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MISA
DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
"La
Eucaristía es fuente y culmen de toda la
vida cristiana" (LG 11)
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Página de
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
18 años en Internet
La edición de la Misa
Diaria, Reflexión Bíblica, Lectio Divina y
Santoral, enviada por correo por sistema de
grupos, es las más antigua de Internet,
comenzó en el año 1998 y hoy llega a más de
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10-11-2016
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Edición Nº
MD 4.695
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T. Ord.
Ciclo A
Semana
XXXII
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San León Magno
Poco se sabe de él hasta que el papa
el Papa Celestino 1 lo ordena sacerdote y lo
nombra secretario pontificio. Sixto III lo
envía a las Galias para
evitar una guerra civil. Cumplida con éxito la
misión, regresa a Roma. Al fallecer el Papa él
asume el pontificado en el 440. Convoca el
Concilio de Calcedonia (451), al que asisten
630 obispos, los cuales proclaman la fe de la Iglesia en las
dos naturalezas de Cristo: la humana y la
divina, unidas en la única Persona Divina del
Hijo de Dios hecho hombre. En el 452 se
enfrenta con el bárbaro Atila, consiguiendo
que se retire de Italia con su ejército. Tres
años más tarde logra que Genserico y sus
vándalos respeten la vida de los romanos
durante un atroz asedio de 14 días. Su lema
es: ‘Sin Cristo no podemos nada; con él lo
podemos todo”. Pasa a la gloria eterna el 10
de noviembre del 461.
ANTÍFONA DE
ENTRADA Cfr. Ecli 45, 30
El Señor hizo con él una alianza de
paz y lo constituyó jefe, confiriéndole para
siempre la dignidad sacerdotal.
ORACIÓN
COLECTA
Dios nuestro, que no permites que
las fuerzas del mal prevalezcan sobre la
Iglesia, edifica sobre la sólida piedra de los
apóstoles; por la intercesión del Papa san
León, concédele permanecer fiel a tu verdad y
gozar siempre de la paz. Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios,
por los siglos de los siglos.
LECTURA Flm
7-20
Lectura de la carta del Apóstol
san Pablo a Filemón.
Querido hermano: Yo he experimentado
una gran alegría y me he sentido reconfortado
por tu amor, viendo cómo tú, querido hermano,
aliviabas las necesidades de los santos. Por
eso, aunque tengo absoluta libertad en Cristo
para ordenarte lo que debes hacer, prefiero
suplicarte en nombre del amor. Yo, Pablo, ya
anciano y ahora prisionero a causa de Cristo
Jesús, te suplico en favor de mi hijo Onésimo,
al que engendré en la prisión. Antes, él no te
prestó ninguna utilidad, pero ahora te será
muy útil, como lo es para mí. Te lo envío como
si fuera una parte de mí mismo ser. Con gusto
lo hubiera retenido a mi lado, para que me
sirviera en tu nombre mientras estoy
prisionero a causa del Evangelio. Pero no he
querido realizar nada sin tu consentimiento,
para que el beneficio que me haces no sea
forzado, sino voluntario. Tal vez, él se
apartó de ti por un instante, a fin de que lo
recuperes para siempre, no ya como un esclavo,
sino como algo mucho mejor, como un hermano
querido. Si es tan querido para mí, cuánto más
lo será para ti, que estás unido a él por
lazos humanos y en el Señor. Por eso, si me
consideras un amigo, recíbelo como a mí mismo.
Y si él te ha hecho algún daño o te debe algo,
anótalo a mi cuenta. Lo pagaré yo, Pablo, que
firmo esta carta de mi puño y letra. No quiero
recordarte que tú también eres mi deudor, y la
deuda eres tú mismo. Sí, hermano, préstame ese
servicio por amor al Señor y tranquiliza mi
corazón en Cristo.
Palabra de Dios.
COMENTARIO: Pablo anuncia a Filemón, un
cristiano de buena posición, que su esclavo
Onésimo se ha refugiado en su casa y se lo
envía con una palabra de recomendación.
Onésimo había huido de casa de Filemón, por
alguna culpa, y había llegado a Roma. Allí
Pablo lo acogió como huésped, lo evangelizó,
llegando Onésimo a convertir- se y a recibir
el bautismo de manos de Pablo. Tanto Filemón
como Onésimo han sido bautizados por Pablo.
Pero el Apóstol prefiere apelar a la
conciencia y a la caridad de Filemón, porque
no quiere alterar el orden establecido.
Pablo reconoce la relación señor-esclavo,
inscrita en la cultura de su tiempo, pero la
relativiza, de cara a la relación de
fraternidad instaurada por la fe y la
caridad. Por tanto, una reforma de
estructuras a nivel político, económico,
cultural y social, va siempre ligada a una
conversión de los corazones. Pero dicha
conversión no exime ni de un análisis de las
situaciones, ni de una acción concertada
sobre el plano político, económico, cultural
y social.
SALMO Sal
145,7-9.8. 10
R. ¡Feliz el que se apoya en II,
Señor! El Señor mantiene su fidelidad para
siempre, hace justicia a los oprimidos y da
pan a los hambrientos. El Señor libera a los
cautivos. R.
El Señor abre los ojos de los ciegos
y endereza a los que están encorvados. El
Señor ama a los justos y protege a los
extranjeros. R.
Sustenta al huérfano y a la viuda y
entorpece el camino de los malvados. El Señor
reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo
largo de las generaciones. R.
ALELUYA Jn 15,
5
Aleluya. “Yo soy la vid, ustedes los
sarmientos. El que permanece en mí, y Yo en
él, da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluya.
EVANGELIO Lc
17, 20-25
Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo según san Lucas.
Los fariseos le preguntaron a Jesús
cuándo llegará el Reino de Dios. Él les
respondió: “El Reino de Dios no viene
ostensiblemente, y no se podrá decir: “Está
aquí” o “Está allí”. Porque el Reino de Dios
está entre ustedes”. Jesús dijo después a sus
discípulos: “Vendrá el tiempo en que ustedes
desearán ver uno solo de los días del Hijo del
hombre y no lo verán. Les dirán: “Está aquí” o
“Está allí”, pero no corran a buscarlo. Como
el relámpago brilla de un extremo al otro del
cielo, así será el Hijo del hombre cuando
llegue su Día. Pero antes tendrá que sufrir
mucho y será rechazado por esta generación”.
Palabra del Señor.
COMENTARIO: Jesús trata de frustrar a los
discípulos que calculaban la fecha de la
venida del Reino. Pero el Reino ‘no está
aquí ni está allí”. Tam poco irrumpe con
violencia y estrépito. La sede del Reino
está la intimidad de los corazones. Por eso,
el Maestro comunica a sus discípulos que no
se dejen impresionar ni trastornar por los
falsos Mesías, menos aún por la persecución
y la muerte. La vida es un viaje de prueba y
los cristianos deben estar dispuestos en
todo momento para recibir al ‘Hijo del
hombre que llega como un relámpago que
brilla de un extremo a otro del cielo”. Por
tanto, el Reino se lo construye siguiendo
las huellas del Maestro, que ‘se humilló
hasta aceptar por obediencia la muerte y
muerte de cruz” (cf. Flp 2, 8).
ORACIÓN SOBRE
LAS OFRENDAS
Por estas ofrendas que te
presentamos, te rogamos, Señor, que ilumines a
tu Iglesia, para que en todo el mundo se
acreciente tu rebaño y sus pastores,
conducidos por ti, sean de tu agrado. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE
COMUNIÓN Cfr. Mt 16, 16-18
Pedro dijo a Jesús: tú eres el
Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le
respondió: tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré mi Iglesia.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Padre, que gobiernes con
bondad a tu Iglesia alimentada en esta mesa
santa, para que, dirigida por tu mano
poderosa, crezca en libertad y persevere firme
en la integridad de la fe. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
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REFLEXIÓN
BÍBLICA
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“Porque el Reino de Dios está
entre ustedes”
San Lucas 17, 20-25:
Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso
Brant
1. LOS
FARISEOS LE PREGUNTARON A JESÚS CUÁNDO
LLEGARÁ EL REINO DE DIOS.
Jesús, con frecuencia hablaba del
Reino de Dios. Los fariseos, hipócritamente
preguntan cuándo llegará el Reino de Dios.
Pero Jesús ya les conoce y es paciente. Era
algo característico de los fariseos el decir
cosas con ofensas contra el honor de Jesús, y
lo hacían con sus palabras o con hechos, pero
Jesús en vez de devolver injuria con injuria,
no les hace un menosprecio al responder a los
que tan mal le trataban.
2. EL
REINO DE DIOS NO VIENE OSTENSIBLEMENTE
Entonces Jesús les respondió y dijo:
"El Reino de Dios no viene ostensiblemente”, y
como diciendo: No preguntéis acerca de la
época en que el reino de Dios vendrá por
segunda vez.
Este tiempo nadie lo puede conocer,
esto es, ningún hombre. Es así, como,
responde; “No se podrá decir: "Está aquí" o
"Está allí". Porque el Reino de Dios está
entre ustedes". Los fariseos erróneamente,
preguntan por el tiempo del reino de Dios,
porque, como se dice más adelante, creían que
viniendo el Señor a Jerusalén en seguida se
daría a conocer su reino. Por esto el Señor
responde que el reino de Dios no vendrá dando
muestras exteriores.
3. LA
ALEGRÍA QUE PRODUCE
EN NUESTRAS ALMAS EL ESPÍRITU SANTO
Cristo Jesús da a conocer que el
reino de los cielos está en nosotros, para
manifestar la alegría que produce en nuestras
almas el Espíritu Santo. Es como la imagen y
el testimonio de la constante alegría que
disfrutan las almas de los santos en la vida
eterna.
En efecto, el Reino de Dios está en
nosotros, dentro de nosotros, no lo busquemos
afuera, ni lejos de nosotros. A nosotros nos
corresponde instalarlo en este mundo. Pero
previamente debemos instalarlo en nuestro
corazón, con nuestras obras, en nuestra vida.
Luego debemos propagarlo en todos los
ambientes en los cuales participamos,
preparando a todos los que nos rodean para que
puedan recibirlo.
4. "VENDRÁ
EL TIEMPO EN QUE USTEDES DESEARÁN VER UNO
SOLO DE LOS DÍAS DEL HIJO DEL HOMBRE Y NO LO
VERÁN.”
Jesús dijo después a sus discípulos:
"Vendrá el tiempo en que ustedes desearán ver
uno solo de los días del Hijo del hombre y no
lo verán.” Como Cristo Jesús, había dicho que
el reino de Dios estaba en medio de ellos,
quiso que sus discípulos estuviesen dispuestos
a ejercitar la paciencia, para que
fortalecidos pudieran entrar en el reino de
Dios. Les predice también que antes que El
vuelva a venir del cielo al fin del mundo,
vendrá sobre ellos la persecución.
Entonces Jesús, da a conocer que
será cruel la persecución, de tal forma que
desearán ver un sólo día suyo, es decir, de
aquel tiempo en que aún trataban con El.
Recordemos que los judíos afligieron a Jesús,
con muchos improperios e injurias, le
amenazaron con apedrearle y quisieron
arrojarle de lo alto de un monte, pero todas
estas cosas deberían considerarse como de
menor importancia en comparación a los mayores
males que habían de venir.
Entonces vivían sin cuidados, porque
Cristo cuidaba de ellos y los protegía, pero
había de suceder que cuando el Señor estuviese
ausente, se verían expuestos a toda clase de
peligros, serían llevados ante los reyes y los
jueces y entonces desearían aquel tiempo y lo
recordarían como tranquilo.
5. LUEGO
CRISTO JESÚS LES DICE; LES DIRÁN: "ESTÁ
AQUÍ" O "ESTÁ ALLÍ", PERO NO CORRAN A
BUSCARLO.
La señal manifiesta de la segunda
venida de Cristo, será el brillo que
acompañará a su venida, llenará de repente el
mundo entero. Entonces Jesús les dice: “Como
el relámpago brilla de un extremo al otro del
cielo, así será el Hijo del hombre cuando
llegue su Día.” Por tanto, no aparecerá
andando sobre la tierra como un hombre común,
sino que brillará sobre todos nosotros por
todas partes, manifestando a todos la grandeza
de su divinidad.
Cristo Jesús les dice finalmente;
“Pero antes tendrá que sufrir mucho y será
rechazado por esta generación". Los discípulos
de Jesús, creían que cuando fuese a Jerusalén
les daría a conocer en seguida el reino de
Dios. Teniendo en cuenta esta idea, Jesús les
hace ver que primero habrá de sufrir su
pasión, y que después subiría hasta el Padre y
que resplandecería para juzgar a todo el mundo
en su justicia. Y también para que se
preparasen y no temiesen a la muerte, si
deseaban la gloria de su reino.
6. CRISTO
JESÚS CUMPLIÓ SU OBRA MESIÁNICA DE REDENCIÓN
Y SALVACIÓN.
Muchos de todos nosotros tratamos de
continuar con la obra de salvación para el
mundo, pero lo hacemos caminando por senderos
difíciles, En efecto, son muchos los valores
cristianos que ya nos son tomados en cuenta y
lo peor es que muchos de los que se consideran
cristianos, poco o nada hacen para trabajar
por el reino de los cielos o no le dan la
importancia que tiene esta tarea. En el
Evangelio de Marcos, se relata que después que
Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a
Galilea. Allí proclamaba la
Buena Noticia de
Dios, diciendo: ‘El tiempo se ha cumplido: el
Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean
en la
Buena Noticia" (Mc
1,14-15). Es decir era tan importante es el
Reino de Dios que, apenas Cristo Jesús
comienza su ministerio, elige a un grupo de
hombres, los Doce Apóstoles, y se dedica a
adoctrinarlos sobre él (Mc 4,10-12).
Hemos llegado a un nuevo siglo y a
un nuevo milenio, como siempre abierto a la
luz de Cristo, sin embargo no todos ven esta
luz. Oremos nosotros para que no perdamos la
tarea de ser su reflejo. ¿Cómo hacerlo?, No
dejemos de lado la lectura y el estudio de la
Palabra Sagrada, ella
iluminará nuestra vida y nos hará ver el Reino
de Dios. Cristo tuvo una vida sacrificada, la
nuestra debe imitar esa vida, y si nos falta
aliento, la oración y el amor a Cristo, nos
dará más respiro. No olvidemos, que el Reino
de Dios, no es algo que viene solo en el
futuro, comienza ahora, en esta vida. Jesús lo
dio todo por nosotros.
El Señor les Bendiga
Pedro Sergio
Antonio Donoso Brant
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PARA
LA LECTIO DIVINA (3)
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LAS «HUELLAS» DE LA
PRESENCIA DE DIOS
EN MEDIO DE NOSOTROS
Para el verdadero discípulo de
Jesús, la vida está compuesta de certezas y de
expectativas: él mismo nos ha educado para
vivir así. Por un lado, está el presente, que
nos ofrece múltiples ocasiones para saborear
los dones de Dios, sobre todo porque éstos nos
hacen revivir un pasado lleno de Dios y de sus
obras maravillosas. Por otro, está el futuro,
que, desde la perspectiva cristiana, no es
tanto objeto de nuestras previsiones o deseos
como «lugar» de una nueva y definitiva
manifestación de Dios. Es el futuro de Dios
que irrumpe en el presente del hombre y así
enciende en el corazón de este último una luz
nueva que ilumina el camino y deja entrever la
meta.
Toda la esperanza cristiana se
encuentra aquí: no es fruto de nuestra
inteligencia, sino don de la bondad de Dios.
Jesús vino al mundo para dar a cada hombre y a
cada mujer de buena voluntad esta lámpara
preciosa que nos hace más clarividentes que
Diógenes.
El cristiano, al resplandor de esta
luz, puede y debe discernir los signos de los
tiempos, puede y debe reconocer las «huellas»
de la presencia de Dios en medio de nosotros,
puede y debe desmantelar los falsos
mesianismos y reconocer la presencia del
verdadero Mesías: «No vayáis ni los sigáis» .
Esta advertencia de Jesús nos pone en guardia
contra cierta impaciencia en el querer
discernir de inmediato lo que sólo puede ser
reconocido a medio o largo plazo. Al mismo
tiempo, nos pone en guardia contra una
debilidad nuestra congénita, a saber: la de
querer llegar a la meta sin aceptar antes las
necesarias fatigas del camino emprendido.
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ORACION (3)
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El Reino de Dios ya está entre
vosotros
Tu Palabra es esperanza,
creatividad, imaginación, nuevo horizonte,
cuando, limpio de las cenizas de la denota y
del desaliento, continúo detrás de ti...
porque tú estás conmigo. Tu Palabra es «sí»
cuando lucho por elegir lo que es justo y no
lo que es fácil; lo que es verdadero y no lo
que es ensalzado; lo que es duradero y no lo
que lanza destellos... porque así obraste tú.
Tu Palabra es luz cuando te reconozco no en lo
espectacular o extraordinario, sino en el
pobre, en el hambriento, en el desnudo, en el
enfermo, en el preso, en el oprimido: allí
donde estás y no donde yo quisiera
encontrarte... porque tú estás en ellos.
Oh Padre, tu Reino no es un fantasma
que huya. Es nuestra realidad cotidiana la que
tiene oídos tensos para oírte, ojos abiertos
para verte, mente atenta a tus alternativas,
corazón palpitante para seguirte día tras día.
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SANTORAL (4)
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SAN LEÓN MAGNO S.
V
San León I, elegido obispo de Roma
en el año 440 y muerto el 461, fue un papa de
momentos de crisis. Tenía un espíritu
suficientemente magnánimo como para hacerles
frente. Resistió con igual energía e
inteligencia el peligro de las invasiones de
los bárbaros como el de la herejía monofisita,
que ponía en peligro la fe de la Iglesia en el
misterio de la Encarnación. Si bien acertó a
alejar la amenaza de Atila que pesaba sobre
Italia (452), hubo de asistir, sin embargo,
tres años más tarde, al saqueo de Roma por los
vándalos (455). Ahora bien, en el momento en
que tenía que atender a las necesidades
materiales de su pueblo, había de formular
también la fe recibida de los Apóstoles con
respecto a la persona de Jesús. El Concilio de
Calcedonia ratificó por aclamación su
doctrina: "Pedro ha hablado por boca de León",
exclamaron los Padres (451). Pero la fe no es
una pura especulación. De ahí que San León
recuerde a su pueblo, a lo largo del año, las
consecuencias que supuso para la vida del
cristiano la Encarnación: "Reconoce,
cristiano, tu dignidad. Recuerda de qué cabeza
y de qué cuerpo eres miembro". Es admirable
que unas oraciones litúrgicas, unos sermones y
cartas compuestos en medio de tantas
dificultades resuman tal serenidad. El secreto
de semejante paz y dominio hay que buscarlo en
el amor y la fe que animaban a León Magno: fe
en Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, y
amor a Aquel que es Hijo de Dios e hijo de
María; fe en sus promesas, cuya depositaria es
la Iglesia en la persona del sucesor de Pedro,
y amor hacia esa misma Iglesia, que sigue
siendo gobernada por la segura mano de Pedro.
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