Son dias complicados, la plaza Murillo, centro del poder politico en Bolivia, es escenario de enfrentamientos entre civiles afines al proceso de cambio y policias amotinanados, el gobierno se aferra a la tesis de un golpe de estado en gestacion, ante la acusación los policias rebeldes afirman que "son policias no golpistas". Al momento de escribir este reporte no se vislumbran acuerdos entre el gobierno y los policias.Un policía me conmovió con la siguiente frase: a un preso le dan Bs 9 para comer y a nosotros Bs 4,50. #Bolivia
— Mery Vaca (@meryvaca) June 25, 2012