








Lunes 30 de mayo de 2011
l movimiento se demuestra andando, nos decían profesores de ánimo filosófico desde la primaria. Este movimiento no deja de andar. Circula por ahí, contagiosamente, la sensación de que esto es lo que estábamos esperando: algo que pudiera articularnos y convertir en iniciativa política de gran alcance las fuerzas que se venían acumulando desde abajo. Y llegó.
Es cierto que al movimiento podría ocurrirle lo mismo que a otros que se frustraron. Podría terminar en un diálogo de sordos, como el que ya está teniendo lugar. Se hundiría si el gobierno llevara a Juárez otra vaga promesa armada, algunos la aceptaran, y se produjera una gran desbandada rencorosa. Podría ser capturado por algún grupo político en busca de votos y prosélitos.
Todo esto es posible pero no probable.
La idea de un diálogo con las autoridades causó inmediata irritación en muchos grupos. No hay interlocución válida. Las autoridades
han dejado de serlo. No cumplen su palabra ni honran su firma. ¿Para qué seguirles buscando la cara? Parece sensato que el movimiento no reproduzca la actitud de los de arriba, negándose a escuchar. Pero eso no implica bajar la guardia y caer en la trampa de las discusiones sin salida. Los grupos de Juárez fueron muy firmes al respecto; ya probaron todos los diálogos y saben de su esterilidad.
Han causado preocupación divisiones reales o aparentes entre losorganizadores
. La inquietud viene quizás de las manías de quienes imitan en sus organizaciones, sindicatos o partidos la estructura del Estado que acosan para obtener algo de él o para conquistarlo. Quienes piensan así quieren dominar y controlar, quieren pensamiento único, quieren disciplina y seguidores. Un movimiento como éste, en contraste, se define por la diversidad: ideas, iniciativas, declaraciones de intención, propuestas…todas brotan de múltiples puntos. Unas mueren recién nacidas: nadie les hace caso. Otras duran y prosperan, porque muchos encuentran en ellas fuentes de esperanza. Las movilizaciones están colgadas de la instrucción y convocatoria del líder, la cúpula, la dirigencia. Los movimientos, en cambio, no dependen de nadie, o más bien, dependen de todas y todos, como ahora, que dependen de cuantos estamos hasta la madre, decididos a tomar el asunto en nuestras manos.
No deben preocupar mayormente los buitres carroñeros, que no dejan de sobrevolar en torno al movimiento. No hay ahí mucha carroña que los alimente; si algo se llevan servirá para limpiarlo.
Algunos se preguntan por qué seguir con marchas y concentraciones multitudinarias, que parecen agotadas como mecanismo de presión y negociación. Las autoridades aprendieron a lidiar con ellas, corrompiéndolas, agotándolas, llevándolas al vacío. Mucha gente también está hasta la madre de ellas, por los trastornos que causan en la vida cotidiana. Pero hay de marchas a marchas. Algunas, como las que ahora se organizan, son sólo maneras de encontrarnos, reconocernos en los otros, apreciar nuestra fuerza, preparar el siguiente paso. No vamos a pedir. No se trata de ir a pactar con las autoridades. Vamos a hacer públicas nuestras decisiones y a imponer plazos y condiciones a quienes todavía detentan los aparatos formales del poder político y económico. Y lo hacemos respetando a los demás.
Debemos estar conscientes de que no hay sabiduría en las muchedumbres. En ocasiones producen un desastre, por impulsos propios que se vuelven histeria colectiva, o por provocadores expertos que los funcionarios acostumbrar infiltrar. Conviene tener a mano personas capaces de encauzar su energía. Así lo hizo Javier Sicilia, ante la muchedumbre excitada que pedía la muerte de Calderón. Su serena reflexión: ¡No queremos más muerte! calmó de inmediato los ánimos… sin desmovilizar ni controlar. Javier no quiere, ni puede, ni debe, convertirse en líder supremo. No es jefe, mando, guía. Es y seguirá siendo fuente de inspiración, dignidad caminante, dolor de esperanza, faro de referencia, vela en la oscuridad... Su integridad moral pasa todas las pruebas. Ningún ataque rastrero contra él, como los que ya proliferan, puede desgastarlo en la función que tiene.
Todo esto tiene un precio. Sin dirigentes identificables, sin procedimientos establecidos, sin núcleo central de articulación, padecemos dispersión, des-concierto, tentaciones de verticalismos nuevos o viejos… No debe preocuparnos demasiado. Están despertando las imaginaciones reprimidas y se inventan ya mecanismos apropiados a la naturaleza de este movimiento, como ocurrió en Túnez y Egipto o ahora mismo en España, Grecia y otras partes.
Hay que ir a la caravana. Cuantos podamos. Necesitamos llegar el 10 de junio a Ciudad Juárez confiados en que haremos entre nosotros pactos sólidos que sólo serán el principio, el primer paso tentativo. Después vendrá lo bueno: la lucha histórica para la reconstitución del tejido social.
odos sabíamos de los enjuagues de Enrique Peña Nieto en su afán de alcanzar la Presidencia de la República en el 2012. En primer lugar, de su terror a una posible alianza entre el PAN y el PRD que hoy está muerta. Luego, de su campaña mediática con Televisa que se financiaba con millonadas que iban del erario del Edomex directo a las arcas de la televisora. También de su persistente labor de convencimiento en las filas priístas, en lo que ha derrochado, asimismo, montañas de dinero, en especial con los sindicatos y agrupaciones de masas. De igual manera, de su manejo ilegal de las partidas para los ayuntamientos y el ahorcamiento sistemático de los mismos. Y sin olvidar el encubrimiento criminal de auténticos delincuentes políticos, en particular, de su tío Arturo Montiel.
Pues todo eso lo vienen a mostrar documentos de la embajada de Estados Unidos en México filtrados porWikileaks a La Jornada y muy bien reseñados por Blanche Petrich en la edición del 23 de mayo. En uno de esos documentos se puede leer: Hecho en el molde del anquilosado PRI mexiquense, Peña Nieto no es reconocido precisamente por su transparencia cuando se trata de amigos y aliados
. Allí mismo se dice lo que todo mundo sabe: que es ahijado del ex presidente Carlos Salinas
y que parece cortado con la misma tijera
de la vieja guardia priísta. Todo eso ya lo sabíamos y lo decíamos; pero ahora sabemos que era también la opinión de los analistas de la embajada gringa.
Del derroche de dinero público, el mismo documento hace notar que el PRI en la entidad tiene fama de aprovechar las fisuras existentes en materia de transparencia para hacerse de fondos de campaña. En vista de la gran cantidad de dinero que fluye por la entidad y dada la posición que tiene Peña Nieto como puntero de la carrera presidencial, no parece improbable que su administración esté sacando ventaja de esta situación
. Es un modo de decir que el gobernador mexiquense está canalizando todo el dinero que llega, en cantidades colosales, al Edomex para promover su imagen y sucarrera presidencial
.
Los empleados de la embajada que dicen esas cosas no fueron a aquel estado a fisgonear, cosa que, por lo demás, hacen continuamente en todo el territorio mexicano, sino que fueron invitados ex professo por la poderosa oficina de relaciones internacionales del gobierno mexiquense y les abrieron todas las puertas para su información. Sólo que los gringos supieron siempre que eran unas cuantas y que se les daba aquella información a cuentagotas. Por eso siempre desconfiaron de lo que se les decía. Hasta supieron qué era lo que se les quería ocultar. En sus entrevistas con los funcionarios mexiquenses, lo recuerdan a cada momento, éstos siempre trastabillaban y se confundían.
Lo primero que los de la embajada reprochan a sus anfitriones es el hecho de que en el Edomex no se cumple con los controles de confianza de mandos y operativos de las instituciones policiales y de procuración de justicia. Sólo un dos por ciento de los oficiales se ha sometido al examen
, dice el despacho. Fue sólo un ejemplo. También pudieron constatar que sus interlocutores no les pudieron explicar con precisión en qué gastaban las enormes cantidades de dinero que llegaban al estado y que eran las mayores en toda la República por ser el estado más poblado. De ello no pudieron obtener ni un solo dato.
La excursión de los personeros de la embajada por el Edomex ocurrió poco después de las elecciones intermedias de 2009, cuando Peña Nieto se alzó con la victoria en 97 de 125 municipios mexiquenses, con 40 de 45 diputados locales y 38 de 40 diputados federales. El documento parece cantar victoria: “… pasó la prueba del ácido, pudo demostrar que es capaz de obtener resultados electorales favorables para su partido y que es algo más que una cara bonita”. La popularidad de Peña Nieto, que era en esos días de 70 por ciento de los encuestados, según el propio documento, fue la causa principal de ese éxito. Pero también reconoce que ello se debió a la debilidad de sus enemigos, sobre todo a las pugnas internas del PRD y el pago que el PAN tenía que hacer por la crisis económica.
No se habla del derroche de dinero que se hizo desde el gobierno mexiquense para obtener esos logros. Pero se pregunta: “…aquí la cuestión es ver hasta qué punto esta popularidad es resultado del carisma personal del gobernador y del cuidado que pone en labrar su imagen o qué tanto tiene que ver con un trabajo serio para mejorar las condiciones de su estado y llevar a cabo reformas necesarias”. La cuestión es falsa en sí misma. Debieron haberse preguntado, más bien, de qué medios se valió Peña Nieto para obtener esos resultados. Habrían podido ver que de lo que se trató fue, de nueva cuenta, de un derroche fenomenal de dinero, cosa que, desde luego, todos pudimos ver.
Ese abuso de los recursos públicos es reconocido por la embajada en otro documento, esta vez del 26 de enero de 2009, redactado por la entonces encargada de negocios Leslie Basset. Se dice: Quizá como nunca lo había hecho en procesos electorales previos, el mandatario estatal está concentrado y ha lanzado proyectos de trabajo en zonas que le pueden aportar votos; analistas y líderes de su propio partido han expresado ante consejeros políticos de la embajada sus sospechas de que está pagando dinero a los medios bajo la mesa para favorecer una cobertura favorable, y también que financia a empresas encuestadoras para que presenten resultados alterando las tendencias a su favor
. Ese documento es anterior a las elecciones de ese año. Si eso hizo con las encuestas, habrá que imaginarse lo que hizo con las elecciones y los votantes.
Los cuestionamientos de los enviados de la embajada, de una pálida y candorosa objetividad, empero, hicieron señalamientos que son una novedad para el público mexicano. En el tema de seguridad contra la criminalidad, por ejemplo, pusieron en aprietos al grupo de investigación llamado C-4 del gobierno mexiquense, encargado de recopilar y procesar investigación sobre la potencialidad del crimen en la entidad; no sólo les hicieron preguntas que no pudieron responder, sino que hicieron la observación crucial de que ese grupo no tenía relación con la procuraduría estatal, lo que resulta incomprensible.
En el primer cable que reseña Blanche Petrich se hace notar que las dudas y cuestiones que se les plantearon a los funcionarios mexiquenses no siempre pudieron ser respondidas. Se dice, para el caso: “Presionamos para que nos explicaran en qué radica la popularidad de Peña Nieto. Los funcionarios respondieron explicando los ‘600 compromisos’ o promesas de campaña” que el gobernador firmó ante notarios. Y se concluye: A nuestros asesores políticos esto les olió más a populismo que a logros duraderos para mejorar las condiciones del Estado
.
En el fondo, todo ello ya lo sabíamos, pero es bueno que a eso se agregue el testimonio de la embajada de Estados Unidos. Peña Nieto es un farsante y, lejos de ser la cara moderna del PRI, chorrea por todos los poros la misma vieja basura y porquería del antiguo partidazo que ya se sueña, a pesar de los reiterados golpes que ha recibido, de nuevo dueño del poder. Peña Nieto es tan sólo eso.
Enlaces:
as intemperancias y veleidades del presidente Calderón y su partido, junto con el inaudito comportamiento del PRI y del PRD en el caso de Michoacán, llevan a preguntarse si no equivocamos la ruta del cambio político o, si se quiere, a la proverbial pregunta de Vargas Llosa sobre el momento en que nos jodimos. Como quiera vérsele, el hecho es que estamos metidos en una encrucijada del diablo, de la cual no nos va a salvar elmás de lo mismo
que ofrecen los priístas encarrerados de Peña Nieto.
Prestarse a fintas vulgares sobre unestado de sitio no confesado
pero nada ficticio, como el que al parecer busca el presidente Calderón en Michoacán, tal vez para luego ensayarlo para todo el país en 2012, dice poco y mal de los partidos políticos nacionales y obliga a recordarles que, de acuerdo con la Constitución, son entidades de interés público y que, de acuerdo con el modo de su financiamiento, son también formaciones que se deben a la ciudadanía como servidores, como mandatarios y no como mandantes. De todo esto se han olvidado los políticos profesionales que encabezan a los partidos, pero su olvido no los disculpa, como tampoco excusa al IFE y al tribunal en su desmedida obsecuencia ante los poderes de hecho y su militante descuido de su función primordial y vital de ser órganos productores de la confianza ciudadana en los procesos de lucha, cambio y transmisión del poder constituido. Hoy, han pasado por encima de esta convención fundacional del pacto político fundamental del nuevo sistema y puesto en peligro la reproducción de la democracia y el pluralismo inaugurados hace 10 años, y echados a perder con curiosa alegría por sus principales usufructuarios: Vicente Fox y su partido de ocasión.
Quizás fue ahí donde empezó esta nueva tragedia mexicana. Cuando Fox quiso resolver por la vía rápida la sucesión presidencial, mandando al ostracismo a Andrés Manuel López Obrador, con sentencia penal de por medio, se desató una fiebre presidencialista dentro de la nueva coalición gobernante que, sin más, contagió al PAN y desnaturalizó sus principios y tradiciones, hasta despojarlo de sus contenidos más íntimos.
Luego vino el haiga sido como haiga sido
, la negativa de Calderón a hacer un recuento total de los votos, apoyada por la más inesperada cohorte de opiniones, y el arranque de un gobierno de hecho que buscó en los peores hechos, los de la violencia, los factores determinantes de una legitimidad cuestionada de origen.
Ahora todo se desvanece y confunde, sin poder ocultar el veredicto brutal: el Estado nacional se ve sitiado por una violencia ilegítima frente a la cual no hay legitimidad que pueda oponerse. Los exegetas pueden bramar con furia, pero el hecho total es la anomia que corroe las relaciones fundamentales que dan sentido al Estado nacional, a la producción y la distribución mala o buena de sus frutos.
Si Michoacán tanto asusta a los poderes mal constituidos del Estado nacional, lo menos que puede esperarse de ellos es franqueza y mínimo valor: que decreten el estado de excepción en el estado y nos preparen para lo que puede venir el año entrante.
Que los partidos de la oposición legal se presten a este juego no puede sino alarmarnos y llevarnos a reclamar una explicación detallada de sus actos, conjeturas, reflexiones. De otra forma estamos en la puerta de una traición política que, sin más trámite, puede devenir una traición a la patria.
Palabras fuertes, que ojalá y pronto pudiera probarse que son innecesarias. A esta hora me parecen obligadas.

Conforme se acerca la elección presidencial de 2012, mucha gente me pregunta si hay un escenario que me preocupe. Hay varios que no pueden descartarse como la posibilidad de que un loco asesine a un candidato o gobernante de alto nivel. Ese tipo de cosas no son hipotéticas en nuestro país. Por desgracia ya han pasado. Pero el propósito de este artículo no es invocar esta clase de demonios. Lejos de eso quisiera mencionar el escenario que más me preocupa y que no puede descartarse como un simple sueño guajiro.
Imagine usted que el lunes 2 de julio de 2012, un día después de los comicios federales, nos amanezcamos con la noticia de que el PAN volvió a ganar la Presidencia de la República por tercera ocasión. Y lo logró por un margen estrecho. Digamos que de menos de dos puntos porcentuales.
Ya sabemos, desde ahora, cuál va a ser la reacción de la izquierda, independientemente de si queda en segundo o tercer lugar. Su candidato,Andrés Manuel López Obrador, es muy predecible en este tipo de situaciones. Inmediatamente criticará a las autoridades electorales, desconocerá el resultado, alegará que la supuesta mafia que gobierna a este país le volvió a robar la Presidencia y movilizará a sus seguidores. Muy probablemente volverán a ponerse en un plantón permanente en el Zócalo de la Ciudad de México. Incluso en esta ocasión no debe descartarse que el conflicto escale con huelgas de hambre de personajes prominentes de la izquierda incluido López Obrador.
Eso, desde ahora, es muy predecible. Lo crítico en este escenario es cómo reaccionarán los otros perdedores, es decir, los priistas. Para visualizar esto hay que entender cómo se sienten los tricolores hoy en día. Ellos creen que, con Enrique Peña Nieto como su candidato presidencial, tienen todo para ganar. Están convencidos de que regresarán a Los Pinos en 2012. Piensan que ya les toca. Saben que en 2006 se equivocaron con el candidato que escogieron pero ahora cuentan con la mejor maquinaria electoral y el personaje más carismático. La perfecta combinación ganadora: buen partido y buen candidato. Además piensan que el PAN va a llegar desgastado después de 12 años de gobernar y que la izquierda no podrá superar sus divisiones internas. En suma, que los priistas están convencidos de que las estrellas están alineándose a su favor.
Y así lo demuestran todas las encuestas. Independientemente de quién sea el candidato, el PRI es el partido con mayores preferencias entre el electorado. Cuando los encuestadores ponen a Peña Nieto en la hipotética boleta de 2012, las intenciones a favor del PRI suben aún más. Incluso apuntan a una posible victoria apabullante con más del 50% de los votos.
Eso es hoy. Desde luego que todo esto puede cambiar de aquí al primero de julio de 2012. Pero lo importante es que el ambiente actual apunta a una victoria cómoda del PRI. Y ellos están muy ilusionados con esta perspectiva.
Ahora imaginemos que esta gran ilusión termina en una enorme desilusión. Algo similar a lo que sintieron los perredistas en 2006. Esa sensación de creer que “ya ganamos” para despertarse con la noticia de que “ya perdimos”. ¿Qué harían los priistas en este escenario? ¿Aceptarían, sin chistar, el triunfo del PAN por un margen estrecho?
Hay que recordar que en 2000 no fue fácil que los priistas aceptaran el triunfo del entonces candidato panista, Vicente Fox. Fue gracias a la grandeza del presidente Zedillo y del candidato Labastida quienes, con una visión de Estado, aceptaron la derrota de su partido. Pero no faltaron las voces dentro del tricolor que, al estilo López Obrador, querían rebelarse frente a este resultado.
En 2006 también hay que recordar que Roberto Madrazo en un principio se negó a aceptar la estrepitosa derrota de su partido en las urnas pero, ante la contundencia de los números en contra de los priistas, pues ya no pudieron hacer nada más que echarse para atrás y observar la pelea entre Calderón y López Obrador hasta el día en que el primero tomó posesión como Presidente de México.
En fin, que no es fácil que un partido acepte su derrota, mucho menos si no está acostumbrado, mucho menos si hay una gran ilusión por ganar, mucho menos si el revés es por un margen estrecho. Me imagino que va a ser dificilísimo que el PRI se trague ese sapo. Y no van a faltar las voces radicales dentro de ese partido —que las hay— de desconocer el resultado de la elección e incluso unirse a la protesta en contra de las elecciones que hagan López Obrador y compañía.
Súmese a eso la debilidad en que llegarán las autoridades electorales a los comicios del año que entra. Los partidos, todos, van a estar enojados con ellas si implementan a rajatabla la absurda reforma hiperreguladora de 2007. Ni se diga las televisoras a quienes desde hoy les están imponiendo multas multimillonarias. En este sentido, habrá muy pocas voces en los medios que defiendan las acciones y decisiones de los árbitros electorales.
Fíjese usted: la izquierda protestando en las calles; el PRI muy dolido alegando una elección injusta y desconociendo el resultado; las autoridades electorales desgastadas y sin apoyo en los medios. A eso súmese un ambiente de violencia. Todo lo cual puede derivar en una crisis institucional con un Presidente muy debilitado a final de su sexenio. Ése, si me preguntan, es el escenario que más me preocupa.
Twitter: @leozuckermann
En tres días consecutivos de la semana pasada, Luis Felipe Bravo Mena, el candidato del PAN a la gubernatura del Estado de México sufrió tres agresiones, dos de integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, una de las cuales le obligó a suspender un acto de campaña, y la otra de un grupo de, se supone, militantes de ultras de la Universidad Nacional. Las tres agresiones fueron condenadas por todos los partidos y ayer el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, pidió una campaña civilizada a los contendientes. Pero no hay ni un detenido ni un acusado por esas acciones.
Si las encuestas no mienten, Bravo Mena no está ni remotamente en condiciones de ganarle la elección del 3 de julio al priista Eruviel Ávila, tampoco el contendiente de la izquierda, Alejandro Encinas, pero ello no debe minimizar lo que está sucediendo. Locos siempre hay, pero lo que nos debe preocupar es la impunidad. Ya sabemos lo que sucede cuando la violencia se hace presente en unos comicios: lo vivimos en 1994, con el preámbulo de la muerte del cardenal Posadas el año anterior. Aún no nos podemos recuperar plenamente de aquellos años y de sus repercusiones, sobre todo en el ámbito económico y de credibilidad en el sistema de justicia.
Sirve de bastante poco que los partidos y la Secretaría de Gobernación (y la rectoría de la UNAM) condenen las agresiones si no pasa absolutamente nada. Hace unos meses, en un acto en la UNAM, el ahora senador y ex candidato presidencial Francisco Labastida fue agredido y no pasó nada. Los miembros del SME se han cansado de agredir a funcionarios, comercios, a ciudadanos, y no pasa nada. Han bloqueado, incluso la entrada al domicilio particular del secretario del Trabajo, Javier Lozano, y no sucedió nada… bueno, en realidad algo pasó, la Secretaría de Gobernación los invitó a una mesa de diálogo. Hace unas pocas semanas quemaron automóviles de particulares, pero tampoco ha pasado nada. Ahora se agrede a un candidato a gobernador y tampoco pasa nada. Ni el gobierno federal ni el de la capital del país ni el del Estado de México se han dado por enterados de las sucesivas agresiones que sufren ciudadanos, comerciantes, funcionarios, opositores y ahora candidatos.
Y a eso se debe sumar que los partidos parecen más interesados en agredirse mutuamente, en encadenar adjetivos y en utilizar pocos sustantivos que en hacer propuestas en sus campañas. Es el peor preámbulo posible de 2012 y ya de por sí lo es para estos comicios de julio próximo. La enorme mayoría de los actores principales de 1994 están en el primer plano de la política nacional y saben lo que se genera con la violencia: Marcelo Ebrard y Manuel Camacho, lo mismo queLópez Obrador en el PRD fueron actores principales; además, aunque entonces él no fuera un militante destacado, por demasiado joven, buena parte del equipo de Enrique Peña ahí estaba, incluidos personajes que son hoy fundamentales, como Carlos Salinas de Gortari, Manlio Fabio Beltrones y Elba Esther Gordillo; Felipe Calderón se aprestaba a convertirse en presidente nacional del PAN. El generalGalván, el almirante Saynez, el secretario García Luna lo vivieron desde áreas operativas de la seguridad. Pero no aprendemos. La memoria se ha perdido en la misma proporción en que ha crecido la impunidad. Nuestras autoridades, todas, parecen ser absolutamente insensibles a la hora de hacer cumplir la ley. Nadie quiere pagar ese costo y, por ello, esos y muchos otros grupos y personajes sienten que, si enarbolan una bandera política, de derecha, centro o izquierda, todo se puede y saben que jamás existe un castigo.
Las leyes de Newton hablan de que “con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto” o, como se dice popularmente, a toda acción corresponde una reacción. Si esa reacción, en el terreno social, no la generan las autoridades, las acciones impunes se convierten cada día en más poderosas. Con un agregado que le debemos a Einstein y su teoría de la relatividad: cuando las acciones son cada vez más veloces, cuando se acercan a la velocidad de la luz, aumenta su masa y con ello su propia generación de energía. Se transforman en otra cosa, para decirlo vulgarmente, en cuerpos que adquieren autonomía y sobrepasan las reacciones que ellos mismos generan.
En otras palabras, la violencia que no se contenga ahora con medidas ejemplares, se repetirá y va a aumentar en forma sistemática de aquí a 2012 y cada día que pase sin castigarla la hará más autónoma, más poderosa y más difícil de identificar en sus orígenes. Sí, los partidos y las autoridades deben frenarlas ahora, si no queremos más tarde pagar las consecuencias.
No pasó más de una semana entre el anuncio que hizo Josefina Vázquez Mota sobre la integración de su equipo de campaña —en el que destaca Ernesto Ruffo, primer panista en alcanzar el cargo de gobernador— y la entrevista que dio Santiago Creel a Excélsior —en la que retó a sus competidores por la candidatura presidencial del PAN a demostrar que tienen mayor apoyo que él— para que por fin emergiera con claridad la opción que se impulsará desde Los Pinos para la sucesión presidencial de 2012.
Quienes apoyan al secretario de Hacienda Ernesto Cordero para que sea el candidato de Acción Nacional parecen haber tomado nota del mensaje que les lanzó Creel, en el sentido de que el PAN es un partido bronco que suele rechazar las imposiciones, incluidos los candidatos oficiales, cuando tiene la posibilidad de opinar.
Así fue en 1999, cuando una parte de la cúpula panista trató de contener las aspiraciones presidenciales de Vicente Fox, quien la había ido construyendo desde la gubernatura de Guanajuato dos años antes. Esa vez, la nomenklatura blanquiazul acabó por entender que el foxismo era una ola imparable y dejó que El Grandote se presentara sin contrincantes en la primera elección abierta que organizó el PAN para elegir a su candidato.
Cinco años después, en mayo de 2004, Fox no supo entender que ya no seguía siendo el rebelde del partido, sino el Presidente de la República, y que la mayoría de los panistas no estaría dispuesta a seguirlo en sus intenciones de dejar un sucesor.
Por eso, cuando Calderón hizo públicas sus aspiraciones, en aquel memorable acto en Jalisco, Fox creyó que el problema se desvanecería con sólo despedirlo del cargo de secretario de Economía, y no se sintió obligado de reforzar la precandidatura de Creel, su carta para la sucesión. Ambos, Fox y Creel, debieron pensar que bastaba la magia del guanajuatense y el poder de la Presidencia para resolver la contienda por la nominación.
Calderón, en cambio, sí leyó bien los signos aquella vez. Sabía que el respaldo presidencial a Creel no garantizaba el triunfo de éste en la elección interna.
Montado en su profundo conocimiento del partido, así como en los amarres que hizo con gobernadores como el yucateco Patricio Patróny, sobre todo, en el rechazo de la base del partido al candidato oficial —como reconoció el propio Creel en la entrevista—, Calderón arrasó en la primaria panista.
De los cerca de 297 mil votos emitidos en las tres etapas de la votación —de un padrón de 1.1 millones, sufragó menos de una tercera parte—,Calderón obtuvo poco más de 153 mil, suficientes para evitar una segunda vuelta contra Creel, quien se quedó muy atrás, con 95 mil adhesiones.
De entonces a la fecha, el padrón panista ha crecido sustancialmente. Hasta el último corte, estaba integrado por casi 290 mil miembros activos y 1.43 millones de adherentes. En total, un millón 722 mil ciudadanos con derecho a participar en la tercera elección interna de este tipo, que aún no ha sido convocada, pero que con seguridad se llevará a cabo en los tiempos previstos por la ley electoral, es decir, no en septiembre u octubre, como ocurrió en 1999 y 2005, sino seguramente a principios de 2012.
La reforma electoral de 2007, que compactó los tiempos de campaña y puso límites a la forma en que los aspirantes pueden hacer proselitismo, dejó intacta la ambición de quienes buscan llegar a Los Pinos el año entrante. Eso ha creado un ambiente de nerviosismo en el partido del gobierno, donde, a diferencia de los otros bandos, se libra una lucha encarnizada por la candidatura presidencial.
Una apertura de cartas por parte de la nueva dirigencia del partido —encabezada por Gustavo Madero— dejó en siete el número de aspirantes: cuatro secretarios de Estado, dos legisladores y un gobernador. De entrada, demasiados aspirantes para asegurar un proceso interno que deje al partido unido en 2012.
Hace algunas semanas, Excélsior reveló que existía la intención de limitar a uno o a dos el número de secretarios de Estado que tomarían parte en la interna del partido. Los cuatro secretarios que aspiran a la candidatura habían estado sumamente limitados en sus actividades públicas de proselitismo, no solamente por las restricciones legales sino por la decisión del presidente Calderón, expresada a este diario el año pasado, de que los miembros de su gabinete debían cumplir primero con su trabajo.
La filtración de una lista de prominentes panistas que respaldan al secretario de Hacienda Ernesto Cordero difícilmente puede ser vista como un ejercicio que no cuenta con la venia de Los Pinos. ¿Por qué? Porque Calderón había instruido a los miembros de su equipo a cumplir primero con sus responsabilidades como funcionarios y porque tras del virtual destape de Cordero no ha habido ningún tipo de reclamo público desde Los Pinos, ni un llamado al orden, mucho menos un despido como el que propinó Fox a Calderón.
También es necesario recordar el discurso que pronunció recientemente el secretario de Hacienda ante los delegados del gobierno federal, en el que Cordero hizo énfasis en su pertenencia al equipo de Calderón. Se trata de un mensaje que han querido reforzar quienes recientemente hicieron pública su simpatía con el funcionario, con el uso de la palabra “unidos”.
No pueden pasarse por alto algunos signos que chocarían con la idea de un apoyo total de la Presidencia con la precandidatura de Cordero, como la presencia del exvocero presidencial Max Cortázar y el ex jefe nacional panista César Nava en sitios prominentes de la estructura de campaña corderista.
De ambos se ha dicho públicamente que salieron del primer círculo calderonista luego de algunas diferencias con el mandatario, por lo que hay tres interpretaciones posibles: 1) las versiones de ese distanciamiento no son completamente ciertas, 2) el apoyo presidencial a la precandidatura de Cordero no es total, o 3) el Presidente es suficientemente pragmático para no perder de vista el objetivo que más le importa en estos momentos: no pasar a la historia como el hombre que hizo volver a Los Pinos al viejo partido de Estado.
Si es verdad que Cordero es el candidato oficial —y no sólo lo parece—, los filtradores habrán hecho un movimiento arriesgado aunque calculado: identificar al secretario de Hacienda como el favorito de Calderón, a fin de ubicar los núcleos de resistencia y trabajar sobre ellos de aquí a la elección interna. No soy de los que cree que esto haya sido un simple acto de cargada al estilo priista.
En todo caso, el primer reto para Cordero y Calderón rumbo a 2012 será quebrar el maleficio de que los candidatos oficiales sean rechazados por la base panista. Más allá de si Cordero es o no el favorito deCalderón, el secretario de Hacienda ya trae esa etiqueta y tendrá que competir con ella.
Por su parte, el Presidente ya recibió una advertencia de lo difícil que pudiera resultar incidir en la precampaña panista, luego de que quien era percibido como su favorito para la dirigencia del partido, Roberto Gil Zuarth, fuera derrotado en la reunión del Consejo Nacional de diciembre pasado que ungió como presidente del PAN a Gustavo Madero, y como secretaria general a Cecilia Romero.
¿Cómo crear condiciones para una contienda interna en la que Corderopudiera remontar la ventaja que, en las encuestas, le llevan Creel yVázquez Mota, cuando las principales figuras del partido no comulgan del todo con la línea de Los Pinos?
Quizá por eso circulan los rumores en el PAN de que, ante un mal resultado en las elecciones estatales del próximo 3 de julio, Maderopodría presentar su renuncia, lo cual dar lugar a la elección de un nuevo jefe nacional panista —el quinto del sexenio— que esté mejor sintonizado con el oficialismo.
El PAN ha luchado desde su origen contra el mismo enemigo: el gobernante autoritario que impone su voluntad sin ningún escrúpulo y por todos los medios. Las armas panistas siempre han sido las mismas: su propuesta civilista y democrática como única forma de mejorar la vida política y de estimular a la ciudadanía para que asuma responsabilidades. Esa es la tarea que ha asumido con enorme entereza moral Luis Felipe Bravo Mena, correligionario de quien me siento orgulloso.
La lucha en el Estado de México significa algo más que ganar la gubernatura; se trata de confrontar formas de hacer política. El candidato del PRI es sólo el testaferro del actual gobernador. Alejandro Encinas, tristemente manipulado por López Obrador, obstruyó la alianza que, sin duda alguna, hubiera aumentado las posibilidades de derrotar al ancien régime. El argumento esgrimido no tiene solidez, en el Estado de México es fácil encontrar coincidencias: cumplir la ley y hacer un gobierno honesto. Eso significaría un giro de 180 grados ante la realidad actual.Encinas y AMLO le están haciendo el juego al PRI.
Julio Scherer ha definido el estilo de Enrique Peña Nieto: “Se vale de todos los recursos a su alcance (…) Despilfarra a manos llenas (…) y en su desmedido afán por mostrarse seductor, un Don Juan mexicano del siglo XXI, resbala y cae en la inevitable cursilería”.
La similitud con los caciques mexicanos es evidente. Gonzalo N. Santos en sus Memorias definió sus métodos y acuñó una frase que por desgracia retrata la política mexicana: “La moral es un árbol que da moras”. Peña Nieto sustituye las balas (concediéndole el beneficio de la duda) por el voto novel y parcial, hace alianzas con el púlpito, resquebrajando el Estado laico, utiliza los medios de comunicación con toda la gama de presiones sicológicas y “el tradicional asno de Filipo de Macedonia cargado con sacos de oro que hace poco ruido y deja pocas huellas tras de él” (Otto Kirchheimer, Justicia política, p. 4)
Peña Nieto encubrió a Arturo Montiel, quien lo designó como su sucesor para que lo protegiera, tarea que ha cumplido puntualmente. Como diputado aprobó sus cuentas públicas y como funcionario incurrió en complicidad. Nadie explica su popularidad si no es por la inversión de cuantiosos recursos que son desviados del presupuesto. Para muestra, un botón, la saturación de espectaculares en la entidad, que siendo gasto corriente se cargan a la obra, lo cual constituye una ostentosa malversación de fondos.
Mucho está en juego. Ya es hora de que el pueblo de México se haga una pregunta: ¿vale la pena ser honesto? Si la respuesta es afirmativa, el voto no puede ser favorable al PRI. Si es negativa, no nos quejemos de que la situación actual se deteriore aún más y nuestros hijos y nietos vivan en una permanente angustia.
No, yo no estoy convencido de ese hermoso pensamiento latino vox populi vox dei. Hitler y Mussolini llegaron al poder con el apoyo popular y es evidente que México ha arribado a una democracia prostituida, frágil, vulnerable, aprovechando los niveles de pobreza para manipular la conciencia ciudadana.
Todos los índices (seguridad, política social, transparencia, corrupción, salud) desacreditan al gobierno mexiquense. Recordemos que la democracia comienza cuando el hambre termina. Por eso es necesario avanzar, tanto en la democracia formal de procesos electorales como en la de mejoramiento del bienestar social y en lo cultural para garantizar sus valores. El factor dinero es el de mayor peso en los procesos locales. El PRI ha delegado en los gobernadores la atribución de designar a su sucesor con tal de triunfar y éstos, a su vez, han comprado descaradamente a los órganos electorales, incluso hasta al TEPJF.
Sí, es mucho lo que se juega en el Estado de México. En palabras simples, es la vieja política autoritaria vs. la democracia acompañada de responsabilidad ciudadana.
EL LABORATORIO QUE NO ES. La elección de gobernador en el Estado de México es considerada, tan frecuente como erróneamente, el laboratorio de la elección presidencial. Por sus dimensiones demográficas, por su importancia política y por la cercanía de las fechas se suele decir que en una se experimenta y se preludia la otra. La verdad es que, históricamente, los resultados han sido tan dispares que no puede establecerse una correlación. Con todo, este año la atención mediática es aún mayor porque Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador están jugando sus cartas en Toluca. Los que tienen menos que perder y más que ganar son Calderón y López Obrador, y lo contrario ocurre con Peña Nieto: si contra todos los pronósticos su candidato saliera derrotado, su capital disminuiría peligrosamente. Se ve muy difícil, porque el intento del Partido Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática por construir una alianza para derrotar al Partido Revolucionario Institucional fue reventado (paradójicamente por el lopezobradorismo y el peñanietismo, con móviles diversos pero con consecuencias convergentes).
Por la importancia del estado, los tres partidos se esmeraron en definir sus candidaturas. No conozco a Eruviel Ávila, pero sé que era el más popular de los aspirantes priistas. Luis Felipe Bravo Mena y Alejandro Encinas son hombres honorables; el primero fue líder nacional panista y posee experiencia y peso específico propio, y el segundo es uno de los activos perredistas más valiosos, uno de los poquísimos puentes en un partido dividido por un pantano de discordancias y, para usar una afortunada descripción de Ciro Gómez Leyva, lo más cercano que tenemos a un Lula mexicano. No es un trío cualquiera, pues. Ahora bien, la ventaja que les lleva Ávila a sus dos opositores es demasiado grande y se ve muy difícil que alguno de ellos pueda rebasarlo. Sin embargo, será interesante observar los trackings: si Encinas sigue creciendo y Bravo Mena no se rezaga demasiado, y si la suma de los porcentajes de intención de voto de ellos dos alcanza a la del puntero, la tentación de forjar una alianza de facto a la guerrerense será muy difícil de resistir. Y si a fin de cuentas el abanderado de Peña perdiera contra ese eventual y factual abanderado aliancista, no sólo la correlación de fuerzas sino también las estrategias de cara al 2012 cambiarían significativamente.
LAS CONTRADICCIONES QUE NO SE AGUDIZAN. La suma de dos de los liderazgos que movilizan a los maestros contra el gobierno de Oaxaca da un resultado inmanejable: hay ultras que actúan con una lógica insurreccional y también hay oportunistas que aprovechan la coyuntura para acaparar prebendas. A ninguno de esos grupos le conviene llegar a un arreglo razonable con el gobernador del estado. El objetivo es postrarlo, exprimirlo. No importa que sea Gabino Cué, el hombre que derrotó al cacicazgo del otrora enemigo número uno de ese mismo magisterio, Ulises Ruiz. Para ellos resulta irrelevante que al golpear a Gabino mermen la posibilidad de construir un régimen estatal más democrático y menos corrupto. Los ideólogos no ven una diferencia sustancial entre dos burgueses y dos versiones del capitalismo, y los pragmáticos no distinguen entre el anterior manejo del presupuesto y el actual. Unos y otros carecen, así, de incentivos para negociar y terminar pronto el conflicto o hacer un “receso” en la lucha.
Las razones de los destrozos que ese enfrentamiento podría dejar en Oaxaca son dos. Por una parte, el revolucionario concibe la devastación de un estado o de un país como un camino válido hacia la sociedad sin clases y, por otra, el vividor la justifica en tanto revancha redistributiva: ir contra los ricos hasta emparejarse. Es una verdadera lástima, porque en este caso la destrucción que ese movimiento contribuiría a generar sólo podría llevar al debilitamiento de uno de los proyectos políticos más esperanzadores de nuestra transición trunca. Dígase lo que se diga, la llegada de Cué al poder significó un gran paso adelante, y quienes lo niegan podrían darse cuenta de su error demasiado tarde.
MI DESPEDIDA. Éste es el último artículo que escribo en mi segunda etapa como articulista en Excélsior. Primero fueron diez y ahora casi cinco años de escribir cada semana, de ver publicada mi colaboración cada lunes. Ha concluido mi ciclo en este periódico y no quiero irme sin poner en práctica lo que me enseñó mi padre: que el agradecimiento, antes que un deber, es un privilegio. Me asumo pues un hombre privilegiado al agradecer a esta empresa que ha sido mi casa en dos épocas distintas pero igualmente cruciales de México. Gracias a sus directivos, particularmente a Pascal Beltrán del Río y a sus colaboradores, de quienes recibí siempre respeto y amabilidad. Y gracias a usted que me distinguió con su lectura, con su comentario, con su felicitación o con su crítica. Gracias, muchas gracias a todos.
*Director de Posgrado de la Universidad Iberoamericana
Twitter: @abasave
Era un secreto a voces, pero en los últimos días fue despejada cualquier duda: el predilecto de Felipe Calderón es Ernesto Cordero. Las razones de esta inclinación se encuentran en la formación y operación del grupo compacto que, desde su regreso de Harvard, acompañó a Calderón hasta su arribo a Los Pinos. Después de Juan Camilo Mouriño, el actual secretario de Hacienda ha ocupado el lugar de mayor confianza y cercanía con el Presidente. Su decisión, pues, no es extraña. Pero no parece pertinente por sus implicaciones, dentro y fuera del PAN, ante las difíciles condiciones en que enfrentarán los panistas en las elecciones de 2012.
No es menor que Felipe Calderón haya operado su respaldo a favor de Cordero al más puro estilo del viejo régimen, porque supone un desprecio a los principios y la vida institucional del PAN —lo que tanto cuestionó a Fox—, y los costos serán altos. Entre los aspirantes a la candidatura a quienes está cerrando el paso se encuentran, por una parte, los integrantes de su gabinete, destacadamente Alonso Lujambio, un hombre inteligente y honesto, conocedor de la doctrina partidista, cuyo reconocimiento público había venido creciendo lenta pero consistentemente; y por otra parte se encuentran los aspirantes con mayores niveles de popularidad, Josefina Vázquez Mota, una mujer talentosa, con un fino trato político, inexplicablemente excluida del grupo compacto después de las elecciones de 2006, y Santiago Creel, quien ha logrado mantener durante seis años la más alta intención de voto, no obstante las campañas mediáticas en su contra a raíz de la reforma electoral de 2007.
Es muy probable que los demás aspirantes asuman la línea del Presidente, pues sus posibilidades de lograr la candidatura eran realmente marginales. Pero eso no está claro con Lujambio, y desde luego no ocurrirá con Vázquez Mota y Creel. Cada quien a su manera dará la pelea frente a una decisión personal y unilateral que, ni siquiera, fue debidamente procesada con la dirigencia del partido. Es previsible, por tanto, una lucha interna desgastante, mientras PRI y PRD se aproximan cada día más a un mecanismo acordado, acotando los riesgos de divisiones, para la definición de sus respectivas candidaturas.
Ernesto Cordero tiene muchas cualidades, entre las cuales destacan su capacidad profesional y vocación de servicio. No tiene, sin embargo, el perfil necesario para una contienda política donde la imagen y las habilidades mediáticas de los candidatos pesarán mucho más allá de lo deseable. En ese terreno los otros tres aspirantes panistas lo aventajan significativamente y ofrecen mayor potencial de crecimiento. Calderón apuesta por Cordero por su confianza y cercanía. Pero al hacerlo reincide en uno de sus mayores errores: gobernar a puerta cerrada con sus amigos.
*Socio consultor de Consultiva
Segunda y última parte
En algunas ocasiones, y siguiendo la táctica de hacer una huida falsa para atraer al enemigo, los mexica hacían caer a éste a emboscadas, de tal forma que los envolvían en el lugar escogido de antemano con fuerzas que tenían ocultas en los flancos. En la guerra contra los cuexteca se valieron los tenochca de uno de estos ardides.
Cuenta la crónica que los maestros de campo tomaron a los valerosos quáchic, los acostaron en una hondonada con sus rodelas y sus macanas en las manos y los cubrieron de tierra y paja, ocultando así a dos mil hombres. Trabada la refriega, fingieron ceder los mexica y se fueron retrayendo hasta donde estaba la emboscada de los quáchic, perseguidos por los cuexteca y cuando ya estaban bien adentro, salieron por la retaguardia los que estaban ocultos en la hondonada de tal forma que muy pocos se escaparon de morir o de ser apresados.
Es claro que estas tácticas eran frecuentes entre los mexica. Pero no sucedía siempre que los contrarios presentasen batalla campal, sino que confiaban más bien en su salvación a las poderosas fortalezas inmediatas a sus ciudades o a las fortificaciones en éstas levantadas. Entonces los mexica tenían que cambiar su táctica y emplear el asalto, el cerco o el sitio. En ocasiones los pueblos tenían una fortificación permanente.
La base de la fortificación era la estructura de la albarrada, el terraplén y la pirámide. Esto, apoyado a veces en defensas que proporcionaba la misma naturaleza, levantando las fortalezas sobre cerros como la de Xochicalco, en peñas aisladas como la de Mitla o a orillas de un río como el Copán.
En una de las campañas más conocidas, la de Tototepec, la defensa de la ciudad y el mayor peligro para los mexica, era el río Quetzálatl, el cual iba crecido y entraba al mar con mucha fuerza: los guerreros tenochca hicieron muchas balsas y puentes de raíces de árboles y de carrizos, que en náhuatl se llama aca-
tlapechtli, las que propiamente eran redes de una raíz llamada cuauhmátlatl, que a su vez significa red de árbol, y hechas las balsas durante el día, las botaron al agua por la noche, y pasando por ellas el ejército cayó por sorpresa sobre la ciudad. Estos puentes de balsas, formados de bejucos, y el paso de los ríos frente al enemigo, indican no sólo audacia sino talento en el arte de la guerra.
Se ha dicho que el primer elemento de la fortificación permanente eran las albarradas o murallas. Estas formaban un recinto cercado que quedaba defendido por todos sus lados. Las ruinas de La Quemada, en Zacatecas, son un buen ejemplo. Existe todavía en ellas la muralla que guardaba el recinto.
La descripción de la campaña de Tototepec suministra datos para apreciar cómo podían utilizarse esos muros y cómo se formaban para defensa de las ciudades. Se hicieron en la ciudad cinco cercas, las más fuertes que podían hacerse, todas de piedra y tierra apisonada y de maderos grandes y de todo género de fajina, en las cuales pusieron sus guardas y centinelas; obstruyeron también el camino con trozos de madera, estacas, espinas y abrojos. Estas cercas se llamaban tenámitl, que significa piedra que rechaza las flechas; así es que su principal objeto era poder colocar detrás de ellas a los guerreros al abrigo de los proyectiles del enemigo. Como éstos no tenían fuerza para derribar ni muros delgados, el tenámitl no tenía que ser de gran espesor ni de gran consistencia, ni muy elevado, bastaba que tapase bien al guerrero que ahí se cubría.
En La Quemada se observa que los muros del cerco no son de gran altura ni de un grueso exagerado; están formados solamente de lajas sobrepuestas y unidas con barro. A veces los cronistas se refieren a troneras hechas en los muros para los flecheros. En varias figuras jeroglíficas y en códices se aprecian muros con almenas para parapetarse mejor. Se puede decir que el tenámitl se representa con esas almenas, como puede verse en los jeroglíficos de Tenayucan y Tenanco. Las salidas de estos muros se reforzaban con otras líneas que las cerraban y construían caminos cubiertos para librarse de los proyectiles enemigos.
Para la poca fuerza de los proyectiles de las armas mexica, esos muros eran una defensa poderosa. En la campaña referida, los yaoyízque de Tenochtitlan sabían abrir brecha anulando la ventaja de esas fortificaciones. Dice el cronista que, después que los mexica pasaron el río, cayeron de improviso sobre la cerca, aunque los centinelas tocaron alarma, ya tenían aquellos hechos sus portillos por donde entraron en la ciudad. Es necesario suponer que por lo menos usaron grandes vigas que impelían contra el muro para romperlo o derribarlo.
El primer medio empleado por los mexica para tomar una plaza era el asalto, pero aún en éste buscaban la sorpresa, siguiendo su táctica de ardides y talento. Sin embargo, a veces se unían las albarradas formando escalones para batir desde lo alto al enemigo, presentando un gran número de combatientes y exponiéndole por lo mismo a recibir mayor cantidad de proyectiles, que era la táctica defensiva de los pueblos del sur.
En este caso era preciso agregar al asalto el escalamiento. El manuscrito de Muñoz Camargo dice expresamente que usaban las escalas, y Durán, refiriéndose al asalto de Quetzaltepec, cuenta que se habían cubierto las murallas con gran número de hombres, piedras y palos arrojadizos, y que al acercarse a ellas recibieron los mexica gran daño, pero de antemano habían construido gran número de escalas y arrimándolas a los muros, y otros como gatos, subieron y tomaron la fortificación. Así es que, unas veces cavando las murallas y otras escalándolas, llegaron los mexica a vencer toda resistencia.
En general, para tomar esas posiciones se requerían varios asaltos y escalamientos, ya que tomada una línea, el enemigo quedaba en posesión de las superiores, sin que hubiese más comunicación que la rampa o escalera común, obstruida y defendida con mayor tenacidad. Si en algunos lugares, como en Xochicalco, parece que el terraplén subía en espiral, esto se debía a los derrumbes, pues semejante forma habría destruido esta forma especial de defensa.
En menor escala pasaba lo mismo con la pirámide y todavía menos con el teocalli. Presentaban dificultades especiales los fuertes hechos en peñas inaccesibles o las pirámides de paredes iguales y sin gradas. De éstas es la de La Quemada. Construida como el resto de las fortificaciones, de lajas pequeñas, presenta paredes inaccesibles. En caso semejante y siempre que no era fácil asaltar o escalar muros, pirámides, templos o cerros fortificados, se hacía necesario usar otros medios para tomarlos, como el cerco y el sitio.
La verdad es que el valor y el arrojo de los mexica no cuadraban con esas dilaciones, y como no cuidaban mucho de la vida, por el mérito que representaba “morir a filo de obsidiana” y llegar a la mansión del sol, preferían naturalmente arriesgarse al ataque frontal que a esperar resultados ajenos a su carácter. Las guerras que a largas distancias se les acreditan hablan de una excelente logística, recibiendo constantemente auxilios de víveres, armas y hombres de refresco, tanto de Tenochtitlan como de pueblos aliados.
Son famosos los sitios a Atzcapotzalco por su larga duración y el de Texcoco por Tezozomoc, que fue dilatado y concluyó con la ocupación de la ciudad y después por la trágica muerte del desventurado rey lxtlilxóchitl.
Vencidos los obstáculos por el sitio, el asalto o el escalamiento, sobre todo en estos casos era indispensable tomar el teocalli, último punto de defensa, en que ésta y el ataque correspondían a la forma piramidal de los templos. En la entrada a la ciudad era de ley quemar el templo como señal de victoria, y desbandados los mexica y sus aliados por la ciudad vencida se entregaban al pillaje y a la matanza, trayendo gran cantidad de prisioneros en colleras, sanos o heridos, tratándolos con una crueldad en la que era compasión la muerte.
Como ya sabían los enemigos de los aztecas que buscaban más el hacerlos prisioneros que el matarlos y que su destino era entonces morir en el sacrificio o vivir en la esclavitud, peleaban desesperadamente buscando la muerte cuando no podían encontrar el triunfo o huían desamparando a la ciudad tomada. En la toma de la isla del Petén, quedó despoblada y los que no pudieron huir en canoas se arrojaron al agua para no caer prisioneros, ahogándose muchos en las lagunas, sin que quedase guerrero, anciano, mujer o niño en el pueblo vencido.










La noche del pasado miércoles murió la legendaria artista. Pintora, escultora, escritora que desde 1942 formó parte de la cultura mexicana, deja una obra impresionante y una invaluable lección de insurrección contra todo lo establecido. Criticó el machismo de los surrealistas y defendió con vehemencia los derechos de las mujeres.
De portadaPues resulta que sí, que en Ciudad Juárez no sólo han bajado los homicidios, sino que hay la percepción de que han bajado. 60 por ciento según el gobierno, 43 por ciento según MILENIO. Notoriamente, en todo caso, según los testimonios de gente de Juárez acercada a nosotros por seguimientos periodísticos de Carlos Puig y Salvador Camarena en sus noticiarios de la W.
El subdirector del Diario de Juárez le dice a Camarena que sí, que la cosa ha cambiado y que tiende a mejorar. Que no sabe cuánto ni tiene cifras, ni comparte las del gobierno, pero que sí, desde luego, la cosa ha cambiado.
Carlos Puig reportó por su parte que, en efecto, algo ha cambiado en la ciudad. El presidente Calderón estuvo la semana pasada ahí y fue bien recibido.
Ciudadanos claves de la comunidad juarense refieren la existencia de una mejora. Gustavo de la Rosa, observador atento y comprometido de derechos humanos, le dijo que estaba teniendo éxito la estrategia de la Policía Federal.
Otro actor independiente de la comunidad, Arturo Valenzuela, le dijo que “ni el más pesimista de los analistas puede negar que ha habido avances”, aunque “ni el más optimista puede negar que falta muchísimo trabajo… Pero sí se palpa, de octubre o noviembre para acá, una sensación distinta en la ciudad”.
Una personaje de la sociedad civil local, Aleisha Serratos, le dijo a Puig que “en programas para atender a niños después del horario de escuelas hay 17 mil 200, antes no había ni mil”.
Aleisha, quien coordina el programa ¡A Ganar!, en el que se capacita a cientos de jóvenes para el trabajo a través del futbol, transmite un “entusiasmo contagiante”, dice Puig.
Karen Álamo, de Arte en el Parque, le cuenta a Puig que “en los últimos meses del año pasado la gente de Juárez empezó a colmar sus eventos —más de 4 mil juarenses en promedio”.
La fundación Este País, que trabaja en Juárez con la organización Cohesión Comunitaria e Innovación Social y los empresarios locales, “comparten la impresión de que hay un cambio en Juárez. Frágil, incipiente, pero por primera vez en años es un movimiento para bien”.
Explica Gustavo de la Rosa: “Está teniendo éxito la estrategia muy específica, seguida por la Policía Federal, de golpear los cuadros medios de los cárteles. Los ha golpeado sistemáticamente, y llevamos 4 mil 750 detenidos. Ha desangrado y debilitado esta parte de la estructura de los cárteles y además se da un conflicto serio en uno de los cárteles, que es el cártel del Chapo, y esto ha generado que les baje la capacidad de fuego” (Todas las citas en Carlos Puig: “El momento clave de Ciudad Juárez”, MILENIO, 28 de mayo 2011).
Algo importante está pasando en Ciudad Juárez. Y como dice Carlos Puig: para bien.
Te dicen que estudies. Estudias, pues, y hasta sacas buenas notas. Luego, cuando vas a buscar trabajo, esos diplomas logrados afanosamente no te sirven de nada: o los patrones no te contratan o te ofrecen un sueldo de miseria. Por fortuna, vives todavía con los viejos, como dicen en la Argentina, pero ¿cuánto tiempo puedes prolongar este sucedáneo de adolescencia si lo que se espera de ti, encima, es que te arrejuntes con persona del sexo opuesto o, de plano, te cases delante de un comisario del Altísimo para constituir un hogar y, a las primeras de cambio, traer al mundo —vistas las restricciones que doña Iglesia impone a los artificios anticonceptivos— una prole tan numerosa como costosa de mantener? ¿Cómo y con qué consumar el proyecto?
Ah, pero el camino que se te ha señalado para llevar esta vida ejemplar no sólo está lleno de trámites agobiantes tales que trabajar y tener familia sino también de constantes tentaciones materiales: los mercaderes, esos mismos que no te ofrecen la oportunidad de una chamba justamente remunerada, quieren que tengas los bolsillos bien repletos para comprarles sus trapos, sus gadgets y sus servicios. Y no te dejan en paz: por donde vayas te encontraras con sus publicidades cargadas de incitaciones “aspiracionales” (si me permites, con perdón, el uso del barbarismo). En esos mensajes hay jóvenes como tú pero más guapos, mejor vestidos, despreocupados y obligadamente alegres; no parecen, ellos, tener mayores problemas, ¿o sí?
Ahora bien, supongamos, por el contrario, que no estudiaste porque, mira, no te dio la gana y, además, porque en casa nadie se ocupó nunca de ayudarte con los deberes del cole ni de prepararte siquiera un sándwich por las mañanas. Imagínate entonces: si la universidad no te sirvió para que te abrieran las puertas, ¿ahora qué? En eso, se aparece alguien por ahí y te propone que te pongas a vender droga en el barrio. ¿Qué haces? Pues, te lo piensas.
¿Tan malo eres? No. Estás solamente un poco confundido. Y muy desamparado, diría yo…
Mientras espera el indudable beneplácito, el embajador Earl A. Wayne puede leer dos divertidas publicaciones sobre espionaje, intriga, corrupción y embajadores norteamericanos en México.
Uno es el clásico de F. Katz, La guerra secreta en México, que relata, con los wikileaks de la época en la mano, las maniobras de los diplomáticos norteamericanos, británicos y alemanes durante la Primera Guerra Mundial para apoderarse del petróleo mexicano y propiciar la guerra entre México y Estados Unidos. Huerta, Villa y Carranza fueron, entre otros, activos participantes en tales conspiraciones. Todos ellos recibieron —según la documentación— armas y dinero extranjeros para lubricar su buena voluntad hacia alguna de las potencias en conflicto.
El centro de aquella intriga fue el famoso telegrama Zimmerman, en el que el káiser alemán le ofreció a Carranza, además de dinero, la devolución de Texas, Nuevo México y Arizona a cambio de que rompiera su neutralidad y se aliara con los germanos. La divulgación del secretísimo cable Zimmerman causó una gran escandalera periodística que dejó sin argumentos a los aislacionistas gringos y facilitó la entrada de Estados Unidos en la guerra. La obra de Katz descubre la irrupción de los episodios mexicanos en el escenario internacional.
El otro texto recomendado es menos conocido: Nuestro hombre en México, de Jefferson Morley. Relato sobre la vida y andanzas del jefe de la estación de la CIA en el México de los años 60, durante lo más caliente de la guerra fría.
Ahí se da cuenta de cómo el espía de la CIA, haciendo a un lado a su embajador y por encima de toda proporción jerárquica, desayunaba todos los sábados en la residencia de Los Pinos con el mismísimo presidente de México Adolfo López Mateos, a fin de transmitirle chismes y exigencias. También, cómo la agencia adulaba al secretario de Gobernación Díaz Ordaz comprando coches para su novia. Queda claro, asimismo, cómo detrás del discurso público izquierdista del gobierno para entretener a las galerías, la policía política al mando del Pollo Gutiérrez Barrios perseguía y encarcelaba disidentes y huelguistas.
También se relata el fiasco de la CIA al fallar en identificar, con precisión, al asesino del presidente Kennedy, Lee Harvey Oswald, quien visitó las embajadas soviética y cubana en México, frente a las barbas de la CIA, apenas unas semanas antes de cometer el crimen.
En fin, seguramente el embajador Wayne conoce el trabajo del intrigante Poinsett, del torpe Henry Lane Wilson, del inteligente Joseph P. Daniels, entre otros embajadores norteamericanos determinantes en la terrible historia de México.
Es lamentable cómo muy pocos diplomáticos norteamericanos han logrado interactuar con sus homólogos mexicanos con tacto, prudencia y respeto para resolver los complejos problemas de la agenda bilateral. Casi todos han dejado el escritorio peor de como lo encontraron.
Teniendo presente la necesidad de una reforma migratoria para nuestros paisanos y la indispensable colaboración binacional para enfrentar la narcoviolencia, es que le deseamos éxito al embajador Wayne en su misión.
Desafortunadamente el exótico México de hoy, lleno de simpática corrupción y colorida violencia hará que el embajador extrañe muy poco su reciente aventura afgana.
Bienvenido, entonces, al caótico desmadre mexicano.
Oaxaca recibe de la Federación más del 95 por ciento de sus ingresos. Lo demás es turismo, que ahuyentan. Lo mejor sería que un general oaxaqueño patriótico independizara ese estado y con los appos funde la República Democrática de Oaxaca.
Queridos amigos Guajaqueños: Texas se separó de México en 1836, y miren lo bien que les va. Quien encuentra petróleo se vuelve rico, toda su petroquímica produce utilidades (hasta una planta que tiene por allá Pemex es la única en la que no pierde), es un estado muy rico en el país más rico del mundo y de la Historia del mundo. Deben ustedes declarar su independencia. Les sugiero el grito que todavía nos cobran los texanos:Remember the Alamo!
En Oaxaca, cada año es la misma historia de patanes que cobran por tener al estado en el último lugar educativo de un país en los últimos lugares entre los de su talla: la sección 22 del SNTE. Presenta un “pliego petitorio”, o chantaje, con 80 demandas. Algunas los desnudan: “Anulación de la Alianza por la Calidad Educativa”: los maestros no quieren ser evaluados ni que se evalúe el resultado de la calidad en la educación impartida: los alumnos. Derogar la actual Ley del ISSSTE aunque eso no está en manos de ningún gobernador. Tampoco les gustan “las reformas estructurales, la reforma laboral y demás agresiones a la clase trabajadora”, sólo que son reformas que no se han hecho.
Regularizar 3 mil trabajadores eventuales, pero sin ser auditados, luego de que Función Pública les detectara 10 mil aviadores. Repartir mil 100 millones de pesos, etcétera.
Oaxaca exige 570 municipios para un territorio poco mayor que Tamaulipas, con 43. Una mayoría se rige por leyes especiales que prohíben a sus mujeres tener cargos públicos.
Bajo la consigna “Aquí en este pueblo mandamos los hombres”, vecinos de San Juan Cotzocón intentaron quemar viva a la tesorera de la localidad después de exhibirla desnuda ante la población, señala Proceso, 10 de mayo.
“El profesor Melchor Agripino Guzmán Cruz, miembro de la Sección 22 del SNTE [¡por supuesto!], ordenó linchar a la tesorera Evitelia Pacheco Ramírez, cuyo delito, según narró un testigo, fue encabezar, con otras dos mujeres, el gobierno en la agencia municipal de Emiliano Zapata”.
Oaxaca recibe de la Federación más del 95 por ciento de sus ingresos. Lo demás es turismo, que ahuyentan cada año, platos de barro chuecos y mole negro, perfecto para ocultar moscas y cucarachas.
Lo mejor sería que un general oaxaqueño patriótico independizara ese estado y con los appos funde la República Democrática de Oaxaca. Y nos exijan pasaporte y visa para cruzar sus fronteras. Como el estado expulsa población, la seguiremos admitiendo sin visa como obra caritativa. Su presidente podría modificar el ISSSTE a placer. O esfumarlo.
En el 2006, a título de ya nadie recuerda qué, los de la APPO incendiaron edificios, archivos, autos, transportes públicos, asesinaron a un maestro por dar clase y a un joven por mover una piedra que impedía el paso de su auto a su cochera. El grito era: ¡Ya cayó, ya cayó, Ulises ya cayó! Ulises no cayó. Entregó el gobierno a un sucesor elegido por voto universal y directo, una alianza PAN-PRD y otros, bendecida por AMLO, que, aliado con Peña Nieto, despotrica contra una igual en el Estado de México. El dirigente de losappos, Flavio Sosa, recibió en pago del secuestro de su ciudad capital una diputación del PT, partido que crearon los hermanos Salinas de Gortari para oponer al PRD.
El diputado Sosa se lleva, como todos, un buen medio millón de pesos al mes, entre su salario, notas de restoranes de lujo, auto, chofer, gasolina, secretarias y seguro médico privado (no quieren ISSSTE). Un “movimiento” pagado con medio millón de pesos mensuales… más lo que caiga por comisiones y otros asuntos.
Azael Santiago Chepi, secretario general de la Sección 22, ¿cuánto a que será diputado en las próximas elecciones federales?
Narcos felices
“El crimen organizado planeó la marcha contra la Marina en Saltillo”, reporta MILENIO. Javier Sicilia se indigna porque se envíen más tropas a las zonas con crimen desbordado. El primer secretario de Seguridad Pública que da magníficos resultados, Genaro García Luna, puede quedar sin nacionalidad mexicana por aceptar una medalla de Colombia antes de que la Comisión Permanente le diera el permiso solicitado (y él cayó en el garlito). El Negro Radilla, detenido por el asesinato de los jóvenes entre quienes estaba el hijo de Sicilia, ríe feliz: quien lo apresó pagará por ello. Bravo mexicanos: nomás recuerden cuando tuvimos una guerra civil en plena invasión de EU en 1847. Así nos va. Por suerte para California y otros estados, perdimos.
De cómo los ricos lo vuelven a ser después de la Revolución, Olga (Planeta, 2010).
De los testimonios se desprende que la complicidad de las policías municipales y locales con los secuestradores es incuestionable. Que se trata de organizaciones que trascienden el territorio nacional.
La semana pasada Felipe Calderón promulgó otra Ley de Migración. Una reacción tardía a las atrocidades que se han cometido y se comenten contra ese grupo en extremo vulnerable: los que migran en busca de una oportunidad para sobrevivir. Calderón señaló que “mientras Estados Unidos carezca de un marco legal que encauce de forma legalizada y organizada el flujo de migrantes, éstos seguirán en riesgo de ser manejados por criminales inescrupulosos”. En parte tiene razón. Sin embargo, habría que añadir, y subrayar, que no sólo son los criminales inescrupulosos quienes suelen perpetrar toda clase de monstruosidades contra esos seres indefensos. Lo son igual algunas autoridades mexicanas que, en principio, tendrían que velar por la seguridad, la vida y los derechos de aquéllos. Tan es así que, en contradicción con la premisa antes citada, el Presidente instruyó al secretario de Gobernación para que iniciara un proceso de depuración del Instituto Nacional de Migración (INM) que, vergonzantemente, lejos ha estado de cumplir con su cometido, pero, con frecuencia, algunos de sus funcionarios se han hecho cómplices de los criminales para tratar a la población migrante no como un conjunto de seres humanos sino como mercancías.
Para los fines de estas líneas, conviene recuperar los testimonios de algunos migrantes recogidos por funcionarios de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). En el Informe Especial sobre Secuestros de Migrantes en México (febrero de 2011) pueden encontrarse hechos inconcebibles que agravian en extremo a quienes los han padecido e indignan a quienes nos enteramos de los mismos: el secuestro, la extorsión, la vejación, la violación, la trata de personas. He aquí algunos de ellos:
Testimonio 1: “Tengo miedo de que ahora que vienen los de Migración por mí, me vean los otros policías. Los policías municipales estaban del lado de los delincuentes (Los policías) nunca hicieron nada (por nosotros)”. (pág. 75). “Aquí todos, en algún momento, nos quebramos. Ya ni nos daba pena llorar, éramos como perros aullando, como animales pues (...). No me importa lo que me hicieron. Pero lo que le hicieron a las mujeres, eso duele más” (págs. 75-76).
Testimonio 2: “Iba yo en un grupo de seis personas (…) Subimos al tren (…). Cuando hicimos una parada en Boca del Cerro se escucharon varios disparos y del monte salió un grupo armado como de diez personas, llevaban armas largas y cortas, (…) y vestían todos de negro. (…) nos ordenaron que nos bajáramos. Echaban tiros al aire. Nos tiraron al suelo. (…) estuvimos amarrados. Al que se movía le daban cachazos con las armas. Nos robaron nuestro dinero, al que no llevaba lo golpeaban sin misericordia. (…) no nos dejaban hablar. A los que hablaban les daban con palos en el cuerpo. Luego llegó el jefe; nos fueron pidiendo números telefónicos, los de nuestras familias. Escuchamos cuando les hablaron y les exigieron cuatro mil quinientos dólares y que si los daban nos iban a respetar la vida” (págs. 79-80).
Testimonio 3: “(…) llegamos a Medias Aguas, ahí había una señora de las que venden comida, en las orillas del tren, ahí es donde agarran a la gente. Se los llevan secuestrados y no los dejan salir hasta que les sacan el dinero a sus familias. Me exigieron a golpes que diera los números de Honduras. Hablaron con mi hermano, le exigían 3 mil dólares para soltarme (…). Si tu familiar no da el dinero (decían) ‘te vas a pelar’. Ahora voy con las heridas, las de adentro, la que duelen para siempre, ¿o no?” (pág. 83).
Testimonio 4: “Soy salvadoreño. Me encontraba en una tienda (…) en Tierra Blanca, Veracruz. En eso me rodearon otros cuatro y me ordenaron subir a una camioneta. Me dijeron que eran zetas (Me pidieron) los teléfonos de la familia. Me negué. Entonces me pegaron con una tabla. En todo el cuerpo. Estuve tres días. Dijeron que me pagarían mil pesos por cada persona que les llevara. Salí. Pero hui. Alguien me regaló cien pesos para comer” (pág .84).
Testimonio 5: “Yo soy salvadoreño (…) me secuestraron cuando caminaba sobre las vías del tren. (Unas personas) nos secuestraron. Uno de los secuestradores me pegó con una tabla en la espalda, glúteos y piernas. Me pidieron el número de algún familiar. Llamé a mi tío en Oklahoma y uno de los secuestradores le pidió 2 mil dólares. Si no pagaba me iban a matar. Mi tío le entregó el dinero a una persona que lo contacto ahí, en Oklahoma” (pág .88).
Testimonio 6: “Ahí en Tabasco pude ver a los policías y Migración simulando operativos, pero sólo empujan a la gente a los puntos en los que ya están esperando los secuestradores. Ahí también están involucrados los maquinistas con los secuestradores. Supuestamente la policía municipal y estatal trabaja con ellos porque siempre dicen que tienen las plazas compradas” (págs. 90-91).
Testimonio 7: “A mí me secuestraron en Veracruz. Eran como diez personas armadas y se llevaron a 27 conmigo (…). Frente a mí cortaban los dedos a los que no pagaban, cuando gritaba la gente, hacían las llamadas a los familiares para que escucharan cómo nos torturaban. (…) decían que al que no pagaba lo mandaban a la “zona cero”, creo que ahí es donde dejaban a los muertos (…). El comandante de la policía estatal estaba coludido con ellos, se arreglaba con ellos” (págs. 92.93).
El informe de la CNDH abunda en evidencias de este tipo. Se desprende de algunos de los testimonios expuestos que la complicidad de las policías municipales y locales con los secuestradores es incuestionable. Que se trata de organizaciones que trascienden el territorio nacional, pues tienen contactos en Estados Unidos. Son cientos de personas, nacionales y extranjeras, las que padecen estas monstruosidades. Son centenas de muertos los que se han descubierto en fosas clandestinas. ¿Cuántos cadáveres habrá en el país todo? Sin embargo, de acuerdo con la CNDH, entre junio de 2009 y junio de 2010 sólo se habían iniciado 60 averiguaciones previas en las 32 entidades de la Federación. Un signo inequívoco de la putrefacción del sistema de justicia que tenemos.
Ojalá sirva de algo la Ley de Migración. No servirá para reparar el dolor y tantas muertes. Por ahora las fosas de Tamaulipas con una punta del iceberg. El daño está hecho.
De pronto truenan ráfagas de fusiles al exterior de la escuela. El corazón se rompe por lo niños, y la razón se indigna por los miserables sicarios y los ineptos gobernantes.
Se escucha la voz de una mujer con acento norteño, una maestra regiomontana:
—Sí mi amor, todos en el piso…
Se aprecia, en un video, grabado aparentemente con el teléfono móvil de la miss, que unos 12 niños, de entre cinco y siete años, yacen boca abajo, tirados en el suelo de un salón de clases, en medio de sus pupitres desacomodados. Se oyen vocecitas infantiles…
—Chiquito… ¿Mande, mi amor? —pregunta la profesora cuando uno de sus pequeños alumnos le suplica algo inaudible. Luego, con un tono de voz lo más serena que puede, la mentora trata de calmarlo:
—No, no pasa nada corazón…
Truenan balazos.
—Nada más pongan su carita en el piso… Preciosos, pongan su carita en el piso…
Se ven los rostros temerosos de los niños que parecen no comprender por qué tienen que estar tirados boca abajo en un salón donde deberían estar aprendiendo. Una pequeñita con sus colitas de caballo cruza sus bracitos en el piso y, desconsolada, apoya su cabeza mirando al suelo.
—No pasa nada… No nos va a pasar nada, nada más no me levanten la cabeza, por favor…
Se siguen escuchando las vocecitas al fondo, murmuraciones infantiles de terror. De pronto truenan ráfagas de fusiles al exterior del salón, de la escuela. Dos, tres, cuatro, cinco, seis segundos de balazos y de silencio absoluto de niños y maestra. Un pequeño se arrastra pecho tierra para acercarse a su miss y alejarse de la ventana del salón pintado de verde. Estoica, en medio de tronidos de muerte, la profesora saca fuerza de quién sabe qué lugar de su entereza e intenta proteger la mente de sus alumnos:
—¿Vamos a cantar una canción? —los pretende distraer, reconfortar.
—Sííí… —alcanzan a responder algunos.
—Vamos a cantar la de… Ya se cuál… La de… “¡Si las gotas de lluuuvia fueeeran de chocolate, me encantarííía estar ahí!”… ¿Quién quiere chocolate? (“¡Yoooo!”, responden algunos niños a la evasión mental)… “¡Abriennndo la boca para saborear!”…
La maestra logra que los niños se cojan de las manos, giren sus cuerpos, queden recostados de espaldas en el piso, miren al techo, abran las bocas, dizque ignoren el tronido de los balazos, y canten para recibir imaginarios chocolates que, en vez de plomo, caerían del cielo neoleonés. El video muestra 1:20 minutos de horror y evasión. Al final, por un instante, se mira el rostro pasmado de un niño, su mirada aterrorizada…
En ese mismo momento, a 16 kilómetros de ahí, los gobernantes de las 32 entidades del país acordaban realizar el próximo 17 de junio una Convención de Seguridad… “con el propósito de realizar un pronunciamiento”… sobre la inseguridad.
El corazón se rompe por lo niños, y la razón se indigna por los miserables sicarios y los ineptos gobernantes…
Al priismo le parece que hay que premiar a Eugenio Hernández no por su ejercicio de gobierno, sino porque en Tamaulipas ganó el PRI y para ellos lo importante son los votos, no las formas de gobernar. No hay más horizonte que el electoral.
Hay que admitir que en el PRI no se andan con miramientos en cuestiones de cinismo y desfachatez. Que si un gobernador termina su administración con gravísimos señalamientos de corrupción y hasta sospecha de actos criminales, nada de hacerlo a un lado o dejarlo en su casa. Se le incorpora de inmediato en la galería de prohombres del priismo actual y se le da un cargo.
¿Para los del PRI es importante gobernar bien? No. Es claro que para los priistas no es importante el éxito en las labores de gobierno, para ellos la eficacia se mide en términos electorales. No importa si la entidad gobernada era pujante y ahora está convertida en un cementerio, como lo es Tamaulipas. A quien llevó a ese estado a formar parte de los anales del crimen y el horror, se le premia dándole un cargo de alto nivel en el partido. Eugenio Hernández será una de las páginas más lúgubres de la historia tamaulipeca. Durante su gobierno, el asesinato, los ajusticiamientos, la extorsión, el secuestro, tomaron carta de naturalidad. Lasnarcofosas tienen su abominable esplendor en ese estado. Basta recordar el asesinato del candidato priista a gobernador.
¿Y por qué lo premia el PRI? Llama la atención porque es más que público y más que notorio, es una desgracia para todos, sobre todo para los propios tamaulipecos, lo que sucede en aquella entidad. Al priismo nacional le parece que hay que premiar, reconocer a Hernández no por su ejercicio de gobierno, por las mejoras logradas o porque su estado es mejor que cuando él inició a gobernar. No. Lo premian porque en Tamaulipas ganó el PRI y para ellos lo importante son los votos, no las formas de gobernar. No hay más horizonte que el electoral.
Ha sido tal el escándalo del nombramiento que parece que han decidido suspenderlo o, por lo menos, aplazarlo. Pero no fue por un acto de voluntad, sino porque la desfachatez, tan natural en ellos, tiene un límite en quienes observan la conducta pública.
Lo mismo sucede con personajes como Ulises Ruiz, de triste fama no sólo para el PRI —que les vale—, sino para el país en general y para Oaxaca en particular. O el ex gobernador de Durango Ismael Hernández, que premió como mujer del año a la directora de un penal que permitía salir a los presos, en patrullas oficiales, para realizar asesinatos, y cuyo estado también destaca en fosas clandestinas. Y la lista es larga. Todos saben que no hay delito que no cubra el manto de Moreira.
Ése es el equipazo que pretende llevar a Enrique Peña a la Presidencia. Hay que insistir con claridad: no hay nuevo PRI, es el mismo de antes en una versión que, quizá, pudo ser moderna, pero su propio origen se lo impidió.
Twitter: @juanizavala
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Movidos por un sentido de urgencia que por primera vez los anima, los presidentes nacionales de los tres partidos mayores convinieron en explorar una agenda común para la elección de gobernador en Michoacán y hasta aventuraron la peregrina idea de lanzar un candidato común allí mismo.
Esta última propuesta es una anécdota destinada a morir en breve plazo. Pero en su fondo se advierte una aspiración autoritaria, una concepción pervertida de la democracia electoral y del juego de partidos, como elementos estorbosos para la solución de los grandes problemas.
La propuesta aprovecha el bien ganado desprestigio de los partidos para convertirlos en meras correas transmisoras de decisiones tomadas fuera de la política formal.
La iniciativa de candidato común, que en la práctica sería único, surgió del sector privado michoacano, a quien como a todos preocupa la creciente inseguridad pública, en una entidad donde son vastos los alcances de la delincuencia organizada, y las limitaciones de los gobiernos para enfrentarla.
Aunque La familia michoacana, la más poderosa expresión del crimen organizado en la entidad se halla en aparente receso, quizá descabezada, otras bandas disputan entre sí y causan miedo en las poblaciones, aunque también suscitan prácticas de autodefensa como ocurre en la Meseta Purépecha.
Pero el razonamiento que asocia la creciente violencia criminal con la necesidad de no agitar a la sociedad con la disputa electoral hubiera podido aplicarse, acaso son razón sobradamente mayor, en Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa y Durango, que renovaron gobiernos el año pasado. Especialmente en la primera entidad, donde la sustracción de zonas y actividades al Estado ha sido patente, el razonamiento de los empresarios michoacanos hubiera sido de aplicarse. Máxime que la inseguridad llegó al punto de que el candidato priísta fue asesinado en víspera de la elección y hubo de reemplazarlo su hermano, que según las apariencias no se repone todavía de la sorpresa que le asestó la vida al conducirlo al palacio de gobierno, y ejercer funciones para las que no estaba preparado. Pero el sector privado escogió a Michoacán para el experimento de que alguno de los suyos gobierne directamente, no a través de personeros como no es infrecuente que ocurra, sin pasar por el trámite de disputar el cargo en elecciones. El proyecto deja de lado el derecho de los ciudadanos de optar por programas y personas contrastantes, y reserva esa función, la de seleccionar al gobernador, en manos de un breve club formado por los dirigentes nacionales y locales de los partidos y la cúpula empresarial, también la nacional y la de las entidades donde esa iniciativa prosperara.
Para hacer posible la candidatura común se requiere, y no hay necesidad de que sus promotores lo expresen, que la ostente una persona ajena a los partidos, situada por encima de ellos. En Michoacán la iniciativa ha incluido nombres de empresarios conspicuos o líderes de organismos privados que parten del supuesto de que ellos sí son capaces de gobernar, a diferencia de los políticos a los que caracterizan como ineptos en el mejor de los casos o francamente corruptos, en el peor y más frecuente de esos casos. Tienen a cambio mejores figuras que ofrecer, como la de Alejandro Ramírez Magaña, presidente de Cinépolis que a su éxito empresarial añade otros intereses, como el de haberse posgraduado en universidades como Harvard y Cambridge y favorecer iniciativas culturales como el festival de cine de Morelia y, más recientemente, la exhibición de Presunto culpable, una decisión riesgosa que, además todo resulto también un buen negocio. Los más vigorosos oponentes al proyecto de un candidato único, no partidario son precisamente quienes buscan que sus partidos los postulen.
En cada uno de los tres partidos involucrados hay aspirantes que librarían una buena contienda electoral y gobernarían conforme a la agenda común que, esa sí, podría ser admitida por todos, porque constituiría una plataforma, una base a la que cabría agregar propuestas personales y partidarias propias. El viernes apenas se registró como precandidato en el PRD el más completo de los aspirantes, el que mejor aseguraría la posibilidad de un tercer gobierno de ese color. Enrique Bautista es un empresario agropecuario desde antes de entrar en la política. Ha sido diputado local y federal, ha trabajado en el gobierno michoacano al lado de Cuauhtémoc y de Lázaro Cárdenas, y de Leonel Godoy. No obstante la claridad de su propuesta y de su trayectoria, o por ella misma, tiene que superar los enconos de las corrientes a las que importan más sus propios intereses que los del partido y el estado.
En el PRI se opondría a una candidatura en que su partido postule a un candidato que no sea un militante el alcalde de Morelia, Fausto Vallejo. Es la tercera vez que ocupa esa presidencia municipal y ha sido el único priísta capaz de ganar elecciones relevantes en el periodo ya prolongado de su declinación en esa entidad.
Tampoco estarían a favor de una candidatura única los miembros del PAN que desde hace meses buscan ser propuestos por su partido. Luisa María Calderón ha de calcular, supongo, que por sí solos ella y su partido pueden gobernar la tierra de su familia.
Y su principal oponente, el senador Marko Cortés se ha mostrado capaz de lidiar contra lo que juzga intento de imposición de la hermana del Presidente. Si contra ese poderoso obstáculo ha querido luchar, más lo haría contra la extravagante iniciativa empresarial.- México, Distrito Federal
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El sábado 28 de mayo algunos medios de comunicación masiva difundieron la noticia de que el Instituto Federal Electoral se prepara para enfrentar la inseguridad, presente en México, en los comicios presidenciales del próximo año. De acuerdo con declaraciones del coordinador de asuntos internacionales del IFE, realizan talleres con invitados internacionales para analizar la experiencia de otros países que han vivido experiencias semejantes.
La sola aceptación franca y abierta de que hay que hacerse cargo de ese problema es un gran avance. Sin embargo, no basta; hay que estar muy claros de que la situación mexicana es muy particular y quizá los únicos países que hayan vivido situaciones similares sean Colombia y algunos de los países centroamericanos, pues la situación es muy distinta cuando se vive en medio de un conflicto armado franco y declarado, como puede ser una guerra civil o una invasión extranjera.
Hace poco en una reunión con colegas periodistas, uno de ellos traía a la mesa los comentarios de un corresponsal de guerra, con amplia experiencia en la cobertura de este tipo de eventos, y su experiencia en el norte de Tamaulipas y señalaba que el corresponsal señalaba que no había punto de comparación entre cubrir una guerra y lo que sucede en esa zona de México, que los riesgos son mucho más altos en nuestro país. Puntualizaba que las grandes diferencias estriban en que en una guerra se conocen los territorios en poder de las distintas fuerzas y también los llamados territorios francos, es decir, uno tiene conocimiento de donde puede moverse libremente y donde no debe ingresar. También se sabe con certeza de quien cuidarse y normalmente se cuenta con el resguardo de alguna fuerza pública.
Nada de esto sucede en México, se sabe que hay territorios de mayor riesgo, pero no se conocen zonas francas; en estos momentos, en varios estados del país, las fuerzas de seguridad no pueden garantizar la seguridad de ninguna persona e, incluso, hay que tener mucho cuidado de no ser confundido, encontrarse en un fuego cruzado o simplemente ser víctima de sus abusos.
Manuel Carrillo Poblano, el titular de la dependencia que inició este proceso, señala que se iniciaron charlas con las secretarías de Gobernación, de la Defensa Nacional y Marina, así como, la Procuraduría General de la República, para abordar aspectos como la ubicación de casillas, resguardo de materiales electorales y vigilancia de instalaciones. Vale la pena señalar que los dos últimos siempre se realizan, es decir, no es ninguna novedad, así que el único tema nuevo que se está abordando es el de la instalación de las casillas, en el cual desde luego los responsables de las fuerzas de seguridad tienen mucho que aportar.
Sin embargo, los mayores problemas no se encuentran en estos aspectos, sino en otros: primero y de manera enfática, en la infiltración del crimen organizado por tres vías: uno, la participación de sus integrantes como candidatos a los puestos de elección popular, es decir, el que los integrantes del crimen sean candidatos a puestos de elección popular, tal como sucedió, y sucede todavía, en Colombia; dos, que impongan a candidatos, no propiamente miembros de sus organizaciones, pero con los que hay acuerdos previos de omisión o complicidad; y tercero, a través del financiamiento de las campañas electorales.
Esto sin tomar en cuenta las posibilidades que tienen de incidir en las preferencias electorales de los ciudadanos a través de dos vías: una, las facilidades u obstáculos que les brinden a los candidatos para realizar sus campañas; y dos, las presiones que ejercen sobre los electores, para votar a favor o en contra de los distintos candidatos.
En las elecciones para renovar la gubernatura de Tamaulipas en 2010, los cárteles incidieron en la selección del candidato (o candidatos, si se incorporan las elecciones de diputados y alcaldes) y aunque ellos no lo hayan seleccionado, si eliminaron a los que no les resultaban cómodos por cualquier razón; impusieron las reglas para la realización de las campañas electorales, pues había amplias zonas del territorio de Tamaulipas donde unos candidatos no podían entrar y otros, sí; impusieron condiciones a la cobertura que los medios de comunicación realizaron de las campañas y basta revisar el número de periodistas muertos, desaparecidos o agredidos durante ese período; y, finalmente, permitieron que se celebraran unos comicios en medio de un pánico generalizado.
Esperemos que en Michoacán no haya pérdida de vidas que lamentar, pero todo indica que también en dicha entidad los cárteles impondrán condiciones para las elecciones del próximo noviembre, de hecho eso fue lo que motivo que se planteara la posibilidad de un candidato único, en franca violación de los principios democráticos, pues la ciudadanía sería marginada de la posibilidad de elegir.
Hay que admitirlo, asumirlo y enfrentarlo: la inseguridad y el poder de los cárteles sí generan graves riesgos para las elecciones presidenciales del 2012.
El IFE, incluyendo al Consejo General y a las direcciones ejecutivas responsables de las actividades sustantivas (Registro Federal de Electores -por cierto en manos de un encargado de despacho-, Organización Electoral, Capacitación Electoral, Prerrogativas y Partidos Políticos y quizá ahora la Unidad de Fiscalización), ya deberían estar ocupados de estos asuntos; pero también deberían estar varias dependencias federales, que deben garantizar la existencia de condiciones adecuadas para la celebración de comicios. Pero, al menos, el tema ya está en los medios masivos de comunicación.- México, D,F.
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Durante 70 años no encontramos la forma de quitarnos de encima un presidencialismo asfixiante; ahora somos presa de una partidocracia profundamente corrupta y abismalmente impune. Lo que sucedió en Michoacán con lo del candidato único no es para festejarse; revela que no hay límite a los excesos en que pueden incurrir las directivas de los partidos para monopolizar el poder político.
Los presidentes del PRI, PAN y PRD lo confirmaron con un gesto de beatitud, como si hubiesen donado a los huérfanos su cuentas bancarias o sus residencias de playa. A mediados de semana los mandamases de los tres principales partidos nos informaron que estaban considerando la posibilidad de presentar un candidato común para el gobierno de Michoacán. Adornaban la propuesta con alusiones a la necesidad de un pacto de civilidad, y aseguraban que la mera exploración mostraba la madurez de los actores y su disposición al sacrificio en aras del bien común. Ajá, el bien común. Lo sorprendente es que la comentocracia haya visto con buenos ojos el aviso de los partidos.
Se supone que la medida sería una respuesta a la inseguridad que vive Michoacán y la supuesta imposibilidad para asegurar comicios pacíficos en esa entidad el 13 de noviembre. El diagnóstico es terrible, pero la supuesta solución es aberrante.
Después de pensarlo dos veces, el primer inconforme fue Felipe Calderón. Su gobierno tiene dos años de argumentar en todos los foros posibles nacionales e internacionales que el Estado no ha perdido el control del territorio. La eliminación de facto de los comicios por motivos de inseguridad en Michoacán, simplemente confirmaría que, como en un árbol de navidad, se le comienzan a apagar los focos a zonas completas del mapa nacional. Por lo demás, su hermana María Luisa es la puntera de los precandidatos panistas que aspiran a la gubernatura. Difícilmente los otros partidos querrían llevar en su boleta tan conspicuo apellido, por decir lo menos.
El PRD fue el siguiente en quejarse. Habiendo perdido Zacatecas y Baja California Sur, dos de las cuatro entidades que gobernaba, a los perredistas les hizo poca gracia la posibilidad de perder Michoacán por default.
Pero al margen de las mezquindades particulares, por una vez coincido con Calderón, aunque por razones totalmente distintas. Una candidatura común de parte de todas las fuerzas políticas es una traición a la esencia misma de una elección democrática. Una burla para el votante y su derecho a elegir entre varias opciones.
Nunca se precisó si la "alianza" se refería a la posición de gobernador, o si se extendería a todos los puestos en disputa (40 diputaciones y 113 alcaldías). Pero si el argumento es la inseguridad, la medida tendría que aplicarse a la mayoría de las presidencias municipales michoacanas, atosigadas por el crimen organizado.
Tampoco se precisó el método que se seguiría para encontrar al "mejor abanderado" como suele decirse. Pero si hemos de atenernos a otras experiencias, en las que las élites de los partidos tienen la prerrogativa para definir , las perspectivas son deprimentes.
Allí están los nombramientos de los consejeros del IFE, que se han convertido en una rebatinga facciosa y han hecho del instituto electoral un comité de personeros políticos. El organismo clave para evitar los abusos de los partidos está en manos de las élites de esos partidos. Las distintas comisiones de competencia van por el mismo camino. O peor, la designación de consejeros se convierten en moneda da cambio con la que los actores políticos compran favores de los monopolios.
El hecho de que ahora pudieran repartirse las alcaldías y las diputaciones equivale a descender un escalón más de nuestra muy devaluada democracia electoral. Porque no tengo ninguna duda que independientemente del método de "consulta" al que se recurriera para elegir a los candidatos, en última instancia sería una decisión muy parecida a una partida del juego de mesa Monopolio: "dos de Tierra Caliente por una del Bajío michoacano".
Todo indica que el proyecto de candidaturas unitarias para Michoacán fue cancelado antes de volar, aunque haya sido por las malas razones, no por las buenas. Pero el mero anuncio nos debería llevar a reflexionar sobre la manera en que estos dirigentes conciben a la cosa pública como cosa nostra. ¿Para que necesitamos elecciones en zona de riesgo si nosotros podemos decidir por los ciudadanos?
Urge introducir frenos a esta partidocracia apabullante y no mediante el regreso del presidencialismo, como argumentan algunos. Candidaturas ciudadanas, referéndums, plebiscitos, movilización y participación de la sociedad civil, mecanismos de rendición de cuentas. De otra manera la única salida a la disfuncionalidad y parálisis parlamentaria será el autoritarismo del pasado.
En México hemos sido malos vendedores de nuestros atractivos y aun peores vendedores de nuestras desgracias, sobre todo si provienen principalmente -como es el caso de la criminalidad asociada a las drogas- de los Estados Unidos. Ignoro si los cursis promocionales de "Vive México" que aparecen de vez en cuando en revistas como The New Yorker, tengan el efecto de mejorar nuestra imagen, o si leyéndolos el americano decida recorrer nuestras playas y tesoros históricos. De lo que sí estoy convencido es de nuestra incapacidad para llegar al gran público americano con mensajes que lo concienticen del terrible daño que sus enfermedades sociales están causando en México.
Hablo de llegar al público americano, no sólo a sus poderes. Para tratar sobre nuestra compleja agenda bilateral (dominada ahora por el problema del crimen organizado) el presidente ve al presidente, los congresistas ven de vez en cuando a los congresistas, la embajada y los consulados hacen su trabajo. Pero para "vender" una imagen rica, compleja, profunda de México y para admitir nuestras faltas deslindando las responsabilidades propias y ajenas, se necesita apelar directamente al gran público americano que, después de todo, es el poder tras los alcaldes, representantes, gobernadores y presidentes. Y esa apelación no le corresponde sólo al Gobierno Federal, a los gobiernos de los estados en la frontera o al Congreso: para ser creíble y legítima, la apelación debe ser de sociedad a sociedad.
Tratándose de nuestros problemas, varios amigos norteamericanos me han expresado su extrañeza sobre la falta de una acción consistente y eficaz por parte de los medios y empresarios mexicanos -es decir, del sector fuerte de la sociedad- para propagar la responsabilidad estadounidense en la criminalidad asociada al narco. El periodista y novelista Pete Hamill, gran amigo de México, me señaló ciertas vías jurídicas que cabría explorar en el derecho internacional. Una famosa periodista del Wall Street Journal, de quien uno podría esperar una opinión conservadora, me dijo, genuinamente preocupada: "soy conservadora pero tengo responsabilidad social y por eso me duele mucho el modo en que nuestros males están destruyendo a tu hermoso país". Ante ese panorama, mi joven amigo Enrique G. de la G. me propuso una idea para concientizar a los americanos: hacerles ver, de la manera más gráfica posible, la relación que existe entre sus inhalaciones y nuestros muertos.
Esa idea puede concretarse de varias maneras. El Consejo de la Comunicación (que se anuncia como la "voz de las empresas") o, mejor aún, el Consejo Coordinador Empresarial o, mejor aún, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (que representan a varias empresas con fuerte presencia en Estados Unidos) podrían convocar a un concurso entre las agencias de publicidad para crear el promocional alrededor del concepto: "de la línea de cocaína a la línea de fuego", o algo similar. Ese concurso podría también ser un certamen abierto a creadores independientes. El producto puede ser actuado o animado. Los promocionales ganadores se trasmitirían en la televisión estadounidense, sobre todo en canales masivos de habla inglesa. El costo correría por cuenta de las grandes empresas mexicanas. Y si lo toman las redes sociales, el éxito de penetración estaría asegurado.
Una variación mucho más ambiciosa sería que los medios de comunicación masiva o los productores cinematográficos se lancen a realizar una película-documental similar a Una verdad incómoda, de Al Gore. Su tema podría ser más amplio: drogas, armas, migrantes. Requeriría de un gran presupuesto, pero lo que sobra ahora en México es talento: directores, fotógrafos, guionistas. No podemos esperar que el Gobierno se embarque en un proyecto así: no tendría la capacidad ni la credibilidad para hacerlo. Se necesita que las empresas y los medios vinculadas a las sociedad civil y a los creadores asuman el liderazgo de ese cabildeo directo con el público americano. Obras así cambian la conciencia de los pueblos.
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El espíritu de Juan Camilo Raymundo Riva Palacio. |
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Si el infortunio impidió que Juan Camilo Mouriño pudiera completar la obra que comenzó a construir Felipe Calderón en su Presidencia, nadie mejor que el único heredero político de su amigo, en torno al cual se creó un equipo que rompió paradigmas panistas y que ha crecido en medio de desprecios y sospechas, para terminar el trabajo. Ernesto Cordero, el secretario de Hacienda, comenzó su sprint para alcanzar la nominación del PAN a la Presidencia, en el entendido de que, si no alcanza velocidad para otoño, el delfín de Los Pinos cambiará de nombre. Cordero tiene el camino abierto por el Presidente. En las dos últimas semanas lo empoderó en una crítica definición sobre la sucesión presidencial para que camine solo y demuestre, a él sobre todo, que su primera elección tiene las alas y la fuerza para ganar la nominación en el PAN y ser un candidato competitivo en las elecciones del próximo año. El delfín está feliz, pero también nervioso. Desde el jueves pasado, cuando dijo sí aspirar a la Presidencia, el camino no tiene regreso. Pero Cordero va arropado. En la víspera comenzó a circular por Internet una carta de apoyo de más de un centenar de panistas que son la primera radiografía del aparato que se está alineando detrás de él, resultado de la señal presidencial, de sus orígenes políticos, de su operación electoral en los comicios estatales de los dos últimos años y de la consolidación del grupo que perdió con la muerte de Mouriño en noviembre de 2008 a un líder, y el candidato natural a suceder a Calderón. La identidad de los signatarios habla de la fuerza con la que arrancó Cordero su precampaña presidencial. Figuran dos gobernadores que tienen deudas políticas con el secretario de Hacienda: Marcos Covarrubias, gobernador de Baja California Sur, quien era aspirante por el PRD al cargo, a quien Cordero convenció de jugar por el PAN, con apoyos económicos y operadores electorales de Sonora, donde habían ayudado antes a Guillermo Padrés a vencer al PRI. Otros dos gobernadores firmaron por identificación: José Guadalupe Osuna, de Baja California, donde Cordero comenzó su carrera política; el otro, Rafael Moreno Valle, de Puebla, miembro de la nueva generación de panistas que el precandidato representa. Por la forma como inició la precampaña, apresurada e improvisada por la filtración a los medios de la carta de apoyo que modificó los planes de haberla lanzado a través de una ráfaga de cientos de correos electrónicos, eldestape de Cordero generó reacciones y anticuerpos. Colaboradores del secretario de Hacienda hablaron con Javier Lozano, el secretario de Trabajo que también aspira a la nominación, para que se contuviera. No sucedió lo mismo con el equipo del secretario de Educación, Alonso Lujambio, donde se generaron fricciones y reclamos airados de algunos de sus asesores. La tensión escaló al grado de que el mismo jueves del destape, por la noche, el presidente Calderón declaró que no debería haber divisiones dentro del PAN. La división, para ver el grado al que puede llegar si no se trabaja para cerrarla, empieza en la propia familia presidencial. El cuñado del Presidente, Juan Ignacio Zavala, es el estratega de Lujambio en su precampaña presidencial, y su prima, Mariana Gómez del Campo, líder del PAN en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, está abiertamente con el secretario de Educación. Margarita Zavala, que antes de primera dama es una gran operadora política, nunca tuvo grandes querencias por Mouriño, pero permitió que su secretaria particular, Guadalupe Suárez, firmara la carta de apoyo a Cordero. Dentro de Los Pinos la inclinación es por Cordero, tanto por aquellos que formaban parte del equipo de Mouriño, como Alejandra Sota, directora de Comunicación Social; Rafael Giménez, un estratega experto en opinión pública, y Alejandro Poiré, vocero para asuntos de seguridad nacional, como por un aliado de reciente cuño, Roberto Gil, secretario particular del Presidente. Gil, quien al buscar la presidencia del PAN a fines del año pasado se enfrentó con varios corderistas declarados, como César Nava, ex líder nacional del partido, y Max Cortázar, ex director de Comunicación Social en Los Pinos, inició el acercamiento con el delfín como nuevo jefe político emergente del grupo que lideró Patricia Flores, ex jefa de Oficina de la Presidencia —que se desvanecido y vive actualmente en Dallas—, y que tiene en Jorge Manzanera a su principal operador. Ninguno de ellos firmó la carta, salvo otra figura prominente de esa fracción, el alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal, pero ya tienen contacto con Cordero. La lógica del destape parece ir de la mano con la forma como los miembros del gabinete se canibalizaban y permitían que dos figuras ajenas a los intereses de Los Pinos, la diputada Josefina Vázquez Mota, y el senador Santiago Creel, crecieran y trabajaran para sus intereses mientras que el bloque presidencial prorrateaba apoyos y se mantenía en niveles bajos de preferencia electoral. Esta racional no explica por qué fue Cordero la avanzada presidencial, y no Lujambio o Lozano. El cuarto secretario con aspiraciones, Heriberto Félix, de Desarrollo Social, se cuidó tanto de no exponerse ante la opinión pública que desapareció por completo de las preferencias del electorado, de acuerdo con encuestas del PAN. La racional del destape de Cordero obedece a que es la persona a la que más desea el presidente Calderón como su sucesor. El secretario de Estado más multifuncional que tiene el Presidente había contenido sus deseos más íntimos sobre su futuro en espera de que su jefe y amigo le permitiera empezar a correr. La autorización fue hace casi dos semanas —en la reunión con delegados federales— y llegó su tiempo para demostrar que sí puede, además de ser funcionario eficiente y capaz de arengar y motivar a electores. Cordero está a prueba, sometido por el Presidente para que demuestre si el espíritu de Juan Camilo Mouriño puede reencarnar en él. Si no crece, que a nadie le quepa duda, Calderón lo hará a un lado y buscará a quien mejor vea con posibilidades de retener en 2012 el poder en el PAN. Twitter: @rivapa |
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Lujambio, el lobito bueno Pablo Hiriart |
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El lanzamiento “oficial pero no oficial” de la precandidatura presidencial de Ernesto Cordero, hay que entenderlo desde el crecimiento de las manifestaciones espontáneas de simpatizantes panistas en favor de Alonso Lujambio. Dentro del gabinete, Lujambio es el que crece. Por lo menos lo abrazan adonde va, y no se codean para preguntarse quién es. Pero el grupo compacto de Los Pinos, que obviamente encabeza el Presidente, tiene otro candidato y no es, por ahora, el secretario de Educación. Así es que una manera de frenar la percepción de que Lujambio es el candidato fuerte del gabinete fue organizar el destape y la cargada de Ernesto Cordero en Palacio Nacional. A Lujambio le sucedió lo que dice la canción de Paco Ibáñez que ocurría con “el lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos”. Lo tomaron desprevenido y le jugaron rudo. El secretario de Educación ya pudo sentir en carne propia el peso de los acontecimientos cuando vienen impulsados desde arriba. Y lo sentirá más en las siguientes semanas y meses, en que se tratará de hacer crecer a Ernesto Cordero como la persona idónea para obtener la candidatura presidencial del PAN. Para que crezca Cordero, no puede seguir creciendo Lujambio. El rival a vencer dentro del PAN, para el equipo gobernante, se llama Santiago Creel y en menor medida Josefina Vázquez Mota. Y quieren a Cordero para enfrentarlo, hacerlo candidato y convertirlo en Presidente. Independientemente de sus cualidades, Cordero no está (todavía) en el ánimo de los panistas para tomar la estafeta rumbo a los comicios del próximo año. Por eso se recurrió al expediente del viejo PRI, que consistía en el destape y la cargada. Porque eso fue lo que vimos el jueves en Palacio Nacional: destape y cargada. Ciento treinta y cuatro personalidades del PAN hicieron pública, en bloque, su adhesión a Cordero. Acto seguido, el titular de Hacienda convocó a los medios de comunicación para leer un mensaje a la nación —sin oportunidad de preguntas de los periodistas— en el que aceptó sus aspiraciones presidenciales. Todo ello adornado por un manojo de banderas sobre el secretario, nada menos que en salón Panamericano de Palacio Nacional. Mayor solemnidad, imposible. Por la tarde, otros precandidatos del PAN acudieron a la sede del PAN del DF a un evento que contó con la asistencia del Presidente y su esposa. Apenas se retiró el mandatario, desde las tribunas salió la voz de la militancia: “se ve, se siente, Lujambio Presidente”. Ya se entendió el mensaje: Lujambio no es el candidato de Los Pinos, al menos por ahora. Pero tiene el afecto (desconozco si mayoritario o no) de la militancia. Ahora vamos a ver de qué está hecho. Si tiene valor personal y político, seguirá adelante. Pero si es el lobito bueno, maltratado por todos los corderos, se hará a un lado. Twitter: @phiriart |
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Comentaristas - Lunes, 30 de Mayo de 2011 (09:43 hrs)
Carlos Ramírez
Michoacán: tierra de narcos
Ebrard-2012 politiza seguridad
La estrategia de combate al crimen organizado entró en una zona de politización peligrosa:
1) Como parte de su campaña por la candidatura presidencial, Marcelo Ebrard llevó a la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) a deslindarse de la estrategia federal. Lo que los estados le han negado al gobierno federal, ahora lo van a hacer unidos. Sólo que se trata de una politización de la seguridad interior. Por lo pronto, la Conago va a romper con el mecanismo de certificación de funcionarios y policías estatales y municipales al cual se han negado pero dejado la sospecha de que muchos de ellos no estarían en condiciones de aprobarlo.
2) Michoacán se ha convertido en un territorio de disputa con el narco, luego de la disolución de La Familia como cabeza de Hidra y la creación de algunos otros grupos. Las organizaciones de narcos en Michoacán han aprovechado la pasividad del gobierno perredista de Leonel Godoy. Asimismo, esos grupos son los que más operan con tácticas de organizaciones guerrilleras. Un asesor de la ONU detectó que la fuerza de los narcos en Michoacán se basa en su articulación con empresarios y políticos.
3) Mientras el gobernador Godoy sigue inmovilizado, su primo-hermano Julio César Godoy, diputado del PRD desaforado, anda libre. Sin decisión del gobierno estatal para combatir al narco, desfondado por la corrupción criminal en las fuerzas estatales y municipales de seguridad y sin garantías de estabilidad política y social por la violencia, Michoacán asistirá a las elecciones de gobernador en noviembre de este año. Lo significativo del asunto ha sido el hecho de que el narco tuvo su auge de 2007 en adelante, a finales del gobierno perredista de Lázaro Cárdenas Batel y del inicio del gobierno de Godoy. Por ejemplo, La Familia Michoacana nació apenas en 2007. Y que las autoridades tienen grabaciones que prueban la relación de La Tuta, uno de los fundadores de La Familia, y el político perredista Julio César Godoy.
El cruce del ambiente de violencia por el narco con el proceso electoral en Michoacán se reproduce a nivel nacional con la decisión de la Conago de involucrarse -ahora sí y de suyo tardíamente- en la estrategia gubernamental. Lo malo es que la estrategia de la Conago, producto de la incorporación -ahora sí, luego de haberla desdeñado cinco años- de Ebrard, aparece como mediática, politizada y sin responder a las exigencias federales. El problema puede ser que los gobernadores encuentren en la estrategia de Ebrard la forma de deslindarse de sus responsabilidades estatales con la Federación y de acotar la participación federal en entidades -Michoacán es una de ellas- donde el crimen organizado ha rebasado y con mucho a las autoridades estatales y municipales.
El reporte de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre el saldo de resultados de la estrategia de combate al narcotráfico exhibe a Michoacán como una entidad dominada por los cárteles. Las cifras del 1 de diciembre de 2006 al 6 de mayo de 2011 revelan el tamaño del problema del narco en Michoacán:
-68 mil 601 plantíos destruidos.
-298 toneladas de mariguana, el 7.5 por ciento del total nacional.
-85 mil 500 pastillas psicotrópicas.
-847 secaderos de mariguana.
-229 laboratorios.
-2 mil 16 personas detenidas, el 6.2 por ciento del total nacional.
-2 mil 534 vehículos terrestres decomisados, el 8.7 por ciento del total nacional.
-19 mil 655 armas decomisadas, el 25 por ciento del total nacional.
El cártel de La Familia Michoacana nació a finales de 2007. Se alió al cártel del Golfo y a los Zetas pero luego se quedó con el primero para combatir a los segundos en Tamaulipas, llevando a la sociedad a una guerra criminal, pero también atrayendo a Michoacán parte de esa guerra territorial. A comienzos de 2011, luego de una extraña iniciativa de negociación no realizada con el gobierno y de pugnas en el liderazgo, La Familia optó por la autodisolución pero dando a la luz a un nuevo grupo: Los Caballeros Templarios. Estas definiciones de referencias religiosas tienen que ver con las vinculaciones de los fundadores de La Familia con la religión, aunque permitiendo el crimen y el tráfico de drogas.
La Familia Michoacana fue la más audaz, con capacidad de organización parecida a la guerrilla. Por ejemplo, la emboscada contra efectivos de la Policía Federal en junio de 2012, asesinando a 12 efectivos, tuvo características de ataque guerrillero: atraparon a un camión policiaco en un puente, con criminales en ambos lados. Y también se encontraron indicios de organización guerrillera en el granadazo del 15 de septiembre de 2008 en el zócalo de Morelia, con la intención de provocar terror.
El asesor de la ONU Edgardo Buscaglia reveló en una entrevista que La Familia sería uno de los cárteles más organizados con estructuras de penetración en instituciones empresariales y políticas. En octubre de 2009 se organizó una redada en EU contra brazos del pulpo de La Familia en territorio estadounidense y hubo más de 300 personas arrestadas. De ahí una de las razones por las que el gobierno federal organizó el primer operativo conjunto contra el narco precisamente en Michoacán.
Por lo mismo, la crisis de seguridad en Michoacán se cruza con la crisis en el proceso electoral. Pero los datos revelan la aparición de datos nuevos: el activismo de los cárteles en las estructuras políticas y electorales, la violencia desatada por la disputa territorial y de nueva cuenta la ceguera del gobierno estatal para percibir la dimensión del conflicto. Los decomisos de la Sedena ilustran el tamaño del problema de inseguridad en Michoacán. Pero sólo trata de salvar a su primo-hermano, acusado de aliarse a los narcos.
www.grupotransicion.com.mx
carlosr...@hotmail.com
El PRI gana las gubernaturas del Estado de México, Coahuila y Nayarit el próximo tres de julio, de acuerdo con las encuestas dadas a conocer la semana pasada. La diferencia que el PRI saca en esas entidades al PAN y al PRD es enorme. En las tres ya gobierna y repetiría una vez más.
En el Estado de México el candidato Eruviel Ávila, del PRI, obtendría 50.5% de los votos; Alejandro Encinas, del PRD, 21.7% y Luis Felipe Bravo, del PAN, 15.9 por ciento. La diferencia del PRI con el PRD es de 28.8 puntos y con el PAN de 34.6 puntos. (GCE, 26/05/11).
EL PAN y el PRD, de haberse dado la alianza, estarían en mejores condiciones que ahora. La suma de sus votantes es de 37.6 por ciento. De todos modos pierden frente al PRI, pero la diferencia es de 12.9 puntos, lo que los colocaría en una posición más competitiva. Quienes abortaron la alianza deben explicar su contribución al fracaso.
La tendencia, en la medición diaria, es que crece el candidato del PRI, se mantiene el del PAN y baja el del PRD. De esta campaña deben lamentarse las agresiones que ha recibido el panista de estudiantes de la UNAM-FES Acatlán y sindicalistas del SME, quienes se revelan como intolerantes y antidemocráticos.
En Coahuila, el candidato Rubén Moreira, del PRI, obtendría 61.7% de los votos; Guillermo Anaya, del PAN, 15.5%; Germán Fuantos, del PRD, 1.9%, y Jesús González, del PT, 0.3 por ciento. La diferencia del PRI con el PAN es de 46.2 puntos, con el PRD de 59.8 puntos y con el PT 61.4 puntos (Consulta Mitofsky, 26/05/11).
El candidato priísta, de acuerdo con la misma encuesta, es reconocido por 97.7% de los electores; 62.2% tiene una buena opinión de él. Otros elementos que pueden ayudar a entender su ventaja es que 55.7% de los coahuilenses se identifica con el PRI y sólo 13.2% con el PAN; y que 90.3% está de acuerdo con la gestión que realizó Humberto Moreira, su hermano.
En Nayarit el candidato Roberto Sandoval, del PRI, obtendría 49% de los votos; Martha Elena García, del PAN, 33%; Guadalupe Acosta Naranjo, del PRD, 17.0 %, y Nayar Mayorquín, del PT-Convergencia, 1 por ciento. La diferencia del PRI con el PAN es de 16 puntos, con el PRD de 32 puntos y el PT-Convergencia 48 puntos (El Universal, 18/05/11).
La alianza PRD-PAN hubiera sido muy competitiva o incluso podría haber ganado, como lo hizo en Oaxaca, Puebla y Sinaloa. Ahora, la suma de sus votantes es de 50% y llegaría a 51% si se añade 1% que tiene el PT-Convergencia. Tendrían uno o dos puntos arriba del PRI.
A 34 días de las elecciones, se ve muy difícil, incluso imposible, que el PRI pueda perder estos tres estados. Todo indica que la derrota del PRD y el PAN será por porcentajes muy altos. ¿Qué explica sus bajos porcentajes electorales? ¿Qué hubiera pasado si iban en alianza? El PRI, por lo pronto, se alzará con la victoria.
Encabezado por el brillante Henry Makram, el proyecto Blue Brain plantea crear un cerebro humano artificial en una computadora en los siguientes 10 años y a partir de ese hito revelar los secretos de cómo el universo se percibe a sí mismo
Quizás la última frontera del universo no sea el espacio, sino la mente. El físico Richard Feynman decía “No puedo entender lo que no puedo crear”. El neurocientífico Henry Makram justamente busca crear un cerebro artificial para entender el cerebro humano y, siendo que el cerebro humano es el objeto más complejo que conocemos en todo el universo, de esta forma penetrar los misterios de lo que Einstein llamaba la “mente de dios”.
El proyecto Blue Brain de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne cuenta con decenas de millones de dólares en fondos y el apoyo del gobierno suizo y de IBM y sus supercomputadoras, casi ilimitadamente alentando al Dr. Henry “Frankenstein” Makram a construir lo que sería un hito en la historia de la humanidad. Y segun Makram esto podría pasar en los siguientes diez años. Inaugurando precipitadamente el transhumanismo.
El proyecto, que empezó en el 2005, ya ha creado una columna neocortical artificial. Usando la supercomputadora BlueGene/L se logró modelar la mitad del cerebro de un ratón, lo que consiste en cerca de 8 millones de neuronas, cada una con alredeor de 8 mil enlaces. La simulación del cerebro del ratón solo pudo sostenerse por 10 segundos a un décimo de la velocidad de lo que opera un cerebro de ratón, pese a que BlueGene puede realizar 20 billones de cálculos por segundo. Para similar todo el cerebro de un ratón se necesita una computadora de 200 millones de dólares (1 laptop equivale al procesamiento de 1 sola neurona) y para modelar el cerebro humano se necesita una supercomputadora de mil millones de dólares, cuyo poder computacional aún no existe. Pero Makram confía que los avances en tecnología de la información podrían permitirle una computadora así en el 2018 y entonces sólo habría que llevar el fantasma a la máquina.
Blue Brain concibe al cerebro humano como una computadora sumamente sofisticada y plantea usar las computadoras más poderosas del mundo para replicar las acciones de las alredeor de 100 mil millones de neuronas que componen el cerebro humano. El equipo sostiene que al realizar una copia fidedigna, copiando los miles de distintos tipo de neuronas y la compleja interacción que llevan a cabo, la chispa de la conciencia surgirá por si sola. Este acercamiento materialista al problema de cómo surge la conciencia, ve el surgimiento del yo, las emociones y sensaciones de un ente que agrupa y procesa lo que le sucede a un cuerpo, como el producto de las incontables interacciones electroquímicas que recorren las miles de millones de neuronas. Simplemente un resultado de la enorme complejidad del cerebro humano, una suma de sus partes, el rayo en la mezcla. En este sentido apuestan a que si se logra copiar este complejísimo sistema, la conciencia brotará en la máquina y entraremos a la era de la inteligencia artificial. Algunos otros científicos señalan que no hay por qué esperar que una copia exacta del hardware del cerebro conjure el software de la conciencia.
“Blue Brain empieza a aprender y a recorda cosas. Podemos ver cuando recobra una memoria,y de donde la recobra, podemos rastrear la actividad de cada molécula, cada célula, cada conexión y ver como la memoria se formó… construyendo de una columna neurocortical hasta un neurocórtex entero, las propiedades emergentes etéreas que caracteriza al pensamiento humano, paso a paso, se hacen evidentes”, dice Makram.
Más allá de este bizantino debate y de la tendencia espiritual a considerar que en realidad el cuerpo, la materia (el hardware) es un producto de la conciencia, el sueño materializado de la mente universal, es innegable que Makram es brillante y su investigación ya ha arrojado notables resultados sobre la composición de nuestro cerebro y la naturaleza de la percepción.
Para entender hacia donde va este vanguardista científico sudafricano recomendamos enormemente ver su conferencia en TED (con especial atención al minuto 12:28 en el que por primera vez se visualiza el frenético collage electroquímico del proceso emergente de nuestra realidad).
“Diseccionar el neocórtex, como si se catalogara un bosque…¿cuántos árboles hay? ¿cuántos árboles de cada tipo de árbol y en que posición? Pero se necesita más que catalogar, tienes que describir y descubrir todas las leyes de comunicación y conectividad, porque las neuronas no se comunican y conectan con cualquier otra neurona, escogen cuidadosamente con qué otra y de qúe forma lo hacen. Pero no sólo eso, hay construir modelos tridimensionales para miles de diferentes neuronas”, dice Makram. “El secreto del diseño del cerebro es la diversidad, cada neurona es distinta”.
Makram señala que pese a que todos tenemos distintos tipos de cerebro y a que no existe una neurona idéntica a otra, aunque cada persona tiene un circuito cerebral distinto, al analizar el cerebro ha descubierto que emerge un mismo patrón en todos los seres humanos, y que esto parece ser específico a cada especie, lo cual podría ser la razón por la cual nos cuesta tanto trabajo comunicarnos con las marmotas o con las gaviotas.
De su ya largo estudio del cerebro humano, este controversial neuromaverick ha empezado a formular teorías sobre la percepción y la evolución del cerebro humano.
“El cerebro crea una versión del universo y la proyecta como una burbuja alrededor de nosotros… y por primera vez podemos investigar esto… la razón por la cual la Luna es tan grande en el horizonte es porque nuestra burbuja perceptual no se extiende 380 mil kilómetros. Así que lo que hacemos es comparar los edificios en nuestra burbuja perceptual y decidimos que es así de grande… lo que esto ilustra es que las decisiones son la clave que sostiene nuestra burbuja perceptual. Y podrías pensar que la anestesia funciona enviándote a un estado de letargo profundo o bloqueando receptores para que no sientas dolor, pero en realidad la mayoría de las anestesias funciona introduciendo un ruido en el cerebro, para que las neuronas no puedan entenderse y no puedas tomar decisiones, asi que mientras intentas decidirte, el doctor ya no está ahí, está en su casa tomando el té… Así que compulsoriamente lo que tenemos que hacer para percibir es tomar decisiones, miles de decisiones, sobre el tamaño de la habitación, las paredes, los objetos dentro de ella… 99% de lo que percibimos no viene de los ojos, es lo que inferimos de esta habitación…La pregunta es ¿puede el cerebro construir tal percepción?”.
O, ¿cómo es que el cerebro es un máquina capaz de construir un universo como el que experimentamos a partir de solamente una serie de frecuencias electromagnéticas?
Es curioso que el máximo materialismo, el creer y querer crear una inteligencia simulada, “sin alma”, coincida en Makram en una de sus fibras profundas con el idealismo y el pensamiento mágico que más o menos permea todas las eras y todas las culturas.”El mundo es de esta forma y de esta otra sólo porque nos decimos que es de esta forma y de esta otra”, escribió Carlos Castaneda, sobre la noción de que nuestra descripción constante del mundo es la que lo hace de tal o cual forma. Aunque Makram lleva esta “descripción” a un plano neurobiológico infinitesimal, las decisiones de las que habla también ocurren en un plano lingüístico-cognitivo como parte de un sistema perceptual integral. Esto puede enunciarse de manera básica como: lo que decido (o lo que me describo) determina lo que percibó. Evidentemente esto es similar al principio de incertidumbre de la física cuántica y puede ser micro y macroescalado.
Pero por si esto fuera poco, Makram atisba la genial percepción de los místicos de todas las eras:
“Creo que el universo podría haber evolucionado un cerebro para verse a sí mismo, lo que puede ser un primer paso en volverse consciente de sí mismo”, dice en su platica de TED.
Esta conciencia fractal del universo como un ser (o máquina según el nivel de percepción orgánica que se tenga) que evoluciona para arrojarse un espejo de cuerpo completo –que en cada hebra de cristal es un ojo y una mente- resuena con los más profundos vislumbres del misticismo oriental:
Preguntas cual es el principio de todo esto:
Y es esto…
La existencia que se multiplicó por si misma
Por el puro deleite de ser
Y se proyecto en trillones de seres
Para que pudiera encontrarse a si misma
Innumerablemente. -Sri Aurobindo
Regresando a la frase de Feynman al inicio de este artículo, quizás, si el cerebro humano es el objeto más complejo del universo, al crear un cerebro humano – y entonces entenderlo- podríamos entender la complejidad máxima del universo: aquello que Einstein llamó la mente de Dios (atravesar el espejo de la creación). Además de que, como ha notado el famoso transhumanista Ray Kurzweil, crear inteligencia artificial aumentaría inmediata y exponencialmente nuestra inteligencia.(si es que ésta no nos destruye)… como el rabino que creó el Golem, o como el Dr. Viktor Frankenstein, estaríamos tal vez jugando con fuego y en esa “herejía” arriesgando ser autodestruidos por nuestra propia divinidad tecnológicamente alcanzada.
Martin Jetpack es el nombre del sistema de vuelo personal con que el inventor Glenn Martin ha bautizado a su proyecto. Recientemente ha lleva a cabo una prueba decisiva que podría significar la puesta en venta del sistema en 2012. Se trata de un mecanismo acoplado a la espalda que impulsa a una persona por los aires, mientras es controlado por un helicóptero que sigue de cerca el vuelo, tal y como se puede ver en el vídeo.
Sugiere un boceto de Leonardo da Vinci o uno de los muchos inventos disparatados que se probaron en el siglo XIX, pero no tiene nada que ver. Se trata de un proyecto de 30 años en el que ya se han invertido unos 12 millones de dólares. Los implicados en él han llevado a cabo una prueba definitiva. Martin Jetpack (y la persona que lo cargaba) ascendieron 1.524 metros de altura sobre el nivel del mar, un récord que hasta ahora no se había planteado.
El Martin Jetpack funciona mediante hélices. En el vídeo se puede ver cómo despega tambaleante y va cogiendo altura, a un ritmo de 244 metros por minuto. La persona que carga el aparato no es la que lo conduce. Detrás, a una distancia de seguridad, se sostiene en el aire un helicóptero. Desde éste se maneja el sistema por control remoto, con lo que ninguna de las dos partes puede alejarse una de la otra.
Los casi 115 kilos del Martin Jetpack no le han impedido solventar estaprueba sin dificultad. Aún hay que pulir algunos detalles pero en unos 18 meses el aparato podría estar a la venta para el público en general por un precio alrededor de 86.000 dólares. Esto supone que en el año 2012 muchos podrían cumplir el sueño de imitar a los pájaros en su capacidad para volar, con algunas pequeñas diferencias, eso sí. No es difícil sacarlas si se ven unos minutos de este vídeo.
Quedan aún algunas dudas a nivel general, como quién se encargará de ofrecer seguros de jetpack y cómo se gestionarán los accidentes de jetpack. Incluso, puestos a imaginar una bandada de jetpacks moviéndose en el cielo, ¿cómo se regulará el tráfico aéreo para estos aparatos? De momento la revista Time ya reconoció al Martin Jetpackcomo uno de los 50 mejores inventos del año 2010.
MARÍA DE LAS HERAS 30/05/2011
María de las Heras es directora de la encuestadora Demotecnia
Las polémicas opiniones del entonces embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, sobre temas internos de México, como la sucesión presidencial o el papel del Ejército mexicano en la guerra contra el narcotráfico, difundidas a través de los cables del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks y publicados por EL PAÍS a partir de noviembre pasado, causaron airadas quejas del Gobierno mexicano que precipitaron su dimisión en marzo de este año. La semana pasada, Washington propuso como su nuevo representante en la capital mexicana a Earl Anthony Tony Wayne, californiano de 60 años, exembajador estadounidense en Buenos Aires y, actualmente, número dos de la representación de EE UU en Kabul, Afganistán.
Este nombramiento también causó polémica. Comentarios vertidos en la prensa mexicana afirman que la sola idea de que se haya pensado para ocupar la embajada estadounidense en México en alguien que proviene de Afganistán, señalado como experto en terrorismo, representa una señal sobre la lectura que los estadounidenses hacen de la situación que atraviesa México.
Esta semana buscamos averiguar la percepción de los ciudadanos sobre el nombramiento de Wayne y, según los resultados recogidos, la opinión pública mexicana no guarda mayores suspicacias. El 63% descarta que la elección del nuevo embajador sea una señal de que Estados Unidos prepara acciones militares en México como las que realiza en Afganistán. Ni siquiera piensan que indique que Washington considera que México tenga problemas similares a los del país asiático.
De hecho, la mayoría opina que la relación entre Estados Unidos y México continuará como hasta ahora e, incluso, un 29% tiene esperanzas de que mejore. Para formalizar el nombramiento de Wayne como sustituto de Carlos Pascual falta la ratificación del Congreso de Estados Unidos. De cualquier manera, el hecho de que Washington haya nombrado con tanta rapidez (solamente dos meses) a su candidato es interpretado como un gesto de acercamiento de la Administración de Barack Obama hacia México, pues algunos temían que, tras la reacción de Felipe Calderón a las declaraciones de Carlos Pascual, el puesto quedara vacío por un mayor periodo de tiempo.


(CNNMéxico) — El gobierno de Estados Unidos cuestiona la renovación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras la designación de Manlio Fabio Beltrones como coordinador de los senadores priistas, según revela un cable del Departamento de Estado filtrado por WikiLeaks y publicado este lunes por el diario La Jornada.
El cable data de 2006, cuando el panista Felipe Calderón ganó la Presidencia en una reñida elección con el candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador. Beltrones se reunió esas mismas fechas con diplomáticos estadounidenses para abordar la situación política del país y conocer la postura del partido más veterano y que abandonaba el poder tras 70 años.
Aunque en un principio Beltrones se desvinculó de la polémica de aquellas elecciones, en las que el PRD impugnó los resultados, el priista se adentró en el debate al acusar al ex presidente panista Vicente Foxde interferir
en las campañas y de usar recursos públicos para apoyar a Felipe Calderón.
Beltrones aseguró que Fox había filtrado información incriminatoria sobre el aparente enriquecimiento ilícito del ex gobernador del Estado de México Arturo Montiel, además de las conversaciones telefónicas del ex gobernador de Puebla, Mario Marín, con el empresario de origen libanés sentenciado por pederastia, Jean Succar Kuri.
El ex gobernador de Sonora insistió, "con falta de sinceridad" según los cables, en que si bien el PRI no guardaba rencor hacia el PAN, no podía olvidar que había sido "perjudicado" por el gobierno de Fox durante la campaña.
El priista criticó a los consejeros del Instituto Federal Electoral, de los que dijo que habían realizado un trabajo mediocre
en las elecciones y que su desempeño posterior a los comicios fue errático
.
EU considera los argumentos de Beltrones como poco convincentes
y subraya el uso de un estribillo frecuente
de los tricolores desde su histórica derrota de 2000.
"Es implacable operador político que florece y prospera en la política de puertas cerradas", aunque para Estados Unidos, su elección "en lo oscurito" como coordinador de senadores desmiente que el PRI tenga una intención auténtica de reinventarse, resumen los cables.
Extremadamente afable e impecablemente peinado y arreglado, Beltrones exuda confianza en sí mismo. Suele hablar deliberadamente de modo intenso y en tono de voz bajo, intercalando en la conversación frecuentes pausas elocuentes y haciendo contacto directo y prolongado con los ojos de sus interlocutores
.
"Lo que el PRI realmente necesita es un periodo de introspección genuina y, con Beltrones atribuyendo casi toda la culpa por la derrota al gobierno de Fox, la introspección tal vez sea una habilidad que le falta", concluye el cable.
Las conversaciones previas entre el PAN y el PRI
El priista aseguró en ese encuentro que los comentarios de campaña de Calderón sobre una coalición entre ambos partidos habían sido "insinceros".
Beltrones, que en marzo manifestó su intención de competir por la Presidencia de México para 2012, reveló a los funcionarios que el PRI consideró formar un gobierno de unidad con el PAN a cambio de la Secretaría de Desarrollo Social y la Auditoría Superior de la Federación, dos puestos clave para evitar que los recursos del Estado sean usados con fines políticos, según el cable.
Se trata de una opción que el mismo Beltrones considera difícil ya que el PRI no quiere ser visto como "cómplice" de una administración"desacreditada" mientras recibe poco a cambio.

(CNN) — Nota del editor: Pete Cashmore es fundador y CEO de Mashable, un popular blog de noticias de Tecnología. Ocasionalmente escribe columnas de redes sociales y tecnología para CNN.
Un estudio publicado esta semana reveló que el 47% de los usuarios de Facebook publica groserías en sus páginas. Una encuesta realizada la semana pasada, mostró que los hombres universitarios que hablan sobre el alcohol en Facebook tienden a obtener más amigos. El estudio tenía la hipótesis de que las referencias al alcohol provocan mayor aceptación social de los compañeros.
Ya sea nuestro nivel de tolerancia hacia las groserías o cómo relacionamos al alcohol con los amigos, estos estudios muestran ideas interesantes acerca de nuestros comportamientos en Facebook.
Con más de 600 millones de personas activamente usando Facebook, este análisis proporciona una comprensión más profunda de nuestra normas culturales en evolución: nuestros valores y las cambiantes relaciones entre nosotros.
Estos son algunos hechos fascinantes sobre Facebook que podrían servir como un vistazo a nuestros valores del siglo 21.

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Foto: AFP
El poblado de Grimsvoetn se mantuvo en alerta después de la erupción del volcán, que lleva el mismo nombre del lugar, este fin de semana. La columna de cenizas alcanzo los 20 kilómetros, pero la actividad volcánica comenzó a descender este domingo.