Mónica Laura Avero
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Un amplio marco de público, que desbordó la capacidad del salón del Centro Cultural La Vieja Usina, se dio cita anoche en Paraná para escuchar al presidente del bloque de senadores nacionales kirchneristas, Miguel Pichetto, a su par de Diputados, Agustín Rossi, al senador Eric Calcagno, al gobernador Sergio Urribarri y la senadora Blanca Osuna, organizadora del encuentro. De todos los opositores, Pichetto fue el que con más claridad expresó el eje que atravesó las disertaciones. “Tenemos que resistir el embate de una oposición destructiva que no se plantea alternativas, que no construye ideas para el futuro y que quiere cogobernar”, planteó y afirmó que “no hay precedentes en la vida democrática desde 1983 de una oposición tan destructiva que quiera interferir en la política económica e impositiva y dejar sin sustento fiscal al gobierno nacional”. Por su lado, Rossi planteó como “desafío” para “este año y medio que falta para las elecciones” a “consolidar el consenso social de la gestión presidencial, que crece día a día”. El legislador santafesino llamó a “construir mayor poder político”. Afirmó que el kirchnerismo es “la fuerza política que mayor número de militantes tiene en el país” -la calculó entre 300 y 400 mil- y “los únicos que estamos en la calle”. Propuso que cada militante podía “multiplicar” ese número si “convencía a un argentino por mes de acá a las alecciones”. CORPORACIONES. Rossi inició su exposición sobre “El poder de las corporaciones. Juegos de presión y fortaleza democrática” exhibiendo la fotografía de la dirigencia opositora reunida esta semana en la Sociedad Rural. Afirmó que la oposición política argentina “resignó su capacidad autónoma de decisión política y lo único que hace es llevar adelante los impulsos de los distintos sectores corporativos”. Sostuvo que los adversarios políticos del kirchnerismo carecen de “una idea de país distinto, independiente” y “simplemente tienen un anclaje en el sector corporativo y, en el caso de que llegasen al gobierno sólo ejecutarían el diseño del país que tiene el sector corporativo para la Argentina”. Rossi repasó las posiciones de la oposición en los debates sobre facultades delegadas, ley de medios, Consejo de la Magistratura, la estatización del sistema jubilatorio, para sostener que “a veces siento que tienen vergüenza de la política”. CONGRESO. “Rol del Congreso en esta etapa, la revalorización de la política, federalismo y proyecto nacional”, fue tema que ocupó al jefe de los senadores K. Su exposición estuvo centrada en comparar el rol de los parlamentos en el mundo para desacreditar a “los famosos consensos del republicanismo democrático argentino”. “Siempre que hubo consensos han perdido las grandes mayorías populares, significa no reconocer que en las sociedades democráticas existen conflictos de intereses, sectores en pugna que discuten por tratar de prevalecer los intereses que representan”, marcó Pichetto. DISTRIBUCIÓN. Al cerrar la jornada, Urribarri contó que había hablado por teléfono con Néstor Kirchner, a quien le había dicho que “Entre Ríos, con respecto a todas las provincias argentinas no es cualquier provincia y vamos a intentar protagonizar un proceso que afiance definitivamente un proyecto de distribución con equidad, para todos lo argentinos, vivan donde vivan, respondan a cualquier idea política”. Les pidió a los legisladores que transmitan a sus pares del Congreso Nacional que “aquí hay en esta provincia una reserva importantísima que no sólo va a resistir, sino va estar en la primera línea en la que tienen que estar los que tienen coraje”. Moderación LAS INTERVENCIONES giraron en torno a la defensa del modelo K, pero evitaron meterse en la interna peronista. El que estuvo más cerca en este sentido fue Pichetto, cuando lamentó ver “cómo algunos compañeros han perdido el rumbo, compañeros que han sido gobernadores de nuestro partido en provincias importantes se van a ir arrodillar al altar de la Sociedad Rural y se subordinan a Biolcatti”, arengó, en el tono de barricada más alto de la noche. Pero la respuesta no fue más que un fuerte aplauso. “Esperemos que vuelvan, el año que viene hay internas abiertas y esperamos que los compañeros que tengan visiones distintas puedan asumir el debate democrático y contribuir al fortalecimiento del peronismo, que haya conducta y compromiso con el partido”, agregó Pichetto y la cosa quedó ahí. |
Mónica Laura Avero