








Viernes 6 de mayo de 2011





(CNNMéxico) — Las autoridades mexicanas no tienen esperanzas de rescatar con vida a alguno de los mineros atrapados desde el martes en una mina de carbón de Sabinas, Coahuila, que registró una explosión por acumulación de gas, afirmó este viernes la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Gurza.
"La verdad es que la explosión fue bastante severa y, desde el principio, al menos desde la perspectiva de la protección civil, considerábamos que había muy pocas esperanzas de vida", dijo la funcionaria a la agencia Notimex.
La declaración se produjo horas antes de que los brigadistas que trabajan en la mina, propiedad de la empresa Binsa, SA de CV, extrajeran del lugar el noveno cadáver, según el secretario del Trabajo, Javier Lozano.
En total, 14 mineros quedaron atrapados tras el estallido, mientras otro que se encontraba afuera de la mina al momento del incidente —un menor de edad— resultó con heridas graves y se encuentra hospitalizado en Jalisco, en el occidente de México.
La mina, ubicada en el norte del país, está a punto de ser clausurada por las autoridades debido a las irregularidades que se han detectado en su operación, de acuerdo con el director de Minas de la Secretaría de Economía (SE), Miguel Romero González.
El funcionario explicó en entrevista que para iniciar con el cierre y el retiro de la concesión la SE espera recibir el dictamen final sobre las fallas encontradas hasta ahora por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS).
"Se observan irregularidades en la operación de esta mina, que incumple con las medidas de seguridad", dijo Romero González.
La concesión de la mina está a nombre de Minera El Sabino, que a su vez cedió la operación y explotación a Binsa, cuyo dueño es identificado como Melchor González. Según el director de Minas, el propietario ya está en contacto con las autoridades.
Desde que el incidente se dio a conocer, la STyPS advirtió que habíairregularidades en la mina, que tenía sólo 18 días de trabajar y no brindaba seguridad social a todos sus empleados.
Organizaciones civiles señalado los riesgos a los que se someten los mineros debido a la falta de condiciones de seguridad y salubridaden muchas de las minas del país.
Los señalamientos han aumentado desde febrero de 2006, luego de que una explosión en la mina Pasta de Conchos, también en Coahuila, sepultara a más de 60 trabajadores cuyos cuerpos no fueron recuperados.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), organismo autónomo del gobierno, ha emitido cuatro recomendaciones a las autoridades de Coahuila, respecto de la seguridad de las minas en el estado.
Romero González dijo que en atención a esas recomendaciones se inició, junto con la STyPS y el Coahuila, el intercambio de información para elaborar un padrón de todos los pozos donde se lleva a cabo extracción de carbón y poder vigilarlos con mayor rigor.
Las labores de rescate en la mina de Sabinas continuarán hasta que hayan sacado al último de los mineros atrapados, agregó.
Belén Zapata contribuyó a este reporte.


La lucha contra el crimen organizado empezó en diciembre de 2006, cuando Felipe Calderón, candidato del Partido Acción Nacional (PAN), tomó posesión como presidente de México.
Un ataque frontal del Ejército contra los delincuentes, que ha provocado la muerte de 40,000 personas, según organizaciones civiles, o al menos 34,600 personas, de acuerdo con cifras oficiales.
Pero también, ha propiciado el nacimiento de diferentes movimientos sociales a favor o en contra de la estrategia, pero todos contra la violencia.


CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — El cansancio de los participantes en la Marcha por la Paz y la Justicia es evidente después de haber recorrido más de 30 kilómetros. El paso es más lento, las paradas son más frecuentes. Sin embargo, el ánimo no no ha decaído. Por el contrario, la solidaridad de los habitantes de los pueblos por los que pasan incrementan su ánimo para continuar con la caminata.
"Estamos cansados. No estamos acostumbrados a caminatas tan largas, pero el objetivo de esta lucha no puede esperar", dijo Eugenia Avilés, una curnavacense que junto con su familia se sumó al movimiento.
Al poeta Javier Scilia lo acompañan en la marcha familiares de víctimas a quienes no les han hecho justicia. Por ejemplo, José Francisco García, padre de Andrés Alonso, niño de tres años y cinco meses de edad que falleció en el incendio de la guardería ABC en Sonora junto con otros 48 niños.
"Fue víctima de un incendio producto de la corrupción y tráfico de influencias de los que tenían la estancia ABC que casualmente estaban en la cúpula del poder, eran funcionarios del gobierno (del ex gobernador Eduardo) Bours".
"Las autoridades dicen muchas cosas pero nosotros queremos hechos", expresó el padre de familia.
Entre los participantes camina también Lourdes Hernández de Chihuahua, madre de Pamela Leticia Portillo quién desapareció luego de salir de una fiesta el 25 de julio de 2010 en un retén de policías.
"Fue un retén de autos robados clonado, es lo que nos dicen ellos, las autoridades, que es un retén que no fue puesto por autoridades, pero en los videos sí se ven involucradas", explicó la madre.
A casi un año de esa desaparición, las autoridades locales y federalesno han logrado dar con el paradero de Pamela.
Historias como éstas, casos de corrupción e impunidad, son los que forman parte de la marcha que busca frenar la violencia en el país yconvencer a las autoridades de cambiar la estrategia de lucha contra el crimen organizado.
Los manifestantes caminan en los límites de Morelos y el Distrito Federal donde han sido recibidos por habitantes de la delegación Tlalpan con una manta que exige "No más muertos en el país".
omos muchos los que esperamos la marcha del día 8, somos muchos para quienes el día 8 es una esperanza, somos muchos quienes queremos caminar al lado de Javier Sicilia, el sobreviviente, el que sabe que nuestros muertos alimentan las obras de los hombres
.
Somos muchos los que creemos a pie juntillas que nuestros muertos, los jóvenes ejecutados en cada esquina de Morelos, de Chihuahua, de Guerrero, de Sonora, del Distrito Federal, de Sinaloa, de Nuevo León, son quienes nos echan a andar. De Hermosillo son los niños quemados y sus padres que marchan con las carriolas vacías; México vive una gran calamidad, México vive al borde del precipicio, los mexicanos vivimos abusos, somos amenazados, ultrajados, asesinados y sepultados por una guerrahipócrita y estúpida
, como la califica Jaime Avilés, sepultados bajo más de 18 millones de armas.
Durante el terremoto de 1985, la sociedad, los mexicanos de la calle, los de todos los días tomaron el mando. Mientras el regente Ramón Aguirre llegaba con los ojos desorbitados al lugar del siniestro, ya los voluntarios habían vaciado las tlapalerías y sacaban de los escombros a niños, hombres, mujeres y ancianos. Solos, los mexicanos habían iniciado el rescate de sus compadres, sus amigos, sus vecinos, sus conocidos y sus desconocidos.
Las señoras del mercado cerraron sus puestos y llegaban a los edificios caídos a regalar grandes ollas de arroz que cargaban sobre su cabeza. “Ven m’hijo, ven a comer”. A pesar del horror, el espectáculo conmovía. Entre los voluntarios conocí a alguien cuya capacidad organizativa me llenó de admiración: Gustavo Esteva. Sus órdenes eran claras, todos lo consultábamos, él sabía qué hacer y cómo hacerlo. El sufrimiento vibraba en cada poro, en cada escombro, pero ver actuar a los voluntarios era una lección de vida.

Desde el primer instante, Miguel de la Madrid ordenó la vuelta a la normalidad. En diciembre, cuatro meses después, aunque mucha gente seguía durmiendo en la calle, el impulso había disminuido, y le pregunté a Gustavo Esteva por qué, y por que todos los lugares siniestrados estaban vigilados por el Ejército. Porque al gobierno no le conviene que nos organicemos
–respondió.
Ahora, en torno a la tragedia que Javier Sicilia ha sabido convertir en combate, como en su tiempo lo hizo Rosario Ibarra de Piedra, tenemos una nueva oportunidad. ¡La imaginación al poder!
, dijeron los estudiantes en 1968, como también dijeron que bajo los adoquines estaba la playa. Somos un mar, no de agua salada, sino de creatividad que ha sido reprimida; un mar de soluciones personales porque si nos dan la oportunidad sabremos cómo actuar, no sólo en el momento del desastre, como en 1985, sino ahora mismo, cuando vivimos en estado de guerra. Somos un mar de amor hermoso y grande, como escribió Rosario Castellanos.
Ojalá y sepamos reunirnos, regenerarnos, responsabilizarnos a futuro; ojalá el eco de las voces que han sido silenciadas estalle como fuegos de artificio, la de los niños maltratados, la de los indígenas y la de Durito; la de las mujeres, la de los condenados, la de las víctimas de la guerra contra el crimen organizado
. Ojalá podamos repetir una y otra vez que ya no podemos vivir los unos sin los otros.
Ojalá y esta atmósfera de esperanza que produce el solo anuncio de la marcha nos haga abrir grande la ventana a la propuesta de Rius hace meses: NO + SANGRE
, y ahora a la de Sicilia, que en vez de encerrarse con su dolor da la máxima prueba de civilidad: la de la entrega.
l periodismo no es un arte exacto, así que los estadunidenses que serán juzgados el próximo miércoles por espionaje
son llamados losexcursionistas
; fueron capturados hace casi dos años por guardias fronterizos iraníes mientras realizaban una expedición cerca del Kurdistán iraquí. Shane Bauer y su prometida, Sarah Shourd, junto con el amigo de ambos, Joshua Fattal, estaban de vacaciones y disfrutaban la belleza de la gran cascada de Ahmed Awa en Irak cuando su aventura se convirtió en uno de los más macabros y terribles dramas en que suelen caer los incautos que se aventuran en Irán.
Pero por alguna razón, la prensa perdió de vista el hecho de que Bauer, además de ser excursionista
, es un brillante y comprometido periodista que ha escrito magníficos reportajes desde Irak, Etiopía, Siria e incluso la reservación indígena Oglala Sioux, en Pine Tree, Dakota del Sur, Estados Unidos. Ha entrevistado al líder de Hamas, Jaled Meshal, y sus amplios artículos reflejan enorme compasión por los la población pobre y sujeta a sufrimientos en Irak y en el territorio palestino sitiado de Gaza.
¿Por qué Irán mantiene prisionero a Bauer y a Fattal cuando es obvio que ambos simpatizan con todo aquello que la República Islámica de Irán defiende? Desde luego, hay más ruedas girando de las que notamos a simple vista en Irán, pero muchos de sus funcionarios tienen un agudo sentido de la justicia. En un mundo repleto de hombres violentos y criminales de guerra, de los cuales no pocos están en Occidente, la encarcelación de estas personas en la estrecha prisión de Evin, y el hecho de que se les juzgue la semana que viene, es una injusticia.
¿Estoy abogando por ellos de manera especial? Desde luego. Si bien nunca conocí a Bauer, e hablado frecuentemente con Shourd, quien se comprometió con el periodista mientras ambos estaban en la cárcel, antes de que ella fuera liberada por las autoridades iraníes. Bauer y Fattal adoran Medio Oriente y claramente no tienen nada que ver con espionaje. Si hubieran sido espías se les hubiera encontrado una visa legal emitida por Teherán cuando se les sorprendió en su excursión por las montañas de Kurdistán.
Así que si la embajada iraní en Londres, cuyos diplomáticos son estudiosos de la prensa británica, tiene el tiempo y paciencia (vaya que los tiene) de traducir este artículo y los fragmentos del periodismo de Buer que aquí trascribo y los mandan a la cancillería iraní, mejor que mejor. También podrían enviar una copia al embajador iraní, Gadanfar Rokon Abadi, en Beirut, a quien considero un amigo.
Sí, conozco el argumento de que el sistema judicial y el gobierno son entidades separadas en Irán. El presidente Mahmud Ajmadineyad de Irán me lo dijo personalmente. Sin embargo, el mandatario no tiene nada en contra de dar sus opiniones en los juicios. De no haber sido por que él intercedió ante el líder supremo de Irán, el ayatola Ali Jamenei, las madres de los tres estadunidenses presos no hubieran podido visitar a sus hijos hace un año, ni Shourd hubiera sido dejada en libertad bajo fianza para regresar a Estados Unidos en septiembre pasado.
Ciertamente, ese mismo mes, Ajmadineyad prometió que pediría al cuerpo judicial tratar el caso de Bauer y Fattal con la máxima benevolencia y celeridad, a pesar de que en un principio se les negó a los prisioneros accesos a los cónsules de la embajada suiza, que representa a los intereses estadunidenses en Irán.
Ambos presos tienen 28 años. Fattal debe regresar a su empleo en Estados Unidos como maestro. Bauer debe regresar al mundo árabe para escribir en su prosa valiente sobre la opresión de los pueblos de la región. Shourd vivió en Damasco antes de su encarcelamiento y trabaja dando asistencia a refugiados de la guerra en Irak.
Mohammad Javad Larijani, el secretario general de Alto Consejo de Derechos Humanos para Irán, declaró que es muy posible
que los estadunidenses hayan ingresado a Irán por error. Curiosamente, el funcionario es hermano de Ardashir Karijani, el presidente del Parlamento iraní, y lo más importante, también es hermano de Sadeq Larijani, el ministro de Justicia de Irán.
Recientemente se me aseguró, con gran cortesía por supuesto, que puedo viajar a Irán cuando yo lo desee. De hecho, me ofrecieron una visa hace unas cuantas semanas.
Así que si Irán puede permitir que un periodista que dice lo que piensa ingrese al país, con más razón debe dejar que Bauer y Fattal se vayan a casa.
© The Independent
Traducción: Gabriela Fonseca
anifestaciones del embrujo de las masas hipnotizadas vía la televisión por la corona británica, que representan fenómenos sicosociales de difícil estudio e interpretación que tienen que basarse en procesos de diferenciación entre sí y con otros fenómenos, como las manifestaciones políticas (la muerte de Bin Laden en una venganza del imperio estadunidense que puso a bailar de alegría a muchos en el vecino país y a temblar de pánico a muchos en el mundo, en la misma forma que la masacre en que perdió la vida el hijo de Gadafi); religiosas, como la beatificación de Juan Pablo II, con la asistencia del presidente Calderón, y la molestia de muchos más que no olvidan su relación con Marcial Maciel, o de actos deportivos como los campeonatos europeos entre los que destacan los juegos de los equipos de Barcelona, Real Madrid o Manchester United.
Hilos invisibles manipulados desde una televisión que llega a una tercera parte de la humanidad para construir-deconstruir a los dioses del mundo escondiendo ideologías
en que hombres y mujeres engañan y son engañados. Dichas actividades al provocar una regresión de la actividad síquica a una fase anterior a la que nos encontramos, evocan al niño juguetón que fuimos o no, a la madre voluptuosa que tuvimos o no, o al padre complaciente o tiránico con el que crecimos o no, convocándonos a sacudirnos la ternura en una identificación masiva con tan singulares personajes, más allá de las cualidades de éstos. Fenómenos sociales que había descrito Sigmund Freud y que siguen vigentes.
Habría que indagar en las motivaciones inconscientes, sentimientos e imágenes regresivas que se hallan colocadas en estas figuras que generan movimientos de masas casi incontenibles. Manifestaciones analíticamente diferentes que reducen los aspectos de índole biológica, por ejemplo el hambre
actual aunada a las carencias afectivas que convergen en lo social. Así, la sicología social se encuentra muy a la zaga de los cambios sociales y requiere para empezar de situarse en el espacio adecuado para observar el fenómeno social y posteriormente encontrar las diferencias y explicaciones pertinentes y posteriormente integrarlas en un cuerpo de doctrina sólido.
La originalidad del sicoanálisis ha sido estudiar la diferencia de la relación con el otro, con lo otro, con la otredad, es decir, la relación de lo otro del otro en nosotros, y la diferencia entre los sexos, las ideologías, las culturas y actualmente los medios comunicación masiva, al considerar que el sujeto existe, antes de nacer, en el deseo de sus padres, lo que lo convierte en portador y depositario de los ideales del otro, constituyendo esto un refuerzo para la identificación imaginaria del sujeto.
Lo que se observa en los fenómenos de masas acontecidos en la reciente semana es un decantado de complejísimas capas donde confluyen entornos sociales y estructuras con significados muy diversos dependiendo del escenario en que se dan, que colocan al investigador en el problema de dónde situarse para observarlos, pues el escenario y el imaginario son siempre dinámicos y no tienen centralidad ni fijeza.
En los fenómenos de masas comentados, los significados varían dependiendo del tiempo, el espacio, el movimiento y los personajes, empresas o gobiernos que los mueven, además de las motivaciones dominantes que son expresadas en su construcción. Qué difícil o imposible es intentar traducir o medir dichas actitudes.
Reitero: me preocupa el debilitamiento del Instituto Federal Electoral (IFE) rumbo a las próximas elecciones federales de 2012. A nadie le conviene apostar a que no habrá problemas porque el resultado de la elección presidencial será holgado. Por el contrario, se necesitan instituciones electorales fuertes para arbitrar un proceso independientemente del resultado que, por cierto, también puede ser apretado.
Pero nadie está pensando en esto. Desgraciadamente el IFE no es un tema que importe mucho en los medios o en la opinión pública. Por eso, los partidos se dan el lujo de tratar a esta institución como si fuera una suela de zapato. Los diputados, sin ningún recato ni respeto, han retrasado el nombramiento de tres consejeros electorales. Tuvieron que haberlo hecho desde octubre del año pasado. Han transcurrido dos periodos ordinarios de sesiones de la Cámara de Diputados y el asunto sigue postergándose. Mientras tanto, el IFE está operando con seis consejeros. Se trata de una situación delicada para la legalidad del Instituto. Además, ya se dieron votaciones empatadas de consejeros que postergaron decisiones importantes.
Faltan tres consejeros. Los partidos, como siempre, quieren repartírselos por cuotas. El PAN y el PRD pretenden cada uno meter al IFE a un personaje cercano a ellos y dejarle el tercero al PRI. Por su parte, el PRI, y su aliado el Verde, que tienen mayoría en la Cámara, demandan dos para ellos y un tercero para el PAN o el PRD. Como se necesita una votación calificada de dos terceras partes de la Cámara para el nombramiento, y todos están montados en su macho sin ceder en sus posturas, pues no hay consejeros. No les importa que el IFE se debilite.
Todo indica que esta situación seguirá hasta el próximo periodo ordinario de sesiones que comienza en septiembre. Incluso podría postergarse aún más. Y es que una de las votaciones empatadas tiene que ver con el aliado del PRI, el Verde. El IFE pretendía imponerle a este partido la tercera multa más grande de la historia electoral del país después de la del pemexgate y la de Amigos de Fox. Nada menos que una multa por 289 millones de pesos porque el Verde rebasó el tope de gastos de campaña en la elección de 2009 comprando, por ejemplo, publicidad disfrazada en la televisión. Los consejeros Leonardo Valdés, Alfredo Figueroa y Benito Nacif votaron a favor de la multimillonaria multa, mientras que Marco Baños, Francisco Guerrero y Macarita Elizondosufragaron en contra. De esta manera, el IFE tuvo que postergar la decisión de la multa hasta que el Consejo General esté completo.
Me temo que este empate sobre una posible multa al Verde atorará aún más el proceso de selección de los tres consejeros. Porque ahora el PRI y su aliado el Verde tienen otro incentivo más para meter a dos consejeros afines para que éstos desempaten la votación y no haya multa. El PAN y el PRD, por su parte, pues querrán cada uno a un consejero para que se desempate la votación, sí se multe al Verde y así darle un duro golpe a las finanzas del socio de su principal adversario rumbo a 2012 que es el PRI.
De esta forma, no hay condiciones para que los diputados (es decir, los partidos) nombren a los tres consejeros pendientes de aquí a septiembre en un periodo extraordinario. ¿Y luego? Pues tendrían que designarlos en septiembre porque en octubre comienza legalmente el proceso electoral de 2012. Ahí sí ya estaría muy extraño que el IFE siguiera operando con un Consejo General incompleto. Se correría el riesgo de cuestionar legalmente sus decisiones y de parálisis por más empates como el de la multa del Verde. Sin embargo, si los partidos siguen montados en su macho, son capaces de seguir postergando el nombramiento de los consejeros del IFE en la Cámara de Diputados y que sigamos con un Consejo General incompleto hasta la elección de 2012, con todo el debilitamiento que ello implica para el árbitro electoral.
Resulta imposible no sumarse a las palabras de Alejandro Martí durante la inauguración del foro sobre seguridad y justicia. No alcanza con decir ¡Ya Basta!: hay que tener claridad sobre con qué queremos acabar. La marcha que se inició ayer tiene, en ese sentido, enormes méritos, y es el producto de una justa indignación social, hay que sumarse a ella, pero también acarrea peligros: a diferencia de las marchas que se realizaron en el pasado, en ésta hay un interés manifiesto de algunos grupos por ideologizarla y convertirla en un instrumento político y electoral.
Quienes pregonan que lo que debe acabar es “la guerra de Calderón”, en realidad, consciente o inconscientemente, se convierten en instrumentos de los grupos criminales. Calderón puede haber instrumentado bien o mal su estrategia de lucha contra las agrupaciones del crimen organizado, se podrían o no haber adoptado medidas distintas, pero de lo que no cabe duda es de que quienes matan, secuestran, torturan, extorsionan y roban son los grupos criminales, que están coludidos en forma cada día más evidente con las fuerzas policiales y de seguridad de muchos estados y municipios. Al hijo de Javier Sicilialo mataron narcotraficantes que simplemente se vengaron de un incidente que aún no queda claro cómo se dio, y que involucró unos días antes a dos de sus acompañantes con esos grupos criminales, los cuales tienen protección de policías locales. Al hijo de Alejandro Martí, Fernando, lo secuestraron y mataron bandas criminales que tenían protección de policías locales. A los migrantes que terminaron en una fosa común en Tamaulipas los mataron criminales que contaban con la colaboración de policías municipales. De los más de 36 mil muertos que se contabilizan desde el inicio del sexenio más de 95% de ellos fueron víctimas de los propios grupos criminales.
Quienes exigen una tregua en este sentido o el establecimiento de reglas (sic), no nos dicen quién realizará una tregua con quién o entre quiénes se establecerán reglas. Nadie puede estar en contra de un reclamo de paz o de la exigencia de que no haya más muertos. Pero, ¿a quién se le reclama y a quién se le exige? Resulta cuando menos paradójico que, por ejemplo, un grupo como el EPR anuncie que se suma a la marcha por la paz, si se trata de una organización armada, clandestina, que en el pasado han cometido secuestros de enorme resonancia para hacerse de recursos (dicen que ahora han dejado de hacerlo, pero sus epígonos no, como lo demuestra el caso de Diego Fernández de Cevallos). La paz exige respeto a la legalidad de todas las partes, incluidos, por supuesto, los gobiernos federal, estatales y municipales, pero demanda, también, tener en claro quiénes están violentando esa paz, quiénes son los que agreden a la ciudadanía y a las instituciones.
Y exige una clara rendición de cuentas. Y, como decía Alejandro Martí, las autoridades todas, pero más aún las de los estados y las municipales, han quedado en deuda con los acuerdos que ellas mismas establecieron. No se puede avanzar en la reforma judicial si no se avanza en los estados y, hoy, a tres años de la aprobación de la reforma, prácticamente ninguno ha concluido ese proceso. No se puede avanzar en la reforma sin los mandos únicos y unas nuevas instituciones policiales de los estados y a pesar de que ese acuerdo lo estableció la Conago hace un año y de que se presentó la iniciativa correspondiente, no se ha hecho absolutamente nada, ni a nivel estatal ni legislativo. No hay un código penal único, que incluya a la Federación y los municipios y mucho menos un código de procedimientos penales común. En el reciente periodo ordinario se volvió a congelar la Ley de Seguridad Nacional que lleva ya tres años de discusiones estériles.
Ya basta de indolencia y de dejar pasar las cosas. Ya basta de autoridades, de todo tipo, que se limitan a señalar qué eventos son del ámbito de su incumbencia y cuáles no. Ya basta de que se intente manipular la inseguridad como un tema de campaña. Ya basta de que se llegue a la mezquindad de catalogar a los muertos buenos y los malos, los que son de la causa y por lo tanto elogiables y los que consideran domesticados (cuando esos mismos grupos nunca han hecho nada para trabajar por la seguridad). Hay naciones y sociedades que se han enfrentado a desafíos en el ámbito de la seguridad mucho mayores a los nuestros y los han superado. Lo han hecho teniendo muy claro quiénes son sus adversarios, por encima de sus respectivas diferencias y pluralidades, y porque han tenido objetivos comunes. Se trate de Pablo Escobar, de la ETA o de Bin Laden, a los grupos criminales o a las organizaciones terroristas que amenazan a una sociedad se las derrota teniendo claridad sobre quiénes son los verdaderos enemigos. Pongámonos, como sociedad, también un ya basta a las confusiones y las manipulaciones.
Y como era el villano más odiado, no merecía menos. La revista Time tachó con sangre el rostro de Osama bin Laden, por quinta vez, esta revista vuelve a tachar a uno de los enemigos históricos de Estados Unidos. La hizo primero con Adolfo Hitler, con la bandera de Japón, conSaddam Hussein y también con Abu Musab al-Zarqawi, el líder de la Al-Qaeda iraquí.
Osama muere, y aunque su cuerpo es arrojado al mar, queda como personaje esencial para entender el camino de la historia moderna de Estados Unidos y, claro, del resto del mundo. La negativa de Barack Obama de mostrar fotografías de un Osama asesinado, empata con ese lugar dado por la revista Time. Y es que, comparándolo con otro de los grandes enemigos estadunidenses, pasará lo mismo que con el cuerpo de Hitler, nadie sabe dónde está.
A Osama se le escribe ya su historia, por sus allegados y el colectivo, donde salen datos, detalles sobre la vida que llevó más allá de sus apariciones por televisión lanzando amenazas y mensajes de odio.
Tuvo cinco esposas, con la última se casó cuando ella tenía 18 años, él 43, poco antes del terrible ataque al WTC de Nueva York, y que le significaría una guerra que casi diez años después lo asesinaría. Osamaera considerado “piadoso”, evidentemente, por su dedicación religiosa, a la que nunca faltó, en la que basó parte de su discurso contra Occidente.
Tuvo 20 hijos y, cómo no, si su primer matrimonio se realizó cuando apenas cumplía los 17 años y fue, curiosamente, con una de sus primas, dos años menor que él.
Estos detalles, revelados por Sheikh Rashid Mohammed Ismail, un líder de Al-Qaeda en Yemen, quien ofició la última boda de Bin Laden, y que fueron publicadas en un diario local, caben perfecto en ese patrón de personaje obsesionado con sus odios y creencias. Osama se definió siempre como enemigo de Occidente, específicamente de Estado Unidos, incluso pensaba en su última hija como seguidora fiel de su ideología. Dijo alguna vez, según lo reveló un periodista en Pakistán, que soñaba con que su hija le ayudara a acabar (asesinar) a los enemigos del Islam.
Otro detalle más, que sale, no por revelaciones, sino a causa de hallazgos hechos en los alrededores de la casa donde fue asesinado, hablan de una posible necesidad o adicción a la mariguana. Y es que la cadena CNN, en uno de sus recorridos por el lugar, encontró varias matas de esta planta y de inmediato se hiló con la enfermedad renal que, dicen, padecía desde hacía ya varios años, y se asociaron, pues, los beneficios de la mariguana con ese tipo de mal. Y dejó la duda, ¿será que, con ella, Osama luchaba contra la enfermedad?
Cuántas dudas e historias que, seguramente, no serán las únicas que escucharemos en los próximos días. Y es que el archivo de Osamaseguirá creciendo. Porque, sin querer, la vida de los grandes personajes, aunque villanos (a veces el de ellos más), siempre dejan cabos sueltos que sólo enriquecen su leyenda...
Addendum. Ayer se publicaba en los diarios una foto de Hillary Clintonque llamó mucho la atención. Fue tomada el día de la operación que acabó con la vida de Osama bin Laden; la secretaria de Estado seguía, vía satélite, lo que se realizaba, y dijo que “fueron los 38 minutos más intensos de su vida”. En la imagen, Clinton se ve sorprendida, perturbada, asombrada, incluso tenía las manos sobre la boca. Dijo ella que, “tal vez”, esa reacción era producto de su “alergia de primavera”, aunque un estornudo, evidentemente, no fue...
Conocí a Marisela Morales hace muchos años, cuando ambos trabajábamos en las tareas que ahora ella comanda. Más tarde fue mi mejor alumna de posgrado en la primordial materia de garantías constitucionales. Siempre la he visto con la mejor opinión. Hoy, es la segunda persona en 111 años que, de subprocurador, ascendió a procurador. Todos los demás no lo logramos.
He estado muy vinculado con las procuradurías de Justicia. La vida me ha brindado la oportunidad y el privilegio de conocerlas muy bien. Conozco las procuradurías mejor que mi casa porque en mi casa sólo he sido jefe y poco me entero de lo que necesita para funcionar mientras que en las procuradurías he tenido que ayudar para que funcionen.
Por eso digo que la vida ha sido generosa conmigo. Me he beneficiado con la amistad franca y constante de 15 de los 16 procuradores que ha tenido la República Mexicana en los últimos 40 años. He platicado con ellos muchísimas horas. Quizá cinco mil o diez mil horas.
En materia de procuración ya no es fácil que me impresione con los datos ni con las noticias ni con los hombres. Pero sí con lo que constituye un mérito superior.
Son cuatro las primeras cuestiones que debe tener en claro y resolverse a sí mismo el funcionario de los altos mandos de la procuración: la naturaleza de su designación, la de la institución, la de su función y la de su posición.
Una de las primeras y más importantes cuestiones es la razón de su designación. En la medida en que el designado sepa para lo que lo nombraron sabrá, también, lo que se espera de él y lo que debe cumplir.
Una segunda, y también muy importante cuestión, es la naturaleza propia de la Procuraduría que dirige. Hay procuradurías que podríamos llamar de paz y hay procuradurías que debiéramos considerar como de guerra.
Una tercera cuestión importante es la del cometido esencial de su función. Para comenzar, es determinante tener como referentes de funcionamiento imparcialidad, independencia, transparencia, equivalencia, diligencia, escepticismo y asepsia.
Otros aspectos tienen que ver con el perfil personal de lo que el funcionario le imprime a la función, sobre todo en tres aspectos: conflictividad, conspicuidad y humildad.
Es muy conveniente que el funcionario de la procuración no sea conflictivo en su estilo personal porque ya de suyo la función lo es. Si, además, es propenso al conflicto, la función se torna infernal.
En cuanto a la conspicuidad, cabe la recomendación de que el funcionario sea discreto. Los temas de la procuración son de por sí espectaculares, pero si a esto se le agrega el protagonismo, eso da cómo sumatoria el escándalo. Y lo escandaloso siempre está reñido con lo serio, lo eficiente y lo respetable.
Por último, cabe decir que debe ser humilde y no prepotente. Sobre todo el de la procuración mexicana, tan pobre, desprestigiada, inútil, torpe, limitada, perversa, pervertida y tan odiada. Ello obliga a no hablar y a no actuar con triunfalismos ni con soberbias ni con vanidades ni con ostentaciones, sino recordando que no comanda un gran equipo con pronóstico de campeón sino uno que siempre está al borde del descenso.
La cuarta y última cuestión consiste en que, para ser un buen procurador de Justicia se requiere, tan sólo, contar con siete atributos ineludibles. Ser conocedor, para que no lo engañen. Leal, para que no lo seduzcan. Honesto, para que no lo compren. Valiente, para que no lo asusten. Respetado, para que no lo ataquen. Inteligente, para que no lo confundan. Y justo, para que no lo sacudan.
El buen procurador es como un buscador de tesoros. No puede preguntar mucho. Tiene que saber lo que busca, cómo se encuentra, cómo se identifica y cómo reconocerlo. Marisela Morales está muy bien equipada. Le deseo buena suerte. Todos necesitamos que tenga muy buena suerte.
*Abogado y político. Presidente de la Academia Nacional, A. C.
El presidente Felipe Calderón ha salido en estas últimas dos semanas a decir más de una vez que hace falta mayor compromiso de parte de los gobernadores y de las autoridades municipales para atacar al crimen organizado.
Un crimen organizado que, ante estos reclamos presidenciales, evidencia lo que escribió René Delgado en su más reciente columna: que somos un país con políticos desorganizados.
El Presidente ve un panorama de seguridad; arma una estrategia frente a ese panorama, pero los demás eslabones de la cadena no concuerdan.
El grave problema de la lucha del Presidente es que para muchos mexicanos es una guerra, no una lucha, y una guerra que no es de todos, sino del presidente Calderón y de su gobierno.
La encuesta de GEA-ISA del mes de marzo hace la pregunta expresa: ¿cree usted que la lucha contra el crimen organizado es realmente una guerra o no lo es? Si sí lo es, ¿cree usted que es una guerra del pueblo mexicano o es sólo del gobierno?
La respuesta: 53% cree que es una guerra solamente del gobierno.
Platicando con algunos gobernadores en estos días, el reclamo que tienen es que no quieren caer en el mismo vicio —así lo ven— que el Presidente: volver la agenda de gobierno unitemática, centrada en los problemas de la inseguridad.
Si el Presidente quiere salir en cadena nacional para hablar del tema; el día anterior dar un discurso reclamando a los gobernadores y al día siguiente conmemorar la batalla de Puebla haciendo énfasis en la lucha que emprende el gobierno, es su decisión.
Pero no todos los gobernadores están de acuerdo con esta estrategia de gobierno ni con esta estrategia de comunicación. Cada uno tendrá distintas razones y justificaciones.
Desde la pragmática de creer que, si no se habla de un tema, sus problemas no saldrán a flote; hasta la coyuntural de sostener que, mientras que el Presidente pide apoyo por un lado, se encarga de golpear y utilizar las herramientas de la Presidencia para golpear a los adversarios por el otro.
El caso es que tenemos a un Presidente pidiendo cooperación, mientras el dirigente del PRI, Humberto Moreira, le exige que pida perdón. Y sumamos al alcalde priista de Juárez, Héctor Murguía, que le pega de gritos, diciendo “¡Por eso los odian!” a los policías federales que se acercaron a su convoy de camionetas y escoltas vestidos de civil y equipados con armas largas para revisar aquel desplante de prepotencia.
Murguía, así como Mauricio Fernández, alcalde panista de San Pedro Garza García, en Nuevo León, por mencionar a los más “llamativos” de los presidentes municipales, denuestan la estrategia del gobierno. Gritan a los cuatro vientos que el presidente Calderón se equivoca con SU lucha.
Y este panorama se da en el marco de la Marcha por la Paz que viene al DF con la consigna de que no quieren hablar con ninguna autoridad, evidentemente tampoco con el Presidente.
Discursos van, discursos vienen, pero lo que es un hecho es que, mientras así de dividida se encuentren la clase política y la sociedad en general, difícil será tener la coordinación y la organización para enfrentar al crimen organizado.
En Twitter: @AnaPOrdorica





Tomo y añado de Jacinto Antón: “Consejos históricos para deshacerse del enemigo muerto” (El País, 3/5/2011).
Aquiles arrastró el cuerpo de Héctor frente a las murallas de Troya para ofender a los troyanos y entregó sus restos al padre, que vino a pedirlos en persona.
David exhibió la cabeza de Goliat y dio su cuerpo a las aves del cielo y los animales de la Tierra.
Nada se sabe del cuerpo de los enemigos muertos de la antigua Roma: Aníbal, Vercingétorix y Arminio, que desafiaron al imperio.
La tumba de Cleopatra es también desconocida.
Shakespeare demostró en Julio César lo que pueden hacer un poeta y un político en presencia de un cadáver odiado y venerado por la turba.
Los cadáveres pueden ganar batallas, como el Cid Campeador.
Oliver Cromwell fue desenterrado para una ejecución póstuma. Su cadáver fue desmembrado y la cabeza puesta en una pica, aunque una tradición dice que su verdadero cuerpo fue echado al Támesis para evitarle por igual cultos idólatras y vejaciones públicas.
El mesiánico Mahdi (El Esperado), triunfador sobre los ingleses en Khartoum, el Sudán, fue sepultado a bombazos y desenterrado por el vengador imperial, Lord Kitchener, quien hizo pelar el cráneo del Mahdi para hacerse un tintero.
Los restos carbonizados de Hitler fueron enterrados y exhumados varias veces por la paranoia de Stalin, y puestos finalmente en un lugar cuya localización se mantuvo oculta.
Los cuerpos de los nazis ejecutados durante los juicios de Nurenberg fueron incinerados y sus cenizas esparcidas en el río Issar. Las de Eichman fueron echadas al mar. El cuerpo de Rufolf Hess fue devuelto a la familia con la condición de que lo enterraran en secreto.
El Che Guevara fue muerto y enterrado de mala manera en un poblado inaccesible de Bolivia, en 1967, pero en 1997, tras revelarse el paradero del cuerpo, fue exhumado y repatriado en póstuma gloria a la Cuba posrevolucionaria, o revolucionaria póstuma, como en todas sus cosas, también mitologizó y mintió respecto de su célebre muerto, pues no hay ni hubo nunca certidumbre cabal sobre el lugar de su tumba.
Está claro que los muertos tardan más en morir que sus cuerpos y que hay que matarlos varias veces. No hay ejemplo mayor de muerto resurrecto que Jesucristo.
El entierro de Osama apenas ha empezado. Sus enterradores tienen claro que han de tener con su cadáver más consideraciones que con su cuerpo vivo.
Tienen razón.
Mientras congresistas de Estados Unidos amenazan con suspender la asistencia a Pakistán por supuestamente haber dado refugio a Osama bin Laden, crece la preocupación sobre las relaciones con otro importante aliado: Egipto.
Washington ha entregado a Egipto un promedio de dos mil millones de dólares anuales —alrededor de un tercio de los cuales han ido para las fuerzas armadas— desde que ese país del norte de África firmó los Acuerdos de Campo David con Israel en 1979.
Esto también hizo que otras naciones e instituciones financieras internacionales fueran más generosas con Egipto, cuyo aval tácito bajo el régimen de Hosni Mubarak a las polémicas acciones de Israel contra los palestinos era considerado indispensable para mantener un aceptable statu quo en Medio Oriente.
Pero la nueva política exterior del gobierno interino egipcio, que asumió hace casi tres meses, causa nerviosismo en Washington, particularmente en el Congreso legislativo, donde la influencia del lobby israelí es especialmente fuerte.
La preocupación creció especialmente luego de que Egipto mediara en un acuerdo de reconciliación firmado el miércoles en El Cairo por los grupos palestinos Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de Resistencia Islámica) y el secular Al Fatah, pacto que ha sido muy criticado por destacados congresistas, así como por el propio gobierno de Barack Obama.
La presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, y el principal representante del gobernante Partido Demócrata en ese órgano, Howard Berman, ya habían señalado que la ayuda estadunidense debía ser interrumpida a cualquier gobierno palestino que incluyera a Hamás, a menos que este movimiento renunciara a la violencia, reconociera el derecho de Israel a existir y aceptara previos acuerdos firmados por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
Aunque todavía no se ha propuesto nada formalmente, crece en el Congreso la idea de recortar la ayuda a Egipto como forma de frenar la independencia que muestra en su política exterior. “Si el deseo de El Cairo de una política exterior más ‘independiente’ se traduce en vínculos más estrechos con terroristas, el histórico apoyo de Estados Unidos a los militares egipcios debería ser reconsiderado”, escribió el martes el periódico neoconservador The Wall Street Journal en un editorial en el que definía las últimas acciones de Egipto como una “perturbadora antesala de lo que podría emerger” de la llamada Primavera Árabe.
La preocupación en Washington comenzó poco después de la salida de Mubarak, cuando Egipto permitió que barcos de guerra iraníes pasaran por el canal de Suez al mar Mediterráneo, una acción que Israel y sus partidarios insistieron no tenía precedentes desde la Revolución Islámica en 1979.
El nuevo canciller egipcio, Nabil Elaraby, aseguró que su gobierno no tenía intención de renunciar a los Acuerdos de Campo David. Pero, desde que asumió, su política exterior ha ganado independencia tanto de Estados Unidos como de Israel.
A comienzos de este mes, Elaraby anunció después de una inusual reunión con diplomáticos de algo rango iraníes que los dos países habían “abierto una nueva página”.
Desde entonces, El Cairo ha dejado en claro que intenta normalizar las relaciones con Teherán, algo que supondría un importante revés para los esfuerzos estadunidenses e israelíes destinados a aislar a la República Islámica y forjar una alianza de hecho entre Israel, Egipto y las monarquías sunitas de Jordania y del golfo.
“Todo el mundo tiene relaciones diplomáticas con Irán, a excepción de Estados Unidos e Israel”, dijo la semana pasada al diario estadunidense The New York Times el portavoz de la cancillería egipcia, Menha Bakhoum. “Vemos a Irán como un vecino en la región con el que deberíamos tener relaciones normales”, añadió.
Al mismo tiempo, el canciller confirmó en una entrevista con la cadena árabe Al Jazeera lo que se había rumorado por semanas: Egipto abriría el puesto de cruce de Rafah hacia el territorio palestino de Gaza, controlado por Hamás, lo que pondría fin a un bloqueo israelí de cinco años y que Mubarak ayudó a mantener en vigor.
El Cairo también se acaba de sumar a los esfuerzos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para ser reconocida como estado independiente en la próxima sesión plenaria de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en septiembre, y habría instado a Estados Unidos a que hiciera lo mismo.
Sin embargo, el gobierno de Obama indicó que se oponía vehementemente a esa iniciativa, alertando que socavaría el “proceso de paz”, aunque éste se encuentra suspendido desde septiembre pasado. No obstante, es improbable que Washington pueda detener los esfuerzos palestinos, que cuentan con respaldo de potencias de Europa occidental.
La nueva política exterior de Egipto parece estar diseñada para satisfacer a la opinión pública local que, según encuestas, es cada vez más opuesta a Estados Unidos desde la invasión a Irak en 2003 y muestra especial hostilidad hacia a Israel.
En la última encuesta divulgada por el Centro de Investigación Pew, 54 por ciento de los consultados dijeron que el tratado de Campo David con Israel debía ser anulado, mientras 36 por ciento señalaron que debía mantenerse.
Cuarenta y tres por ciento afirmaron que preferían una relación más distante con Estados Unidos respecto de años anteriores. La misma encuesta demostró un fuerte apoyo a Amor Moussa, ex presidente de la Liga Árabe y probable candidato presidencial egipcio, promotor de una aún mayor independencia en política exterior.
Muchos observadores creen que los recortes en la asistencia de Washington serán inevitables si Egipto mantiene la actual trayectoria.
© Inter Press Service
El 24 de septiembre de 2001 Susan Sontag hizo pública su opinión sobre los ataques terroristas que sufrió ese mes su ciudad, Nueva York. Utilizó la ocasión para criticar al gobierno de George W. Bush —criticarlo por su estupidez, por su infantilismo frente a la tragedia que golpeó a Estados Unidos. “¿Dónde está el reconocimiento de que esta no fue una acción cobarde contra la civilización o la libertad o la humanidad o elmundo libre, sino un ataque contra un país que se ha autoproclamado a sí mismo superpoder del mundo, llevado a cabo como consecuencia de alianzas y acciones específicas de Estados Unidos? ¿Cuántos ciudadanos aquí están conscientes de los bombardeos americanos que ocurren hoy en Irak? Y si ha de ser utilizada la palabra cobarde, ella sería más adecuada para designar a aquellos que matan desde el aire, sin poder ser atacados, que a aquellos dispuestos a morir ellos mismos para matar a otros”. Estados Unidos, añadía, tenía que replantear su política exterior, sobre todo en Medio Oriente. “Nuestro país es fuerte, nos dicen una y otra vez”, concluía. “¿Quién duda que Estados Unidos es fuerte? Pero eso no es todo lo que Estados Unidos debe ser” (The New Yorker, 24-09-2001).
Estas palabras provocaron una reacción de ira en Estados Unidos, una indignación sin nombre en Nueva York, incluso entre las personas más cercanas a Susan Sontag. Ella misma reconoció después que había sido inadecuado el momento para decirlas, luego de una tragedia que mató a miles de personas y desfiguró para siempre a su ciudad. Pero reafirmó que lo que había dicho entonces, a pesar de ser inoportuno, era verdad. Yo lo pienso también: el momento era inapropiado, pero las palabras eran ciertas, pues los actos terroristas que mataron a miles de personas inocentes —hombres, mujeres y niños— fueron ejecutados “como consecuencia de alianzas y acciones específicas de Estados Unidos”. No fueron una acción contra la civilización, lahumanidad o el mundo libre.
Estados Unidos es un país construido a sangre y fuego. Destruyó un paisaje y destruyó un pueblo para construir otro paisaje y otro pueblo en el curso del siglo XIX, y luego de un periodo de aislacionismo (en el que su integridad estuvo más segura de lo que está hoy, con el ejército más grande en la historia) irrumpió en el mundo a partir de la Segunda Guerra Mundial. Entonces inició una práctica que no cesa hasta el día de hoy: bombardear países. Estados Unidos no ha dejado de hacer estallar bombas en todas partes desde hace 70 años. Las más antiguas fueron las que barrieron con ciudades en Europa y Asia (incluyen dos bombas atómicas que destruyeron ciudades esencialmente habitadas por mujeres y niños: Hiroshima y Nagasaki). Las más recientes son las que han caído en países árabes como Sudán, Irak, Afganistán, Libia. Es explicable su resentimiento contra EU.
Es explicable también —y justificado— porque luego de los ataques de 2001, su gobierno aprobó nuevos métodos de interrogación a los detenidos acusados de terrorismo, a quienes, por ser combatientes ilegales, no se les reconocen los derechos amparados por la Convención de Ginebra. Junto con las leyes, los medios legitimaron también el uso de la tortura, con declaraciones hechas en público ante la impasibilidad e incluso la anuencia de la sociedad americana. Obama se pronunció contra la tortura durante las elecciones de 2008, como lo hizo también McCain, pero algunos la defienden sin rubor, como Cheney. Es una práctica todavía común, sugieren los cables revelados por WikiLeaks. Los países que hacen de la defensa de los derechos humanos uno de los ejes de su política exterior —los más ricos, sobre todo— deben condenar el uso del terror con fines políticos cuando es ejecutado por los gobiernos (no sólo por las organizaciones), a través de sus ejércitos regulares (no sólo por medio de sus comandos especiales).
En su discurso ante la nación estadunidense, el domingo por la noche, el presidente Obama mencionó tres veces la palabra “justicia”, en referencia al resultado de la operación que ese día resultó en la muerte de Osama bin Laden.
“… desde septiembre del 2001 nos unimos en la decisión de presentar ante la justicia a quienes cometieron esos ataques atroces…
“… la semana pasada consideré que teníamos suficiente análisis de inteligencia para tomar acción, por lo que autoricé una operación para capturar a Osama bin Laden y presentarlo ante la justicia…
“… en noches como ésta, podemos decir a las familias de aquellos que perdieron a seres queridos por la violencia de Al Qaeda: se ha hecho justicia.”
¿Qué tipo de justicia se ha hecho?
A lo largo de la historia, el concepto de justicia ha fluctuado entre una idea eterna, supramundana, universal e independiente de los criterios del hombre, o aquella otra en la que la justicia resulta de una concepción social ideal según lugar, tiempo y circunstancia.
Para Platón, la justicia es la “virtud fundante y perseverante”, pues sólo cuando alguien la entiende y la hace propia puede lograr las otras tres virtudes cardinales (la prudencia, la templanza y la fortaleza). La armonía trascendental y permanente, que sólo se logra mediante la justicia, según Platón, es lo que mantiene la amalgama que cohesiona a todas las demás virtudes juntas. En ausencia de justicia, la prudencia pierde el sentido de razón, esta pérdida cuestiona la templanza y las emociones y el deseo minan la fortaleza. En ausencia de justicia no hay virtudes que subsistan.
El primer crítico de la idea de justicia de Platón no fue sino Aristóteles, para quien el concepto no puede sino tener raíz humana y, por lo tanto, ser cambiante en función de condiciones diversas. Si la justicia es el cemento que mantiene unidas a las sociedades, es claro que cada una de ellas tendrá su propio concepto de justicia en función de sus necesidades. En su Retórica, Aristóteles argumenta que “la equidad es la justicia cuando va más allá de la ley”, lo que se usa desde entonces para permitir al juzgador cierta discreción para suavizar el rigor de la letra escrita.
Pensemos para facilitar las cosas que hay una mezcla de las dos vertientes: la justicia como un designio eterno perfecto, interpretada por seres mortales e imperfectos. Así, el interminable constructor de frases célebres entre muchas otras grandes virtudes (Churchill, por supuesto) decía que “toda la historia de la humanidad se puede resumir en el hecho de que cuando las naciones son poderosas no siempre son justas, y cuando desean ser justas es que no son poderosas”. ¿De qué tipo de justicia se habla entonces cuando se dice que la hubo en la captura y muerte de Bin Laden? Que el mundo puede ser mejor hoy que hace una semana es muy probable, ¿pero es eso justicia? Que alguien recibió lo que casi indudablemente merecía es un hecho, ¿pero es eso justicia? Que el mensaje al terrorismo es incuestionable también, ¿pero es eso justicia?
Más allá del reconocimiento a la labor de inteligencia, a la aceptación de la real politik que aconsejaba no avisar al gobierno de Pakistán de las acciones a emprender; más allá incluso de las múltiples contradicciones sobre exactamente qué sucedió en esos 40 minutos que se dice duró la operación (contradicciones no menores sobre si estaba armado o no, usó a una mujer como escudo protector o no, en fin), Occidente, y en particular Estados Unidos, perdió una oportunidad de marcar las diferencias con el terrorismo islámico. Perdió una oportunidad de aplicar la ley, de decir que las cosas se hacen de otro modo y mostrarlo. La historia se cierra más rápido tal como sucedió, pero en la sensación de oportunidad perdida siempre hay un vacío inexpugnable.
No hay la menor duda de que el proceso de presentar a Bin Laden ante la justicia hubiera sido complicado, riesgoso, costoso, pero si el hombre es la medida de todas las cosas (Protágoras), esa hubiera sido la medida de este tiempo. ¿Se le hubiera podido llevar ante el tribunal de La Haya? ¿Juzgado marcialmente en un portaviones? ¿Convenido llevar a Nueva York? Una caja de Pandora impredecible cual más. Acaso habría que decir más bien que debiera presentársele ante la ley. No en balde el nombre oficial del máximo órgano judicial en Estados Unidos es la Suprema Corte, sin incluir el término “de Justicia” como en nuestro caso, pues allá no se habla de una “corte de justicia”, sino de una “corte de ley”. ¿Diferencia trivial? Tal vez no; se evita así entrar en esa discusión… ¿de qué justicia se trata?
Había decidido no escribirle ni una carta más a través de este medio. Lo declarado por usted a Joaquín López-Dóriga el martes pasado y luego su mensaje a la nación del miércoles, en cadena nacional y en los horarios estelares de tv, me ha hecho cambiar de opinión.
Tenemos los ciudadanos —y en especial quienes ejercemos el oficio periodístico— no solamente el derecho, sino el deber de hacer contrapeso, en la medida de nuestras posibilidades, al poder y más cuando éste se ejerce con tan notoria y criminal ineptitud como usted lo hace.
Aunque usted y sus seguidores pretendan llevar el país hacia el pasado autoritario donde la palabra del presidente era prácticamente dogma de fe, lo cierto es que los tiempos han cambiado.
Si aspiramos a retomar el rumbo democrático, perdido cuando la traición de Vicente Fox le permitió a usted sentarse en la silla, no podemos ni debemos tolerar que nadie, escudándose en el cargo, en el que supuestamente está para servirnos y no para servirse de nosotros, mienta impunemente.
Sé que —como ha sucedido en el pasado— no habré de recibir respuesta de su parte y que esta nueva carta que le dirijo no tendrá, ni por asomo, la difusión tanto de la entrevista como del mensaje que usted dirigió a la nación, pero no puedo quedarme, ante los mismos, con la boca cerrada.
Ofende e indigna profundamente la ofensiva propagandística desatada por usted en la inminencia de la partida, desde la ciudad de Cuernavaca, de la marcha por la paz con justicia y dignidad convocada por Javier Sicilia.
No tuvo usted el recato y la prudencia de los que, quienes han convocado a la marcha y quienes en ella participan, han hecho gala. En lugar de esperar, callar y escuchar prefirió de nuevo la estridencia. Se lanzó así, como es su costumbre, al ataque, reafirmando la vocación autoritaria que lo caracteriza.
Ofende e indigna la forma en que pretende desvirtuar el creciente clamor ciudadano y su esfuerzo consistente por presentar ante la opinión pública, a la cual tiene usted acceso privilegiado, a quienes nos oponemos a su estrategia como cómplices del crimen organizado.
Ofende e indigna que en las actuales circunstancias se atreva usted a lanzar, en cadena nacional además, este tipo de acusaciones, incite, desde el poder al linchamiento, siembre la discordia, promueva el odio y ponga en riesgo la vida de tantos.
Se lo dije hace unas semanas aquí mismo y lo repito: juega usted con fuego, promueve con su discurso ahora la misma violencia que, sus erráticas acciones contra el narco, no han hecho sino escalar.
No hace usted, sin embargo, nada nuevo. Así llegó a sentarse en la silla. Así, por esta vía que usa de manera recurrente, llegaron al poder otros regímenes autoritarios; explotando el miedo en la gente, presentando a sus opositores y críticos como un “peligro para México”, invocando los más oscuros y primitivos instintos de sus partidarios y seguidores.
Si antes fue peligroso e irresponsable que usted actuara así, hoy es criminal que vuelva a hacerlo.
Ofende e indigna que se atreva a pedir “comprensión” cuando no ha sabido usted tenerla para los problemas que aquejan al país, las causas estructurales del narcotráfico, que ha dejado intocadas, y sobre todo para los sufrimientos de decenas de miles de personas cuyos seres queridos han muerto en esta guerra y a los que, sin mediar averiguación judicial alguna, ha criminalizado sistemáticamente.
Ofende e indigna que se atreva a pedir propuestas cuando sistemáticamente ha desoído las voces de expertos, instituciones académicas, organismos internacionales, gobiernos extranjeros que han insistido en la necesidad urgente de combatir de manera integral y no sólo mediante acciones de fuerza que solamente han fortalecido y radicalizado la violencia criminal de los cárteles de la droga.
Ni su estrategia de combate al narco es, señor Calderón, el “único camino” transitable para conseguir la paz y la seguridad en nuestro país ni, tampoco, quienes insistimos que ha de cambiarse con urgencia la misma pretendemos que el Estado se “eche para atrás” y ceda terreno al crimen organizado.
No queremos que el Estado renuncie a lo que constituye su tarea fundamental: la preservación de la paz y la seguridad de los ciudadanos. Es a usted a quien, en cumplimiento de un deber democrático y por la firme convicción de que con sus acciones ha conducido al país al abismo, a quien debemos atarle las manos.
Plantea usted una falsa disyuntiva. Mentira que quien no esté con usted esté contra México y a favor de que éste caiga en manos de los criminales. Mentira también que quienes nos oponemos a su “guerra” suframos de amnesia selectiva y olvidemos la responsabilidad de gobiernos anteriores al suyo.
Quien padece amnesia es usted, señor Calderón. Con el PRI, al amparo del cual floreció el narco en nuestro país, usted ha cogobernado todos estos años. De Vicente Fox, que permitió que el crimen organizado se apoderara de amplios segmentos del territorio nacional, recibió el poder.
A uno y a otro no ha hecho sino garantizarles impunidad. La misma que usted espera recibir de su sucesor; la misma que los ciudadanos, por la vía legal, habremos de negarle.

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In Memoriam Jorge Díaz Serrano: amigo y colega de mis padres, amigo y mentor mío, y a mi buen entender, mexicano inocente injustamente encarcelado durante 5 años.
Los pros y contras de la reforma política aprobada por el Senado y cuyo destino ahora se encuentra en manos de Enrique Peña Nieto han sido largamente debatidos. Senadores y diputados, académicos, políticos, comentócratas y demás chismosos hemos discutido hasta la saciedad, desde hace años, las virtudes y los inconvenientes de cada una de las medidas incluidas en la minuta que la Cámara alta envió a los diputados. No se necesita más tiempo para debatir todo esto: se ha hecho ad nauseam.
Como mi postura ha sido expuesta, por lo menos desde 2004, en muchísimas ocasiones, no tiene sentido repetirla; a los lectores que quisieran conocerla, me permito referirlos tanto al desplegado "No a la Generación del No" que promovimos Héctor Aguilar Camín, Federico Reyes Heroles y yo hace poco más de un año, como los libros "Un futuro para México" y "Regreso al Futuro" que he escrito con el propio Aguilar Camín. Pero sí quisiera agregar dos consideraciones a lo que he dicho en incontables oportunidades.
En primer lugar, creo que la reforma debe aprobarse ahora para que rija en las elecciones de 2012 por una razón fundamental: su aprobación ahora y para que valga ahora, mandaría un mensaje a la comunidad internacional y a los mercados de que en México sí se pueden hacer las cosas. Ciertamente tarde; ciertamente de manera incompleta; ciertamente no todo lo que se tiene que hacer en muchos otros ámbitos; pero mostrar que algo sí se puede hacer.
Cuando recordamos que desde 1997 no se ha logrado ningún cambio de fondo del régimen político institucional del país, y que tampoco se han realizado reformas económicas o sociales de gran calado, el mero hecho de que por fin se alcanzara un acuerdo entre las fuerzas políticas en algo tan importante como el andamiaje institucional del país, demostraría al mundo que México no es sólo un país de decapitados y de balazos. No es una razón menor para que la reforma política salga adelante como ya salió, casi por unanimidad, en el Senado.
Pero también creo que se puede argumentar a favor de la reforma por su viabilidad política. Ante quienes dicen que es imposible sacarla a tiempo, y que Enrique Peña Nieto ni la quiere ni le conviene (o sea, ni la ve ni la oye), me parece que hay una respuesta muy concreta. Existen buenas razones para pensar que aunque Peña Nieto se ha manifestado varias veces en contra de la reelección y que alberga serias dudas sobre las candidaturas independientes, el referéndum y demás elementos de la reforma, también es posible que a cambio de la incorporación de lo que más le importa pueda aceptar cambios que no le gustan, pero que son tolerables.
En lo que más ha insistido Peña Nieto es algo que por mi parte siempre he apoyado, y que me parece indispensable: fomentar la generación de mayorías en la Cámara de diputados y en el Senado, o por lo menos en la primera. No comparto su idea de restablecer la llamada cláusula o candado de gobernabilidad ni en 35% ni en 40%; pero sí me identifico con la misma idea que puede expresarse de otro modo, a saber, eliminando la cláusula de sobrerepresentación en 8%: esto significa que ya no habría límite al número de diputados plurinominales que pudiera obtener el partido más votado, se repartirían en función de su votación; así por ejemplo, el PRI en 2009 hubiera podido obtener más de 251 escaños con alrededor de 40% del voto en esas elecciones intermedias. No veo razón por la que los promotores de la reforma política, es decir, Calderón, Beltrones, Creel, González Morfín, Carlos Navarrete y Pablo Gómez, todos ellos merecedores de fuertes aplausos, no puedan también tolerar el cambio que propone Peña Nieto. No les gusta, pero no es el fin del mundo. Y si este es el precio a pagar para sacar lo demás, la sociedad mexicana entendería que vale la pena.
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Una poda violenta pero que no afecta tronco ni raíces.- Desde diciembre del 2006, la política más importante del gobierno de Felipe Calderón ha sido el combate a las organizaciones de narcotraficantes con el uso de las fuerzas armadas. Calderón ha concentrado la energía del gobierno en localizar, eliminar, arrestar o deportar a ciertos jefes de los carteles, enfrentar a sicarios cuando la ocasión se presenta, interceptar cargamentos de drogas y destruir plantíos y laboratorios.Sin embargo, esta diligencia en el combate a las manifestaciones más violentas del narcotráfico -la poda de ramas de un árbol muy frondoso- no ha sido acompañado de otra política aún más importante: el diagnóstico cabal del mal y el ataque a sus razones últimas. Hace ya un siglo que se declaró internacionalmente ilegal la producción, el comercio y el consumo de las primeras drogas -opio y derivados- pero la actividad persiste. Y es que las raíces del mal siguen vivas porque ni siquiera se ha hecho un diagnóstico internacionalmente aceptado y que sirva como base teórica de la acción común para identificarlas y extirparlas.
No obstante la inversión de grandes recursos gubernamentales en la lucha contra los carteles de la droga, el negocio del narcotráfico no da señales de decaer en México. Sólo por lo que se refiere a la exportación de drogas de México a Estados Unidos se calcula que el valor de ese comercio fluctúa entre los 19,000 y los 29,000 millones de dólares, (el cálculo proviene del U.S. Department of Homeland Security, en su documento "United States of America-Mexico. Bi-National Criminal Proceeds Study" p. II). Y si bien el mercado norteamericano es el principal para los carteles mexicanos, no es el único.Cuando una comunidad se ve frente a un problema serio y urgente, con frecuencia no le queda más camino que atacar sus manifestaciones externas más obvias pero sabiendo que esa reacción no sustituye al esfuerzo por dar con las causas y eliminarlas o reducirlas al mínimo. Así, por ejemplo, ante el surgimiento de una epidemia como el sida, lo urgente y prioritario fue auxiliar a los afectados y detener su expansión, pero finalmente la respuesta más efectiva consistió en concentrar los recursos de la comunidad científica mundial en descubrir al agente patógeno, su forma de transmisión y, finalmente, la forma de atacarlo de manera preventiva, como antes se hizo con la viruela y otras plagas.
En principio, y como la lucha contra el narcotráfico ya lleva un siglo, lo lógico sería esperar que los gobiernos, especialmente el teóricamente más interesado y con mayores recursos -el norteamericano-, ya hubieran elaborado una teoría sólida sobre las causas primarias de las adicciones y hubieran concentrado sus esfuerzos no tanto en andar destruyendo plantíos, persiguiendo a capos o metiendo en la cárcel a consumidores, sino en eliminar o minimizar las causas sociales y psicológicas que han dado origen a toda la cadena del narcotráfico. Sin embargo, ese no ha sido el caso. Washington, "Los Pinos" y muchos otros centros de decisión siguen centrando su energía en combatir los resultados y no las razones del fenómeno.
A estas alturas, lo urgente es detener la expansión del crimen organizado pero lo realmente importante es llegar a un consenso, producto de un análisis científico lo más sólido posible, qué explique las razones por las cuales comunidades rurales enteras optan por ser productoras de amapola o mariguana, saber el conjunto de factores qué han llevado a miles de jóvenes a enrolarse en los ejércitos de sicarios hasta convertirse en torturadores y asesinos bestiales y determinar las causas que lleva por un lado a un habitante de un barrio pobre, a un estudiante clase mediero o a un ejecutivo exitoso, a usar drogas como vía para escapar de sus respectivas realidades. Sólo tras determinar las causas profundas se puede dar con seguridad el siguiente paso: diseñar auténticas alternativas económicas y culturales para los actuales y potenciales productores, comercializadores y consumidores de sustancias que demostrablemente sean más destructivas que las adicciones legales como el tabaco y alcohol.
Pilares.- La estrategia diseñada por los gobiernos de México y Estados Unidos y vigente desde el 2010 para enfrentar el complejísimo problema del narcotráfico está asentada en cuatro "pilares": 1°) Enfrentar y desmantelar la organización del narcotráfico, 2°) Fortalecer las instituciones legales mexicanas, 3°) Dar forma a una vigilancia fronteriza basada en la tecnología del siglo XXI, 4°) Construir comunidades resistentes a la penetración del narcotráfico en las áreas más conflictivas de México (se supone que en Estados Unidos ya se está en esto de tiempo atrás).
Como se puede deducir por el orden de los "pilares", la prioridad es el combate directo a las organizaciones criminales, es decir, a la manifestación más visible del mal y el fortalecimiento de algunos de los medios para ese combate; sólo al final aparece la idea de hacer algo al nivel de la estructura social -el "pilar IV"- y básicamente en las zonas que ya han escapado al control de la autoridad, como podrían ser Ciudad Juárez, la "frontera chica" de Tamaulipas, Acapulco, Monterrey o Cuernavaca. Pero ¿Qué es exactamente lo que se propone que hagan los gobiernos de México y Estados Unidos en este campo? Pues, la verdad, no mucho, apenas paliativos.
El Cuarto "Pilar". De acuerdo con un documento elaborado por Diana Negroponte de la Brookings Institution, ("Addressing the socio-economic causes of drug related crime and violence in Mexico", que se puede consultar en la página web del Mexico Institute en Washington), la respuesta social inmediata puede iniciarse intensificando los programas ya establecidos dentro del esquema del "Desarrollo Integral de la Familia" (DIF) y apoyarlos insuflando nueva vitalidad a los 168 subprogramas del moribundo "Todos Somos Juárez". En cualquier caso, debe involucrar más esfuerzos de los tres niveles de gobierno, del sector privado y de las ONGs. Finalmente está la contribución que hace o puede hacer el gobierno americano en tiempos de recortes presupuestales.
En este rubro se reconoce que los recursos realmente aportados por agencias como la USAID o INCLE para programas de salud, campañas educativas contra las adicciones o para impulsar la "cultura de la legalidad", crear centros telefónicos de emergencia, mapas electrónicos de registro de crímenes y otras actividades similares, no han estado a la altura del reto. Las donaciones ya entregadas o por entregar en el futuro inmediato por parte de las agencias norteamericanas apenas si rondan los cien millones de dólares, suma poco significativa si se considera que el adversario es un negocio de miles de millones de dólares. Al final del documento en cuestión hay una idea que simplemente se apunta pero no se desarrolla: decretar un impuesto a la riqueza, como en Colombia, para aumentar seriamente los recursos públicos destinados al gasto social. Sin embargo, no se ahonda en tamaña propuesta porque se sabe que las clases acomodadas mexicanas la rechazarían pues dicen no confiar en la clase política que administraría esa transferencia de recursos ya que la consideran muy corrupta.
Definitivamente confiar en el DIF o en "Todos Somos Juárez" para empezar a resolver el gran problema social que ha dado origen a la economía y cultura del narco es querer combatir un gran incendio con buches de agua. Lo limitado de este tipo de propuestas sólo sirve para resaltar lo lejos que están los "think tanks" de querer o poder desarrollar una gran visión respecto del problema de las drogas. Y lo anterior conduce a una pregunta: ¿La pobreza del marco teórico dentro del que hoy se desarrolla la mortal, brutal y costosa lucha contra el narcotráfico mexicano es por incapacidad de los involucrados o por una falta de voluntad? De ser lo segundo, esa ausencia de voluntad sólo se puede explicar porque una estrategia distinta a la actual, una que buscara llegar a la raíz del problema -la desigualdad, la corrupción, la incapacidad de la economía para crear empleos que satisfagan a los jóvenes, la naturaleza oligárquica de la estructura de poder, etcétera-, demandaría cambios sociales, políticos, jurídicos y culturales que equivaldrían a una revolución que, aunque pacífica, iría contra los que hoy sacan enormes ventajas de las imperfecciones de nuestra forma de vida colectiva. De ahí que la clase gobernante prefiera seguir usando la fuerza para podar las ramas incómodas y dejar más o menos como está el gran árbol de la corrupción y la injusticia.
Resumen: "Un diagnóstico de fondo de las causas del narcotráfico, quizá concluiría proponiendo un cambio que, de tan radical, equivaldría a una revolucion"
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Los recientes enfrentamientos de los legisladores afines a Enrique Peña Nieto, precandidato a la Presidencia por ese partido, con los senadores afines a Manlio Fabio Beltrones, también precandidato de ese partido, paralizan diversas leyes que podrían mejorar a México tanto económica como políticamente.
Esos atrasos legislativos son una muestra más de que el PRI no ha sabido ser oposición responsable. Su obsesión por recuperar la Presidencia lo ha llevado a poner en último plano legislar para el bienestar de los ciudadanos.
El senador Beltrones propone modificaciones a las Leyes fiscales, pero el mismo PRI las frena. En el caso de la Reforma Laboral, después de que durante varios años la estuvieron frenando, el PRI presentó una propuesta, que al poco tiempo el mismo PRI la frenó, aunque el PAN manifestó el total apoyo a esa reforma priista. La Ley de Seguridad Nacional para combatir más eficientemente al crimen organizado, también ha sido congelada por más de dos años por el PRI (desde el 21 de abril del 2009).
En 2008 las reformas a la Legislación Energética también fueron mediatizadas por el PRI. Lo que no le gustaba al sindicato de Pemex ni al grupo de empresarios que se beneficia con la Legislación actual, lo suprimió el PRI de la Reforma.
Un partido que ha demostrado durante 10 años que no tiene capacidad para ponerse de acuerdo entre ellos, que ha obstaculizado las reformas para crecer más, crear más empleos y que manipula a sus legisladores según le conviene a algún gobernador o líder priísta, sin importarles las consecuencias para el país, no promete ningún escenario mejor a los que tuvimos con ellos el siglo pasado.
Es difícil que un país avance cuando algunos partidos en lugar de jalar la carreta se dedican a echarle piedras y a pelearse entre ellos para ver quien se queda con la carreta.- México, Distrito Federal
El pasado 17 de abril, Moisés Naím escribió en el diario español El País, un artículo intitulado "¿Quién perdió a México?" en donde hace una descripción desde afuera de cuál es la situación por la que hemos atravesado los últimos años y cuáles han sido las causas que nos han llevado a vivir las situaciones de violencia e inseguridad por las que estamos pasando.
Me parece conveniente compartir algunos fragmentos e ideas que están contenidas en esta pieza publicada hace casi un mes, y que vienen a colación primeramente porque ya son casi dos semanas desde el abominable asesinato del empresario Carlos Valdés Berlanga que propició reacciones del empresariado, que aunque divididas, al fin reacciones y que trajeron consigo que el secretario de Gobernación, Francisco Blake, tuviera que regresar a La Laguna mucho antes de lo que hubiera programado, y por eso estuvo acá el pasado martes.
Además de los terribles hechos descritos arriba, la semana ha empezado con cierto viraje de la estrategia del presidente Felipe Calderón en tanto su comunicación y aprovechando su visita a Roma para asistir a la beatificación del extinto Papa Juan Pablo II, otorgó entrevistas a distintos medios de comunicación, y en ellas se notó su intención más clara, de señalar como corresponsables a los gobiernos estatales y municipales de la pesadilla que ahora estamos viviendo la gran mayoría de los mexicanos.
Comienza señalando el señor Naím en su escrito que México anteriormente podía ser percibido como el país latinoamericano con más chance de ser una nación desarrollada. Esto desafortunadamente ha cambiado, ahora si bien es cierto no se aprecia como un Estado fallido, sí se considera como un territorio donde regiones considerables e instituciones importantes están controladas por crueles y poderosos criminales del mundo. ¿Qué fue lo que ocurrió para que esto virara en dirección opuesta al desarrollo que antes era promisorio para hoy tener un presente funesto? El periodista de El País descarta que la responsabilidad sea solamente de los mexicanos. Los Estados Unidos, el mercado más grande del mundo para el consumo de drogas y Europa misma, que también demanda narcóticos, son por supuesto parte de la ecuación de la problemática del mundo de las drogas.
Pero más allá de esto, el problema según Moisés Naím -la cual comparto- es que por décadas existió una perversa tolerancia frente a los narcotraficantes. Tácitamente, existía un acuerdo de no agresión entre políticos, líderes empresariales, medios de comunicación y gobernantes, con los cárteles de las drogas. También se atribuye a que el presidente Calderón se lanzó a una lucha contra los narcos sin contar con un plan preestablecido para asegurar medianamente su éxito, desbaratando con ello el equilibrio que otrora existía. Hay que incluir otra explicación que por supuesto está fundada, que los americanos, la economía más rica del planeta, tiene entre su ciudadanía un gusto importante por las adicciones, por lo que genera una demanda multimillonaria que va a parar a los bolsillos de los delincuentes, dotándolos de inmensas cantidades de dinero con lo que los narcos se vuelven poderosísimos. Además de que son los propios gringos quienes nos exportan las ametralladoras con las que miles de mexicanos han sido asesinados por la delincuencia organizada. Añade también que hay quien se atreve a decir que es una crisis de valores lo que nos ha llevado a esto.
La realidad es que es una suma de todo - así concluye el periodista ibérico- el achacar la perenne crisis económica y asumir que las reglas pueden ser siempre ignoradas, nos llevó desde la pequeñas faltas a las monstruosas atrocidades que hoy se cometen el país. La semana pasada, en este espacio se había escrito que ciertamente la ejecución del plan de recuperación de los espacios ocupados por los criminales no ha sido ni por mucho el mejor de todos, pero es una realidad innegable que es estúpido o perverso catalogar lo que está ocurriendo como la guerra del presidente de la república. El crimen estaba incubado hasta la médula, y de no haber actuado, hubiera sido cuestión de poco tiempo para que México todo estuviese ya en manos de los narcotraficantes, secuestradores y extorsionadores.
Sin embargo, Moisés añadió un dato más a su tesis que nos desnuda totalmente: "Hay otros datos sobre México que también son sorprendentes: en el 94% de los municipios del país no hay librerías y el índice de lectores de libros es uno de los más bajos de América Latina".
Según la Universidad Johns Hopkins, México tiene uno de los porcentajes más bajos del mundo de población activa ocupada en organizaciones civiles (0.04% en México; más del 2% en Perú y Colombia). Traigo a colación estos datos sólo para sugerir que el problema de México y su guerra tiene múltiples ramificaciones que van desde la política de Estados Unidos sobre drogas o venta de armas hasta el consumo de libros o la precariedad de su sociedad civil organizada.
"Para todo esto no hay soluciones simples, rápidas y que quepan en un párrafo. Pero la ineludible realidad es que el problema no es del presidente de turno. Es del país."
Hace unas semanas, en el primer encuentro de Charlas de El Siglo de Torreón, Carlos Loret de Mola decía que el principal problema de México es la carencia de una educación de calidad. Esto concuerda con el patético índice de lectura que tenemos los mexicanos que señala Naím. Es nuestra supina ignorancia colectiva la que presenta mayormente las condiciones para que prevalezcan las circunstancias que nos tienen viviendo este infierno.
A México no lo perdió las drogas y la violencia - obvio que causa un profundísimo daño- lo está perdiendo cada día nuestro escaso nivel cultural y casi inexistente hábito de lectura, que nos impide como sociedad reaccionar de mejor manera ante vicisitudes de gran escala como éstas. La ignorancia también propicia la oportunidad para crear una clase política rapaz, irresponsable e indolente que nos tiene sumidos en este abismo. Mientras esto no cambie, México seguirá por este terrible sendero irremediablemente.
La Marcha nacional por la paz con justicia y dignidad, que se inició ayer en Cuernavaca y pernocta hoy en Topilejo, antes de ser el agrupamiento humano principal en la gran manifestación del domingo ocho en la plaza de la Constitución de la ciudad de México, se gestó a partir del asesinato de Juan Francisco Sicilia Ortega, ultimado con tres amigos y tres personas más el 28 de marzo. El tratamiento ministerial y judicial que las autoridades locales y federales están dando al caso muestra la urgencia de la movilización social que está en curso. Porque han transcurrido hasta el día de hoy treinta y ocho días del homicidio múltiple y lejos de resolver el enigma de esas muertes, las procuradurías, el Ejército y la secretaría federal de Seguridad Pública embrollan el caso y disputan entre sí.
Apenas tres días después de hallados los cadáveres de las siete víctimas, y ante la presión social que comenzaba a delinearse, el procurador del estado, Pedro Luis Benítez, anunció que había obtenido órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables. No los identificó, pero esbozó un trazo de su personalidad, habría pertenecido a instituciones públicas de seguridad, y eran exmilitares o exagentes policiacos.
Tres semanas más tarde, la procuradora general de la república ofreció información que no cuadra con la anterior, como si los mandamientos de captura expedidos por jueces de Temixco y Xochitepec carecieran de valor formal y de exactitud. El 13 de abril, al calor de la indignación que crecía al encontrarse decenas y decenas de cadáveres en san Fernando, Tampaulipas, la procuradora Marisela Morales anticipó el acuerdo que publicaría al día siguiente el Diario Oficial de la Federación. De buenas a primeras la PGR sabía que los presuntos autores de aquellos crímenes eran miembros del Cártel del Golfo Sur, Julio de Jesús Radilla, apodado El Negro, y José Luis Luquín, alias El Jabón. Por datos que conduzcan a su detención el acuerdo de la PGR ofrecía diez millones de pesos cada uno. El anuncio de Morales ocurrió ya tarde, después de las nueve de la noche del miércoles 13. Luego comprenderíamos la causa de la premura. Es que quizá en la PGR tenían conocimiento y quisieron anticiparse al anuncio que horas más tarde haría la Secretaría de la Defensa Nacional.
En efecto, el jueves 14 de abril la 24ª. Zona militar con sede en Cuernavaca presentó a un diverso presunto responsable. Miembros del Ejército encontraron en Temixco a un individuo golpeado y amordazado, cuya localización fue posible por una denuncia anónima. Habría sido detenido por una banda de delincuentes que luego de maltratarlo lo entregó del modo descrito a las autoridades castrenses, que dieron crédito a su confesión. El sujeto de marras, Rodrigo Elizalde Morán, El Chemis, ofreció un relato de los hechos que concluyeron con el asesinato de las siete personas el 28 de marzo, por entero distinto del configurado en la primera indagación hecha pública por la procuraduría local. Y no era ninguna de las personas mencionadas por la procuradora Morales.
La procuraduría local detuvo a su vez el 24 de abril a otras personas, no por cierto a aquellas contra las que había conseguido órdenes de aprehensión. Las capturó por hallarse en posesión de autos robados, pero ellos confesaron haber participado en el homicidio de los siete de Temixco.
El domingo primero de mayo, agentes de la Policía Federal, que estaba quedándose atrás en esta feria de confusiones, detuvo a Jesús Cárdenas Pérez, El Manos y César Arturo Galindo Pérez, El Guasón. También reconocieron haber participado en el asesinato múltiple del 28 de marzo. Asimismo, aceptaron pertenecer a la célula comandada por El Negro Radilla. Pero su versión de los hechos no coincide con las anteriormente difundidas por otros presuntos responsables.
Convertida en supervisora de la actuación militar, la secretaría de Seguridad Pública anunció el miércoles 4 que Rodrigo Elizalde Morán, el individuo al que la Sedena adoptó como culpable, no lo es, y que los militares se dejaron engañar. "De acuerdo con las investigaciones que sus declaraciones (las de El Chemis) fueron una táctica de desinformación de la estructura criminal, cuyo objetivo era confundir a las autoridades y a la opinión pública", se lee en un documento de la SSP federal. (Reforma, 5 de mayo).
En suma, dos procuradurías y dos secretarías de Estado han mostrado su interés activo por resolver el asesinato de Juan Francisco Sicilia, sus amigos Gabriel Alejo Cadena, Julio César Romero y Luis Antonio Romero, así como el de María del Socorro Estrada, Álvaro Jaime y Jesús Chávez, sin que ninguna de esas agencias ofrezca resultados creíbles y formales. Al contrario, cada una trabaja por su lado, y los informes públicos que ofrecen son ignorados y aun descalificados por otras. El resultado es la permanente impunidad.
Por eso es incomprensible el discurso que en defensa propia pronunció el miércoles el presidente Calderón, ante la marcha que comenzaría horas después. A menos que en las siguientes horas se haga un anuncio espectacular, no contradicho desde el gobierno mismo, que presente a los verdaderos presuntos asesinos, la manifestación ciudadana tendrá razón. Hay órdenes de aprehensión que no se han cumplido, y por la sucesión de acontecimientos posteriores ni siquiera son la guía para la indagación que las autoridades realizan cada una por su lado. El reclamo contra la impunidad, uno de los contenidos de la marcha, cobra pleno sentido.
"Y la fuente era transparente / y las inteligencias compartidas.
Ikram Antaki
Kram Antaki era incansable. No sólo escribía sin cesar y discutía con vehemencia en programas de radio o televisión, sino que cuando se reunía con amigos debatía hasta agotar a todos. No tenía paciencia para la charla ligera.
Esta mujer pequeña y combativa, de ojos claros, nacida en Siria y educada por monjas francesas en Damasco, estudió en la Universidad de París VII Denis Diderot y terminó por establecerse en México donde murió el 31 de octubre de 2000. Era una filósofa en el verdadero sentido de la palabra: una persona que constantemente buscaba el sentido último de las cosas y de la vida. No podría haber sido una simple maestra que repitiera en el aula las informaciones aprendidas en la universidad.
Ikram escribió una gran variedad de obras: desde poesía y una entrevista con Yasir Arafat, el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), hasta novelas. Su reputación, sin embargo, se basa en sus ensayos filosóficos y sociales, muchos incluidos en la serie El banquete de Platón. Dos de sus novelas, El secreto de Dios (1992) y El espíritu de Córdoba (1994), son también reflexiones filosóficas.
El medio más natural de expresión de su pensamiento fue la radio. Sus intervenciones en "Monitor", el programa matutino de José Gutiérrez Vivó, le crearon un amplio público de admiradores, algo inusitado para cualquier filósofo. En la antigua Grecia, me imagino, la habrían expulsado del ágora por ser mujer y por brillar con una inteligencia que pocos hombres alcanzan. En el México de la década de 1990 encontró en la radio esa plaza pública en la que podía ventilar sus argumentos.
Era fascinante escuchar a esta mujer recurrir en radio a la mayéutica y hacer preguntas al público y al conductor para ir descubriendo progresivamente la verdad. Ikram fue lo más cercano a un Sócrates que pueda existir en el mundo contemporáneo. Por eso, supongo, escogió el título de El banquete de Platón para reunir sus reflexiones.
Ikram no era una mujer dulce. Su impaciencia ante la ignorancia o la estupidez afloraba de inmediato. Cuando alguien cometía esos pecados, no tenía ningún pudor en hacérselo sentir. Podía, de hecho, ser muy hiriente. Mucha gente con ínfulas de intelectualidad o de cultura la aborrecía por ello.
Por otra parte, Ikram no limitaba su crítica a las personas en lo individual. Su ensayo, El pueblo que no quería crecer, publicado en 1996 bajo el seudónimo de Polibio de Arcadia, era un durísimo cuestionamiento a los autoengaños de los mexicanos, que contrastaba con la usual complacencia hacia México de quienes han decidido vivir en el país.
Ikram tenía una disciplina notable de pensamiento y de trabajo que le permitió ir creando un cuerpo de pensamiento enciclopédico a pesar de que buena parte de éste se producía para medios populares. Por eso es tan importante que su obra esté hoy presente en una antología, De El banquete de Platón y otros textos (Planeta), que este miércoles presentó su hijo Maruán Soto Antaki. Sólo cuando los trabajos de Ikram se estudian en conjunto se percibe su coherencia integral.
Detrás de la dureza, Ikram era una mujer de gran tolerancia. Había en ella el espíritu de un Levante que un tiempo se caracterizó por permitir la convivencia pacífica de culturas distintas. Por eso también escribió una novela sobre el espíritu de la Córdoba andalusí, el reino en que musulmanes, cristianos y judíos pudieron convivir y construir una de las culturas más ricas de la historia. Hoy, al recordarla, pienso que su mayor legado es haber recuperado ese espíritu de Córdoba para un México tan necesitado de la tolerancia.
HIPATIA
En la Alejandría de los siglos IV y V vivió también una filósofa, Hipatia. Cabeza de la escuela neoplatónica, realizó importantes trabajos en matemáticas. Fue asesinada por un grupo de cristianos que la mataron "en nombre de Dios" por ser mujer y pagana.No podemos seguir evitando el dilema real que México se enfrenta en materia de narcotráfico.
Era natural que la lucha que se libra contra las mafias de narcotraficantes y las bandas de asesinos, ladrones y secuestradores provocara la reacción por parte de los criminales. No hay que rendirse sólo por temor a éstos. Ningún mexicano que tenga pudor puede sumirse en mansa aceptación ante los grupos que le declararon la guerra a la sociedad. Cada quien su tarea.
En la situación que confronta a la sociedad mexicana el Estado es el garante de la paz social. Para ello el gobierno en todos sus niveles es el que tiene la responsabilidad y el indeclinable mandato por lo que tiene que lanzar todas las fuerzas a su disposición contra los grupos que están destruyendo el tejido social.
No es la primera vez que se alza el clamor que exige paz en las calles, tranquilidad en las casas y seguridad en las fábricas. El Presidente está consciente de que entre los mexicanos hay "desánimo e, incluso, temor por la agresión de los criminales".
Pero están equivocados los que culpan a las actuales autoridades de ser el origen y causante del mal. Hace varias semanas, tras la cruel matanza de los jóvenes en Morelos el reclamo vehemente fue a las mafias para que dejaran de asesinar y sembrar desgracias.
Calderón deja esto bien claro en sus palabras ante el Tercer Foro sobre Seguridad y Justicia convocado por las organizaciones cívicas y que se inauguró el pasado miércoles. En respuesta a las marchas que se han convocado esta semana gritando "no más sangre", Calderón declara: "A nadie nos gusta la violencia. Para acabar con ella tenemos que combatir sus causas y a quienes la provocan".
"Ningún gobierno debe hacerse de la vista gorda" dijo el Presidente y continuó su condena, "...eso fue, precisamente lo que nos llevó a la situación que hoy vivimos. No es opción retirarse de la lucha, al contrario, hay que redoblar el esfuerzo porque si dejamos de luchar, ellos van a secuestrar, a extorsionar y matar por todo el país. Porque dar marcha atrás significa empeorar las cosas. Si nos retiramos vamos a dejar que gavillas de criminales anden impunemente en todas las calles del país, agrediendo a la gente sin que nadie los detenga".
Lo anterior fue alusión directa, sin ambages, a las autoridades de todo nivel, federales, estatales y municipales que, como es sabido por todos, dejaron correr los tiempos por incuria, cobardías o colusión.
No son las fuerzas del orden, el ejército o la armada las culpables de la violencia que padecemos. Los culpables son los criminales. Es un despropósito que sólo favorece a las mafias el acusar de violencia a las autoridades que salen a su encuentro para reprimir, aprehender y decomisar drogas o billetes y congelar cuentas bancarias.
La solidaridad de la comunidad en este combate es indispensable. La lucha no puede suspenderse salvo que la propia sociedad decida resignarse a una paz que deja al capricho de las mafias y bandas el patrimonio y, lo que más importa, la salud física y mental de la población mediante el fácil recurso de deponer las armas de la ley y dejar que sean los criminales los que dicten las condiciones en las que hemos de vivir.
Aquí se centra el dramático dilema de escoger entre continuar una guerra que paso a paso, aprehensión tras aprehensión, confiscación tras confiscación, va acotando un fenómeno que es por ahora incuestionablemente un asunto de Seguridad Nacional para reducirlo a eventos de nivel policial. Soltar los amarres y reintegrar a las fuerzas armadas a sus cuarteles es regresar a un pasado cuando se disimulaban las cosas y el tráfico de drogas y el secuestro de personas se deslizaban por las innumerables veredas entretejidas en la corrupción en todos los niveles del gobierno sin excepción.
El camino fácil es al que nos invitan los que en su momento esquivaron el problema dejando que el cáncer se expandiera a las dimensiones monstruosas de la actualidad.
Calderón dijo que es posible cambiar esa situación y que eso implica "sacudirnos inercias y enfrentar, con decisión, este problema". No es cuestión, pues, que el Presidente pida perdón por las muertes que esta guerra ha tenido que significar. Quienes en realidad deben de pedir perdón son todas las autoridades federales y locales, verdaderos culpables de la situación que con tanta dificultad queremos todos remediar.
El dilema es pues inevitable: una sociedad que cuida a cualquier precio su dignidad y la salud física y moral de sus hijos, o una comunidad que no emprende con valentía y solidaridad su lucha contra los que la atacan.
Las cosas allá afuera no andan como deberían. No se había escuchado un reclamo que diera lugar a tan áspera respuesta. Algo inédito que no tiene más explicación en que los nervios de los funcionarios se encuentran tensos. Igual que usted o que cualquiera. Todo indica que los trabajadores de una mina de carbón ubicada en Sabinas murieron luego de que el temible gas grisú estalló. Eso es frecuente cuando se trabaja en condiciones de seguridad no adecuadas. Pero, más allá de lo anecdótico del asunto, la pregunta es ¿hasta cuándo? Qué se requiere hacer para que la codicia no nuble el entendimiento, ya no nada más de los dueños o concesionarios de los fundos mineros que buscan una ganancia rápida y segura aunque se lleven entre la inepcia de las autoridades del ramo a lo que podríamos considerar como carne de cañón: sacrificable ciento por ciento, sino de quienes tienen en sus manos el aplicar los reglamentos para que trabajen normalmente en condiciones seguras quienes se ven empujados por la necesidad económica a prestar sus servicios por poca paga y condiciones infrahumanas para jalar. Un jovencito que ayudaba a su familia se encuentra hospitalizado, víctima de la explosión y de la abulia de las autoridades.
Permítaseme una corta digresión. En mi cada día que pasa más lejana niñez, Torreón era un terroncito del tamaño de un pañuelo, en que las personas mayores de mi familia me asustaban aprovechando mi ingenuidad y sin mayores pretensiones de lograr que abriera desmesuradamente los ojos, que los laboriosos chinos estaban exactamente debajo de nosotros, en el lado opuesto del planeta, por lo que daban por hecho que atravesarían la Tierra para llegar con intenciones hostiles hasta nosotros, aprovechando la oscuridad de cualquier noche. Desde ese entonces no logro conciliar el sueño si la lámpara de mi cuarto no está encendida, aun cuando su luz provenga de la pavesa de una vela de sebo a punto de extinguirse. Quién o quiénes serán los responsables, ahora, ¿Importa?, ¿resucitarán los muertos sepultados bajo toneladas de escombros?, hasta la pregunta es necia, obvio que no. Los que pasaron a una mejor vida descansan en paz. No hace mucho tiempo en la mina de Conchos ocurrió una explosión similar en la que murieron trabajadores cuyos cuerpos no han sido rescatados. Ahí permanecen sus restos sin que, hasta ahora, haya poder humano que los pueda rescatar.
Dejemos las cosas pasadas y avoquémonos, a los sucesos de estos días. Los hechos. Los secretarios de Trabajo y el de Economía, se trabaron en una pelea verbal atribuyéndose, el uno al otro, las muertes de mineros ocurrida en esa mina, ubicada en Sabinas. En entrevista para los medios, los funcionarios federales, se dice en la nota, se deslindaron del accidente echándole la culpa a su homólogo. El del Trabajo aseguró que es la secretaría de Economía la autoridad responsable en la materia, "es la que otorga las concesiones en términos de la ley minera" dijo. El de Economía dijo ser cierto, pues esa dependencia a su cargo tiene a su cargo la obligación de otorgar las concesiones, sin embargo indicó que cuando hay incumplimiento de normas, caso de la mina de Sabinas, éstas son competencia de otras dependencias entre ellas la de Trabajo y la del Medio Ambiente.
Se asegura que la situación de la mina realizaba una operación irregular muy precaria en un vacío legal y en la clandestinidad. Lo cierto es que sea quien sea el responsable, por lo visto su dependencia carece de inspectores o los que hay no hacen su trabajo o si lo hacen, da a pensar que por unos cuantos centavos se hacen de la vista gorda.
Lejos de las culpas y disculpas, ¿cuántos de los agujeros trabajan con irregularidades y Secretarías fodongas de la misma laya? (fodonga: en México, mujer que no sabe o no quiere ocuparse de las faenas de la casa). Lo lógico, es que si aplicamos el término al caso que aquí nos ocupa, los dos funcionarios o no saben que además de cobrar la nómina y como decían los conquistadores más lo que afanaren, hay que trabajar y como en el caso no hacen bien su trabajo o de plano se dedican a "grillar"(grillo: insecto ortóptero de cabeza redonda y ojos prominentes; el macho sacude y roza con tal fuerza los élitros (las alas) que llega a producir un sonido agudo y monótono característico. Se dice que así llaman a la hembra.
En asuntos políticos se le llama grillo al que dedica a perder el tiempo, sin hacer otra cosa que deshojar una margarita repitiéndose una y otra vez "seré yo el elegido en la próxima contienda electoral"; también se les dice holgazanes.
En fin, si me dan a escoger, los tomaría a los dos como buenos para nada y era hora que los hubiera tomado por el cuero del lomo y de una patada los hubiera mandado a volar.
La impecable Operación Gerónimo que culminó con la muerte de Osama Bin Laden, provocó un mar de reacciones a lo largo y ancho del mundo entero.
Para Estados Unidos y el hemisferio occidental, la ejecución del máximo líder de Al Qaeda realizada en Abottabad, Pakistán, resultó un triunfo indiscutible y un paso fundamental para frenar la carrera terrorista que mantiene en jaque a la humanidad entera.
Surgieron al mismo tiempo innumerables cuestionamientos sobre los detalles de este operativo realizado por veinte marinos del grupo élite Navy SEAL, quienes a bordo de cuatro helicópteros concretaron su misión en apenas 40 minutos.
La primera duda es sobre la identidad del líder terrorista tanto porque su cadáver fue echado al mar y también porque el presidente Barack Obama decidió finalmente no revelar la fotografía que tomó un marino poco después de que Bin Laden fue ejecutado.
No creemos que Obama y su gobierno se arriesguen a divulgar falsamente la muerte de Osama ni tampoco que la foto al ser difundida apacigüe a los escépticos. Según los reportes la gráfica del rostro del terrorista fue escaneada de inmediato a través de un programa electrónico y confirmada su identidad en un 95 por ciento.
La acción de tirar el cadáver al mar ha sido muy criticada sobre todo por familiares y simpatizantes del Bin Laden, pero ¿no habría sido peor entregarlo a sus seguidores para convertirlo en héroe y hacer de de su tumba un punto neurálgico para incitar al terrorismo?
La segunda gran duda versa sobre si Osama estaba armado e intentó defenderse o por el contrario fue acribillado a sangre fría, tal como supuestamente declaró su hija de doce años a una agencia.
La Casa Blanca aclaró que no estaba armado, pero que sí trató de repeler el ataque, aunque no dio más detalles. No hay mucho que decir al respecto, si el objetivo de la misión era atrapar vivo o muerto al enemigo más peligroso de los Estados Unidos por sus múltiples crímenes, ¿usted se atrevería a brindarle alguna concesión en el momento de su captura?
Osama es un tipo siniestro y dispuesto a todo, en sus fotografías aparece casi siempre con un fusil de combate y acompañado de guardias. Para él habría sido fácil activar algún sistema para llamar a sus protectores y emprender una batalla campal contra sus agresores norteamericanos.
¿Se imaginan el ridículo que habría significado para Estados Unidos si los veinte marinos de élite hubieran sido capturados o liquidados al ser accionado un poderoso explosivo colocado en la guarida del jefe terrorista?
La última gran duda surge en torno a si Bin Laden fue localizado debido a labores de inteligencia militar o si se trató del clásico 'pitazo' de los que nunca faltan por alguna venganza o traición.
Si se confirma lo primero se habrá de consolidar el ya poderoso sistema de defensa de Estados Unidos lo que tiene implicaciones positivas, pero a la vez algunas negativas.
Por un lado podremos pensar en un mundo más seguro ante el ajusticiamiento de líderes y grupos terroristas no obstante que en el corto plazo pudieran registrarse actos violentos en desagravio a la muerte de Bin Laden.
Pero sin duda crecerá la arrogancia y la extraterritorialidad de las fuerzas norteamericanas como lo hemos visto en la frontera con México y en países en donde los agentes hacen y deshacen a su antojo.
¿Se imaginan a un comando de marinos penetrar en la sierra de Sinaloa para capturar al 'Chapo' Guzmán o al 'Mayo' Zambada? ¿O arrestar en algún lugar de Europa al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, por supuesta conspiración al publicar la foto del cadáver de Osama?
Así como en la información ya no existen barreras a través de las redes sociales, también en lo político estamos cayendo en un mundo sin fronteras, pero la ventaja la tienen los más poderosos y la desventaja los más débiles.
Celebremos entonces la caída del líder terrorista más sangriento y peligroso de los últimos tiempos, pero que los aplausos no nublen a Estados Unidos ni a su presidente, lo más necesario en estos tiempos es mantener la templanza, serenidad y la búsqueda de la paz mundial aunque parezca imposible.
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Narco o terrorista, ¿asesinato justificado? Raymundo Riva Palacio. |
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Nuevos detalles sobre la operación donde murió Osama bin Laden han surgido en Estados Unidos. Contradicen la narrativa original de la Casa Blanca de los hechos, y desmienten al presidente Barack Obama de que hubo una “dura pelea” en la acción. La nueva versión sugiere que 20 comandos de élite de la Marina dispararon en sólo una ocasión, contra un cercano de Bin Laden, que estaba en la casa contigua a donde vivía el fundador de Al Qaeda. Si ésta es la final, la denuncia de la hija de Bin Laden es correcta: a su padre lo mataron a sangre fría. Fueron las “Focas”, que es lo que significa SEALS, el nombre de los comandos de las Fuerzas Armadas estadounidenses que es un acrónimo para nombrar a las Fuerzas de Operaciones Especiales en Mar, Aire y Tierra de la Marina, quienes ejecutaron la acción. Entrenados para obtener más del 100 por ciento de su capacidad física, los SEALS son la unidad de élite más letal en el mundo, diseñada durante el gobierno de John F. Kennedy en 1962 para luchar en guerras no convencionales. Los SEALS han capacitado por largo tiempo a fuerzas de operaciones especiales de la Marina mexicana, que en los dos últimos años y medio se han convertido en las unidades de ejecución de narcotraficantes por excelencia en México. El comando más notorio fue el que liquidó a Arturo Beltrán Leyva, el llamado Jefe de Jefes, en Cuernavaca en diciembre de 2009. Las “focas” mexicanas tenían 15 días de haber regresado de entrenamiento en Estados Unidos, durante el operativo se comunicaban por radio en inglés, y cumplían órdenes del Presidente: los Beltrán Leyva son responsabilidad del secretario de Marina, Francisco Saynez. Con las diferencias de la operación —incluida que el equipo que actuó contra Bin Laden es llamado Team 6, un grupo de élite dentro de esa élite—, el entrenamiento central de los SEALS y sus contrapartes mexicanas es el mismo. Su trabajo es cumplir la misión en forma terminal, no capturar prisioneros. El Team 6 eliminó a Bin Laden, como el comando de marinos mexicanos hizo con Beltrán Leyva. Información de inteligencia de Estados Unidos permitió la ubicación de Beltrán Leyva en Morelos. Los comandos de la Marina lo empezaron a cazar desde Tepoztlán y siguieron la pista hasta Cuernavaca. Al tenerlo cercado en su departamento actuaron. De un vigilante que detuvieron con vida, no se sabe nada. De otro que saltó desde un segundo piso y le dispararon mientras caía, tampoco. De las mujeres que estaban en el departamento no se sabe nada. Una de las habitaciones del departamento tenía las paredes rociadas de metralla que aparentemente se dispararon desde el mismo lugar: la puerta. El cuerpo de Beltrán Leyva no mostraba ninguna herida. Como el caso de Bin Laden, los disparos fueron a la cabeza. El segundo caso más sobresaliente es el de Ezequiel Cárdenas, Tony Tormenta, un jefe secundario del cártel del Golfo que durante años dirigió su hermano Osiel Cárdenas, muerto durante un operativo de la Marina en Matamoros en noviembre de 2010. Los comandos de la Marina llegaron —presumiblemente desde Estados Unidos, como suele hacerse en operativos en la zona fronteriza—, y fueron eliminando a los guardaespaldas de Cárdenas. Los servicios de inteligencia estadounidenses contribuyeron también a señalar el lugar exacto en donde se encontraba Cárdenas, una bodega, donde combatieron con él y su equipo de seguridad durante 125 minutos. El operativo lo tomó por sorpresa, y el Ejército se encargó de repeler los refuerzos que envió el cártel del Golfo en los perímetros de seguridad que establecieron en la zona. Con la experiencia negativa de haber permitido mostrar la foto del cuerpo de Beltrán Leyva a la prensa, en esta ocasión la Marina fue antiséptica. Lo único que se conoce gráficamente de la operación es la pared destrozadade la bodega, por donde aparentemente entraron los comandos para neutralizar a Cárdenas. En términos de procedimiento, SEALS o “Focas”, cumplieron el objetivo: eliminar al enemigo. Los SEALS actuaron por orden presidencial, donde Obama no reparó en autorizar una orden de ejecución letal en un país, aliado, pero soberano. El Derecho Internacional fue anulado con una frase histórica: “Se ha hecho justicia”. Las “Focas” mexicanas han actuado sistemáticamente bajo un contexto de estado de excepción, que legalmente no se ha declarado, pero que utilizan discrecional y casuísticamente en la guerra contra las drogas, en violación al estado de Derecho. La operación contra Bin Laden le dio a Obama un repunte de 11 por ciento en su aprobación de gobierno, lo que significa que al 57% de los estadounidenses no les importa la ilegalidad de su acción en territorio extranjero, sino el resultado. En el caso del presidente Felipe Calderón, su nivel de aprobación cae sostenidamente, pero siete de cada 10 mexicanos coinciden en que, en materia de lucha contra el narcotráfico, está haciendo el trabajo y, según Parametría, cuatro de cada 10 mexicanos sí quieren que se mate a los narcotraficantes. Si se es narcotraficante o terrorista, ¿se justifica el asesinato? La pregunta parte a sociedades, pero las tendencias en los dos países sugieren que, si bien no es algo concluyente en estos momentos, para allá nos encaminamos. rrivap...@ejecentral.com.mx |
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Sábato, la tristeza de morir Pablo Hiriart |
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Se fue un literato, un físico, un humanista: un pensador. Sin dejar una obra tan extensa como Octavio Paz o Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato se inscribe dentro de los grandes escritores latinoamericanos del siglo pasado. A un par de meses de cumplir cien años, su tiempo se agotó. Sobre el tiempo, la literatura, la muerte y la eternidad, Sábato y Borges sostuvieron diálogos memorables. Para Ernesto Sábato era absurdo “querer aplicar nuestras categorías humanas y sobre todo racionales a algo que las trasciende. Un disparate”. Borges: (El problema del tiempo) Uno se pregunta, ¿qué sucedió antes del primer instante? ¿Y antes de antes del primer instante? Y así hasta el infinito. Sábato: Creo que eso proviene de aplicar nociones del pensamiento hecho para un mundo finito a algo que es esencialmente infinito. Y aplicamos nuestro principio de contradicción, nuestra lógica aristotélica a realidades que seguramente tienen otra lógica. Pero volviendo al sueño, Borges, digo que es imposible demostrar que la realidad de los sueños es una ilusión, inferior a la realidad de la vigilia… Pero como en el futuro nos espera la muerte, hay pesadillas que no pueden ser sino visiones del infierno que atiende. Borges: Pero ¿usted no cree, Sábato, que el cielo y el infierno son invenciones verbales? Sábato: Yo creo que son realidades, aunque eso no quiera decir que son realidades tan candorosas como las que les enseñan a los chicos en las iglesias… Borges: Bueno, pienso que ningún acto mío es merecedor de ser premiado o castigado eternamente. Sábato: El infierno puede existir eternamente, sin que usted sea castigado eternamente… Sábato: Xul Solar hizo los horóscopos de mis dos hijos y durante muchísimos años me resistí a conocerlos. Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte. Borges: Cómo, ¿usted le tiene miedo a la muerte? Sábato: la palabra exacta sería tristeza. Me parece muy triste morir. Borges: Yo pienso que así como a uno no puede entristecerlo no haber visto la guerra de Troya, no ver más este mundo tampoco puede entristecerlo, ¿no? En Inglaterra hay una superstición popular que dice que no sabremos que hemos muerto hasta que comprobemos que el espejo no nos refleja. Yo no veo el espejo. Sábato: Cuando murió Xul, Tita, la mujer, insistió más de una vez para que viéramos esos estudios sobre mis chicos. Yo no quise verlos nunca, pero Matilde sí. ¿Sabe que se han ido cumpliendo? Borges: (Con asombro) ¿Y cómo son? ¿Qué presagiaban? Sábato: (Con una voz íntima, casi para adentro) Un misterioso entrecruzamiento de fortuna y desdicha. Eso, Borges, eso. p...@razon.com.mx |
Comentaristas - Viernes, 06 de Mayo de 2011 (08:49 hrs)
Carlos Ramírez
Marcha Sicilia ayuda a narco
Convertir Morelos en Atenco
1) La marcha organizada por el poeta Javier Sicilia para protestar por el asesinato de su hijo y seis jóvenes por parte del crimen organizado se convirtió en una marcha contra el gobierno y en una petición para detener la ofensiva de seguridad del gobierno federal contra los cárteles de la droga. Los beneficiarios de la marcha son precisamente los delincuentes, contra los que no ha habido exigencia social alguna concreta.
2) En la marcha por la paz, entre los asistentes están dos personajes singulares: Julián LeBaron, hermano del líder mormón secuestrado y asesinado en Chihuahua, y Olga Reyes Salazar, de la diezmada familia chihuahuense Reyes Salazar. Sólo que Miguel Ángel Reyes Salazar, hermano de Olga, está detenido en Matamoros, Tamaulipas, por pertenecer a la banda que secuestró y asesinó a LeBaron. Los asesinatos contra la familia Reyes Salazar no han sido por defender los derechos humanos sino por pertenecer a un cártel del narco, dato por cierto incluido en un cable de la embajada de EU en México difundido por Wikileaks.
3) La incorporación a la Marcha de Sicilia del EZLN y del EPR, dos guerrillas orientadas al derrocamiento por la vía armada del gobierno de Felipe Calderón, tiene la clara intención de capitalizar la indignación por el asesinato del hijo del poeta y otros jóvenes y de darle a la protesta una orientación de ruptura. Por lo menos, el EZLN encontró en la tragedia de Cuernavaca la posibilidad de crear un nuevo Atenco de protesta social. El EPR es el mismo que se sumó a la APPO en 2006 para promover sólo en la capital del estado la insurrección popular, derrocar al gobierno e instaurar un gobierno de autogestión, además de realizar explosiones en instalaciones de Pemex.
4) En la Marcha de Sicilia no existe ningún pronunciamiento concreto contra el cártel del Pacífico Sur que creó Édgar La Barbie Valdez, miembro del cártel de los hermanos Beltrán Leyva que operó en la zona de Morelos. La Barbie fue arrestado el año pasado en el Estado de México. La ciudadanía que se indignó por el asesinato del poeta Sicilia en ningún momento denunció alguna narcotiendita, algún lugar frecuentado por marcos o alguna casa de seguridad en Morelos. Como en otras partes del país, el crimen organizado se instaló en Morelos también por la apatía cómplice de la sociedad. A pesar de los datos duros de que el cártel del Pacífico Sur fue el responsable del asesinato de su hijo, en ningún momento, ni siquiera por equivocación, el poeta Javier Sicilia ha condenado a esa banda criminal. Eso sí, sus referencias insisten en acusar a "la guerra de Calderón" del clima de violencia contra la sociedad.
5) En una protesta mediática, Sicilia ha querido crear en Morelos un muro con los nombres de los muertos en la violencia criminal, comenzando con el de su hijo. Pero le ha dado el apelativo del "Muro de Vietnam" de la guerra contra las drogas. Se trata de una generalización amañada: el 95 por ciento de los muertos han sido delincuentes, cuyos nombres han pasado ya a la contabilidad moral de la protesta; y ahora comienzan a conocerse los nombres de los civiles asesinados por las bandas criminales. Sin embargo, tampoco ha habido una condena contra las cabezas conocidas de los cárteles de la droga.
6) La violencia criminal ha sido de los delincuentes. La intención de Sicilia, el EZLN, el EPR, el SME y otros movimientos disidentes del gobierno federal es la de parar la ofensiva de seguridad contra los cárteles, lo que daría espacio, tiempo y tranquilidad a las bandas para recuperarse del daño provocado. De acuerdo con cifras oficiales, ha habido hasta abril 32 mil delincuentes detenidos y 30 mil delincuentes muertos; es decir, más de 62 mil delincuentes sacados de las calles. Las bandas tienen ya escasez de personal y por eso han recurrido a la leva y al asesinato de personas que se niegan a incorporarse a las bandas criminales.
7) En efecto, una parte de la sociedad está "hasta la madre" pero de la complacencia de otra parte de la sociedad. Sicilia inició su protesta sólo hasta que su hijo fue asesinado, a pesar de los datos y evidencias acumulados del crecimiento del crimen organizado en Morelos. Y quiere justicia para su hijo, no actos de Estado para avanzar en la derrota de las bandas del crimen organizado. Y todo indica que el hijo de Sicilia fue asesinado por un problema que surgió en un pleito de cantina.
8) Otra parte de la sociedad se ha organizado. Alejandro Martí, cuyo hijo fue secuestrado y asesinado en el DF, ha creado un organismo social de observación crítica de las políticas de seguridad. Y la señora Isabel Miranda de Wallace, cuyo hijo también fue secuestrado y asesinado en el DF, persiguió a los criminales aun poniendo en riesgo su vida y los llevó a la cárcel y a la sentencia. El camino fácil es el de marchar pero sin hacer algo concreto y exigirle al gobierno resultados que tienen que ver con la participación directa de la sociedad.
9) El 100 por ciento de las declaraciones de Sicilia y simpatizantes ha sido sólo contra el gobierno de Calderón y ni una concreta en contra de los capos del crimen organizado. Más aún, en esos grupos priva el criterio de que se debe de legalizar el consumo de drogas como una forma de terminar con la violencia. Asimismo, en el grupo de Sicilia tampoco ha habido alguna condena directa contra el consumo de droga en EU que alimenta el tráfico ni menos aun algún reclamo al presidente Barack Obama para que cumpla con su tarea de combatir el tráfico y consumo de droga por parte de los estadounidenses.
10) La sociedad se debe organizar para confrontar a los delincuentes, para exigirle al Congreso leyes más directas contra el crimen organizado y para crear organismos de observación, vigilancia y participación en las estructuras de seguridad. El camino más fácil es el de exigir renuncias; el más difícil sigue siendo el de promover la organización de la sociedad para construir tejidos sociales que no avalen acríticamente las tareas del gobierno pero que tampoco se conviertan en piezas que le hagan el juego a las bandas criminales.
www.grupotransicion.com.mx
carlosr...@hotmail.com
Comentaristas - Viernes, 06 de Mayo de 2011 (08:44 hrs)
Luis Soto
La "guerra" que viene.
En su mensaje a la nación del pasado 4 de mayo, donde se refirió al tema de la inseguridad, el presidente Felipe Calderón afirmó que "para vencer en esta lucha hay que redoblar el esfuerzo; también necesitamos de todos los ciudadanos"; precisó que no se trata de pedirles a los ciudadanos que hagan lo que corresponde a la policía o al Ministerio Público. Lo que sí es indispensable, dijo, es la comprensión y el apoyo de toda la sociedad, porque hay quienes, de buena o de mala fe, buscan detener la acción del gobierno.
Y ante la incertidumbre y la duda de millones de mexicanos de si la situación que vivimos puede cambiar, Calderón dijo: Sí, sí se puede. Pero para hacerlo hay que enfrentar con decisión el problema. Ningún gobierno puede hacerse de la vista gorda, pues eso fue precisamente lo que nos llevó a la situación que hoy vivimos. ¡Ahí les hablan, Fox, Zedillo y Salinas!, acota el columnista.
La ruta de la victoria es larga; se necesitan cambios profundos, mismos que requieren de un gran esfuerzo para que cristalicen. Por lo pronto, se hace lo que se puede, quiso decir el presidente de la República.
En la recta final del régimen calderonista, la guerra contra la delincuencia organizada y desorganizada no está ganada; lamentablemente, en lo que resta de la administración no podrá presumir de una victoria total. Ya lo dijo el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, hace un mes: La violencia en México, producto de la lucha contra los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado, podría disminuir en 2015. ¡Nada más disminuir!, podrían exclamar millones de mexicanos temerosos, preocupados, angustiados, desanimados, ofendidos. O sea, a la mitad del próximo sexenio podríamos empezar a ver la luz de la esperanza.
La pregunta obligada es: ¿Cuál será la estrategia del próximo presidente de la República para enfrentar a la delincuencia organizada y desorganizada?
El periodista Armando López Becerra, quien dirige la publicación -de circulación restringida- Reporte Político, intenta dar una respuesta en un artículo publicado en el último número, el cual titula ¿El sexenio de los 50 mil muertos? El columnista quiere compartirlo con sus lectores. Y dice:
En cualquier escenario previsible, la guerra contra el narcotráfico y delitos anexos terminará el 30 de noviembre de 2012, porque el próximo presidente de la República, que tomará posesión al día siguiente, no asumirá los altos costos políticos y sociales de una estrategia que ha mostrado su ineficacia.
Priista, izquierdista o panista, el sucesor de Felipe Calderón enfrentará de manera distinta el problema de la inseguridad, la delincuencia organizada y el narcotráfico.
En vista de que el presidente Calderón no está dispuesto a modificar su estrategia, es de esperar que se mantenga la actual tendencia en las cifras de muertes directamente relacionadas con la guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, de manera que al finalizar este sexenio la cantidad total rebasará los 50 mil. Ante el saldo negativo de la guerra en el sexenio 2006-2012, nadie que sea titular del próximo Ejecutivo federal aceptará una herencia envenenada y mucho menos estará dispuesto a incrementar esa cifra roja.
En cuanto arranquen formalmente las campañas electorales para la elección presidencial de 2012, uno de los temas que explotarán al máximo los partidos opositores al gobierno federal tendrá que referirse a la guerra que la actual administración declaró a la delincuencia organizada en todas sus manifestaciones, particularmente en la vertiente del narcotráfico.
Por supuesto, el candidato presidencial panista no podrá incluir en su campaña ninguna crítica a esa guerra... a menos que se trate de Santiago Creel Miranda o de Josefina Vázquez Mota, quienes no tendrán empacho en deslindarse de las políticas calderonistas en varios temas, entre ellos la guerra antinarco.
Sin embargo, existen pocas posibilidades de que la candidatura del PAN sea para anticalderonistas como Creel y Vázquez. Lo más lógico es que el presidente de la República haga uso de su poder político -que todavía es mucho- para inclinar la balanza en favor de uno de sus aliados; es decir, uno de los integrantes de su gabinete que ya aparecen como precandidatos.
El tema de la guerra antinarco será utilizado por los partidos de oposición para atacar por partida doble al presidente Calderón y al candidato panista, y el escenario de la campaña presidencial será extraordinariamente adverso para el partido en el poder federal.
No hay que olvidar que las encuestas de opinión arrojan saldos negativos para la imagen de Felipe Calderón, a quien amplios sectores de la sociedad le imputan -tal vez injustamente- la responsabilidad de no estar ganando una guerra que él inició y, sobre todo, lo responsabilizan de los 40 mil muertos acumulados hasta ahora, así como del clima de inseguridad y violencia que prevalece en el país.
Pero si bien es cierto que el candidato presidencial panista no podrá tomar distancia de la guerra antinarco de Felipe Calderón y mucho menos podrá criticarla, también es cierto que en el caso de que ese candidato gane la elección en 2012, se comportará casi de la misma manera en que lo hará un presidente surgido del PRI o de la izquierda: no seguirá los pasos de Calderón.
La situación no podría ser peor para el presidente de la República: los candidatos opositores harán de la guerra antinarco un arma para atacarlo -a él y al candidato panista-, y si el próximo presidente no surge del PAN, Calderón no podrá impedir que su administración sea calificada como "El sexenio de los 50 mil muertos".
El columnista acota: ¡Pues mientras el próximo "no se haga de la vista gorda", será ganancia!
Agenda previa
El Grupo BBVA Bancomer presentó los resultados del primer trimestre de este año, donde destaca: aumento de cartera vigente a una tasa anual del 15 por ciento; incremento de otorgamiento de crédito para las familias mexicanas a una tasa interanual de 13 por ciento; financiamiento a Pymes aumenta 16 por ciento; disminución en el índice de cartera vencida de 3.6 hace un año a 2.5 por ciento. El resultado neto del periodo: 7,191 millones de pesos, un 17 por ciento más que el mismo trimestre de hace un año. Muy buenos números para el arranque del año, consideran los analistas.
Notimex

El Consejo Consultivo de Medios de Iniciativa México, promotor del Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, anunció la formación del Observatorio de Medios que será la entidad encargada de evaluar el apego de los medios de comunicación a dicho Acuerdo y de hacer recomendaciones al respecto.
El Observatorio estará coordinado por el comunicador y periodista José Carreño Carlón e integrado además por Héctor Aguilar Camín, director de Nexos; Carlos Elizondo Mayer-Serra, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas; Saúl López Noriega, académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México; Federico Reyes Heroles, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México y Regina Santiago Núñez, académica de la Universidad Iberoamericana.
Una empresa independiente, especialista en seguimiento de medios, será la encargada de monitorear de manera exhaustiva los contenidos de los diversos medios que se han integrado al Acuerdo y realizará reportes periódicos que serán analizados por el Observatorio.
Dicho órgano ciudadano sesionará trimestralmente para analizar los reportes de seguimiento y realizar recomendaciones a los medios de comunicación. Toda la información se hará pública a través del sitiowww.mexicodeacuerdo.org.
DOCH

José Woldenberg - La buena nuevaReforma, 05-05-11
Oigo a varios políticos con mala conciencia, tartamudez lógica y aceitados resortes demagógicos hablar de lo que será una gran novedad entre nosotros: "tendremos, por fin, candidatos ciudadanos". Tres recomendaciones no solicitadas. 1) No tengan mala conciencia: ustedes también son ciudadanos. 2) Recuerden sus clases de lógica: "Todos los mexicanos somos humanos. No todos los humanos son mexicanos". -¿Cuál es el conjunto mayor? -Humanos. -Entre los humanos unos somos mexicanos y otros argentinos, franceses, chinos y sígale usted. Ahora bien: "Todos los políticos son ciudadanos. No todos los ciudadanos son políticos". -¿Cuál es el conjunto mayor? -Ciudadanos. -Entre los ciudadanos hay quienes son políticos, mientras otros manejan taxis, hacen tortas o se dedican al baile. 3) Si las recomendaciones anteriores tienen algún sentido, entonces, por favor, eviten la demagogia. Creo que no es mucho pedir. Los legisladores, con buen tino, evitaron hablar de candidaturas ciudadanas porque sabían que todas lo son. Prefirieron acuñar el término candidaturas independientes. Un vocablo no sólo más parco, sino empatado con la lógica. ¿Independientes de quién o de qué? Con claridad respondieron: independientes de los partidos políticos existentes. Distintos, diferentes, separados de ellos. De ahora en adelante (si la Cámara de Diputados así lo aprueba y la mitad más uno de los congresos locales también), tendremos candidatos independientes de los partidos a las presidencias municipales, a los congresos locales y federal, a las gubernaturas y a la Presidencia. Ojalá la medida sirva para incorporar a muchos ciudadanos a la lucha electoral, a la disputa por los cargos electivos, a los puestos de representación. Sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿en qué se convertirán esos ciudadanos cuando puedan registrarse como candidatos?, es decir, ¿cuando aparezcan en la boleta para ocupar distintos cargos de elección popular? Y la respuesta es automática, clara, incontrovertible, si a uno no lo nubla la densa bruma de la retórica: en políticos. En ese momento el manto ciudadano -que con tan buenos oropeles irradia prestigio y que a todos nos arropa o debería arropar- deberá abrirse un poco para aceptar -espero- que nuevos ciudadanos han arribado a la política. Lo cual -insisto- no está nada mal. Ahora bien, ¿ese o esos ciudadanos-políticos se presentarán a las elecciones solos, de uno en uno, sin base de apoyo, sin equipo de trabajo, serán una especie de predicadores solitarios anunciando una buena nueva? Imagino que no. Que en buena lid armarán su base de apoyo, su equipo de trabajo, su infraestructura material, se dotarán de algún discurso, postularán cierto diagnóstico de los males del país y sus posibles soluciones, etcétera. Y entonces ¿qué cree usted? Estaremos ante un nuevo partido político. No importa cómo se autodenomine: club, movimiento, grupo, asociación. Será, a querer o no, un partido. Pequeño (municipal o distrital), muy pequeño (distrital o municipal), mediano (estatal), grande o muy grande (nacional), pero partido al fin. Podrá ser efímero (bueno para una sola elección) o permanente, personalista (aglutinado en torno a algún líder) o colegiado, ilustrado o plebeyo, pero partido sin duda alguna. Y vendrá su reglamentación. Podrá ser más o menos permisiva o restrictiva, pero resultará inescapable. No es casual que en el dictamen aprobado por la Cámara de senadores se diga con todas sus letras que la legislación secundaria debe contemplar temas como: "El respaldo de un número mínimo de ciudadanos... adecuada distribución territorial (de los mismos)... derechos y prerrogativas... financiamiento público... (Acceso a medios)... obligaciones... rendición de cuentas... acceso a la justicia electoral". En suma, los ciudadanos con ganas de participar en política (cosa buena) podrán postular candidatos independientes de los partidos existentes (perfecto), formando nuevos partidos (muy bien), a los que seguramente se negarán a reconocer como tales por la mala fama de los mismos. Nada más imaginar una campaña clamando "vota por un ciudadano no por un político" (¿se acuerdan del Verde?) es para abatir a cualquiera. Para decirlo en breve, ahí donde hay elecciones y funcionan los órganos colegiados y representativos (congresos) aparecen los partidos. No son una planta exótica y ni el mejor mago los puede desa- parecer. Son criaturas connaturales a los procesos electivos y a la democracia representativa. Aparecen y se fortalecen al mismo tiempo y no se conocen democracias sólidas, implantadas, durables, sin partidos. Tienen mala fama, causan tirria, generan enojos, pero resultan insustituibles; y los que reniegan de ellos, cuando quieren convertirse en representantes, acaban creando sus propios partidos. No es un asunto que se pueda resolver por la vía nominalista, es decir, cambiándole el nombre a la "cosa". Porque esa "cosa", ya sabemos, es una organización que busca que sus miembros ocupen cargos de gobierno o legislativos. |
Cada vez que una persona o una empresa pide un préstamo o rinde cuentas a sus accionistas se le pide que presente las cuentas de su balance. Este estado se construye a partir de la cuantificación del valor de sus activos. Si a los activos se restan las deudas a acreedores (v.gr. bancos, proveedores, empleados, etc.), lo que queda es el valor del patrimonio (la fortuna) de la persona.
Preparar estas cuentas no es tan fácil como uno podría imaginar. Generalmente, lo más difícil es estimar el valor de activos. Los contadores que preparan estas cuentas frecuentemente se topan con el hecho de que para ciertos activos (v.gr. equipos e inventarios obsoletos) no hay mercado, consecuentemente el valor del activo se tiene que estimar usando otro método. El hecho de que un activo no tenga un mercado líquido no significa que el bien no tenga valor de uso o que no haya alguien interesado en adquirir el bien si este se remata, pero sí significa que el valor consignado en la contabilidad puede ser bastante diferente de lo que alguien estaría dispuesto a pagar por el bien.
La valuación de los activos intangibles presenta retos especialmente difíciles de resolver. Por ejemplo, ¿cómo se valúa la reputación de una empresa? o ¿qué valor se debe dar a la calidad de la tecnología con que se produce? o ¿el atractivo de los formatos de venta que usa la empresa? o ¿su capacidad para innovar? o ¿las destrezas de sus ejecutivos y el gusto de sus diseñadores, sobre todo cuando lo que venden son productos de moda?
No hay duda alguna de que todos estos activos aportan algo a los resultados económicos de la empresa, pero determinar cuánto y de qué manera es un reto que a veces rebasa las capacidades de los sistemas contables.
Algo parecido sucede cuando se trata de estimar la riqueza de los países. ¿Qué valor se debe dar a la calidad de sus sistemas de procuración de justicia? o ¿cómo se establece cuánto vale la reputación de un país, o lo que piensan los clientes de otros países sobre la seriedad y probidad de los mexicanos con que hacen negocios?
Las personas que se encargan de diseñar los métodos que se utilizan para estimar las cuentas nacionales aún no han desarrollado herramientas cuantitativas que permitan responder a la mayoría de las preguntas arriba planteadas. Actualmente, este tipo de preguntas se contesta usando métodos indirectos que sirven para inferir lo que no se puede medir con datos duros.
Esto tiene consecuencias serias sobre las decisiones que se hacen. La falta de evidencias basadas en datos duros causa que la mayoría de los países subinviertan en activos intangibles (v.gr. su reputación, la calidad de sus instituciones o la seguridad de sus ciudadanos), sobre todo cuando los recursos disponibles para invertir son escasos. En México, todos los días vemos ejemplos de esto. Veamos un caso.
Recientemente hubo una polémica sobre si seguir haciendo el tianguis turístico en Acapulco. Es probable que esta confrontación haya derivado de no poder cuantificar adecuadamente el valor de las inversiones en activos intangibles.
Todo mundo está consciente de que el principal atractivo de Acapulco es la bahía del puerto. Tan es así, que año con año los tres niveles de gobierno han invertido sumas importantes para que las aguas negras y grises de la ciudad se boten donde no afecten la salud de los turistas ni el valor estético de la bahía.
Nadie duda del valor de estas inversiones. Pero éste no era lo único en que se debía invertir. Las autoridades del puerto descuidaron invertir en la seguridad de los ciudadanos y la calidad de los sistemas locales de impartición de justicia. Por ello, muchas personas ya no quieren vacacionar en el puerto. Cada vez que en los periódicos aparece una nota sobre otra serie de asesinatos, la ciudad pierde parte de su patrimonio turístico.
Haber subinvertido en activos intangibles de seguridad está resultando muy costoso. La reputación del puerto anda por los suelos. Por ello, aunque mañana se implantaran todas las medidas necesarias para cambiar la situación objetiva de la ciudad, su reputación tardaría años en recuperarse.
En Acapulco, y en todo el País, hace falta invertir en los dos tipos de activos: los tangibles (sistemas de infraestructura, calles, agua potable y drenaje, etc.) y los intangibles (la calidad del gobierno local, los sistemas que se utilizan para apoyar la toma de decisión, la planeación urbana y las instituciones de seguridad y procuración de justicia) Pero si hoy tuviera que escoger entre los dos, recomendaría que lo hiciéramos preferentemente en activos intangibles.
Las reuniones de primavera de los organismos financieros internacionales han generado un buen acervo de aportaciones intelectuales. Un documento del FMI se llama Tensiones derivadas de la recuperación a dos velocidades. México en este estudio pertenece al grupo de la primera velocidad, el de los países emergentes que, impulsados por China e India, crecerán 6.5% promedio en 2011 y 2012. Para México se estima 4.5%, que es el crecimiento esperado para la economía mundial. Los países industriales de la segunda velocidad crecerán a sólo 2.5%. El tamaño de la economía mexicana, por su PIB a precios corrientes, desciende al decimoquinto lugar mundial, y medido por poder de compra asciende al décimo, superando a Italia y Canadá.
En general, hay buenas noticias. El FMI estima que la recuperación económica mundial se fortalece. Sin embargo, existen varios riesgos. El primero son los altos niveles de desempleo, siendo particularmente serio el que afecta a los jóvenes. El más elevado se sitúa en el norte de África, 30% y, en el Medio Oriente, 25%. No es casualidad dónde se originó la llamada “primavera árabe”. Los riesgos en los países avanzados son los altos desequilibrios fiscales, como en Estados Unidos; los débiles balances de los bancos y la deuda soberana de algunos países del euro. En los países emergentes son el sobrecalentamiento de sus economías, presiones inflacionarias por los precios de materias primas, burbujas en sus bolsas de valores y bienes raíces, y las apreciaciones cambiarías por influjos de capital.
Un excelente documento del BID se llama Una región, dos velocidades. Su análisis parte de la base de que está surgiendo un nuevo orden económico mundial muy diferente del que prevaleció hasta antes de 2007. Para enfrentarlo, los países de América Latina se agrupan en torno a dos paradigmas. Uno lo llama el “del grupo México”, donde están los países del Caribe y Centroamérica. Es el que tiene como características los más fuertes vínculos comerciales (91%) con los países industriales; casi todos son importadores netos de productos primarios y dependen en mayor medida de las remesas. En el contexto de América Latina es el de la segunda velocidad, la más lenta, porque está vinculado al grupo de menor dinamismo mundial. ¡La parte equivocada de la nueva etapa histórica! Cada grupo debe seguir políticas diferentes. Este último debe realizar cambios de estructura en la dirección y la composición de su comercio. México, pienso, requiere un Banco de Comercio Exterior fuerte para que, con promoción y financiamiento integrados, impulse ese cambio estratégico.
El otro paradigma es el “del grupo brasileño”, integrado por los países de Sudamérica. Son los exportadores netos de productos primarios, tienen un alto nivel de comercio (56%) con los países emergentes, la parte más dinámica de la economía mundial, y una baja dependencia de remesas de países industriales. Captan la parte mayor de la inversión extranjera directa. Éste es el grupo de la primera velocidad, el que crece más rápido.
El Banco Mundial presentó un documento: El éxito de Latinoamérica se somete a prueba. Considera que ésta puede ser la década de América Latina, muy bien posicionada para la recuperación. Sus fortalezas son “su buen sistema inmunológico macrofinanciero, sus mayores nexos comerciales con Asia emergente (México no califica) y su buena integración a los mercados financieros”. Desafortunadamente, también confirma la tesis del BID que “el desempeño cíclico es desigual: Argentina, Brasil, Perú… han registrado una recuperación vigorosa (arriba de 7.5%)... En el otro extremo se encuentran México y los países del Caribe, con la mayor caída en el 2009 y donde el crecimiento del 2010 no ha sido suficiente para revertirla totalmente”.
Un elemento muy sintomático es que el Banco Mundial ha dedicado su prestigiado Informe sobre el desarrollo mundial al tema: “Conflicto, seguridad y desarrollo”. El Informe establece que seguridad, buen gobierno y desarrollo están interrelacionados. Su análisis plantea que los riesgos de violencia se relacionan con diversos factores: bajos ingresos, desigualdad, pobreza, desempleo particularmente de jóvenes, volatilidad en precios de alimentos, instituciones que no protegen adecuadamente a los ciudadanos o no los defienden de la corrupción y donde no hay buen acceso a la justicia. Este peligroso coctel caracteriza a los países árabes en rebelión, pero la patología se aplica igualmente a México. Ante esta problemática las instituciones tienen que reformarse y fortalecerse y realizar una estrategia integral.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a su vez ha publicado su Informe de indicadores sociales. En casi todos estamos a la cola entre sus 34 miembros. Hay un nuevo indicador: el número de horas trabajadas, inclusive las de trabajo no remunerado (trabajo doméstico, aseo, comida). ¡En éste somos los primeros!
La contratación de dos firmas estadounidenses para “explorar” la viabilidad de demandar a empresas e individuos bajo sospecha de surtir a los cárteles con armas de alto poder, es una las decisiones más audaces y justificadas que ha tomado el gobierno de Felipe Calderón en cuatro años de guerra fallida contra el crimen organizado. “Es una estrategia osada. En el peor de los casos, reciben buena publicidad en México por ser duros; y en el mejor, obtienen un arreglo extrajudicial o les dan un pequeño susto a los fabricantes”, dijo Andrew Selee, director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson.
La medida denota un viraje estratégico: de incriminar inútilmente a Washington por no hacer lo suficiente para detener el flujo de armas, como acostumbra Calderón, a proceder legalmente en los tribunales estadounidenses contra la presunta complicidad de la industria armamentista. El contrato condicional, firmado por la PGR en 2010 con los despachos Reid, Collins, Tsai (abogados) y Berg Associates (detectives), no le costará al erario mexicano. De acuerdo con el texto, disponible en el portal del Departamento de Justicia, Reid recibirá 23.5 % y Berg 6.5 % de la recuperación monetaria, de haber resultados positivos.
Berg goza de buen prestigio en el ramo. Entre sus fundadores figura Bobby Nieves, ex director de Operaciones Internacionales de la DEA, a cargo del expediente mexicano. Douglas Farah, consultor en materia de seguridad, dijo que Berg ganó casos legales muy importantes contra las grandes tabacaleras. “Tienen muy buenos antecedentes”. Estimó que el hecho de que las firmas tengan que invertir “cientos de miles” de dólares para construir casos, sin que se les pague hasta que haya recuperación, “sugiere que ya tienen identificados algunos proveedores de armas”. Quizá la estrategia, vaticinó, sea iniciar querellas que obliguen a los demandados aceptar arreglos de pago extrajudiciales entre las partes. En los procesos de descubrimiento de pruebas previos a los juicios, explicó, puede salir información perjudicial para la imagen de las empresas acusadas.
El gobierno de México deberá demostrar que industrias como Colt y Bushmaster han rediseñado sus modelos para satisfacer la sed de fuego de los grupos criminales mexicanos. Deberá probar que Colt lanzó al mercado armas de alto poder con nombres como El Oficial, El Comandante y El Generalísimo, y que 90 % de éstas van a las armerías de Texas y Arizona para ser introducidas clandestinamente al mercado negro mexicano. También deberá presentar testigos estrellas dispuestos a declarar que surtir a los cárteles es un acto deliberado y consiente. Aún así, sería una victoria pírrica. Acabar con el tráfico de armas es tan irreal como creer que algún día viviremos en un mundo sin adicción.
LOS INTOCABLES
El contrato también plantea litigar contra “instituciones financieras” que lavan el sangriento dinero de los cárteles. Esto, sin embargo, es todavía más complicado dada la protección oficial de la que gozan los grandes bancos, como Wachovia, que según el diario inglés The Guardian blanqueó miles de millones de dólares de los cárteles mexicanos sin que las autoridades le fincaran cargos. Esta complacencia encuentra justificación en el inmoral argumento de que hay bancos tan grandes que acusarlos pondría en riesgo la estabilidad del sistema financiero mundial. Son los poderes fácticos que operan por encima de la ley.
No sólo eso. La supervivencia de muchos de ellos depende del dinero sucio. En 2009, Antonio María Costa, jefe de la Oficina de Drogas y Delincuencia de la ONU, dijo tener pruebas de que el dinero procedente del crimen organizado “fue la única inversión de capital” disponible para algunos bancos al borde del abismo en la crisis de 2008. Sostuvo que la mayor parte de los 352,000 mdd de las ganancias anuales del narcotráfico fue oficialmente “blanqueado” y pasó a ser parte del sistema económico.
DESPEDIDA
Todo llega y todo pasa. Con esta columna me despido. Agradezco a los editores de El Semanario haberme permitido usar este espacio durante cinco años. Para mis lectores va mi respeto y agradecimiento por su interés y comentarios invaluables a lo largo de esta travesía que hoy termina.
El 28 de abril, los presidentes de Chile, Colombia, México y Perú firmaron en Lima un acuerdo que lanza la Alianza para la Conformación de un Área de Integración Profunda (AIP).
El acuerdo se presenta formalmente como avanzada del Foro del Arco Pacífico Latinoamericano (FAP), creado en 2006 e integrado por Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú. El proyecto nació por iniciativa de Perú, para unir esfuerzos en la búsqueda de los mercados de Asia, pero ha evolucionado hacia un acuerdo de integración económica.
En los tiempos que corren, todo acuerdo de integración es aplaudido, porque se ve como un paso más en el avance de la globalización y las oportunidades de crecimiento de los países que lo suscriben.
En este sentido y, a pesar de que sólo participaron las cuatro economías más grandes de las 11 integrantes del FAP, el acuerdo es de gran calado, pues se propone avanzar hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y, eventualmente, incluso de personas.
Habrá que ver hasta dónde se concreta ese objetivo, pero no hay que perder de vista que se habla de una Integración Profunda, cuando no incluso total, de estas cuatro economías, lo que marcaría un hito en la historia latinoamericana, plagada de sueños de integración (desde Bolívar), pero también de fracasos y desencuentros, que sólo han dado paso a un mayor separatismo o incluso confrontación.
Llama la atención que los cuatro países firmantes del acuerdo en Lima tienen ya un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y, casualmente, están gobernados por partidos de derecha.
Aquí es donde entra la duda ¿el objetivo de la AIP es sólo económico y, por lo tanto, de integración comercial, o también político y, por lo tanto, de confrontación?
No hay que olvidar que frente a esta alianza existen otras dos opciones en América Latina: por un lado la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), comandada por Cuba y Venezuela, de carácter no capitalista y antiimperialista; integrada por ocho naciones gobernadas por la izquierda más radical de Latinoamérica.
Por otro lado el Mercosur, de corte neoliberal e integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países gobernados por partidos de izquierda moderada, por lo que sus objetivos van más allá de lo puramente económico-comercial, pues contempla también el aspecto social.
Tal vez parezca exagerado hablar de una agenda de confrontación derecha vs izquierda en el AIP, pero cuando se revisan las declaraciones del presidente Felipe Calderón en el marco del evento, se observa cómo, más que hablar de las oportunidades de comercio y negocios con los países asiáticos, su discurso giró en torno a las comparaciones de importancia y tamaño entre el AIP y el Mercosur y, como reza la nota de Excélsior del 28 de abril de 2011, “confió en que pronto esperaría la adhesión de países como Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá”.
¿Dónde quedaron Ecuador y Nicaragua, ambos con costas hacia el Pacífico y originalmente considerados parte del FAP?
De ser cierta la hipótesis de la confrontación, ya se puede dar por muerto o, cuando menos severamente enfermo, el recién nacido AIP, dado que América Latina vive un periodo democrático y ningún partido, de derecha o izquierda, tiene garantizado el triunfo.
Más aún, ¿qué pasará con una alianza de gobiernos derechistas si en la segunda vuelta de las elecciones peruanas gana Ollanta Umala, claramente identificado con la izquierda e incluso acusado de recibir asesoría del Partido de los Trabajadores de Brasil?
La Unión Interparlamentaria (UIP), organización fundada en 1889, con sede en Ginebra, Suiza, tiene la misión de promover la paz y la democracia a través del diálogo político. Uno de sus componentes principales es el Comité de los Derechos Humanos de los Parlamentarios, integrado por cinco legisladores, que representan a cada una de las regiones del mundo donde se encuentran los más de 160 parlamentos integrantes de la Unión.
El Comité conoce de numerosos casos de parlamentarios que sufren o han sufrido violaciones a sus derechos humanos. Debido a su activismo político, muchas veces crítico del poder, los parlamentarios están expuestos a toda clase de ataques, desde el levantamiento arbitrario de la inmunidad parlamentaria, el encarcelamiento sin debido proceso, e incluso el asesinato.
El Comité ha cosechado resultados venturosos, como la liberación de algunos parlamentarios o la apertura de investigaciones criminales; pero, lamentablemente, en muchas ocasiones predomina la indiferencia, la cerrazón e incluso la indignación de algunos Estados por los informes que el Comité hace públicos en las Asambleas Generales de la UIP.
El Comité realiza cuatro sesiones al año, siempre a puerta cerrada, para analizar casos de parlamentarios bajo amenaza en varios países del mundo. Se conoce del estatus de los mismos mediante fuentes públicas de información, entrevistas con delegaciones oficiales y con los propios parlamentarios o sus representantes. Los miembros del Comité hemos ido en misión a diferentes países para entrevistarnos con las autoridades parlamentarias, con representantes de los gobiernos y con las propias víctimas, acudiendo a menudo a las prisiones donde se encuentran confinadas.
Una de las primeras tareas que se me asignaron cuando fui electa senadora de la República en 2006 fue presidir la delegación mexicana a la Asamblea General de la UIP. Ahí, el grupo de países de América Latina (GRULAC) me eligió como su representante al Comité de Derechos Humanos de los Parlamentarios. Ocupé la vicepresidencia hasta julio del 2010, cuando fui electa presidenta. En esa calidad me corresponde presentar los informes de nuestros trabajos a la Asamblea General de la Unión, que se reúne dos veces por año. La presentación de este informe brinda una ocasión valiosa para sensibilizar a la opinión pública y a los parlamentarios del mundo sobre la urgencia de involucrarse en lo que les ocurre a muchos colegas en todos los rincones del mundo.
El mes pasado se celebró la 124ª Asamblea General de la Unión en la capital panameña. Informé desde el pódium que el Comité había examinado situaciones individuales de 374 parlamentarios, en 39 países, y solicité la aprobación de recomendaciones para todos los casos públicos a los que hice referencia con algún detalle y que involucran a 21 países. Todas ellas fueron aprobadas, no sin suscitar reclamos de algunas delegaciones, como las de Malasia e Israel.
Algunas de las situaciones presentadas desafían la imaginación, como el caso de Eritrea, donde 11 parlamentarios fueron encarcelados en 2001 por demandar reformas democráticas y desde entonces no se ha vuelto a saber de ellos. Un informe extraoficial sostiene que sólo dos sobreviven. O el caso de Tailandia, donde 180 parlamentarios fueron destituidos e impedidos para ocupar un cargo público durante cinco años, como consecuencia de que a cinco miembros de los partidos a los que pertenecían, que por cierto fueron disueltos, se les encontró culpables de corrupción y fraude electoral.
Colombia es uno de los países del mundo que, junto con Myanmar y Burundi, registra el mayor número de violaciones de los derechos de los parlamentarios. Caso emblemático es el de la senadora Pilar Córdoba, impedida para ejercer cualquier función pública durante 18 años sin que mediara acusación criminal alguna en su contra.
En Israel, numerosos miembros del Consejo Legislativo Palestino (CLP) languidecen en prisión, sin haber sido juzgados, por haber sido electos en 2006 mediante la lista Cambio y Reforma. Otros tantos se encuentran en detención administrativa aun después de haber sido liberados. Tres parlamentarios palestinos, residentes de toda la vida en el sector este de Jerusalén, han sido deportados con el argumento de que su pertenencia al CLP muestra su falta de lealtad a Israel.
Hoy que el respeto de los derechos humanos forma parte de nuestras convicciones prioritarias como sociedad, preocupa lo poco que se conocen las agresiones a los parlamentarios. ¿Será esto una expresión del desdén y desconfianza con que somos vistos los políticos, o es producto del desconocimiento público, del cual ciertamente somos responsables los propios legisladores por no informar puntual y oportunamente?

JAVIER SOLANA / EMMA BONINO 07/05/2011
La diversidad cultural ha sido una característica constante de la historia europea. Ha sido la fuente de muchos de los mayores logros de nuestro continente, sin embargo, cuando se ha gestionado de forma inapropiada, también ha desempeñado un papel en algunas de sus mayores tragedias.
El Consejo de Europa y la UE deben formular una política de inmigración de gran alcance
La diversidad ha aumentado en las últimas décadas, debido a las nuevas olas de inmigración, y seguirá haciéndolo, al menos por dos motivos.
En primer lugar, la mayoría de aquellos que han llegado a Europa en las últimas décadas, y sus descendientes, tienen la intención de quedarse. Muchos siguen apegados a la herencia cultural de sus países de origen. ¿Qué tiene esto de malo? Siempre y cuando cumplan la ley, no debería esperarse que las personas que se establecen en un nuevo país dejen tras de sí su fe, su cultura o su identidad. Esta diversidad puede contribuir a la creatividad que Europa tanto necesita, ahora más que nunca.
En segundo lugar, Europa está envejeciendo, lo que significa que se necesitan más inmigrantes. Sin ellos, la Comisión Europea estima que solo en la UE, en los próximos 50 años, la fuerza de trabajo se reducirá prácticamente en 100 millones de personas aun cuando la población en su conjunto siga aumentando. Se trata de una fórmula que lleva a la decadencia.
Por lo tanto, la diversidad es el destino de Europa. Está forjando nuestro futuro en un mundo que evoluciona rápidamente, y seguirá haciéndolo. Así pues, es de vital importancia que los europeos encaren sus desafíos con más eficacia y determinación -y, para ser francos-, mucho mejor de lo que lo están haciendo en la actualidad. Esta vez no pueden permitirse equivocarse en cómo hacer frente a la situación. Por desgracia, hay indicios de que corren el peligro de estar haciendo precisamente esto.
Estos indicios son evidentes: una intolerancia creciente, un mayor apoyo a los partidos xenófobos y populistas, la discriminación, la presencia de una población de migrantes no documentados que prácticamente no tienen derechos, comunidades "paralelas" cuyos miembros apenas interactúan con la sociedad que les rodea, el extremismo islámico, la pérdida de libertades democráticas, e intentos de restringir la libertad de expresión con el presunto interés de defender la libertad de religión.
Bajo estos indicios subyacen una inseguridad profundamente arraigada (consecuencia de las dificultades económicas de Europa y de un sentido de decadencia relativa); el fenómeno de la inmigración a gran escala (tanto como la experimentada realmente como la percibida); imágenes deformadas y estereotipos nocivos de las minorías en los medios de comunicación y laopinión pública, y la escasez de dirigentes que puedan inspirar confianza articulando una visión clara del destino de Europa.
Nuestro informe -que será publicado el 11 de mayo- Living Together: Combining Diversity and Freedom in 21st Century Europe (La convivencia: combinar la diversidad y la libertad en la Europa del siglo XXI) ofrece una respuesta asentada en los valores fundamentales de Europa: un programa para una Europa con mayor confianza en sí misma, que acogerá la diversidad en lugar de rechazarla, y aceptará asimismo que la existencia de identidades múltiples no es en absoluto negativa. Si se puede ser afroamericano o italoamericano, ¿por qué no un europeo "con guiones" turco-alemán, norafricano-francés o asiático-británico?
Estamos convencidos de que podemos ser esa Europa, pero solo si todos los residentes a largo plazo de los países europeos son aceptados como ciudadanos de pleno derecho, y si todos, con independencia de su credo, cultura o etnicidad, son tratados por igual por la legislación, las autoridades y sus conciudadanos. Al igual que todos los demás ciudadanos de una democracia, deberían participar en la elaboración de las leyes, pero ni la religión ni la cultura pueden ser una excusa para vulnerarlas.
Proponemos 17 principios rectores, y confiamos en que los legisladores, los formadores de opinión y los activistas de la sociedad civil puedan utilizarlos como un manual para la diversidad.
Como mínimo, es necesario que exista un acuerdo de que la ley debe acatarse, y alcanzar un entendimiento común de lo que es la ley y de cómo puede cambiarse. Siempre que respeten la ley, no se debería esperar que los inmigrantes renuncien a su credo, cultura o identidad. Es preciso adoptar medidas especiales para que los miembros de los grupos desfavorecidos o marginados gocen de una verdadera igualdad de oportunidades, y también deben desplegarse esfuerzos para que los miembros de diferentes grupos religiones, culturales o étnicos se conozcan entre sí y aúnen esfuerzos como miembros de asociaciones voluntarias. Por último, defendemos firmemente el derecho a la libertad de expresión, que no debe restringirse, ni en la legislación ni en la práctica, para aplacar la intimidación violenta. Al mismo tiempo, creemos que no se puede dejar de responder a las declaraciones públicas que tienden a construir o a reforzar los prejuicios públicos contra los miembros de cualquier grupo, en particular miembros de minorías, inmigrantes o personas de origen migrante reciente. Un mensaje central de nuestro informe es "reducir al mínimo las exigencias establecidas legalmente y potenciar al máximo la persuasión".
Con objeto de aplicar estos principios en la práctica, instamos a los Estados a extender estos derechos y obligaciones de la ciudadanía, incluido el derecho de voto, al mayor número posible de miembros de la población residente y -como medida provisional- a conceder a todos los residentes extranjeros el derecho a votar en las elecciones locales. También les instamos a corregir toda información que pudiera malinterpretarse y los estereotipos sobre la migración, y a ofrecer a sus ciudadanos una imagen más realista de la situación de los migrantes y de las necesidades actuales y futuras de Europa. Reconocemos su derecho y su deber de controlar la inmigración, pero también instamos a todos los europeos a tratar a los solicitantes de asilo y a los migrantes que llegan a Europa de una manera justa y humana, mostrando la solidaridad apropiada y repartiéndose la carga entre los Estados miembros. Pedimos al Consejo de Europa y a la UE que trabajen juntos para formular una política de inmigración de gran alcance, coherente y transparente para toda Europa y, al mismo tiempo, que tiendan una mano a nuestros vecinos de Oriente Próximo y África del Norte, brindándoles la oportunidad de participar, con un estatus apropiado, en las instituciones y convenios europeos.
Si se sigue este camino, estamos plenamente convencidos de que Europa puede ser un lugar mejor y más esperanzador de lo que es en la actualidad.
Firman este artículo Javier Solana, Emma Bonino, Joschka Fischer, Timothy Garton Ash, Martin Hirsch, Danuta Hübner, Ayse Kadioglu, Sonja Licht y Vladimir Lukin.Los autores son los miembros del Grupo de Personas Eminentes creado por Thorbjørn Jagland, secretario general del Consejo de Europa, para preparar un informe sobre la convivencia en Europa. Su informe podrá consultarse en www.coe.int a partir del 11 de mayo.
¿Afectará la muerte de Osama Bin Laden a las revueltas que vive el mundo árabe desde hace más de 4 meses? Sensibles e intensas las manifestaciones que de forma espontánea siguen protagonizando los ciudadanos de esta región, están expuestas a cualquier cambio en la zona.
El pasado 4 de abril, el académico Jaled Harub escribía en las páginas del periódico palestino Al Ayyam: “Los pueblos árabes y musulmanes no necesitan organizaciones armadas ni violentas generadoras de los más altos niveles de terrorismo para hacer caer a regímenes que no quieren. La palabra clave que han aportado las revoluciones árabes pacíficas al diccionario del cambio político y social es “efectividad” (Boletín.org).
En una acertada reflexión, algo premonitoria si tenemos en cuenta la indiferencia con la que la calle árabe ha acogido la muerte de Bin Laden, Harub traslada la incapacidad de Al Qaeda “para interactuar con las revoluciones árabes”, inhabilitado para seguir un discurso basado en la libertad, la dignidad y la participación política, sin ningún eslogan de ideología islamista.
El pueblo ha logrado que caigan los regímenes corruptos y represores de Túnez y Egipto, lucha en una guerra abierta con el de Libia, una movilización pacífica con el de Yemen, se intentan defender ante la indiferencia de Occidente en Siria y en Bahréin; y mantiene un pulso aún controlado por el poder en Jordania, Líbano, Marruecos, Argelia, Omán, incluso en Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Kuwait y en Qatar, de donde será más difícil que la poderosa cadena de televisión Al Yazira ofrezca imágenes objetivas.
“El fracaso de la “era de Al Qaeda” y de sus estrategias violentas consiste en que se basan en la destrucción, el caos y el derramamiento de sangre como único resultado, sin que tenga ningún proyecto que llevar a término”, continúa Jaled Harub para sentenciar que incluso la batalla de la imagen ha perdido la organización terrorista frente a las revueltas árabes: “La batalla se ha convertido en una caricatura ridícula de un combate de lucha por puntos entre Al Qaeda y los servicios secretos, a expensas de los pueblos de la región, su futuro y sus vidas (…) Las revoluciones árabes pacíficas, a través de los vídeos e internet, han logrado marginar a Al Qaeda como referencia en el uso de la imagen. Las imágenes y los símbolos de las revueltas pacíficas han invadido la imaginación árabe y su estética, su capacidad de persuasión y su efectividad superan incuestionablemente los intentos de Al Qaeda en este campo, pasados y presentes”.
La primera reacción oficial en Oriente Próximo a la muerte de Bin Laden llegó con contundencia desde Israel. El primer ministro, Benjamín Netanyahu habló de un “triunfo rotundo” y se sumó a los festejos de los estadounidenses. Poco después el presidente Shimon Peres se refería a “un mundo libre que respira mejor después del merecido castigo infligido con atraso a Bin Laden”.
Hicieron falta algunas horas para que los países árabes expresaran, entre el asombro, la incredulidad y quizás cierto temor a la reacción de sus calles, donde las normas han cambiado y parece que cualquiera puede decir lo que piensa; lanzaran tímidos mensajes dirigidos fundamentalmente a sus socios occidentales.
Arabia Saudí manifestó su esperanza de que con esta muerte aumenten los esfuerzos internacionales en la lucha contra el terrorismo; el gobierno iraquí aseguró que “es un gran golpe en el ánimo de los miembros de Al Qaeda en Iraq y en la zona”; el primer ministro libanés en funciones, Saad Hariri, se refirió a Bin Laden como una “mancha negra” en la historia del islam”, añadiendo que “el daño que ha infligido a la imagen del islam y del mundo árabe no es menor que el causado por los enemigos de los árabes y de los musulmanes en el mundo”.
En la víspera del acuerdo de reconciliación que las facciones palestinas firmaron en El Cairo, el Gobierno de Mahmud Abbas en Cisjordania se unía a la satisfacción general por la desaparición de Bin Laden, mientras desde la franja de Gaza, Ismail Haniyeh, líder de Hamás, condenaba “el asesinato de un guerrero santo”, para, según varios analistas, calmar a los grupos salafistas del territorio.
Y en Egipto, los influyentes Hermanos Musulmanes, recién convertidos en partido político, pidieron a EEUU que saque sus tropas de los países musulmanes. “Las revoluciones han probado que la democracia no es algo ajeno a Oriente Próximo y que no necesitamos ocupaciones extranjeras”, dijo Essam al Erian, un miembro veterano muy respetado en las filas del movimiento.
Pero donde más atención hay que poner es en la más que nunca convulsa calle árabe, inmersa en cambios complejos y positivos, en los que la mutación social es un gran interrogante que cada día va descifrándose. “Oh Dios, por favor haz que esta noticia no sea verdad… Que Dios te proteja Obama. ¡Oh estadounidenses! Es aún legal para nosotros cortar vuestros cuellos”, rezaba un mensaje de un foro yihadista poco después de conocerse la noticia. Un mensaje radical de los que consideran que Osama Bin Laden es un “mártir” de la yihad, la lucha sagrada en defensa del Islam, que contrasta con los que reconocen que Bin Laden plantó cara tanto a las injerencias y ocupaciones extranjeras como a los regímenes dictatoriales de la región; y los que consideran que daño la imagen del islam y marcó la vida de millones de musulmanes.
Los métodos, el uso de la violencia, los ataques terroristas en los que han muerto miles de personas inocentes, es lo que más distancia a las poblaciones árabes en su reflexión sobre la desaparición de Bin Laden.
En la mañana del lunes no hubo manifestaciones ni declaraciones públicas de ciudadanos anónimos a favor de Osama Bin Laden, como explicaba al día siguiente el periodista Javier Valenzuela en El País: “Los árabes ya lo habían enterrado (…) La emergencia de juventudes urbanas conectadas con el mundo vía Internet y la televisión por satélite y dispuestas a luchar pacíficamente por la democracia, ha ido convirtiendo a Al Qaeda en un elemento marginal en el mundo árabe. Nótese que, de estar aún enraizada en algún lado, lo está en Afganistán y Pakistán –países musulmanes pero no árabes- y en regiones periféricas del mundo árabe como Yemen y el Sahel”.
Y ni siquiera en Yemen los simpatizantes de Al Qaeda sintieron respaldo suficiente para expresar su duelo. Demasiado difícil plantear la muerte de Osama Bin Laden como una pérdida importante para el país cuando miles de personas llevan más de tres meses manteniendo un pulso pacífico con el presidente Al Abdullah Saleh.
A pesar de la “simpatía” que muchos musulmanes han sentido por Osama Bin Laden por enfrentarse a los que siguen oprimiendo a las poblaciones árabes, no se tradujo nunca en un apoyo al terrorismo que ejecutaba el líder saudí. La red de Al Qaeda, con la presumible sucesión de su líder en el egipcio Ayman al Zawahiri, jefe de organización del movimiento y líder intelectual, tienen la oportunidad de plantear una mayor coherencia en el discurso de Al Qaeda en relación a las causas árabes; y sobre todo al cambio de actitud de las sociedades que están impulsando las revueltas.
La desaparición, más simbólica que efectiva, porque la capacidad para cometer atentados e imponer ideas de Al Qaeda sigue igual de débil o de fuerte que antes de la muerte de su fundador, apenas tendrá efecto en la calle. “La gente no está arriesgando sus vidas, manifestándose para pedir la instauración de un califato islámico, la aplicación de la sharia, ley islámica, sino para lograr libertad y una vida digna”, analizó un comentaristas en la televisión Al Arabiya poco después de conocerse la noticia.
Pero el momento en el que EEUU ha elegido para terminar con Osama Bin Laden, en pleno auge de las revueltas árabes, tras comprobar que cada vez está más aislado, al margen de loque está ocurriendo, con menos capacidad de maniobra y perdiendo a sus socios en la región, obligan a mirar hacia Occidente. El intelectual Santiago Alba Rico titula así esta semana en la web Rebelión un artículo de opinión: “Matar a Bin Laden, resucitar a Al Qaida”. “Cuando parecía relegada al olvido, definitivamente arrinconada por los propios pueblos que debían apoyarla, reaparece Al Qaeda (…) Este era el momento. Al Qaeda vuelve a dominar la escena; Al Qaeda vuelve a saturar el imaginario occidental. Mientras el presunto cadáver de Bin Laden se arroja al mar, Bin Laden se apodera fantasmalmente de todas las luchas y todos los deseos de justicia. Se cumplirá el vaticinio de Obama: habrá más ataques violentos por todas partes y el mundo árabe-musulmán volverá a ser un bullicio de fanatismos y decapitaciones, quieran o no quieran sus poblaciones.
Entre democracia y barbarie, es evidente, EE.UU. no tiene duda: la barbarie se ajusta mucho más al “sueño americano” (y, por supuesto, al delirio israelí). No sabemos si realmente han matado a Bin Laden; lo que está claro es que el esfuerzo por resucitar a toda costa Al Qaeda pretende matar los procesos de cambio comenzados hace cuatro meses en el mundo árabe” (rebelion.org).
La sensación, respirando los aires de cambio que pocos se atreven a cuestionar y que ya nadie pone en duda de que están en plena expansión, es que las revueltas tienen cada día la coraza más dura. Asumen fracasos, son heridos, secuestrados, mueren, celebran victorias, pequeños pasos transformadores de la sociedad que están dejando atrás. En el año 2011 se suceden inauditos acontecimientos cada día. No hay rutina, es imposible vivir un día normal porque a pocos kilómetros, con una región completamente conectada gracias a las redes sociales y la telefonía móvil, se protesta, se resiste, se combate y se muere.






| May 6, 2011 |
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