CUERPO
El cuerpo de las cosas, vuestro cuerpo, mi cuerpo, limite que contiene
la energía concreta del alma, del espíritu.
El cuerpo humano instrumento, medio o fin? Cuando el cuerpo humano
danza, se mueve, se suspende en el silencio del movimiento en el
espacio del tiempo; se transforma en lo sublime, en una vibración mas
sutil y poderosa, que vuela hacia el centro del cosmos, ese cosmos
interior que todos llevamos dentro del cuerpo, por fuera del cuerpo.
El cuerpo danzante es un cuerpo ALQUIMICO en constante transformación,
simbólica, gestual, atravesando el espacio a la velocidad de la luz,
para construir un discurso; filosófico, poético, natural, político,
artístico; que es el de expresarse a si mismo, a través de si mismo,
con la libertad natural de si mismo.
Al no poseer un cuerpo consiente, que somos? Cuerpo inconsciente,
cuerpo dormido, cuerpo cosa, cuerpo inerte, cuerpo muerto, cuerpo
esclavo, subcuerpo, cuerpo inútil.
Danzar consientiza el cuerpo, esclarece nuestra mente, nos conecta con
lo espiritual. Una sociedad danzante será más armónica, que una
sociedad que no danza.
La sociedad contemporánea se ha olvidado de danzar ritualmente para
sanarse y curarse de los males acumulados, el cuerpo de nuestra
sociedad actual a cambiado la danza ritual, por la danza mecánica, por
la repetición absurda, alienante, de una coreografía plana, sin
sentido ni significación de lo profundo, solo reina la superficie,
mucha superficie que nos desvirtualiza como danzantes humanos de
nuestro bello planeta tierra.
VACIO
Cuerpo vació es un paisaje en calma dispuesto a la acción y al reposo
al mismo tiempo, el vació propuesto como fuente de energía en
constante resurrección, como espacio infinito para ser acción plena,
levedad completa.
La poética del vacío no es la poética de lo triste, ni de lo
ausente, ni de la carencia, la poética del vacío esta más allá de
lo tangible en lo intangible, es una resurrección de instante en
instante, sobre y dentro de los espacios del cosmos.
Al danzar estamos vacíos del ayer, del mañana, al danzar solo existe
el ahora, que nos hace sentir dichosos de desplazarnos livianos,
henchidos de luz sobre las tres dimensiones a una cuarta o infinita
dimensión con toda nuestra humanidad.
La mente de la danza es vacía, para poder transformarse en lo que sea,
en lo que se quiera, la mente de la danza no puede estar llena, o se
convertiría en pesadez absoluta, en inmovilidad densa, en un espacio
por el cual no puede atravesar la luz, en un paisaje congelado de
oscuridad.
La mente de la danza es eternamente libre, serena y vacía.
Hay soledad vacía, hay soledad llena; la soledad es buena pero hay que
acompañarla, hay soledad creativa y hay soledad.
La sociedad contemporánea acumula y acumula cosas, no descarga las
cargas, le teme al vació, le teme a la soledad, se ha creado una
visión superficial y falseada del vacío, de la soledad, se ha mal
interpretado todo lo que suene a naturaleza, a libertad, a
espiritualidad.
EL cuerpo vacío, la mente vacía, la danza vacía nos posibilita a
reconstruir, corregir los errores, superar los horrores, resurrecionar
continuamente, florecer en cada amanecer, atravesando el vacío hacia
la omnipresencia lumínica de DIOS.