Queridos amigos,
Imagino que diréis que estoy muy callado y no os he escrito nada del viaje, después de más de una semana en el país. … y no os falta razón. La verdad es que los días pasan rápido, pero también es verdad que no encontraba el momento de paz y el poso de lo que vamos viviendo para poder volcarlo a un correo.
Ahora aprovecho mi condición de “búho” y que Natalia y Maite, las compañeras de Cáritas que han venido conmigo, se han ido a la cama hace más de una hora para dedicar un rato a contaros de este viaje.
La primera anécdota nos llegó en Barajas, donde antes de facturar nos avisaron que el vuelo a Estambul donde hacíamos escala salía con una hora de retraso debido a la nevada en esa ciudad y que salvo que el vuelo de Estambul a Dhaka saliese tarde, es probable que lo perdiéramos pues sólo teníamos una hora en Estambul, … y que debíamos decidir si volar o retrasar el viaje un día. … Optamos por facturar pensando que si Estambul estaba con retrasos por la nieve, afectaría a todos los vuelos, …
Finalmente el retraso en la salida no fue de una hora, sino de dos, … así que la cosa no tenía buena pinta. Al llegar a Estambul tuvimos la buena noticia de que nuestro vuelo a Dhaka también estaba retrasado y pudimos cogerlo sin problema, e incluso nos dio tiempo a tomarnos una cerveza.
En Estambul la persona de RSC de Inditex, nos mandó un mail diciendo que en Bangladesh acababan de ahorcar a un famoso líder islamista que estaba condenado a muerte desde hacía 42 años y que podía haber revueltas en el país, que tuviésemos mucho cuidado. … decir que el país lleva tiempo con paros y manifestaciones que cortan las carreteras por una fuerte confrontación política entre los dos partidos principales: el que gobierna actualmente (laico) y una liga de partidos musulmanes, entre los que se encuentra algún partido radical islamista (aunque parece ser minoritario)
La llegada a Dhaka fue buena y en las calles se veía normalidad, pero nos dijeron que eso no era síntoma de nada, porque era viernes, día santo para los musulmanes, día de ir a la mezquita, que había que ver que ocurría en los días siguientes.
Tuvimos reunión de presentación con los responsables de programas de Cáritas Bangladesh y después de comer, tuvimos una reunión con el evaluador que llevaba en el país una semana y pico y que había estado visitando y evaluando los proyectos, para que pudiese presentarnos un primer avance de la evaluación. Ese día ya vino el primer cambio de planes y nos dijeron que ante el riesgo de que hubiese problemas por tierra, el viaje previsto al día siguiente a la región de Rajshahi, lo haríamos en avión.
… esa misma tarde y a pesar de ser viernes, quemaron varios coches en Dhaka, … Normalmente esto es algo que cuando estás en una ciudad de casi 20 millones de almas, sólo te enteras por los periódicos, … sin embargo en esta ocasión nosotros escuchamos la explosión de uno de los coches, porque ocurrió sólo a unos 500 m de la oficina de Cáritas donde estábamos alojados.
Esa tarde, a última hora fuimos a las oficinas que El Corte Inglés tiene en este país y tuvimos una reunión con el director de la oficina (más de 70 empleados) y la responsable de RSC. Nos contaron lo que hacían y como veían el país. … nos brindaron una buena acogida y fueron bastante transparentes, aunque de tema RSC no tenían mucho camino andado.
En la mañana del sábado tuvimos reunión con el Dr. Benedict, director nacional de Cáritas Bangladesh y a medio día volamos hacia Rajshahi. Nos alojaron en las habitaciones que tiene el recinto de Cáritas Diocesana y nos dijeron que esa tarde nos llevarían a ver el río Padma, que es como se llama el Ganges a su paso por Bangladesh y sobre todo, que al día siguiente no podríamos salir del recinto de Cáritas porque la situación se estaba complicando bastante, que ya había muerto once personas en las revueltas y que había que extremar precauciones. Pensando en los siguientes días, … habría que ir decidiendo día a día, según evolucionase la situación, salvo el día 16 que se celebraba la independencia y que al ser fiesta nacional no habría convocados paros y por lo tanto tampoco revueltas. … Total que otro cambio de planes.
El domingo lo dedicamos a reuniones con todos los responsables de los proyectos, presentaciones en ppt de todos ellos, diálogo, … conocer los proyectos que se están apoyando desde Cáritas Española, pero de momento, desde la sala de reuniones. … tuvimos una buena parte de la tarde libre y la dedicamos los tres a ver una peli en el ordenador.
Lunes, día de la independencia ¡¡¡ Bien ¡!!, ¡¡¡ podíamos salir ¡!!. Madrugamos y nos fuimos a visitar comunidades Adivasi, tuvimos encuentros con la gente en varios proyectos. En todos ellos aparte de enseñarnos los proyectos y lo que hacían, había un diálogo largo con la gente de la comunidad y en todos ellos el encuentro fue entrañable. Participaban mucho, nos contaban lo que hacían, lo que les preocupaba, lo que habían logrado, … una riqueza extraordinaria.
El martes volvía a haber paros convocados en todo el país y como afecta sobre todo al transporte por carretera, optaron por ir a visitar proyectos cercanos (unos 5 km a la redonda y movernos en unos carros tirados por bicicleta, … inimaginable el trabajo de estas pobres gentes que pasan el día pedaleando con 3, 4, 5 personas en la plataforma de detrás. … fue casi una hora de trayecto. El día lo pasamos visitando una escuela infantil, dialogando con sus profesores, visitando una parroquia, almorzando en una comunidad de religiosas y visitando una asociación de mujeres, donde también tuvimos un entrañable diálogo con ellas. Dos días extraordinarios de convivencia con la etnia Adivasi, viendo lo dura que son sus vidas, pero viendo también como siempre están activos, trabajando, en la tierra, en casa, con el ganado, …para encontrar su medio de vida. Son un pueblo abierto, que no le cuesta expresarse y compartir su vida, que participa activamente en los proyectos comunitarios, … que afronta el día a día con Esperanza, … y Cáritas está haciendo un gran papel en ese entorno rural: más de 90 escuelas infantiles, cooperativas de microcréditos, desarrollo comunitario, becas para que jóvenes puedan seguir estudiando, …
El miércoles, fuimos a visitar un proyecto de apoyo a niños de la calle en el mismo Rajshahi, … eso si que fue duro, decenas de niños y mujeres en una situación de pobreza extrema y sin ni siquiera poder vivir de lo que les ofrezca la tierra, sin nada que poder hacer para cambiar su realidad, muchos de ellos sin poder acudir a la escuela, … una realidad realmente sangrante y donde parece que no se puede hacer mucho. No hay identidad común, no hay tejido social, … por supuesto no hay ningún tipo de servicio público, …no hay nada, … Cáritas está presente, pero una presencia bastante testimonial, su opción está mucho más encaminada al desarrollo rural y su capacidad de intervenir en esta realidad urbana es muy reducida, … Fue desgarrador el testimonio de las mujeres, que trabajan como empleadas de hogar y ganan 8 € al mes y cómo no pueden hacer nada para cuidar de sus hijos. … una verdadera sacudida.
Después de eso cambiamos el ciclo carro del día anterior y esta vez nos movimos en unos moto carros (eléctricos), para ir a almorzar con el obispo y de ahí al aeropuerto para regresar a Dhaka. Al llegar tuvimos otra sorpresa. … Dado que seguía la situación tensa y que era peligroso moverse en coche, el coordinador de Cáritas había alquilado una ambulancia para llevarnos, … parece que es algo que se hace con cierta frecuencia, porque a las ambulancias se les respeta más. … un poco de cachondeo y una cierta dosis de alucine por nuestra parte, por un lado por los cuidados extremos que la gente de Cáritas estaba teniendo con nosotros y por otro, … por comprobar como en estos países vale casi todo. …
Desde esa noche y hasta nuestra partida el domingo estaremos alojados en CORR, el proyecto de comercio justo que es referencia en Bangladesh, gracias al cual muchísimas mujeres realizan un trabajo digno, mucho mejor remunerado que lo que son los salarios de referencia, realizando una labor muy interesante desde hace décadas y produciendo cosas tan bonitas como las que luego podemos disfrutar gracias a los compañeros de comercio justo de Cáritas.
El jueves, era el día dedicado a trabajar con Razaul Karim, el responsable de RSC de Inditex en Bangladesh. Un tipo interesante, musulmán con una larga barba, teñida de naranja (los compañeros de CORR se quedaron asustados cuando vieron que nos íbamos con una persona así). Esta vez el transporte fue en bicycle ricksaw y fue atravesando el caótico Dhaka. Es inimaginable la contaminación (y eso que apenas había coches ni autobuses estos días), el continuo atasco de todo tipo de vehículos, los miles de puestos vendiendo de todo, los millones de personas de un sitio para otro, corriendo, pitando, gritando, apretujándose, … y todo está sucio, muy sucio, una suciedad que está por todos lados y que se te pega al pelo, a la ropa, … a mi me recordaba mucho a mi primer aterrizaje en el inmenso Lima de 1991 y la dura realidad de los pueblos jóvenes, … aunque esto, si cabe es todavía más extenso, más inabarcable (… y 22 años más tarde) esta ciudad es una muestra del sinsentido que vivimos, aquí la pobreza, se convierte en verdadera miseria.
Karim nos llevó a visitar dos fábricas textiles, una de ellas en el centro de Dhaka, en un edificio urbano, con 6 plantas dedicadas a la producción textil. Estando allí es inevitable acordarse del derrumbamiento del Rana Plaza y las más de 1.100 personas que perdieron la vida hace unos meses y constatas como cualquier accidente puede tener unas consecuencias incalculables… La segunda fábrica más a las afueras en un edificio construido recientemente, que igualmente tiene 9 plantas, todas ellas dedicada al corte, al cosido, al lavado, al planchado, … 3.500 personas trabajando en un solo edificio. Desde luego la segunda fábrica era mucho mejor que la primera (que dijeron estaban pensando trasladarse a un nuevo edificio), pero en ambas se constata lo duro que es el trabajo en el textil, apenas mecanizado, un trabajo absolutamente monótono, en cadena, con un ruido permanente, ambiente cargado, …
Ciertamente se hacen muchísimos controles, se han incorporado muchas mejoras y desde luego Inditex tiene un planteamiento bastante serio en todo esto, controla edificios, contrataciones, salarios, hace examen médico de las personas que aparentan ser jóvenes y no tienen DNI para certificar su edad, … pero la realidad de esta industria es muy dura en cualquier caso, aunque para los que consiguen trabajar en las fábricas se sienten muy afortunados, comparados con su entorno. Más de cuatro millones de personas, la mayoría mujeres, trabajan en la industria textil de este país.
Para mayor complejidad, son fabricas locales que trabajan por encargo, nunca son fabricas propiedad de la marca que luego vende y cosen para todo el mundo: en una misma fábrica y el mismo día, vimos prendas fabricadas para Bershka, para Zara, para Benetton, para Carrefour, para C&A, para Primark, … y otras 6 ó 7 marcas que no se comercializan en España o que yo no conocía.
… y hoy, de nuevo viernes y de nuevo día santo, ha sido día de poca actividad con Cáritas y hemos tenido la oportunidad de conocer más a fondo la vida cotidiana de Dhaka: sus mercados, sus calles, sus ríos, … es impresionante la inmensa humanidad que vive aquí y las condiciones en las que viven. … no soy capaz de imaginarme lo que tiene que ser esta realidad en verano a 42-45 grados, con una humedad del 90%, … o cuando llueva y todo sea barro, … por no pensar lo que sería esta ciudad con una inundación. Ya ocurrió en el año 1971 y se habla de 500.000 muertos y más de un millón de desaparecidos.
Mañana es nuestro último día en Bangladesh y tendremos todas las reuniones de cierre con el obispo, el director de Cáritas, los responsables de programas, …
Bueno, hasta aquí todo más o menos descriptivo, … ¿el poso que queda?, … pues que me siento realmente estremecido, interpelado con lo injustamente repartido que está este mundo, con la enorme diferencia que hay entre nuestra segura y cómoda vida y la de estos nuestros hermanos, que no tienen ninguna oportunidad, que vivimos en un mundo absolutamente desigual, que tenemos millones de hermanos aquí y en otros muchos lugares que viven indignamente y que cuando lo vivo tan cerca siento verdadero dolor por tanto abandono, por tanta impotencia.
Caigo en la cuenta, (más aún) de que, cada vez más nuestra vida y la suya están tremendamente entrelazadas, no sólo porque nuestra contaminación contribuye de alguna manera a los desastres naturales que puede tener unas dimensiones incalculables, sino porque para poder comprarme una camisa barata, alguien tiene que coser por pocos céntimos la hora, porque mientras vivan como viven es inevitable que vengan a buscar su oportunidad en nuestros países, porque mi cotidianeidad hace que sean muchos los momentos en que me desenfoco y me ocupo,… y hasta me preocupo de temas, … que vistos desde esta realidad no son nada importantes.
Unido a eso, me queda la abierta acogida que hemos tenido y no sólo por los compañeros de Cáritas, sino por todo el mundo con quien nos hemos juntado, incluso a los desconocidos que hacíamos fotos en la calle. Son un pueblo que ha sufrido mucho, que tiene un presente y un futuro muy complicado, pero son personas que mantienen que mantienen un claro espíritu de confianza, de salir adelante, de lograr el sustento diario, …
Bueno, siento mucho haberos largado semejante rollo y además seguramente leído desde fuera, no sea capaz de trasladar ni la mínima parte de lo vivido en esta semana y pico, que ha estado plagada de experiencias, que ahí quedan para toda la vida. Yo he tenido la suerte de poder compartir todo esto con Natalia y con Maite, que me han ayudado a ver más, a sentir más y a pasar muy buenos momentos.
… , se ha vuelto a convocar otra semana de paros y de movilización, acaba de caer un chaparrón y no quiero imaginar como estarán las casas de hojalata, la gente que vive en la calle, … pero en unas horas todos saldrán a buscarse la vida, irán andando o en richsaw porque apenas habrá autobuses y la vida, … la suya y la nuestra continuará, esperando que seamos capaces de hacer este mundo un poco más fraterno.
Un fuerte y agradecido abrazo,
jose
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