Hola a todos y todas,
quería compartir con vosotr@s mi indignación por este hecho que no es aislado, que no es ocasional, que ocurre en aquellos países donde a las mujeres se las trata como escoria y se impide sistemáticamente su educación. Nigeria no es un caso único. Aquí y allí, hay personas que vulneran los derechos humanos más fundamentales. Aquí y allí hay gente que quiere tener a las mujeres ignorantes y aplastadas bajo el yugo del patriarcado y del machismo. Y el machismo mata. La educación nos hace libres, nos hace crític@s, nos hace crecer. Pero ¿cuántos y cuántas estamos en las calles exigiendo la liberación de estas niñas y de otras tantas niñas y mujeres que sufren la tortura de quien no las respeta por el hecho de ser mujeres? ¡Qué pena! Seguro que el 24 de mayo se llena la Cibeles o Neptuno, o ambas, y se colapsa Madrid. Mujeres que no pueden salir a la calle, que son tratadas como perros, que no tienen derechos, que son violadas cada día por sus dueños y que tienen su estima tan aplastada que no saben cómo salir, son invisibles, nadie se percata de ellas. Y las tenemos quizá al lado, son madres de los compañeros de nuestros hijos e hijas, son vecinas, son madrileñas, son españolas, son europeas, son ciudadanas de este mundo, da igual África, Asia, o cualquier sitio. Son mujeres. Son seres humanos.
Seguro que en los colegios donde se molestan en leer los periódicos con los niños y niñas como en el Padre Jerónimo han hablado de ello.
Yo quiero recomendaros un cuento. Es una historia real. Mi hijo llora cuando lo leemos. Pero merece la pena. Debería estar en todas las bibliotecas y en todos los colegios y en todas las casas. Empoderemos a las mujeres, que estamos aquí, que somos fuertes, que movemos el mundo.
El cuento se llama La escuela secreta de Nasreen, de la editorial Juventud.
Yo lo presto, con gusto, a quien quiera leérselo a sus hijos e hijas.
Salud