¿Es o no inmortal el hombre? por Ouspensky

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Sep 5, 2011, 10:03:06 PM9/5/11
to Cuarto Camino Argentina
¿Es o no inmortal el hombre? por Ouspensky

—Trataré de contestar a esta pregunta, dijo Gurdjieff., pero les
advierto que eso no se puede hacer de manera plenamente satisfactoria,
con los elementos que la ciencia y el lenguaje ordinario ponen a
nuestra disposición.

"Usted pregunta si el hombre es inmortal o no. "Contestaré a la vez
sí y no. "Esta pregunta tiene numerosos aspectos. Primero:

¿qué significa inmortal?

¿Habla usted de la inmortalidad absoluta, o admite usted diferentes
grados?

Si por ejemplo, después de la muerte del cuerpo subsiste algo que vive
aún un cierto tiempo, conservando su conciencia, ¿puede esto ser
llamado inmortalidad o no?

En otras palabras, a su parecer, ¿cuánto tiempo debe durar tal
existencia, para ser llamada inmortalidad? ¿No implica esto entonces
la posibilidad de una inmortalidad «diferente» según los hombres? Y
tantas otras preguntas.

No digo esto sino para mostrar cuán vagas son palabras tales como
«inmortalidad» y cuan fácilmente pueden engañarnos. De hecho nada es
inmortal. Dios mismo es mortal. Pero la diferencia entre Dios y el
hombre es grande, y naturalmente Dios es mortal de manera diferente a
la del hombre.

Seria mucho mejor sustituir la palabra «inmortalidad» por las palabras
«existencia después de la muerte». Contestaré entonces que el hombre
tiene posibilidad de existencia después de la muerte. Pero la
posibilidad es una cosa, y la realización de la posibilidad es otra.
"Examinemos ahora de qué depende esta posibilidad, y lo que significa
su realización." Gurdjieff. resumió en pocas palabras todo lo que ya
había sido dicho sobre la estructura del hombre y del mundo. Reprodujo
el esquema del rayo de creación ( ) y el de los cuatro cuerpos
del hombre ( ). Pero con respecto a los cuerpos del hombre,
introdujo un detalle que no había dado antes. Recurrió otra vez a la
comparación oriental del hombre con un carruaje, un caballo, un
cochero y un amo, y volviendo al esquema, añadió: —El hombre es una
organización compleja. Está formado de cuatro partes que pueden estar
conectadas, no conectadas, o mal conectadas. El carruaje está
conectado al caballo por las varas, el caballo al cochero por las
riendas, y el cochero a su amo por -la voz de su amo. Pero el cochero
debe oír y comprender la voz del amo, debe saber cómo conducir; y el
caballo debe estar adiestrado a obedecer a las riendas. En cuanto a la
relación del caballo con el carruaje, debe estar correctamente
enganchado. De esta manera, entre las cuatro partes de esta compleja
organización existen tres relaciones, tres conexiones ( ).

Si una sola de ellas presenta algún defecto, el conjunto no puede
funcionar como un todo. Las conexiones entonces no son menos
importantes que »los cuerpos». Al trabajar sobre sí mismo, el hombre
trabaja simultáneamente sobre los «cuerpos» y sobre las «conexiones».
Pero se trata de dos clases de trabajo. "El trabajo sobre sí debe
comenzar por el cochero. El cochero es el intelecto. A fin de poder
oír la voz del amo, ante todo el cochero no debe estar dormido — se
debe despertar. Luego, puede suceder que el amo hable un lenguaje que
el cochero no comprenda. El cochero debe aprender este lenguaje.
Cuando lo sepa, comprenderá a su amo. Pero esto no basta, debe también
aprender a conducir el caballo, a engancharlo, a alimentarlo, a
cuidarlo, y a mantener bien el carruaje — porque no serviría de nada
el que comprenda a su amo, si no está en condiciones de hacer algo. El
amo da la orden de partida. Pero el cochero es incapaz de marchar
porque no ha alimentado al caballo, no lo ha enganchado, y no sabe
dónde están las riendas. El caballo representa las emociones. El
carruaje es el cuerpo. El intelecto debe aprender a gobernar las
emociones. Las emociones siempre arrastran al cuerpo.

Este es el orden en que se debe llevar el trabajo sobre sí. Pero
fíjense bien: el trabajo sobre los «cuerpos», es decir sobre el
cochero, el caballo y el carruaje, es una cosa. Y el trabajo sobre las
«conexiones», es decir, sobre la «comprensión del cochero» que lo une
a su amo, sobre las «riendas» que lo conectan al caballo, sobre las
«varas» y los «arneses» que conectan el carruaje con el caballo — es
algo totalmente diferente. "Sucede a veces que los cuerpos están en
excelente estado, pero que las «conexiones» no se establecen.
Entonces, ¿de qué sirve toda la organización? Como sucede con los
cuerpos no desarrollados, la organización total es entonces
inevitablemente gobernada desde abajo. En otras palabras: no por la
voluntad del amo, sino por accidente. "En el hombre que tiene dos
cuerpos, el segundo cuerpo es activo con relación al cuerpo físico.


Esto significa que la conciencia en el «cuerpo astral» tiene pleno
poder sobre el cuerpo físico." Gurdjieff. puso el signo (+) sobre el
cuerpo astral, y el signo (—) sobre el cuerpo físico ( ). "En el
hombre que tiene tres cuerpos, el tercero, es decir el «cuerpo
mental», es activo con relación al «cuerpo astral» y al cuerpo físico;
'esto quiere decir que la conciencia en el «cuerpo mental» tiene pleno
poder sobre el «cuerpo astral» y sobre el cuerpo físico." Gurdjieff.
puso el signo (+) sobre el "cuerpo mental", y el signo (—) sobre el
"cuerpo astral" y el cuerpo físico, ambos reunidos por un corchete
( ).

"En el hombre que tiene cuatro cuerpos, el cuerpo activo es el cuarto.
Esto significa que la conciencia en el cuarto cuerpo tiene pleno poder
sobre el «cuerpo mental», el «cuerpo astral» y el cuerpo físico." G.
puso el signo (+) sobre el cuarto cuerpo, y el signo (—) sobre la
unión de los otros tres ( ). "Como ustedes ven, dijo, hay cuatro
situaciones totalmente diferentes. En un caso, todas las funciones
están gobernadas por el cuerpo físico. Éste es activo; con relación a
él, todo el resto es pasivo ( ).


En otro caso, el segundo cuerpo tiene poder sobre el cuerpo físico. En
el tercer caso, el «cuerpo mental» tiene poder sobre el «cuerpo
astral» y sobre el cuerpo físico. Y en el último caso el cuarto cuerpo
tiene poder sobre los tres primeros. Ya hemos visto que en el hombre
que no tiene sino el cuerpo físico se puede establecer entre sus
diversas funciones, exactamente el mismo tipo de relación que existe
entre los diferentes cuerpos. Las funciones físicas pueden gobernar al
sentimiento, al pensamiento y a la conciencia. El sentimiento puede
gobernar a las funciones físicas. El pensamiento puede gobernar a las
funciones físicas y al sentimiento. Y la conciencia puede gobernar a
las funciones físicas, a los sentimientos y al pensamiento. "En el
hombre que tiene dos, tres y cuatro cuerpos, el cuerpo más activo es
también el que vive más tiempo, en Otras palabras, es «inmortal» en
relación a un cuerpo inferior." Dibujó de nuevo el diagrama del rayo
de creación, y al lado de la tierra, colocó el cuerpo físico del
hombre.

—Este es el hombre ordinario, dijo, el hombre número 1, 2, 3 y 4. Sólo
posee el cuerpo físico. Cuando este cuerpo muere, no le queda nada de
dicho cuerpo. El cuerpo físico está compuesto por elementos
terrestres, y con la muerte, regresa a la tierra. Polvo es y al polvo
volverá. Para un hombre de este género, es imposible hablar de ninguna
clase de inmortalidad. Pero si un hombre posee el segundo cuerpo
(colocó el segundo cuerpo en el diagrama, paralelamente a los
planetas), este segundo cuerpo está formado por elementos del mundo
planetario, y puede sobrevivir a la muerte del cuerpo físico. No es
inmortal en todo el sentido de la palabra, porque después de un cierto
tiempo, muere a su vez. Pero en todo caso, no muere con el cuerpo
físico. "Para un hombre que posee el tercer cuerpo (colocó el tercer
cuerpo en el diagrama, paralelamente al sol), este cuerpo compuesto de
elementos del sol, puede existir después de la muerte del «cuerpo
astral». "El cuarto cuerpo está formado por elementos del mundo
estelar, es decir elementos que no pertenecen al sistema solar, y. por
consiguiente, si se ha cristalizado dentro de los límites del sistema
solar, no hay nada dentro de estos límites que pueda destruirlo.


Esto significa que un hombre que posee el cuarto cuerpo es inmortal
dentro de los limites del sistema solar. "Ahora ven por qué es
imposible contestar de primera intención a la pregunta: ¿es o no
inmortal el hombre? Un hombre es inmortal, otro no lo es, un tercero
trata de llegar a ser inmortal, un cuarto se imagina ser inmortal, y
sin embargo no es sino un pedazo de carne." Cuando Gurdjieff. iba a
Moscú, nuestro grupo se reunía sin él. Guardo el recuerdo de varias
conversaciones. Giraban alrededor de la idea del milagro, y del hecho
de que el Absoluto no puede manifestar su voluntad en nuestro mundo,
que esta voluntad se manifiesta solamente bajo la forma de leyes
mecánicas, y que ella misma no puede manifestarse en violación a estas
leves.

Yo no sé cuál de nosotros fue el primero en recordar una anécdota bien
conocida pero poco respetuosa, en la que vimos al instante una
ilustración de esta ley. Se trataba de la historia del viejo
seminarista, que en su examen final, no comprendía todavía la idea de
la omnipotencia divina.

—Bien, déme un ejemplo de alguna cosa que el Señor no pueda hacer,
dijo el obispo examinador.

—Es muy simple, su Eminencia, contestó el seminarista, todos sabemos
que ni el Señor mismo puede ganar a un as de triunfo con un dos
ordinario." Nada podía ser más claro. Había más sentido en esta tonta
historieta que en mil tratados de teología. Las leyes de un juego son
la esencia misma del juego. La violación de estas leyes destruiría el
juego entero.

Es tan imposible que el Absoluto interfiera en nuestra vida y
sustituya con otros los resultados naturales de causas accidentalmente
creadas por nosotros, o fuera de nosotros, como que un dos le gane al
as de triunfo.

Turgueniev escribió en alguna parte que todas las oraciones ordinarias
pueden reducirse a ésta: "Señor, haz que dos y dos no sean cuatro".
Esto es lo mismo que el as de triunfo del seminarista. En otra ocasión
hablamos de la luna y de su relación a la vida orgánica sobre la
tierra. Y uno de nosotros encontró un excelente ejemplo para ilustrar
esta relación. La luna es la pesa de un reloj de péndulo.

La vida orgánica corresponde a su mecanismo, que es puesto en marcha
por las pesas. Las pesas jalan la cadena que pasa alrededor de la
rueda de engranaje, que pone en movimiento las pequeñas ruedas del
reloj y sus agujas. Levántese la pesa y el reloj se detendrá
inmediatamente. Asimismo la luna es una pesa gigantesca, suspendida a
la vida orgánica y que la hace andar. Sean cuales fueren nuestros
actos, buenos o malos, inteligentes o estúpidos, todos los movimientos
de las ruedas y de las agujas de nuestro organismo dependen de esta
pesa que continuamente ejerce su presión sobre nosotros. Personalmente
estaba muy interesado por la cuestión de la relatividad considerada en
relación a lugar, quiero decir al lugar en el mundo. Ya había llegado
desde hacía tiempo a la idea de una relatividad dependiente de la
interrelación de magnitudes y de velocidades. Pero la idea de lugar en
el orden cósmico era enteramente nueva para mí, así como para todos
los demás. Cuánto me extrañó, al convencerme poco después que esto era
lo mismo; en otras palabras cuando comprendí que la magnitud y la
velocidad determinaban el lugar, y que a su vez el lugar determinaba
la magnitud y la velocidad. Recuerdo otra conversación más que tuvo
lugar en el mismo período. Le preguntaron a Gurdjieff sobre la
posibilidad de un lenguaje universal.

—Es posible un lenguaje universal, dijo Gurdjieff., pero la gente no
lo inventará jamás.

—¿Por qué? se le preguntó.

—Primero, porque ya ha sido inventado desde hace mucho tiempo,
respondió Gurdjieff. Luego, porque la capacidad de comprender y de
expresar ideas en este lenguaje depende no sólo del conocimiento de
este lenguaje, sino también del ser. Diré aún más. No hay uno, sino
tres lenguajes universales. El primero, lo podemos hablar y escribir
permaneciendo a la vez dentro de los limites de nuestro propio
lenguaje. La única diferencia está en que los hombres, cuando hablan
su lenguaje ordinario, no se comprenden entre ellos, pero en este otro
lenguaje sí se comprenden. En el segundo lenguaje, el lenguaje escrito
es el mismo para todos los pueblos; observen, por ejemplo, las cifras
y las fórmulas matemáticas; los hombres siguen hablando su propio
lenguaje, no obstante cada uno comprende al otro, aunque el otro hable
un lenguaje desconocido. El tercer lenguaje, escrito o hablado, es el
mismo para todos. En este nivel, la diferencia de lenguajes desaparece
enteramente.

—¿No es esto lo mismo que ha sido descrito en los Hechos como el
descenso del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, cuando comenzaron a
comprender todos los lenguajes? preguntó alguien.

Ya había notado que tales preguntas siempre irritaban a Gurdjieff. —Yo
no sé, no estuve allí, dijo. Pero en otras ocasiones, alguna pregunta
oportuna conducía a explicaciones nuevas e inesperadas-

Durante una conversación, se le preguntó si había cualquier cosa que
fuese real, o que permitiese alcanzar algo real en las enseñanzas y
ritos de las religiones existentes.

—Sí y no, dijo Gurdjieff, Imaginen que estemos aquí un día hablando de
religiones y que la sirvienta Masha oiga nuestra conversación.
Naturalmente la comprenderá a su manera, y repetirá a Iván el conserje
lo que recuerde; Iván lo comprenderá también a su manera, y repetirá
lo que recuerde a Pedro, el cochero de la casa contigua. Pedro se va
al campo, y cuenta en el pueblo lo que hablan estos señores de la
ciudad.

¿Piensan ustedes que lo que cuente conservará alguna semejanza con lo
que hemos dicho?

Tal es precisamente la relación entre las religiones existentes y lo
que fue en su origen. Tenemos las enseñanzas, las tradiciones, las
oraciones y los ritos, no de quinta mano, sino de vigésimoquinta, y
naturalmente casi todo ha sido desfigurado hasta el punto de llegar a
ser irreconocible; lo esencial se ha perdido hace mucho tiempo.

"Por ejemplo, en todas las confesiones cristianas, la tradición de la
Última Cena, la última comida de Cristo con sus discípulos, desempeña
un papel importante. Las liturgias y toda una serie de dogmas, de
ritos y de sacramentos tienen aquí su origen. Esta tradición ha dado
lugar a cismas, a separaciones de Iglesias, a la formación de sectas.
Cuántos han perecido por haber rehusado aceptar tal o cual
interpretación. Pero es un hecho que nadie comprende verdaderamente lo
que Cristo hizo con sus discípulos en aquella velada. No hay
explicación que se parezca, aun aproximadamente, a la verdad; primero
porque el texto mismo de los Evangelios ha sido muy desfigurado por
los copistas y los traductores; luego porque habían sido escritos para
los que saben. Para los que no saben, los Evangelios no pueden
explicar nada. Mientras más se esfuerzan por comprenderlos, tanto más
se hunden en el error. "Para comprender lo que sucedió durante la
Cena, es indispensable conocer primero ciertas leyes.
¿Se acuerdan ustedes de lo que dije sobre el cuerpo astral?

Resumámoslo brevemente. Los hombres que tienen un «cuerpo astral»
pueden comunicarse entre sí, a distancia, sin recurrir a medios
físicos. Pero para que tales comunicaciones lleguen a ser posibles,
aquéllos deben establecer algún «lazo» entre sí. Con este propósito,
si se separan, los que se alejan llevan consigo a veces un objeto
perteneciente a la persona con la cual desean permanecer en relación,
preferiblemente un objeto que haya estado en contacto con su cuerpo de
modo que haya podido ser penetrado por sus emanaciones. De la misma
manera, para mantener una relación con una persona muerta, sus amigos
tienen la costumbre de conservar objetos que le han pertenecido.

Estos dejan en cierta forma, un rastro detrás de ellos, algo como
hilos o filamentos invisibles, que permanecen tendidos en el espacio.
Estos hilos ligan el objeto dado a la persona — viva o muerta — a la
que pertenecía este objeto. Los hombres tienen este conocimiento desde
los tiempos más remotos, y se han servido de él en las formas más
variadas

Pueden reconocerse sus rastros en las costumbres de muchos pueblos.
Ustedes saben por ejemplo que muchos de ellos practican el rito de la
hermandad de sangre. Dos o más hombres mezclan su sangre en la misma
copa y beben de esta copa. Luego son considerados como hermanos de
sangre. Pero el origen de esta costumbre debe buscarse en un plano más
profundo. Primitivamente, se trataba de una ceremonia mágica para
establecer un lazo entre «cuerpos astrales».

La sangre tiene cualidades especiales. Algunos pueblos, por ejemplo
los Judíos, atribuyen a la sangre un significado particular y
propiedades mágicas. Ustedes comprenden ahora, que según las creencias
de ciertos pueblos, si se establece un lazo entre «cuerpos astrales»
la muerte no lo quebranta. "Cristo sabía que tenía que morir. Esto
había sido decidido de antemano. Él lo sabía y sus discípulos lo
sabían también. Y cada uno de ellos conocía el papel que tenía que
desempeñar. Pero al mismo tiempo, querían establecer un lazo
permanente con su Maestro. Con este fin, Cristo les dio su sangre a
beber, y su carne a comer. De ninguna manera era pan ni vino, sino su
verdadera carne y su verdadera sangre.

La Última Cena fue un rito mágico, análogo a una «hermandad de sangre»
para establecer un lazo entre «cuerpos astrales».

Pero ¿dónde está quien aún pueda encontrar en las religiones actuales,
el rastro de esto y comprender su sentido? Hace mucho tiempo que todo
ha sido olvidado y que se ha substituido el sentido original con
interpretaciones enteramente diferentes. Las palabras permanecen, pero
su significación se ha perdido desde hace siglos.

Esta conversación, y sobre todo su final, provocaron muchas
conversaciones en nuestros grupos. Muchos se sentían repelidos por lo
que G. había dicho sobre Cristo y sobre la Cena; otros por el
contrario, sentían en esto una verdad que nunca hubiesen podido
alcanzar por sí mismos

FRAGMENTOS DE UNA ENSEÑANZA DESCONOCIDA

P. D. OUSPENSKY

http://groups.google.com/group/secreto-masonico

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Nov 5, 2024, 8:34:53 PM11/5/24
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