa ante resultados desastrosos por el abandono, pero no antes de que ocurra la recuperación económica de los interesados en estos temas. No esperemos milagros, sino números negros, que permitan atender prioridades relegadas.
"They uncovered his face, now clear and serene, and bared the chest wracked by 40 years of asthma and months of hunger in the wilds of the Bolivian southeast. Then they laid him out in the laundry room at the hospital of Nuestra Señora de Malta, raising his head so all could look upon the fallen prey. As they placed him on the concrete slab, they ... asked the nurse to wash him, comb his hair, and trim the sparse beard. By the time journalists and curious townspeople began to file past, the metamorphosis was complete: the dejected, angry and disheveled man of the day before was now the Christ of Vallegrande ... The Bolivian army had made its only field error after capturing its greatest war trophy. It had transformed the resigned and cornered revolutionary ... into the magical image of life beyond death. His executioners had bestowed a human face upon the myth that would circle the world."
I wrote these lines about Che Guevara's death and the pictures of his body 15 years ago about another time, another place and another photograph. But they may help us understand the dilemma faced by Barack Obama and the U.S. with regard to a different death and a picture we may never see. A hideous image of a destroyed, distorted face and corpse confirms nothing; the photograph of a cleaned-up, open-eyed, well-treated body is proof of death but creates a martyr. With time, we will know which was the better solution: the Bolivian or the American one.
For Guevara's admirers, any comparison between the Argentine doctor and Osama bin Laden is hateful; for the al-Qaeda faithful and many others, any analogy between their fallen idol and a communist infidel is worse than heresy. But the conundrums resulting from their respective executions are not dissimilar.
Guevara was executed in October 1967 because there was no solution to the complications his capture would have entailed. To try him in Bolivia risked thousands of protesters' storming embassies all over the world and Fidel Castro's sending special-ops teams to rescue him; it was not an option. Having the U.S. fly him to the Panama Canal Zone (the equivalent of Guantánamo) would have simply confirmed that Guevara was fighting imperialism, not a Bolivian army of peasants and poor workers.
Much the same seems to have happened in Abbottabad. First, as in Bolivia, and regardless of instructions or intentions, taking bin Laden alive would have created an insoluble problem. There are valid legal and moral issues here, but there were also real-world questions without good answers. If taken alive, where would he have been tried? In the U.S. — in New York, which would not allow a trial of Khalid Sheikh Mohammed to take place? Who would have tried him? The International Criminal Court, which the U.S. does not belong to? A Pakistani court? All the contradictions of the Guantánamo process would have been reproduced, but in spades. However weakened bin Laden and al-Qaeda might have become, there would have been no shortage of devotees across the Muslim world and elsewhere who would have protested, or taken American hostages and demanded bin Laden's release.
Then would have come the problem of the body. Even after al-Qaeda acknowledged bin Laden's death, the incredulous persist. The best way to discredit skepticism about his killing would be to show the photographs. But doing to him what the CIA and the Bolivian military did to Guevara almost 45 years ago would have perhaps wrought the same counterproductive feat: bestowing upon Osama bin Laden a clean, serene, exemplary image just right for martyrdom.
The analogy can be taken one step further. The Bolivians claimed for 40 years that Guevara's body had been cremated in order to avoid the emergence of a memorial of any sort. It turned out, according to the Cubans, that he was not cremated at all. His remains were recovered near a cemetery in Vallegrande and taken to Cuba in 2007, where a shrine was built to house them. The Americans buried bin Laden at sea for many reasons, but one certainly was the need to ensure that there be no shrine, no meeting place, no memory with a site to support it.
The U.S. decision may have had nothing to do with this historical speculation; we may never know. We do know a lesson we learned nearly half a century ago, that the best way to avoid an effigy of martyrdom is to dispose of the material basis for it. But there is a downside to no face, no body and no picture: in the eyes of many, insufficient proof of death. Skepticism vs. glorification — not an easy choice.
EFE / EL PAÍS - México - 13/05/2011
En un nuevo golpe al crimen organizado en México, el Ejército ha anunciado la detención de Martín Beltrán Coronel, El Águila, uno de los dirigentes del cartel de Sinaloa encargado del tráfico de drogas de Centro y Sudamérica hacia Estados Unidos. Martín Beltrán Coronel es sobrino del extinto capo Ignacio Nacho Coronel, fallecido en un operativo militar en 2010. El Águila forma parte de la cúpula de este grupo de narcotraficantes encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán, el hombre más buscado de México y EE UU, según las autoridades del país.
Durante una presentación del líder narcotraficante a la prensa, el general de brigada Edgar Luis Villegas, del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México, ha informado de que el detenido era supuestamente líder de un grupo del cartel de Sinaloa denominado "organización Coronel Villarreal". Este grupo trafica cocaína procedente del centro y sur de América por las aguas del Pacífico para llevarla finalmente a Estados Unidos, según las autoridades.
Beltrán Coronel fue detenido ayer en un lujoso conjunto residencial del municipio de Zapopan, parte del área metropolitana de Guadalajara, capital de Jalisco (oeste de México), en compañía de cuatro supuestos cómplices, entre ellos dos mujeres. Durante la operación, se decomisaron armas, vehículos, joyas, aparatos de comunicación y más de 400.000 dólares en efectivo.
El Águila operaba en la zona del Pacífico, que incluye Sinaloa, Jalisco y Nayarit, según la prensa mexicana.
Después de la muerte de Nacho Coronel en un operativo militar en julio de 2010, Martín Beltrán "asumió el liderazgo de esa organización delictiva" con el visto bueno de El Chapo Guzmán, el máximo líder del cartel de Sinaloa, según el general mexicano.
Villegas ha informado de que Beltrán Coronel mantenía su centro de operaciones en los Estados mexicanos de Jalisco y Colima, ambos con costas en el Pacífico, y contaba con el apoyo de su primo José Angel Carrasco Coronel, alias El Changel, detenido y liberado en 2009. Junto al supuesto narcotraficante fue también detenido Juan Francisco López Coronado, El Tío, acusado de ser un lugarteniente del capo encargado de coordinar el trasiego y la distribución de drogas. Asimismo, fueron capturadas Norma Yuliana Avilés Hernández, alias Yuly; Rita Angélica Avilés, alias Gely; y Edgar Filemón Corrales Gaxiola, que se encargaban de la seguridad personal del supuesto líder narco, según las autoridades.

El fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, solicitará cualquier día de estos al Consejo de Seguridad de la ONU sendos mandatos de arresto de varios nefastos personajes internacionales por crímenes de lesa humanidad. Es posible que entre ellos figure Gadafi. De ser así, los 15 miembros del Consejo de Seguridad deberán sacar las conclusiones lógicas de su decisión anterior: intervenir en Libia por motivos humanitarios.
Su actitud en Libia prueba que los países emergentes no están listos para acceder al Consejo de Seguridad
Aún no hay veredicto final sobre la injerencia humanitaria en Libia. Se evitó sin duda -y no es poca cosa- una hecatombe en Bengasi; se impidió la destrucción de las facciones rebeldes; y se le asestó un duro golpe a Gadafi. Pero duro no significa necesariamente mortal, y es difícil descartar la patética posibilidad de que el dictador de las dunas sobreviva. Surgirá entonces el peor de los mundos: los unos podrán criticar una intervención casi meramente occidental en un país árabe, y los otros carecerán de la única respuesta eficaz: el éxito.
No obstante, entre los haberes del episodio ya podemos incluir uno para nada despreciable, a saber, la mayor disposición de países tradicionalmente recalcitrantes a emprender una acción militar que se origina en preocupaciones humanitarias, aunque obviamente contenga consecuencias políticas, diplomáticas e incluso -el petróleo- económicas. No había sido fácil en el pasado conjuntar la voluntad de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para hacerlo: en Ruanda se negaron, por falta de liderazgo de Estados Unidos, y en Kosovo terminó por ser la OTAN quien actuó, debido al veto ruso para una operación de cascos azules. La idea misma, más allá de sus características particulares en cada caso, choca con el sentimiento "soberanista", antiintervencionista y con la desconfianza de países como China, Rusia, la India y muchos otros afroasiáticos.
Consentir una acción encubierta, injerencia o bombardeo franco-inglés, apadrinado por Washington, en un país árabe o islámico, evoca demasiados recuerdos: Suez en 1956, Irán en 1954, Argelia a finales de los cincuenta. Pero cuando la propia Liga Árabe la pide y los rebeldes libios la aplauden, algo ha cambiado en el firmamento internacional. El avance es significativo, aun si no se coronara de éxito o se prolongara en exceso, o incluso si fuera una mera golondrina a destiempo en plena primavera árabe que se disipara como antecedente de acciones futuras.
Es cierto que China y Rusia solo se abstuvieron en la ONU, y que no han participado en las operaciones en el Mediterráneo. Pero no impidieron la extensión de un mandato legal a quienes se afanaban por las razones que fueran en la intervención, y no han maniobrado o conspirado para dete
-ner las operaciones con el pretexto de un cese de fuego o una negociación artificial. El problema, extraña y afortunadamente, esta vez no han sido los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Reside más bien en los miembros no permanentes o rotativos, que por pura casualidad resultaron ser, entre otros, tres integrantes del famoso P-4, es decir, los países que buscan un escaño permanente para sí mismos.
Alemania, Brasil y la India, junto con Japón, conforman el P-4. Desde hace tiempo sostienen, con bastante razón, que por su población, su poderío económico, su representatividad y la diversidad que su membrecía entrañará, deben acceder al estatus de miembros permanentes del Consejo de Seguridad, con o sin poder de veto. En tiempos recientes, la campaña de la India y Brasil ha tomado vuelo, en parte por el activismo del expresidente Lula, en parte por la necesidad de Estados Unidos y de otras potencias de contrarrestar la influencia china en Asia a través de una mayor interlocución con Nueva Delhi. El caso de Japón sigue congelado, debido a la oposición china; el de Alemania, por un veto de facto de Italia. Pero la gran pregunta es otra: ¿para qué quieren todos estos estar en el Consejo, si a la hora de las grandes decisiones, se abstienen?
En efecto, al votarse la resolución 1973 sobre la zona de prohibición de sobrevuelo en Libia y la defensa de la población civil, China y Rusia no emitieron veto alguno, lo cual representó un cambio importante para ellos. Pero Alemania, Brasil y la India se abstuvieron, y Sudáfrica votó a favor solo después de una intervención directa de Barack Obama con el presidente Jacob Zuma y de la desaparición durante un par de días de su representante en la ONU (según las versiones de prensa).
Las razones variaron: Alemania por su pacifismo e incomodidad ante las acciones armadas, aunque tiene tropas en Afganistán; Brasil porque supuestamente quien preside el Consejo no vota (una tesis falsa y absurda, ya que entonces jamás habría votaciones unánimes), y la India por no avalar una intervención de dudosa eficacia y legitimidad.
Ninguna de estas objeciones es despreciable, y a la larga, quizás los escépticos tengan razón. Pero los verdaderos motivos de la renuencia de los tres abstencionistas son otros: aún no se despojan de sus viejas costumbres antiintervencionistas, en el caso de Brasil y la India (y de Sudáfrica también), y del primado de la política interna y electoral en el de Alemania. En otras palabras, no quieren, o no pueden, y quizás no deben, asumir las responsabilidades propias de miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Ni votan en contra, por razones geopolíticas, económicas o ideológicas (es difícil inventar una afinidad ideológica con el autor de Libro Verde), ni votan a favor, debido a sus atavismos y fantasmas. La solución: abstenerse o esconderse.
Dicho de otro modo: no deben adquirir ni derecho de veto en la ONU, ni rango de potencias mundiales, no solo porque no lo son, sino porque en los hechos no desean serlo. Y no lo desean porque aún no se convencen de las virtudes del régimen jurídico internacional que a paso tortuoso se viene construyendo a lo largo de los últimos decenios, con sobresaltos, retrocesos y una fuerte dosis de hipocresía. Solo ven sus innegables riesgos y lagunas.
En efecto, como lo podemos incluso ya suponer en caso de Osama Bin Laden, las grandes potencias de siempre respetan y fortalecen el nuevo regimen jurídico (Corte Penal Internacional, Consejo de Derechos Humanos, intervención humanitaria y derecho de proteger -R2P-) cuando les conviene (Darfur, Libia, Kosovo a medias), y lo violan cuando no: Pakistán, Afganistán, Ruanda, Sierra Leona. Intervienen con toda razón en Libia para salvar a civiles, pero no en Siria donde quizás hayan ya muerto más. Ejecutan a Bin Laden, en parte porque no existían alternativas accesibles, pero no a Bashir; juzgan a Charles Taylor y a Milóse-vic en La Haya, pero no a Sadam Husein, ni a Mubarak, ni a Mugabe.
Existe, sin embargo, una gran diferencia entre la hipocresía de las viejas potencias y la reticencia y pasividad de las nuevas: la sociedad civil. En China, la India, Brasil y Rusia (los BRIC), el compromiso con el emergente régimen jurídico internacional carece de apoyos en la sociedad civil: no hay capítulos fuertes y vigorosos de Amnistía Internacional, de Human Rights Watch, de Greenpeace, de activistas a favor de la CPI o del derecho humanitario. Son sociedades civiles menos organizadas, menos activas, menos poderosas, que las que sí existen, a pesar de sus Gobiernos, o en ocasiones gracias a ellos, en las viejas democracias del Atlántico Norte. Con el tiempo esto cambiará; por ahora, es una realidad tan dura e inamovible como la creciente potencia económica de los llamados países emergentes.
Jorge Castañeda fue canciller mexicano y es profesor de la Universidad de Nueva York y de la Universidad Nacional Autónoma de México.
PRUDENCIO GARCÍA 14/05/2011
Aquel día de febrero de 1990, cuando me dirigía por primera vez al encuentro de Ernesto Sábato en su casa de Severino Langeri, Santos Lugares, provincia de Buenos Aires, aquel encuentro inminente y ya acordado era para mí motivo de cierto orgullo, pero más aún de curiosidad.
Mónica Mignone acabó arrojada al mar en uno de los 'vuelos de la muerte'
El motivo oficial de la entrevista era su condición de ex presidente de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), dado que yo me hallaba entonces en Argentina investigando para mi futuro libro sobre la dictadura militar de las juntas. Pero ocultamente había otra motivación que superaba en intensidad a la anterior: mi interés por conocer al creador de personajes como María Iribarne y Alejandra Vidal. Al hombre que imaginó un terrorífico submundo en el subsuelo de Buenos Aires, cuyos siniestros ámbitos en los que se ubicaba su alucinante Informe sobre ciegos resultaron una genial premonición de aquellos otros ámbitos reales que, en aquel mismo subsuelo, servirían años después de tétrico alojamiento a los antros clandestinos de detención y tortura utilizados por los asesinos de las juntas para secuestrar, torturar, asesinar y hacer desaparecer a miles de ciudadanos, argentinos y de otros países.
Nuestra muy larga conversación (dos cintas grabadas por ambas caras) se centró principalmente, como no podía ser de otra forma, en aquellos puntos que le impactaron con especial dramatismo en su trabajo al frente de aquella Comisión. De sus 17 miembros, tres eran importantes autoridades religiosas: un obispo católico, un pastor protestante y un rabino judío. Ellos y otros miembros -juristas, parlamentarios, académicos-, al acabar su tarea investigadora confesaron, según me informó Ernesto, que, creyéndose conocedores del ser humano, habían quedado trágicamente sorprendidos al descubrir que el hombre es capaz de hundirse en abismos morales mucho más viles de lo que hubieran podido imaginar.
Le expliqué el tipo de análisis de aquella dictadura que yo pretendía desarrollar en mi obra, a la luz de la sociología militar y de la moderna moral militar occidental, que rechaza la obediencia debida a las órdenes criminales. Propósito que él apoyó con entusiasmo (cuatro años después fue el mismo Ernesto, a solicitud de Alianza Editorial, el que escribió el prólogo a mi libro resultante).
Los antros del subsuelo de Buenos Aires se tragaron, según me recordó Ernesto, a personas como Pablito (17 años, hijo de la jurista Graciela Fernández Meijide, destacada integrante de la propia CONADEP), y como Mónica (24 años, hija de Emilio Mignone, gran amigo de Ernesto e importante personalidad católica de la Universidad de Buenos Aires, fundador del CELS, Centro de Estudios Legales y Sociales). Mónica, como tantos otros y otras, fue secuestrada por sus tareas de asistencia en las villas-miserias, barrios miserables del entorno de la capital. Me contó Ernesto lo que le ocurrió a Emilio cuando buscaba desesperadamente a su hija. Su alto puesto oficial, su adscripción a importantes organizaciones católicas y sus vinculaciones con la clase alta bonaerense le permitían al profesor Mignone el acceso a las más altas autoridades, ministros, generales, cardenales y altos miembros de la cúpula militar. Y también a otros sujetos de no tan alto nivel, como el coronel Roberto Roualdes, entonces jefe de un regimiento situado en el centro de Buenos Aires. Al ser éste visitado por el profesor, que le preguntó si tenían allí a su hija, el coronel, golpeando enérgicamente el suelo de su despacho con su bota, le respondió nada menos que lo siguiente: "Aquí debajo tengo encerrados a numerosos subversivos, algunos de ellos incluso hijos de compañeros míos. Ninguno de ellos volverá a ver la luz. Y usted me viene aquí preguntando por su hija. ¡Lárguese ya!". Finalmente, según averiguaciones muy posteriores, Mónica Mignone acabó arrojada al mar en uno de los llamados "vuelos de la muerte".
Era claramente visible que todavía, al cabo de tantos años, el hablar de estos episodios que él mismo me recordaba, seguía produciéndole a Ernesto un profundo dolor.
Terminada ya nuestra larga conversación sobre la crueldad real, me permití una breve irrupción en el ámbito de la ficción. En los últimos momentos sucumbí a la tentación. No pude evitarlo. Tal vez hice mal, pero nunca me arrepentí de mi desfachatez. Armándome de valor, abandoné por un momento la línea cuidadosamente mantenida hasta entonces, y en vez de dirigirme al que fue presidente de la CONADEP me dirigí al creador, al artista, al Premio Cervantes 1984, al fabricante de entes literarios inolvidables. Estábamos ya despidiéndonos en el jardín cuando le dirigí la pregunta que tal vez nunca debe dirigirse a un escritor. Le confesé que mi curiosidad era irresistible en este punto, y le pregunté si Alejandra, la protagonista de Sobre héroes y tumbas, era fruto de su invención absoluta o si era un personaje derivado, en mayor o menor grado, de alguna mujer real que él hubiera conocido muchos años atrás, quizá en su primera juventud.
Me miró con gesto indulgente y, tras unos momentos de silencio, dijo: "Invención absoluta. Si un escritor no es capaz de parir un ser absolutamente vivo más vale que se dedique a otra cosa".
Prudencio García es profesor del Instituto Universitario Gutiérrez Mellado de la UNED y autor de El drama de la autonomía militar: Argentina bajo las Juntas Militares (Alianza)
Llevábamos dos largos años preguntándonos quién es Obama y ha tenido que producirse el gran acontecimiento de su presidencia: la muerte de Bin Laden, sin testigos, sin juicio previo, en un acto legítimo de guerra justa, según Estados Unidos, para saber que el presidente no es el hombre que muchos americanos pensaban que era y tampoco el que muchos europeos soñábamos. El expremier británico Harold MacMillan solía decir que son "los acontecimientos" los que gobiernan el destino de los líderes políticos.
El presidente de EE UU es más Gregory Peck que John Wayne, no acepta una visión binaria del mundo
Desde su llegada al poder en enero de 2009, Obama ha vivido a rastras de sucesos anteriores: una economía fundida que le obligó a gestionar, casi en exclusiva, el desastre heredado. Por fin, tras una década de persecución, dos guerras exteriores, una factura de más de un billón de dólares y 150.000 muertos, un hombre muy alto, de 54 años, de barba ya blanca que se teñía regularmente, que reconoció que cuando había visto los cuerpos de los infieles volar "como motas de polvo" el 11 de septiembre de 2001 su corazón se había llenado de júbilo, ha pagado con su vida una cuenta histórica. Era vivo o muerto, como en el Oeste, y ha sido muerto. Obama le ha buscado con fría determinación, utilizando todos los medios, los legales y los otros. Ha perseguido su ballena blanca hasta topar con su acontecimiento.
Y cuando lo alcanzó, no dudó. ¿Qué no daríamos por haber visto lo que estaban viendo 13 personas en el centro neurálgico de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos y su equipo de Seguridad Nacional el domingo 1 de mayo? La ya histórica imagen del fotógrafo presidencial Pete Souza no presenta la verdad, sino la ambigüedad, la verdad es escurridiza en la lucha de la democracia contra el terror, como afirma el The New York Times. ¿Hillary Clinton, la mano derecha apretada contra su boca y los ojos clavados tensos en una pantalla que no vemos, estaba asistiendo a una ejecución o tenía un acceso de alergia primaveral, como la secretaria de Estado confesaría después? Barack Obama ya ha demostrado ser el comandante en jefe, y no el profesor en jefe como le tildaba el Tea Party. Con un solo acto ya no es un segundo Jimmy Carter. Hasta ahora Obama actuaba como si fuera más importante ser querido que ser temido; ya puede combinar las dos cualidades. El presidente ha demostrado que EE UU no tiene necesariamente que trabajar con aliados para hacer lo que es necesario hacer en defensa de los intereses nacionales. Actúa como cualquier presidente que ha ocupado la Casa Blanca. Lo exige el ADN de la institución. No es el presidente cuya tarea es primero admitir, y luego gestionar el declive de EE UU. Tampoco un moralista. Ve los grises, no acepta la visión binaria: Estados Unidos como único superpoder o la irrelevancia progresiva en la escena mundial. Es más Gregory Peck que John Wayne, aunque también pueda desenfundar el primero si lo exigen los intereses de su país. Obama no abandona el multilateralismo, entiende que el poder y las reglas del derecho internacional no son enemigos.
El nuevo capital político adquirido puede permitirle tomar la iniciativa e imponerse a un campo republicano, que no encuentra candidato presidencial de fuste para 2012. Cabe preguntarse cuánto durará este capital y si es trasladable a las cuestiones domésticas. La mayoría de los norteamericanos cree que Obama está fracasando en la conducción de la economía, asunto que decidirá la reelección. Obama puede pensar que no solo es la economía, estúpido, y que la política exterior puede darle alas. Su objetivo inmediato es profundizar en los primeros éxitos de la primavera árabe, impulsando una redefinición hacia la democracia en el creciente que va desde Marruecos hasta el golfo Pérsico. Atentos a su discurso sobre el mundo árabe de la semana próxima. Pero los grandes escollos no se han movido: Israel, Siria, Arabia Saudí, cuya suerte está en el aire. Y Pakistán, donde Obama se enfrenta a una tormenta perfecta. Islamabad juega con dos barajas. El diario británico The Guardian informaba el jueves de la siguiente entrada del diario de Bin Laden, capturado por el comando que acabó con él. "30 de abril de 2011. Algo extraño ocurre en la vecindad. No estoy seguro, pero veo unas antenas extra en un tejado al otro lado de la carretera, y una furgoneta blanca que lleva cuatro días aparcada en la esquina. Llamo al ISI (servicio de inteligencia militar paquistaní) pero me dicen que estoy paranoico". Veinticuatro horas después estaba muerto. Su causa había sido derrotada bastante antes por la mayoría de la calle árabe y musulmana y por la revolución no violenta de su juventud. Su rostro no sustituirá al del Che Guevara del siglo XX en los pósters y camisetas del siglo XXI.





![]() | Winston Churchill era también acosado y señalado en medio de un mar de titubeos | |
| Felipe Calderón, presidente de México | ![]() |
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(CNNMéxico) — El presidente de México, Felipe Calderón, comparó este viernes las críticas de su lucha en contra del crimen organizado con las que libró el ex primer ministro británico Winston Churchill contra la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial.
“Winston Churchill era también acosado y señalado en medio de un mar de titubeos, de una corriente de opinión titubeante de las decisiones de aquellos terribles años”, aseguró el mandatario en un encuentro nacional con funcionarios de su gobierno en la Ciudad de México.
Más de 34,600 personas han muerto en México desde 2006, cuando el gobierno federal encabezado por el recién electo Felipe Calderón inició su estrategia de combate frontal contra el crimen organizado, según cifras oficiales.
Políticos de oposición, organizaciones de la sociedad organizada y familiares de víctimas de los enfrentamientos relacionados con la delincuencia han cuestionado la llamada guerra contra el narcotráficoemprendida por el mandatario.
A inicios de mayo, una marcha nacional encabezada por el poeta Javier Sicilia, cuyo hijo fue hallado muerto en marzo, reunió a casi 100,000 personas en el centro de la Ciudad de México para pedir la firma de un pacto por la paz y la justicia.
Calderón citó las palabras de Churchill para responder a los cuestionamientos sobre su estrategia de lucha contra la delincuencia: “combatir por mar, tierra y aire, con toda nuestra fuerza y con toda la fortaleza que Dios pueda darnos”, dijo.
“Cuál es el objetivo, qué buscas. Puedo contestar con una sola palabra, decía Churchill: la victoria”, añadió.
Calderón dijo que su estrategia es "combatir y vencer a los criminales que asolan al país; que es construir instituciones de seguridad y justicia que le han hecho falta a nuestro México, y sin las cuales no sólo es entendible el avance de los criminales, sino también, no es comprensible un futuro para México".
Igualmente, indicó, buscamos en una sola palabra la victoria, la victoria de México sobre quienes pretenden detener su desarrollo, su paz y su justicia.
El mandatario pidió a los funcionarios de su gobierno a ser el “factor de transformación” para el desarrollo del país y los exhortó a denunciar cualquier acto de corrupción por ser algo “indigno de México”.
“Ustedes son la voz, ustedes son el rostro, ustedes son los oídos del gobierno”, aseguró. “Ustedes deben ser el portavoz de lo que el gobierno hace y la escucha y el oído de lo que falta por hacer”.
Luego de hacer un resumen de los logros de su gobierno en programas sociales, economía, educación y seguridad nacional, Calderón exhortó a los funcionarios a conseguir los objetivos federales en los últimos 18 meses que quedan de su administración.
El presidente mexicano exigió a sus subordinados que el último tramo de su gobierno sea “el periodo de mayor cristalización de proyectos”, y lo comparó con la fiesta brava y el futbol americano, donde “las últimas partes son las mejores”.
Felipe Calderón concluirá su mandato de seis años el 1 de diciembre de 2012, cuando ceda la presidencia al ganador de los comicios que se celebrarán en julio del mismo año.

(CNNMéxico) — La violencia que aumenta cada día en el norte de México ha hecho reconsiderar a los empresarios ver a este destino como una oportunidad de crecimiento. La delincuencia organizada, por el contrario, encontró en este nicho una ventaja para expandir sus actividades criminales.
Esto ha generado una fuga de capitales no sólo hacia el vecino Estados Unidos, sino también en el interior del país. El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan de Dios Barba, señaló en noviembre de 2010 que en ese año habían llegado al Distrito Federal 5,000 pequeños y medianos empresarios que huyeron de la inseguridad en el norte.
En este contexto, el caso de Ciudad Juárez es paradigmático. El Consejo Nacional de la Industria de Manufactura y Maquiladora de Exportación (CNIMME) reportó en 2010 unapérdida de 140 millones de dólares en proyectos de expansión y atracción de nuevas empresas en este destino fronterizo.
La cúpula empresarial juarense ha tomado la iniciativa de combatir a la criminalidad, como lo reportó el consulado de Estados Unidos en la ciudad, cuando reportó en 2009 que empresarios habían formado grupos paramilitares para su protección.
Por si no fuera poco, la Cámara de Comercio de Ciudad Juárez estimó en 2010 que 60% de los bares y restaurantes de la ciudad son víctimas de extorsionadores.
Los homicidios y secuestros a empresarios que CNNMéxico presenta a continuación son sólo una muestra de cómo la inseguridad ha alcanzado a seis estados del norte, donde los asesinatos relacionados con el crimen organizado registrados entre 2006 y 2010 sumaron 15,447, equivalente al 45% del total en el país.







Foto: Reuters
A diferencia de Ícaro, el personaje de la mitología griega cuyas alas se derriten por el los rayos solares, para el Solar Impulse el sol es su fuente de energía.
Los casi 64 metros que miden las alas del avión contienen unas 12,000 células fotovoltaicas que capturan la energía solar para recargas sus baterías. Este viernes realiza su primer vuelo internacional, partiendo desde Suiza hasta Bruselas, un reto de más de 12 horas de viaje

| May 13, 2011 |
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