El Cuento De La Gallina

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Marthe Bernskoetter

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Aug 4, 2024, 2:28:05 PM8/4/24
to drogfedega
Lagallinita roja o La gallinita colorada se trata de una fbula muy popular que trata valores tan importantes como son el esfuerzo, la colaboracin o cooperacin, y la persistencia. Por ello, Guiainfantil.com nos ofrece una bella adaptacin del cuento de Byron Barton, escritor norteamericano, con la que los nios pueden aprender muchas lecciones.

Con este bonito cuento podrs ensear a tus hijos a que todo esfuerzo tiene su recompensa, y que el que no se implica o no colabora, no podr disfrutar del resultado. Tambin podrs ensearles lo importante que es el trabajo en equipo.


En el establo vivan las vacas y los caballos y los cerdos tenan su propia cochiquera. Haba hasta un estanque con patos y un corral con muchas gallinas. Haba en la granja tambin una familia de granjeros que cuidaba de todos los animales. Un da la gallinita roja, escarbando en la tierra de la granja, encontr un grano de trigo. Pens que si lo sembraba crecera y despus podra hacer pan para ella y todos sus amigos.


Y as, Marcelina sembr sola su grano de trigo con mucho cuidado. Abri un agujerito en la tierra y lo tap. Al cabo de un tiempo el trigo creci y madur, convirtindose en una bonita planta. Y otra vez la gallinita roja pregunt a sus amigos:


- Quin me ayudar a llevar el trigo al molino para convertirlo en harina?

- Yo no, dijo el pato

- Yo no, dijo el cerdo

- Yo no, dijo el perro

- Muy bien, lo llevar y lo amasar yo, contest Marcelina.


Descargo de responsabilidades: Aunque nuestros contenidos estn realizados o verificados por profesionales de la salud y la educacin, nicamente tienen fines informativos. No sustituyen el consejo o diagnstico de un experto.


Erase una vez dos personajes que siempre vivian en discordia el sapo y la gallina, el sapo se quejaba de la gallina dici endo que, Tu gallina bulliciosa te la pasas todo el dia cacareando y no me dejas descansar !y la gallina increpo diciendo tu de que te quejas sapo perezoso! yo al menos pongo un huevo y por ello cacareo y tu croas y croas sin provecho alguno todas la noches y que no dejas descansar a mi dueo ni al vecindario. Expuesto las aclaraciones el sapo se puso a reflexionar y aprendio la leccion." A no criticar a los demas si algo provechoso hemos de obrar si mirar a quien"


Era una gallina de domingo. Todava viva porque no pasaba de las nueve de la maana. Pareca calma. Desde el sbado se haba encogido en un rincn de la cocina. No miraba a nadie, nadie la miraba a ella. Aun cuando la eligieron, palpando su intimidad con indiferencia, no supieron decir si era gorda o flaca. Nunca se adivinara en ella un anhelo.


Por eso fue una sorpresa cuando la vieron abrir las alas de vuelo corto, hinchar el pecho y, en dos o tres intentos, alcanzar el muro de la terraza. Todava vacil un instante -el tiempo para que la cocinera diera un grito- y en breve estaba en la terraza del vecino, de donde, en otro vuelo desordenado, alcanz un tejado. All qued como un adorno mal colocado, dudando ora en uno, ora en otro pie. La familia fue llamada con urgencia y consternada vio el almuerzo junto a una chimenea. El dueo de la casa, recordando la doble necesidad de hacer espordicamente algn deporte y almorzar, visti radiante un traje de bao y decidi seguir el itinerario de la gallina: con saltos cautelosos alcanz el tejado donde sta, vacilante y trmula, escoga con premura otro rumbo. La persecucin se torn ms intensa. De tejado en tejado recorri ms de una manzana de la calle. Poca afecta a una lucha ms salvaje por la vida, la gallina deba decidir por s misma los caminos a tomar, sin ningn auxilio de su raza. El muchacho, sin embargo, era un cazador adormecido. Y por nfima que fuese la presa haba sonado para l el grito de conquista.


Sola en el mundo, sin padre ni madre, ella corra, respiraba agitada, muda, concentrada. A veces, en la fuga, sobrevolaba ansiosa un mundo de tejados y mientras el chico trepaba a otros dificultosamente, ella tena tiempo de recuperarse por un momento. Y entonces pareca tan libre!


Estpida, tmida y libre. No victoriosa como sera un gallo en fuga. Qu es lo que haba en sus vsceras para hacer de ella un ser? La gallina es un ser. Aunque es cierto que no se podra contar con ella para nada. Ni ella misma contaba consigo, de la manera en que el gallo cree en su cresta. Su nica ventaja era que haba tantas gallinas, que aunque muriera una surgira en ese mismo instante otra tan igual como si fuese ella misma.


Finalmente, una de las veces que se detuvo para gozar su fuga, el muchacho la alcanz. Entre gritos y plumas fue apresada. Y enseguida cargada en triunfo por un ala a travs de las tejas, y depositada en el piso de la cocina con cierta violencia. Todava atontada, se sacudi un poco, entre cacareos roncos e indecisos.


Fue entonces cuando sucedi. De puros nervios la gallina puso un huevo. Sorprendida, exhausta. Quizs fue prematuro. Pero despus que naciera a la maternidad pareca una vieja madre acostumbrada a ella. Sentada sobre el huevo, respiraba mientras abra y cerraba los ojos. Su corazn tan pequeo en un plato, ahora elevaba y bajaba las plumas, llenando de tibieza aquello que nunca podra ser un huevo. Solamente la nia estaba cerca y observaba todo, aterrorizada. Apenas consigui desprenderse del acontecimiento, se despeg del suelo y escap a los gritos:


Todos corrieron de nuevo a la cocina y enmudecidos rodearon a la joven parturienta. Entibiando a su hijo, ella no estaba ni suave ni arisca, ni alegre ni triste, no era nada, solamente una gallina. Lo que no sugera ningn sentimiento especial. El padre, la madre, la hija, haca ya bastante tiempo que la miraban sin experimentar ningn sentimiento determinado. Nunca nadie acarici la cabeza de la gallina. El padre, por fin, decidi con cierta brusquedad:


Pero cuando todos estaban quietos en la casa y parecan haberla olvidado, se llenaba de un pequeo valor, restos de la gran fuga, y circulaba por los ladrillos, levantando el cuerpo por detrs de la cabeza pausadamente, como en un campo, aunque la pequea cabeza la traicionara: movindose ya rpida y vibrtil, con el viejo susto de su especie mecanizado.


Una que otra vez, al final ms raramente, la gallina recordaba que se haba recortado contra el aire al borde del tejado, pronta a renunciar. En esos momentos llenaba los pulmones con el aire impuro de la cocina y, si se les hubiese dado cantar a las hembras, ella, si bien no cantara, cuando menos quedara ms contenta. Aunque ni siquiera en esos instantes la expresin de su vaca cabeza se alteraba. En la fuga, en el descanso, cuando dio a luz, o mordisqueando maz, la suya continuaba siendo una cabeza de gallina, la misma que fuera desdeada en los comienzos de los siglos.


En esta fbula, genial para educar a los nios en valores, Esopo cuenta la historia de un granjero pobre que es premiado con una gallina que pone huevos de oro. Su suerte puede cambiar y pasar de ser terriblemente pobre a ser inmensamente rico, lo lograr?


Al da siguiente, oh sorpresa!, encontr un huevo de oro. Lo puso en una cestita y se fue con ella a la ciudad, donde vendi el huevo por un alto precio. Al da siguiente, loco de alegra, encontr otro huevo de oro.


Sin embargo, tambin podemos llevar a los nios a realizar una reflexin ms all de lo evidente: en qu casos de la vida se debe actuar de forma segura esto y en qu casos uno deberamos tener el coraje de intentar tener, ser o llegar ms lejos.


Incluso podemos discutir con ellos sobre esas decisiones absurdas y no meditadas en profundidad: como poner la bicicleta en el techo del coche cuando se est dentro del garaje y luego intentar salir, o dejar el estudio de un examen para el ltimo da.


Narra la historia del matrimonio Mazzini-Ferraz que parece estar maldito, ya que sus cuatro hijos varones, al llegar al ao y medio, sufren convulsiones que los dejan muy disminuidos mentalmente y con una virtualmente nula capacidad de razonar. El quinto hijo, una nia, nace y crece sin mayores problemas y con una capacidad mental normal. Un da los hermanos ven con detenimiento como una gallina es degollada y luego cocinada para la cena. Este hecho, en apariencia simple, desata de manera imprevisible una tragedia. Los hermanos deciden replicar el acto atroz que acaban de presenciar y utilizan a su hermanita para aquello.


Pollito no puede dormir y la seora Gallina tiene una gran idea para que tenga dulce sueos: decide contarle un cuento.



Entre dulces y pasteles una princesa descubrir que para que la amistad y el amor existan, lo nico que debe reinar es la generosidad. Disfruta de esta tierna historia que est hecha especialmente para que la leas, la escuches, la bailes y la cantes muchas, muchas veces


Profesora de nios de primaria, tengo experiencia en haber enseado a disfrutar de la lectura a niitos de 5 aos hasta los 11 aos.

Tambin soy escritora, narradora de cuentos, locutora y me gusta mucho la msica. Me encanta tocar la flauta traversa, la flauta dulce y un poquito de clarinete. Pero desde nia, me gusta dibujar y pintar.


A la edad de diez aos, Clarice perdi a su madre. Escritora desde edad temprana, envi varios cuentos al Diario de Pernambuco, que rechaz su publicacin en una seccin de contribuciones infantiles porque, mientras las historias de los dems nios posean algn tipo de narrativa, los textos de Clarice no describan ms que sensaciones. A los 21 aos logr publicar el libro Cerca del corazn salvaje, que haba escrito a los 19. Este libro recibi el premio Graa Aranha para el mejor romance publicado en 1943.


A pesar de ello, al final de la dcada de 60 y principio de los aos 70 public libros infantiles y algunas traducciones y adaptaciones de obras extranjeras, obteniendo un rampante reconocimiento e impartiendo charlas y conferencias en distintas universidades de Brasil.


Al da siguiente, Berta escupe sangre. Mazzini la consuela, pero nadie dice una palabra sobre el sntoma. Deciden salir del hogar y le piden a la sirvienta Mara que mate a una gallina. Los cuatro hijos se levantan del banco, van a la cocina y contemplan a la sirvienta degollando al animal.

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