Querid@s compañer@s:
Después de estar físicamente con vosotros por fin en la pasada reunión aprovecho para agradecer tanto bien recibido y, ya de paso, coger carrerilla y compartir con vosotros el fruto de un rato de oración-relexión...
Este sábado, orando sobre el documento de Franklin de desafíos para la misión, de repente apareció algo relacionado con mi trabajo (nivel a) lo cotidiano,...nivel c) lo institucional,...compartimos sobre el trabajo, decía Alejandro...). Se trata de una entrevista que realizaré el jueves con RR.HH. Al parecer les han llegado informes muy positivos sobre mi desempeño en la empresa y quieren entrevistarme para posibles puestos en el futuro. Lo que me sorprendió es lo sensación de relación, de encaje e incluso de armonía entre todas las cosas que como miembros de CVX solemos hacer (nivel a y c y d) y este hecho aparentemente tan "práctico" o mundano. Me refiero a que se unió mi estrategia para preparar la entrevista con muchas cosas de CVX: los destinatarios de nuestra misión, los talentos, profesar a Dios en nuestra profesión...Me preguntaba si existiría algún miembro de CVX mundial con mi mismo perfil (profesor de una universidad privada) llamado a tener más incidencia de la que hasta ahora tengo...Que qué bueno sería compartirlo, proponer cosas, DEAE,...
No sé. A lo mejor se me ha ido mucho la olla pues esto simplemente es una entrevista para archivar mi CV y lo que pueda surgir en el futuro pero me ha gustado todo el "deseo" (sí, ese del que hablaba Blanca), la relación, el tejer redes, compartir experiencias,...e incidir en el modo de proceder ( el de Cristo, que decía Arrupe).
Sé que existen muchas cosas de las que he imaginado, pensado, orado...en ese rato (redes de profesores, profesionales, grupos apostólicos, ...) y no estoy inventando nada. Sólo quería compartir que el Señor es mi Pastor.
Un abrazo
Iván
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Iván Rodríguez Martín