Estimad@s tod@s
Antes que nada, reciban un cordial saludo.
Sobre la pregunta del tratamiento especifico que yo proporcionaría a
la enferma en cuestión expongo lo siguiente:
(i) Dado que la clasificación de Seddon (1943) considera que en la
neuropraxia se obtiene una recuperación "ad integrum" de las
alteraciones tanto sensitivas como motoras en el transcurso de días o
semanas, yo me pregunto ¿cuál es la necesidad de tratar algo que se
resuelve solo?,
(ii) Cabe la posibilidad de que nos encontremos ante otro tipo de
lesión nerviosa; en consecuencia, resultaría conveniente contar con
estudios neuro-fisiológicos y de imagen (resonancia magnética) con la
finalidad de documentar cabalmente cualquier lesión anatómica y/o
funcional. Lo anterior, debido a que existe la posibilidad de que el
nivel en donde se coloco la aguja para el procedimiento anestésico
difiera del dermatoma en el que se localiza la sintomatolgía; en cuyo
caso, estos estudios resultan mandatorios (en especial la resonancia
magnética) y ante la posibilidad de algún otro tipo de lesión como he
comentado (ej.: aracnoiditis). Por lo anterior, yo realizaria en esta
enferma estudios de imagen, le solicitaría una valoración neurológica
y en conjunto con los neurólogos y neuro-fisiologos consensuaría el
estudio neuro-fisiológico indicado para este caso particular,
(iii) Nuevamente quiero puntualizar que las alteraciones de tipo
estésico (parestesias, hipoestesias, hiperestesias, y anestesias) no
obtienen mejoría con neuromoduladores (a menos que estas se acompañen
de DOLOR y si ustedes cuentan con alguna referencia que sugiera su
utilización en esta sintomatología especifica en ausencia de dolor les
agradecería infinitamente el envío de la misma). Aclaro lo anterior,
por que las alteraciones sensitivas NO-DOLOROSAS no cuentan con
evidencia que fundamente el empleo de la neuromodulación farmacológica
con fines terapéuticos. Dicha acción es efectiva en dolor neuropático
claramente manifiesto (Hanppaa M, et al. NeuPSIG guidelines on
neuropathic pain assessment. Pain. 2011; 152: 14-27). En consecuencia
y dados los posibles efectos adversos que conlleva la terapia con
carbamacepina o amitriptilina, yo me abstendría por el momento con el
inicio de estos fármacos (a menos que se encuentre DOLOR y que este
fundamente su empleo).
(iv) Dado que se trata de la presencia de alteraciones sensitivas
posteriores a la realización de un procedimiento anestésico en una
región anatómica posiblemente alejada del sitio anatómico de
realización del propio procedimiento, vale la pena identificar si esta
sintomatología estaba presente antes del procedimiento para ello yo
revisaría la historia clínica y en caso de no contar con documentación
realizaría la documentación retrospectiva mediante interrogatorios
directos e indirectos SIN que esto dañe en forma alguna la relación
médico paciente.
(v) En ocasiones, la posibilidad de haber generado alguna lesión
promueve la hipervigilancia del grupo médico, las respuestas
defensivas hacia las dudas de la enferma, y la fractura de la relación
médico-paciente. Yo mejoraría la relación con la enferma, solucionando
sus dudas, y permitiendo la exposición de las mismas. en acuerdo con
la paciente le realizaría una evaluación psicoafectiva con ayuda de mi
equipo de psicologos. Al tiempo que trataría de sondear la posibilidad
de obtención de ganancias secundarias
Sin la intención de extenderme más y que la lectura de este correo
resulte tediosa, le daré respuesta al uso de vitaminas en dolor
neruopatico en la siguiente entrega. Sin más, reciban nuevamente un
saludo y agradezco el tiempo que dedican a mandar sus comentarios y en
leer las consideraciones de un servidor. Espero que mis comentarios
les sean de utilidad.
Atte.
> Mensaje enviado desde el sitio web por sergio vargas hernandez (
sernaro...@yahoo.com.mx).
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