Paradigmas
Neoliberalismo universitario
Dr. Leonardo Díaz
Publicado en el periódico Acento
Hace unas semanas, Noam Chomsky concedió una
entrevista en la que retomó el tema del rumbo tomado por las actuales
universidades como consecuencia de la universalización del modelo económico
neoliberal. En palabras del célebre pensador norteamericano: “El neoliberalismo
tomó por asalto a las universidades”.
La asunción del paradigma neoliberal implica que las
instituciones de educación superior deben asumir la dinámica de las empresas,
tanto desde el punto de vista de su vision y misión, así como desde el punto de
vista de su sistema de prácticas.
Como señala el filósofo y linguista, padre de la
gramática generativa, la asunción de los supuestos neoliberales ha llevado a la
universidad los mismos males propios de las industrias capitalistas
contemporáneas: Precariedad laboral, inequidad salarial, autoritarismo
burocrático, ahogamiento económico del estudiantado.
A lo que debe agregarse el reemplazo de las relaciones
de solidaridad por la de exclusiva competencia.
La calidad educativa de la universidad se ve destruida
por este proceso. Si no existe estabilidad salarial, los profesionales más
aptos no se sienten atraidos por la carrera académica, mientras los que están
en ella se ven abocados a una situación de precariedad que dificulta la
concentración necesaria para el estudio y la investigación.
La burocratización a la que alude Chomsky es un
proceso que afecta a todas las univesidades, tanto europeas como
norteamericanas y latinoamericanas. Crecen puestos y unidades bajo la excusa de
mejorar la eficiencia, pero la consecuencia de este proceso es el crecimiento
de una nómina parasitaria de funcionarios y técnicos que agigantan los
problemas en vez de contribuir a solucionarlos.
Debe agregarse a la postura de Chomsky, que una de las
principales amenazas del modelo neoliberal para la calidad educativa
universitaria es el criterio de rentabilidad. Cuando concebimos la universidad
como una empresa capitalista, las decisiones fundamentales se toman en función
de la relación costo-beneficio. Las consecuencias son las siguientes: El saber
se subordina a la lógica del mercado, el estudiante se convierte en un cliente,
el profesor en un vendedor, se reproduce el sistema de creación y valorización
de los grados en función de su utilidad para fomentar mano de obra barata, se
desvalorizan los saberes cuya función básica es la comprensión del mundo y el
desarrollo de una actitud crítica.
Por consiguiente, la implicación última del
neoliberalismo universitario es la aniquilación del pensamiento crítico, la
muerte de la universidad como espacio reflexivo para la construcción de la ciudadanía
y por tanto, la muerte de la sociedad democrática.