China ha acusado a EEUU de haber usado al gusano Stuxnet para atacar 1,000 empresas locales de transporte, energía y metalúrgicas, dejando como saldo seis millones de computadoras afectadas.
Ambos países cuentan con información de inteligencia que les ha hecho pensar que la amenaza está latente. Ahora no estaría mal pensar que Bolivia sería un blanco para un ataque. Pero bueno, si el gobierno no tiene una agencia para este tipo de ataques, pues ni soñar con una estrategia defensiva para la ciberguerra.