Sobre Miyo

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REDLUZ

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Jan 3, 2012, 2:18:51 AM1/3/12
to eco...@googlegroups.com
Extractos refundidos de varias entrevistas personales.
Por el equipo de brujillas de los cuatro rumbos.

http://www.emiliofiel.com/miyo311.htm

En la vida de Miyo parece necesario resaltar, ya desde su infancia y pubertad, los primeros contactos internos y las primeras experiencias espirituales, entre los que cabe destacar la experiencia con la frase-koan “Fuego vine a traer a este mundo y qué quiero sino que arda” en el periodo comprendido entre los cinco y los siete años de edad en la iglesia de San Ignacio en Donosti; el encuentro con Mikhael y la recepción de su espada flamígera poco después; la visión de los Ojos de la Diosa a los doce años en un trolebús; el comienzo de los desdoblamientos conscientes y contactos iniciales con los mundos paralelos a los trece a quince años, etc. Más tarde, a partir de los dieciséis y todavía implicado en los asuntos propios del movimiento estudiantil de la época -cabe recordar que comenzó a impartir clases particulares de matemáticas a partir de los doce año- despegó su trabajo de introversión, practicando en grupo con las llamadas facultades paranormales, con la meditación, con los sentidos sutiles y especialmente con el yoga kundalini.


Todo este proceso se desarrolló en un marco tremendamente conflictivo, con persecuciones, detenciones, amigos heridos, conferencias sobre planificación y política económica socialista en las zonas de Eibar y Mondragón, círculos de trabajo sobre Wilhem Reich, primeras experiencias de economía compartida, guitarras eléctricas y actuaciones, delegado universitario en el País Vasco, etc. Y una participación secundaria en el mayo francés del 68. Poco después, ya en los años 70–72 fundó los primeros Centros de yoga en Donosti y Vitoria con unos centenares de participantes asiduos; participó en las Juntas Democráticas y asistió al Consejo de Burgos en medio de su servicio militar…


Los viajes a la India, el contacto con los sufíes libaneses, con el shivaísmo de Kashmir, el trabajo intensivo con el zen, las primeras experiencias alternativas que se desarrollaban en Berkeley, corrían parejo con la creación de los primeros grupos de Iniciación al Tantra Blanco que comenzaron hacia el año 70 y que reunían a unas docenas de practicante de cinco a ocho y media de la mañana, hasta cinco veces a la semana.


Recuerda él –y nos comparte- aquel tiempo intenso en que hubo jornadas en los que debía impartir siete clases diferente en diversos lugares de Donosti y sus alrededores. Pronto hubo grupos también en Vitoria y Bilbao, y así en el año 75 Miyo legaliza la Asociación Centro de Yoga Sadhana, que acaba de cumplir treinta años de su fundación. Mientras tanto, sigue trabajando en la zona de Amara (Donosti) en un gran gimnasio adecuado a las necesidades del yoga, e imparte varias clases en otros lugares.


En esas fechas comienza también a dirigir los primeros Vipassanas en el país, en el Monasterio de Iranzu (siglo XI) cercano a Estella donde durante unos años establece su sede para los cursos de una semana. Parece no ser fácil olvidar la caminata necesaria para llegar al Monasterio, ya que –según nos cuenta- se hacía dificultoso en invierno atravesar el último kilómetro, que a veces llegaba a tener hasta un metro de nieve. Comienzan los primeros Congresos de Yoga en nuestro país y en el primero de ellos Miyo imparte su primera conferencia y trabajo práctico sobre la Vía del Silencio.

 

A lo largo de estos años el trabajo físico yóguico abarca a veces sesiones de cinco y seis horas, que más tarde se convierten en reuniones maratonianas de pranayama y kriyas de kundalini, y en la última fase en intensivas de meditación. Y este trabajo da sus frutos con un sin fin de experiencias internas, canalizaciones, regalos espirituales y estados alterados de conciencia que preparan el camino para dar el salto hacia la creación de la Comunidad del Arco Iris. Entretanto ciertas divergencias separan su camino con el que sigue la Unión Europea de Yoga dirigida por Gerard Blitz y un equipo fantástico de instructores del nuevo mundo. El planteamiento que Miyo defiende es que Yoga es Samadhi (Énstasis o Fusión) y que hay que enfocar hacia este objetivo todo el trabajo en vez de quedarnos atados como ventosas a los trabajos musculares y a los breves rituales respiratorios y meditativos que la moda en uso ofrece a los buscadores del Ser. En estas condiciones Miyo se despide en el verano del 77 de la UEY y queda en volver doce años después, cosa que realiza justo a tiempo para despedirse de su amigo Gerard que vuela muypronto en alas de libertad. Mientras tanto su hermano Carlos Fiel -que en el año 78 había tomado el mando del Centro Sadhana y extendió enormemente sus horizontes hasta lo que hoy representa su Escuela de Yoga- trabajó intensamente durante estos diez años como uno de los coordinadores de la UEY al lado de Gerard.


Desde mediados del año 77 los horizontes internos se fueron enfocando hacia una solución un tanto sorprendente y drástica después de largos años en el ascetismo y las prácticas espirituales tradicionales. Y ya en el 78 la decisión de cortar con el trabajo anterior es definitiva. Y determina que “hace falta salir de tanta estupidez propia de los excesos devocionales, acabar con el culto a la personalidad, y disolver el equipo de scouts adolescentes en que nos habíamos convertido a través de tanta norma espirituosa, tanta moralina yóguica y tanta purificación.”
 

Todo se decidió en una serie de ensoñaciones y viajes del alma que enfocan el objetivo de la Comunidad Arco Iris, que nació oficialmente después del verano del 78. Tanto en Lizaso (Navarra) en 1978 y en Arenys de Munt (Barcelona) en 1980, como en Alcover (Tarragona) el 1982, junto con más de doscientas personas, se fueron desgranando las bases para el renacer del movimiento comunal hispano, en el que les siguieron medio centenar de comunidades libres a lo largo y ancho del país. El papel interno que cumplió esta comunidad, en tiempos fronterizos con la transición política española del franquismo a la democracia, fue el de atravesar los rigurosos límites mentales y emocionales impuestos por la dictadura y abrirnos a las libertades propias de la cuarta dimensión: romper conceptos y creencias limitadoras; experimentar la libertad en las relaciones de pareja; sumergirnos en los niveles energéticos del cuerpo; preparar alternativas a la familia tradicional, desarrollar una nueva educación; iniciar el equilibrio de las polaridades masculina y femenina en cada uno de los participantes; introducirnos en el mundo de la meditación silenciosa y en los arquetipos del Ser; servir de apoyo a los grupos marginales incapaces de salir del “mono” producido por las drogas;...


Finalmente asumir que todo es posible y depende de nosotros. Más de treinta excelentes instructores coordinados y conducidos por Emilio Fiel dirigieron los trabajos semanales, las intensivas, los cursos y retiros que se prolongaron a lo largo de diez intensos años con decenas de miles de participantes que abrieron nuevas autopistas cerebrales y emocionales en su vida.



Entretanto las Comunidades del Arco Iris ayudaron libremente al desarrollo, el trabajo interno y la resolución de conflictos del resto de comunidades hispanas que nacieron bajo su atmósfera de compartir y de ser. Se experimentaron muchas alternativas de dirección, hasta el hecho de que nueve mujeres dirigieran todo el proceso colectivo. Miyo renunció muy pronto al control económico que pasó a ser dirigido por otros miembros de la comunidad, y se invirtieron varios cientos de millones de las antiguas pesetas en construcciones (por donaciones, cursos, etc.) que nunca estuvieron a su nombre sino al del propietario de la finca, que estaba alquilada (eran dos fincas y entre ellas abarcaban entre 300 y 400 Ha de terreno). Parte de la impecabilidad de su retirada tuvo que ver con el hecho de su salida “a pelo” de la comunidad, después de haber pasado la coordinación de la misma a la que fuera su sucesora en estas lides, Maha, y que tuvo como una de sus misiones (especialmente solicitada por Miyo) acabar lo antes posible con la imagen del “Miyo gurú”.


Transcribimos sus propias palabras: “En la primavera del año 87 dirigí una gira por treinta y tres capitales de provincia para preparar la Convergencia Armónica en la que contacté con más de 30.000 personas en todo el país, incluidos un buen número de políticos de primera fila. Pero las cartas estaban echadas desde noviembre de 1986, en que tomé la decisión en las playas de Alicante (en medio de una poderosa tormenta de rayos que me atravesaron por quinta vez en mi vida), de dar por terminado el trabajo de gurú -el que une la luz y la oscuridad- que había comenzado diez años antes, para poder dedicarme a la siguiente etapa evolutiva: el paso de cuarta a quinta dimensión. Un nuevo paso que implicaba un trabajo individual de primera importancia dejando a un lado las fiestas y el dejarse fluir para asumir el poder del dios o diosa íntima que Yo Soy, lo que se llama la conciencia crística; para reestablecer el contacto mágico con los Elementales y los Reinos y Vientos de la Madre Naturaleza; para recuperar la unidad con toda Vida; lograr el despertar los dones personales, la comunicación multidimensional y la activación del Cuerpo Luminoso o forma cristalina de la Merkabah”.


En ese periodo una crisis cardiaca -el 2 de agosto de 1987- le sirvió como pago de deudas pendientes, permitiéndole cortar el cordón umbilical con los centenares de iniciados y los miles de practicantes que seguían las sendas por él trazadas desde La Escuela de Meditación del Arco Iris. Y siguiendo los signos del Espíritu transfirió a la citada Maha la dirección espiritual de todos aquellos miembros de la comunidad que no escucharon su llamada para dejar la seguridad del entorno Arco Iris y volar en libertad antes de su llegada. El objetivo era liberarlos de cualquier adherencia o dependencia creada a lo largo de estos años y permitir su independencia, primero de su persona y luego de la “filosofía arcoiris”. Desde luego que este trabajo se hizo de manera cruenta, un poco salvaje y con algunos errores de planteamiento (combatir contra el arquetipo Miyo en vez de afrontar el arquetipo de la autoridad masculina o femenina; valorar la seriedad esotérica mental por encima de la alegría del corazón, etc.) pero finalmente cumplió con su objetivo y permitió la disolución de la Comunidad del Arco Iris y la preparación del nuevo horizonte que comenzaba con la Convergencia Armónica.


Así, y mientras se recuperaba también de esa experiencia cardiaca que había sellado su libertad, Miyo se tomó un año sabático de retiro y aislamiento total.


En 1988 tuvo lugar su primer viaje a Méjico para conectar de nuevo con su hermano Alberto Ruz, que lo había visitado en Tarragona ya en el año 85, con quien hizo una gira de más de un mes y un retiro en Wiricuta donde cuajó su visión del Despertar del Corazón de Hispania para el año 92.


 

Durante estos años publica varios libros y folletos para preparar el Puente de Wiricuta con los hermanos de México y finalmente en la Peregrinación a Santiago del año 92, el 25 de Julio en el Monte del Gozo con presencia de unas quinientos danzantes y guerreros hispanekas (además de varios capitanes mejicanos) acepta por primera vez en nuestra historia la transmisión del Linaje de la Tradición Conchera por la Guía Mayor Guadalupe Jiménez Sanabria.


Una valiente mujer que se atreve a crear un puente de paz y amor con los que representan al enemigo histórico de la Tradición Azteca.


Más tarde son varios miles de personas llegados de las cuatro direcciones del país los que se reúnen en la Catedral de Santiago para la invocación del despertar del corazón de Hispania que conduce Miyo, así como para la ofrenda y el enlace espiritual que realiza la propia Nanita ante el busto del Apóstol.


Emilio Fiel es así el primer heredero hispano del ancestral linaje mexicano de los Concheros por transmisión de su Guía Mayor la Nanita y actúa como jefe de la Mesa de Danza del Señor Santiago, participando como tal en los Consejos de Ancianos de Amerrikúa y en las Ceremonias Planetarias.


A lo largo del año 93 se preparan y planifican las tres grandes Peregrinaciones del fin del milenio que tendrían lugar desde la estructura de la Mesa Conchera en los años 1995 (de los Cuatro Vientos de Hispania), 1996 (por los Caminos de Santiago de Francia, el Despertar del Corazón de Europa) y 1999 (por los Lugares de Poder de Europa). En esta última fueron plantasos grandes cristales en diversos lugares europeos: Glastombury, Carnac, la Puerta de Brandemburgo, Stonehenge, Mont Saint Michel, la Selva Negra, Berlín, el Sterteine en Alemania, etc.


A partir del año 1988 en el Jardín de Christal de Girona, y a lo largo de los años siguientes, Miyo comienzó su trabajo con el chamanismo tal y como había prometido en Arco Iris dos años antes. En el año 90 nacen los Clanes de Quetzalcoatl que con el paso del tiempo se estructuran como una Escuela de cuatro años con iniciaciones y trabajos en los siete caminos del Arco Iris: El Abrazo del Dragón; La Escucha Meditativa; Manejando los Sueños; La Activación Cristalina del Cuerpo Luminoso; La Sexualidad Sagrada; La Naturaleza Mágica y la Sanación Espiritual.

De este trabajo de diez años con los Clanes, los Grupos Gaia y la Escuela Chrisgaia surgen un buen puñado de instructores que actualmente están impartiendo cursos y talleres a lo largo y ancho de nuestras tierras.


Son de señalar también al margen del programa de la Escuela, pero acompañando a todo el proceso: los encuentros con Jóvenes Guerreros; Los Caballeros de Nova Terra y las Hijas de Gaia (ellas conducidas por Mariana G.Legar); los retiros de Búsqueda de la Visión y las Cabañas de Oscuridad; los Consejos de Visiones y Guardianes de la Tierra de Hispania; Los Consejos de Sanación; la participación en los Consejos Americanos de Ancianos; y las diversas Convivencias que se han realizado a lo largo de los años. Ahora, en el año 2006 la Escuela Chrisgaia renovada vuelve a ver la luz en tierras levantinas y malagueñas. Le deseamos un camino de cantos y flores, de realizaciones y ensueños poderosos.



Siendo la etapa actual más conocida y mejor documentada, pasaremos brevemente por ella, remitiendo al lector a los diversos artículos sobre las actividades recientes que se incluyen en la web. Las Ceremonias de Paso del Milenio en el 2000 y el 2001 deben ser señaladas por su importancia. Y cómo no la Concordancia Armónica del Noviembre del 2003 que celebramos en las sierras navarras con nevadas y ventiscas lluviosas impresionantes.


Cada uno de estos encuentros ha tenido su regalo, su magia particular (terremotos, rayos, remolinos, aves que descienden, mensajes de los Elementos o Elementales, visiones, experiencias internas, viajes más allá del cuerpo, contacto con otras dimensiones, experiencias multidimensionales, etc) dando razón a ese dicho popular que tanto le gusta citar a él "los viejos rockeros nunca mueren”. La impecabilidad, la capacidad de improvisación y de afrontar riesgos, ese niño sabio que no concibe los límites y que nos empuja a atravesar nuestras cadenas mentales, ese humor casi irreverente que horizontaliza lo sagrado y lo profano, esa capacidad para penetrar en la más profunda oscuridad y sacar de ella una chispa de luz… todo eso acompaña a Miyo en su caminar sagrado por las sendas de su amada Gaiah Mah.


Actualmente sigue implicado en el apoyo a otro de sus proyectos que ofrece una alternativa terapéutica eficaz para resolver los problemas relacionados con la juventud, la vida familiar, las amas de casa, la tercera edad, los profesionales de la sanidad y el trabajo de empresa (Fundación Awen, el Espíritu que fluye). Asimismo coordina la creación de un Consejo de Expertos (o almas ancianas) para orientar el trabajo de evolución de la conciencia y de cambio colectivo en nuestro país.


Recientemente nos ha mostrado su visión para los próximos años que se expresa en su Proyecto del Triple Anillo (la Vigilia Planetaria del 9–IX–2007 con su Consejo de Visiones Personales; la Fusión Planetaria del 10–X–2008 con su Consejo de Sanación Grupal y el Merkabah Planetario del 11–X1–2009 con su Consejo de Guardianes de la Tierra). Cada encuentro vendrá precedido por un retiro de tres días (dedicado respectivamente a la Vigilia, la Danza y la Meditación). El primer Consejo estará dirigido al despertar del Ser Interno; el segundo a la Conciencia de la Huma–Unidad y el tercero al contacto con el Corazón de Gayah Mah.
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