La discriminación a sido un tema con el que se a tratado durante años, y con el cual se seguirá tratando sin importar todos los movimientos, pláticas, clases o lecturas que se den para tratar de persuadir al receptor. El discriminar ya es una característica del ser humano: este rechaza lo que es diferente, anormal o "molesto" a sus ojos. Se ve como algo cotidiano. La sociedad y los medios de comunicación vienen siendo los responsables, trabajando como cómplices. En la actualidad toda mente joven es moldeada y controlada por los mensajes y estereotipos que transmiten la televisión y el Internet. Gracias a esto, creen tener una idea de como deben ser las cosas, creen saber que es lo "correcto", piensan que eso es lo "normal". Y no únicamente los jóvenes tienden a tener etiquetas. Los adultos juzgan usando como base sus creencias o conocimientos transmitidos por sus padres. Creencias o costumbres que se quedan atrás. Creencias que deben cambiar. Un ejemplo puede ser la homofobia. Lo cierto es, que no importa cuanto se trate este tema, siempre, siempre, SIEMPRE habrá discriminación. El ser humano no puede llegar a desarrollarse socialmente de forma sana por completo. El ser humano no puede, simplemente, dejar de ser humano.