|
MISA
DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
"La
Eucaristía es fuente y culmen de toda la
vida cristiana" (LG 11)
|
|

Página de
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
18 años en Internet
La edición de la Misa
Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y
Santoral, enviada por correo por sistema de
grupos, es las más antigua de Internet,
comenzó en el año 1998 y hoy llega a más de
23.500 suscriptores.
|
|
Suscriptores: 23.583
|
15-11-2016
|
Edición
Nº
MD 4.670
|
T. Ord.
Ciclo C
Semana
XXXIII
|
|
|
|
ANTÍFONA DE
EN TRADA Cf. Jer 29, 11.12.14
Dice el Señor: yo tengo designios de
paz y no de aflicción. Invóquenme y los
escucharé y pondré fin a su cautiverio.
ORACIÓN
COLECTA
Señor y Dios nuestro, concédenos
vivir siempre con alegría bajo tu mirada, ya
que la felicidad plena y duradera consiste en
servirte a ti, fuente y origen de todo bien.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina contigo en la unidad del Espíritu
Santo, y es Dios, por los siglos de los
siglos.
LECTURA
Apoc 3, 1-6. 14-22
Lectura del libro del Apocalipsis.
Yo, Juan, oí al Señor que me decía:
Escribe al Ángel de la Iglesia de
Sardes: «El que posee los siete Espíritus de
Dios y las siete estrellas afirma: "Conozco
tus obras: aparentemente vives, pero en
realidad estás muerto. Permanece alerta y
reanima lo que todavía puedes rescatar de la
muerte, porque veo que tu conducta no es
perfecta delante de mi Dios. Recuerda cómo has
recibido y escuchado la Palabra:
consérvala fielmente y arrepiéntete. Porque si
no vigilas, llegaré como un ladrón, y no
sabrás a qué hora te sorprenderé. Sin embargo,
tienes todavía en Sardes algunas personas que
no han manchado su ropa: ellas me acompañarán
vestidas de blanco, porque lo han merecido. El
vencedor recibirá una vestidura blanca, nunca
borraré su nombre del Libro de la Vida y
confesaré su nombre delante de mi Padre y de
sus Ángeles". El que pueda entender, que
entienda lo que el Espíritu dice a las
Iglesias». Escribe al Ángel de la Iglesia de
Laodicea: «El que es el Amén, el Testigo fiel
y verídico, el Principio de las obras de Dios,
afirma: "Conozco tus obras: no eres frío ni
caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por
eso, porque eres tibio, te vomitaré de mi
boca. Tú andas diciendo: Soy rico, estoy lleno
de bienes y no me falta nada. Y no sabes que
eres desdichado, digno de compasión, pobre,
ciego y desnudo. Por eso, te aconsejo:
cómprame oro purificado en el fuego para
enriquecerte, vestidos blancos para revestirte
y cubrir tu vergonzosa desnudez, y un colirio
para ungir tus ojos y recobrar la vista. Yo
corrijo y reprendo a los que amo. ¡Reanima tu
fervor y arrepiéntete! Yo estoy junto a la
puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me
abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.
Al vencedor lo haré sentar conmigo en mi
trono, así como Yo he vencido y me he sentado
con mi Padre en su trono". El que pueda
entender, que entienda lo que el Espíritu dice
a las Iglesias». Palabra
de Dios.
Comentario: Es un mensaje breve a una iglesia
que se muere. La
Iglesia universal
tiene las promesas de la eternidad. Sin
embargo, cualquier Iglesia particular puede
desaparecer. El manto blanco significa vida
interior: ser revestido de Cristo. A lo
largo del Apocalipsis, el color blanco
significa gozo, fuerza, victoria, gloria
eterna.
SALMO Sal
14, 2-4. 5
R. Al vencedor, lo haré sentar
conmigo en mi trono.
El que procede rectamente y practica
la justicia, el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua. R.
El que no hace mal a su prójimo ni
agravia a su vecino, el que no estima a quien
Dios reprueba y honra a los que temen al
Señor. R.
El que no se retracta de lo que
juró, aunque salga perjudicado, el que no
presta su dinero a usura ni acepta soborno
contra el inocente. El que procede así nunca
vacilará. R.
ALELUYA 1Jn
4, 10
Aleluya. Dios nos amó primero y
envió a su Hijo como víctima propiciatoria por
nuestros pecados. Aleluya.
EVANGELIO
Lc 19, 1-10
Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo según san Lucas.
Jesús entró en Jericó y atravesaba
la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico
llamado Zaqueo, que era el jefe de los
publicanos. Él quería ver quién era Jesús,
pero no podía a causa de la multitud, porque
era de baja estatura. Entonces se adelantó y
subió a un sicómoro para poder verlo, porque
iba a pasar por allí. Al llegar a ese lugar,
Jesús miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo,
baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en
tu casa». Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió
con alegría. Al ver esto, todos murmuraban,
diciendo: «Se ha ido a alojar en casa de un
pecador ». Pero Zaqueo dijo resueltamente al
Señor: «Señor, ahora mismo voy a dar la mitad
de mis bienes a los pobres, y si he
perjudicado a alguien, le daré cuatro veces
más». Y Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la
salvación a esta casa, ya que también este
hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo
del hombre vino a buscar y a salvar lo que
estaba perdido». Palabra
del Señor.
Comentario: Todos en Jericó señalaban a
Zaqueo: ¿cómo se convertiría un hombre de
esta clase, acostumbrado a los negocios
sucios? ¿Qué castigo le enviaría Dios? Pero
en vez de castigarlo, vino Dios a su casa.
Jesús demuestra ser guiado por el Espíritu
cuando divisa a Zaqueo entre tanta gente; y
comprende en ese momento que ha venido ese
día a Jericó más que todo para salvar a un
marginado del Reino de Dios.
ORACIÓN
SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que está ofrenda
sea agradable a tus ojos, nos otorgue la
gracia de servirte con amor, y nos obtenga los
gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE
COMUN IÓN Sal 72, 28
Mi dicha es estar cerca de Dios, y
poner mi refugio en el Señor.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA
COMUNIÓN
Después de haber recibido los dones
pascuales te pedimos humildemente, Señor, que la
Eucaristía que tu
Hijo nos mandó celebrar en su memoria aumente
la caridad en todos nosotros. Él que vive y
reina por los siglos de los siglos.
|
|
REFLEXIÓN
BÍBLICA
|
|
Zaqueo, él quería ver quién era
Jesús.
Lc 19, 1-10
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant
1. ¿QUIEN
ERA ZAQUEO?
Jesús entró en Jericó y atravesaba
la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico
llamado Zaqueo, que era el jefe de los
publicanos. La escena es en la Jericó herodiana,
a 3
kilómetros al sur
de la vieja, que era la única habitada. Lucas
es el único que narra esta escena. A la
fascinación que causan las riquezas, y que
Lucas expuso en el pasaje del joven que no
“siguió” a Jesús por sus muchas riquezas, la
conversión de Zaqueo presenta un ejemplo en
contrapartida. Es otro caso, aquí con hechos,
del tema de la misericordia de Jesús, tan
destacado en los relatos de este evangelista.
Zaqueo, que significa “el puro,” “el
justo,” o, si es abreviatura de Zacarías,
“Dios se acordó,” es presentado por este
relato en dos caracteres íntimamente unidos
entre sí. Es “jefe de publícanos” y hombre
“rico.”
Los publícanos eran los recaudadores
de los impuestos de Roma a Israel. Por eso
eran aborrecidos por los judíos, como
coautores de la dominación romana. La
autoridad de Roma admitía de éstos una
cantidad alzada, y luego ellos podían
resarcirse en los cobros del pueblo. Ello
dejaba un margen de abuso manifiesto en los
beneficios. Acaso por eso era “rico.” Máxime
siendo “jefe” de los publícanos de toda
aquella zona de Jericó (cf. Lc 3:12-13).
(Comentarios de la Biblia Nácar-Colunga)
2. SITUARSE
POR DONDE JESÚS HA DE PASAR
El buen deseo se ve en este hombre
de “estatura pequeña,” por lo que se sube a un
árbol, y no tiene reparo en “correr” para
situarse por donde Jesús ha de pasar.
A su paso, Jesús lo miró, lo llamó,
y dijo que bajase “pronto”, en esta palabra
hay un ansia espiritual de ganarle, porque
“hoy tengo que hospedarme en tu casa.” El bajó
“con toda prisa.” Este rasgo de este relato
corresponde al ansia que Jesús tiene de él. Y
lo recibió en su casa “con alegría.” La
murmuración judía no podía faltar al ver que
se hospedaba en la casa de un “pecador.” Esta
palabra tenía para ellos el sentido de un
hombre inmerso en toda impureza “legal,” que
aquí también podía ser moral por su oficio.
Al escribir este fragmento, Lucas es
rápido en la descripción de la escena. Pero va
a lo fundamental de los hechos. Zaqueo está
convertido. El confiesa su satisfacción:
“Señor, yo doy la mitad de mis bienes a los
pobres, y si he perjudicado a alguien, le doy
cuatro veces más.”
En la Ley se
exigía el cuádruple en casos de robo (Ex
21:37; 22:1). Pero en caso de fraudes sólo se
exigía una quinta parte, a más de la
devolución o compensación de lo defraudado
(Lev 5:24; Núm 5:6.7). En el uso de esta época
sólo estaba vigente la satisfacción de una
quinta parte sobre lo robado. (Comentarios de la Biblia Nácar-Colunga)
Así, la oferta de Zaqueo es: la
primera, como una indemnización; y la segunda,
un acto de generosidad muy por encima de lo
que la justicia exigía entonces
3. HOY
TENGO QUE ALOJARME EN TU CASA
Zaqueo, baja pronto, porque hoy
tengo que alojarme en tu casa. Nuevamente nos
vuelve a asombrar la actitud de Jesús que toma
la iniciativa. En efecto, Zaqueo no le había
pedido algo especial, él solo sencillamente
gozaba de una curiosidad por conocer a ese
Jesús de quien probablemente había oído
hablar. Lo maravilloso es que Jesús se
adelanta, es decir él se invita a sí mismo.
Entonces podemos asumir que Jesús quiere vivir
con nosotros, él quiere entrar en nuestra
casa, permanecer en ella. Por tanto nos
preguntamos ¿Le dejamos? “Estoy a la puerta
llamando; si alguno me oye y abre, entraré en
su casa y cenaré con él y él conmigo” (Ap
3,20). Jesús desea ante todo la intimidad con
nosotros. Precisamente porque hoy tengo que
alojarme en tu casa, dice Jesús, es decir
ahora.
4. SE
HA IDO A ALOJAR EN CASA DE UN PECADOR
Y nos sigue maravillando Jesús, este
relato rompe todas las barreras. Los fariseos
se reconocían los más cumplidores y los
maestros espirituales de su pueblo, aún más
ello ni siquiera intentaban reunirse con los
publicanos ni menos con los pecadores
públicos. Por tanto ellos nunca intentarían
entrar en las casas de estos publicanos y
pecadores, porque temían contaminarse. Sin
embargo Jesús se acerca sin prejuicios, a
pesar de las chismes de los fariseos.
5. Y
JESÚS LE DIJO: - HOY HA LLEGADO LA
SALVACIÓN A ESTA
CASA
Al contrario de los fariseos, Jesús
no tiene temor de contaminarse por entrar en
la casa de este publicano y lo especial sucede
al revés, Jesús contagia a Zaqueo la
salvación, porque donde entra el Salvador
entra la salvación. Es así, como Zaqueo,
sorprendido por este amor gratuito e
incondicional, lo recibió con alegría. Y es
tan grande el contagio, que Zaqueo cambia de
vida. Lo extraordinario, es que él cambia sin
que Jesús le exija nada, ni tan siquiera le
proponga. Zaqueo ha sido vencido por la fuerza
del amor. El que los fariseos daban por
perdido, hasta el punto de no acercarse a él,
ha sido salvado. Porque el Hijo del hombre
vino a buscar y a salvar lo que estaba
perdido.
6. YA
QUE TAMBIÉN ESTE HOMBRE ES UN HIJO DE
ABRAHAM
Con Jesús llegó a Zaqueo la “salud.”
También él, aunque degradado por los fraudes y
malos negocios, era digno de ser hijo de
Abraham: de la suerte de los judíos dignos y
rectos. Y, sin duda, también a toda su “casa”,
lo mismo que antes participarían de “riqueza
de iniquidad.”
Y se hace ver que ésta era la misión
de Jesús. Lo criticaban por “comer y beber con
los publícanos y pecadores” (Lc 15:1) y les
respondió con las parábolas de la
misericordia. Y aquí se responde, aparte de
los hechos, con destacar que ésta era la
misión del Hijo del hombre: que “ha venido a
buscar y salvar lo que estaba perdido.” Esta
sentencia de Jesús debe de provenir de otro
contexto. Pero es el complemento “sapiencial”
al hecho de esta conversión. San Ambrosio ve
en Zaqueo un fruto maduro que cae del árbol a
la primera sacudida que le hace Jesús.
7. JESÚS
ES UNA PRESENCIA QUE TRANSFORMA.
El maravilloso Jesús, invitado a un
banquete donde al anfitrión le produce
alegría, lo motiva al desprendimiento, donde
él regala la salud universal. Jesús es amigo
de pecadores, Jesús es una presencia que
transforma.
En efecto, la mirada de Jesús
transforma a los hombres, así lo hizo en
Zaqueo. En este publicano, alcanzamos a
descubrir un fondo de buena voluntad. Es así,
como recaudador no rechaza el encuentro con
Jesús, todo lo contrario lo busca y lo hace
con sinceridad. Por esa razón es recompensado
por Jesús.
El Señor les Bendiga
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
|
|
PARA
LA LECTIO DIVINA (3)
|
|
SI LA FE NO SE
TRADUCE EN «BUENAS OBRAS» NO ES AUTÉNTICA,
NO ES CREÍBLE, NO ES CAMINO.
La liturgia
de la Palabra que
nos propone hoy la Iglesia presenta
las dos dimensiones de la salvación en Cristo
Jesús: la estrictamente personal y la
comunitaria. Bien estará que detengamos
nuestra reflexión sobre estos dos momentos del
único itinerario que va desde la fe al
testimonio de vida.
Por un
lado, tenemos a Zaqueo, que, tras haber
reconocido a Jesús y haberlo recibido en su
casa «muy contento» e indiferente a las
murmuraciones de la gente que le considera «un
pecador» público, decide dar la mitad de sus
bienes a los pobres y, en caso de fraude,
restituir «cuatro veces más». Así pues, su fe
es una fe eficaz, una fe que no tarda en
traducirse en opciones concretas y en gestos
de benevolencia con el prójimo, sobre todo con
los pobres. Sabemos muy bien que si la fe no
se traduce en «buenas obras» no es auténtica,
no es creíble, no es camino.
Por otro lado, tenemos las
comunidades cristianas a las que se dirige el
apóstol Juan en la primera lectura: su
comportamiento deja mucho que desear en
diferentes aspectos y el apóstol no puede
callar: sería caer en connivencia, sería
comprometerse él mismo. Por eso hace lo
contrario: les indica a las comunidades la
necesidad de traducir en gestos concretos y
creíbles la fe que profesan públicamente. Un
compromiso como ése tiene dos aspectos: el
primero es negativo y consiste en la necesidad
de eliminar de la vida comunitaria todo lo que
pueda comprometer su salud espiritual; el
segundo es positivo y consiste en cultivar con
alegría y un sentido de gran responsabilidad
el don de la fe. Como perspectiva última de
este compromiso, el apóstol habla del premio
reservado a todos los que, con Jesús y como
Jesús, podrán ser reconocidos como
«vencedores».
|
|
ORACION (3)
|
|
¡Señor
Jesús, cuántos muertos andantes por uno solo
que vive! Está muerto quien se alimenta del
alboroto babélico que le rodea. Un alboroto
hecho a base de televisión, discotecas, rumor,
curiosidades inútiles. Está vivo el que,
alejado de una propaganda interesada, es capaz
de mantenerse en silencio para ir en busca de
la verdad. Está muerto quien corre de una
manera frenética, sin meta, hipnotizado por la
moda, drogado por la diversión y la actividad
desenfrenada. Está vivo quien es capaz de
cultivar una libertad interior que le permite
comprar «oro acrisolado en el fuego» para ir
contra la corriente hacia el verdadero bien;
«vestidos blancos» para convertirse en
personas reflexivas y capaces de vencer una
superficialidad que se propaga; «colirio» para
recuperar la vista y estar así en condiciones
de llevar a cabo decisiones equilibradas y
responsables.
Está muerto quien, radiante del
poder y de la neurosis del beneficio, se
acomoda en su bienestar, indiferente a las
tragedias humanas, impermeable a las llamadas
de la justicia. Está vivo quien no ignora el
mal que ha hecho ni se esconde o huye, sino
que intenta restituir cuatro veces más para
restablecer a la persona ofendida. ¡Señor
Jesús, cuántos muertos andantes por uno solo
que vive!
|
|
SANTORAL (4)
|
|
SAN ALBERTO MAGNO S. XIII
Durante los años 1245 a 1248,
un dominico bávaro que había cursado sus
estudios en Padua, el Maestro Alberto de Lavingen, enseñaba en
París en el Monte de Santa Genoveva, siendo el
más entusiasta de sus seguidores un joven
Hermano de su propia Orden, Tomás de Aquino,
nacido al pie de Monte Casino. El espíritu
universal de Alberto franqueaba a la juventud
estudiantil, llegada de todos los países, un
mundo nuevo: el de la física de Aristóteles,
ilustrada por sus intérpretes judíos y árabes.
El profesor parisino pasaría después a
Colonia, a donde le siguió Tomás. Más tarde se
le acumularon los cargos. Siendo Provincial de Teutonia (1254),
entró en discusión, junto al franciscano
Buenaventura, para la defensa del derecho de
las Ordenes Mendicantes a enseñar en las
Universidades. En 1260, fue designado como
obispo de Ratisbona, pero al cabo de dos años
se desligó de un cargo para el que no se
sentía capacitado. Volvió a sus estudios,
residiendo sucesivamente en Wurzburgo, Estrasburgo
y Colonia. Moriría en esta última ciudad en
1280. Se cree que contaba por entonces setenta
y cuatro años.
San Alberto Magno supo «conciliar
sabiduría humana y fe divina», tanto en la
investigación como en la enseñanza. Por eso
sigue siendo un maestro para cuantos quieran
aprender «por medio del progreso de las
ciencias» a «conocer mejor al Señor y amarle
más».
|
|