SGCHNR: MIÉRCOLES, 04 DE MAYO 2011. EDITORIAL Y OPINIÓN

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MANUEL G. RODRÍGUEZ SÁENZ

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May 4, 2011, 10:50:26 PM5/4/11
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Y LOS TRABAJADORES MINEROS? En pleno siglo XXI Coahuila las condiciones de trabajo de los mineros son del siglo XIX









Minas como la de Sabinas "escenario vil": Obispo de Saltillo 

Raúl Vera considera inaceptable, que en el momento en el que hay una explosión en una mina, las autoridades acudan a ponerse al servicio de las familias porque políticamente les conviene

 

El obispo de Saltillo, Raúl Vera, reprochó que en la actualidad existan todavía pozos en México como el de Sabinas Coahuila, ya que son escenario de una “vil y mísera explotación” debido a la irresponsabilidad de los empresarios y autoridades mexicanas.

Indicó que la explosión del día martes en el pozo 3 de la empresa BINSA que dejó como consecuencia 14 mineros atrapados (cinco cuerpos fueron rescatados) y un menor de 15 años herido, nos trae a la mente la tragedia de Pasta de Conchos ocurrida el 19 de febrero del 2006, donde 65 mineros murieron y hasta la fecha siguen los restos de 63 personas sepultadas en ese lugar.

Vera calificó como inaceptable, que en el momento en el que hay una explosión en una mina, las autoridades acudan a ponerse al servicio de las familias porque políticamente les conviene, mientras que en el desempeño de sus cargos no escuchan el clamor de cientos de familias que no cuentan con oportunidades de un empleo seguro con salario digno para vivir honrosamente, “parece que no hemos aprendido con el caso Pasta de Conchos”.

Señaló que para los empresarios mineros, los pozos de carbón son el medio más barato para extraer el mineral, no sólo porque exige poca inversión, sino porque saben que la población necesita de un “empleo” que resulta ser esclavizante e inseguro, el cual genera frecuentemente daños irreparables como el caso del menor que resultó mutilado el día de martes.

“Resulta indignante la pasividad y tolerancia de las autoridades que siguen permitiendo la existencia de los pocitos en la región carbonífera de Coahuila.

¿Cuántos mineros muertos más se necesitan para que las autoridades hagan lo que tienen que hacer? Pareciera que se quiere convertir a Coahuila en una fosa clandestina en donde sólo importa el rescate de cadáveres, sin realizar acciones preventivas que proporcionen seguridad a los mineros”, aseveró el prelado.

La Diócesis de Saltillo le recordó al presidente Felipe Calderón, al Secretario de Trabajo Javier Lozano y al gobernador interino de esa entidad Jorge Torres, que es su responsabilidad proporcionar las condiciones laborales adecuadas a todo trabajador minero.

“Es necesaria y urgente la creación de empleos dignos para los jóvenes; que no esperen a que las explosiones en las minas, la violencia, los secuestros de migrantes y las personas desaparecidas, sean motivo para que Coahuila se convierta en una fosa clandestina donde sólo se entreguen cuerpos, porque ¡vivos se fueron a trabajar!, porque ¡vivos se los llevaron!, porque ¡vivos transitaban por las calles del Estado!”, dice el comunicado.

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Inseguridad provocó la explosión en Coahuila










Minas de Coahuila: la muerte en el subsuelo

Por Hanako Taniguchi
Miércoles, 04 de mayo de 2011 a las 12:21




Pocitos: la minería sin ley

4 Mayo, 2011 - 00:42

Los Pocitos de carbón de Coahuila son tierra de nadie. El accidente de Sabinas resulta todo menos sorpresivo, las advertencias de los riesgos aparecían todos los días.

Catorce mineros quedaron atrapados en una mina de carbón en Coahuila. Tres murieron y 11 están atrapados. El secretario del Trabajo, Javier Lozano, interrumpió su agenda para acudir a la zona del accidente.

En el gobierno podrán decir que el funcionario arribó sólo horas después de los hechos. Lo cierto es que el gobierno llegó años tarde a una zona de desastre, Los Pocitos, en Coahuila.

Los Pocitos de carbón son excavaciones verticales que miden de 20 hasta 100 metros de profundidad, en las cuales se trabaja como si el siglo XX no hubiera ocurrido. Los cañones son tan pequeños que los mineros deben laborar agachados durante más de 10 horas, con escaso equipo de seguridad. La ventilación es mala, no hay sanitarios ni salida de emergencia. “Son como ratoneras”, describe María Ayala, madre de un minero que murió en mayo pasado, entrevistada por El Siglo de Torreón. Su hijo falleció en un accidente que fue “normal”. Explotaba una mina agotada que se podía venir abajo en cualquier momento. Sólo llevaba un casco y botas. Carecía de protección contra las emanaciones de gases, a pesar de las más de ocho horas diarias que pasaba en el subsuelo. Uno de sus compañeros de cuadrilla, Francisco Castillo, sobrevivió al accidente, pero quedó con una lesión de la columna vertebral que le impide trabajar. No recibió indemnización.

La Cámara Minera de México no menciona el accidente de este martes en su página de Internet. Tampoco tiene una sóla referencia a Los Pocitos. Es normal, hasta cierto punto.

La parte más pujante del sector minero no quiere ser vinculada con un ecosistema del siglo XIX. Son la industria más dinámica de México. Acaban de desplazar al turismo y las remesas para quedar como segundo generador de divisas de México: poco más de 22,000 millones de dólares en el 2010. La cifra será superada en el año en curso.

Los Pocitos son la tierra de nadie. Cuando la Cámara Minera de México habla de mejoras sustanciales en sus prácticas de seguridad tiene razón: la tasa de incidencia de accidentes se ha reducido. Ahora hay 66% menos accidentes que en el 2001. El problema es que sus estadísticas sólo se refieren al sector moderno de la minería. Las cuentas de Los Pocitos se quedan en Los Pocitos.

La coordinación entre las autoridades estatales y federales ha sido nula para resolver esta parcela del Purgatorio. A nadie le interesa realmente.

Las inspecciones laborales han sido un juego de simulación, que recuerda mucho a lo que pasó antes de la tragedia de Pasta de Conchos.

El 11 de marzo del 2010, el periódico La Vanguardia de Coahuila reseñó una visita del director general de Inspección de la Secretaría del Trabajo, Rafael Avante Juárez. “No podemos echar las campanas a vuelo”, dijo entonces.

Suena rara esa expresión, cuando se trata de un funcionario que describe una zona salvaje, donde el incumplimiento de la legislación laboral es flagrante. La investigadora Cristina Auerbach le explicaba a El Siglo de Torreón hace mes y medio: “Las inspecciones se avisan con un día de antelación. Eso les da tiempo de desmontar el centro de trabajo. Cuando llega el inspector no hay nada que ver. Tres horas después de que se van, los mineros vuelven a laborar”.

Cuarenta y seis muertos han ocurrido después del accidente de Pasta de Conchos, contando los del accidente de Sabinas de ayer. ¿Cuántos muertos más se necesitan para que acabe la simulación?

lmgon...@eleconomista.com.mx




























México tiene más "mártires mineros"

Ignacio de los Reyes

BBC Mundo, México

Astillero

Villano contra blindado

Tutelaje electoral

Unidad (gastronómica)

Coahuila minada

Julio Hernández López
E

l peregrino Felipe se confiesa en Roma ante el cura Joaquín para precisar que no aceptará pecaminosos votantes que se atrevan el año entrante a revivir infiernos de tres colores. Libre albedrío electoral condicionado a que los resultados coincidan plenamente con el deseo del tutor de blanco y azul que bien sabe lo que a la feligresía conviene y, por tanto, no dudará en imponerle esa verdad: No me preocupa, desde luego, que haya alternancia de partidos, porque eso es precisamente (el diccionario político convertido en adita- mento prescindible: las cosas son precisamente lo que son, que nadie tenga dudas), siempre y cuando lo decidan los ciudadanos (o el Trife, o la embajada decisoria, o las televisoras, o algún otro poder supremo que no sean las urnas). Lo que en todo caso me preocuparía no es cambio o no de partidos, que siga el mismo o que venga otro (¿podría, por ejemplo, crearse el Partido Multiusos del Cambio, que siga siendo el mismo aunque parezca ser otro?: pregunta susceptible de experimentar alguna alternancia a gusto del patrón), lo que me preocuparía es que se reditaran prácticas autoritarias y de inequidad que sí hicieron mucho daño a la democracia en México.

La entrevista dada por Porfirio Díaz a James Creelman, pero al revés: el pueblo mexicano no está aún maduro para la democracia, dice el Héroe del 0.56 por ciento, pues corre el riesgo de no entender que puede votar por el partido que quiera, pero siempre y cuando no sea el que el ocupante de la casa presidencial detesta. Hipismo foxista fraudulento vuelto al lugar del crimen electoral: cambiar de jinete, pero no de caballo, era la recomendación del presidente embotado, que sin lugar a dudas logró mantener continuidad equina. Advertencia inequívoca de lo que pasa por la mente laberíntica y rencorosa de quien está dispuesto a incendiar la plaza antes de entregarla a su obsesión bélica del momento: Peña Nieto, un peligro para Calderón. Una nueva guerra ha sido declarada: el Aferrado al Poder contra quien le parezca en el momento que es su principal competidor, en este caso el priísta del copete políticamente bombardeado, a reserva de lo que se acumule en el cuarto oscuro de las maldades pinoleras.

El Villano Favorito II (el original es su preceptor, Carlos Salinas de Gortari) escucha en su propio gallinero al Visitante Blindado que lee el libreto de inculpación predeterminada: altamente reprobable es que alguien frene los sacros propósitos reformistas del gobierno federal, dice el sesgado Felipe, sin precisar al destinatario inequívoco, el mismo que un día antes ya había establecido con gel su raya de inocencia al precisar que él no es el responsable del estancamiento y acaso el suministro de los santos óleos a las pretensiones modificatorias en materias laboral, política y de seguridad nacional, y que también había acusado al panismo de perder la brújula.

Para dar muestra de que no es cierta la división interna que los obliga a comer en público, el propio Quique Gaviotón se hace rodear del rejego Manlio Fabio Beltrones (que sigue en espera de un tropiezo toluquense, natural o provocado, para entrar como relevo emergente, o que cuando menos hará valer su fuerza hasta negociar algún pasaporte grupal valioso con vigencia 2012-2018), de su comisionado en la presidencia nacional del PRI, el coahuilense Humberto Moreira (trazo de humor negro el que produjo al referirse al festival infantil de discursos de siete panistas aspirantes a la Presidencia como carente de una invitada métricamente referencial: Blanca Nieves), y del polivalente Emilio Gamboa. Aparentar unidad aunque sea gastronómica, mesa de concordias en la superficie, con el clásico torpedeo pedestre bajo ella. Tan cierta es la confrontación que es necesario un montaje gráfico para negarla en un mundillo político donde suelen leerse los mensajes al revés.

En la Coahuila de los Moreira, la desgracia minera toca de nuevo a la puerta sabidamente propicia. Apetitos electorales y pugnas por el poder entre el panismo felipista, con su compadre Guillermo Anaya en debilitada busca de la gubernatura, y el caciquismo familiar empecinado en un sexenio más (con el hermano Rubén sustituyendo a Humberto, previa instalación de un interinato facilitador), mientras las condiciones de injusticia y explotación conti- núan presentes en toda la entidad, ya por la desatención cómplice del aparato federal de regulación laboral o por los arreglos político-financieros locales que sustentan las varias campañas en que se mueve el poder local (las propias del estado y el apoyo al peñanietismo).

La sombra del foxismo cae de nuevo sobre el calderonismo condenado: Pasta de Conchos fue una cumbre de la irresponsabilidad criminal de funcionarios defensores de empresarios brutalmente enriquecidos a costa de la miseria de los mineros expuestos a peligro absoluto. Pero los entonces secretarios Carlos Abascal y Francisco Xavier Salazar ascendieron en lugar de hundirse: para el primero, sus correligionarios buscan la declaración de beatitud, y al segundo se le premió con cargo directivo en San Lázaro. En el nuevo accidente de tintes fúnebres hay, sin embargo, ingredientes que podrían entenderse mejor en el contexto de la cruda lucha política que se vive allá, con un PRI encaminado firmemente al triunfo electoral en la gubernatura: se habla de la tolerancia local a pozos y minas que han sido transferidos mediante amenaza por pequeños empresarios a criminales protegidos y que para funcionar sin respeto a leyes y reglamentos aportan dinero a políticos protectores. Ya se verá cómo avanza la guerra política sobre el campo minado de las desgracias reiteradas.

Y, mientras en Sinaloa celebran el Día de Jesús Malverde, el famoso santo de los narcotraficantes, y en Quintana Roo entablan litigio contra el Inegi y el gobierno federal porque esa entidad considera que le dieron levantón a 191 comunidades que no aparecieron en el censo 2010, ¡hasta mañana, con la Casa Blanca valorando si da a conocer cuando menos una fotito del asesinato de Osama, para contrarrestar escepticismos!

Fax: 5605-2099 •juli...@jornada.com.mx



La muerte de Bin Laden
Si esta es una victoria de EU, ¿sus fuerzas deben irse a casa?
Robert Fisk
E

ntonces ¿por qué seguimos en Afganistán? ¿No se supone que estadunidenses y británicos llegaron ahí en 2001 para combatir a Osama Bin Laden? ¿No lo mataron el pasado lunes?

Hubo un doloroso simbolismo en los ataques aéreos de la OTAN de este martes: apenas 24 horas después de la muerte de Bin Laden, se produjo una agresión que mató de paso a un número no determinado de guardias de seguridad afganos.

La verdad es que desde hace mucho perdimos nuestro mausoleo en el cementerio de los imperios, al convertir la cacería del hoy irrelevante inventor de una yihad global en una guerra contra decenas de miles de insurgentes talibán a quienes poco les importa Al Qaeda, pero que con mucho entusiasmo quieren sacar de su país a los ejércitos occidentales.

Las cándidas esperanzas del presidente afgano, Hamid Karzai, y de la secretaria estadunidense de Estado, Hillary Clinton, en el sentido de que ahora, tras la muerte de Bin Laden, el talibán se convertirá en un grupo de apacibles demócratas que obedecerán dócilmente al gobierno corrupto y pro occidental afgano nos demuestra lo poco que éstas personalidades entienden de la sangrienta realidad del país. Algunos miembros del talibán admiraban a Bin Laden, pero no lo querían, y él no participó en su campaña contra la OTAN. El mulá Omar, quien está en Afganistán, es más peligroso que Bin Laden para Occidente y nadie lo ha matado.

Irán, por única ocasión, habló en nombre de millones de musulmanes en su reacción a la muerte de Bin Laden. La excusa para que los países extranjeros desplegaran sus tropas en la región con el pretexto del combate al terrorismo ha sido eliminada, afirmó el ministro del Exterior iraní. Esperamos que esta noticia ponga fin a la guerra, el conflicto, los disturbios y la muerte de personas inocentes y ayude a establecer la paz y tranquilidad en la región.

Periódicos en todo el mundo árabe coinciden. Si esto es una enorme victoria para Estados Unidos, sus tropas deben volver a casa, pero eso no es algo que Washington tenga la intención de hacer por el momento.

El hecho de que muchos estadunidenses opinen igual no cambiara ese mundo de cabeza que es el marco de la política de Estados Unidos. Hay una realidad innegable que el mundo aún no ha comprendido: que las revoluciones en Túnez y Egipto –y lo más apremiante– los baños de sangre en Libia y Siria, además de los peligros de Líbano, son más graves y urgentes que el hacer volar en pedazos a un hombre barbado que la inmadura imaginación occidental infló a magnitudes hitlerianas.

El primer ministro turco, Tayip Erdogan, hizo un brillante pronunciamiento este martes en Estambul, con el que llamó a los sirios a dejar de matar a su propio pueblo y al líder libio, Muammar Kadafi, a dejar Libia. Sus palabras fueron más elocuentes, poderosas e históricas que los discursos llenos de resentimiento y triunfalismo pronunciados el lunes por el presidente estadunidense, Barack Obama y Clinton.

Ahora, nos dedicamos a perder el tiempo al especular quién tomará el mando de Al Qaeda: Zawahiri o Saif Adel, siendo que el movimiento no tiene un liderazgo como tal y Bin Laden era más un fundador de la red que su jefe.

En los mataderos de Medio Oriente, un día es mucho tiempo, y apenas 24 horas después de que Osama Bin Laden murió, surgían preguntas insistentes este martes. Por ejemplo: si Barack Obama en verdad piensa que el mundo es un lugar más seguro tras la muerte de Bin Laden ¿a qué se debe que Estados Unidos haya incrementando su alerta y que en sus embajadas de todo el mundo se estén tomando precauciones especiales contra un posible ataque?

¿Y qué fue lo que en verdad ocurrió en ese destartalado complejo –que todos suponían una mansión de millones de dólares– cuando la vida sulfúrica de Bin Laden encontró su fin? Es improbable que Human Rights Watch sea la única institución que exija una profunda y transparente investigación sobre el asesinato.

Hubo una versión inicial de lasfuentes del Pentágono según la cual dos de las esposas de Bin Laden fueron asesinadas y una mujer murió sirviendo como escudo humano. En cuestión de horas, las esposas estaban vivas, según reportes periodísticos, y la tercera mujer simplemente desapareció.

Desde luego, Pakistán le contó impacientemente al mundo de su participación en el ataque contra Bin Laden, si bien el presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, se retractó de todo el cuento este martes. Dos horas más tarde, teníamos a una fuente oficial estadunidense que aseguraba que el ataque contra Bin Laden fue un éxito compartido.

Está también el funeral secreto de Bin Laden en el mar Arábigo. ¿Se habrá planeado esto antes de atacar a Bin Laden, en un plan establecido para matarlo en vez de capturarlo? Se supone que arrojar los restos al mar se llevó a cabo según preceptos islámicos; lo que supondría que el cuerpo fue lavado y envuelto en un sudario blanco. Le debe haber tomado mucho tiempo al comandante de la embarcación ISS Carl Vinson preparar una ceremonia religiosa de 50 minutos y encontrar a un marinero que hablara árabe para que hiciera de intérprete durante el servicio.

Ahora, enfrentemos la realidad. El mundo no es más seguro tras el asesinato de Bin Laden. Es más seguro porque los vientos de la libertad soplan a través de Medio Oriente. Si Occidente trata a los pueblos de esta región con justicia en vez de poderío militar, Al Qaeda se volverá tan irrelevante como lo ha sido desde que comenzaron las revoluciones árabes.

Desde luego, sí hay un aspecto positivo para el mundo árabe: si Bin Laden está muerto, será más difícil para los Kadafis, Salehs y Assads proclamar que es él quien está detrás de las revoluciones populares con que se intenta derrocarlos.

© The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca



La muerte de Bin Laden
Matar a Bin Laden, resucitar a Al Qaeda
Santiago Alba Rico
U

na de las grandes sorpresas que habían deparado los levantamientos populares en el mundo árabe es que habían dejado momentáneamente fuera de juego a todas las fuerzas islamitas y muy especialmente, claro, a la más sospechosa y extremista, Al-Qaeda, marca comercial de oscuro contenido largamente instrumentalizada para sostener dictadores, reprimir toda clase de disidencia y desviar la atención lejos de los verdaderos campos de batalla. Con indicaciones de amplio espectro, como la aspirina, Bin Laden reaparecía cada vez que hacía falta atizar la guerra contra el terrorismo; se le mantenía con vida para agitar su espantajo en encrucijadas electorales o para justificar leyes de excepción. Esta vez la situación era demasiado grave como para no usarlo por última vez, en una orgía mediática que eclipsa incluso la boda del príncipe Guillermo e introduce efectos muy inquietantes en el mundo.

Cuando parecía relegada al olvido, definitivamente arrinconada por los propios pueblos que debían apoyarla, reaparece Al-Qaeda. Un desconocido grupo, en nombre de esa patente, asesina a Arrigoni en Palestina; días después, en plena efervescencia de las protestas antimonárquicas en Marruecos, una bomba estalla en la plaza Yamaa Fna de Marrakesh; ahora reaparece Bin Laden, no vivo y amenazador, sino en toda la gloria de un martirio aplazado, estudiado, cuidadosamente escenificado, un poco inverosímil. Se ha hecho justicia, dice Obama, pero la justicia reclama tribunales y jueces, procedimientos sumariales, una sentencia independiente.

Más sincero ha sido George Bush:Es la venganza de Estados Unidos, ha dicho. Es la venganza de la democracia, ha añadido, y miles de demócratas estadunidenses zapatean de alegría delante de la Casa Blanca, saltando con bárbara euforia sobre tibias y calaveras. Pero democracia y venganza son tan incompatibles como la pedagogía y el infanticidio, como el alfabeto y el solipsismo, como el ajedrez y el juego. A Estados Unidos le gusta los linchamientos, sobre todo desde el aire, porque sabe que son más poderosos que los principios. El mundo siente alivio, afirma Obama, pero al mismo tiempo alerta de ataques violentos en todo el mundo tras la muerte de Ben Laden. ¿Alerta? ¿Avisa? ¿Promete? ¿Qué alivio puede producir un asesinato que –se dice al mismo tiempo– pone en peligro a aquellos a los que presumiblemente se quiere salvar?

Este era el momento. Al Qaeda vuelve a dominar la escena; Al Qaeda vuelve a saturar el imaginario occidental. Mientras el presunto cadáver de Ben Laden es arrojado al mar, Bin Laden se apodera fantasmalmente de todas las luchas y todas los deseos de justicia. Se cumplirá el vaticinio de Obama: habrá ataques violentos por todas partes y el mundo árabe-musulmán volverá a ser un bullicio de fanatismos y decapitaciones, quieran o no quieran sus poblaciones. Entre democracia y barbarie, es evidente, Estados Unidos no tiene duda: la barbarie se ajusta mucho más al sueño americano.

No sabemos si se ha matado realmente a Bin Laden; lo que está claro es que el esfuerzo por resucitar a toda costa a Al-Qaeda pretende matar los procesos de cambio comenzados hace cuatro meses en el mundo árabe.

Tomado de:

www.rebelion.org/noticia.php?id=127584 Rebelión



Vaya estado de derecho
Julián LeBarón y Adrián LeBarón
S

i pudiéramos preguntar a los 40 mil muertos de la guerra contra el narcotráfico qué son los derechos, quizás llorarían o a lo mejor reirían. Especialmente si desde donde estén pudieran ver su cuerpo desmembrado y su cabeza en un cerco…

¿Qué pensarán de los derechos los amontonados en fosas clandestinas antes de dejar de respirar? ¿Qué piensan sus familias cuando desaparecen y su afecto y temor quedan en un limbo inconcluso e indefinido, esperando en la incertidumbre que en la siguiente fosa los siguientes huesos sean los que finalmente les den tranquilidad? Ese es el caso de nuestro cuñado Alfredo, de nuestro tío Raúl y de miles de personas más, a quienes por ser víctimas se les estigmatizó con la crueldad doblemente ofensiva de suponer que son criminales, sin pruebas, ni juicio, ni razón.

Los temores y ambiciones de unos cuantos, junto a la complicidad ciudadana, han hecho a su medida lo que llaman el estado de derecho. El estado de derecho de Juan Francisco Sicilia y sus amigos; el estado de derecho de nuestro amado hermano y amigo Benjamín LeBarón y Luis Widmar; el estado de derecho de las viudas y huérfanos; el estado de derecho que le ofrecieron las instituciones de Chihuahua a Marisela Escobedo; el estado de derecho de Rubí Marisol; el estado de derecho de los jóvenes de Salvárcar; el estado de derecho de Paola Gallo, de Fernando Martí, de Hugo Alberto Wallace, de Etzel Maldonado y decenas de miles de asesinados más. El estado de derecho que ha sobrepasado toda la verdad, al grado de ser insensible a la infamia, al genocidio, al holocausto y la vergüenza.

¿Cómo se piensa en derechos cuando un inocente bebé es asesinado dolosamente con tiro de gracia por la mala fortuna de estar con un familiar o en el lugar y momento equivocados? Tal como ha pasado en Creel, en Ciudad Juárez y otros lugares, la guerra contra el narcotráfico parece una bandera para justificar el asesinato, el secuestro, el robo y el pillaje. Cuando lo que va en aumento es el sentimiento entre la ciudadanía de vivir en un estado de sitio y desolación, y se declara que vamos ganando.

¿Qué piensa sobre los derechos un adicto que nunca ha robado, ni matado, ni secuestrado? ¿Qué piensa cuando en vez de ser comparado con un alcohólico o un fumador es comparado con un asesino, un secuestrador o alguna cosa desechable?

¿Le podremos llamar estado de derecho a estar hasta 48 horas en una fila de retén militar carretero con pocas personas revisando?

La idea de derechos se ha reducido a un débil y efímero privilegio, subordinado a los caprichos de la violencia organizada de los cárteles y la mal llamadaautoridad. Una autoridad concentrada en personas que parecen incapaces de admitir errores, que se pelea como niños chiquitos por el poder económico y político con todas sus transas y despilfarros, que justifica a capa y espada sus sueldos y posiciones. Una autoridad que actúa en un mar de impunidad, con 60 por ciento de la población en la pobreza, el monopolio de Estado en manos de una dictadura económica que pone el precio que quiere a los gasolinazos, los caminos, las tarifas, los impuestos y un larguísisimo etcétera de paternalismos y fraudes. Ésa es la violencia organizada que entrega los mercados a las corporaciones extranjeras y llama tratado de libre comercio al poder autoritario de regular a su antojo los intereses de una ridícula minoría, nacional y extranjera, y que ha creado de facto una inmensa economía informal y un mercado negro con sus aledañas consecuencias de criminalidad, violencia desmedida y melancolía inexhausta.

¡Ya es tiempo de que esto cambie!

Javier Sicilia ha hecho un llamado a la nación. Desde la impotencia y dolor que vivimos las víctimas nos sentimos convocados por el clamor que se sintetiza en sus valientes palabras. Sicilia está convocando a los mexicanos a superar el miedo y manifestar su desacuerdo con las incongruencias desastrosas de las políticas de Estado. Es tiempo de retomar el rumbo de nuestro destino. El llamado es para los no violentos que quieren participar activamente en la construcción de un México que le demuestre al mundo, pero más a nosotros mismos, que somos capaces de vivir civilizadamente.

soschi...@hotmail.com









































































































¿Les va a costar al PRI y a Peña Nieto?

Muchos piensan que por la parálisis legislativa el Revolucionario no ganará la Presidencia.

Leo Zuckermann

En 2005, los senadores del PRI se habían comprometido a votar a favor de la reelección inmediata consecutiva de los legisladores. A la hora de la verdad, se echaron para atrás. Eligieron racionalmente. Minimizaron los costos y maximizaron beneficios. Por una parte, fueron criticados un rato en las páginas editoriales y en algunos medios electrónicos. Por el otro, evitaron el enojo de los miembros de su partido quienes aborrecían la idea de la reelección. Y es que a los priistas les disgusta la idea de salir cada elección a rendirles cuentas a los ciudadanos y solicitarles que los ratifiquen en su cargo. Mejor evitarlo; mejor que los electores voten por el partido y no por la calidad de sus candidatos.

Seis años después, los senadores del PRI se atrevieron a aprobar, junto con los del PAN y los del PRD, la reelección legislativa y otras reformas políticas. Pero ahora fueron los diputados priistas quienes pararon estos cambios. También se encargaron de congelar otras reformas trascendentales como las de seguridad nacional, fiscal y laboral. Es claro que los diputados del PRI no quieren hacer olas. “Mejor no le muevas”, parece ser su consigna. Se trata de mantener el statu quo para no afectar los intereses de grupos que saldrían afectados por las reformas. La premisa es que pueden recuperar la Presidencia de la República en 2012 nadando de muertito.

Se dice que detrás de esta estrategia está el que seguramente será su candidato presidencial, el gobernador mexiquense, quien efectivamente tiene un ascendente importante en los diputados del PRI.

Muchos piensan que esta estrategia es equivocada. Que la parálisis legislativa le puede costar la Presidencia al PRI y a Enrique Peña Nietoel año que entra. ¿Será?

La idea comienza a esparcirse: que el PRI y Peña son el partido y el candidato del “no”. Que los priistas obstruyen las reformas para proteger los privilegios de grupos en detrimento del interés general. Ahí están, por ejemplo, las declaraciones del dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero: “El PRI se está haciendo güey […] está pichicateando con tal de no incurrir en ningún costo político. Es una actitud mezquina porque está lucrando con la oportunidad de desarrollo de los mexicanos”.

Nótese, sin embargo, que en la declaración de Madero se acepta que, al aprobar las reformas, el PRI estaría incurriendo en “costos políticos” y que, al no hacerlo, “está lucrando” con el statu quo. Parecería, entonces, una estrategia bastante racional del tricolor. ¿Por qué, en sus cinco sentidos, quisieran asumir los priistas costos en 2011 cuando todas las encuestas los ponen como los favoritos para ganar las elecciones en 2012?

Yo estoy a favor de las reformas que modernicen la economía y la política del país. Sobre todo, desde hace mucho, creo en la reelección como una forma para poder castigar o premiar a nuestros gobernantes. Por eso me duele decirlo, pero quizás el PRI esté haciendo un cálculo correcto. Es posible que puedan regresar a la Presidencia nadando de muertito, aprovechando el desgaste de 11 años de gobiernos panistas y la mala imagen que tiene el que seguramente será el candidato de la izquierda (López Obrador) en los votantes independientes.

En el camino, el PRI va a incurrir en algunos costos por obstruir las reformas. Otra vez vendrá una feria de críticas de la comentocracia por la falta de proyecto de los priistas, sus mañas políticas, estrechez de miras y los argumentos ridículos con los que defienden el cinismo de su postura. También está el costo de algunas campañas duras en las redes sociales (la tuitiza ya comenzó). Es, me parece, un costo bajo comparado con despertar a los “leones” de los grupos de interés organizados (sindicatos o partidos, por ejemplo).

La realidad es que, mientras no haya una presión social importante, no habrá una reforma política en México. Los políticos seguirán defendiendo sus intereses de corto plazo. A los priistas, en particular, les seguirá saliendo barato el conservadurismo racional que los ha mantenido en el poder durante estos años.

Twitter: @leozuckermann

PGR y SSP: ¿ahora sí juntas?

Se confirman muchas cosas: primero, que el control operativo real de las fuerzas policiales está en manos de Genaro García Luna...

Jorge Fernández Menéndez

Una de las diferencias importantes que hubo desde el inicio del sexenio entre Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, y el entonces procurador general de la República, Eduardo Medina-Mora, ahora embajador en la Gran Bretaña, fue sobre la estructura policial en el marco de la reforma judicial y de seguridad.Genaro, con el apoyo de Los Pinos, consideraba que se debían unificar las policías, dándoles atribuciones de prevención y de investigación, en una lógica que giraba en torno al mando único y a la concentración de fuerzas y atribuciones alrededor de una gran institución de seguridad.Eduardo pensaba que se debía mantener una policía investigadora autónoma, que dependiera del Ministerio Público federal y que de esa forma le diera fortaleza e independencia a éste en el marco de las nuevas atribuciones que le debería dar la reforma judicial. Ambos tenían una parte de razón, pero lo importante no era eso, sino definir con claridad cuál era el modelo que se quería construir.

Como ha ocurrido en demasiadas ocasiones en los últimos años, se terminó optando por una solución intermedia que, según sucede casi siempre, no era una solución, sino un parche. A la Policía Federal se le dieron atribuciones para investigar delitos y se siguió avanzando, hasta donde se pudo, con el objetivo del mando único y el nuevo modelo policial. Pero se creó la Policía Ministerial federal, para reemplazar a la AFI, que se había convertido prácticamente sólo en un logotipo por el traspaso de agentes, mandos y operaciones a la SSP desde el inicio del sexenio. También se sacó adelante la reforma judicial, pero se dio un plazo amplísimo de ocho años para su implementación y los avances hasta hoy, luego de tres años, son por lo menos escasos, incluidas la ausencia de un código de procedimientos penales común para la Federación y los estados, y la ausencia de muchas leyes secundarias que le den cuerpo a la reforma.

Con los movimientos que se han dado en la PGR en los últimos días, desde la llegada de Marisela Morales, se confirman muchas cosas: primero, que el control operativo real de las fuerzas policiales está en manos de García Luna, quien finalmente se fortalece con la designación de Vidal Díaz Leal Ochoa en la Policía Ministerial federal en reemplazo de Wilfrido Robledo Madrid, quien, a pesar de haber trabajado hace años junto con García Luna (Wilfrido fue el primer jefe de la Policía Federal, mientras Genaro era su director de Inteligencia), mantuvo una mala relación con el secretario de Seguridad Pública. En realidad, la presencia de Wilfrido en la Policía Ministerial y del almirante José Luis Figueroa en el Centro de Planeación y Análisis para el combate a la delincuencia, designados desde los tiempos de Fernando Gómez Monten Gobernación y de Arturo Chávez en la PGR, se percibía como una opción de recambio en Seguridad Pública, en el marco de un enfrentamiento real entre el entonces secretario de Gobernación y el titular de Seguridad Pública. Con los movimientos que ha realizado la procuradora Morales queda claro que habrá coordinación entre la Policía Ministerial y la Federal, al llegar a la primera uno de los operadores más cercanos a García Luna, algo que no se había dado en todo el sexenio.

La salida del poderoso subprocurador Javier Molina Ruiz también va en ese sentido. Con el ex procurador de Chihuahua, quien en 2000 había estado en el equipo de transición de Vicente Fox, siempre existieron diferencias profundas, tanto de la SSP como de las áreas militares, peroMolina Ruiz fue adquiriendo un peso operativo cada día mayor en la Procuraduría a pesar de que, según otros sectores del Gabinete de Seguridad, era el responsable del rezago que se percibía en los tiempos procesales y la acción de la PGR que se achacaba a Chávez Chávez.

En esa posición, la procuradora Morales ha colocado a Dilcya García Espinosa de los Monteros, una mujer de su confianza, lo mismo quePatricia Bugarín Gutiérrez, quien reemplaza a Marisela al frente de la SIEDO.

En síntesis, por primera vez en el sexenio el área operativa de la PGR, su policía ministerial, estará en conjunción con la Policía Federal y ambas podrán coordinar mucho mejor sus atribuciones de investigación, mientras que la procuradora Morales construye una PGR con profesionales de su confianza y de muchos años en las áreas de procuración de justicia. Habrá que ver cómo funciona la nueva estructura. Por lo pronto, suena mucho más lógica y menos contradictoria que la anterior.

Olvido del Estado laico

Pienso que en pocos países la sociedad toleraría que una reforma constitucional que obtuvo 363 votos a favor, ocho abstenciones y ninguno en contra pasara a ser motivo de olvido. Es un ejemplo más de que a los legisladores mexicanos no les interesan las reformas ni el bienestar de la gente.

Carlos Ornelas

Hace unos días un colega y yo charlábamos sobre el debate que se generó el año pasado sobre la reforma al artículo 40 de la Constitución, que aprobó la Cámara de Diputados, donde se le agregaba el apellido laica a la república democrática, federal y representativa.

Me recordó que él criticó mi optimismo, que alegó que el Senado mandaría la reforma a la congeladora. Su argumento fue que la modificación constitucional de febrero de 2010 agarró descuidada  a la jerarquía de la Iglesia católica, pero que después tendrían tiempo de mover sus piezas y hacer presión sobre los poderes públicos, para que no hubiera cambios.

Él está convencido de que a los dirigentes de los partidos políticos no les convienen los pleitos con la jerarquía eclesiástica, aunque eso pudiera acrecentar su legitimidad ante ciertos segmentos sociales (como la legislación del Distrito Federal acerca de los matrimonios de personas del mismo sexo y la posibilidad de adoptar y criar a menores). En el mediano plazo, piensa él, es más lo que arriesgan si topan con la Iglesia.

Pienso que en pocos países la sociedad toleraría que una reforma constitucional que obtuvo 363 votos a favor, ocho abstenciones y ninguno en contra, pasara a ser motivo de olvido. Es un ejemplo más de que a los legisladores mexicanos no les interesan las reformas ni el bienestar de la población, sino proteger sus intereses.

Si bien es cierto que desde la Constitución de 1857 se consagró la separación de la Iglesia católica y el Estado, y que al decretar las libertades religiosa y de educación se dio un paso importante hacia la secularización de la vida política mexicana, el concepto de Estado secular (o laico, en la tradición mexicana) no estaba contemplado en la Carta Magna.

Cierto, en las versiones de 1917 y 1993, el artículo tercero de la Constitución establece que la educación pública será laica, mas no por ello se extiende la definición al Estado en general. El espíritu de la reforma de 2010 era claro: proteger a los mexicanos de cualquier tipo de fundamentalismo religioso.

En buena parte del mundo las dicotomías entre lo divino y lo profano, la fe y la razón, se han resuelto en entendimientos seculares aunque haya una religión mayoritaria. En esas naciones, que pasaron por la Ilustración y la Revolución Industrial, así como una alfabetización casi universal desde mediados del siglo XIX, olvidaron sus guerras religiosas del pasado y asentaron el principio de pluralidad y libertad de cultos.

De acuerdo con Philip Wexler, Yotam Hotam y Shlomo Fischer, en Europa oriental, tras el derrumbe de la Unión Soviética, la religión se considera parte de la identidad y un pilar de la solidaridad nacional y comunitaria. En otros países europeos la religión tiene un papel público (Escandinavia, Alemania, Italia), en el Reino Unido la tolerancia y el pluralismo son parte de la enseñanza, ya que el Estado reglamenta la educación religiosa (Religious Education Act, de 1944). En Alemania, algunos Lander patrocinan una confesión religiosa (protestante, católica, judía, islamita) en la educación pública, mas con una visión plural. En consecuencia, aseguran estos autores, los propósitos democráticos no se alcanzan desterrando la religión del dominio público, sino apoyando el pluralismo religioso en la esfera pública (en la Comparative Education Review, febrero de 2011). Ellos van más allá al decir que, en países donde hay una mayoría religiosa clara y una iglesia dominante, como en Israel y Turquía, la experiencia secular no se concibe como una separación entre Estado y religión, sino la autonomía del Estado del control religioso y la subordinación de la religión al principio nacional.

En México no podemos aspirar a eso. Pienso que todavía hay tendencias fundamentalistas en el seno de la Iglesia católica, aun cuando las corrientes jacobinas antirreligiosas ya son cosa del pasado. La reforma al artículo 40 de la Constitución, acaso sería un paso en la dirección correcta hacia la libertad de conciencia, el pluralismo religioso, la tolerancia y la diversidad. Pero nuestros políticos son cortos de miras, nada más toman en cuenta sus intereses inmediatos.

El año pasado publiqué mi optimismo; hoy mi colega me pone en mi lugar. Más vale desconfiar de los políticos.

*Académico de la UAM

Carlos.O...@gmail.com

El ciudadano Obama abate a Osama

Lyndon B. Johnson habría afirmado que la Casa Blanca no estaba destinada a ser ocupada por un político negro.

José Luis Valdés Ugalde

La ofensiva de la extrema derecha contra Barack Obama es múltiple y vulgar. Hasta la semana pasada al menos, antes de liquidar a Osama bin Laden, no parecía que fuera a detenerse. Desde antes de ganar la presidencia, con un lenguaje nada sutil, le ha querido quitar su legitimidad de persona política y ahora, como figura del poder en EU, también la de su condición y pertenencia ciudadanas. Entonces reemergió un discurso que pareció aplacarse en los 70 y fue siendo enterrado por la política multicultural estadunidense.

Así, los sectores del establecimiento comenzaron a considerar inaceptables y carentes de realismo sus reformas y, a veces, un velado racismo se escuchó de sus opositores. El extrañamiento radicaba en insinuar que era inadmisible que un negro-mulato-mestizo, aunque resultado, por cierto, de la diversidad racial que distingue y, según muchos, honra a EU, hubiera desafiado a un distinguido miembro del club WASP con un récord de guerra sobresaliente. Se distorsionaba el “contrato social”, según el cual las minorías (principalmente la afroestadunidense) obtendrían sus derechos plenos como ciudadanos, pero sin que esto significara que la sede del poder, la Casa Blanca, pudiera y debiera ser ocupada por un negro. Lyndon B. Johnson habría afirmado que la Casa Blanca —construida con fuerza de trabajo esclava— estaba destinada a que la ocupara un político blanco, nunca uno negro.

El siglo XXI empezó con múltiples sobresaltos para el orden internacional —11 de septiembre para empezar— y el ascenso de Obama fue quizás el siglo de su renacimiento como sociedad pluriétnica, junto con el declive de ser potencia global. La paradoja es que los esfuerzos de reordenamiento sociopolítico interno e internacional, basado en un nuevo consenso social y en aplicar una estrategia de poder inteligente, más diplomática que militarista, con el fin de reposicionar a Washington como potencia medular en un orden internacional con nuevos y poderosos actores emergentes, están siendo conducidos por este personaje, cuya pertenencia y derecho a la identidad “americana” le son cuestionados por los mismos sectores recalcitrantes que cuestionaron su autoridad moral para presidir EU.

Ahora fue su nacionalidad. Con retórica de Guerra Fría y deslices surrealistas, Donald Trump, empresario hotelero y mediático y aspirante a presidente, ha cuestionado la nacionalidad de Obama y lo desafió a demostrar que no era un “no americano”. Es decir, surrealismo incluido, le exigió, a quien lleva más de dos años gobernando, demostrar que todo EU no se había equivocado al hacerlo senador y presidente. Obama cedió y publicó otra vez su acta de nacimiento, que fue en Hawai.

Así, el multiconfirmado Obama se deshace de Trump y de su montaje mediático y anula un estorbo en su camino hacia la reelección. Ahora, fortalece su prestigio y capital políticos ante la derecha ultramontana y la ciudadanía de EU y la mundial, con la eliminación de Bin Laden. El final de Osama es un trascendental golpe para Al-Qaeda, que Bush, y algunos de sus aliados que hoy le pegan a Obama, soñaban con conquistar para sí, y se convierte en un gran triunfo del presidente en política global. Ante un hecho que sin duda fortalece sus posibilidades reeleccionistas —si la economía no lo traiciona—, habrá que ver si el ánimo de quemar brujas persiste; arte que por cierto los soberanistas furibundos de derecha en EU dominan con maestría. Se trata de un logro largamente acariciado por el conjunto del establecimiento político en Washington. Y, en consecuencia, de uno que tendrán que asumir como propio tirios y troyanos, aun tragando sapos.

Después de algunos sinsabores, Obama vive un momento de gloria que mitiga algunas de sus pérdidas recientes en sus intentos por reformar salud, educación y economía. Será embarazoso que su pertenencia a la historia estadunidense le sea ahora negada a la luz del trascendental momento que le ha dado a ese país con la eliminación de Osama. Por ahora, se lleva el mérito estratégico y político de haber implementado una acción de poder inteligente que, tanto internacional como en lo local, empieza a rendirle frutos a su gestión.

*Analista político. Investigador y profesor de la UNAM

 jlva...@servidor.unam.mx, Twitter: @JLValdesUgalde

Confianza

¿Qué ha hecho el gobierno para garantizar la seguridad y la vida de los periodistas?

Juan Carlos Sánchez Magallán

Confianza: sinónimo de creencia, certidumbre, seguridad y credulidad. Significa esperanza firme que se tiene de una persona o cosa, ánimo abierto y vigor para obrar.

La confianza es un medio racional y sutil, es una percepción que se construye todos los días con mesura, cordura y lealtad, pero fundamentalmente con paciencia, prudencia y perseverancia en las relaciones humanas y sus sentimientos familiares, laborales y de amistad.

Por ello, es importante la confianza en los medios de comunicación, que informan, transmiten y valoran los grandes acontecimientos nacionales.

Participé, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Libertad de Prensa, en una mesa de debate, organizada por la Universidad Anáhuac del Sur,  con personalidades como Celeste Sáenz de Miera, José Elías Romero Ápis y Germán Gallegos. 

Reflexionamos respecto de temas como: amenazas a la libertad de expresión; crimen organizado y la iniciativa de reformas a la seguridad nacional.  ¿Qué ha hecho el gobierno para garantizar la seguridad y la vida de los periodistas?  Ética, cláusula de conciencia, derecho de réplica y secreto profesional; internet obligatorio en todas las escuelas públicas del país, como un instrumento de comunicación que garantice la libertad de expresión y el derecho a la información y los retos futuros para los comunicadores.

Por supuesto, hablé de las percepciones de confiabilidad de las personas en cuanto a los medios de comunicación: de todos esos medios la televisión es el  más seductor y el más a la mano para la mayoría de la población, sin embargo, no es el que cuenta con la mayor confianza de los ciudadanos.

Le superan el periodismo escrito y, fundamentalmente, la radio, seguida de internet.  Una encuesta realizada al pueblo español por Metroscopía, en 2010, reflejó los siguientes datos: 50.2% opta por la televisión, 28% prefiere internet, 14.1% la radio y 6% los periódicos.

Estos porcentajes, sitúan por encima de todas las formas de transmisión comunicacional a la televisión, sin embargo, la mayoría piensa que ésta no es buena, porque siete de cada diez personas afirman que “su programación no es buena” o es de poca o ninguna calidad” o “es muy o bastante vulgar”, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Los datos duros demuestran que la televisión es el medio con menor credibilidad. Ese mismo estudio sostiene que la puntación obtenida por este medio fue de 4.4 sobre diez y la ubica en caída libre, junto a instituciones como el gobierno, los partidos políticos, la banca y los sindicatos (en México habría que agregar a las fuerzas policiales) y, sin embargo, sigue siendo el medio favorito de la gente.

Expertos en el tema han afirmado que la televisión es el gran entretenimiento de millones, con películas, comedias, novelas, concursos, noticieros de todo tipo. La radio entretiene, pero añade el plus de la veracidad. El periodismo escrito informa y tiene mucha credibilidad por el gran parque de columnistas, articulistas, editorialistas y reporteros que realizan trabajos de investigación.

La mayoría de la gente se informa a través de la televisión, constata hechos, pero no le gustan los juicios de valor. Sin embargo, prefiere y se ayuda de las valoraciones que realiza el periodismo escrito.

Habría que agregar el fenómeno informativo de las “redes sociales”, inconfiables por suplantar a personas. Si no, pregúntenle a Jacobo Zabludovsky.

¿Usted que opina, respetable lector? 

*Abogado y político

sanchez...@hotmail.com









José Carreño Carlón





Lorenzo Córdova Vianello





Mauricio Merino




Luis de la Calle


- Cultura y mercado de la extorsiónEs necesario no sólo avanzar en la persecución de la extorsión criminal, sino volverla culturalmente inaceptable, la más extendida y arraigadaMiércoles 04 de mayo de 2011

Luis de la Calle - Cultura y mercado de la extorsión

El Universal, 04-05-11

 

La extorsión se ha vuelto uno de los temas más álgidos de la lucha en contra del crimen organizado y en una de las principales quejas de la población. Algunos afirman que la lucha en contra del narcotráfico hubiera fomentado que las bandas criminales se diversificaran a otro tipo de delitos y uno de ellos fuera la extorsión. Para otros, la extorsión es un síntoma de la fortaleza del crimen y su capacidad para extender y diversificar su ámbito de acción.

En cualquier caso, es cierto que si bien el crimen organizado ha desnudado la capacidad institucional del Estado para enfrentarlo —en particular en el ámbito municipal y estatal— también ha puesto al descubierto una cultura y modo de operación basados en la extorsión, más allá de lo que se considera actividad criminal, y que apunta hacia la dificultad de resolver este problema.

No es una casualidad que la extorsión haya florecido en México en un clima de impunidad. Los extorsionadores piensan que si es una práctica extendida e impune, ellos también pueden llevarla a cabo. Para revertirla e incluso erradicarla va a ser necesario no sólo avanzar en la persecución de la extorsión criminal, sino volver culturalmente inaceptable la más extendida y arraigada.

La extorsión es también muchas veces consecuencia del abandono por parte de los gobiernos de sus responsabilidades, que son ocupadas por otros grupos.

Además del cumplimiento con sus responsabilidades, la más importante contribución que podrían hacer los gobiernos es eliminar los instrumentos que promueven la extorsión, en especial de las propias autoridades. Van algunos ejemplos:

1. Mucho disminuiría el maltrato a los inmigrantes de América Central si se les dejara entrar y circular libre y legalmente en el país. Serían menos extorsionados por las autoridades de inmigración, por las policías locales y federales y, por los extorsionadores no oficiales que, ahora, incluso los matan. Es probable que Estados Unidos se quejara de una política de esta naturaleza, pero la elección entre más víctimas y unas quejas es trivial.

2. En muchas colonias de la ciudad de México si no se hace una contribución no voluntaria, no se recoge la basura de las viviendas. La recolección de basura es un jugoso negocio privado de un servicio público que el gobierno ha dejado. La mayoría acepta la extorsión, mientras el resto simplemente tira la basura en alguna esquina.

3. Los franeleros se han convertido en dueños de arroyos vehiculares y los ambulantes de muchas aceras. La amenaza de cuidar su coche es también una forma de extorsión. Si los municipios pusieran parquímetros en las calles con altos índices de estacionamiento, desaparecerían franeleros, valets y habría menos ambulantes. Los gobiernos al no querer cobrar por el uso de un bien escaso como el espacio en la calle no sólo pierden valiosa recaudación, sino que fomentan la extorsión.

4. Los negocios informales son con frecuencia extorsionados y no están exentos del pago de impuestos por uso de suelo, sino que los pagan a extorsionadores y no a los gobiernos locales como debieran.

5. El gasto en publicidad por parte del gobierno federal y de los gobiernos estatales en medios impresos y electrónicos se ha convertido también en una forma de extorsión. Los gobiernos a veces piensan que para mejorar la cobertura deben reasignar o aumentar el gasto en publicidad. La única manera de terminar con esta forma de extorsión es eliminar el gasto en publicidad.

6. Los policías de tránsito de la ciudad de México se han vuelto expertos en detectar automóviles cuyas verificaciones ambientales acaban de vencer.

7. El régimen laboral producto de la ley federal del trabajo y el artículo 123 de la Constitución promueven mucho más la extorsión y su solución, los sindicatos blancos, que la protección de los derechos de los trabajadores.

8. Los permisos de construcción son una importante fuente de extorsión. Quizá la mejor manera de disminuirla sea que los permisos se discutan y entreguen por medio de asambleas públicas en los cabildos.

9. Algunos de los comerciantes que ahora son extorsionados por grupos criminales antes contribuían con una cuota a policías locales. A una autoridad la ha sustituido otra. La única manera de frenar la práctica es no aceptar extorsión ni oficial ni oficiosa.

10. Las constantes marchas de todo tipo de grupos de interés son también una forma de extorsión. Los manifestantes han aprendido que los gobiernos acceden a la presión y se obtienen pingües beneficios en términos de subsidios, privilegios, compensaciones, concesiones y otros.

Mucho se ha discutido sobre la conveniencia de legalizar las drogas para avanzar en la lucha contra el crimen organizado. Es, sin duda, un debate muy importante. No obstante, con frecuencia no se quiere ver que prácticas muy extendidas y normas jurídicas aceptadas son fuente importante de extorsión y crimen organizado. Modificar estas prácticas y cambiar estas normas puede ser incluso más importante que legalizar las drogas en términos de establecer el imperio de la ley. Aunque mucho se ha avanzado, por ejemplo, en materia de apertura comercial, todavía hay importante contrabando en sectores relativamente protegidos. Su liberalización contribuiría a una menor actividad delictiva y extorsión en la frontera y a una reducción de la economía informal.

En esta última sesión ordinaria del Congreso de la Unión se dejaron pendientes algunas oportunidades para reducir el mercado de la extorsión: no fue aprobada la reforma laboral, no se consiguió la reelección de presidentes municipales que tanto serviría para que se cobrara regularmente el predial y hubiera parquímetros, no se aprobó el tratado de libre comercio con Perú.





Nuestra guerra no tendrá un Bin Laden tirado al mar

La historia en breve

Ciro Gómez Leyva

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  • 2011-05-04•Al Frente

De la avalancha de palabras, imágenes y textos, me quedo con esta frase: el gobierno de Estados Unidos no compartió la información sobre la localización de Bin Laden con ningún país, ni siquiera con Pakistán, que supo de la operación cuando ya había terminado.

Ni siquiera con el de Pakistán, lugar de los hechos. Que le quede claro al mundo: la guerra contra Estados Unidos es de Estados Unidos y de nadie más.

Aquel martes 11 de septiembre de 2001, nos hacíamos cientos de preguntas. ¿Qué es lo que comenzó en las Torres Gemelas? ¿En qué va a terminar? ¿En dónde va a terminar? ¿Qué significa el “América ha sido desafiada” del presidente Bush?

Algunos nos preguntábamos incluso si existía Bin Laden o era un mito posmoderno, premoderno o simplemente moderno.

Lo que comenzó, ahora sabemos, fue el uso de la fuerza más poderosa del planeta, aludiendo legítima defensa y combate al terrorismo internacional. La guerra justa de Washington incluyó la cárcel de Guantánamo, donde, como dijo un filósofo o escritor o político, no importa, porque casi todos decían lo mismo, Estados Unidos perdió definitivamente la “inocencia democrática”.

En fin, me quedo con el ni siquiera le avisaron a Pakistán.

A diferencia de 2001, mis dudas de hoy son las de alguien que vive y trabaja y escribe en un país donde se libra una guerra justa contra los criminales.

Una guerra en donde, bien a bien, no se sabe quién ha sido desafiado y en la que, quizá, estemos cerca de perder también la inocencia democrática.

Si no es que la perdimos ya.

Sin imágenes monumentales, históricas, de cohesión, como los aviones clavándose en las Torres. Y sin trofeos, sin un Bin Laden tirado al mar.

gomez...@milenio.com


Boda real

Día con día

Héctor Aguilar Camín

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  • 2011-05-04•Al Frente

Tengo una aversión infusa por la prensa del corazón. Pocas cosas me dan tanta alergia lectora como los reportajes de una gran boda o la revelación de un escándalo de celebridades. No digamos las historias de idas y regresos al infierno del matrimonio fugaz o las drogas recurrentes.

Por ello he gozado la lectura de una versión salvaje de la boda del príncipe William y su ahora princesa Catherine Middleton, publicada por el Financial Times, y que me envía, como tantas cosas, el infatigable lector que es Luis Rubio (“The Royal Wedding”, abril 29 2011).

La boda, se dice ahí, no es un cuento de hadas, sino un caso de negocios. La lección de negocios empieza y termina en el diseño de la madre de la novia, Carole, implacable gerente de una empresa familiar, cuya primera decisión innegociable fue casar bien a su hija. Actuó en consecuencia.

Casada con un rico rural, Carole invirtió en su hija Catherine, descendiente de labriegos, mandaderos y oficinistas, un capital semilla: las altas colegiaturas que la familia pagó en el Malborough College y un buen departamento en Chelsea, parte de los activos de sus hijos, de Kate en particular.

La mamá inscribió a su hija mayor en la misma universidad que el joven príncipe William. Antes, tuvo la precaución de enviarla, nueva inversión, a pasar un tiempo en Chile, meses después de la estadía en ese país del propio William. Había que darle a Kate un tema de conversación con William. Desde luego lo tuvo: quién podía hablar con William de la exótica experiencia de Chile sino Kate, que casualmente había pasado ahí algún tiempo.

Luego de su graduación, Kate siguió vistiéndose lujosamente, con la ayuda de sus parientes, Pippa y James, que servían banquetes y hacían pasteles para los altos círculos. “Hubo algunos tropiezos de relaciones públicas”, dice el Financial Times, “pero la campaña de la ‘paciente Katie’ fue manejada extraordinariamente”.

La boda transformó los negocios de la familia. Las visitas al sitio Party Pieces (Servicios para Fiestas) de los padres de Kate se dispararon desde el anuncio del compromiso en noviembre del año pasado. Nadie en la familia parece retraerse en sus tratos de negocios con la familia real.

Termina el Financial Times:

“Esta es una unión de corazones lograda mediante una planeación de libro de texto, ejecutada con talento y determinación.”

La boda real de William y Catherine tiene un pie en los negocios y otro en el corazón. Yo sé que aquí hay una novela de la verdad de las cosas del mundo, pero no sé cómo separarla, aún en su versión menos complaciente, de la invencible prensa del corazón.

aca...@milenio.com


EU: Bin Laden muerto puede sacudir a la diplomacia bélica

Invitado

Jim Lobe

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  • 2011-05-04•Al Frente

La muerte de Osama bin Laden, ejecutada por un pequeño grupo de élite de la marina de guerra de Estados Unidos, puede tener impactos significativos en las relaciones de este país con Pakistán, escenario del ataque, y con Afganistán, su punto de partida.

Varios analistas coinciden en que la operación, que tomó por blanco un complejo ubicado en un adinerado suburbio de Islamabad sin previa consulta con las autoridades de Pakistán, probablemente empeorará las relaciones ya tensas con ese país.

También señalan que el éxito del operativo ofrece al presidente Barack Obama la posibilidad de involucrarse más en una estrategia antiterrorista en Afganistán, en oposición a la estrategia contrainsurgente y de construcción nacional que buscó el comandante saliente en ese territorio, general David Petraeus.

De ser así, los 100 mil efectivos militares actualmente desplegados allí podrán ser retirados antes de lo previsto.

Aunque la muerte de Bin Laden es ampliamente elogiada como una gran victoria para Washington, al que consumió casi una década hallar al líder de Al Qaeda, la mayoría de los analistas en Washington consideran que el asesinato también puede apresurar la muerte de esa red extremista. Y esto pese a que probablemente sus miembros en el mundo islámico seguirán siendo una amenaza durante algún tiempo.

Ahora, “a cualquiera le llevará mucho tiempo reclamar la influencia de Bin Laden en los círculos terroristas salafistas, independientemente de quién y cuán rápidamente lo reemplace desde el punto de vista nominal como jefe de Al Qaeda”, dijo Vanda Felbab-Brown, especialista en temas de Asia meridional en la Brookings Institution.

Entre los islamistas violentos, Bin Laden tenía un estatus y prestigio “casi míticos”, añadió.

“Bin Laden era la única figura de Al Qaeda capaz de concitar la atención de una audiencia árabe dominante”, escribió el lunes Marc Lynch, experto en opinión pública árabe de la Universidad George Washington, en sublog foreignpolicy.com.

“Tuvo un carisma único y pudo enmarcar la narrativa de Al Qaeda de modos que resonaron ante una audiencia árabe y musulmana más amplia”, según Lynch, quien pronosticó que la muerte de Bin Laden distraerá apenas por poco tiempo la atención de los medios sobre los levantamientos populares que han dominado la región en los últimos meses.

De hecho, para Christopher Davidson, experto en asuntos del Golfo Pérsico en la británica Universidad de Durham, el asesinato de Bin Laden puede dar un renovado impulso a la primavera árabe.

Aunque el propio Bin Laden se volvió “poco más que una figura decorativa” en los últimos años, “el impacto de su muerte en los regímenes autoritarios de Oriente Medio y otros países islámicos será significativo, dado que desempeñó un rol importante y valioso como ‘cuco’ que se pudo sacar a relucir para justificar por qué a menudo se necesitaban brutales ofensivas y límites a las expresiones políticas”, dijo.

Sin embargo, por ahora las mayores implicaciones en materia de política exterior en relación con la matanza de Bin Laden y al modo completamente unilateral en que se llevó a cabo parecen involucrar a Pakistán.

Que Bin Laden viviera durante algún tiempo —posiblemente cinco años— en un complejo inusualmente grande y fortificado en Abbottabad, una comunidad ubicada a 50 kilómetros de Islamabad entre cuyos residentes hay una cantidad desproporcionada de altos militares retirados, confirmó a la mayoría de los analistas que por lo menos algunos sectores del gobierno pakistaní brindaron un refugio seguro al “enemigo público número uno” de Washington.

“Nos preocupa mucho que él estuviera dentro de Pakistán”, dijo un alto funcionario gubernamental a los periodistas en una conferencia telefónica convocada el domingo por la noche, inmediatamente después de que Obama anunció la muerte de Bin Laden.

Las acusaciones públicas de altos funcionarios gubernamentales y militares de Estados Unidos en cuanto a que Islamabad no estaba cooperando plenamente con los esfuerzos antiterroristas de Washington ya habían subido de tono en las semanas previas al ataque del domingo.

Y pese a que ambas partes aseguraron este lunes que siguen siendo aliadas cercanas, parece un hecho que esto empeorará sus relaciones, según prácticamente todos los analistas en Washington.

En cuanto a Pakistán, “o bien se alía a EU de un modo mucho más completo o bien se prepara para que Estados Unidos actúe de manera independiente”, sostuvo Richard Haass, presidente del no gubernamental Council on Foreign Relations, en una teleconferencia de prensa realizada este lunes.

Haass sugirió que, a menos que se pueda restablecer la confianza, a Washington le resultará difícil justificar la continua ayuda financiera que brinda a Islamabad, actualmente de mil 500 millones y mil millones de dólares en asistencia no militar y militar, respectivamente.

“Esto definitivamente empeorará nuestras relaciones con Pakistán”, pero “son los paquistaníes quienes se están apartando de nosotros y acercando a China, y ese proceso continuará”, evaluó el coronel retirado Patrick Lang, quien se desempeñó como máximo funcionario para Medio Oriente y Asia meridional en la Agencia de Inteligencia de la Defensa.

Lang también señaló que el éxito del ataque transfronterizo contra Bin Laden puede darle a Obama la oportunidad de reducir su compromiso con una estrategia contrainsurgente de “creación nacional” en Afganistán, favoreciendo una estrategia antiterrorista que requiera muchos menos soldados en el terreno.

Haass coincidió, planteando que el tema será objeto de un debate cada vez mayor a medida que se acerque el 1 de julio, fecha para la cual Obama se comprometió —en noviembre de 2009— a empezar a retirar las fuerzas estadunidenses de Afganistán. Pero Petraeus abogó apenas por una reducción nominal.

Matthew Hoh, director del
Afghanistan Study Group y quien estuvo apostado en Afganistán como capitán de marina y luego como funcionario del Departamento de Estado, dijo esperar que la muerte de Bin Laden permita al público estadunidense cerrar el capítulo del 11 de septiembre de 2001, cuando atentados atribuidos a Al Qaeda dejaron 3 mil muertos en Nueva York y Washington.

“También espero que esto brinde al presidente Obama el espacio político para buscar una seria distensión de la guerra”, agregó.

© Inter Press Service

Campañas de lectura

Cambio y fuera

Adriana Malvido

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  • 2011-05-04•Política

Las campañas de fomento a la lectura invaden las calles y los medios. Desde Benny Ibarra o Yordi Rosado y Tatiana hasta Elba Esther Gordillo, líder del SNTE, nos dicen que leer es divertido, que hay que leerles a los niños por lo menos 20 minutos diarios, que sumemos “millones de horas de lectura”; Alonso Lujambio,
secretario de Educación Pública, quiere que se lean tantas palabras por minuto y hoy mismo la Secretaría de Educación del Distrito Federal anunciará su campaña “México a leer” junto con el Consejo de la Comunicación.

Salvador Villalobos, presidente ejecutivo del Consejo de la Comunicación, me recibe en una oficina que hierve de entusiasmo: “No es sólo una campaña, es un programa social, queremos ser la voz de las empresas al servicio de las grandes causas”. Su duración será de 10 años y se han invertido 500 millones de pesos (donados por las empresas) para “transformar a México en un país lector” junto con la SEP y “todos los sectores involucrados en la educación”.

Preocupados por los resultados de PISA y Enlace, acordaron con la SEP el reto de que uno de cada dos niños alcance el nivel de bueno y excelente de aquí a 2012 “fomentando la lectura” en los hogares y las escuelas, los padres de familia y los maestros. Hay 212 proyectos contemplados. Las empresas darán “vales de libro” (como los de despensa) y organizarán concursos y círculos de lectura en sus centros de trabajo; los médicos del Consejo Mexicano de Pediatría extenderán en sus recetas la recomendación de un libro (asesorados por organismos especializados como Ibby, dice); en las universidades se otorgarán becas al alcanzar cierto número de títulos leídos; el sistema de franquicias de México, es decir, la papelería, la pizzería, el taller automotriz… te otorgarán un descuento si visitas una biblioteca; se lanzará la campaña “dona un libro”, se abrirán pequeñas bibliotecas o “libro puertos” en las estaciones del Metro… Hay, informa, cientos de organismos civiles, 500 empresas y 18 mil promotores indirectos comprometidos con el programa.

Pero, pregunto, ¿por qué 20 minutos?, ¿por qué el afán de la velocidad? ¿Por qué la campaña con estrellas del espectáculo? Villalobos responde: “Según estudios serios, si a un niño se le lee en casa ese tiempo, garantizas dos años más de escolaridad”. Y si aspiramos, dice, a alcanzar los niveles educativos de Corea o China, nos tomaría 85 años si es que ellos se detuvieran, así que hay que acelerar los esfuerzos”. Los artistas y líderes de opinión “tienen credibilidad entre la gente”.

Al final, le pido a Villalobos el título de un libro que haya marcado su vida: El vendedor más grande del mundo(de Og Mandino) es su respuesta.

adriana...@gmail.com


Tardía seguridad nacional

Fuerzas Armadas

Javier Ibarrola

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  • 2011-05-04•Acentos

Una vez más el Poder Legislativo guarda en el cajón un asunto tan importante como la Ley de Seguridad Nacional.

Tras la votación que el Senado lanzó sobre la iniciativa, las críticas, sobre todo aquellas emanadas de miembros del Ejército, no se hicieron esperar.

Constitucionalmente obligado a defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación, así como garantizar la seguridad interior, y aunque fuera ya de sus misiones establecidas por la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea, a mantener el imperio de la Constitución con la única meta de impedir se rompa precisamente el orden constitucional, el Ejército mexicano llegó pronto a la convicción de que los gobiernos civiles no podían prescindir de los militares y, por lo tanto, ya no tenían por qué aceptar dádivas que buscaban tenerlos distraídos y fuera de las grandes decisiones políticas del país.

Poseedores de los instrumentos de gobierno más eficaces, los civiles sometieron a las fuerzas armadas, aunque de una manera sutil, a los “usos y costumbres” de los gobiernos en turno.

En tanto la seguridad en general, así como el uso indiscriminado de las fuerzas armadas siga siendo objeto de un “estilo personal de gobernar”, la “razón de Estado” puede convertirse más en un obstáculo cuando no en un perjuicio para la sociedad, y más en una amenaza al estado de derecho.

El soldado tiene muy claras las misiones que la Constitución le marca y aun cuando en ocasiones desde la tribunas políticas se intenta defenestrar su trayectoria, prefiere el silencio a la estridencia. De esta manera, la sociedad no sólo ha colocado al Ejército como una de las instituciones de mayor aceptación, sino de necesidad imperiosa, sobre todo cuando se habla de inseguridad pública o de violencia generada por el narcotráfico.

Sin duda alguna hoy seguimos sufriendo los efectos de una violencia cada vez más radicalizada de los delincuentes. Existen propuestas y proyectos en las diferentes cámaras legislativas, en escritorios y tinteros, pero algunas tienen por objeto coartar la acción del Ejército en la lucha contra ese flagelo, tratando con justa razón de mitigar secuelas negativas de esta acción en la población civil inocente.

Desgraciadamente, por los escenarios donde se desarrollan las operaciones, que generalmente son zonas urbanas, el intento por aminorar estas secuelas resulta casi imposible, y este fenómeno no atiende exclusivamente a cuestiones de abusos, arbitrariedades y falta de preparación por parte de los militares, sino a cuestiones matemáticas y a reglas de probabilidad y proporción, debido a la exposición de las personas en grandes núcleos de población y a la mayor presencia de efectivos federales.

El anterior examen sobre las consecuencias que tendría la aplicación de los cambios a la Ley de Seguridad Nacional, que propuso el Senado bajo el argumento de otorgarle un marco jurídico al empleo de las fuerzas armadas para combatir el crimen organizado, se podrá concluir que los legisladores más que “otorgarle” un supuesto marco jurídico a la actuación de las fuerzas armadas, lo que hicieron fue llenar de candados a la ley que proponen, con dedicatoria del Presidente de la República, para que en la práctica le sea imposible emplearlas en las tareas de mantener la paz interior, mismas que se encuentran perfectamente establecida en la Constitución General de la República (artículo 89, fracción VI).

Analistas militares no han dejado la teoría de que los miembros de las cámaras legislativas no representan a la ciudadanía, ya que “por disciplina de partido” actúan como lacayos de sus respectivos coordinadores de bancada, así como de los gobernadores de los estados y distritos a los que pertenecen, fortaleciéndolos para que aquéllos puedan actuar libremente como caciques en sus estados, provocando la consiguiente feudalización o balcanización política del país, gobernadores que buscan desconocer (de facto, aunque no en el discurso) al Poder Ejecutivo, para beneplácito y conveniencia de los batallones del crimen organizado que se aprovechan de ello.

Al final de cuentas lo paradójico resulta que mientras más crece la violencia, más actores políticos, económicos, sociales y la población en general exigen la presencia de soldados en sus localidades, muchos retractándose implícitamente de sus propias posturas y declaraciones emitidas con antelación.

www.fuerzas-armadas.com

fuerzas...@prodigy.net.mx


Nueva foto, viejas formas

Autonomía relativa

Juan Ignacio Zavala

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  • 2011-05-04•Acentos

Uno de los pocos consensos que se han logrado en los últimos días es que el PRI es un obstáculo para la modernización del país. Otro es que Peña Nieto no es un personaje que asuma costos políticos que permitan a la larga el desarrollo de la sociedad y que no le importa mantener estancados los posibles adelantos si pueden afectar su imagen.

La actitud priista respecto de la reforma laboral y la reforma política ha sido francamente escandalosa. Negarse a aprobar su propia iniciativa en materia laboral resulta inusitado. Bloquear lo que ellos mismos aprueban en la Cámara de Senadores es esquizofrénico. Estamos ante una de las formas más acabadas del cinismo.

El PRI ha demostrado que le da lo mismo no tener la mayoría, como en el Senado, que tenerla, como en la Cámara de Diputados. El asunto es obstaculizar, detener el avance de los demás a costo del beneficio propio. ¿Qué importa tener una ley moderna? ¿Para qué darle poder a los ciudadanos? En su lógica, si el país ha vivido ya décadas con leyes perniciosas, qué más da vivir un par de años más de esa manera.

El PRI, quizá sin proponérselo, ha mostrado lo que es: un partido autoritario, mezquino, cuyo cálculo electoral es más relevante que el interés nacional; un partido antiguo, incapaz de modernizarse, de entender los nuevos tiempos; un partido necio que insiste en regresar a su pasado luminoso que, paradójicamente, es el periodo de sombras del país.

Revisar las declaraciones, las actitudes públicas de los priistas de ayer y antier, son suficientes para darse cuenta de que viven una realidad distinta a la que vive el resto de la nación. Difunden boletines en los que anuncian su voluntad de aprobar cambios a la ley laboral, su vocero se deshace en explicaciones patéticas tratando de explicar su concepto de productividad legislativa; el presidente del PRI sale con sus gracejadas de cuentos animados para, acto seguido, comerse unos tacos. Para ellos eso es la política: disparates, tacos y chascarrillos.

Quizá por eso optaron por una de las formas más desgastadas y rancias de la mercadotecnia política: sacarse una foto. Que Manlio está enojado con Peña porque le paró la reforma laboral, que Moreira nomás no entiende qué es un referéndum, un plebiscito y por eso ve con sospecha a Beltrones; que Peña ya no quiere hacerse cargo de lo que ordenó a los diputados ¿cómo se arregla eso? Pues muy fácil: sacándose una foto en un restaurante. De esa manera quedará claro que todos se llevan muy bien y que se respetan y comprenden mutuamente. ¿Quién les puede creer? Una foto nueva que representa las viejas formas.

Asterisco

En cualquier momento sale uno de los nuevos “teóricos” del combate al crimen a publicar en Nexos que fue un error de Obama matar a Bin Laden. Que eso solamente generará más violencia, que lo mejor es detener a los carteristas y a los robacoches.

Twitter:@juanizavala

juanignac...@milenio.com


Peña Nieto, el supremo

Héctor Tajonar

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  • 2011-05-04•Acentos

Tu propia soberbia
te hizo decir que eras hijo de un parto terrible
y de un principio de mezcla. Te alucinaste y
alucinaste a los demás fabulando que tu poder
era absoluto.

Augusto Roa Bastos,
Yo el supremo

A14 meses de las elecciones de 2012, Enrique Peña Nieto ha acumulado un poder que compite e incluso supera al del presidente Felipe Calderón, al menos en el ámbito legislativo. La semana pasada fuimos testigos de ello: la Cámara de Diputados bloqueó las reformas política, laboral y a la Ley de Seguridad Nacional aprobadas en el Senado; además, los diputados postergaron nuevamente el nombramiento de tres consejeros del IFE. En todos los casos, la instrumentación estuvo a cargo de la bancada del PRI, controlada por la facción mexiquense, que cuenta con 45 diputados federales —20 por ciento de los 237 diputados priistas de la 61 Legislatura—, aparte de contar con el apoyo de Francisco Rojas, coordinador de los diputados tricolores, de latelebancada, así como de otros miembros del Partido Verde y del Panal.

El poder de Peña Nieto sobre la cámara baja muestra el uso perverso de la agenda legislativa con propósitos electorales, colocando sus intereses personales por encima de los nacionales. La prioridad del gobernador mexiquense en esa materia es la construcción de mayorías artificiales en el Congreso, lo cual permitiría que con 35 por ciento de la votación su partido asegurara más de la mitad de las curules. La llamada cláusula de gobernabilidad significaría un regreso a los años dorados de la hegemonía priista en la que el Poder Legislativo era una figura decorativa; al no haber sido incluida en la reforma política aprobada en el Senado, la bancada priista de San Lázaro optó por bloquearla.

Otra prioridad de la estrategia peñista es tratar de limitar la autonomía de las instituciones electorales mediante el control de algunos de sus miembros, lo cual ha postergado seis meses el nombramiento de tres consejeros del IFE al que por ley están obligados los diputados. PAN y PRD ya llegaron a un acuerdo sobre una terna, pero el PRI insiste en imponer al menos dos consejeros afines a sus intereses.

Aún más grave es la probable cooptación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Veamos. En enero pasado, el IFE emitió una resolución contra el mandatario mexiquense por haber violado las leyes referidas, al haber promovido su imagen personal a través de los spots transmitidos con motivo de su quinto informe de gobierno, lo cual es apenas una pequeña parte de su ilegal estrategia mediática, pero sentaba un precedente importante. El 9 de marzo, mientras el TEPJF estudiaba la resolución emitida por el IFE, la presidenta del Tribunal Electoral, María del Carmen Alanís de Rabasa, invitó a comer a su casa a los operadores políticos del gobernador. Cuando la sigilosa reunión fue hecha pública por el diario Reforma, el PAN promovió un proceso dentro del propio tribunal. En su defensa, la magistrada Alanís adujo que ese tipo de reuniones las realizaba habitualmente con distintos actores políticos y aseguró que durante el convivo no había escuchado alegatos de sus invitados relacionados con el asunto jurisdiccional de don Enrique. A pesar de las justificadas suspicacias sobre el caso, el pleno del IFE consideró que no había pruebas sobre la presunción de que la conducta de Alanís hubiera afectado su imparcialidad en el caso Peña Nieto. Días después, el TEPJF consideró infundada la resolución del IFE debido a que “la prohibición de la difusión de los promocionales sólo opera a partir del inicio de las campañas hasta el día de la jornada electoral, no durante las precampañas” (MILENIO, 20/IV/11).

Ello implica que la estrategia mediática diseñada por Televisa, contraria a la letra y el espíritu de los artículos 41 y 134 de la Constitución y el 350 del Cofipe, la cual le ha dado a Peña Nieto una amplia ventaja sobre los demás precandidatos y ha cancelado en definitiva la equidad de la próxima contienda presidencial, también quedará impune por ser parte de una precampaña. ¡Vaya sentencia inatacable del TEPJF! Es sumamente delicado que la independencia del máximo órgano jurisdiccional en materia electoral, responsable de resolver las impugnaciones sobre la elección presidencial de 2012, esté en entredicho a causa de conductas imprudentes y sospechosas de su presidenta. La posible reelección de Alanís el próximo 5 de agosto merece ser cuidadosamente meditada.

Los usos del poder acumulado por Peña Nieto desde ahora indican que si la estrategia para colocarlo en la silla presidencial lograra su propósito, la democracia mexicana sufriría una regresión hacia un autoritarismo electoral que llevaría décadas revertir.

hector...@yahoo.com.mx


Bin Laden y la importancia del cuerpo

Daños Colaterales

Irene Selser

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  • 2011-05-04•Fronteras

Todavía el pasado 20 de febrero, los familiares de los 65 mineros fallecidos por una explosión en la mina Pasta de Conchos (Coahuila) volvieron a marchar en la Ciudad de México exigiendo, por quinto año consecutivo, el rescate de los cuerpos de sus esposos, hermanos, padres, hijos. Una demanda, repiten ellos, que “no es necedad o capricho, es algo que necesitamos para poder seguir con nuestras vidas”. Algo similar al reclamo hecho ayer a la administración Obama por familiares de las víctimas del 11-S en Nueva York, que, al tiempo de festejar el anuncio de la muerte de Osama bin Laden, exigieron “dar muestras de su muerte para poder pasar la página”.

No importa si la foto del multimillonario terrorista es “atroz”, como justificó ayer la Casa Blanca (por cierto, ¿por qué, si sólo fue un tiro en la frente, la imagen es “atroz”? ¿Le habrán disparado con una bazuka?) Lo que importa, finalmente, es la necesidad tan humana, más allá de las religiones, de constatar algo que es tan difícil de representar: la muerte. Un tema que, como en el caso de los “desaparecidos” por causas políticas (u otras) en América Latina, ha marcado en las últimas tres décadas a nuestras sociedades; confrontadas al reto de darle forma y presencia al vacío. Más aún en el caso que nos ocupa, cuando a la pertinencia de constatar la muerte de Bin Laden, se suma el legítimo derecho de la opinión internacional de cerciorarnos si no estamos siendo víctimas de otra gran mentira como a las que nos tiene acostumbrados desde 1776 la política exterior de USA. Como aquella del presidente Lyndon Johnson, que, ante las cámaras de tv, desde la Casa Blanca, declaró (4-08-1964) que lanchas torpederas de Vietnam del Norte habían atacado en el Golfo de Tonkín a dos destructores, el USS Maddox y el USS C Turner Joy. Un pretexto que derivó tres días en una declaración de guerra a los norvietnamitas. La intervención (1965-1974) causaría 4 millones de muertos y la aceptación, años después, de Johnson en sus memorias, de que el “incidente de Tonkín” había sido mentira. Como en el caso del “hundimiento del Maine”, que sirvió de pretexto a EU para declarar la guerra a la Colonia española (abril de 1989) y arrebatarle su última posesión americana, Cuba. O , muchos más cerca, la falacia de las “armas de destrucción masiva” de Husein y la consiguiente invasión a Irak (2003), con saldo de millares de muertos y el despojo de su petróleo.

La Casa Blanca dice disponer de fotografías del cuerpo de Bin Laden, videos de la ceremonia en que el cadáver fue arrojado al mar e imágenes del interior de la casa-búnker, en un tranquilo barrio residencial para ex militares paquistaníes —muy cerca de la Academia Militar de Kakul—, donde vivía apaciblemente, alejado de la vida terrorista, el hombre más buscado del planeta.

¿La segunda muerte de Bin Laden?

Al acecho

Juan Gelman

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  • 2011-05-04•Fronteras

La velocidad con la que Osama bin Laden fue sepultado en el mar, y cierto escepticismo por las afirmaciones de gobiernos de EU que han mentido mucho para justificar sus guerras, alimentan las teorías conspirativas en torno a su desaparición. Altos funcionarios estadunidenses insistieron en que el rápido destino del cadáver guardaba una consonancia absoluta con las prácticas islámicas (www.cbsnews.com, 2-5-11). Líderes de la fe mahometana señalaron, en cambio, que la tradición había sido violada de manera humillante: sólo se arroja al mar a quien fallece en una nave y el que no, debe ser enterrado con la cabeza hacia la Meca (AP, 2-5-11). Es la ley.

Otra cuestión que levanta suspicacia es el tema de la foto del rostro del terrorista finado. No faltan diarios europeos, como The Guardian, que han publicado artículos en los que se afirma que la única conocida hasta el momento de escribirse estas líneas fue trucada. Funcionarios de la Casa Blanca, por su parte, declararon que se han tomado muestras de ADN del cadáver y que hay “virtualmente un 100 por ciento de coincidencia” con las de familiares de Osama (www.latimes.com, 2-5-11). Se debe de haber descubierto un método ultramoderno para llevar a cabo la prueba en menos de 24 horas y el descreimiento persiste.

Los Angeles Times reproduce lo que Cindy Seehan, madre de un soldado muerto en Irak y convertida luego en activista por la paz, asentó en su página de Facebook: “Lo siento, pero si usted cree en la nueva muerte de OBL, usted es un estúpido”.

La incredulidad no es, claro, general, como se ha visto a través de la cámara fija instalada en la Casa Blanca después de que el presidente Obama anunciara el éxito de la operación comando, pero se recuerdan algunos hechos curiosos. La CNN reveló que el día anterior al atentado del 11/S, Osama estaba en diálisis en un hospital paquistaní y meses después la misma cadena informaba que “las fuentes creen que los guardaespaldas de Bin Laden fueron capturados en febrero (del 2002), es probable que el hombre más buscado del mundo esté muerto” (//edition.cnn.com, 23-7-02).

A esta versión le dio peso el propio Musharraf, entonces dictador de Pakistán, quien subrayó que el terrorista había importado dos máquinas de diálisis de Afganistán y que muy posiblemente había muerto de una afección renal (//archivos.cnn.com, 21-1-02). Nadie ha confirmado la primera aseveración, pero Bin Laden fue hombre de la CIA contra la invasión soviética de Afganistán y es difícil suponer que la Agencia no conociera su paradero en uno y otro casos. Dada la infiltración en Al Qaeda de los servicios de seguridad de EU, es igualmente difícil que no supiera de la construcción de la verdadera fortaleza donde Bin Laden fue muerto: se encuentra en Abbottabad, a dos horas de Islamabad, capital de Pakistán, y muy cerca de la Academia Militar paquistaní.

Hay fuentes más entendidas en la materia. Dale Watson, jefe de la unidad antiterrorista del FBI, dijo en el curso de una conferencia que impartió a sus agentes en 2002: “¿Está vivo o muerto (Bin Laden)? No estoy seguro de la respuesta… Personalmente pienso que probablemente ya no está entre nosotros, pero no tengo pruebas” (www.cbsnews.com, 17-7-02). El ex funcionario de la CIA Robert Baer fue categórico seis años después: “¡Claro que está muerto!”, exclamó por la Radio Pública Nacional (//.prisonplanet.com, 2-10-08). Si así fuere, la invasión de Afganistán carecería de justificación, así como la guerra de Irak: nunca se encontraron las armas de destrucción masiva que Sadam Husein supuestamente poseía.

¿Y por qué EU mantendría la leyenda de Osama vivo? ¿Para continuar la guerra en su busca? Llama la atención que ningún portavoz de Al Qaeda haya dado cuenta del deceso. ¿Para erigir una ficción aglutinadora de los terroristas? Lo cierto es que Obama se ve frente a una disyuntiva: si Osama murió, ¿para qué seguir en Afganistán y/o bombardear Pakistán? Hillary Clinton proclamó que la guerra continuará (www.usatoday.com, 2-5-11), entonces, ¿por qué Barack anuncia la muerte del jefe de Al Qaeda precisamente ahora? Las especulaciones también abundan alrededor del tema.

Algunas son benignamente inmediatas: la popularidad del mandatario estadunidense está en declive y lo que calificó de “triunfo antiterrorista” seguramente la incrementará. Una primera encuesta del Pew Research Center y el Washington Post así lo muestra, sólo que el avance es “rápido pero limitado” (www.washingtonpost.com, 3-5-11): su índice de aprobación pasó de 47 por ciento en abril a 56 al día siguiente de la muerte de Osama, 72 por ciento de los encuestados se declara “aliviado”, 60, “orgulloso”, 58 “feliz” y apenas 16 por ciento “con miedo”.

Sin embargo, la crisis económica y el desempleo castigan fuerte y una encuesta de CNN encontró que 51 por ciento de los votantes registrados se pronunciará “probable o definitivamente” contra Obama en las presidenciales de 2012 y sólo 46 a favor.

Otras interpretaciones del gesto de la Casa Blanca son más densas: anunciar seguras represalias de Al Qaeda serviría para que continuara el flujo de ganancias al complejo militar-industrial y para recortar aún más las libertades civiles en EU. Así lo piensa el doctor Paul Craig Roberts, subsecretario del Tesoro con Ronald Reagan y ex columnista del Wall Street Journal y del Business Week (www.lewrockwell.com, 2-5-11). Considera que la muerte de Osama “es útil”.


Ilustración: Oscar Ávila



                http://www.milenio.com/node/710168


La estructura de Al Qaeda








Un mundo sin Osama Bin Laden
La eliminación del profeta del terror es un éxito de Obama
Editorial de "El País"

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La eliminación de Osama Bin Laden en su refugio paquistaní por comandos estadounidenses, con orden de detener o matar al cerebro del 11-S, es una gran victoria simbólica para EE.UU. -que buscaba desde hace más de 10 años a su enemigo público número uno- y para el conjunto del mundo civilizado. Pero no debería significar ningún giro sustancial en la lucha contra Al Qaeda y el terrorismo islamista internacional. Numerosos países están en alerta ante la fundada expectativa de que los fanáticos intenten vengar con alguna acción espectacular e inmediata la muerte de su santón, desde hace tiempo más una figura de referencia para los dinamiteros de la causa que un jefe efectivo capaz de decidir y controlar atentados.

La aniquilación del architerrorista cuyo nombre ha planeado sobre Occidente como sinónimo de apocalipsis representa una gran bocanada de aire para Barack Obama, en tiempos de creciente incertidumbre doméstica e internacional. El presidente ha tenido cuidado en subrayar que la misión era algo cuidadosamente planeado, y supervisado personalmente por él, desde que en agosto pasado se tuvieron certezas suficientes hasta la luz verde definitiva del viernes. Obama, que solemnizó su anuncio informando previamente a George W. Bush, se ha sacudido de un golpe las acusaciones republicanas de pusilanimidad y ha ganado enteros dentro y fuera. El júbilo popular que ha sacado a la calle de noche a miles de americanos ensancha su menguado crédito y apuntala futuras decisiones.

Una tarea como el exterminio de Bin Laden, ejecutada en menos de una hora pero preparada durante años, esconde siempre multitud de claroscuros. Pero su elemento clave, y el de mayores implicaciones, es el papel jugado por el Gobierno paquistaní. Paquistán, aliado nominal de Washington contra el terrorismo, país clave en la guerra de Afganistán y receptor de miles de millones en ayuda militar, ha sido epicentro de la batalla contra Al Qaeda y la yihad global.

Islamabad siempre ha negado, contra toda evidencia, vínculos con el fundamentalismo violento y ha pretendido ignorar el paradero de Bin Laden o situarlo oculto en remotas montañas de la frontera con Afganistán. El descubrimiento de que ese inexpugnable escondite era la comodidad de una gran casa fortificada, en un lugar de vacaciones junto a la capital paquistaní, que alberga una academia militar, suscita preguntas obvias que conducen a respuestas obvias en una nación controlada por sus servicios secretos. La operación para matar a Bin Laden, de la que Islamabad fue informado a posteriori, puede sellar un enfriamiento irreversible de las ya precarias relaciones entre los dos países.

Si la muerte de Bin Laden es un enorme revés psicológico para Al Qaeda, ningún Gobierno realista rebajará por ello un ápice su lucha contra el terrorismo islamista. Al Qaeda, cuyo núcleo duro ha sido diezmado por los misiles estadounidenses en suelo paquistaní, no es hoy la red jerarquizada y centralizada que precedió a las masacres del 11-S, sino una franquicia cada vez más autónoma y local.

La multiplicidad de atentados en los últimos años en lugares muy dispares ha puesto de relieve que la criatura de Bin Laden se ha transformado en un fragmentario y difuso fervor asesino capaz de golpear con medios relativamente escasos en escenarios diferentes.

Más relevante que la desaparición del profeta de la jihad es el hecho de que su discurso ideológico pierde peso a todas luces en el mundo musulmán. Ni Bin Laden ni Al Qaeda han jugado ningún papel en las revueltas populares triunfantes o en marcha en muchos países árabes. La narrativa islamista ha sido marginada en el despertar de unos pueblos que luchan y mueren ahora por anhelos como la dignidad, la libertad y la democracia, anatema todos ellos para Bin Laden y sus secuaces.- Madrid



Vargas Llosa: "La desaparición de Bin Laden, una buena cosa para el mundo"

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Madrid (EFE).- El premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa afirmó hoy que la desaparición de Bin Laden, “uno de los grandes criminales de nuestra época”, “es algo que tenemos que celebrar todos”, si bien él habría preferido, añadió, que sus crímenes hubiera sido sancionados “de acuerdo a la legalidad".

 

El escritor se manifestó en estos términos en Madrid, poco antes de inaugurar una exposición en torno a su obra en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense.

 

Bin Laden, dijo Vargas Llosa, “es un hombre que ha generado un tipo de fanatismo, por desgracia, seguido por mucha gente y que ha causado incontables sufrimientos en el mundo entero, incluida, por supuesto, España, y particularmente Madrid”, comentó, en alusión a los atentados del 11 de marzo.

 

“Ojalá ese golpe signifique el principio del fin de Al Qaeda, aunque todavía quedan muchos fanáticos sueltos, por supuesto, pero creo que es un hecho que tiene una significación, un simbolismo; y siempre da un cierto alivio sentir que los grandes criminales de alguna manera son sancionados”, prosiguió.

 

Con respecto a las críticas que esta muerte ha suscitado, Vargas Llosa señaló que él hubiera preferido “que Bin Laden hubiera sido juzgado y que sus crímenes hubieran sido expuestos y hubieran sufrido una sanción de acuerdo a la legalidad".

 

“No ha sido así, lamentablemente, pero creo que, hechas las sumas y las restas, la desaparición de Bin Laden es una buena cosa para el mundo”, terminó diciendo Vargas Llosa.



Viviendo con el enemigo
Osama Bin Laden nos vio llorar, nos preocupó y destrozó miles de vidas
Jorge Ramos

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Osama Bin Laden vivió entre nosotros durante casi 10 años. Y ya era hora de que se fuera.

Nada ha sido igual desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Vivimos con miedo por culpa de Osama Bin Laden. La frase famosa de Jean Paul Sartre -"el infierno es el otro"- se hizo realidad. Cualquier extraño o extranjero podía ser un terrorista en potencia, y nuestra percepción de los otros cambió. La sospecha se convirtió en norma y hay innumerables casos de discriminación contra árabes por el simple hecho de ser originarios de la misma región del mundo donde nació y creció el líder de Al Qaeda.

Hemos estado viviendo con el enemigo en nuestra casa desde que casi tres mil personas murieron en los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York y en el Pentágono, en Washington. Cuatro aviones fueron empleados como proyectiles. Volar dejó de ser un placer.

Es imposible utilizar los servicios de un aeropuerto en cualquier parte del mundo sin sufrir las tediosas e irregulares revisiones de seguridad.

A veces nos piden que nos quitemos los zapatos, otras no. A veces pasamos por máquinas que nos desnudan digitalmente y otras nos revisan manualmente hasta en los lugares más íntimos de nuestro cuerpo. Y la culpa es de Osama Bin Laden.

La palabra "terrorista" se convirtió en el insulto de moda. Los grupos rebeldes que se levantaron contra las dictaduras en Túnez, Egipto, Libia y Siria fueron primero calificados de terroristas. Nada descalifica más a un político en cualquier parte del mundo que ser suave o débil con los terroristas.

Tanto en Estados Unidos como en Europa se surgieron campañas políticas en torno a la figura de Bin Laden. El que era más duro contra el terrorista, ganaba. Y no queda la menor duda de que el presidente Barack Obama, con la muerte de Bin Laden, tiene la mejor arma para ser reelegido en noviembre de 2012. ¿Qué candidato republicano puede jactarse de estar mejor capacitado que Obama en temas de seguridad nacional cuando el actual presidente pudo capturar y eliminar al principal terrorista del mundo?

Bin Laden es culpable del estallido de cuando menos dos guerras. La de Afganistán -justificada- para derrotar al régimen Talibán que dio refugio y apoyo logístico a los terroristas de Al Qaeda. Y la de Iraq -absolutamente injustificada- en la que el ex presidente George W. Bush inventó la existencia de armas de destrucción masiva que no existieron, y en la que se equiparó, equivocadamente, al líder iraquí Saddam Hussein con Osama Bin Laden.

Miles de soldados y civiles han muerto como consecuencia de la búsqueda de Bin Laden. Decenas de periodistas han caído en su intento de reportar lo que ocurre en las zonas de guerra.

Mi vida, como la de millones de personas, cambió por culpa de Bin Laden. Viajé en auto de Miami a Nueva York después de los ataques en 2001, cubrí las guerras en Afganistán y en Iraq, y he pasado una buena parte de mi vida profesional hablando de terrorismo.

Recuerdo perfectamente la caída de la segunda torre en Nueva York. Durante años, pensé en ese momento, estaré obligado como periodista a cubrir las repercusiones de esta noticia. Mi hijo Nicolás apenas tenía tres años, y me entristeció profundamente que tuviera que vivir en un mundo aterrorizado.

Todos perdimos un poco de ingenuidad por culpa de Bin Laden. La canción de moda en esos días de septiembre del 2001 era "Beautiful Day" (Es un día hermoso) del grupo U2, y un famoso académico norteamericano hablaba del "fin de la historia". Después de los ataques terroristas no hubo días hermosos y nos enteramos de que la historia apenas comenzaba.

El fin de Osama no es el fin del terrorismo. Pero Estados Unidos, con su poderío militar y extraordinarias capacidades de espionaje, ha enviado un mensaje muy claro a otros terroristas: nadie, ni Osama Bin Laden, está a salvo de su largo brazo. Y ni siquiera un presidente como Obama, quién ha ganado el Premio Nobel de la Paz, se resistió a dar la orden de dar muerte a un terrorista como Bin Laden.

En su momento, Bush prometió capturar a Bin Laden vivo o muerto. Obama lo consiguió e identificó este episodio con una frase: "Se ha hecho justicia".

Llevamos una década viviendo con el enemigo. Osama Bin Laden viajó con nosotros, comió con nosotros; nos vio llorar, nos preocupó y literalmente destrozó miles de vidas.

Hoy, con tristeza y coraje, pienso en todo el tiempo que perdimos por su culpa. Mi vida y las de ustedes, sin la menor duda, hubieran sido otras (y mejores) sin él. - Nueva York

Jorge...@nytimes.com



El PAN se mueve

Por: MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA
PLAZA PÚBLICA

Afectado por la ruptura de su alianza con el PRD sobre todo en el estado de México, pero también en Nayarit y Coahuila, Acción Nacional se dispone a ganar tiempo respecto de la elección presidencial del año próximo. Es el primer partido no en formalizar, porque dista de abrir su proceso interno, sino en reconocer públicamente a todos sus aspirantes a la candidatura principal del año próximo. Y realiza labores de limpieza y de advertencia con el mismo propósito.

En esto último consiste la expulsión definitiva (ahora ya sólo impugnable ante instancias externas como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) de Manuel Espino, que encabezó al panismo de 2002 a 2007, en que fue echado de la presidencia por el calderonismo. Es el primer jefe nacional panista al que se despide con cajas destempladas (referencia a los tambores sin tensar que tocan durante la degradación de un mando militar), si bien cuatro líderes renunciaron al partido en desacuerdo con lo que ocurría en él. José González Torres, Efraín González Morfín, Pablo Emilio Madero y Carlos Castillo Peraza -tres de los cuales, salvo el último, fueron asimismo candidatos presidenciales) significaron con su partida una crítica recia al PAN que dirigieron. Antes de que Espino actuara de esa manera, el presidente Felipe Calderón y sus operadores en el partido se anticiparon y le dieron con la puerta en la cara.

De modo extremo y con rigor excesivo, la expulsión de Espino es una alerta a los panistas incómodos con el liderazgo que desde Los Pinos ejerce sobre el partido el presidente de la república. Allí se ha determinado quiénes contiendan, al menos en la primera etapa, y se buscará asimismo asegurar el resultado de la contienda interna, a fin de evitar que triunfe en ella un aspirante contrario al Presidente. Calderón mismo se impuso como candidato a despecho de la voluntad de Fox y notoriamente quiere precaverse de enfrentar un resultado semejante.

Forman el elenco de presidenciables cuatro miembros del gabinete de Calderón: los secretarios Ernesto Cordero, Heriberto Félix, Javier Lozano y Alonso Lujambio; dos legisladores, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel; y un gobernador, Emilio González Márquez. Otros como él, Marco Antonio Adame y Juan Manuel Oliva habían expresado su deseo de contender, pero declinaron para fortalecer al jalisciense, que tantas semejanzas tiene con ambos, o se les dijo en Los Pinos que bastaba con un gobernador colocado en la liza.

Así como se achicó la lista -Gustavo Madero había hablado de hasta diez aspirantes-es seguro que el reparto se reduzca aún más con el solo correr del tiempo, con el reconocimiento de las posibilidades de cada quien, con la voluntad presidencial y con las alianzas que se forjen entre los propios participantes en el proceso. Por ejemplo, es anticipable que el secretario del Trabajo, no obstante tenerse a sí mismo como "el gallo", o "el mero mero", en lo que todo el mundo sabe que es sólo broma, declinará a favor de Cordero, el secretario de Hacienda, creyente como muchos de que hacia allá apunta la voluntad presidencial.

Con todo y ser el más antiguo miembro del gabinete entre los cuatro presidenciables que están en esa condición, Lozano tiene escasas posibilidades de representar al PAN en la pugna por la Presidencia. Es de todos los aspirantes el único que fue miembro del PRI antes de su conversión al panismo, y aunque cada vez se aflojan más los principios y las actitudes del PAN ante esa antigua militancia (el año pasado sostuvo la candidatura de antiguos priistas en por lo menos siete entidades), no son pocos los que, como González Márquez ante ciertas preferencias sexuales sienten "asquito" por los antiguos tricolores. Aun si pasara la aduana interior, el secretario del Trabajo sería un candidato impresentable por su belicosidad.

Cordero y Heriberto Félix fueron designados para sus responsabilidades actuales el mismo día, el miércoles 5 de diciembre de 2009. A diferencia de quienes anunciaron desde entonces el destapamiento del secretario de Hacienda, en este lugar se dijo el 13 de ese mismo mes, que "si hubo el miércoles pasado un lanzamiento a la contienda de 2012, su protagonista fue el hasta ese momento subsecretario para la pequeña y mediana empresa de la secretaría de Economía", el sinaloense miembro de la familia Clouthier por haber sido yerno del Maquío. Lo dije basado en el "entusiasmo con que su ascenso al primer nivel del gobierno fue saludado por la Concamin, la Concanaco y la Coparmex" que según sus propias palabras "representan a dos millones 983 mil unidades empresariales". Esos organismos de la Iniciativa Privada auguraron que "con el mismo empeño y dedicación" con que actuó en Economía, Heriberto Félix "sabrá dar desde su nueva posición en la secretaría de Desarrollo Social lo mejor de sí mismo por el bien de México". No sobra decir que, salvo Lozano -que perdió como candidato priista a diputado en un estado priista-Félix es el único secretario de Estado con experiencia electoral. Fue candidato al Gobierno de Sinaloa en 2004 y casi venció a su oponente Jesús Aguilar.

Alonso Lujambio está construyendo su aspiración mostrando que sabe leer y escribir, algo imprescindible para un secretario de Educación, pero no frecuente en los liderazgos panistas. Es ciertamente un profesor, que concentra su atención en la historia del partido, para denotar que recuperaría la tradición de los intelectuales católicos que fundaron el PAN.

(Mañana seguiremos con el tema).


Nombre de Dios

Por: SERGIO SARMIENTO
JAQUE MATE

"Peleamos en nombre de Dios... Dios está de nuestro lado."

Laurent Nkunda,

Genocida congoleño

Osama bin Laden estaba convencido de que debía matar en nombre de Dios. El Corán no sólo le daba licencia sino que le ordenaba acabar con quienes se oponían a su interpretación de la palabra divina. La presencia de tropas estadounidenses en el territorio sagrado de Arabia Saudita fue excusa suficiente para asesinar no sólo a los trabajadores del World Trade Center de Nueva York sino a musulmanes en mezquitas alejadas de su secta wahabí.

Me gustaría decir que Osama fue una perversa excepción, pero la historia demuestra que muchas de las grandes matanzas del mundo se han realizado en nombre de Dios.

A pesar de que los Diez Mandamientos ordenaron al pueblo de Israel "No matarás" (Éxodo 20:13), los antiguos israelitas conquistaron la tierra prometida con gran crueldad: Josué "todo lo que tenía vida lo mató, como Yahvé Dios de Israel se lo había mandado" (Josué 10:40).

Los cristianos, perseguidos y martirizados originalmente, cambiaron una vez que tomaron el poder. A pesar del mensaje de amor del que dijo: "Y al que te hiriere en una mejilla, dale también la otra" (Lucas 6:29), se volvieron sanguinarios. En el siglo IV arrianos y ortodoxos se mataban por obscuras discrepancias sobre la naturaleza de Dios. Las masacres de judíos empezaron también entonces.

En el siglo IX los papas León IV y Juan VIII decidieron que matar infieles libera a los cristianos de sus pecados. Urbano II lanzó la primera cruzada y con ella se eliminaron también los límites humanitarios de la guerra. Se hizo legítimo masacrar a ancianos, mujeres y niños. Los cruzados asesinaban en el Levante incluso a cristianos ortodoxos por el pecado de utilizar vestimentas orientales.

En las guerras de religión europeas del siglo XVI católicos y protestantes se despedazaban unos a otros sin meditar que todos eran cristianos. Los católicos franceses no tuvieron problemas morales para asesinar a 70 mil protestantes hugonotes el Día de San Bartolomé de 1572. La Inquisición española torturó y quemó vivos a quienes acusaba de brujería o de ser judíos. Eduardo VI mató a miles de ingleses por ser católicos, mientras que su hermana y sucesora María I, Bloody Mary, a más todavía por ser protestantes.

Varios versos del Corán hablan de tolerancia: "No habrá compulsión en la religión" (2:256), dice el libro sagrado del Islam. "Invita al camino de tu Señor con sabiduría y hermosa prédica" (16:125). Sin embargo, el Islam se expandió por Arabia primero y alrededor del Mediterráneo después gracias a la fuerza de la cimitarra. Muchas fueron las matanzas contra quienes rechazaban convertirse al Islam, si bien los árabes gobernaron después con más tolerancia que los cristianos en sus reinos, donde permitieron la subsistencia de comunidades cristianas y judías. Los otomanos musulmanes, en cambio, masacraron a entre 50 mil y 70 mil cristianos en Chipre en 1570.

Las matanzas religiosas no han terminado. Hindúes y musulmanes del subcontinente indio se aniquilaron unos a otros tras la partición del Raj británico en 1947. En la actual India todavía son comunes las matanzas de comunidades enteras de musulmanes, mientras que en Pakistán son los sunnitas y los chiitas, ambos musulmanes, los que periódicamente se despedazan en nombre de Dios.

Muchos insisten en pensar que Dios es un personaje mezquino y sanguinario. Osama no fue el primero ni será el último. Quizá todos deberían meditar sobre las palabras del pastor protestante Martin Niemöller: "Me tomó mucho tiempo aprender que Dios no es el enemigo de mis enemigos. No es ni siquiera el enemigo de sus enemigos."

Por lo menos los crímenes más notables no están quedando impunes. Han sido capturados, al parecer, los asesinos de San Fernando, Tamaulipas, y también los de Juan Francisco Sicilia y otras seis personas en Morelos. Ahora falta encontrar la forma de evitar que estos homicidios se cometan.

www.sergiosarmiento.com


Queda la calle

Por: SERGIO AGUAYO QUEZADA

El PRI de Enrique Peña Nieto le dio un portazo a esa parte de la sociedad interesada en participar en la vida pública. Las implicaciones son tan ominosas para el presente y el futuro que obligan a superar las diferencias para manifestarse juntos en caminos, calles y avenidas.

En la primera década de este siglo los partidos recibieron 50 mil millones de pesos de dinero público; los ríos de dinero sólo lubricaron su caída al lugar más bajo del aprecio ciudadano. Las señales de inconformidad se multiplicaron y algunos políticos respondieron con concesiones. El priista Manlio Fabio Beltrones, impulsó reformas en el Senado que terminaron recibiendo el voto de 88% de los senadores. Parecían estar muy cerca las candidaturas ciudadanas, la reelección de algunos cargos, las consultas populares, las iniciativas, etcétera.

En los momentos críticos el PRI tuvo políticos capaces de encauzar por la vía institucional al México bronco (por ello es que este cambio de régimen ha sido relativamente pacífico). El PRI de la actualidad es un tibio reflejo de su pasado. El nuevo caudillo y serio aspirante a la presidencia, Enrique Peña Nieto, ha podido controlar a su partido y domar a los partidos opositores. Como teme exponer su candidatura ante algún ciudadano alborotador de la plebe, y como tampoco quiso regalarle triunfos a Beltrones, sus operadores en la Cámara de Diputados se encargaron de abortar la reforma proveniente del Senado. Lo hacen cuando regresa a las calles una sociedad asustada por el deterioro de la vida diaria y enojada por la incapacidad de quienes gobiernan.

La marcha del próximo domingo 8 de mayo podría ser el inicio de un ciclo importante de movilizaciones. Esto se debe, en primer lugar, al notable impulso a la unidad y a la determinación con la que personas y organismos civiles están haciendo a un lado agravios reales o imaginados. Pesa más lo monumental de la crisis y la presión que tienen los organismos civiles para demostrar que, a diferencia de los partidos, ellos sí pueden unirse en lo esencial sin vulnerar su autonomía para pelear por causas particulares.

Otro aspecto que hace promisorio lo que está gestándose es el rigor y cuidado del pliego petitorio en construcción. Todo movimiento que trasciende necesita de un relato claro con intenciones comprensibles y viables. Según me comentan algunos de los organizadores, están avanzando a buen paso en la formulación de un pliego petitorio que viene acompañado de objetivos y peticiones concretas y de mecanismos para verificar su cumplimiento.

Una de las reivindicaciones compartidas es la necesidad de que la Cámara de Diputados apruebe la reforma política enviada desde el Senado. Son inaceptables las consecuencias que tiene el veto impuesto por el PRI de Peña Nieto. Si la reelección de diputados y senadores no se aprueba ahora tendremos que esperar al menos unos diez años para que se aplique. ¿Otra década de relajo e impunidad en los legislativos? Tampoco tendremos mecanismos para lograr que las consultas sean vinculatorias ni habrá la posibilidad de que ciudadanos sin partido se postulen a cargos de elección popular.

Ni saben cómo gobernar ni son capaces de darnos protección y siguen haciendo todo lo posible para no rendir cuentas. Resulta natural que uno de los puntos de acuerdo sea la exigencia de un período extraordinario de sesiones en el cual los diputados aprueben la reforma política. No es la panacea, pero es un paso en la dirección correcta.

Durante su sexenio, el socarrón de Carlos Salinas escamoteó lo más que pudo la democratización de la vida nacional. Tuvo la capacidad de hacerlo porque como Presidente todavía detentaba un gran poder y porque en ese tema los opositores actuaron divididos. Incurrió en la arrogancia de quienes creen posible tratar como plastilina a la historia. Lo pensó hasta que en 1994 vino la insurrección zapatista y la movilización ciudadana encabezada por Alianza Cívica, entonces se vio obligado a hacer concesiones que llevaron a hacer al IFE con carácter ciudadano, que luego sometieron los partidos.

Enrique Peña Nieto está actuando sin darse cuenta de la fragmentación del poder político. También se siente capaz de jugar con los tiempos de la historia y está buscando sincronizar los cambios a sus necesidades personales. Con sus desplantes autoritarios el mensaje que lanza es que sólo atenderá aquellas exigencias que tengan tras de sí el respaldo de las movilizaciones sociales.

Por ello, y para recuperar la esperanza marcharé el 8 de mayo e invito a los lectores a hacerlo olvidándose de las diferencias que puedan tener con quienes caminarán al lado. Confío en que el pliego petitorio que conoceremos ese día haga propuestas que unan a los diversos. Si queremos rescatar la democracia y salvar vidas (algunas de las cuales pueden ser las de los nuestros y las nuestras), la calle es de lo poco que nos queda.

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El Chapo y Osama

Raymundo Riva Palacio.

 

El servicio privado de inteligencia, Stratfor —integrado por expertos que trabajaron en el gobierno estadounidense— emitió una voz cautelosa sobre la muerte de Osama bin Laden. “Aunque seguramente es una victoria emocional para Estados Unidos y que podría tener consecuencias en las relaciones con Afganistán y Pakistán —apuntó—, la eliminación de Bin Laden tendrá muy poco efecto sobre Al Qaeda como un todo y sobre el más amplio movimiento jihadista”.

Stratfor dimensiona el papel de Bin Laden como jefe terrorista, debido a que el ser la persona más buscada en el mundo, todas sus comunicaciones con otros dirigentes de Al Qaeda tuvieron serias disrupciones al estar en riesgo de ser interceptadas, que lo obligó a extremar cuidados por razones de seguridad, y a ceder su papelactivo en el comando y control de las operaciones a fin de permanecer vivo y prófugo.

Bin Laden se convirtió en la marca global del terrorismo, cuya prominencia, paradójicamente, lo afectó irreversiblemente. Después de los bombardeos a las cuevas de Tora Bora en octubre de 2001, donde se escondió tras la invasión estadounidense a Afganistán, Bin Laden “fue relegado a un rol fundamentalmente simbólico e ideológico en Al Qaeda”, precisa Stratfor. Gradualmente dejó de transmitir mensajes videograbados y los cambió por mensajes anuales audiograbados, aunque extrañó la ausencia de uno en el último aniversario de los ataques del 11 de Septiembre de 2001.

Osama bin Laden es una evocación a gritos de Joaquín El Chapo Guzmán, que desde que se escapó de una prisión de máxima seguridad en 2001, se ha convertido en la marca del narcotráfico en México. Guzmán ha capturado el imaginario mexicano como el gran capo de los capos —que nunca lo fue—, y su imán mediático trascendió fronteras al punto que la revista Forbes lo ha colocado dos años consecutivos dentro de su lista global de multimillonarios.

Bin Laden era para el terrorismo lo que Guzmán es para el narcotráfico. Los dos jalaron los reflectores populares durante sus años de prófugos de la justicia. A Bin Laden lo persiguieron en Afganistán y Pakistán, pero afirmaban que se encontraba en Libia, Yemen del Sur y su natal Arabia Saudita. Guzmán ha sido dotado con una ubicuidad excepcional que lo tiene al mismo tiempo en las montañas de Chiapas, las playas de Acapulco o en Nuevo Laredo, Colima, Mazatlán, Durango, o incluso, con el control del negocio desde Londres.

Los destinos de ambos, con diferente origen, motivación y enemigo, son similares por cuanto a lo que representan. Bin Laden fue una estrella que se eclipsó como actor central en la Guerra Santa, mientras las franquicias de Al Qaeda en la Península Arábiga y el Magreb islámico, dice Stratfor, se convertían en la nueva amenaza real. Guzmán mantiene los reflectores sobre él, aunque durante los primeros años de su fuga, de acuerdo con fuentes federales, vivió a salto de mata con el dinero que le suministraban sus compadres Ismael El Mayo Zambada e Ignacio Nacho Coronel.

Guzmán tiene capacidad operativa en el narcotráfico, probablemente superior a la que tenía Bin Laden en Al Qaeda, por razones objetivas como que a diferencia del rebelde saudí, el gobierno mexicano no ha tenido la determinación infatigable de perseguirlo como dos sucesivos gobiernos en Washington, de George W. Bush y Barack Obama, tuvieron para ir contra su enemigo público número uno.

La Administración Obama llevaba dos años a la caza cercana de Bin Laden, y la CIA dedicó a un grupo de analistas a rastrear la región donde se encontraban sus cercanos, a analizar ciudad por ciudad, cuadra por cuadra y hasta casa por casa, hasta identificar un complejo fortificado en Abbottabad, en el noroeste de Pakistán, como probable escondite del fundador de Al Qaeda.

El gobierno mexicano tiene perfectamente localizada la región en la cual vive Guzmán desde noviembre pasado, producto de un interrogatorio de la Policía Federal a Manuel Fernández Valencia, muy cercano a él, quien les dijo que en 2010 lo visitó varias veces en distintos puntos de la sierra de Durango, a donde siempre llegó en avionetas que despegaron de Sinaloa y aterrizaron en las pistas de tierra que abundan en la cordillera de la Sierra Madre Occidental.

La información de Fernández Valencia refleja una persona aislada en cabañas. El Chapo Guzmán controla parte del negocio criminal del Cártel del Pacífico y contribuye con la batalla por el corredor de la cocaína, de Gómez Palacio/Torreón hasta Ciudad Juárez, pero no es el gran capo que habita en el imaginario colectivo, y que desvía la atención sobre Zambada y deja en el olvido popular a José Esparragosa, apodado El Azul, que ha permanecido en la cima del poder del narco en México por casi una generación, y quien juega como consiglieride capos.

Obama necesitaba a Bin Laden para darle fuerza moral a su cruzada contra el terrorismo y recuperar capital político ante los estadounidenses. El presidente Felipe Calderón necesita darle fuerza moral a su cruzada contra el narcotráfico y recuperar capital político ante los mexicanos. Obama lo consiguió con la eliminación de Bin Laden. Calderón, que tiene la posibilidad en recursos y tecnología para hacer lo mismo con Guzmán, no lo ha hecho. Esta omisión abona en el descrédito para la búsqueda de un consenso para la lucha colectiva contra las bandas criminales que tanto exige de la sociedad el Presidente. Que haga su parte, con hechos y el fin de la marca.

rrivap...@ejecentral.com.mx 
Twitter: @rivapa


Libertad de expresión

Pablo Hiriart

 

Freedom House, la influyente ONG que suele tomar como base el gobierno de Estados Unidos para normar algunos criterios, afirma que México dejó de ser un país con libertad de expresión. Es verdad, parcialmente.

El narco y los grupos violentos nos han robado libertad de expresión, ante la impotencia del Estado para evitarlo.

Y algunos gobernadores tratan a la prensa con el código penal en la mano.

En Chiapas, por ejemplo, el entonces gobernador Pablo Salazar Mendiguchía sacó del país al director de un diario crítico.

Lo persiguió física y legalmente, hasta que tuvo que huir.

A su hijo lo metió a la cárcel, en Tuxtla Gutiérrez, con el invento de estar involucrado en robo de coches.

Dentro del penal lo sometieron a todas las vejaciones imaginables en un reclusorio. Lo destrozaron física y psicológicamente.

Su padre, Conrado de la Cruz, ex dueño de Cuarto Poder, murió de tristeza en Estados Unidos.

El hijo no soportó las vejaciones a las que fue sometido y también murió.

Eso pasó en el México de la pluralidad y de la democracia plena.

A nivel federal, desde hace muchos años el gobierno dejó de decirle a los medios qué publicar y qué no publicar.

Pero la función de un gobierno no es únicamente dejar hablar y dejar escribir, sino garantizar que esa libertad pueda ser ejercida a cabalidad.

Ahí es donde fallamos. En varias entidades federativas no hay libertad de expresión porque el crimen, organizado o desorganizado, dicta, vigila y sanciona la línea editorial de medios de comunicación.

¿Dónde se encuentra el Estado para garantizar el ejercicio de la libertad de expresión?

Ausente. O impotente. No hay capacidad para garantizar la libertad de tránsito, tampoco la hay para proteger la de expresión.

Es verdad que en cualquier periódico se pueden señalar los errores, reales o supuestos, del Presidente de la República, de su familia o de sus colaboradores.

Pero en vastas regiones del país no se puede llamar por su nombre a los capos de las drogas, del contrabando, de la trata de seres humanos.

Mucho menos señalar a socios y parientes de mafiosos que se confunden con el resto de la sociedad.

Eso ocurre en otras partes del mundo, como en Italia, donde el periodismo de investigación (al menos hay un caso) también es perseguido y amenazado de muerte.

Pero en pocas partes el acoso al periodismo, de parte de grupos criminales, se da con tanta saña y abundancia como en México.

Por eso se nos pone en la lista roja, donde figuran los países sin libertad de expresión.

En efecto, la perdimos en buena parte del país. Hay que recuperar ésa y otras libertades que nos arrebató la violencia.

p...@razon.com.mx 
Twitter: @phiriart


Indicador Político

Comentaristas - Miércoles, 04 de Mayo de 2011 (09:57 hrs)

 

altCarlos Ramírez


Obama-Bush, imagen y semejanza
 

 

Osama, asesinato y no justicia


Aunque calificado para la pena de muerte como Saddam Hussein, el operativo de la CIA contra el líder terrorista Osama ben Laden se ajustó a los criterios del pasado en los que el gobierno de Estados Unidos autorizó a la agencia de inteligencia el asesinato ilegal de políticos extranjeros.

Como en la historia del Juez Dredd, que fue una de las historietas de monitos muy famosa en EU, el presidente estadounidense se convirtió en policía, juez y verdugo. Por donde quiera que se le vea y por mucho que se deseara, la muerte de ben Laden fue un asesinato político. Ayer mismo, el vocero de la Casa Blanca cambió la primera versión oficial y dijo que el dirigente de El Kaida no estaba armado aunque ofreció "resistencia activa". Eso sí, permaneció la versión de que ben Laden murió de un balazo en la cabeza.

El problema para la Administración Obama radica en el hecho de que el presidente Bush y luego el presidente Obama se comprometieron a capturar a ben Laden para llevarlo a la justicia. Las primeras sospechas el mismo domingo en la noche se centraron en la prisa estadounidense por deshacerse del cuerpo y tirarlo al mar, sin presentar las evidencias de que se trató de una operación quirúrgica. Todo indicaría que el líder terrorista fue víctima de un escuadrón de la muerte coordinado por la CIA, cuyo director, por cierto, acaba de ser designado secretario de Defensa.

La justificación estadounidense sobre la prisa por deshacerse del cadáver radicó en el hecho de que un ben Laden vivo o con una tumba pública se hubiera convertido en factor de inestabilidad mundial. Sin embargo, existen reglas de combate que exigen el respeto a derechos humanos. Un juicio público contra ben Laden hubiera reforzado la lucha internacional contra el terrorismo y también fortalecido el respeto a la legalidad. El paso de EU de utilizar a un escuadrón de la muerte -muy similar, por cierto, a los de las dictaduras militares estadounidenses en América Latina- rompe con el Estado de derecho internacional y le reduce autoridad moral a Estados Unidos y al propio Obama para invocar el respeto a los derechos humanos.

La decisión del operativo criminal -porque llevaba la intención de asesinar, no de hacer justicia- de EU contra ben Laden se salió de las regulaciones de combate internacionales. El hecho de que ben Laden haya sido señalado responsable del ataque terrorista contra las Torres Gemelas en Nueva York en septiembre de 2001 no justifica una operación militar para asesinarlo. El apoyo popular a Estados Unidos por el ataque de 2001 se ha transformado ya en repudio a decisiones unilaterales al margen y en contra de las leyes y el Estado de derecho.

EU decidió el asesinato de Obama en la lógica del ojo por ojo que estimulaba la dialéctica terrorismo-contraterrorismo de los años setenta y ochenta. El problema fue de origen: George Bush caracterizó el ataque de 2001 no contra una población civil indefensa ni como un acto terrorista sino una agresión "contra el sistema de vida estadounidense", es decir, contra una estructura social que se sostiene de la explotación internacional.

Obama estaba obligado a replantear la argumentación porque Estados Unidos habría iniciado una operación individual para salvar al capitalismo. En realidad, los ataques a las Torres Gemelas habían sido un ataque terrorista contra la población civil, independientemente de su modo de vida. La respuesta de un país civilizado era la de la aplicación estricta de la ley. Validar el asesinato de ben Laden es igual a violar las normas mínimas de respeto al Estado de derecho y validar la justicia por propia mano.

Obama, por tanto, merece ser condenado en un tribunal internacional de justicia. Osama ben Laden merecía, de acuerdo con la ley, la pena de muerte. Pero el gobierno de Obama regresó a Estados Unidos al estado de naturaleza del viejo oeste en donde la ley del más fuerte era la única que valía. Al final, Obama no hizo más que confirmar la realidad de que los gobiernos republicanos y demócratas son exactamente iguales en materia de criminalización de la política. A la lucha contra el terrorismo le convenía más un juicio internacional contra ben Laden que lo hubiera condenado a muerte -como a Hussein a la horca- que un asesinato en secreto decidido por el país más poderoso del mundo utilizando escuadrones de la muerte operados por la CIA.

Ningún país, ningún gobierno, ni ningún gobernante pueden asumir decisiones sobre la vida de los demás, por muy criminales que sean. Decidir el asesinato de ben Laden y ver al presidente demócrata del país más poderoso del mundo señalar que se había hecho justicia -aunque sin pasar por las leyes internacionales- no significó sino un regreso al estado de violencia del terrorismo de Estado, igualmente inmoral que el terrorismo religioso fanático.

El temor de EU de un juicio público contra ben Laden iba a comenzar con la revisión de su papel en el pasado de la región, sobre todo cuando armó a los talibanes para que lucharan en Afganistán contra la invasión soviética, aunque después esas armas se usaron para asesinar a estadounidenses. Asimismo, el juicio contra ben Laden hubiera también descubierto el papel de las invasiones militares de EU, con el apoyo de aliados en el furgón de cola de los intereses estadounidenses, en el Medio Oriente, sobre todo Irak y Afganistán y el papel de Arabia Saudita como el gendarme estadounidense en la región donde no pelean religiones ni civilizaciones sino controles estratégicos de recursos naturales, sobre todo el petróleo que hace caminar al sistema productivo del capitalismo.

Osama ben Laden calificaba para la pena de muerte y su juicio hubiera revelado el papel criminal del terrorismo; sin embargo, su asesinato por un escuadrón de la muerte de la CIA podría haber fabricado otro héroe del fanatismo religioso árabe.



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carlosr...@hotmail.com






Los siete del PAN

4 Mayo, 2011 - 01:50
CREDITO: 
Rubén Aguilar Valenzuela

El presidente Felipe Calderón aceptó finalmente, ya que se había resistido, iniciar la contienda entre quienes buscan la nominación del PAN como candidato presidencial del 2012. Las autoridades panistas han aclarado que no es el inicio formal del proceso y que será hasta noviembre cuando salga la convocatoria oficial para elegir a su candidato. Los precandidatos son siete: Ernesto Cordero, secretario de Hacienda; Santiago Creel, senador; Heriberto Félix, secretario de Desarrollo Social; Emilio González, gobernador de Jalisco; Javier Lozano, secretario del Trabajo; Alonso Lujambio, secretario de Educación, y Josefina Vázquez Mota, senadora. Cuatro secretarios de Estado, dos legisladores y un Gobernador. El Mandatario de Jalisco es el último en añadirse a la lista.

En la reunión donde se presentó a los precandidatos, cada uno de ellos hizo una intervención. El común denominador giró en tono de siete puntos: los logros alcanzados por las gestiones presidenciales del PAN en estos 10 últimos años; la crítica a la gestión del PRI en los años que tuvo la Presidencia; la acusación al gobernador Peña Nieto de haber bloqueado las reformas de ley en el último periodo de sesiones; la necesidad de ganar la elección del 2012; continuar el proyecto trazado por el PAN; el propósito de mantener la unidad del partido y jugar en equipo.

La Presidencia del PAN todavía no da a conocer cuál será el método de elección y las reglas que regirán la contienda. Lo que se deriva de esta reunión es que al final sólo habrá dos o tres participantes. Un candidato saldrá del acuerdo que surja entre los cuatro secretarios de Estado. Sólo uno de ellos participará en el proceso oficial. El presidente Calderón será quien elija a ese Secretario si todo sigue como hasta ahora. Es claro que el candidato de la Presidencia tendría ventajas, pero no serían definitivas.

Los otros candidatos serían Creel, Vázquez y González. Los tres pueden ir de manera individual o también ellos hacer un acuerdo para que sólo participe quien esté mejor posicionado y los otros dos se añadan a su candidatura.

Esta negociación puede darse de dos maneras: antes de que inicie el proceso o ya sobre la marcha, como ocurrió en el caso de la elección del Presidente del PAN. Lo más probable es que suceda la segunda de las posibilidades.

Hay quienes aseguran que la decisión del presidente Felipe Calderón es que sólo exista un candidato y que en su momento pedirá a los otros que declinen en su favor, con el argumento de que él tendría las mayores oportunidades de ganar. En el PAN de ahora no veo que esto puede suceder.

Al final habrá una contienda entre dos o tres candidatos y del ganador del proceso saldrá el representante panista a la elección del 2012. El juego ya inició y el resultado no está cantado.







































Analyzing Gender in Science                                     


M.C. Carlos Rubén Páez P. *

I will start with this quote that defines very well what means gender in a field like science, Zittleman and Sadker (2003) state “just being female was a special handicap in science” (p.61). Once, anyone hears this statement he or she can understand easily the inequality for women in the field of science. Norton (2009) affirms “the realm of science is an excellent example of a power structure which has been shaped by its history of predominantly white, upper-class influence” (p. 9). Women attraction to science field as you can see could be very small as well as any other minority group. Imagine a black women excelling in the science field it was almost something impossible to see.
Given the circumstances, every contribution to science made by women deserves more recognition than a male contribution because unequal conditions suggest it. For women require more effort excel in the science filed. As Nieto (2003) establish inclusive education needs to be accompanied by a deep commitment to social justice and equal access to resources” (p. 10). If social justice is not there and equality does not exist, then the results will be the same always. Every step made by women in science field requires more than for a men. Social justice is needed here definitively.
Tindall and Hamill (2004) argue research conducted since twenty years until today has consistently revealed that gender discrimination in schools remains, especially in the areas of science and mathematics. Many experts can argue that women enrollment in college has increased in the field of STEM** but how many of them finish the program? This number of graduate women is almost equal to the number of graduate men on those fields? Enrollment is not the whole solution to the problem. As Sriraman and Steinthorsdottir (2007) establish “it seems to us that females seem to have to adapt to male ways of knowing” (p. 199). With those practices we are discouraging female students in the continuing of their studies in the STEM fields because the problem go beyond enrollment. In order to retain female students in STEM fields it is necessary to change the way of teaching that is male-dominated. Most of the characteristics of teaching in schools transmit behaviors that alienate women. Parks (2010) analysis examine persuasive techniques, such as metaphor, simile, and analogy, as a way of calling attention to dominant ideas in a discourse, rather than looking closely at human interactions in social settings. Even discourse must be change in terms of gender equality. A deeper analysis must be done in teaching styles.
Morganson, Jones and Major (2010) establish “whereas women are attending college at unprecedented rates and constitute more than half of university and college populations, they continue to be underrepresented in science, technology, engineering and mathematics (STEM)” (p. 169). Even though, girls enroll in STEM programs and also finish them, once they finish they struggle to have a place in the labor field. The STEM environment is often characterized as a chilly climate, which tends to be male-dominated, highly impersonal, and individualistic (Morganson, Jones and Major (2010). In addition, few females are considered in textbooks as contributors in science. Thus, it is a long path to cover in order to give justice to women. One step has been reached, enrollment, but there are many other steps still waiting to be reached.
According to Martin and Siry (2009) “scientist´s gender is central to the shape of the story” (p. 953). Gender in science is very powerful; inequities between the genders are demonstrated by literacy rates (Liu and Carpenter, 2005). Since long time ago, women has suffered discrimination; for instance, not much time ago bibliography rules change because now a reference does not include the first name of the author, it only has the last name. This change was made because not much time ago when a reader was searching for a source, when he or she find a good publication title he or she was interested to read it but when he or she discover the gender of the author and it was written by a female, automatically they lost interest on it, incredible but true.
Collaboration between feminist and scientist could help to eliminate the gender gap changing the culture of science perhaps. One of the major problems that many times is left aside and have a great impact is women´s need for balancing family and career (Bystydzienski, 2004). Historically, women have been affected by this particular issue and continue to affecting them.

**STEM.- Science, Technology, Engineering and Mathematics



* Ingeniero electrónico (ITCJ), Maestro en Matemáticas Educativas (UACJ) y actualmente estudia el doctorado en Educación, Aprendizaje y Cultura en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP)

Cited works
Bystydzienski, J. M. (2004). (Re)Gendering Science Fields. NWSA Journal, 16 (1), 6-12.

Liu, J. and Carpenter, M. (2005). Trends and Issues of Women's Education in China. The 

Clearing House, 78 (6), 277-281.

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¿Qué era en realidad el tilacino?


Noticias especiales: Qwiki, una nueva forma de consumir noticias



CEGI



La muerte de Osama bin Laden















El reino animal nos muestra el verdadero 'instinto' maternal

Por (CNNMéxico)
Miércoles, 4 de Mayo de 2011 a las 15:18


CNNMexico.com



04 de mayo de 2011

Foto: Reuters

La tribu de los Kayapo de Brasil aún conservan las tradiciones que han heredado por generaciones. Esto no les ha impedido recibir a un grupo de médicos que montan clínicas móviles para revisar la salud de los grupos étnicos que habitan en el Amazonas.



May 4, 2011  Email to a friend    Permalink

May Day 2011

Demonstrators around the globe observed May Day this past weekend with protests and mass gatherings, including a few that turned violent. The day has become an occasion for a wide range of agendas, from promoting rights for immigrant workers, to a traditional nod for International Workers' Day, to a call for a revival of communism, to a celebration of spring. Here is a collection of images focused on how workers, unions, socialist groups and others marked the day. -- Lloyd Young 39 photos total)

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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Siempre se podrá vislumbrar el mañana, cuando se ilumina el pensamiento
Sociólogo Manuel G. Rodríguez Sáenz



 

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