| BUENAS NOCHES SR. ROBERTO BABALAWO ILE TUNTUN : QUE SU PALABRA VAYA SIEMPRE ADELANTE ( LEXICO VENEZOLANO ) , PERO DEBO RECORDARLE QUE EN OSHA EL OMIERO ( AGUA SEDATIVA O TRANQULIZADORA ) TAMBIEN ES INDISPENSABLE PARA LA MAYORIA DE LAS CEREMONIAS , EBBOS ,ETC., ,, ASI MISMO ES PREPARADA ( RECOLECTADAS CON EL DEBIDO DERECHO ANTE OZAIN , LAVADAS Y RIPEADAS CON LOS DEBIDOS OROS Y SUYERES ) , POR NOSOTROS LOS (LAS) OLORISHAS ...ME EXTRAÑA QUE NO LO HAYA MENCIONADO EN SU POSTEO .... SALUDO ... ORLANDO ROMERO QUINTERO ( ONI SHANGO ) ...... --- El mié 1-abr-09, Balalawo Ile Tuntun <babalawo_...@hotmail.com> escribió: |
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La palabra Moyugba proviene del Yoruba
emi - Yo; ayugba - saludo =Yo te saludo. Cada vez que hacemos
cualquier rito, o acto de adoración en la religión
Yoruba de la diáspora lo iniciamos con omi tuto, una libación
de agua fresca. Mientras hacemos la libación se dice lo
siguiente.
Omi fun egun, omi fun ile, omi fun gbogbo keke
timbelaye timbelese Oloddumare. Omituto, ona tutu, tuto laroye, tuto
ile tuto ariku babawa.
La moyugba se divide en tres partes. La
primera inicia con un saludo a Oloddumare, llamándolo por
todos los nombres con el que es alabado, en un acto que reconoce al
Divino Creador y su omnipotencia. Aunque a menudo es citado como una
deidad silente y distante, en la tradición Osha Ifa cubana,
Oloddumare debe ser reverenciado en todos los rituales, dado que sin
el Dios Supremo nada es posible.
Después de rendir
homenaje a Oloddumare, rendimos tributo a dos ancestros que jugaron
un papel importante en el esquema de la religión Yoruba o
Lucumí. Que son Asedá (Ashedá) y Akodá;
quienes fueron los dos primeros discípulos de Orunmila, y lo
ayudaron a diseminar la palabra de Ifa y su sabiduría a toda
la humanidad.
Continuamos rindiendo homenaje al tiempo.
Reconocemos en el pasado, el presente y el futuro, al indispensable
testigo de los minutos de viaje de la humanidad a través de la
real existencia y entonces pedimos por la existencia continuada del
mundo y nuestra especie.
Después, rendimos tributo a
nuestra madre (Iyatobi) y padre (Babatobi), los dos seres más
esenciales, sin los cuales no podríamos obviamente existir. Un
pueblo muy orientado a la familia, el Yoruba y sus descendientes, dan
gran importancia y respeto a sus progenitores a quienes adoran
durante su vida y continúan adorando aun después de la
muerte. En efecto nuestros padres son tan sagrados como cualquier
Orisha.
Cuando se rinde homenaje a Ara - la Tierra; el cuerpo
físico del planeta- el Ile- el suelo que pisamos tanto como la
casa donde vivimos. Como un observador silente, este planeta nos
provee de nuestra existencia y es el receptor eventual de todas
nuestras acciones. El Ilé nos da vida, nos nutre a través
de toda nuestra existencia y después de nuestra muerte la
nutrimos a ella con el cuerpo que ella sustento durante años.
Como conocemos el Olorisha no puede ser cremado, sino que debe
retornar a la tierra que lo proveyó.
La segunda sección
de una moyugba consiste de los saludos a nuestros ancestros।
Los ancestros son denominados Egúngún o Egún.
Estos no deben confundirse con Arao rún (Araonú)
ciudadanos del cielo; o los Iwin - Almas errantes que vagan por la
tierra. Egungun son aquellos espíritus que están
relacionados con nosotros por la sangre y a través de nuestra
ascendencia de Orishas. Todos los otros son Ara orún.
Los
Iwin son entidades negativas, usualmente espíritus de personas
que han muerto antes de su debido tiempo, por suicidio o a través
de la influencia de brujerías o encantamientos. Aunque no es
una práctica ortodoxa, hay Olorishas que rinden homenaje en
sus Moyugbas a sus guías espirituales. Esto es un error. Estas
entidades son reconocidas en un segmento particular y generalizado de
la Moyugba, y no deben ser incluidos entre nuestros Egún
porque ellos simplemente no son Egún. Ara orún como
veremos son reconocidos en la estrofa final del segundo segmento
cuando decimos:
Moyugba gbogbo wán olodó
araorún, oluwó, iyalosha, babalosha, omó kolagbá
Egún mbelése Olodumare.
Los Yorubas consideran a
los ancestros tan importantes y sagrados como los Orishas y
merecedores del mismo respeto. En efecto, Los Egun completan al
Orisha como se aclara en el proverbio Ikú lóbi osha (El
muerto parió al Santo).
En esta etapa en la Moyugba,
unos ancestros son llamados para que nos ayuden en la propia
ejecución de las Ceremonias y ofrezcan su apoyo y sabiduría
para el beneficio de los presentes. Después tenemos que
saludar a los devotos de Egungún, cuando rendimos homenaje a
aquellos ancestros que acompañan a nuestros primeros
iyalorishas - madrinas; babalorishas -padrinos; oyugbona- segunda
madrina, la asistente de la iyá o babalorisha en ese orden y
después todos aquellos presentes dentro de la casa.
La
tercera parte y final consiste de un rezo a Oloddumare y a todas las
otras entidades que llamamos antes para que ellos aseguren el
bienestar de los devotos, de su compañera en la vida y de
todos aquellos que puedan estar presentes. Los rezos se dicen para
que no llegue el daño a ninguno de los presentes y para que no
los aflija el infortunio que no esté dentro del destino
escogido.
Moyugba
Moyugba Olofín, Moyugba
Olorún, Moyugba Oloddumare
Olorún Alabosudayé,
Alabosunilé
Olorún Alayé, Olorún
Elemí
Moyugba Ashedá, Moyugba Akodá
Moyugba
ayaí odún, oní odún, odún
olá
Moyugba babá, Moyugba yeyé
Moyugba
ará, Moyugba ilé
Moyugba gbogbowán olodó
araorún, oluwó, iyalosha, babalosha, omó kolagbá
Egún mbelése Oloddumare
Omi tuto, ona tuto, ilé
tuto, owo tuto, omó tuto, tuto nini, ariku
babawa. Omi fun
Eggun, omi fun ilé, omi fun Olorun. (Mientras se dice esto se
rocia agua en el piso con los dedos)
Araorún, ibá é
layén t’orún (Nombres de los egun uno a uno,
conocidos por el oficiante a lo que los presentes responden una y
otra vez) ibá é
Después de saludar a
todos los ancestros conocidos o reverenciados de acuerdo a la
tradición del ascendente del Olorisha, el sacerdote dice:
Ibá
é layén t’orún gbogbó Egún
araorún orí emí naní (Se menciona el
nombre propio en reverencia a nuestros ancestros)
Ibá é
layén t’orún gbogbó Egún araorún
orí iyalorisha emí (aquellos que acompañan a la
iyalorisha - madrina -o babalorisha - padrino)
Ibá é
layén t’orún gbogbó Egún araorún
orí Ojigbona emí (Los de la Oyugbona)
Ibá é
layén t’orún gbogbó Egún araorún
orí ni gbogbó igboro kalé ilé (Los de
todos los presentes en la casa)
Ibá é layén
t’orún gbogbó Egún, gbogbowán olodó,
lagbá lagbá, Araorún, otokú timbelayé,
mbelése Olorún, Olodumare.
Kinkamashé -
(Iyálorisha or Babálorisha)
Kinkamashé -
(Oyugbona)
Kinkamashé - (Oriaté)
Kinkamashé
- (Babalawó)
Kinkamashé (Cualquier Olorishas vivo de
su linaje que queramos saludar o rezar por él)
Kinkamashé
Orí Eledá emí naní - (Yo)
Kinkamashé
gbogbó kalenú, igboró, aburó, ashíre,
Oluwó, Iyalosha, Babalosha, kale ilé.
Significado de
las palabras usadas en esta Moyugba:
Moyugba Saludo o rindo
homenaje a
Olofín Dueño del Palacio
Olorún
Dueño del cielo
Olodumare. Dueño de la vasta
extensión del universo
Alabosudayé Los protectores
globales de la tierra
Alabosunilé. Los protectores de la
tierra
Alayé El primer ser viviente (Dios)
Elemí.
El dueño del aliento
Ashedá y Akodá Los
divinos mensajeros
Ayaí odún Los días
pasados
Oní Odón El día presente
Odún
olá Los días por venir, el futuro
Babá
Padre
Iyá Madre
Yeyé Mamá
Ará
Cuerpo; el planeta
Ilé El suelo que pisamos; la casa donde
estamos
Con Agua fresca hago que sea el Camino fresco, la casa
fresca,
inteligencia fresca, el dinero fresco, las manos frescas,
fresca
sea la salud de nuestro padre (mayor).
Agua para los
muertos, agua para la tierra que nos sustenta, agua
para el
sol.
Gbogbowán olodó A quellos que partieron de
nuestro camino y viven al borde del río (Los Olorishas
fallecidos)
Araorún (Araonú) Ciudadanos del
Cielo
Oluwó Sacerdote de Ifá
Iyalosha Madre de
santo; sacerdotisa
Babalosha. Padre de santo; sacerdote
Omó
kolagbá Alto sacerdote dotado y reconocido en todos los
aspectos de la religión.
Mbelesé al pie de Ibá
é layén t’orún (t’orún) Aquellos que
han partido de la tierra al cielo (orún reré)
Alagbá
lagbá Todos los ancianos, presentes o no (lit. un anciano
entre ancianos)
Otokú. El o ella que falleció
Timbelayé.
Firme en el otro mundo
Kinkamashé. La bendición
Ojigbona
(Oyugbona) Asistente de la iniciación Iyá o
Babálorisha
Oriaté El sacerdote de mayor rango que
realiza las ceremonias
Emí naní. Yo; por mi
mismo
Gbogbó kalenú Los presentes en la casa
Igboro
Visitantes
Aburo (abure) Hermano o hermana
Ashiré Niño
pequeño; otra acepción: que se monta o es caballo de
los Orishas (persona que es posesionada por un Orisha)
Kalé
ilé Todos los que estan en la casa
A continuación
mencionamos a algunos ancestros de renombre que pueden ser invocados
en cada Moyugba
Este primer grupo son los pioneros que son
vagamente recordados, quienes pudieron estar en Cuba a inicios del
siglo XIX. Virtualmente nadie conoce nada de estos Olorishas, por el
hecho que muchos de ellos estaban asociados con el Cabildo San José
80.
Gbangboshé Awapitikó
Malaké la
grande
Malaké la Chiquita
Dadá
Kaindé
Adeú
Tawadé
Odé
Waro
Ña Inés, Yenyé T’Olokún
Teresita
Ariosa, Oñí Osun (aunque algunas fuentas han dicho que
ella se llamaba Oshún Funké o Oshún Kayodé)
Omó
Delé
Obankolé
Adufé
Aunque algunos
de los Olorishas del siguiente grupo son tan enigmáticos como
el anterior, ellos son más recordados pues estuvieron activos
durante la última mitad del siglo XIX y en los inicios del
siglo XX.
Ña Rosalía, Efunshé Warikondó,
Fundador de la rama Egbado.
Omó Oshosi. En el último
cuarto del siglo XIX, Efunshé pudo haber introducido en Centro
Habana la ceremonia adoshú osha practicada hoy y que
eventualmente se ha esparcido al resto de la isla.
Ma
Monserrate González, Obá Tero. Fundador de la rama
Egbado.
Oní Shangó. Obá Tero es la fuente de
muchos Orishas Egbado en Cuba: Olokún, Oduduwá, Bromú,
Yewá, y otros. Su descendencia está muy bien enmarcada
en Matanzas.
Fermina Gómez, Oshabí ordenada por
Ma Monserrate González, Oshabí se conoció como
la más reputada fuente en Cuba de Orishas de Egbado, como
Olokún, Yewá y Oduduwá hasta su muerte en 1950.
Ella heredó su conocimiento de su Iyalorisha Obá
Tero.
Arabia Oviedo, sacerdotisa de Oyá que fundó
una descendencia en Pueblo Nuevo, Matanzas. Su descendencia es
probablemente la segunda más numerosa en Matanzas.
Timotea
"Latuán" Albear, Ajayí Lewú Oní
Shangó y una de las primeras Obá Oriatés।
Ella entrenó a Octavio Samá, Obadimejí.
Ña
Belén González, Apóto, fundadora de la
descendencia conocida como "la pimienta", no esta claro si
ella fue un Oló (omo) Oshún u Oní Yemaya. Fue
ordenada en Cuba por una iyalorisha conocida como Teresita Oshún
Funké, probablemente la misma Teresita Ariosa. Una fuente dice
que fue ordenada por La China Silvestre, Oshún Miwá, y
otros dicen que Apóto fue quien la ordenó (sacramento)
Oshún Miwá.
Ña Margarita Armenteros, Ainá
Yobo Fundadora de otra importante descendencia en la
Habana.
Tibursia Sotolongo, Oshún Mewá y Obá
Oriaté Abelardo Bequé (Becker), Oñí Osun
(Tibursia) desciende de Ainá Yobo.
Ño Filomeno
García, Atandá Babalawó, onilú –tamborero
y abegí - escultor, quienes junto con Añabí,
tallaron los primeros Bata ortodoxos construidos en Cuba. Atandá
es también considerado por haber tallado la mascara de Olokún
(posiblemente Geledé) usada en el siglo XIX en la localidad de
Regla, Cuba, para bailar para este Orisha.
Ño Juan "el
cojo," Añabí Babalawó, onilú
tamborero y abegí - tallador quien junto con Atandá,
talló los primeros tambores bata ortodoxos construidos en
Cuba.
Ño Remigio Herrera, Adeshiná.
Probablemente uno de los primeros Babalawos que llegaron a la isla
por el año 1830 y que pudo haber tenido alguna participación
en las ceremonias para crear los primeros tambores Bata de Atanda y
Añabi en Cuba. Aunque el entró a Cuba a través
de Matanzas, donde vivió un número de años, es
también bien conocido en Regla donde pasó los últimos
35 años en la isla e inicio el Cabildo Yemayá que más
tarde fue heredado por su hija Josefa "Pepa" Herrera,
Eshúbí.
Octavio Samá, Obadimejí.
El primer hombre nacido en Cuba Obá Oriate, discípulo
de Latuán. Obadimejí fue ordenado dos veces; a Oshun en
su nativa Sabanillas, y a Agayú cuando llegó a la
Habana a finales del año 1900. Latuán y Efunshé
rechazaron creer que el había sido ordenado y demandaron que
se realizara nuevamente el ritual. En el Itá se descubrió
que él verdaderamente había sido ordenado, de aquí
su nombre "Rey convertido dos veces" o como se dice en Cuba
"el que fue coronado dos veces"
José Roche,
Oshún Kayodé. Ordenado en 1896 por Tranquilina
Balmaseda, Omí Saya, una religiosa descendiente de Efunshé.
Oshún Kayodé fue probablemente el segundo hombre
Oriaté, entrenado particularmente por Latuán.
Calixta
Morales, Odé Deí. Algunas fuentes creen que fue hija de
Efunshé. Otros dicen que fue una buena amiga de Lydia Cabrera
quien la llamó "la última gran mujer apwón."
Fue posiblemente la primera Olorisha de Oshosi ordenada en
Cuba.
Josefa "Pepa" Herrera, Eshúbí.
Hija de Adeshina y posiblemente la primera Olorisha ordenada en
Elegba en Cuba.
Ña Inés, Yenyé T’Olokún
y Ma Monserrate González, Obá Tero fueron las primeras
que la ordenaron en el último cuarto del Siglo XIX. Es
recordada por la procesión del Cabildo que desfilaba
anualmente a través de la ciudad de Regla en honor a Yemayá
y Oshun.
Tata Gaytán, Ogundá-fún. Famoso
Babalawo que murió en 1945, y probablemente el primero que fue
ordenado en Cuba. Adeshina lo consagró a finales de 1900. Más
conocido por ser el primer Babalawo que consagró Olokún
a otros Babalawos a inicios del siglo XX.
Aurora Lamar, Obá
Tolá. Hasta el año 59, Aurora Lamar fue probablemente
la Iyalorisha más prolifera en Cuba ordenando sobre 2000
personas. Ella introdujo la religión en Santiago de Cuba en
1940. Su descendencia es probablemente la más extensa
actualmente.
Tomás Romero, Ewín Letí.
Tomás Romero fue discípulo de Obadimejí. Fue uno
de los más populares Oriatés después de la
muerte de su mentor.
Nicolás Valentin Angarica, Obá
Tolá. Obá Tolá fue ordenado por Obadimejí
en 1941, y aprendió con este hasta la muerte de su padrino en
1944. Aunque trabajo con su padrino un período corto de
tiempo, trajo a la Habana el conocimiento que había obtenido
de su familia en su nativa Carlos Rojas en Matanzas. Fue descendiente
de una larga línea de Olorishas. Es el más recordado
por haber escrito el primer libro publicado sobre la religión
Lukumi en cuba, en 1950: "El Lucumí al Alcance de
Todos."
Lamberto Samá, Ogún Toyé.
Uno de los dos mas importantes Oriaté que sucedió a la
generación de Tomás Romero.
Dar coco
El
Oráculo que determina las tiradas de coco se denomina Oráculo
de Biague, se denomina así ya que fue Biagué el primer
sacerdote que lo utilizó. A pesar de que muchos piensan que es
un Oráculo muy simple, no es así ya que se tiene que
tener en cuenta no solo como caigan los cocos sino la posición
en que estos caen para que se sepa que Orisha está
hablando.
Dice un patakí
que había un Awo que se llamaba Biagué quien tenía
un hijo que de nombre Adiatoto, a quien le había enseñado
su único secreto, que consistía en la manera de tirar
los cocos. En la casa de Biagué, habían más
muchachos, otros hijos de crianza, muchachos que le obedecían
como un padre y él consideraba, como hijos suyos, todos se
tenían como hermanos, pero Adiatoto era su verdadero hijo, que
era el más pequeño
Cuando murió Biague,
todos aquellos hijos adoptivos le robaron cuanto tenía y su
hijo Adiatoto, quedó pasando trabajos, Andando el tiempo el
Oba-Rey, del pueblo quiso averiguar a quien pertenecían esos
terrenos y ordenó averiguar por sus dueños. Aparecieron
muchos supuestos, los hijos adoptivos declararon que el terreno les
pertenecía, pero no tenían pruebas que lo acreditasen y
que constituía el secreto.
El Rey se vio obligado a
publicar por medio de sus voceros el derecho que tenía quien
presentara las pruebas. Adiatoto tuvo noticias de que lo andaban
buscando. Al presentarse le pidieron las pruebas y como el solamente
era el único que las tenía porque su padre se la había
enseñado, dijo: "Esto es mío, iré a las
murallas que dividen las estancias y desde allí tiraré
los cocos a la plaza, si caen boca arriba esa es la prueba de lo que
mi padre me enseño".
Así fue, al tirar los
cocos, todos respondieron con Alafia, entonces el Oba le hizo entrega
de los terrenos que fueron usurpados por los falsos hijos de
Biague.
Para darle coco a cualquier Santo.
Se
reza.
Alaru fusi lé Orisha badaro, fumi aabonitosi soro
atí
ibére na obi atí diloggun, nina oruko
gbogbo na orisha
tikué nitosi kan i yewó modukué
obi Eleggua.
Los cocos se ponen en el suelo mientras se reza y
se echa agua, se cogen los cuatro pedazos de coco en la mano
izquierda y con la derecha se pica de uno un pedacito con la uña
y se dice en cada pedacito.
"obinu ikú, obinu eyo,
obinu ofo, aikú babawa"
Entonces se cambian de
mano los cocos y con la mano izquierda se toca el suelo y el
receptaculo del Orisha
al que se le vaya a dar los cocos y se dice.
"ilé
mokué, eleguá mokué, ilé mokué,
eleguá mokué, ilé mokué, eleguá
mokué"
Y los demas responden "Akueye".
Luego
se toca la mano con la que tiene aguantado el coco con la otra en el
suelo y se dice.
"akueye owó, akueye omá,
aikú babawa"
Se unen las manos hacia arriba y se
dice "Obi Eleguá,
Obi Eleguá". Y los demas contestan "Asonia". Y
se tiran los cocos en el suelo.
A partir de como caigan los
pedazos de cocos, con la parte cóncava hacia arriba o no, hay
5 combinaciones. Se le llamara blanco y negro a los pedazos de cocos
tomando en cuenta que el blanco es la parte de la masa blanca y el
negro es la de la cascara negra.
Se debe conocer que cuando
dos cocos caigan uno encima del otro a esto se le denomina que vienen
con Iré, Iré por el Orisha si los cocos muestran su
parte blanca hacia arriba o por el muerto si caen uno encima del otro
pero mostrando la parte negra.
Alafia. Cuatro blancos hacia
arriba.
Itagua. Tres blancos y uno negro hacia arriba.
Elleife.
Dos blancos y dos negros hacia arriba.
Okana. Tres negros y dos
blancos hacia arriba.
Oyekun. Cuatro negros hacia arriba.
Alafia
es letra verdadera, dice que si.
Itagua es letra insegura, si
se pregunta de nuevo y sale Itagua, se le llama a esto Itagua Melli y
es que si, sino hay que ver que pide el Orisha o el muerto.
Elleife.
Letra segura, dice que si. Lo que se sabe no se pregunta.
Okana.
Letra negativa, dice que no, hay que ver que quiere el
Orisha.
Oyekun. Letra de muerto, hay que ver que quieren los
eggun.
En Yoruba a los cocos se les llama Obi o Agbón.
De mi parte lo felicito por esta aclaratoria
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