El EFECTO DEL IVA y la elasticidad precio de la demanda de coches.
Depende de si el IVA es repercutible y, sobre todo, deducible o no.
Si lo es, si es deducible, puede incluso aumentar la demanda, como ha sucedido, ya que el mayor precio se repercute al cliente final y el cliente, si es empresa, se lo deduce, es mayor IVA soportado.
En el caso del cliente consumidor final no empresa ni empresario, que no puede ni repercutirlo ni deducirlo de lo repercutido, la cosa es peor. Y el efecto que hace estragos es la elasticidad precio de los vehículos, es decir, cómo reacciona la demanda de vehículos (ya muy afectada por el efecto renta) por un incremento de precios DERIVADO DE UN AUMENTO DEL iva. La demanda, obvio que desciende, el efecto es negativo y, por lo visto, nada despreciable sino todo lo contrario. Esto es de libro y los del des-gobierno, lo saben o deben de saberlo, es de Economía de 1º de Bachillerato.
¿Tenemos una boyante industria del automóvil, con otro no menos boyante sector de concesionarios y comercializadoras de vehículos hacia el público directo consumidor?
Si la respuesta es SI, bien por el impuesto.
Si la respuesta es NO, el impuesto es catastrófico.
Resultado: EREs (no fraudulentos) en las citadas empresas y más paro. Menos industria, menos comercio, menos consumo, …
Nos sale MUY caro este sistema político NO DEMOCRÁTICO NI REPRESENTATIVO.