Liderazgo y sensibilidad social.
La mujer en el cooperativismo
Directora Ejecutiva del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (Ipacoop).
PANAMA AMERICA
12 de octubre de 2012
Al hablar de la capacidad que tiene el ser humano de influir sobre la
comunidad donde se desarrolla no podemos dejar de mencionar los
elementos básicos que debe tener un buen líder, comenzando con lograr
interpretar acertadamente los problemas de su gente, canalizarlos y
buscar las mejores soluciones posibles, siempre rodeado de un halo de
carisma y don de gente.
Cuando analizamos el papel de la
mujer en el liderazgo contemporáneo, observamos con agrado a las nuevas
generaciones de emprendedoras que toman el control de su propio destino y
el de los suyos, asegurándose para sí, para su familia y para su
comunidad un mejor porvenir.
Este es el caso de la mujer
que participa en el movimiento cooperativo de Panamá, que con empeño y
valor enfrenta retos diarios en busca de la excelencia. La mujer
cooperativista no se limita a ser la compañera sentimental de aquel al
que se le atribuía el rol de jefe del hogar. Con su perseverancia y
dedicación ella hace posible que los proyectos que se desarrollan
actualmente a través de las cooperativas tengan éxito y se multipliquen
rápidamente en otras comunidades del país.
Y es que a nivel
mundial tradicionalmente el cooperativismo siempre se ha caracterizado
por tener una fuerte presencia femenina en su seno, la cual representa
una parte importante de sus bases sociales y ocupacionales.
En
atención a nuestra experiencia como directora del Instituto Panameño
Autónomo Cooperativo (Ipacoop), podemos asegurar que las cooperativas
mejoran la calidad de vida de las mujeres y su participación a lo
interno de ellas contribuye a producir ese cambio cultural, que lleva a
remover los obstáculos que actualmente aún permanecen y afectan a gran
cantidad de personas en el mundo.
Las mujeres se integran a las cooperativas porque son una opción para
mejorar la situación económica de sus familias y también como una
búsqueda de espacios de intercambio, donde puedan dar su aporte, superar
condiciones de desigualdad y participar en la toma de decisiones.
Por
ejemplo, podemos destacar que, actualmente, la Alianza Cooperativa
Internacional (ACI), organismo cúspide del cooperativismo a nivel
mundial con más de 125 años de formada y que representa a más de mil
millones de personas, es presidido por una mujer, Pauline Green.
En
el caso particular de Panamá, se reconoce a Ofelia Hooper Polo
(1900-1981) como semilla del cooperativismo. Hooper fue una mujer con
envidiables cualidades humanas que le permitieron emprender
extraordinarias jornadas de lucha como cooperativista, poeta, promotora
social, compiladora de estadísticas nacionales y maestra rural. Se
atribuye a su trabajo el nacimiento de las primeras cooperativas de
nuestro país, dedicando su vida a promover el cooperativismo, dejando de
lado incluso la oportunidad de formar su propia familia.
Actualmente,
más del 50% de los asociados en las cooperativas son mujeres. Esta
participación contribuye a que la mujer tenga autonomía física,
influencia en la toma de decisiones e independencia en el plano
económico. En el ámbito nacional hemos tenido destacadas presidentas de
cooperativas, federaciones, organismos auxiliares del cooperativismo y
directoras ejecutivas de Ipacoop.
Precisamente se discute
en estos momentos una propuesta de paridad electoral en nuestro país y
debemos cuestionarnos sobre la oportunidad que hay a través de la
educación y formación de la mujer en el liderazgo cooperativo de
conformar en un futuro mediato una mejor y más diversa oferta electoral.
Y
es que hay mucho por hacer en cuanto al tema de la efectividad del
liderazgo de la mujer y su participación en la toma de decisiones. De
las nueve provincias que conforman el territorio nacional solo las de
Panamá y Chiriquí están a cargo de gobernadoras. Las ministras y
directoras de entidades públicas no superan el 25% y solo el 8.5% de las
curules legislativas están ocupadas por diputadas.
En el
ámbito empresarial son pocos los casos de mujeres que lideran grandes
compañías. La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá,
fundada en 1915, nunca ha sido presidida por una mujer.
Frente a esta realidad, es grande el reto que se nos presenta e
inmensa la oportunidad que tenemos a través del trabajo que realizamos
con la mujer cooperativista de realmente gestionar un cambio en nuestro
país.
Naciones Unidas ha declarado el 2012 como Año
Internacional de las Cooperativas con el objetivo de aumentar la
conciencia pública acerca de las empresas cooperativas y en
reconocimiento a la forma en la que estas benefician a sus miembros,
incluyendo a las mujeres: su contribución al desarrollo social y
económico, así como sus esfuerzos para el fortalecimiento de las
comunidades, la democracia y la paz.
Directora Ejecutiva del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (Ipacoop).
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