Cooperativismo, modelo ejemplar capaz de lograr viabilidad económica con responsabilidad social
EL COOPERATIVISMO
octubre 31, 2011
Desde
hoy, 31 de octubre, hasta el próximo 1 de noviembre de 2012, todo el
colectivo cooperativista debe adquirir el compromiso de transformar esta
celebración en un reto, para aumentar nuestra visibilidad y notoriedad
ante la sociedad.
Por: Vicent Diego Ramón (*)
Tras más de 40 años dedicados a un
sector que considero mi trabajo y mi vida, me conmueve formar parte en
2012 de un hito histórico: el Año Internacional de las Cooperativas,
declarado por las Naciones Unidas, que resaltará su contribución a la
creación equitativa de riqueza, al desarrollo del empleo y a la
integración social a escala mundial. Esta oportunidad que nos brinda la
ONU y que abandera con el lema «Las empresas cooperativas ayudan a
construir un mundo mejor», supone el reconocimiento internacional a un
modelo de negocio ejemplar, capaz de lograr una viabilidad económica sin
olvidar la máxima de la responsabilidad social.
Porque si algo caracteriza a las
cooperativas es esta significativa forma de hacer empresa, basada en una
actitud de permanente colaboración, respeto y confianza hacia los
demás, así como de pluralismo, tolerancia y sostenibilidad. Y la
impronta de estos valores en el día a día es nuestra principal seña de
identidad. Por eso, puedo decir con orgullo que este sector encarna el
ideal de cómo con la suma de esfuerzos se pueden alcanzar metas que no
podrían lograrse individualmente. Así lo demuestra el hecho de que, en
la actualidad, cerca de 800 millones de personas formen parte del
movimiento cooperativo en el mundo.
Aquí, en la Comunitat Valenciana,
existen 3.000 cooperativas que dan empleo a cerca de 80.000 trabajadores
y generan un volumen económico superior a los 18.500 millones de euros.
Bajo esta perspectiva, y con el lanzamiento oficial del Año
Internacional que comienza hoy, 31 de octubre, hasta el próximo 1 de
noviembre de 2012, todo el colectivo cooperativista debe adquirir el
compromiso de transformar esta celebración en un reto, para aumentar
nuestra visibilidad y notoriedad ante la sociedad. Por eso,
continuaremos aunando esfuerzos para promover actuaciones y programas
que potencien y difundan, aún más, el aporte de nuestro sector al
bienestar socioeconómico y al desarrollo sostenible.
Pero también tenemos la obligación de
seguir instando a los gobiernos e instituciones públicas y privadas para
que impulsen políticas, leyes y reglamentos que contribuyan a la
formación, crecimiento, fomento y estabilidad de las cooperativas.
Porque, aunque desde hace siglo y medio se viene definiendo y
categorizando el modelo de negocio cooperativo, somos –ante todo–
empresas y, por tanto, expuestas a las constantes exigencias y
fluctuaciones del mercado.
Como veterano cooperativista, estoy
convencido de que 2012 será un año que va a marcar un antes y después de
un sector al que aún le quedan grandes capacidades por explorar, pero
con el que, sin lugar a dudas, ganamos todos.